Vaca Muerta no es solo el yacimiento no convencional más importante de Argentina: cada vez más, funciona como el campo de pruebas donde la industria energética global ensaya sus tecnologías más ambiciosas. La última confirmación llegó esta semana, cuando Phoenix Global Resources anunció la implementación de inteligencia artificial en sus operaciones de perforación en la Cuenca Neuquina, en una iniciativa que no tiene antecedentes a nivel mundial.
A través de un acuerdo con Helmerich & Payne (H&P) y la tecnológica Corva, la empresa conectó la solución de perforación predictiva de Corva con la plataforma Autodriller de H&P en el equipo RIG 234, actualmente operativo en la cuenca. El resultado es un sistema capaz de analizar datos en tiempo real y tomar decisiones automatizadas sobre variables críticas como el peso sobre el trépano, las revoluciones por minuto, la presión diferencial y la velocidad de penetración.
Pablo Bizzotto, CEO de Phoenix Global Resources, explicó que la compañía logra ser una de las primeras en Argentina en incorporar inteligencia artificial en su equipo de perforación en Vaca Muerta. «Esta tecnología permitirá optimizar la operación, tiempos y costos y mejorar la seguridad de los colaboradores», detalló y agregó que el sistema funciona mediante la captura masiva de datos provenientes de sensores instalados en el fondo del pozo y en la superficie del equipo.
El laboratorio argentino
Lo que hace singular a este desarrollo no es solo su complejidad técnica, sino su alcance: se trata de la primera vez que esta integración tecnológica se implementa en una plataforma de H&P en cualquier parte del mundo. Los resultados de las pruebas ya fueron positivos y el sistema comenzará a aplicarse de manera continua en el próximo PAD que Phoenix perforará en Mata Mora Norte.
Qué cambia con la IA en la perforación
Según explicaron desde Phoenix, la iniciativa introduce un cambio estructural en la toma de decisiones en el pozo. Hasta ahora, muchas de esas decisiones dependían de la experiencia y el criterio humano en campo. Con la integración de IA, los modelos predictivos operan directamente sobre los sistemas de control automatizado, lo que permite:
/* Mostrar solo en mobile */ @media (min-width: 768px) { #yo-trabajo-cv-mobile { display: none !important; } }
- Mayor precisión en cada etapa de la operación
- Decisiones basadas en datos en tiempo real, sin depender del criterio subjetivo
- Reducción de los tiempos de perforación
- Mayor consistencia y previsibilidad en la ejecución
La compañía sostiene que el sistema no reemplaza al operador humano, sino que le proporciona una capa de análisis continuo que mejora la visibilidad de las operaciones y eleva la calidad de las decisiones. El resultado, según Phoenix, es un proceso más robusto, consistente y basado en evidencia.
Un jugador en ascenso
Phoenix llega a este hito desde una posición de crecimiento sostenido en la cuenca. La empresa cuenta con activos en Neuquén y Río Negro —incluyendo Mata Mora Norte y Sur, y Confluencia Norte y Sur— con una producción de 22.000 barriles diarios en sus activos no convencionales.
La empresa se prepara para dar un salto de escala en Vaca Muerta con un plan de inversión que podría alcanzar los US$ 6.000 millones, en una jugada que tiene como eje central su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Respaldada por el gigante suizo Mercuria, la compañía proyecta multiplicar su producción desde los actuales 22.000 barriles diarios hasta cerca de 80.000 hacia el final de la década, apoyada en un programa intensivo de perforación y en la expansión hacia nuevas áreas dentro de la Cuenca Neuquina.
En Río Negro, Phoenix tuvo eal pozo que más petróleo generó en febrero en toda la cuenca. Fue el PET.RN.CoS.x-3(h) en el bloque Confluencia Sur que registró una producción de 2.720 bbl/d, superando a los grandes protagonistas de Vaca Muerta como Loma Campana, La Amarga Chica o Bandurria Sur.






