Categoría: Desafío Energético

  • Equinor vende activos de shale en Argentina a Vista Energy por ,100 millones

    Equinor vende activos de shale en Argentina a Vista Energy por $1,100 millones

    La noruega Equinor anunció el lunes que acordó vender su negocio onshore en la cuenca de Vaca Muerta en Argentina a Vista Energy por $1,100 millones, con la mitad pagada en efectivo y el resto en acciones de Vista. El acuerdo, que también incluye pagos contingentes vinculados a la producción y los precios del petróleo durante un período de cinco años, marca la salida del gigante energético noruego de una de las formaciones de shale más prometedoras del mundo.

    La transacción comprende el 30% de participación de Equinor en el activo Bandurria Sur y su participación del 50% en Bajo del Toro, según Reuters. Las participaciones offshore de Equinor en Argentina no se ven afectadas por la desinversión.

    Producción y Estructura del Acuerdo
     
    En el tercer trimestre de 2025, la participación de Equinor en la producción de Bandurria Sur fue de aproximadamente 24,400 barriles de petróleo equivalente por día, mientras que Bajo del Toro, aún en etapas tempranas de desarrollo, contribuyó con alrededor de 1,100 barriles por día.

    Vista Energy, una operadora independiente de shale con sede en México enfocada en Argentina, reveló que la transacción agregará 54 millones de barriles de petróleo equivalente en reservas probadas y una capacidad significativa de infraestructura midstream, incluyendo 21,516 barriles por día de capacidad de transporte de crudo y 14,422 barriles por día de capacidad de despacho para exportación. La compañía está financiando la adquisición a través de efectivo y una nueva línea de crédito a cuatro años de hasta $600 millones.

    Como parte de la estructura de la transacción, Vista cederá porciones de los intereses adquiridos a YPF, la compañía petrolera estatal de Argentina y socio de joint venture en los activos.

    Reorientación Estratégica de Cartera
     
    La venta se alinea con la estrategia más amplia de Equinor de optimizar su cartera internacional. La compañía completó recientemente desinversiones por $2 mil millones en Azerbaiyán y Nigeria, retirándose de ambos países tras tres décadas de operaciones. Equinor ha indicado que busca concentrar sus inversiones de crecimiento en mercados clave que incluyen Brasil, Reino Unido y Estados Unidos.

    Vaca Muerta, que en español significa literalmente «Dead Cow», posee las segundas reservas de gas de esquisto más grandes del mundo y las cuartas mayores reservas de petróleo de esquisto, según datos del gobierno estadounidense. Bajo las políticas orientadas al mercado del presidente argentino Javier Milei, la formación ha atraído una renovada inversión extranjera, con una producción de petróleo de esquisto que se disparó un 30% interanual hasta alcanzar un récord de 550,881 barriles por día en septiembre de 2025.

    Shell también estaría considerando salir de la región de Vaca Muerta, según un reporte de Reuters de enero, a medida que las grandes petroleras internacionales reevalúan sus posiciones en esta formación.
     

  • El Brent volvió a moverse: qué explicó la suba del petróleo en la última semana de enero

    El Brent volvió a moverse: qué explicó la suba del petróleo en la última semana de enero

    Entre el 27 de enero y el 1 de febrero de 2026, el crudo de referencia internacional registró un rebote neto del orden del 3 al 4%, recuperándose desde los mínimos semanales observados en torno a los 65 dólares por barril. El movimiento, sin embargo, estuvo lejos de ser lineal: convivieron jornadas de fuertes subas, tomas de ganancia y cierres levemente negativos, reflejando un mercado sensible y reactivo.

    Evolución diaria: una recuperación construida día a día

    La secuencia de precios permite ver con claridad cómo se fue consolidando el repunte:

    • 27 de enero: el Brent cotizó cerca de 66,31 USD por barril, con una suba diaria de 1,26 dólares, señalando el primer cambio de ánimo tras varios días de debilidad.
    • 28 de enero: la recuperación continuó hasta 66,93 USD, con un avance adicional de 0,62 dólares, sostenido por compras técnicas y expectativas de mayor tensión internacional.
    • 29 de enero: fue la jornada clave. El Brent saltó hasta 69,53 USD, con una suba diaria de 2,60 dólares, la mayor de la semana, tras declaraciones y movimientos de Estados Unidos vinculados a Irán.
    • 30 de enero: el mercado mostró una corrección moderada. El precio cerró en torno a 69,32 USD, con una baja marginal del 0,39%, aunque sin perder el terreno ganado.
    • Fin de semana: el Brent se sostuvo cerca de los 69,8 USD, consolidando un cierre semanal claramente positivo.

    El recorrido confirma un cambio de tendencia de corto plazo, pero también deja en evidencia la fragilidad del equilibrio: pequeñas señales externas bastaron para generar movimientos significativos.

    El factor dominante: geopolítica y prima de riesgo

    El principal motor de la suba no fue una mejora estructural en la demanda ni un recorte efectivo de la oferta, sino la reaparición de la prima de riesgo geopolítico. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán, con un discurso que combinó llamados a negociaciones nucleares con advertencias explícitas, volvieron a poner bajo la lupa al Estrecho de Ormuz, un punto crítico por donde transita una parte sustancial del comercio mundial de crudo.

    En estos contextos, el mercado suele anticiparse: no espera a que haya una interrupción real del suministro, sino que revaloriza el riesgo potencial, elevando precios como mecanismo de cobertura.

    A este factor se sumaron otros elementos que actuaron como soporte:

    • Interrupciones operativas puntuales en Kazajistán, que redujeron oferta efectiva.
    • La persistente fragilidad productiva de Venezuela, con dificultades estructurales para sostener volúmenes.
    • El impacto todavía vigente de las restricciones sobre el crudo ruso, que continúan reordenando flujos comerciales y logística global.

    Todo esto ocurrió en paralelo a un escenario en el que el mercado sigue descontando que, más temprano que tarde, la OPEP+ podría avanzar con incrementos de producción ya comprometidos, lo que introduce un límite a la suba de precios.

    Enero fuerte, pero sin cambio de tendencia de fondo

    Con el cierre de esta semana, el Brent acumuló en enero una suba cercana al 13,9%, perfilándose como el mejor inicio de año desde 2023. Sin embargo, el dato mensual convive con una realidad menos optimista en el análisis de mediano plazo: en términos interanuales, el precio todavía muestra una caída cercana al 8,4%.

    Este contraste explica la cautela de los analistas. El mercado reconoce el rebote, pero no lo interpreta como el inicio de un nuevo ciclo alcista sostenido, sino como una reacción a shocks externos en un contexto global que sigue mostrando señales de sobreoferta potencial y crecimiento económico moderado.

    Las proyecciones actuales ubican al Brent en torno a los 70–71 dólares por barril hacia el cierre del primer trimestre, con un valor de referencia cercano a 70,4 USD, siempre condicionado a que no se produzcan cambios abruptos en el escenario geopolítico o en la política de producción de los grandes exportadores.

    Argentina y Vaca Muerta: oportunidad, pero sin margen para la complacencia

    Para Argentina, el nivel del Brent vuelve a ser una variable central. Un precio cercano o superior a los 70 dólares mejora de manera directa el atractivo de las exportaciones de crudo desde Vaca Muerta, fortalece márgenes de rentabilidad y contribuye a sostener planes de inversión en un contexto macroeconómico todavía frágil.

    Sin embargo, el análisis exige matices. El rebote observado no responde a un fortalecimiento estructural del mercado, sino a un contexto internacional volátil. Esto implica que: La previsibilidad sigue siendo limitada, un factor clave para proyectos de largo plazo. Los ingresos por exportaciones pueden mejorar en el corto plazo, pero siguen expuestos a correcciones bruscas. El equilibrio fiscal y la balanza energética dependen de precios que hoy están más atados a la geopolítica que a los fundamental.

    Para Vaca Muerta, el escenario actual ofrece alivio y oportunidad, pero también subraya una lección conocida: la competitividad del shale argentino no puede descansar únicamente en precios internacionales favorables. Costos, infraestructura, capacidad de evacuación y estabilidad regulatoria siguen siendo determinantes.

    En ese marco, el Brent volvió a moverse y a generar expectativas. Pero el trasfondo permanece intacto: el mercado sigue navegando entre la incertidumbre global y decisiones políticas externas, y cualquier estrategia energética seria debe contemplar que la volatilidad no es una anomalía, sino parte constitutiva del escenario actual.

     

  • Ejecutivos petroleros expresan preocupación por las políticas energéticas de Trump a medida que los precios se desploman

    Ejecutivos petroleros expresan preocupación por las políticas energéticas de Trump a medida que los precios se desploman

    A pesar del cambio hacia la priorización de los combustibles fósiles, los líderes de la industria anticipan una meseta en la producción de petróleo de EE. UU. y enfatizan la importancia de generar flujo de caja libre sobre el crecimiento continuo.A medida que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece cada vez más probable que se aleje de la aceleración del despliegue de energías renovables de la era Biden en favor de la expansión de la industria de los combustibles fósiles, los ejecutivos petroleros están pidiendo al gobierno que cree una mayor estabilidad en el mercado.

    El mercado energético estadounidense se ha disparado en los últimos años, en gran parte debido a la introducción de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) del expresidente Biden, que atrajo altos niveles de financiación verde, y al aumento de la producción nacional de petróleo y gas. Las políticas federales favorables han permitido a las grandes empresas de petróleo y gas ampliar la producción para satisfacer la alta demanda internacional, al tiempo que invierten sus ingresos en el desarrollo de energías renovables y tecnologías limpias. Sin embargo, desde que Trump asumió el cargo en enero, muchas empresas energéticas se han quedado en el limbo, sin saber si el gobierno seguirá apoyando las empresas ecológicas en las que han invertido tanto y cómo serán los costos futuros de los proyectos.
     
    Durante el primer mes de Trump en el cargo, firmó una serie de órdenes ejecutivas que señalan un renovado apoyo a los proyectos de combustibles fósiles y un alto a la expansión del sector de la energía verde. Esto llevó a varios ejecutivos petroleros a pedir una mayor estabilidad en la política energética del país, luego de varios años de fuertes inversiones en energía verde y tecnologías limpias. 
     
    En marzo, el Banco de la Reserva Federal de Dallas realizó una encuesta con ejecutivos petroleros de alrededor de 130 empresas, en la que se les prometió el anonimato, para comprender su opinión sobre el enfoque de la nueva administración hacia la energía. En la encuesta, un ejecutivo declaró: «El caos de la administración es un desastre para los mercados de materias primas». Y añadieron: «‘Drill, baby, drill’ es nada menos que un mito y un grito de guerra populista. La política arancelaria es imposible de predecir y no tiene un objetivo claro. Queremos más estabilidad».
     
    Varios ejecutivos enfatizaron que los aranceles de Trump sobre el acero habían aumentado los costos, lo que dificultaba la planificación de proyectos. Otro ejecutivo dijo: «La incertidumbre en torno a todo ha aumentado drásticamente durante el último trimestre… La planificación de nuevos desarrollos es extremadamente difícil en este momento debido a la incertidumbre en torno a los productos a base de acero».
     
    Las respuestas de la encuesta anónima fueron un marcado contraste con las dadas públicamente por los ejecutivos durante una conferencia en Houston a principios de mes. Los ejecutivos petroleros que asistieron a la conferencia se mostraron en general entusiasmados con el cambio de administración y elogiaron a Trump por su enfoque hacia la energía. Ryan Lance, director ejecutivo de ConocoPhillips, dijo que el nuevo secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario del Interior, Doug Burgum, «entienden el negocio», describiéndolos como el mejor equipo de energía que Estados Unidos ha visto en décadas. Por su parte, Patrick Pouyanné, CEO de TotalEnergies, dijo que estaba «impresionado por la calidad de nuestros homólogos», y Mike Wirth, de Chevron, dijo que la industria está «viendo que la realidad vuelve a la conversación».
     
     
    A pesar de sus respuestas públicamente positivas a las primeras medidas de Trump con respecto a la energía, los directores ejecutivos de Chevron y Conoco dijeron que la producción de petróleo de Estados Unidos probablemente se estancaría después de la producción récord observada en los últimos dos años. «Perseguir el crecimiento por el crecimiento no ha demostrado ser particularmente exitoso para nuestra industria», dijo Wirth. «En algún momento, has crecido lo suficiente como para comenzar a moverte hacia una meseta, y deberías generar más flujo de caja libre, en lugar de solo más barriles», agregó.
     
    Los precios del petróleo cayeron de un máximo de 78,6 dólares el barril en enero a 70,5 dólares el barril en abril. Peter Navarro, un alto asesor de la Casa Blanca, ha dicho que reducir los precios del petróleo a 50 dólares el barril podría ayudar a combatir la inflación. Sin embargo, precios tan bajos significarían que las empresas que operan en Estados Unidos perderían dinero perforando nuevos pozos.
     
    En lo que respecta a los aranceles, existen preocupaciones de varias industrias debido a la incertidumbre de qué aranceles se introducirán cuándo, a quién y qué tan alto. Trump ha amenazado repetidamente con la introducción de aranceles en varias industrias y en varios países, pero los inversores han estado en modo de espera cuando se trata del desarrollo de proyectos, debido a la incertidumbre sobre los costos futuros. Después de varias semanas de espera, Trump introdujo aranceles radicales el 2 de abril, declarando una emergencia económica nacional y anunciando aranceles de al menos el 10 por ciento en todos los países, con tasas aún más altas para 60 países considerados los «peores infractores».
     
    Los nuevos aranceles tendrán un efecto dominó en la industria energética, no solo en el petróleo y el gas, sino en el desarrollo de proyectos en todos los sectores energéticos, ya que los materiales importados se vuelven más caros. Este era un temor para varios ejecutivos de energía y solo el tiempo dirá cuánto afectarán las nuevas tarifas a la industria. Sin embargo, las recientes medidas políticas de Trump están muy lejos de la estabilidad solicitada por muchos ejecutivos de energía cuando asumió el cargo, lo que probablemente provocará mayores críticas al enfoque de la nueva administración hacia la energía y la industria.

  • Neuquén al frente de la transición energética: el plan de CALF Renova

    Neuquén al frente de la transición energética: el plan de CALF Renova

    La cooperativa CALF trabaja en el «día después», con el lanzamiento de CALF Renova, la entidad busca posicionar a la provincia como un referente nacional en energías limpias, impulsando un debate clave: la diversificación de la matriz energética.

    La Coordinadora de Finanzas y Energías Renovables de la cooperativa, Florencia Quiroga Panelli, aseguró que las distribuidoras locales jugarán un «rol central» en ese futuro. En una entrevista detalló el plan para avanzar en la soberanía energética, el impacto en la generación de empleo y el nuevo convenio con el BPN para que más neuquinos puedan instalar paneles solares.

    La responsable de CALF Renova subrayó también la importancia que tiene para Neuquén “una matriz energética diversificada, con mayor presencia de energías renovables” que promuevan un medio ambiente sano y sean un motor económico que impulse más puestos de trabajo. 

    ¿Cómo nació CALF Renova?

    Respuesta:⁠ ⁠Surge como una idea del presidente de la Cooperativa, Marcelo Severini, quien detectó la necesidad de diversificar el rol tradicional de la cooperativa y comenzar a ofrecer soluciones energéticas sostenibles orientadas a acompañar la transición energética y contribuir a la soberanía energética de la Provincia. A partir de esa visión, nos propusimos brindar soluciones en generación solar fotovoltaica, que sean accesibles y puedan constituir una herramienta concreta para hogares, comercios y empresas de la provincia. Queremos aprovechar nuestro expertise en redes eléctricas y nuestro vínculo territorial con la comunidad. En ese sentido, vamos a participar, en carácter de aportantes, del proyecto de parque solar de 50 MW junto a la Municipalidad de Neuquén.

    ¿Cuál es el valor agregado que posee CALF para ese proceso?

    *El valor agregado es que, por un lado, somos una cooperativa local que siempre estará presente en la comunidad, y por otro, al operar en el marco de la Ley Nacional de Generación Distribuida, todas las instalaciones que realizamos cumplen con las normativas técnicas y de seguridad para vincularse a la red. Esto le garantiza al usuario que CALF comprará el excedente que inyecte.

    No queremos ser una empresa que solo venda paneles fotovoltaicos o inversores; queremos ser lideres en la región en la generación de energías renovables. Porque conocemos el sistema eléctrico tenemos la experiencia necesaria y vamos a acompañar a los usuarios, que así lo requieran, desde el primer asesoramiento hasta la puesta en marcha del sistema, ofreciendo también el posterior mantenimiento de las instalaciones.

    ⁠¿Cuál es la visión de la Cooperativa respecto al futuro energético de Neuquén?

    *El primer paso de Renova fue en la ciudad de Neuquén, pero la proyección que tenemos es extendernos hacia el resto de la provincia, sobre todo hacia aquellas regiones que tienen un problema específico de abastecimiento eléctrico. Entonces, por un lado, se trata de alcanzar soluciones concretas para suplir esa necesidad y, por otro, fomentar la transición hacia una matriz energética que tenga mayor presencia de energías renovables. Queremos ser parte del desarrollo provincial en la generación de energías renovables para que en un futuro cercano Neuquén lidere la transición energética en el país.

     
    ¿Por qué es importante generar energía limpia y cómo afecta esto la calidad de vida de los neuquinos?

    *Cuando hablamos de energías renovables nos referimos a energías que provienen de fuentes que no se agotan. Si centramos todas las miradas en la energía tradicional, en las fuentes convencionales, como son por ejemplo los hidrocarburos, las perspectivas de desarrollo económico y territorial en la provincia van a ser efectivas durante el plazo en que ese recurso dure. El desafío es pensar más allá. Es decir, qué vamos a hacer cuando estos recursos se agoten. Para eso, es muy importante tener una matriz energética diversificada, con mayor presencia de energías renovables, que además generan un motor económico porque impulsan puestos de trabajo y el cuidado del medio ambiente.

    CALF Renova firmó un convenio con el Banco Provincia de Neuquén (BPN) para ofrecer sistemas de generación solar fotovoltaica con financiación directa del banco ¿En qué consiste el acuerdo?

    ⁠*El convenio permite que el Banco Provincia pueda ofrecer líneas de crédito accesibles, tanto a personas como a empresas y comercios, para desarrollar proyectos de energías renovables, en particular de energía solar fotovoltaica. Buscamos invitar a los usuarios a sumarse a este proceso, ofreciendo soluciones accesibles, ya sea con una financiación a largo plazo con el banco, o bien con financiaciones más cortas a través nuestro. Es una acción vinculada al impacto positivo que tienen las energías renovables y a los proyectos rentables que pueden acompañarlas. Estamos hablando que la amortización, es decir, el plazo de recupero, de un proyecto de este tipo, está alrededor de los seis años, y que los paneles tienen 30 años de vida útil, con lo cual es un proyecto bastante interesante, incluso en términos financieros.
     
    ¿Cuántos proyectos tienen en carpeta?

    *Tenemos aproximadamente 30 proyectos en marcha, entre usuarios residenciales, comercios y empresas. Además, estamos evaluando la posibilidad de involucrar a algún establecimiento educativo y tener la primera escuela con paneles solares en la ciudad de Neuquén. También proyectamos capacitaciones en colegios técnicos, con una olimpiada donde participen grupos representativos de cada institución y que el ganador obtenga un kit fotovoltaico instalado por nosotros.

    ¿Por qué son importantes las energías renovables para el desarrollo de la provincia?

    *Las energías renovables tienen un impacto profundo y estructural en el desarrollo económico por varias razones. En primer lugar, generan empleo local y potencian nuevos sectores productivos que no están orbitando alrededor de aquellos que ya están ampliamente desarrollados, como es por ejemplo el de los hidrocarburos. En segundo, tienen el potencial de contribuir a la soberanía energética de la provincia, y nosotros desde CALF queremos ser parte de ese proceso, impulsando proyectos que permitan generar localmente la energía que consumimos. Somos una provincia productora de energía eléctrica y, sin embargo, esta viaja a Buenos Aires y nosotros la volvemos a comprar. Entonces, tener generación propia a través de sistemas de generación solar fotovoltaica reduce esta dependencia energética. Por último, las energías limpias también pueden atraer inversiones y promover la innovación tecnológica ya que son proyectos que suelen estar en los ojos de grupos inversores a nivel global y que pueden apalancar la inversión privada y pública.

    ¿Cuál es rol de la Cooperativa ante los desafíos que plantean las energías renovables a nivel global?

    *La transición energética es un desafío global que desde CALF creemos se construye desde lo local. Por eso, nuestro compromiso es seguir fortaleciendo este camino, ampliando la oferta de servicios desde una Cooperativa moderna, como estamos demostrando ser. Y, al mismo tiempo, generando alianzas con distintos sectores para que la energía renovable sea una realidad cada vez más cercana.

  • Retenciones “a medida” para el crudo convencional: qué cambia el Decreto 59/2026 y cómo impacta en la Cuenca Neuquina

    Retenciones “a medida” para el crudo convencional: qué cambia el Decreto 59/2026 y cómo impacta en la Cuenca Neuquina

    El Decreto 59/2026 marca un giro quirúrgico en la política fiscal aplicada a la exportación de crudo: por primera vez en mucho tiempo, el foco no está en empujar el “boom” (que hoy lo pone Vaca Muerta), sino en evitar que el petróleo convencional se siga desangrando.

    La norma reconoce explícitamente el cuadro: agotamiento natural, costos operativos crecientes e impacto del contexto internacional sobre la rentabilidad del convencional. Y lo enmarca en un dato político relevante: provincias productoras y empresas venían aplicando “alivios” por su cuenta (regalías/canon, reconversiones, alivio fiscal) para sostener actividad y empleo. El decreto, en ese sentido, es el acompañamiento nacional a una estrategia que Neuquén ya había puesto en marcha.

    Qué cambia en la práctica: nuevos “pisos” y “techos” para calcular retenciones

    Hasta ahora, el régimen de retenciones móviles del Decreto 488/2020 tomaba un Valor Base (VB) de USD 45/bbl y un Valor de Referencia (VR) de USD 60/bbl, con 0% debajo del VB y 8% por encima del VR. Ese esquema, con Brent por encima de USD 60 (algo habitual en la mayoría de los escenarios de mercado), tendía a dejar al convencional con retención plena (8%).

    El Decreto 59/2026 hace dos cosas clave:

    1. Crea un tratamiento diferenciado para crudo convencional (posición NCM 2709.00.10) y redefine los parámetros del cálculo: VB=USD 65/bbl y VR=USD 80/bbl.
    2. Establece la regla operativa:
    • 0% si el Precio Internacional (PI) del Brent es ≤ 65 
    • 8% si el PI es ≥ 80 
    • alícuota móvil entre 65 y 80 con una fórmula proporcional 

    Traducido al negocio: el Estado corre hacia arriba los umbrales que disparan retenciones. Eso es una baja efectiva de carga fiscal para el convencional en un rango amplio de precios.

    Ejemplo simple (para dimensionar): si Brent está en USD 70, con el nuevo esquema la retención sería aproximadamente 2,67% (porque el precio está 5 dólares arriba del VB sobre un rango total de 15 dólares). En el régimen anterior, con VR en 60, a USD 70 ya era 8%. El decreto, por diseño, está pensado para darle aire al convencional justo donde más lo necesita: cuando el precio no es bajo, pero tampoco lo suficientemente alto como para compensar costos y declino con comodidad.

    El objetivo declarado: frenar declino, sostener empleo y sostener exportaciones

    El decreto no lo disimula: busca “revertir el declino estructural” del convencional, promover inversiones, mejorar competitividad y sostener el impulso exportador. También deja asentado que existieron Actas Acuerdo entre Nación, provincias (incluida Neuquén) y la CEPH, donde el Estado nacional se comprometió a modificar el régimen para dar un trato diferenciado al convencional.

    Ahí engancha con el comunicado del Gobierno neuquino: la provincia venía sosteniendo que el convencional estaba quedando “rezagado” frente al auge no convencional, y por eso armó una mesa sectorial y adoptó alivios (Ingresos Brutos, baja de regalías). El decreto nacional es, en los hechos, el eslabón fiscal que le faltaba a esa arquitectura.

    Impacto esperado en Neuquén: más vida útil para áreas maduras, menos abandono, más actividad de “mantenimiento”

    En la Cuenca  Neuquina, el convencional tiene un rol que suele subestimarse cuando todo el debate gira alrededor de shale:

    • Sostiene empleo directo e indirecto en localidades y cadenas de servicios que no siempre pueden migrar de golpe al no convencional.
    • Permite aprovechar infraestructura, facilidades, oleoductos y know-how ya amortizado.
    • Mantiene producción base que estabiliza ingresos provinciales y actividad.

    Con retenciones más bajas en gran parte del rango de precios, el decreto mejora el netback del barril exportable convencional. ¿Para qué alcanza eso en el mundo real?

    Evitar cierres prematuros de pozos marginales.

    Justificar inversiones de bajo/mediano CAPEX: workovers, reacondicionamientos, optimización de plantas, mejoras en levantamiento artificial, recuperación secundaria y terciaria donde aplique.
    Sostener un nivel mínimo de actividad (equipos, pymes de servicios) que, cuando cae, cuesta años reconstruir.
    En una industria donde el declino “se acelera” cuando se deja de invertir, un punto o dos de netback puede ser la diferencia entre seguir o apagar.

    El punto crítico: cómo se define “qué parte es convencional” en cada exportación

    El artículo más sensible del decreto no es el 1° (el que fija VB/VR), sino el 2°. Allí se establece que, para incluir volúmenes dentro del esquema, se usará la proporción de crudo convencional en la producción total por área de concesión, con pautas y procedimientos que debe definir la Secretaría de Energía.

    Esto abre tres riesgos concretos:

    • Complejidad operativa y burocrática: medir y auditar proporciones por área, especialmente en concesiones con mix de producción, puede generar fricciones administrativas.
    • Incentivos y disputas técnicas: cómo se certifica el porcentaje, con qué cortes, qué pasa con mezclas, transferencias, acondicionamiento y despacho.
    • Tiempo: la norma ordena dictar complementarias dentro de 60 días, y aclara que los efectos corren desde que existan esas normas o vencido el plazo. Es decir: el beneficio real depende de la reglamentación.

    En términos de industria: la señal es buena, pero el mercado mira la implementación.

    ¿A quién le conviene y qué no resuelve?

    • Conviene a operadores con fuerte exposición a campos maduros y estructura de costos ajustada, porque reduce el castigo fiscal en escenarios de precios “normales” (65–80).
    • No resuelve el problema estructural del convencional por sí solo: declino geológico, costos, eficiencia, logística, madurez de instalaciones, y la dificultad de competir con la productividad del shale.
    • Tampoco elimina la incertidumbre macro argentina (tipo de cambio, disponibilidad de insumos, financiamiento). Pero sí reduce uno de los desincentivos más directos sobre el barril exportable.

    La lectura de fondo: un “puente” para que el convencional no se hunda mientras el país apuesta al shale

    El mensaje político-económico del Decreto 59/2026 es claro: la estrategia exportadora se sostiene con Vaca Muerta, pero la transición no puede hacerse dejando atrás el convencional como si fuera chatarra. Por eso, Nación mueve VB y VR, y Neuquén pone alivio fiscal local. Es un puente.

    La pregunta que sigue —y que define si esto queda en anuncio o se convierte en política efectiva— es técnica y práctica: qué tan rápido y claro reglamenta Energía la determinación de volúmenes y controles. Si esa letra chica sale bien, el impacto puede verse en actividad en áreas maduras. Si sale mal, el beneficio se licúa en trámites, demoras y discusiones.      

  • Caños importados para Vaca Muerta: la compra en India que reavivó la tensión entre competitividad y desarrollo industrial

    Caños importados para Vaca Muerta: la compra en India que reavivó la tensión entre competitividad y desarrollo industrial

    La reciente decisión de adjudicar la compra de caños para un gasoducto vinculado al esquema de exportación de gas desde Vaca Muerta a la empresa india Welspun encendió una fuerte controversia política, sindical e industrial en la Argentina. El contrato, por un monto estimado en torno a los 200 millones de dólares, dejó afuera a proveedores locales del grupo Techint, particularmente Siat/Tenaris, históricos actores del entramado industrial energético nacional.

    La operación no es menor: se trata de infraestructura clave para los proyectos de GNL (Gas Natural Licuado) que buscan convertir a Vaca Muerta en una plataforma exportadora a escala global, con salida por la costa atlántica y conexión directa a mercados internacionales. En ese contexto, la licitación se convirtió rápidamente en algo más que una compra técnica: pasó a ser un símbolo del debate de fondo sobre qué modelo de desarrollo energético quiere construir la Argentina.

    El argumento del costo: competitividad como prioridad

    Desde el lado de quienes defendieron la adjudicación, el eje fue claro: la diferencia de precios. La oferta de la empresa india habría sido alrededor de un 40% más baja que la propuesta presentada por el proveedor local, un diferencial significativo en una obra de esta magnitud.

    La lógica es directa: si el objetivo es que el gas argentino compita en el mercado global del GNL —uno de los más exigentes en costos—, cada componente del proyecto debe ajustarse a estándares internacionales de eficiencia económica. Menor CAPEX, mayor competitividad exportadora.

    En esta línea se inscribieron también declaraciones públicas de funcionarios del Gobierno nacional, que pusieron el foco en lo que denominan “costo argentino” y en la necesidad de romper estructuras de precios internas que —según esa visión— encarecen los proyectos estratégicos.

    El otro lado del conflicto: industria, empleo y encadenamientos productivos

    Del otro lado, la reacción no tardó en llegar. Sectores sindicales, industriales y políticos plantearon el impacto directo sobre la industria nacional y el empleo, con estimaciones que advierten que la operación podría afectar centenares de puestos de trabajo en plantas locales vinculadas a la producción de tubos de acero.

    Pero el debate va más allá del número de empleos. El núcleo del planteo es estructural: ¿Tiene sentido construir una plataforma exportadora de energía si los grandes insumos estratégicos se importan? ¿Puede hablarse de desarrollo si la renta energética no genera cadenas de valor internas sólidas?

    La discusión toca un punto sensible del modelo Vaca Muerta: el riesgo de transformarla en un enclave extractivo altamente eficiente, pero con bajo impacto industrial interno, donde el país exporta recursos primarios con alto valor agregado externo y bajo valor agregado local.

    Vaca Muerta como proyecto de país, no solo como proyecto exportador

    La controversia por los caños no es un hecho aislado: es una expresión concreta de una tensión más profunda.
    Vaca Muerta puede ser: Un motor de divisas, exportaciones y equilibrio macroeconómico. Pero también un motor de industrialización, empleo calificado y desarrollo tecnológico nacional. Ambos caminos no son necesariamente incompatibles, pero sí requieren decisiones políticas claras.

    La lógica puramente financiera tiende a privilegiar el menor costo inmediato. La lógica de desarrollo productivo mira el impacto sistémico: industria, empleo, capacidades instaladas, soberanía tecnológica y estructura económica de largo plazo.

    La pregunta de fondo

    La compra de caños en India deja una pregunta que va mucho más allá de una licitación puntual: ¿Argentina quiere ser solo un gran exportador de energía barata o un país que construye desarrollo a partir de sus recursos? Vaca Muerta no es solo un yacimiento. Es una oportunidad histórica. La discusión ya no es si puede generar dólares —eso está demostrado—, sino qué tipo de país se construye alrededor de esos dólares. Y en esa discusión, cada decisión de compra, cada contrato y cada obra deja de ser técnica para volverse profundamente política y estratégica.

  • El Gobierno redefine el esquema del Plan Gas.Ar y traslada al Estado el impacto de los precios estacionales

    El Gobierno redefine el esquema del Plan Gas.Ar y traslada al Estado el impacto de los precios estacionales

    El Gobierno nacional oficializó el Decreto 26/2026, que introduce una modificación estructural en el funcionamiento del Plan Gas.Ar y en el modo en que el precio del gas natural se traslada a los usuarios finales. La norma redefine el esquema de compensaciones del Estado, consolida el Precio Anual Uniforme (PAU) y se integra directamente al nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado por el Decreto 943/2025.

    La decisión no altera la arquitectura productiva del Plan Gas.Ar ni los contratos con los productores, pero sí transforma el mecanismo de formación de tarifas para los usuarios residenciales y comerciales, cambiando la lógica histórica de precios estacionales.

    Del precio estacional al precio anualizado
    Hasta ahora, el sistema trasladaba al usuario final las variaciones estacionales del precio del gas: valores más bajos en verano y picos elevados en invierno, coincidiendo con el mayor consumo. Con el nuevo esquema, el Estado consolida un precio promedio anual basado en el costo real de abastecimiento del gas del Plan Gas.Ar.

    Este precio anualizado elimina la estacionalidad tarifaria directa para el usuario y permite distribuir el costo del gas de manera uniforme durante todo el año, evitando saltos bruscos en los meses invernales, cuando se combinan mayor demanda y mayor precio.

    En términos prácticos, el usuario deja de estar expuesto a la volatilidad estacional del mercado y pasa a pagar una tarifa más estable, construida sobre un promedio anual.

    El Estado como amortiguador del sistema
    El núcleo del decreto está en la redefinición del rol del Estado. A partir de ahora, la diferencia entre el Precio Anual Uniforme y el precio real de mercado estacional será asumida por el Estado nacional, cualquiera sea su signo:

    • Si el precio de mercado es superior al promedio anual → el Estado subsidia la diferencia.
    • Si el precio de mercado es inferior → el Estado absorbe el desbalance inverso.

    De este modo, el sistema se transforma en un modelo de compensación automática, donde el mercado sigue fijando precios, los productores siguen cobrando lo comprometido en el Plan Gas.Ar, pero el impacto de la variación estacional no se traslada al usuario final.

    Sin cambios en la lógica productiva
    El decreto deja explícito que la medida no modifica los derechos de los productores, ni altera los contratos del Plan Gas.Ar, ni cambia la estructura de incentivos a la producción de gas.

    La intervención se limita al mecanismo de traslado del precio al consumo, sin afectar:

    • los compromisos de entrega de volúmenes,
    • los precios ofertados,
    • ni la lógica de subastas del programa.

    Esto busca garantizar estabilidad regulatoria para el sector productivo, evitando señales negativas para la inversión, especialmente en cuencas estratégicas como la Neuquina.

    Integración con los subsidios focalizados
    El nuevo esquema se articula directamente con el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza el modelo de subsidios generalizados por un esquema selectivo por nivel de ingresos.

    La combinación de ambos instrumentos genera un modelo híbrido:

    • precios energéticos basados en costos reales,
    • subsidios dirigidos a sectores vulnerables,
    • y un Estado que actúa como regulador indirecto del impacto social del mercado.

    No se trata de una liberalización plena del sistema tarifario, ni de un esquema clásico de control de precios, sino de un modelo de mercado regulado con amortiguación social.

    Impacto estructural en el sistema energético
    El Decreto 26/2026 no es una norma aislada, sino una pieza clave del rediseño del sistema energético argentino. Consolida tres objetivos estratégicos:

    Social: evitar impactos tarifarios concentrados en invierno.
    Fiscal: ordenar los subsidios y hacerlos previsibles.
    Energético-productivo: preservar la cadena de pagos del sector hidrocarburífero y la estabilidad del Plan Gas.Ar.

    Desde una perspectiva estructural, el modelo redefine el rol del Estado: ya no como fijador directo de precios, sino como administrador de los efectos del mercado, asumiendo los desbalances para proteger a los usuarios sin desarticular el funcionamiento económico del sistema energético.

  • YPF reabrió la ON YM34 por US$ 550 millones y logró el menor costo financiero en casi una década

    YPF reabrió la ON YM34 por US$ 550 millones y logró el menor costo financiero en casi una década

    YPF concretó la reapertura de la obligación negociable Clase XXXIV (YM34) por un monto de US$ 550 millones, con un rendimiento del 8,10%, en lo que constituye la tasa de colocación más baja obtenida por la compañía en los últimos nueve años para este tipo de instrumentos financieros.

    El bono posee un cupón fijo del 8,25% anual, mientras que el rendimiento efectivo de la operación se ubicó en el 8,10%, producto de las condiciones de mercado y del nivel de demanda registrado durante la colocación.

    El anuncio fue realizado por el presidente de la compañía, Horacio Marín, quien destacó que la operación permite mejorar el perfil de vencimientos, extender la vida promedio de la deuda y reducir el costo financiero, fortaleciendo la estructura económica y patrimonial de la empresa.

    La colocación superó ampliamente las previsiones iniciales: la demanda alcanzó más de US$ 1.400 millones, casi tres veces el monto finalmente adjudicado, reflejando un elevado interés por parte de inversores locales e internacionales.

    Desde una perspectiva financiera, la operación implica una mejora directa en la sostenibilidad del pasivo de YPF, al reducir presión de corto plazo sobre vencimientos y generar mayor previsibilidad para la planificación de inversiones de largo plazo.

    La compañía también destacó el rol del equipo financiero liderado por el vicepresidente de Finanzas, Pedro Kearney, en la estructuración de la operación, que se enmarca en una estrategia orientada a consolidar una empresa más sólida, competitiva y con acceso eficiente al mercado de capitales.

    En términos sectoriales, el acceso a financiamiento a menor costo fortalece la capacidad de YPF para sostener inversiones en áreas estratégicas como Vaca Muerta, infraestructura energética y proyectos de escala exportadora, en un contexto donde la competitividad financiera se vuelve un factor determinante para el desarrollo del shale argentino y la expansión del sistema energético nacional.

    La reapertura de la ON YM34 se inscribe así como un movimiento financiero relevante no solo para la compañía, sino también para el sistema energético argentino, al consolidar una señal de estabilidad, previsibilidad y capacidad de fondeo en un mercado históricamente condicionado por la volatilidad macroeconómica.

  • YPF y Pluspetrol acuerdan un intercambio de activos para fortalecer el desarrollo de Vaca Muerta

    YPF y Pluspetrol acuerdan un intercambio de activos para fortalecer el desarrollo de Vaca Muerta

    YPF y Pluspetrol firmaron un acuerdo de intercambio de activos mediante el cual ambas compañías refuerzan su posicionamiento en Vaca Muerta y avanzan en el desarrollo de áreas estratégicas de la formación no convencional.

    Según informó la petrolera de mayoría estatal en un comunicado oficial, Pluspetrol se incorporará como accionista de Vaca Muerta Inversiones, sociedad controlada por YPF que posee participación en los bloques La Escalonada y Rincón de Ceniza. Esta incorporación fortalece la estructura societaria del desarrollo en una de las zonas más relevantes del shale neuquino. 

    En paralelo, YPF adquirirá la participación de Pluspetrol en los bloques Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas, tres áreas consideradas estratégicas para el avance del proyecto Argentina LNG, uno de los pilares del crecimiento futuro de la compañía y del esquema de exportaciones energéticas del país. 

    Desde la compañía indicaron que la operación se enmarca en una lógica de reorganización de activos orientada a optimizar el desarrollo de Vaca Muerta, consolidar posiciones en áreas clave y fortalecer proyectos de escala exportadora.

    El acuerdo de intercambio de activos quedó sujeto al cumplimiento de las condiciones precedentes establecidas contractualmente entre ambas empresas, según lo detallado en el comunicado oficial difundido este 22 de enero desde Buenos Aires.

    Fuente: YPF

  • Vaca Muerta explica el récord petrolero y oculta la caída del resto del país

    Vaca Muerta explica el récord petrolero y oculta la caída del resto del país

    La industria de Oil & Gas en la Argentina cerró 2025 con una fotografía tan contundente como asimétrica: mientras el no convencional volvió a marcar hitos productivos, el petróleo y el gas convencionales atraviesan uno de los retrocesos más profundos de las últimas décadas. El motor que evita un balance negativo es, una vez más, Vaca Muerta.

    En noviembre, la producción de petróleo no convencional en la cuenca neuquina alcanzó los 575,5 mil barriles diarios, lo que representa un crecimiento interanual del 31,6% y un salto del 69,5% frente al mismo mes de 2023. El avance del shale permitió compensar el fuerte declino del resto de las cuencas y empujó a la Argentina a un nuevo récord histórico de producción total, aun cuando el desempeño agregado del país muestra señales de fragilidad estructural.

    El contraste es evidente al analizar el comportamiento de las cuencas convencionales. La Cuenca del Golfo San Jorge, segunda en importancia por volumen y exportaciones, registró una caída del 13,6% interanual y del 16,3% frente a noviembre de 2023. En la propia provincia de Neuquén, la producción convencional retrocedió un 13,2% interanual y un 17,7% en la comparación bianual.

    El deterioro se replica en el resto del país: la Cuenca Cuyana cayó cerca del 10%, la Cuenca Austral mostró descensos del orden del 7%, y el Noroeste (NOA) atraviesa una situación crítica, con una baja del 24,5% interanual y un desplome acumulado del 41,9% respecto de 2023.

    Sin el aporte extraordinario del shale, el balance petrolero argentino sería claramente negativo. El récord de producción nacional alcanzado en noviembre es, en los hechos, un récord sostenido exclusivamente por Vaca Muerta.

    Gas natural: una dinámica similar, con una excepción austral

    La radiografía del gas natural reproduce el mismo patrón estructural. En noviembre, la producción de gas no convencional en Neuquén alcanzó los 63,9 millones de metros cúbicos diarios, con un crecimiento del 3,3% interanual y del 9% frente a 2023. Ese desempeño permitió sostener niveles operativos históricamente elevados, a pesar del fuerte declive del resto de las cuencas.

    La producción convencional de gas en Neuquén cayó un 19,8% interanual, mientras que el segmento tight gas se hundió un 21,1%, acumulando una pérdida del 34% en dos años. La situación es similar en la Cuenca San Jorge (-12,9% interanual), la Cuyana (-14,5%) y el NOA, donde la baja alcanza el 17,5% anual y cerca del 20% en el bienio.

    La única excepción positiva fuera del shale neuquino es la Cuenca Austral, que logró sostener una producción de 25,0 MMm³/d, con un crecimiento del 1,6% interanual y del 4,9% respecto a 2023. El desempeño se explica por la puesta en marcha del proyecto offshore Fénix, que demandó una inversión cercana a los US$ 700 millones.

    Un récord que expone una dependencia creciente

    El cierre de noviembre confirma que la Argentina produce más petróleo y gas que nunca, pero también deja en evidencia una dependencia cada vez mayor del no convencional. Vaca Muerta no solo impulsa los récords: evita una caída abrupta de la producción nacional en un contexto de agotamiento de yacimientos maduros, falta de inversiones en áreas tradicionales y reconfiguración del mapa energético.

    El desafío hacia adelante no es menor. El shale sostiene el presente y proyecta exportaciones, pero el desplome del convencional plantea interrogantes sobre el equilibrio territorial, el empleo en cuencas históricas y la necesidad de definir una estrategia de transición que contemple algo más que récords productivos concentrados en una sola formación.