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  • Rollitos de pollo fáciles de hacer, saludables y por demás salvadores

    Rollitos de pollo fáciles de hacer, saludables y por demás salvadores

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    Lista de Ingredientes

    pechuga de pollo: 1

    queso barra en fetas: c/n

    jamón cocido natural o crudo: c/n

    queso rallado: a gusto

    Preparación


    Primero hay filetear la pechuga en láminas finas. Luego, por cada lámina vamos a poner una feta de queso y otra de jamón. Enrollamos. Repetimos este paso hasta terminar el pollo y el fiambre.

    Cada rollo lo vamos a colocar en una fuente para horno y pondremos queso rallado por encima.

    Llevamos a horno pre calentado a 180° C hasta que el pollo se cocine. O en freidora de aire unos 20 minutos a 200° C, hasta que se dore el pollo por arriba.


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    1. Receta: la mandioca frita y su lugar en la cocina latinoamericana

      Receta: la mandioca frita y su lugar en la cocina latinoamericana

      En el nordeste argentino, es difícil pensar en una comida sin mandioca. Esta raíz humilde, cultivada desde tiempos precolombinos, sigue vigente en las mesas del litoral y de buena parte de América Latina. Y aunque se la puede hervir, hornear o transformar en harina, no hay forma más popular y tentadora de prepararla que frita: crocante por fuera, suave por dentro, ideal como guarnición o como picada.

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      La mandioca (también conocida como yuca en otros países de la región) no solo es rica en almidón y fácil de conservar: tiene una historia ancestral, ligada a los pueblos originarios y a una cultura culinaria que se ha transmitido de generación en generación. Hoy, la mandioca frita representa ese cruce perfecto entre lo tradicional y lo cotidiano, entre la raíz profunda y el gusto universal.

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      Un cultivo milenario

      Originaria de la zona tropical de América del Sur, la mandioca fue domesticada hace más de cuatro mil años por comunidades indígenas del actual Paraguay, el sur de Brasil y la región misionera. Para los guaraníes, no era solo alimento básico, sino también planta sagrada. Tenían mitos sobre su origen y desarrollaron técnicas para procesarla, ya que algunas variedades contienen sustancias tóxicas (como la linamarina) que deben eliminarse antes de su consumo.

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      El uso tradicional incluía preparaciones como el “mbeyú” (una especie de tortilla con almidón y queso), el “chipá” y el “casabe”, un pan fino hecho con harina de mandioca rallada y prensada. Pero fue con la introducción del aceite en la cocina, siglos después, que la versión frita comenzó a tomar protagonismo.

      De raíz americana a guarnición global

      La mandioca es versátil y resistente. Se adapta bien a suelos pobres y climas cálidos, lo que la convirtió en un cultivo estratégico en muchas regiones tropicales. A lo largo de los siglos, se expandió por toda América, y más tarde, por África y Asia, donde también se convirtió en un alimento básico.

      En la Argentina, su presencia es especialmente fuerte en las provincias del noreste: Misiones, Corrientes, Formosa y Chaco. Allí se la cosecha, se la vende fresca en las ferias o en verdulerías, y se la cocina casi todos los días. Si hay asado, hay mandioca frita. Si hay guiso, también.

      Receta clásica de mandioca frita

      La receta es simple, accesible y no requiere demasiados ingredientes. Lo más importante es usar mandioca fresca y firme, y seguir bien los pasos de cocción para lograr esa textura ideal: dorada y crocante por fuera, tierna y casi cremosa por dentro.

      Ingredientes:

      1 kg de mandioca fresca

      Sal a gusto

      Aceite para freír (de girasol o mezcla)

      Opcional: ajo picado, perejil, limón o salsas

      Desarrollo

      Pelar la mandioca: Cortar los extremos de la raíz y retirar la cáscara gruesa con un cuchillo filoso. También hay que sacar una capa más fina de color rosado o blanco que recubre la pulpa.

      Cortar y hervir: Cortar en bastones o trozos medianos. Hervir en agua con sal durante 20 a 25 minutos, hasta que estén tiernos. No deben deshacerse.

      Retirar la nervadura: Una vez cocida, dejar enfriar un poco y quitar la fibra central (una vena dura que corre por el medio del tubérculo).

      Secar y freír: Secar bien los trozos con papel absorbente. Calentar abundante aceite y freír hasta que estén dorados y crocantes.

      Servir: Escurrir en papel de cocina. Podés espolvorear con sal, ajo picado, perejil o unas gotas de limón. También se pueden acompañar con salsas criollas o picantes.

      Variantes y secretos

      Algunos prefieren condimentar la mandioca después de hervirla, antes de freírla, con ají molido o pimentón.

      También se puede hacer mandioca al horno: una opción más liviana pero igualmente sabrosa.

      En Brasil se sirve con farofa (harina de mandioca tostada), en Paraguay junto con sopa paraguaya, y en Colombia o Venezuela como acompañamiento de carnes asadas o arepas.

      Mucho más que una guarnición

      La mandioca frita no es solo un acompañamiento: es parte de la identidad culinaria del litoral argentino. Está presente en celebraciones, en las mesas familiares, en fondas y parrillas. Además, su preparación sencilla y su sabor único la convierten en una entrada irresistible para quienes no la conocen.

      En un mundo donde la cocina rápida gana terreno, la mandioca frita recuerda que los ingredientes humildes y ancestrales siguen teniendo un lugar privilegiado. Porque cada bastón crujiente es también un pedacito de historia americana. Y, como suele pasar con las recetas populares, lo simple se vuelve memorable cuando está hecho con saber y con cariño.

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    2. Ni fritos ni revueltos: la manera correcta de cocinar los huevos y aprovechar sus nutrientes

      Ni fritos ni revueltos: la manera correcta de cocinar los huevos y aprovechar sus nutrientes

      El huevo es un alimento que no falta en la dieta de los argentinos. Se trata de un alimento completamente versátil y se puede incorporar a cualquier preparación como ensaladas, sopas, guisos y más. Sus beneficios son múltiples, pero es clave saber cómo cocinarlo para aprovechar todos sus nutrientes.

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      Este alimento contiene proteínas, carbohidratos y grasas saludables que son claves para el funcionamiento óptimo del cuerpo. Sin embargo, la forma de cocción que se elija será determinante para conservar todos los nutrientes.

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      Entre los tantos beneficios del huevo se encuentran la protección al cerebro, controlar el peso, mejorar la circulación de la sangre en el organismo, ganar masa muscular y cuidar la piel y el colágeno. Claro que todo ello si se lleva adelante una correcta cocción del mismo.

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      Cómo cocinar el huevo para preservar los nutrientes

      La mejor manera de cocinar un huevo para que sus nutrientes impacten en el cuerpo del consumidor es mediante el hervor.

      Cuando se expone a altas temperaturas y con cáscara, las proteínas logran coagularse sin desnaturalizarse lo que significa que el cuerpo absorbe los nutrientes de forma simple.

      Además, no se agregan aceites como sí se hace en preparaciones como huevos revueltos o fritos, por lo que su aporte en calorías es menor. De querer agregar aceite se aconseja que sea de oliva.

    3. ¡Tremendo! torta de chocolate rica, fácil y libre de gluten

      ¡Tremendo! torta de chocolate rica, fácil y libre de gluten

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      Lista de Ingredientes

      chocolate semiamargo: 200 gr

      manteca: 125 gr

      azúcar: 150 gr

      huevos: 4

      esencia de vainilla: 1 cucharadita

      azúcar impalpable o cacao para decorar: cantidad necesaria


      Cómo hacer torta de chocolate sin TACC


      Paso 1: Derretir el chocolate junto con la manteca a baño maría hasta que quede una mezcla bien homogénea. Dejar entibiar por unos minutos.
      Paso 2: En un recipiente aparte, batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa y haya duplicado su volumen. Este paso es esencial para que la torta quede liviana y esponjosa.
      Paso 3: Agrega la mezcla de chocolate y manteca (ya tibia) a la mezcla de huevos y azúcar, junto con la esencia de vainilla y una pizca de sal. Integrar con movimientos envolventes para no bajar el batido.
      Paso 4: Enmantecar y poner papel manteca en un molde redondo de 20 cm y colocar la mezcla.
      Paso 5: Llevar al horno precalentado a 180°C por aproximadamente 25 a 30 minutos. La superficie debe estar firme, pero el interior puede quedar levemente húmedo. Dejar enfriar antes de desmoldar.


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    4. Croquetas de coliflor: doradas, crocantes y con receta sencilla

      Croquetas de coliflor: doradas, crocantes y con receta sencilla

      Por más que la coliflor haya sido históricamente la pariente poco popular del brócoli, en los últimos años viene ganando terreno en las cocinas. Y no es para menos: además de ser súper versátil, tiene una textura carnosa y un sabor suave que se presta para infinidad de preparaciones. Una de las más tentadoras (y rendidoras) son las croquetas de coliflor, esa versión veggie de un clásico que combina lo mejor del confort food con una vuelta saludable.

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      Acá te contamos cómo prepararlas paso a paso, con algunos tips para que queden bien doraditas por fuera y cremosas por dentro. Además, van con una sugerencia de dip para acompañarlas y que no falte el toque gourmet.

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      ¿Por qué coliflor?

      La coliflor tiene mala fama injustamente: muchas veces se la asocia con dietas insulsas o con esos tuppers tristes que van al microondas. Pero lo cierto es que, cuando se la cocina bien, puede convertirse en una bomba de sabor. Al vapor, al horno, salteada o incluso rallada para usar como “arroz”, es uno de esos vegetales que se adaptan a lo que uno necesite.

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      Además, es rica en fibra, vitamina C, ácido fólico y antioxidantes. Y lo mejor: tiene una textura que, al cocinarse y procesarse, se vuelve ideal para usar como base de preparaciones sin carne ni harinas refinadas. Por eso, estas croquetas no solo son vegetarianas, sino también una opción más liviana frente a las tradicionales de papa, arroz o jamón y queso.

      Ingredientes (para unas 18 croquetas medianas)

      1 coliflor mediana (aproximadamente 700 g)

      2 huevos

      100 g de queso rallado (puede ser parmesano, sardo o el que tengas a mano)

      1 diente de ajo picado o rallado

      1/2 cebolla

      3 cucharadas de pan rallado (más extra para el rebozado)

      Sal y pimienta a gusto

      Nuez moscada (opcional)

      Aceite para freír o para pincelar si las hacés al horno

      Para el dip

      1 pote de yogur natural o queso crema (200 g)

      Jugo de medio limón

      1 cucharada de mostaza

      Ciboulette o perejil picado

      Sal y pimienta

      Desarrollo

      Cocinar la coliflor.

      Lavá la coliflor, cortala en ramitos y hervila en agua con sal hasta que esté bien tierna (unos 10-12 minutos). También podés cocinarla al vapor o al microondas. Escurrila bien y dejala enfriar un poco.

      Procesar

      Pisá la coliflor con un tenedor o procesala ligeramente: la idea es que quede como un puré algo rústico, no completamente líquido. Cuanto más seca esté la mezcla, mejor se va a armar la croqueta después.

      Preparar la base

      Picá bien chiquita la cebolla y el ajo. Rehogalos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén transparentes. Sumalos al bol con la coliflor procesada. Agregá los huevos, el queso rallado, el pan rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si te gusta. Mezclá todo muy bien hasta que tengas una masa homogénea.

      Formar las croquetas

      Con las manos húmedas, armá bolitas del tamaño de una nuez y después dales forma de croqueta o medallón. Pasalas por pan rallado para darles ese crocante irresistible. Si la mezcla está demasiado blanda, podés sumarle un poco más de pan rallado o dejarla un rato en la heladera para que tome cuerpo.

      Cocinar

      Acá tenés dos opciones:

      Fritas: Calentá abundante aceite y freí las croquetas hasta que estén doradas. Retiralas y dejalas escurrir sobre papel absorbente.

      Al horno: Disponelas en una placa aceitada o con papel manteca, pincelalas con aceite y hornealas a 200 °C durante unos 25 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.

      El dip, clave.

      En un bol, mezclá el yogur o queso crema con el jugo de limón, la mostaza y el ciboulette o perejil. Salpimentá a gusto y reservá en la heladera hasta el momento de servir.

      Tips para que salgan perfectas

      Secar bien la coliflor es clave. Si queda con mucha agua, la mezcla se va a desarmar.

      El queso aporta sabor y ayuda a ligar, así que no lo saltees. Si querés hacer una versión vegana, podés usar levadura nutricional o un reemplazo vegetal.

      Si querés un extra de textura, agregales semillas de sésamo al rebozado o incluso un poco de avena.

      Bonus: variantes para todos los gustos

      Esta receta base admite muchas variantes. Podés sumar zanahoria rallada, espinaca salteada, un toque de curry o cúrcuma, o incluso mezclar con arroz integral para darles más cuerpo. Si tenés chicos en casa, podés hacerlas más chiquitas tipo bocaditos o incluso rellenarlas con un dadito de queso que se derrita al cocinarlas.

      ¿Con qué acompañarlas?

      Estas croquetas se bancan todo: van bien como entrada, como plato principal con una buena ensalada, o incluso como picada. También podés armarlas en versión mini y servirlas en un copetín con distintos dips (tipo hummus, guacamole, salsa criolla o una mayonesa de ajo). Son ideales para comidas al aire libre, viandas o para tener freezadas y zafar de un almuerzo rápido.

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    5. Chipá: receta muy fácil y en pocos pasos para acompañar los mates

      Chipá: receta muy fácil y en pocos pasos para acompañar los mates

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      Lista de Ingredientes

      fécula de mandioca: 250g

      polvo de hornear: 1cdta

      queso semi duro: 200g

      manteca: 50g

      sal: 1cdta

      huevo: 1

      leche: 100ml

      Procedimiento

      1- Integrar con las manos la fécula de mandioca con el queso rallado. Salpimentar, igual recordá que el queso es salado así que no te pases con eso.

      2- Agregar la manteca en cubos + el huevo y la leche, además de la cucharadita de polvo de hornear para que queden más esponjosos. Amasar hasta obtener una masa pegajosa.

      3- Hacer bolitas con la masa, tratamos de tomar la misma cantidad para que queden parejas y a la ahora de hornearlas se cocinen iguales. Las colocamos en una placa ennharinada.

      4- Hornear a 200° C, en horno precalentado, por 15 minutos o hasta que estén dorados.

      Tips:
      * Pueden freezar crudos y hornear cuando quieran o bien cocidos y darle toque de horno.


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      Pizzetas saborizadas: facilísimas, en poco tiempo y con el topping que quieras

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      Lista de Ingredientes

      PARA LA MASA: —

      harina 000: 500 gr

      levadura seca: 5 gr

      agua: 280 cc

      sal: 1 cda.

      azúcar: 1 cda.

      condimento para pizza: 2 cdas.

      DISTINTAS VARIEDADES: —

      salsa de tomate: 300 cc

      muzzarella: 300 gr

      jamón cocido: 100 gr

      rúcula: 1 atado

      huevos duros: 2

      Preparación


      Comenzamos formando la masa con el condimento para pizza. Formar un bollo y dejar leudar 45 minutos bien tapada. Una vez leudada bajar a la mesada y estirar con palo de amasar. Cortar con cortante, salen 12 pizzetas.

      Colocar en fuente de horno, tapar y dejar leudar nuevamente 30 minutos. Pincelar suavemente con salsa de tomate y llevar a horno pre calentado 180° C por 20 minutos.

      Una vez listas, pintar con tomate sumar la muzzarella y llevar a horno 200° C por 15 minutos. Terminar con el topping que más te guste.


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    7. Cómo hacer galletas de avena con chips de chocolate, pasas de uva y maní

      Cómo hacer galletas de avena con chips de chocolate, pasas de uva y maní

      Lista de Ingredientes

      manteca / mantequilla: 250 gr

      azúcar: 70 gr

      azúcar rubia: 150 gr

      huevos: 2

      esencia de vainilla: 1 cdita.

      harina 0000: 200 gr

      avena integral: 180 gr

      polvo para hornear: 1 cdita.

      chips de chocolate semi-amargo: 150 gr

      maní tostado, sin sal: 70 gr

      pasas de uva: 80 gr

      Preparación


      1. Poner la manteca o mantequilla en una olla y llevar a fuego medio. Cocinar por unos minutos, mezclando de forma constante, hasta que la mantequilla tome un tono tostado.

      2. Vertir la mantequilla en un bol y dejar enfriar unos 10 minutos. Añadir los azúcares y mezclar muy bien. Incorporar los huevos junto a la esencia de vainilla y batir hasta homogeneizar.

      3. Agregar los ingredientes secos: harina, avena y polvo de hornear. Mezclar con una espátula, hasta lograr una masa suave.

      4. Dividir la masa en dos. A una de las partes ponerle los chips de chocolate. A la masa restante añadirle maní picado y pasas.

      5. Porcionar la masa y armar las galletas, de forma redondeada y semi-aplastadas. Ordenar en una bandeja para horno con papel manteca en la base. Hornear, en horno pre calentado, a 170º C por 12 minutos o hasta que los bordes estén levemente dorados. Dejar enfriar y disfrutar.


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    8. Receta: 3 sopas fáciles y deliciosas para combatir el frío

      Receta: 3 sopas fáciles y deliciosas para combatir el frío

      Mientras transitamos el otoño podemos preparar unas ricas sopas caseras. Aquí tres recetas fáciles para combatir el frío y no morir en el intento.

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      Sopa Borsch, fácil de hacer, rica y económica

      La sopa Borsch es histórica. Se dice que los astronautas rusos la tomaban en el espacio para alimentarse. De origen ucraniano, logró expandirse por el imperio ruso y formar parte el recetario religioso, cristiano y católico en simultaneo

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      Una sopa que nace de otra más antigua, en la cual se cocinaban hojas, tallos y flores. Este fue el inicio, según las fuentes del nacimiento de la sopa Borsch. Una preparación económica y rica a partir de la remolacha.

      Ingredientes:

      4 remolachas

      ½ cebolla

      manteca c/n

      sal

      pimienta

      crema c/n

      1 diente de ajo (opcional)

      caldo de verdura (opcional)

      Desarrollo

      Lavar y pelar las remolachas, cortarlas en pequeños trozos y blanquearlas en una olla con agua hirviendo. Luego colar y en la misma olla agregar manteca, sal y cebolla picada fina. Sumarle un poco de agua o caldo de verdura y calentar hasta que la remolacha esté blanda. Sumarle tomillo si se tiene, sal, pimienta y si se quiere un diente de ajo.

      Esperar que enfríe un poco, no mucho, y agregarle manteca. Procesar con minipimer o licuadora. Sumarle un chorrito de crema y alguna hoja de albahaca o perejil fresco.

      Sopa crema de puerros

      Una preparación deliciosa y fácil. Una receta ideal para los días fríos. Nutritiva y con mucho sabor. El puerro, un vegetal ideal.

      Los días fríos se repiten, el cielo se pone gris y el viento patagonico empuja las bajas temperaturas. Hay que cuidar cuerpo, corazón, alma y bolsillo. Aquí una receta ideal para abarcarlo todo. Sabor, sencillez y cremosidad en un casillero de los tantos que tiene el mundo de las sopas y los potajes.

      Caldo y sazón: dos palabras claves.

      Ingredientes:

      1 puerro

      1 cebolla de verdeo

      1 diente de ajo

      1 papa

      crema de leche c/n

      sal

      pimienta

      caldo de verdura c/n

      aromáticas

      Desarrollo

      Lavar y cortar en rodajitas puerro y verdeo. Separar lo verde del verdeo. Picar el diente de ajo. En una olla con aceite de oliva dorar ajo, la parte blanca del verdeo y el puerro. sumar sal y pimienta. Mientras se dora a fuego medio, lavamos y pelamos una papa. la cortamos en rodajitas finas y la sumamos a la olla. Lo vamos hidratando con caldo mientras se va secando. La misma olla nos va pidiendo. Tratemos de que no se queme, ni se pegue. (el caldo lo hice con puerro y una cebolla que tenía, siempre tiene que estar caliente, nunca frío) Una vez que la papa esté tierna dejar enfriar un poco y procesar con una minipimer.

      Colocar en un recipiente o plato hondo con un chorrito de leche, mezclar un poquito y sumarle pedacitos de pan duro viejo, mezclar nuevamente y sumar el verdeo y las aromáticas, sal, pimienta y un chorrito de oliva.

      Sopa de Cebolla

      Una de las sopas más ricas que conozco. Ideal para los días de frío intenso. Sabrosa y fácil de hacer.

      La cebolla es muy versátil. Así como durante varios minutos logra ponerse dulce sobre el calor de una chapa o un hierro, en esta sopa queda armoniosa y sabrosa. Una delicia para tener en el repertorio hogareño.

      Para 4 personas:

      750 ml de caldo

      500 g de cebolla

      3 cucharadas de manteca

      ½ cucharada de azúcar.

      ½ cucharada de aceite de oliva.

      ½ cucharada de harina.

      ½ copa de vino.

      sal y pimienta.

      4 panes redondos o el que tengas

      4 rebanadas de queso provolone.

      Queso parmesano a gusto.

      Desarrollo

      Picamos una cebolla en pluma, agregamos sal y pimienta y la freímos en una olla con aceite y manteca. Sumamos la harina hasta que dore nuevamente y también agregamos el vino y el caldo. Vamos revolviendo todo para que se vaya sofriendo y se integre. Dejamos cocinar durante media hora a fuego lento. Precalentamos el horno.

      En un horno medio ponemos en una placa el pan con el queso provolone encima para que se gratine y retiramos. Una vez que la sopa esté hecha emplatamos y ponemos en cada plato o cuenco la porción de sopa y el pan con el queso gratinado. Le sumamos apenas un poco de queso parmesano.

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    9. Sin TACC: estos ñoquis de papa quedan tremendos

      Sin TACC: estos ñoquis de papa quedan tremendos

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      Lista de Ingredientes

      agua: 400 cc

      leche descremada: 250 cc

      aceite: 1 cda.

      puré de papa en escamas sin TACC: 125 gr

      maizena: 200 gr

      queso rallado sin TACC: 2 cdas.

      yema de huevo: 1

      sal, pimienta, nuez moscada: a gusto

      PARA LA SALSA FILETTO: —

      ajo: 1 diente

      cebolla: 1

      aceite de oliva: c/n

      sal y pimienta: c/n

      tomates: 2

      puré de tomates: 500 gr

      albahaca: c/n

      PARA LA SALSA BECHAMEL: —

      leche: 500 ml

      manteca: 30 gr

      maizena: 30 gr

      sal, pimienta y nuez moscada: c/n

      queso rallado: 200 gr

      Cómo se hace


      Arrancamos con los ñoquis. En una olla hervir el agua, la leche y el aceite. Retirar del fuego y agregar el puré de papas en escamas. Mezclar hasta integrar. Una vez tibio, agregar la maizena, el queso rallado y la yema de huevo. Condimentar y unir los ingredientes sin amasar. Agregar más maizena para realizar los rollitos y cortar los ñoquis. Hervirlos en abundante agua con sal, hasta que floten.

      Para la salsa filetto hay que saltear, la cebolla y ajo picados, en oliva con el tomate cubeteado. Salpimentar. Sumar el puré de tomate y cocinar por 20 minutos. Finalizar con albahaca fresca.

      En una cacerola, derretir la manteca para empezar con la bechamel. Agregar maizena y mezclar bien. Cocinar por 1 minuto a fuego bajo. Agregar la leche fría de a poco mezclando constantemente hasta que espese y condimentar.

      En una fuente colocar una capa de filetto, los ñoquis cocidos, más filetto, bechamel y queso rallado por arriba. Gratinar en horno fuerte.


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