Categoría: Desafío Energético

  • YPF firmó la cesión de Manantiales Behr al Grupo Rovella Capital: los números finales de la operación

    YPF firmó la cesión de Manantiales Behr al Grupo Rovella Capital: los números finales de la operación

    En la continuidad del Plan Andes, YPF firmó el convenio para la cesión del área Manantiales Behr, el último yacimiento que conservaba en Chubut, como parte de su estrategia de optimización del portafolio de activos convencionales.

    El acuerdo Manantiales Behr se firmó con Limay Energía S.A., perteneciente al Grupo Rovella Capital. La operación se suma a la cesión del clúster Malargüe, en Mendoza, a Venoil S.A. “Ambos procesos quedan su — jetos a la aprobación de las autoridades provinciales y, una vez cumplido ese paso, las nuevas operadoras asumirán el control de los bloques”, explicaron desde la petrolera estatal.

    Estas operaciones forman parte de la ronda lanzada en julio de 2025 del Proyecto Andes, liderado por el Banco Santander. En esta misma línea, YPF ya completó el proceso de cesión definitivo de sus 7 áreas convencionales en Tierra del Fuego a la empresa provincial Terra Ignis.

    “El manejo activo del portafolio es uno de los pilares del Plan 4×4 y permite una reasignación más eficiente del capital hacia proyectos estratégicos, como el desarrollo de Vaca Muerta, con el objetivo de incrementar la rentabilidad, fortalecer la producción no convencional y habilitar exportaciones por 30.000 millones de dólares anuales hacia 2031”, agregó YPF en el comunicado difundido este viernes.

    Según informaron fuentes con acceso a los detalles de la operación, la cesión a Rovella Capital incluye dos acuerdos para la cesión del 100% de la concesión de explotación convencional sobre el área Manantiales Behr y la concesión de transporte de hidrocarburos sobre los oleoductos “El Trébol – Caleta Córdova”, “Km. 9 – Caleta Córdova” y “Manantiales Behr – Cañadón Perdido”, y la venta del stock de materiales en los almacenes de Manantiales Behr y Km 20.

    El precio total acordado para ambos acuerdos asciende a US$ 575 millones más IVA correspondiente. El 60% será abonado al cierre de la transacción y el saldo restante dentro de los 12 meses posteriores al cierre.

    Oferta por USD 500 M y otros USD 230 M de inversión en el primer año

    La confirmación del traspaso de Manantiales Behr pone fin a una serie de rumores y especulaciones sobre el futuro del área, luego de que surgieran cuestionamientos desde sectores gremiales por la falta de información oficial.

    Aunque aún restan conocer los detalles finales de la operación, fuentes del sector habían adelantado a ADNSUR que Rovella Capital había realizado una oferta por US$ 500 millones. 

    Además, tendría contemplado un plan de inversiones en Manantiales Behr de US$ 230 millones para el primer año, según lo que dejaron trascender quienes se vinculan al grupo, lo que significará un incremento frente a los 175 millones proyectados por YPF para 2025.

  • IDERO y Alberta construyen y equipan obradores clave en el gasoducto TGS en Vaca Muerta

    IDERO y Alberta construyen y equipan obradores clave en el gasoducto TGS en Vaca Muerta

    El país atraviesa una etapa de crecimiento en infraestructura energética. Entre las obras destacadas, se encuentra la ampliación del gasoducto operado por Transportadora Gas del Sur (TGS), con una inversión estimada de US$700 millones y un impacto directo en la cadena de suministros de Vaca Muerta.

    Este escenario impulsa la demanda de campamentos modulares, obradores, oficinas de obra y unidades habitacionales temporarias, exigiendo soluciones rápidas, confiables y de calidad industrial. En este marco, el acuerdo entre Alberta e IDERO apunta directamente a cubrir esa demanda con una propuesta competitiva y local.

    En este contexto, ambas compañías fueron adjudicadas para la provisión de 3 obradores -es decir, campamentos de trabajo y centros logísticos para las obras de infraestructura de la región- en la traza del gasoducto TGS.  De esta manera, se encargan de proveer de infraestructura a los obradores de General Acha, Chacharramendi y Doblas.

    Esta unión tiene como propósito el desarrollo de módulos de alta calidad para campamentos y obradores industriales, integrando fabricación, equipamiento, logística y operación completa de los sitios.

    La contratación incluye más de 100 módulos industriales fabricados por IDERO, configurados como oficinas, sanitarios, comedores y áreas de soporte, junto con su montaje integral en los 3 obradores. La construcción modular, que es el más alto grado de industrialización con el que construye IDERO, ofrece una solución de calidad, eficiente y relocalizable, con una gran ventaja, que es la certeza de costos y tiempos.

    El equipamiento interior es provisto por la cadena de retail Blancoamor, con más de 1000 piezas de mobiliario entre escritorios, sillas operativas, bibliotecas, mesas de reunión, sillas para comedores y equipamiento médico (camillas, soportes de suero, desfibriladores y tubos de oxígeno), asegurando que los campamentos entren en operación con infraestructura completa y lista para uso inmediato.

    Alberta, dedicada a abastecer con productos y servicios a las compañías que se instalan en Vaca Muerta, es el partner local responsable de la comercialización o gestión contractual, la operación de los campamentos y la coordinación del equipo local con presencia permanente en el yacimiento neuquino.

    Alberta es una empresa perteneciente al Grupo Blancoamor, que con base en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, cuenta con más de 40 años de trabajo local, y ha sabido transformase y adaptarse a los requerimientos de las necesidades actuales del sector hidrocarburífero, brindando soporte a las grandes compañías y complejos habitacionales que operan en la región.

    Ofrece, de esa manera, equipamiento integral de oficinas y complejos habitacionales, y ha sumado servicios de administración hotelera, seguridad patrimonial, limpieza y maestranza, contando con su propio software de administración hotelera para la zona.  El grupo también ha apostado desde hace algunos años al desarrollo de parques logísticos de alta calidad en el triángulo de Vaca Muerta, y cuenta con una propuesta de logística de almacenamiento en ambas provincias.

    Por su parte, IDERO está a cargo del diseño y la fabricación industrial de los módulos, la ingeniería estructural, el ensamble y las terminaciones.  La empresa cuenta con  más de 30 años de trayectoria en diseño, desarrollo y ejecución de soluciones constructivas industrializadas que utilizan el acero como material principal. Integra la industria con la arquitectura para desarrollar proyectos llave en mano con un mayor grado de diseño. En su planta de construcción modular, produce sus líneas viviendas modulares y, además, módulos estandarizados y a medida para minería, energía, oil & gas y otras industrias, con altos estándares de calidad, eficiencia energética y una rápida ejecución de proyectos, lo que garantiza tiempos de entrega reducidos.

  • DLS suma dos equipos perforadores de última generación y acelera el desarrollo de Vaca Muerta

    DLS suma dos equipos perforadores de última generación y acelera el desarrollo de Vaca Muerta

    La empresa DLS Archer anunció la incorporación de dos nuevos equipos perforadores de última generación para atender la creciente demanda de servicios de perforación en Vaca Muerta. La expansión se concretará a partir de un acuerdo estratégico con Patterson-UTI, orientado a fortalecer las operaciones no convencionales en la cuenca  neuquina.

    Según informaron las compañías, el convenio permitirá sumar equipos diseñados específicamente para optimizar la eficiencia y el desempeño en la perforación de pozos shale, un factor clave frente al sostenido aumento de la actividad en Vaca Muerta. La iniciativa se enmarca, además, en el reciente contrato suscripto por DLS con YPF, considerado el mayor acuerdo de perforación vigente en la formación.

    Gerardo Molinaro, vicepresidente de Land Drilling en DLS Archer, destacó que el entendimiento con Patterson-UTI “nos permite expandir nuestra presencia en el mercado no convencional de Vaca Muerta, cumplir con el nuevo contrato con YPF y anticiparnos a una mayor demanda de equipos perforadores de estas características”. En esa línea, remarcó que la estrategia de crecimiento de la compañía comenzó hace dos años con la adquisición de ADA, firma especializada en perforación con presión controlada (Managed Pressure Drilling – MPD).

    Desde el sector señalan que la incorporación de estos equipos no solo apunta a incrementar la productividad, sino también a elevar los estándares de seguridad operativa. El acuerdo permitirá a ambas organizaciones optimizar recursos y ofrecer soluciones de mayor valor agregado en el mercado argentino, en un contexto donde la eficiencia y la confiabilidad técnica se vuelven determinantes para sostener el ritmo de desarrollo de Vaca Muerta.
     

  • CEO de TotalEnergies afirma que la reactivación petrolera de Venezuela «no está en su agenda»

    CEO de TotalEnergies afirma que la reactivación petrolera de Venezuela «no está en su agenda»

    Hablando en la Semana de Sostenibilidad de Abu Dabi, Pouyanné afirmó que restaurar la capacidad de producción de Venezuela requeriría una inversión estimada de 100 mil millones de dólares para agregar un millón de barriles por día, citando el crudo pesado del país, la infraestructura deteriorada y la logística compleja como obstáculos que no pueden superarse rápidamente.​

    «La gente quiere regresar apresuradamente a Venezuela, pero requerirá un marco claro y tomará tiempo», dijo Pouyanné a la audiencia. Cuando se le preguntó sobre los planes de TotalEnergies, fue directo: «Les diré la verdad, no está en mi agenda».

    Los desafíos técnicos eclipsan las ambiciones
     
    TotalEnergies, que salió de Venezuela en 2021 tras transferir su participación en la mejoradora PetroCedeño a PdV (la petrolera estatal), delineó los obstáculos técnicos que hacen que una inversión rápida sea poco práctica. El crudo pesado de Venezuela no puede simplemente bombearse y transportarse—requiere diluyente para ser transportado a través de oleoductos, lo que exige inversión adicional en infraestructura.

    «No se trata solo de perforar,» explicó Pouyanné. «El petróleo pesado no puede transportarse. Necesita dilución. Así que es un sistema complejo».​

    Venezuela produce actualmente alrededor de un millón de barriles por día, una fracción de los tres millones de barriles que bombeaba en su apogeo. Si bien Pouyanné reconoció que es posible regresar a esos niveles, advirtió que tomaría años y un capital significativo. Las emisiones de gases de efecto invernadero de la producción de crudo pesado también presentan desafíos para las empresas energéticas bajo presión para cumplir con los compromisos climáticos.

    Las grandes petroleras se mantienen cautelosas
     
    Las declaraciones de Pouyanné se hicieron eco de las preocupaciones expresadas días antes por el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, en una reunión en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump el 9 de enero. Woods calificó a Venezuela como «no invertible» en su estado actual, citando la falta de protecciones legales adecuadas y el historial de la compañía de haber tenido sus activos confiscados dos veces en el país.​

    Trump ha instado a las compañías petroleras estadounidenses a invertir al menos $100 mil millones para revitalizar la industria petrolera de Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero. Sin embargo, los grandes productores se han abstenido de hacer compromisos concretos.

    Chevron, la única gran compañía petrolera estadounidense que aún opera en Venezuela, actualmente produce aproximadamente 240,000 barriles por día a través de una empresa conjunta y ha indicado que podría incrementar la producción en un 50 por ciento en un plazo de 18 a 24 meses. La española Repsol y la italiana Eni también mantienen operaciones limitadas en el país.

    Por ahora, el mensaje de la petrolera más grande de Europa coincide con el de su contraparte estadounidense: la riqueza petrolera de Venezuela permanece bloqueada detrás de una incertidumbre regulatoria y un deterioro de infraestructura que ninguna presión política puede resolver rápidamente.

    Fuentes: Reuters, Bloomberg.
     

  • Neuquén, eje del nuevo mapa energético argentino

    Neuquén, eje del nuevo mapa energético argentino

    Impulsada por el rápido crecimiento del shale oil de Vaca Muerta, la Argentina alcanzó en 2025 niveles históricos de producción de petróleo, posicionándose como el cuarto mayor productor de crudo de Sudamérica. Los datos oficiales ubicaron al país por encima de Colombia y con expectativas concretas de avanzar al podio regional en 2026.

    Este desempeño se explica, en gran medida, por el rol estratégico de la provincia de Neuquén, que concentró el crecimiento productivo a partir del desarrollo no convencional. Desde el gobierno provincial destacan que las políticas implementadas durante la gestión del gobernador Rolando Figueroa facilitaron la inversión, el despliegue de infraestructura, la institucionalidad sectorial y la construcción de licencia social, creando un entorno favorable para consolidar a la provincia como motor del desarrollo energético nacional.

    En ese marco, se subraya la puesta en marcha de herramientas estables y de largo plazo que permitieron sostener el crecimiento tanto del segmento convencional como del no convencional, generando condiciones para aprovechar de manera sostenida el potencial de Vaca Muerta.

    Reglas claras para atraer inversiones

    Uno de los pilares del crecimiento energético neuquino fue la seguridad jurídica y la predictibilidad fiscal. En distintos foros internacionales, el gobernador Figueroa remarcó que “en Neuquén la energía es una política de Estado” y señaló que la estabilidad normativa resulta clave para atraer inversiones de largo plazo.

    La Offshore Technology Conference, realizada en Houston, fue uno de los espacios donde se reforzó este mensaje, orientado a convocar capitales internacionales y a consolidar la expansión de los proyectos en la cuenca neuquina.

    La Provincia sostuvo criterios constantes en materia de permisos, concesiones y contratos, ofreciendo previsibilidad para el desarrollo hidrocarburífero, incluso en un contexto de alta volatilidad de la política energética nacional.

    Institucionalidad y planificación

    El gobierno provincial avanzó en la consolidación de una autoridad de aplicación con capacidades técnicas propias, conocimiento territorial y continuidad institucional, lo que permitió administrar el recurso de manera ordenada y eficiente.

    Durante la presentación del denominado “Modelo neuquino” de política energética, el Ministerio de Energía expuso planes y metas sectoriales, reafirmando una lógica de planificación técnica permanente y evaluación continua de resultados.

    GyP, actor estratégico

    La empresa estatal Gas y Petróleo del Neuquén S.A. (GyP) se consolidó como una herramienta estratégica del Estado provincial para articular capital privado, gestionar áreas productivas y promover proyectos de valor agregado.

    Actualmente, GyP cuenta con 100 áreas reservadas para exploración y producción y participa en asociaciones con operadoras, cumpliendo un rol central en la promoción de innovaciones que optimizan el uso de energía, materiales y agua, con impacto en la sostenibilidad y el desarrollo local.

    La compañía fue clave en el ordenamiento de la exploración, en la promoción de licitaciones competitivas y en el acompañamiento de la transición desde el convencional hacia la expansión del no convencional.

    Infraestructura para competir

    Desde el Ejecutivo neuquino se remarca de manera recurrente que la infraestructura es un factor determinante para la competitividad de Vaca Muerta. En ese sentido, se dio continuidad a inversiones destinadas a reducir costos y mejorar la eficiencia productiva, con participación activa de empresas del sector en obras estratégicas como el bypass de Añelo.

    Las inversiones en infraestructura vial, energética, logística y de servicios permitieron sostener la producción convencional madura y acompañar el crecimiento acelerado del shale, garantizando condiciones operativas y de seguridad.

    Gestión ambiental y licencia social

    La Provincia implementó políticas ambientales y mecanismos de participación social orientados a consolidar la licencia social del desarrollo hidrocarburífero. También reafirmó su compromiso con la transición energética y la reducción de emisiones, incorporando sistemas de monitoreo de metano y planes de acción climática.

    La gestión responsable del agua y la articulación entre el Estado y las empresas forman parte de este enfoque, con el objetivo de que el crecimiento energético se traduzca en beneficios sostenibles para Neuquén y para el conjunto del país.

    Fuente: Neuquén Informa

  • Vaca Muerta y la fractura: la curva que explica el presente (y condiciona el futuro) del sistema energético argentino

    Vaca Muerta y la fractura: la curva que explica el presente (y condiciona el futuro) del sistema energético argentino

    Con datos de etapas de fractura mensuales entre 2016 y comienzos de 2025, el análisis muestra cómo Vaca Muerta terminó de consolidarse como el eje del desarrollo hidrocarburífero argentino. La información se basa en registros operativos relevados y analizados por Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage, una de las fuentes técnicas más citadas del sector en materia de fractura hidráulica.

    El análisis de los gráficos de etapas de fractura por mes en Vaca Muerta permite comprender, con datos operativos concretos, por qué el shale se transformó en el eje estructural del desarrollo hidrocarburífero argentino. A diferencia de lo que ocurre en el convencional o en el tight gas, aquí no se observan ciclos breves ni mesetas prolongadas, sino una trayectoria expansiva sostenida, con una única interrupción coyuntural en 2020 y una posterior aceleración que redefine el mapa energético nacional.

    De la fase piloto al desarrollo industrial

    Entre 2016 y 2018, la fractura en Vaca Muerta muestra un crecimiento gradual. Los volúmenes mensuales son aún relativamente modestos —del orden de algunos cientos de etapas (o punciones, según la denominación técnica habitual del sector)— y reflejan una etapa de aprendizaje técnico, ajuste de diseños y validación geológica. La actividad aparece más distribuida entre operadoras y empresas de servicios, sin una concentración marcada.

    El salto estructural comienza a delinearse en 2019 y se consolida con claridad a partir de 2021. Desde ese momento, la curva de fractura cambia de escala: el crecimiento se vuelve casi ininterrumpido y lleva a picos mensuales, que durante 2024 se ubican cerca o por encima de las 2.500 etapas, un volumen impensado apenas unos años atrás y que no debe interpretarse como un promedio mensual, sino como máximos operativos alcanzados en determinados períodos.

    2020: una pausa, no un quiebre

    El año 2020 aparece como una interrupción visible, pero acotada. La pandemia genera una caída transitoria de la actividad, aunque sin alterar la tendencia de fondo. A diferencia de otros segmentos, Vaca Muerta no pierde su lógica de desarrollo: a partir de 2021 no solo recupera lo perdido, sino que supera ampliamente los máximos previos.

    Este comportamiento confirma que el shale ya había adquirido una dinámica propia de largo plazo, menos dependiente de incentivos coyunturales y más anclada en productividad, escala, estandarización y aprendizaje operativo.

    Servicios: concentración y eficiencia como norma

    El análisis por compañía de servicios muestra con nitidez la transformación del mercado. El crecimiento explosivo del volumen total de fractura viene acompañado por una mayor concentración en un grupo reducido de empresas, capaces de sostener campañas continuas, intensivas y de gran escala.

    Se destacan como actores centrales Halliburton, SLB y Weatherford, con una participación relevante de Tenaris, San Antonio, Calfrac y Baker Hughes, de acuerdo con la clasificación operativa utilizada en el relevamiento, que contempla distintos niveles de provisión de servicios y soluciones técnicas asociadas a las campañas de fractura.

    La fractura en Vaca Muerta deja de ser un mercado atomizado para operar bajo una lógica de eficiencia industrial, donde pesan la capacidad logística, la disponibilidad de equipos, la continuidad operativa y la reducción de costos por escala. Los actores secundarios, en este esquema, quedan relegados a nichos específicos o contratos acotados.

    Operadoras: liderazgo definido y segundo pelotón estable

    El gráfico por compañía operadora refuerza una lectura ya conocida en el sector, pero ahora respaldada por datos duros. YPF aparece como el actor claramente dominante, explicando una porción sustancial del crecimiento total de la fractura en Vaca Muerta.

    Junto a YPF, se consolida un segundo pelotón estable, integrado por Vista, Chevron, Shell, Tecpetrol, Pan American Energy, TotalEnergies y ExxonMobil, que aportan volumen de manera sostenida y acompañan la expansión del play.

    A diferencia de lo observado en el tight gas, aquí no hay retirada de operadoras, sino una selección natural: permanecen aquellas que pueden sostener ritmo de inversión, continuidad de actividad y escala operativa.

    La fractura como organizadora del sistema

    Comparada con la evolución del convencional y del tight gas, la curva de Vaca Muerta es elocuente. Mientras esos segmentos se estancan o retroceden, el shale crece y absorbe. Pero no se trata solo de un reemplazo de volúmenes: la fractura en Vaca Muerta reorganiza toda la cadena energética, desde los servicios y la logística hasta el empleo, la infraestructura y la planificación de mediano plazo.

    El crecimiento de esta actividad explica buena parte del aumento de la producción de petróleo y gas, la recuperación del superávit energético y el renovado interés inversor, incluso en contextos macroeconómicos adversos.

    Los datos de fractura en Vaca Muerta confirman que el shale ya no es una apuesta ni un proyecto en construcción: es una infraestructura productiva en sí misma. Al mismo tiempo, esa centralidad plantea desafíos evidentes: la dependencia creciente de un único play, la concentración operativa y la presión sobre territorios, servicios e infraestructura.

    2025: consolidación y madurez operativa

    El comportamiento de la fractura durante 2025, según el corte disponible de la serie, confirma y profundiza la tendencia observada en los años previos: Vaca Muerta consolida definitivamente su rol como núcleo operativo del sistema energético argentino. Los datos muestran niveles de actividad que se mantienen en una franja elevada, con meses que continúan cerca de los máximos históricos alcanzados en 2024, aun en un contexto de mayor selectividad en inversiones.

    Lejos de una expansión desordenada, 2025 refleja una etapa de madurez operativa, con campañas más eficientes, fuerte concentración en grandes operadoras y empresas de servicios líderes, y una clara priorización de productividad y continuidad sobre volumen puro. La fractura deja de ser solo un indicador de crecimiento y pasa a funcionar como una herramienta de optimización industrial, clave para sostener producción, exportaciones y flujo de caja en un escenario económico exigente.

    Rotación de jugadores y “argentinización” del upstream: una tendencia que se consolida

    En el frente corporativo, los datos de fractura conviven con un fenómeno que ya parece constante en Vaca Muerta: la rotación de jugadores vía ventas de activos, con una “argentinización” creciente del upstream. En los últimos ciclos se vieron salidas o recortes de exposición de multinacionales que, en lugar de abandonar el recurso, monetizan posiciones y transfieren operación a empresas locales con apetito de escala: ExxonMobil cerró su salida de activos onshore en Vaca Muerta con la venta a Pluspetrol (2024), Petronas vendió su participación en La Amarga Chica a Vista (2025) y TotalEnergies acordó vender un 45% en dos bloques a YPF como parte de su gestión de portafolio, manteniendo otras apuestas en el país (2025). 

    El resultado es una Vaca Muerta cada vez más concentrada en jugadores domésticos, con implicancias directas: más control local del desarrollo, sí, pero también una señal persistente de que la estabilidad macro, el régimen cambiario y la previsibilidad regulatoria siguen siendo variables que pesan a la hora de decidir cuánto capital extranjero se queda a largo plazo.

  • EE.UU. y el petróleo venezolano: reservas gigantes, infraestructura dañada y un escenario de alta incertidumbre

    EE.UU. y el petróleo venezolano: reservas gigantes, infraestructura dañada y un escenario de alta incertidumbre

    Las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, en las que aseguró que Estados Unidos estará “muy fuertemente involucrado” en el sector petrolero de Venezuela, reactivaron el debate sobre el verdadero valor estratégico de las mayores reservas probadas de crudo del planeta y los límites reales para su aprovechamiento.

    Las afirmaciones de Trump se produjeron luego de reportes oficiales de Washington sobre una operación militar en Caracas el 3 de enero. Más allá de la veracidad y el alcance de esos hechos —que siguen siendo objeto de versiones contrapuestas—, el mensaje político fue claro: el petróleo venezolano vuelve a estar en el centro del tablero energético y geopolítico.

    Reservas récord, producción mínima

    Venezuela concentra alrededor de 303.000 millones de barriles de reservas probadas, cerca del 17–18% del total mundial, superando incluso a Arabia Saudita. Sin embargo, esa abundancia contrasta con una producción actual cercana a 1,1 millones de barriles diarios, menos de un tercio del pico histórico de 3,5 millones de barriles/día alcanzado en la década de 1970.

    La mayor parte de ese crudo se encuentra en la Faja del Orinoco, un yacimiento de petróleo extrapesado cuya explotación exige tecnologías complejas y fuertes inversiones para su mejora y transporte.

    Un crudo “a medida” de las refinerías estadounidenses

    Para Estados Unidos, el interés no es solo cuantitativo. Las refinerías de la Costa del Golfo fueron diseñadas, en buena medida, para procesar crudos pesados y agrios, como el venezolano. Coquizadores retardados e hidrocraqueadores permiten convertir ese petróleo de baja calidad en productos de alto valor agregado, como diésel y asfaltos.

    Según Phil Flynn, analista senior de Price Futures Group, “el régimen de Maduro y Hugo Chávez básicamente saquearon la industria petrolera venezolana”, una evaluación que refleja el consenso crítico de buena parte del mercado respecto del deterioro estructural del sector.

    Actualmente, Chevron es la única petrolera estadounidense con operaciones activas en Venezuela, bajo una licencia especial del Departamento del Tesoro, enviando su producción principalmente a refinerías del Golfo de México.

    PDVSA y el colapso de la infraestructura

    El mayor cuello de botella es interno. La estatal PDVSA arrastra años de mala gestión, falta de inversión, éxodo de personal calificado y deterioro de instalaciones, a lo que se sumaron las sanciones internacionales aplicadas durante las administraciones de Trump y Biden.

    El resultado es una industria con reservas gigantescas, pero incapaz de transformarlas rápidamente en producción sostenida, incluso si se levantaran las restricciones externas.

    Recuperar lleva tiempo… y miles de millones

    Las proyecciones más optimistas son cautas. La consultora Wood Mackenzie estima que, aun con cambios políticos y alivio de sanciones, la producción podría subir a 2 millones de barriles diarios en uno o dos años. Para ir más allá de ese nivel, se necesitarían inversiones de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares durante una década.

    La experiencia internacional refuerza la prudencia. Casos como Libia e Irak muestran que los cambios de régimen forzados rara vez estabilizan o expanden rápidamente la oferta petrolera, y que la reconstrucción energética suele ser más lenta que las expectativas políticas.

    Geopolítica antes que barriles

    El interés estadounidense por el petróleo venezolano es real y está bien fundamentado desde el punto de vista técnico e industrial. Pero el escenario dista de ser simple. Reservas no equivalen automáticamente a suministro, y mucho menos a corto plazo.

    Para el mercado energético global —y para América Latina—, el caso venezolano vuelve a recordar una lección conocida: sin instituciones sólidas, inversión sostenida y estabilidad política, incluso el mayor tesoro petrolero del mundo puede quedar atrapado bajo tierra.

  • Transporte eléctrico: el cuello de botella que vuelve a poner en pausa a Vaca Muerta

    Transporte eléctrico: el cuello de botella que vuelve a poner en pausa a Vaca Muerta

    La ampliación del sistema de transporte de energía eléctrica volvió al centro de la agenda energética nacional, aunque no por un anuncio de obras concretas sino por la vía normativa. A través del Decreto 921/2025, el Poder Ejecutivo habilitó formalmente un régimen de concesiones privadas para ejecutar obras consideradas “prioritarias”, bajo el paraguas de la emergencia energética vigente.

    La decisión reconoce, sin decirlo explícitamente, un problema que el sector arrastra desde hace años: la infraestructura eléctrica no acompaña el ritmo de crecimiento de la producción, especialmente en regiones donde la actividad hidrocarburífera y la generación de energía crecen muy por encima del promedio nacional.

    Un modelo que acelera, pero concentra decisiones

    El decreto no detalla nuevas líneas, estaciones transformadoras ni plazos de ejecución. Lo que hace es poner en marcha el andamiaje legal para que esas obras puedan ser licitadas y ejecutadas por capitales privados, bajo el régimen de concesión de obra pública.

    El Estado nacional se corre del rol de ejecutor y asume una función regulatoria: define prioridades, arma los pliegos, convoca licitaciones y adjudica contratos. El financiamiento, la construcción, la operación y el mantenimiento quedan en manos privadas, con mecanismos de repago previstos en la normativa vigente.

    El mensaje político es claro: sin margen fiscal y con urgencias estructurales, la infraestructura energética se empuja desde el mercado. El interrogante es quién define las prioridades territoriales y con qué criterios.

    Neuquén: energía récord, infraestructura al límite

    Para provincias como Neuquén, el alcance del decreto no es menor. El crecimiento sostenido de Vaca Muerta no solo exige ductos para petróleo y gas: requiere un sistema eléctrico robusto, capaz de abastecer operaciones cada vez más intensivas en consumo energético y, al mismo tiempo, evacuar nueva generación.

    Hoy, buena parte del sistema de transporte eléctrico del Comahue opera cerca de su límite técnico. La saturación de líneas y nodos no es una amenaza futura: es una restricción presente que ya condiciona proyectos industriales, desarrollos urbanos y nuevas inversiones.

    En este contexto, la ampliación del sistema eléctrico aparece como una condición necesaria para sostener el crecimiento de Vaca Muerta, aunque el decreto no garantiza que las obras priorizadas respondan efectivamente a las necesidades de la región.

    El riesgo del “orden de llegada

    Uno de los puntos más sensibles del nuevo esquema es que las prioridades quedan atadas a decisiones centralizadas, sin un mecanismo explícito de participación provincial o regional.

    En un país con fuertes asimetrías territoriales, existe el riesgo de que las obras avancen donde el negocio es más rentable o más inmediato, y no necesariamente donde el impacto productivo y social es mayor. Para Neuquén, que aporta divisas, empleo y crecimiento al conjunto del país, la pregunta es inevitable:
    ¿la ampliación del transporte eléctrico acompañará el desarrollo de Vaca Muerta o volverá a llegar tarde?

    Emergencia energética y planificación ausente

    El decreto se apoya en la prórroga de la emergencia energética, un recurso que permite acelerar decisiones pero también debilita la planificación de largo plazo. No hay, al menos en este instrumento, una visión integral del sistema eléctrico nacional ni una hoja de ruta pública que articule generación, transporte, distribución y desarrollo regional.

    La paradoja es evidente: mientras se habla de transición energética, industrialización y exportaciones récord, la infraestructura básica sigue resolviéndose en modo parche, empujada por la urgencia más que por una estrategia.

    Una oportunidad que no debería desperdiciarse

    La ampliación del sistema de transporte eléctrico es imprescindible. Sin ella, no hay Vaca Muerta a plena capacidad, ni transición energética posible, ni desarrollo federal sostenible.

    El desafío no es solo atraer inversión privada, sino asegurar que esas inversiones respondan a un proyecto de país, y no únicamente a la lógica de rentabilidad inmediata. Para Neuquén y la región, el decreto abre una puerta. La pregunta es si detrás hay un camino claro o apenas un atajo.

    Ampliación Del Sistema de Transporte de Energía Eléctrica by Adrián Giannetti

  • Neuquén y Vaca Muerta: el aporte silencioso que explica buena parte del salto exportador argentino

    Neuquén y Vaca Muerta: el aporte silencioso que explica buena parte del salto exportador argentino

    El crecimiento de las exportaciones argentinas entre enero y noviembre de 2025 —que alcanzaron los US$79.592 millones, con una suba interanual del 9,5%— suele explicarse en clave agroindustrial. Sin embargo, detrás de ese número hay un factor estructural que gana peso año tras año y que ya no puede ser leído como marginal: la producción energética de Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta.

    Los datos oficiales del INDEC muestran que la Patagonia explicó el 14,3% del total exportado, con US$11.381 millones, y fue la región con el mayor crecimiento en volumen, impulsada casi exclusivamente por combustibles y energía, que avanzaron 36,5% interanual. En ese rubro, Neuquén es claramente el corazón productivo.

    Vaca Muerta: más barriles, más dólares y más incidencia real
    El desempeño exportador energético de 2025 no se entiende sin el salto productivo de Vaca Muerta. El shale neuquino viene sosteniendo récords sucesivos de producción de petróleo no convencional, lo que permitió aumentar exportaciones aun con precios internacionales más bajos, una lógica similar a la que atravesó el comercio exterior argentino en su conjunto: más volumen, menos precio.

    Neuquén se consolidó así como uno de los principales aportantes al superávit comercial, en un esquema donde el país acumuló 24 meses consecutivos con saldo positivo y alcanzó en noviembre un superávit de US$2.498 millones, el más alto del año. Buena parte de ese resultado se explica por la energía: más crudo exportado, menos importaciones de combustibles y una balanza energética que dejó de ser deficitaria para transformarse en un activo macroeconómico.

    De región periférica a eje estratégico
    Durante décadas, la Patagonia fue vista como una región exportadora secundaria frente al peso histórico de la Pampa Húmeda. Los números de 2025 confirman un cambio de época. Mientras la Región Pampeana sigue concentrando el 70% de los envíos, la Patagonia es la que más crece en términos relativos, y Neuquén es su principal motor.

    No se trata solo de petróleo crudo. La expansión de Vaca Muerta arrastra logística, servicios especiales, transporte, infraestructura y empleo calificado, generando un efecto derrame que impacta también en otras exportaciones indirectas y en la recaudación fiscal, tanto provincial como nacional.

    Energía: el segundo gran sostén del modelo exportador

    En noviembre, según el INDEC, las exportaciones de combustibles y energía crecieron 52,8% interanual, ubicándose como el segundo rubro más dinámico, solo detrás de los productos primarios. En ese esquema, Neuquén explica la mayor parte del crecimiento, no solo por volumen producido, sino por su capacidad de sostener producción constante, incluso en contextos de volatilidad económica.

    El dato no es menor: mientras los precios internacionales cayeron en promedio un 3,7%, la energía neuquina permitió compensar esa baja con más barriles y más metros cúbicos exportados, reforzando la resiliencia del comercio exterior argentino.

    El desafío pendiente: transformar producción en desarrollo

    El aporte de Neuquén y Vaca Muerta al crecimiento exportador es innegable. Pero también deja una pregunta abierta que atraviesa la historia económica argentina: ¿cuánto de ese crecimiento se transforma en desarrollo sostenido? Más exportaciones energéticas fortalecen la macroeconomía, pero el desafío sigue siendo convertir ese flujo de dólares en infraestructura, diversificación productiva y mejora real de la calidad de vida.

    Por ahora, los datos son claros. En el crecimiento del 9,5% de las exportaciones argentinas en 2025, Neuquén no fue un actor secundario. Fue —y es— uno de los engranajes centrales que sostienen el superávit, apuntalan la balanza comercial y reconfiguran el mapa económico del país. El resto dependerá de las decisiones políticas que acompañen —o no— ese proceso.

  • Gas de Vaca Muerta rumbo a Uruguay: acuerdo entre Pan American Energy y UTE

    Gas de Vaca Muerta rumbo a Uruguay: acuerdo entre Pan American Energy y UTE

    La producción de gas natural de Vaca Muerta continúa ampliando su alcance regional. Pan American Energy (PAE) firmó un contrato con la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) de Uruguay para la exportación de gas natural argentino, que será utilizado para la generación térmica de energía eléctrica en el país vecino durante el período de mayor demanda.

    Las exportaciones se realizan a través del Gasoducto Cruz del Sur, una infraestructura estratégica que conecta Punta Lara, en la provincia de Buenos Aires, con Colonia y Montevideo, permitiendo el intercambio energético entre ambos países. Este gasoducto tiene como accionistas a Pan American Energy, ANCAP (Uruguay), Harbour Energy y Shell, lo que refuerza su carácter binacional y su rol clave en la integración regional.

    Volúmenes exportados y proyección para el verano
    Según se informó, Pan American Energy ya entregó más de 7.000.000 de metros cúbicos de gas natural, y se prevé que los volúmenes exportados aumenten durante el verano, cuando el sistema eléctrico uruguayo requiere mayor respaldo para cubrir la demanda.

    El gas proveniente de Vaca Muerta se destina específicamente a la central de ciclo combinado de Punta del Tigre, una de las principales instalaciones de generación térmica de Uruguay. Este suministro permite reemplazar combustibles más costosos y con mayores emisiones, lo que genera un ahorro económico para el sistema energético uruguayo y mejora la eficiencia de la matriz eléctrica.

    Impacto energético y ambiental
    Desde el punto de vista operativo, el uso de gas natural en lugar de otros combustibles contribuye a reducir costos de generación y a disminuir las emisiones asociadas a la producción de energía, un aspecto relevante en la planificación energética regional.

    El acuerdo refleja la capacidad de Vaca Muerta para abastecer no solo al mercado interno, sino también a países vecinos, consolidando al gas argentino como un insumo estratégico para la región en momentos de alta demanda estacional.

    Pan American Energy y su rol en el mercado gasífero
    Pan American Energy es uno de los principales productores de gas natural de la Argentina. Su producción abastece al mercado local y, cuando existen excedentes, se orienta a la exportación hacia mercados regionales, generando ingreso de divisas para el país.

    Además, la compañía proyecta un rol aún más relevante a nivel internacional. A partir de 2027, como parte del consorcio Southern Energy, PAE se posicionará como uno de los principales jugadores argentinos en el mercado global de gas natural licuado (GNL), ampliando las posibilidades de exportación más allá de la región.

    El rol de UTE en el sistema eléctrico uruguayo
    Por su parte, la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) es la empresa pública responsable del sector eléctrico en Uruguay. Desarrolla tareas de comercialización de energía eléctrica, además de brindar servicios de asesoramiento y asistencia técnica. generación, transmisión, distribución 

    UTE trabaja con el objetivo de garantizar el acceso a la energía eléctrica en todo el país, manteniendo costos controlados y asegurando el funcionamiento del sistema, especialmente en períodos de alta demanda como el verano.

    Integración energética regional
    El acuerdo entre Pan American Energy y UTE se inscribe en un proceso más amplio de integración energética regional, donde el gas de Vaca Muerta se consolida como un recurso clave para fortalecer la seguridad energética de los países vecinos.

    Para la Argentina, estas exportaciones representan no solo una oportunidad económica, sino también una forma de potenciar el desarrollo de Vaca Muerta, generar empleo y sostener la actividad productiva. Para Uruguay, el suministro de gas argentino permite optimizar su sistema eléctrico, reducir costos y diversificar sus fuentes de energía.