Etiqueta: CONICET

  • El Bolsón cederá tierras a la UNRN para crear un campo agroecológico y fortalecer la formación universitaria

    El Bolsón cederá tierras a la UNRN para crear un campo agroecológico y fortalecer la formación universitaria

    La Universidad Nacional de Río Negro dará un paso clave en el desarrollo de la formación agroecológica en la comarca andina tras el anuncio de la cesión de un predio en Mallín Ahogado, donde funcionará un nuevo Campo Agroecológico destinado a actividades académicas, productivas y de investigación.

    El proyecto fue presentado este miércoles en la Casa del Bicentenario de El Bolsón y contempla la entrega de 11 mil metros cuadrados para las prácticas de la Licenciatura en Agroecología, la Tecnicatura en Producción Vegetal Orgánica y trabajos científicos del IRNAD, el instituto de investigación de la UNRN y el CONICET.

    Un campo agroecológico para prácticas universitarias e investigación

    La iniciativa permitirá que estudiantes y docentes cuenten con un espacio propio para desarrollar actividades vinculadas a la producción sustentable y el manejo de recursos naturales.

    Según explicó el director de Agroecología, Juan José Ochoa, el predio estará destinado al cultivo de especies frutícolas, hortícolas y forrajeras, además de especies nativas, actividades apícolas y cría de animales de granja.

    El proyecto también prevé la construcción de un espacio áulico para fortalecer la formación práctica de los estudiantes.

    El Bolsón busca consolidarse como polo agroecológico

    Durante la presentación participaron el vicerrector de la Sede Andina de la UNRN, Diego Aguiar, y el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano.

    Pogliano destacó que el campo formará parte de un predio más amplio de 24 hectáreas que el municipio destinó a distintos servicios para la zona rural, entre ellos infraestructura para brigadas de incendios, un centro de salud y una escuela.

    “Quienes nos formamos en la universidad pública sabemos la importancia que tiene el acceso a una formación superior para generar oportunidades de crecimiento”, afirmó el jefe comunal.

    La UNRN destacó el impacto educativo y productivo del proyecto

    Desde la universidad remarcaron que la iniciativa responde a una demanda histórica de la comunidad educativa de El Bolsón y permitirá fortalecer el vínculo entre la educación superior y el desarrollo regional.

    Aguiar señaló que el acceso a tierras propias representa un avance estratégico para las carreras vinculadas a la agroecología y la producción orgánica.

    Además, recordó que la carrera de Agroecología de la UNRN fue pionera en Argentina desde 2014 y sostuvo que este nuevo espacio ayudará a consolidar a El Bolsón como un centro de referencia en investigación, extensión y producción sustentable.

    La cesión del terreno deberá ser tratada próximamente por el Concejo Deliberante local.

  • El loro barranquero “invade” ciudades de la Patagonia, pero no por elección: qué explica la ciencia

    El loro barranquero “invade” ciudades de la Patagonia, pero no por elección: qué explica la ciencia

    Al caer la tarde, los cables y postes de varias ciudades de la Patagonia Argentina se llenan de un ruido inconfundible. Bandadas de loros barranqueros ocupan el tendido eléctrico con la misma naturalidad con que antes colonizaban los arbustos del monte.

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    La escena se repite en lugares como Puerto Madryn, en Chubut, donde en más de una oportunidad hubo oleadas de estos «visitantes» cada vez más numerosos, que llegaron a causar problemas en la red eléctrica y cortes de luz.

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    Lo cierto es que para muchos vecinos de varios centros urbanos estas aves empiezan poco a poco a formar parte del paisaje.

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    Lo que pocos saben es que esa presencia no habla de una especie en expansión, sino de una en retirada.

    Así lo señalan investigadores del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR–CONICET), que más de dos décadas estudiando al Cyanoliseus patagonus en la región.

    Población en caída

    Según sus datos, la población total del loro barranquero se redujo cerca de un 40% respecto de su tamaño histórico. Lo que parece una invasión urbana es, en realidad, una concentración forzada.

    «No es que haya más loros, sino que ahora están agrupándose donde los vemos más. Antes estaban dispersos a lo largo del monte y hoy están concentrados en pueblos y ciudades, donde encuentran refugio y alimento.» Alejandro Gatto, investigador CESIMAR–CONICET

    Los loros, del monte a los cables

    El loro barranquero es un ave nativa de la diagonal árida argentina, asociada a la ecorregión del monte, con presencia también en puntos específicos de Chile, según puntualizan los investigadores.

    Su desplazamiento hacia los centros urbanos responde a un proceso de décadas.

    La ampliación de la frontera agropecuaria en el sur de la provincia de Buenos Aires y en la costa de Río Negro, combinada con grandes incendios forestales —especialmente en Chubut—, redujo drásticamente la superficie de monte nativo disponible.

    «Los loros no prefieren estar en las ciudades y en los pueblos; prefieren utilizar sus ambientes naturales nativos», explica Alejandro Gattro, del equipo del CENPAT.

    Y continúa: «El problema es que están sufriendo una pérdida de su hábitat muy fuerte. Los cultivos suplantan la vegetación original y a los loros no les queda otra que moverse a donde puedan conseguir refugio y alimento

    En el monte, la especie utiliza grandes matas de arbustos espinosos como dormideros nocturnos. Su condición de espinosas es clave: impiden el acceso de predadores terrestres como zorros y gatos monteses. En la ciudad, esa función la cumplen los postes de alumbrado, el cableado eléctrico y los árboles altos, estructuras que replican —imperfectamente— la altura y el abrigo que el monte les garantizaba.

    Una dieta difícil de reemplazar

    La alimentación del loro barranquero está estrechamente ligada al monte nativo.

    Hojas, brotes y frutos de arbustos autóctonos les proveen fitocompuestos esenciales que explican, según los investigadores, un dato llamativo: no se han detectado parásitos sanguíneos en la especie, algo poco frecuente entre aves silvestres.

    Cuando el alimento escasea cerca de las colonias reproductivas, estas aves pueden volar más de 60 kilómetros para conseguirlo y llevarlo a sus pichones.

    Cuando ese recurso no está disponible, recurren a plantaciones y cultivos agrícolas. Pero esa alternativa tiene un costo.

    «Es como comida rápida o chatarra para ellos, y a largo plazo les hace daño», grafica Gatto.

    La dependencia de la dieta nativa hace que la pérdida del monte no sea solo un problema de refugio, sino también de salud poblacional.

    Puerto Madryn: corte de luz y pastizales en llamas

    La convivencia forzada entre los loros y la infraestructura urbana generó episodios concretos.

    En agosto de 2025, una bandada dañó el arco voltaico de las redes de media tensión en la intersección de Lavalle y Piedra Buena, en Puerto Madryn, dejando sin suministro a numerosos barrios.

    La cooperativa Servicoop restableció el servicio en pocas horas tras recibir el alerta de un vecino por redes sociales.

    «El aviso nos permitió llegar rápidamente al lugar del problema y actuar en consecuencia», destacó la empresa en un comunicado.

    Meses antes, en enero de 2025, un loro se había posado sobre un transformador en la zona de El Doradillo y provocó un cortocircuito y una explosión.

    El ave cayó al suelo envuelta en llamas y encendió los pastizales del lugar, iniciando un incendio que debió ser apagado por los bomberos.

    Los técnicos de Servicoop explicaron que los loros suelen posarse en las instalaciones eléctricas, aunque raramente generan daños de esa magnitud.

    Una convivencia que llegó para quedarse

    Los investigadores no descartan que la presencia urbana de la especie disminuya con el tiempo, pero advierten que ese proceso depende de la recuperación del monte afectado por los incendios de los últimos años. No será rápido.

    «Es probable que tengamos que convivir bastantes años con los loros. La recuperación de matas que ofrezcan buen alimento y refugio va a llevar tiempo», concluye Gatto, parte de un equipo para el que la situación de los loros en la Patagonia no es novedosa: trabaja el tema desde hace más de 25 años .

  • Paisaje y ruta en Bariloche: la otra vida del gran lago Nahuel Huapi  

    Paisaje y ruta en Bariloche: la otra vida del gran lago Nahuel Huapi  

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    «Hay que pensar el lago como una especie de autopista que permitió ocupar, dimensionar y darle sentido al territorio», dijo Federico Scartascini, para una nota publicada por RÍO NEGRO en 2025. El investigador del Conicet en Bariloche, que trabajó el tema junto a su colega Alhue Bay Gavuzzo para el Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (UNRN) apuntó así a este protagonista del paisaje, que para muchos es solo sinónimo de recreación y deporte. Por el contrario, en esta zona que hoy cumple 124 años de vida institucional, el gran lago fue la vía de comunicación usada por la población, de distintos orígenes, desde hace nada menos que dos milenios, como mínimo. Así de contundente es su trayectoria, por encima de lo turístico.

    Cazadores-recolectores patagónicos en aquel entonces, misioneros y exploradores mucho después, militares – comerciantes – agricultores ya en las puertas del 1900, para todos, las aguas del Nahuel Huapi fueron la vía más accesible para llegar y que prospere la organización en comunidad, mientras el resto de la Norpatagonia dependía del tren para superar distancias, suelo agreste y un clima impetuoso.  

    Gracias al trabajo arqueológico es posible dar sustento a la reconstrucción de la historia regional, vital en fechas como éstas, y saber que las embarcaciones fueron primero la única forma, y con el avance de la frontera estatal, la de menor costo, para llegar y salir de ese asentamiento que en 1902 se consolidaba como «San Carlos»,  rumbo a convertirse en lo que hoy es la principal ciudad de la provincia de Río Negro. 

    «Algunos sectores del lago se venían usando antes de la llegada de europeos, como la Isla Victoria«, ampliaron los expertos, en un informe que se publicó en el Journal of Archaeological Science, una de las publicaciones más prestigiosas a nivel internacional.

    El vapor «El Cóndor», avance traído por Wiederhold hasta lo que era el poblado de «San Carlos».

    Los inviernos pasaron y cuando la llegada de nuevos pobladores se sumó a las familias nativas que lograron evitar el desplazamiento, como la de Nasario Lefipán, personajes como Jarred Jones, José Tauscheck, Jorge Hube y Carlos Wiederhold se encontraron con un territorio en el que «no había huellas; sólo sendas para caballos o mulas», por donde circulaban apenas catangos y troperos, tal como describe una reseña que descansa en el Archivo de este medio, publicada en 1961.

    La salida hacia Chile, era lo más práctico, dice el repaso, teniendo en cuenta que hacia el este, llegar a Roca o a Rawson era una aventura que implicaba un viaje de uno o dos meses, cuando el itinerario hasta Osorno se hacía en apenas seis o siete días. 

    Superados los años de “canoeros” puelches y los posteriores veleros, según explica la Revista Digital «Más Neuquén», el vapor «El Cóndor» fue el primero en su tipo que navegó las aguas del Nahuel Huapi y que lo hizo por más de cuarenta años. Traído con una compleja tarea logística por Wiederhold, desde los astilleros de Valdivia (Chile), fue «botado en el lago a fines del siglo XIX (1892) y representó un recurso fundamental «para todo lo que tiene que ver con la actividad agrícola, ganadera y forestal de la Colonia del Nahuel Huapi». 

    Vigente hasta que comenzó la trasformación de la economía lacustre, esta dinámica de transporte acuático fue el nexo para la transición hacia lo turístico. «Durante varias décadas los vapores fueron los principales medios de comunicación con los aislados primeros pobladores del Nahuel Huapi. Pero luego, sobre finales de la década del ’30, comenzaron a cumplir con una doble función, por un lado comunicar a la gente y seguir con el intercambio de mercaderías, y por el otro el traslado de las primeras excursiones organizadas», agregó «Yayo» de Mendieta, para su repaso histórico en Más Neuquén.


  • Alerta por electrocución: estudio revela que 150 aves de rapiña murieron en tendidos

    Alerta por electrocución: estudio revela que 150 aves de rapiña murieron en tendidos

    La electrocución por contacto en los tendidos eléctricos representa una de las amenazas más críticas para las aves en Argentina, según un estudio de la revista científica Perspectives in Ecology and Conservation. El relevamiento realizado entre 2019 y 2025 documentó 160 casos en ocho provincias, con una incidencia particular en 150 ejemplares de rapiña. Esta problemática se vincula directamente con el diseño de los tendidos eléctricos y la disposición de materiales conductores en zonas de dispersión de estas especies.

    El doctor en Biología por la Universidad Nacional del Comahue (UNCO) y becario postdoctoral del CONICET, Diego Gallego García explicó que la electrocución se produce cuando un ave toca simultáneamente dos cables energizados o un cable y una estructura hecha con materiales conductores y conectada a tierra. Las aves de gran envergadura, al abrir sus alas, son especialmente vulnerables, ya que pueden llegar a entrar en contacto con dos cables al mismo tiempo. Por otro lado, aquellas aves posadas en postes o crucetas de hormigón o metal y conectados a tierra pueden electrocutarse con solo rozar un cable.

    La pérdida de estas aves altera el equilibrio ambiental al afectar a los reguladores naturales de plagas y enfermedades en el territorio. El estudio fue realizado por el CECARA (Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina) junto a los biólogos Paula Maiten Orozco Valor (también doctora en Biología por la UNCO), Beatriz Martínez Miranzo, Sergi Gómez Espí y José Hernán Sarasola, siendo varias las instituciones participantes: INCITAP (Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa), CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), y la Universidad Complutense de Madrid.  La investigación resaltó que la desaparición de los restos por acción de carroñeros dificulta el registro sistemático de la mortalidad en las líneas de media tensión.

    El informe técnico señaló la responsabilidad de las prestatarias de energía en la adecuación de los postes y crucetas de hormigón o metal. En provincias como La Pampa se registran casi un centenar de incidentes en un lustro sin que medien modificaciones estructurales de importancia en las zonas críticas. La comunidad científica impulsa la creación de leyes que establecen protocolos de monitoreo y bases de datos públicos para controlar el estado de las redes.

    La universidad pública actúa como motor de conocimiento al proponer medidas urgentes de mitigación para proteger la vida silvestre. La implementación de infraestructuras seguras y materiales aislantes constituye el camino principal para reducir el riesgo en los puntos de apoyo de los cables. El compromiso institucional busca asegurar la supervivencia de la fauna y el futuro de los servicios ambientales que estos animales prestan a la sociedad.

  • Robot argentino con IA revoluciona el control de plagas en cultivos

    Robot argentino con IA revoluciona el control de plagas en cultivos

    Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés), las plagas y enfermedades provocan pérdidas de hasta el 40 por ciento de la producción agrícola mundial. En este escenario, un robot diseñado por un científico argentino del CONICET apuesta a cambiar la lógica tradicional del manejo sanitario en los cultivos gracias al uso de la inteligencia artificial.

    Con sello argentino: el robot que busca revolucionar el combate de las plagas en el agro

    Se trata de un robot con inteligencia artificial diseñado por Pedro Bocca, investigador del Instituto de Automática (INAUT-CONICET) y especialista en mecatrónica, capaz de detectar enfermedades en plantas y aplicar la dosis exacta de pesticida en tiempo real, todo en menos de 10 segundos.

    La innovación, que demandó seis años de trabajo y ya fue patentada, apunta a dejar atrás los esquemas de fumigación masiva para pasar a un sistema de intervención selectiva, más eficiente y con menor impacto ambiental.

    Cómo funciona el robot con inteligencia artificial que detecta enfermedades en cultivos

    El desarrollo integra visión artificial, redes neuronales y un sistema automatizado de aplicación de fitosanitarios. En la parte frontal del robot, una cámara capta imágenes de las hojas directamente en el campo. A partir de esas muestras, la inteligencia artificial analiza en tiempo real si la planta está sana, presenta una enfermedad o si la muestra no es clasificable.

    Una vez detectado el problema, entra en acción un segundo brazo robótico, encargado de aplicar pesticida de manera focalizada, con dosis variables según la zona afectada del árbol: superior, media o inferior.

    El robot con inteligencia artificial capaz de controlar plagas en cultivos fue la tesis doctoral de Pedro Bocca – Foto: Agencia Noticias Argentinas

    La gran diferencia con los sistemas convencionales es que no fumiga toda la planta indiscriminadamente, sino solo donde es necesario.

    “Los sistemas actuales suelen aplicar pesticidas de forma masiva apenas detectan una enfermedad, sin distinguir ejemplares sanos de enfermos”, explicó Bocca al presentar el proyecto.

    Del laboratorio, al campo: el desafío de entrenar una IA para detectar plagas reales

    Uno de los mayores desafíos fue trasladar los modelos de detección del laboratorio a un entorno real. Según explicó el investigador, la mayoría de los desarrollos existentes trabajaban con imágenes perfectas: hojas aisladas, buena iluminación, orientación ideal y condiciones controladas. Pero esa lógica no servía para el campo.

    Por eso, Bocca construyó una base de datos propia con unas cuatro mil imágenes obtenidas a partir de 120 fotografías tomadas manualmente en condiciones reales. Con ese material entrenó redes neuronales para que el robot pudiera reconocer enfermedades directamente en los cultivos, incluso con hojas parcialmente visibles, sombras, cambios de luz o imágenes imperfectas.

    Además, el sistema incorpora una categoría para muestras erróneas, lo que le permite identificar cuando una hoja no puede ser clasificada con precisión. El resultado es un sistema con un 90% de precisión en detección y respuesta automática.

    Menos pesticidas, menores costos y una producción más eficiente

    Uno de los principales aportes del robot no es solo sanitario, sino también económico y ambiental. Al aplicar pesticida únicamente en  los sectores afectados, se reduce significativamente el uso de agroquímicos, disminuye costos operativos y evita tratamientos innecesarios sobre plantas sanas. Ese modelo de fumigación dirigida representa además una alternativa para avanzar hacia prácticas agrícolas más sostenibles.

    “Se puede controlar una dosificación fuerte o más leve según dónde esté la enfermedad, sin fumigar toda la planta”, detalló el especialista.

    Un desarrollo pensado para olivos, pero adaptable a otros cultivos

    Aunque el prototipo fue diseñado para trabajar en olivares, la tecnología puede adaptarse a otros cultivos arbóreos. Ese potencial abre la puerta a aplicaciones futuras en producciones frutícolas y sistemas agrícolas que hoy enfrentan altos costos por enfermedades y uso intensivo de pesticidas.

    Con inteligencia artificial, robótica y agricultura de precisión, el desarrollo argentino del investigador del CONICET busca posicionarse como una herramienta concreta para enfrentar uno de los mayores desafíos productivos del sector agropecuario.

  • Científicos del CONICET descubren matas microbianas en Patagonia

    Científicos del CONICET descubren matas microbianas en Patagonia

    En la Bahía de San Antonio Este, en la costa rionegrina, un grupo de científicos del CONICET está haciendo ruido, pero del bueno, con un hallazgo que puede cambiar cómo se leen los paisajes del pasado. El trabajo, liderado por el becario posdoctoral Maximiliano Rodríguez, pone el foco en las llamadas matas microbianas, unas estructuras diminutas pero clave para entender qué pasaba en la Tierra hace millones de años.

    Se trata del primer estudio que describe en detalle estas formaciones en la zona, y no es un dato menor. El equipo detectó que el régimen de mareas, que en ese sector puede superar los 9 metros de diferencia, tiene un rol directo en la formación de estas estructuras. Traducido: lo que antes se atribuía a eventos extremos, ahora también puede explicarse por la dinámica cotidiana del mar.

    “Una de las tareas más complejas en geología es reconstruir cómo eran los ambientes del pasado, ya que la información disponible suele ser limitada”, explicó Rodríguez. Y ahí es donde entran en juego estas matas, que funcionan como una especie de archivo natural.

    El investigador no se guardó nada: “En este trabajo, por ejemplo, identificamos estructuras que anteriormente se atribuían exclusivamente a eventos extremos, como tormentas o huracanes, pero que ahora sabemos que también pueden formarse en ambientes con regímenes de mareas muy intensas”. Un giro que obliga a revisar viejas teorías.

    Pero la cosa no queda solo en las rocas. Estas comunidades de microorganismos, bacterias, cianobacterias y algas microscópicas, crecen sobre el sedimento formando capas finitas, casi invisibles al ojo humano, pero con un poder enorme: estabilizan el suelo y dejan marcas que pueden durar millones de años.

    “Son especialmente relevantes porque muchas de estas estructuras solo se forman en presencia de microorganismos”, detalló el geólogo. Y remató con una frase que pinta el panorama: “Funcionan como una especie de ‘firma’ o evidencia directa de que hubo vida microbiana actuando en ese ambiente”.

    En la Bahía de San Antonio Este, las mareas extremas dejan huellas invisibles que hoy los científicos usan para reconstruir la historia del planeta.

    El estudio se hizo en un sector protegido de la bahía, donde el oleaje no pega tan fuerte. Ese “respiro” del mar genera el escenario ideal para que estas matas crezcan y dejen su huella. Para investigarlas, el equipo no se quedó solo con mirar: instalaron sensores, midieron mareas, temperaturas y corrientes, volaron drones y hasta analizaron muestras en laboratorio.

    “Su presencia revela condiciones ambientales muy específicas, poco frecuentes en la mayoría de los entornos costeros”, cerró Rodríguez. Y dejó flotando una idea potente: entender cómo se forman hoy estas estructuras puede ser la clave para leer, con más precisión, las páginas más antiguas de la historia de la Tierra.

  • Drones en la Gestión de Ecosistemas Acuáticos: Innovación y Retos

    Drones en la Gestión de Ecosistemas Acuáticos: Innovación y Retos

    El uso de drones para estudiar y gestionar ecosistemas acuáticos llegó a la agenda ambiental de la provincia. La Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales organizó una charla técnica en la que el investigador del CONICET y del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), Miguel Pascual, expuso cómo esta tecnología puede mejorar el monitoreo de lagos, ríos y humedales de la región.

    Qué pueden hacer los drones que otros métodos no logran

    Según explicó Pascual durante la exposición, los drones permiten generar datos locales precisos que complementan —y en varios casos superan— los relevamientos de campo tradicionales y la teledetección satelital. La tecnología posibilita ampliar la cobertura territorial, reducir los tiempos de trabajo y mejorar la calidad de la información disponible para la toma de decisiones ambientales.

    En la charla se presentaron distintos casos de estudio con aplicaciones concretas: desde metodologías de recolección de datos hasta procesos de análisis e interpretación. También se abordaron los distintos niveles de complejidad técnica de los equipos disponibles en el mercado y sus costos, para evaluar la viabilidad de su implementación en diferentes contextos.

    Beneficios y límites de la tecnología

    Pascual señaló que la incorporación de drones en la investigación ambiental aporta mayor precisión en los diagnósticos y fortalece las capacidades de monitoreo. Al mismo tiempo, reconoció que existen desafíos vinculados a esta tecnología, aunque no se precisaron cuáles en el comunicado oficial. [DATO PENDIENTE: especificar cuáles son los principales obstáculos mencionados por el investigador]

    Desde la organización, se destacó la importancia de avanzar hacia un enfoque basado en evidencia y datos locales para el cuidado de los recursos naturales de la provincia. No se informó si está prevista la adquisición de equipos por parte del Estado provincial ni en qué plazo podrían aplicarse estas herramientas en cuerpos de agua de la zona andina como el lago Lácar o el Huechulafquen.

  • Irma Cuña y Marcelo Berbel: dos voces eternas que vuelven a abrazar a la Patagonia

    Irma Cuña y Marcelo Berbel: dos voces eternas que vuelven a abrazar a la Patagonia

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    En la palabra, Irma Cuña encontró un territorio propio donde la poesía no era solo belleza, sino también pensamiento, desarraigo y regreso. Nacida en Neuquén en 1932, su vida estuvo marcada por el viaje físico y espiritual que la llevó desde la Patagonia al mundo, y de regreso a sus raíces.

    Ella se formó en Letras en Bahía Blanca y luego profundizó sus estudios en el Collège de France, bajo la guía del hispanista Marcel Bataillon. El exilio en México en 1975 fue una herida, pero también una expansión: allí completó su doctorado en Letras Españolas en la UNAM y consolidó una mirada crítica sobre América Latina.

    Su obra, atravesada por el pensamiento de los pueblos originarios —mapuche, quechua, mexica—, supo romper con los moldes del regionalismo sin renunciar a la identidad del sur.

    De regreso en Argentina, fue investigadora del Conicet, docente universitaria y miembro de la Academia Argentina de Letras, desde donde impulsó la visibilidad de escritores patagónicos. Su libro «El riesgo del olvido» condensó una poética que dialoga con la memoria, el territorio y el tiempo.

    Irma no solo escribió: abrió caminos para que otros y otras pudieran nombrar el sur desde nuevas voces.

    Marcelo Berbel: poeta, escritor y músico


    Luego, fue el turno de la música. A través de ella Marcelo Berbel hizo de la Patagonia una melodía que todavía resuena en cada rincón del Neuquén. Nacido en Plaza Huincul en 1925, fue mucho más que un compositor: fue un narrador de la identidad colectiva.

    Su obra acompañó momentos clave de la historia provincial, convirtiéndose en banda sonora de una construcción cultural en marcha. Canciones como «Neuquén Trabún Mapu» —himno provincial—, «Quimey Neuquén» o «Regreso al ayer» trascendieron generaciones y fronteras, y se instalaron en la memoria popular.

    Su aporte más profundo fue quizás invisible: la creación del loncomeo, una modulación musical inspirada en las rogativas mapuche y el choique purrun. En ese cruce entre ritual, cuerpo y territorio, Marcelo encontró una forma de traducir en música el latido ancestral de la tierra.

    Fue poeta, escritor y músico. Su legado no solo se escucha: todavía se siente porque es parte de la identidad viva de la Patagonia.

    Ambos, Irma y Marcelo, desde lenguajes distintos, construyeron un mismo puente: el que une cultura, memoria y territorio. 

    Homenaje a la cultura: la máxima distinción


    Eso por eso que desde la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) se les otorgará el título de Doctor Honoris Causa, su máxima distinción, en un acto que se realizará el martes 28 de abril a las 19 en el Aula Magna «Salvador Allende». El evento será encabezado por la rectora Beatriz Gentile.

    La ceremonia no será solo un homenaje, sino también un encuentro con sus obras: habrá lecturas de poesía, interpretaciones musicales y una intervención coral conjunta que reunirá al coro Voces del Río Agrio de Las Lajas, la formación coral de la UNCo y de Los Berbel. Al finalizar, habrá una intervención unificada de los tres coros.

    El reconocimiento llega como un gesto colectivo de una comunidad que no olvida a quienes la ayudaron a identificarse. Las propuestas para las distinciones surgieron del Centro Patagónico de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Humanidades de la universidad en el caso de Irma, y del Coro Voces del Agrio de Las Lajas, para Berbel. Ambas fueron unificadas y canalizadas a través de un proyecto del rectorado que tras ser evaluado en comisión, se materializa con la entrega de los títulos y las medallas honoríficas.

    Si algo dejaron Irma Cuña y Marcelo Berbel, además de sus obras, es una certeza: la cultura no muere cuando sus creadores parten, sigue creciendo en cada palabra pronunciada, en cada canción cantada, en cada identidad que se reconoce en ellas.


  • Científicos del CONICET encontraron en la Patagonia un nuevo reptil de 70 millones de años

    Científicos del CONICET encontraron en la Patagonia un nuevo reptil de 70 millones de años

    Recientemente, científicos del CONICET hallaron en la Patagonia argentina un nuevo reptil de 70 millones de años. ¿Cómo se lo encontró y qué nombre se le dio?

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    Cabe resaltar que el CONICET desarrolla su tarea a través de sus 17 Centros Científico Tecnológicos (CCT), 7 Centros de Investigaciones y Transferencia (CIT), un Centro de Investigación Multidisciplinario y más de 300 Institutos y Centros exclusivos del CONICET y de doble y triple dependencia con universidades nacionales y otras instituciones. La investigación que permitió conocer a este nuevo reptil de 70 millones de años contó con el apoyo de la National Geographic Society.

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    Valioso hallazgo del CONICET: un nuevo reptil que data de 70 millones de años

    La nueva especie de reptil, bautizada Paleoteius lakui, fue descubierta en rocas de la Formación Allen, en el yacimiento de Salitral Ojo de Agua, en la provincia de Río Negro.

    El CONICET destacó que el Paleoteius lakui es el lagarto terrestre más completo conocido para el Cretácico tardío, período cuya finalización, hace 65 millones de años, estuvo marcada por la extinción de tres cuartas partes de las especies de plantas y animales que habitaban la Tierra, incluidos todos los dinosaurios (con excepción de las aves).

    Así, de acuerdo con la descripción de los científicos, Paleoteius era un pequeño reptil de poco más de 15 centímetros de largo, con un cráneo fuertemente ornamentado por pequeñas protuberancias y quijadas armadas de numerosos dientes finos, simples y uniformes, que posiblemente le hayan servido para capturar insectos.

    Cómo se gestó el descubrimiento del nuevo reptil de 70 millones de años en la Patagonia argentina

    La tarea del descubrimiento de este nuevo reptil de 70 millones de años en la Patagonia argentina estuvo a cargo de un equipo paleontológico internacional, encabezado por científicos del CONICET en el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV) del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN, CONICET). El estudio del fósil fue posible gracias a la utilización de tecnologías de avanzada, que permitieron analizarlo sin dañar los restos. En este sentido, los especialistas destacan que el uso de microtomografía computada permitió reconstruir digitalmente la anatomía interna del ejemplar con una resolución micrométrica.

    Federico Agnolín, primer autor del estudio e investigador del CONICET en el LACEV-MACN, comentó que “los restos fósiles de animales pequeños son en general muy escasos. Particularmente, las lagartijas y lagartos, debido a su pequeño tamaño y su gran fragilidad, se fosilizan muy poco. Los restos que se encuentran son, en general, muy incompletos. En este caso, tuvimos la suerte de encontrar una gran parte del esqueleto, con gran parte del cráneo, que por primera vez brinda mucha información sobre la historia de estos reptiles en el cono sur”, y añadió que “si se tiene en cuenta que, para Patagonia, directamente, casi no se conocen restos de este tipo, hay que decir que el hallazgo de Paleoteius viene a llenar un vacío de decenas de millones de años”.

  • La Legislatura de Neuquén destacó la labor del CONICET en la región

    La Legislatura de Neuquén destacó la labor del CONICET en la región

    La Legislatura de la Provincia del Neuquén declaró de interés la labor científica y educativa del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en reconocimiento a su aporte al desarrollo del conocimiento, la innovación tecnológica y la formación de recursos humanos en la región y el país.

    El reconocimiento alcanza especialmente al Centro Científico Tecnológico (CCT) CONICET Patagonia Confluencia, que desarrolla investigaciones en áreas estratégicas como energías renovables, biodiversidad, recursos hídricos, cambio climático, salud pública, arqueología, paleontología, educación e interculturalidad, entre otras.

    Desde el Poder Legislativo destacaron el rol de los investigadores, becarios y personal de apoyo, así como el trabajo articulado con universidades, organismos públicos, empresas y comunidades, promoviendo la federalización de la ciencia y la tecnología.

    En ese marco, la directora del CCT Patagonia Confluencia, Natalia Guiñazú, valoró la declaración y sostuvo que “pone en valor nuestras actividades y fortalece el vínculo con el medio local”, resaltando además el impacto de la ciencia en la resolución de problemáticas regionales.

    El organismo científico continúa desarrollando proyectos con impacto local e internacional, vinculados a temas como desarrollo territorial, inteligencia artificial, ambiente y energías renovables, con fuerte incidencia social y económica.