Etiqueta: recetas

  • Cómo hacer helado de dulce de leche casero con solo 2 ingredientes 

    Cómo hacer helado de dulce de leche casero con solo 2 ingredientes 

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    El helado de dulce de leche es un clásico argentino y se puede preparar en casa, con solamente 2 ingredientes.

    Para intentarlo, necesitamos crema y dulce de leche. Lo mejor es que podemos utilizar cremas reducidas en grasas y dulce de leche sin azúcar y si queremos, hacerlo más light… O hacerlo «con tutti,» añadiéndole chocolate picado o frutos secos. Y siempre será un helado de primera calidad, más económico que el de las heladerías.  

    Los dos ingredientes que necesitas para hacer helado de dulce leche


    • 300ml de crema de leche para batir(puede ser reducida en grasas o la que prefieras) 
    • 300g de dulce de leche (puede ser sin azúcares agregados o el que prefieras/tengas) 

    Opcional: 

    • 100g de chocolate amargo picado, frutos secos o más dulce de leche para vetearlo. 

    Cómo hacer helado de dulce de leche casero


    • Batir el dulce de leche con la crema unos 5 minutos. Llevar al freezer por una hora. 
    • Retirar del freezer y volver a batir unos 2 minutos (para que no cristalice). Pasar la mezcla a una fuente para que enfríe mas rápido.  
    • Llevar al freezer un mínimo de 4hs o toda la noche y ya está listo para servir.


  • ¿Cómo preparar una receta sencilla de budín de limón?

    ¿Cómo preparar una receta sencilla de budín de limón?

    El budín de limón es un clásico infaltable en la repostería argentina, ideal para acompañar el mate o un buen café. Con su sabor cítrico y textura esponjosa, este dulce sencillo conquista a grandes y chicos. Fácil de preparar y versátil, se puede disfrutar en cualquier momento del día.

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    Ingredientes budín de limón

    • 100 g de manteca
    • 200 g de azúcar
    • 200 g de harina leudante
    • 1 pizca de sal
    • 2 huevos
    • 125 cc de leche
    • Ralladura de 2 limones
    • El almíbar
    • 100 g de azúcar
    • 60 cc de jugo de limón

    Desarrollo

    • Batir la manteca blanda (sacar un rato antes de la heladera y dejar que se ablande a temperatura ambiente) con el azúcar.
    • Agregar los huevos de a uno y batir.
    • Sumar la ralladura de limón. Agregar alternando leche y harina. Integrar todo.
    • En una budinera grande y previamente enmantecada agregar toda la preparación
    • Llevar a horno precalentado 180°, por 45 minutos aproximadamente, hasta que al introducir un cuchillo salga seco.
    • Por otro lado, poner el azúcar en una sartén con el jugo de limón. Dejarlo apenas hervir, sólo hasta derretir bien el azúcar.
    • Pinchar en caliente el budín y volcar el almíbar sobre él.
    • Dejar enfriar un poco y desmoldar.
    • Si se desea, bañar el budín con glasé.

    Historia del budín inglés

    Budín procede de la palabra inglesa pudding y se estima que ésta se transformó para ser lo que es hoy por obra y gracias de los franceses quienes no tuvieron mejor idea que buscarle un parecido a algo regional. Este parecido deriva del latín “botellus” y significa “morcilla pequeña”, por la forma en que se envolvían los budines durante la Edad Media.

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    El tradicional budín inglés se puede rastrear hasta el siglo XVII como un derivado de otro postre que ya existía”el bread pudding”utilizaban restos de pan para prepararlo.

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    Fue creado por la clase más baja de la sociedad inglesa por la necesidad que tenían de alimentarse, con el tiempo se fueron agregando otros ingredientes y se hizo popular además de su sencilla preparación, el bajo costo y aprovechamiento de pan que de otra manera tendrían que desechar.

    Otra versión cuenta que se creó con la intención de que los navegantes lo pudieran llevar en sus largos viajes. Los franceses los denominaban “gâteau voyage” (tortas para el viaje”. Con el tiempo se fueron refinando las técnicas y añadiendo ingredientes para mejorarlos.

    ¿Cómo hacer un delicioso budín con bananas maduras?

    Ingredientes

    • 2 bananas muy maduras
    • taza aceite girasol
    • 1 taza de azúcar
    • 1 huevo
    • 200 g de harina
    • 40 g nueces peladas
    • 20 g bicarbonato
    • Dulce de leche
    • Granola o cereales

    Desarrollo

    • Precalentar el horno a 180°C.
    • Pelar las bananas, cortarlas en pedacitos y pisarlas con un tenedor. Agregar a esa pasta el aceite y el azúcar y el huevo. Batir de manera manual. Agregar harina y bicarbonato (tamizar) y seguir revolviendo y mezclando con la ayuda de una espátula.
    • Agregar a la mezcla las nueces rotas.
    • Enmantecar un molde pequeño/mediano para budín y agregar la mezcla. Sumarle dos o tres cucharadas de dulce de leche y granola o cereales (opcional)
    • Meter a horno durante casi una hora. Si quieren pueden ponerle a los 20 minutos por encima papel plomo para que no se oscurezca demasiado con el calor.
    • Esperar a que se enfríe para desmoldar.

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  • Jugos detox con frutillas: tres recetas para revitalizar el cuerpo

    Jugos detox con frutillas: tres recetas para revitalizar el cuerpo

    Con la llegada de los días cálidos, no solo buscamos recetas frescas, sino también opciones saludables que nos ayuden a sentirnos bien desde adentro. Los jugos detox han ganado popularidad por sus beneficios para eliminar toxinas, mejorar la digestión y dar un impulso de energía. Las frutillas, con su característico sabor dulce y su contenido de antioxidantes, son excelentes protagonistas para estos jugos, sumando propiedades depurativas y un toque delicioso. A continuación, te compartimos tres recetas de jugos detox con frutilla, ideales para incorporar en tu rutina de verano.

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    Jugo de frutillas y pepino: fresco y diurético

    Este jugo es perfecto para aquellos días de calor intenso. La combinación de frutilla y pepino aporta frescura y es altamente diurética, lo que ayuda a eliminar líquidos retenidos y mantenernos hidratados. Además, la frutilla aporta antioxidantes, mientras que el pepino, con su alto contenido de agua, mejora la digestión.

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    Ingredientes

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    – 1 taza de frutillas frescas

    – 1/2 pepino (sin cáscara si prefieres un sabor más suave)

    – 1 limón (jugo)

    – 1 taza de agua

    – 1 cucharadita de miel o endulzante natural (opcional)

    – Hojas de menta para decorar

    Desarrollo

    • Lava bien las frutillas y el pepino. Corta ambos en trozos para facilitar el licuado.
    • Exprime el limón y reserva su jugo.
    • En una licuadora, coloca las frutillas, el pepino, el jugo de limón y el agua. Procesa hasta obtener una mezcla homogénea.
    • Si prefieres un toque dulce, agrega una cucharadita de miel.
    • Sirve en un vaso grande, decora con hojas de menta y, si te gusta, añade algunos cubos de hielo para que quede bien fresco.

    Beneficios: este jugo es ideal para un desayuno o media mañana. La frutilla y el pepino son bajas en calorías y ricas en fibra, lo que ayuda a saciar el apetito y mantener el sistema digestivo activo.

    Jugo de frutilla, jengibre y manzana verde: antioxidante y energizante

    Para quienes buscan un extra de energía para arrancar el día, este jugo es ideal. La combinación de frutilla y manzana verde aporta vitaminas y fibra, mientras que el jengibre le da un toque picante y beneficios antiinflamatorios. Este jugo es perfecto para antes o después de entrenar.

    Ingredientes

    – 1 taza de frutillas frescas

    – 1/2 manzana verde (sin semillas)

    – 1 cm de raíz de jengibre fresco (o 1/4 de cucharadita de jengibre en polvo)

    – 1 taza de agua de coco (o agua filtrada)

    – Hielo al gusto

    Desarrollo

    • Lava las frutillas y la manzana verde. Corta ambos en trozos.
    • Pela y ralla el jengibre para facilitar el licuado.
    • En la licuadora, coloca las frutillas, la manzana, el jengibre y el agua de coco. Procesa hasta obtener una mezcla suave.
    • Añade hielo al gusto y licua nuevamente hasta que esté bien integrado.

    Beneficios: el jengibre y la manzana verde son conocidos por sus propiedades digestivas y antioxidantes. Además, el agua de coco aporta electrolitos, ayudando a mantener el cuerpo hidratado y revitalizado.

    Jugo de frutilla, zanahoria y naranja: depurativo y lleno de vitamina C

    Este jugo es un verdadero cóctel de vitaminas, ideal para reforzar el sistema inmunológico. La combinación de frutilla, zanahoria y naranja es una gran fuente de vitamina C y beta-caroteno, lo que contribuye a proteger la piel del daño solar y ayuda a que el cuerpo se mantenga saludable y lleno de energía.

    Ingredientes

    – 1 taza de frutillas frescas

    – 1 zanahoria (pelada y en rodajas)

    – 1 naranja (jugo)

    – 1/2 taza de agua

    – Hielo al gusto

    Desarrollo

    • Lava bien las frutillas y corta la zanahoria en rodajas.
    • Exprime la naranja y reserva su jugo.
    • En la licuadora, coloca las frutillas, la zanahoria, el jugo de naranja y el agua. Procesa hasta obtener una mezcla homogénea.
    • Agrega hielo al gusto y licúa nuevamente para que el jugo esté bien fresco.

    Beneficios: gracias a sus ingredientes, este jugo es una excelente opción para reforzar las defensas, sobre todo en épocas de cambio de estación o después de un día expuesto al sol. La zanahoria es rica en beta-caroteno, que se convierte en vitamina A, esencial para la piel y la vista.

    ¿Cuándo y cómo consumir estos jugos?

    Los jugos detox son ideales para consumir en ayunas o como colación a media mañana o media tarde. Son una excelente opción para acompañar el desayuno o simplemente refrescarse durante el día. Además, al estar elaborados solo con frutas y vegetales frescos, mantienen un contenido bajo en calorías y una alta concentración de vitaminas y minerales.

    Consejos para aprovechar al máximo los jugos detox

    • Utiliza ingredientes frescos: las frutillas y demás ingredientes frescos conservan mejor sus propiedades nutritivas. Si es posible, opta por productos orgánicos.
    • Consume al momento: para aprovechar al máximo sus nutrientes, es mejor tomar los jugos recién hechos, ya que los antioxidantes y vitaminas pueden degradarse con el tiempo.
    • Hazlos parte de una alimentación balanceada: aunque los jugos detox son una excelente fuente de vitaminas y minerales, no reemplazan una dieta variada y equilibrada. Incorpóralos como parte de un estilo de vida saludable.

    Estos jugos detox con frutilla son opciones simples y deliciosas para mejorar tu bienestar, aportando frescura, sabor y beneficios para el cuerpo. ¡Anímate a probarlas y disfruta del verano de una forma natural y saludable!

  • ¿Cómo preparar granita para los días de calor?: conocé tres recetas

    ¿Cómo preparar granita para los días de calor?: conocé tres recetas

    La previa de un verano caliente se siente y no hay mejor manera de combatir el calor que con una deliciosa granita. Este clásico postre italiano es simple y versátil: a base de agua, azúcar y fruta, su textura granular se logra al raspar el líquido congelado a medida que se solidifica. Te presentamos tres recetas de granita que podés hacer en casa y disfrutar en familia o con amigos.

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    Granita de frutilla para el calor

    Nada más refrescante y veraniego que las frutillas. Esta granita es pura fruta y sabor, y se prepara en un abrir y cerrar de ojos.

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    Ingredientes

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    – 500 g de frutillas frescas, lavadas y sin hojas

    – 150 g de azúcar

    – 250 ml de agua

    – Jugo de 1 limón

    Desarrollo

    • En una licuadora, procesá las frutillas hasta obtener un puré suave. Si preferís una textura más fina, podés colar el puré para eliminar las semillas.
    • En una cacerola, mezclá el agua y el azúcar, y calentá a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva completamente. Dejá enfriar.
    • Combiná el almíbar frío con el puré de frutilla y el jugo de limón. Verté la mezcla en una fuente baja y llevá al freezer.
    • Cada 30 minutos, raspá la mezcla con un tenedor para romper los cristales de hielo y lograr la textura granulada. Repetí hasta que esté completamente congelada, lo que llevará aproximadamente 3-4 horas.
    • Serví la granita en copas y disfrutá de una explosión de frescura.

    Granita de limón

    La granita de limón es un clásico por excelencia: su sabor ácido y refrescante es el aliado perfecto para las jornadas de calor intenso.

    Ingredientes

    – 200 ml de jugo de limón recién exprimido (aproximadamente 4-5 limones)

    – 200 g de azúcar

    – 500 ml de agua

    – Ralladura de 1 limón

    Desarrollo

    • En una cacerola, combiná el agua y el azúcar, y calentá a fuego medio, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Retirá del fuego y dejá enfriar.
    • Agregá el jugo de limón y la ralladura al almíbar frío. Verté la mezcla en una fuente baja y llevá al freezer.
    • Al igual que en la receta anterior, raspá la mezcla con un tenedor cada 30 minutos hasta que obtengas la textura granulada característica.
    • Serví la granita en vasos pequeños y decorá con un poco de ralladura de limón para darle un toque especial.

    Granita de café

    Para los amantes del café, esta versión es perfecta para un postre o una pausa refrescante durante la tarde.

    Ingredientes

    – 500 ml de café recién hecho, fuerte y frío

    – 100 g de azúcar

    – Crema batida (opcional, para servir)

    – Pedacitos de chocolate (opcional)

    Desarrollo

    • Mezclá el café frío con el azúcar hasta que se disuelva por completo. Verté la mezcla en una fuente baja y llevá al freezer.
    • Raspá la mezcla con un tenedor cada 30 minutos, asegurándote de mantener la textura granulada hasta que esté completamente congelada.
    • Serví la granita en vasos pequeños y, si querés un toque indulgente, agregá un copo de crema batida por encima o pedacitos de chocolate.

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  • Tres recetas con frutillas para disfrutar

    Tres recetas con frutillas para disfrutar

    Explotan las esquinas de frutillas. Se consiguen diferentes precios y tamaños si uno no anda apurado. Son deliciosas para comerlas desde el tupper y/o preparar unas magias que siempre suman y son muy ricas. Aprovechar la estación y el mercado.

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    Te traemos tres recetas que no pueden faltar en tu repertorio primavera verano: una ensalada fresca con un toque cítrico, un batido perfecto para el desayuno o la merienda, y un postre que hará brillar las frutillas en su máxima expresión.

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    Ensalada de frutillas y rúcula con aderezo cítrico

    Ideal para una comida ligera o como entrada elegante para sorprender a tus invitados, esta ensalada combina lo mejor de los sabores del estación en una receta fácil y deliciosa.

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    Ingredientes:

    – 200 g de rúcula fresca

    – 300 g de frutillas maduras, lavadas y cortadas en láminas

    – 100 g de queso feta desmenuzado

    – Un puñado de nueces caramelizadas

    – 1 naranja (su jugo)

    – 1 limón (su jugo)

    – 3 cucharadas de aceite de oliva

    – Sal y pimienta a gusto

    Desarrollo

    • En un bol grande, mezcla la rúcula con las frutillas y el queso feta.
    • Agrega las nueces caramelizadas para un toque crocante.
    • En un recipiente aparte, prepará el aderezo mezclando el jugo de naranja, el jugo de limón y el aceite de oliva. Condimenta con sal y pimienta.
    • Volca el aderezo sobre la ensalada justo antes de servir y mezclá suavemente para que se impregnen los sabores. Esta ensalada es la excusa perfecta para lucirte en cualquier ocasión.

    Batido energizante de frutillas y banana

    Una bebida refrescante que revitaliza el cuerpo y la mente. Este batido es ideal para comenzar el día con energía o reponerte después de un paseo bajo el sol.

    Ingredientes

    – 250 g de frutillas congeladas

    – 1 banana madura

    – 200 ml de leche (puede ser vegetal)

    – 2 cucharadas de yogur natural

    – Miel o edulcorante a gusto

    – Hojas de menta fresca para decorar

    Desarrollo

    • En una licuadora, coloca las frutillas congeladas y la banana pelada.
    • Agrega la leche, el yogur y la miel o edulcorante. Licúa hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
    • Sirve en un vaso alto y decora con hojas de menta. Este batido es perfecto para combatir el calor y darle un mimo saludable a tu cuerpo.

    Tarta rústica de frutillas

    Las tartas son el sueño de cualquier amante de la repostería, y esta versión rústica no requiere más que tus manos y un poco de entusiasmo. La masa quebrada, fácil de trabajar, es el marco ideal para las frutillas.

    Ingredientes

    – 300 g de frutillas, cortadas a la mitad

    – 200 g de harina

    – 100 g de manteca fría, en cubos

    – 2 cucharadas de azúcar

    – 1 pizca de sal

    – 4-5 cucharadas de agua fría

    – 2 cucharadas de mermelada de frutilla

    – Azúcar impalpable para espolvorear

    Desarrollo

    • Precalentá el horno a 180 °C. En un bol grande, mezclá la harina, el azúcar y la sal. Agregá la manteca fría y desmenuzala con las yemas de los dedos hasta obtener una textura de migas.
    • Añadí el agua fría, de a poco, hasta que la masa se una. Formá un disco, envolvelo en film y dejalo reposar en la heladera por 30 minutos.
    • Estirá la masa sobre una superficie enharinada hasta formar un círculo de unos 30 cm de diámetro. Transferila a una bandeja con papel manteca.
    • Extendé las frutillas sobre la masa, dejando un borde de 4-5 cm. Pincelá las frutillas con la mermelada y doblá los bordes de la masa hacia adentro, cubriendo parcialmente las frutillas.
    • Horneá por 30-35 minutos o hasta que la masa esté dorada y las frutillas burbujeantes. Dejá enfriar un poco antes de espolvorear con azúcar impalpable. Servila tibia o a temperatura ambiente.

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  • Cómo hacer pan de hamburguesas esponjoso y fácil de cocinar: el paso a paso de la receta 

    Cómo hacer pan de hamburguesas esponjoso y fácil de cocinar: el paso a paso de la receta 

    La hamburguesa es una de las comidas más comunes en el mundo y en los últimos años se puso de moda en Argentina. Por eso, te contamos cómo realizar este pan único en tan solo unos minutos. 

    Además, nunca es un mal momento para comer una buena hamburguesa y mucho mejor si aprendemos a hacer el pan, que es la parte fundamental de esta comida. Conocé los detalles. 

    El pan de hamburguesas súper esponjoso y fácil de cocinar: la receta, paso por paso


    INGREDIENTES

    • Harina 000: 200 gr
    • Agua: 190 cc
    • Levadura: 10 gr
    • Puré de papa hervida: 150 gr 
    • Azúcar: 30 gr 
    • Sal: 10 gr 
    • Leche en polvo: 30 gr 
    • Harina 0000: 300 gr 
    • Manteca: 50 gr 

    PROCEDIMIENTO

    • Mezclar los ingredientes.
    • Duplicar el volumen.

    Agregar los ingredientes a la preparación anterior y formar la masa. Pomar la manteca y mezclarla.

    • Amasar hasta integrar.
    • Dejar fermentar hasta duplicar volumen.
    • Desgasificar. Cortar según formas. Bollar. Duplicar volumen nuevamente.
    • Pintar con doradura y decorar con harina de maíz.
    • Cocinar a 180 gramos.


  • ¿Cómo hacer una deliciosa pasta frola de membrillo?

    ¿Cómo hacer una deliciosa pasta frola de membrillo?

    Hay pocas cosas que evocan tanto la esencia de la vida argentina como una generosa porción de pasta frola de membrillo. Está en las meriendas, en las mesas de cumpleaños y hasta en los picnics improvisados de domingo. Este clásico de la repostería criolla, con su textura justa entre lo crocante y lo suave y ese inconfundible sabor a dulce de membrillo, tiene el poder de convocar recuerdos felices y aromas hogareños.

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    La pasta frola, como la conocemos, es heredera directa de la «crostata» italiana, pero con un toque local que la hace única. La versión argentina se caracteriza por el uso del dulce de membrillo, aunque también existen variantes con dulce de batata o mermelada de frambuesas. Sin embargo, es el membrillo el que reina por sobre el resto, un fruto que, por alguna razón, tiene un arraigo particular en nuestra gastronomía.

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    Pero más allá del dulce de membrillo, el secreto de una buena pasta frola empieza en su masa. Una masa que, si se hace bien, es una delicia en sí misma: tierna, ligeramente mantecosa, con un sutil dejo de limón que contrasta y resalta el sabor del relleno. La clave está en no trabajarla demasiado. Aquí, como en tantas recetas, la paciencia y el toque justo son esenciales. Dejar descansar la masa en la heladera antes de estirarla es casi un ritual, un paso fundamental que evita que se vuelva elástica y garantiza esa textura que se deshace al morderla.

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    A continuación, te contamos cómo hacer una pasta frola digna de halagos, sin apuros y con mucho amor, como la hacían nuestras abuelas.

    Ingredientes pasta frola

    – Para la masa:

    – 500 g de harina 0000

    – 200 g de manteca fría

    – 150 g de azúcar

    – 2 huevos

    – Ralladura de 1 limón

    – 1 cucharadita de esencia de vainilla

    – 1 pizca de sal

    – Para el relleno:

    – 500 g de dulce de membrillo

    – 1/4 taza de agua o jugo de naranja (para ablandar el dulce)

    Desarrollo de la receta

    • Preparar la masa: En un bowl, colocar la harina junto con la sal y el azúcar. Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajar con las yemas de los dedos, desmenuzando la manteca hasta lograr un arenado. Este paso es crucial: hay que evitar que la manteca se derrita demasiado. Una vez logrado el arenado, sumar los huevos, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezclar con suavidad hasta formar un bollo liso. Si es necesario, agregar una o dos cucharadas de agua fría. Cubrir con film y llevar a la heladera por al menos 30 minutos.
    • Preparar el relleno: Cortar el dulce de membrillo en cubos y colocarlo en una cacerola junto con el agua o jugo de naranja. Cocinar a fuego bajo, revolviendo hasta que se ablande y adquiera una textura de puré. Esto hará que el relleno sea más fácil de esparcir y más sabroso.
    • Armar la pasta frola: Precalentar el horno a 180 °C. Dividir la masa en dos partes, una un poco más grande que la otra. Estirar la porción más grande y cubrir una tartera previamente enmantecada y enharinada. Esparcir el dulce de membrillo sobre la base de manera uniforme.
    • Las tiras clásicas: Con la masa restante, hacer tiras y colocarlas sobre el relleno, formando un enrejado. Es un detalle que hace la diferencia, tanto en la presentación como en la textura final. Pintar las tiras con huevo batido para lograr un dorado atractivo.
    • Hornear: Llevar al horno por 30-35 minutos, o hasta que la masa esté dorada. Dejar enfriar antes de cortar.

    Un Clásico que Evoluciona

    La pasta frola, aunque tradicional, no es ajena a la innovación. En los últimos años, pasteleros modernos han experimentado con versiones que incluyen masa de chocolate, rellenos de frutas más exóticas y hasta alternativas sin gluten. Sin embargo, para muchos, la versión original sigue siendo insuperable. Es la conexión a la infancia, a las sobremesas sin prisa y al cariño de quienes nos enseñaron a disfrutar de los pequeños placeres.

    En una época donde la comida suele ser rápida y las tradiciones a veces parecen desvanecerse, hornear una pasta frola es casi un acto de resistencia. Significa tomarse el tiempo para amasar, oler cómo el horno llena la casa de ese perfume tan característico y, finalmente, compartir un trozo con alguien querido.

    Así es la pasta frola: simple, cálida y profundamente nuestra. Un bocado que encierra en su dulzura la historia de una familia, una cultura y una manera de celebrar lo cotidiano. Porque, en definitiva, ¿qué sería de nuestras meriendas sin una pasta frola casera? Es el alma de la reunión, siempre lista para endulzar momentos y recuerdos.

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  • Creer o reventar: mitos y verdades de la cocina

    Creer o reventar: mitos y verdades de la cocina

    La cocina es terreno fértil para los mitos, esas verdades a medias que se pasan de generación en generación y que todos damos por ciertas. Pero, cuando miramos más de cerca, muchas veces la ciencia nos cuenta una historia muy diferente. Desde la forma correcta de cocinar pasta hasta los secretos de una buena carne, aquí te contamos qué es cierto y qué no, según lo que pudimos recolectar, en algunas de las creencias culinarias más extendidas.

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    En cada casa hay un recetario de consejos infalibles. Son esas cosas que hacés sin pensar porque así te enseñaron. Como cuando le ponés aceite al agua de la pasta para que no se pegue. Es casi un reflejo. Pero, sorpresa: este truco no funciona. La razón es simple. El aceite flota en la superficie y no llega a la pasta, por lo que no tiene impacto real. Lo que sí evita que se pegue es usar abundante agua y revolverla durante los primeros minutos de cocción. Entonces, ¿vale la pena el aceite? Solo si querés gastar un poco más sin ningún beneficio.

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    Mitos y verdades sobre la carne

    Pasemos a la carne, protagonista de muchos asados y guisos argentinos. ¿Cuántas veces escuchaste que sellar la carne “sella los jugos”? La idea es tentadora: dorás el bife y mágicamente se conserva tierno por dentro. Pero, lo cierto es que no funciona así. Lo que realmente sucede es que al dorar la carne se produce la reacción de Maillard, que es una maravilla química donde los azúcares y las proteínas se caramelizan, dándole un sabor y un color increíbles. Pero no hay sellado mágico. De hecho, los jugos pueden escaparse igual si no dejás que la carne repose después de cocinarla.

    Otra creencia popular que merece ser desmenuzada es que el alcohol desaparece completamente cuando cocinás con vino o licor. No es tan simple. Aunque se evapore un poco, la realidad es que el alcohol no se va del todo. Dependiendo del tiempo de cocción y de la intensidad del calor, podés terminar con hasta un 25% del alcohol original en tu plato. Así que, si estás cocinando para alguien que prefiere evitarlo, tené cuidado.

    Ahora bien, hablemos de la sal. Es famosa por realzar sabores, pero también circula el mito de que hace hervir el agua más rápido. Lamento desilusionarte: la sal, en realidad, eleva el punto de ebullición del agua, pero lo hace de manera tan leve que la diferencia es casi imperceptible. Lo que sí podés hacer es aprovechar sus poderes para sazonar el agua y darle un toque extra de sabor a tu comida.

    Los utensilios de cocina también tienen sus propias leyendas. Mucha gente cree que usar utensilios de metal en sartenes de hierro fundido es un sacrilegio. Sin embargo, una sartén de hierro bien curada es prácticamente indestructible. Es cierto que los utensilios de metal pueden rayar ligeramente la capa de curado, pero eso no la arruina. Mientras la cuidés y mantengas el curado, tenés sartén para rato.

    ¿Y qué hay de los alimentos congelados? Existe la creencia de que la congelación les roba todos los nutrientes. Esto tampoco es cierto. Cuando se congelan rápidamente después de ser cosechados o preparados, los alimentos retienen la mayoría de sus nutrientes. La clave está en evitar descongelarlos y volver a congelarlos, lo que sí afecta su calidad.

    El bicarbonato en la cocina

    El bicarbonato de sodio y los porotos también tienen su propio mito: que una pizca de bicarbonato hace que los porotos se cocinen más rápido y queden más suaves. Es cierto, pero hay un problema. Usarlo en exceso puede descomponer las vitaminas y darle a los porotos un sabor metálico. Si estás apurado, usá una pizca, pero si podés esperar, es mejor dejar que se cocinen con paciencia.

    Otro mito curioso es que una papa cruda en una sopa salada puede absorber el exceso de sal. La papa sí absorberá un poco de líquido, pero no es la solución mágica que promete. Si te pasaste de sal, es más efectivo diluir el guiso con un poco de agua o agregar algo ácido, como jugo de limón o vinagre, para equilibrar los sabores.

    Paltas fuera de la heladera

    Hablando de paltas, muchas personas creen que deben ir a la heladera para madurar rápido. En realidad, es lo contrario: el frío frena el proceso de maduración. Si querés que maduren más rápido, dejalas a temperatura ambiente y, si es necesario, ponelas junto a una banana o una manzana, que liberan etileno, el gas que acelera la maduración.

    Para los amantes del café, hay un mito que asegura que agregar azúcar elimina el amargor. La realidad es que el azúcar solo lo enmascara. Si tu café es amargo, es probable que la calidad de los granos o el método de preparación no sean los mejores. Un café de buena calidad no debería necesitar tanta ayuda.

    En síntesis, la cocina está llena de tradiciones que nos reconfortan, pero también de mitos que la ciencia ha desmentido. Entender el porqué de estas prácticas no solo nos hace mejores cocineros, sino que también nos permite disfrutar más cada momento en la cocina. Así que la próxima vez que estés por agregar aceite al agua de la pasta o corriendo para sellar la carne, recordá: la ciencia siempre tiene la última palabra.

  • Focaccia con hierbas frescas y tomates cherry: una receta para la primavera

    Focaccia con hierbas frescas y tomates cherry: una receta para la primavera

    Nada se compara con una buena focaccia casera. Esta receta italiana tan versátil y sabrosa combina la textura esponjosa de una buena masa con el sabor de las hierbas frescas y la dulzura de los tomates cherry, ideales en la primavera argentina.Perfecta para acompañar una picada, como base de un sándwich o simplemente para disfrutar sola, la focaccia es de esos panes que siempre suman un toque especial a la mesa. ¡Vamos a meternos en la receta!

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    Ingredientes receta focaccia

    Para la masa de la focaccia:

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    – 500 gramos de harina 000

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    – 10 gramos de sal

    – 7 gramos de levadura seca (o 15 gramos de levadura fresca)

    – 325 ml de agua tibia

    – 50 ml de aceite de oliva virgen extra

    Para el topping:

    – 200 gramos de tomates cherry

    – 2 dientes de ajo

    – Hojas frescas de romero, tomillo y orégano (a gusto)

    – Aceitunas negras (opcional)

    – Sal gruesa o en escamas

    – Aceite de oliva virgen extra

    Desarrollo focaccia

    • Preparar la masa de focaccia

    Para empezar, vamos a mezclar los ingredientes secos: en un bol grande, poné la harina y la sal. En un vaso aparte, disolvemos la levadura en el agua tibia y la dejamos reposar unos minutos hasta que empiece a espumar. Esto ayuda a activar la levadura y asegura que la masa leve correctamente.

    Hacemos un hueco en el centro de la harina, vertemos el agua con la levadura y, de a poco, incorporamos también el aceite de oliva. Comenzamos a amasar dentro del bol, integrando los ingredientes con las manos, y luego pasamos la mezcla a la mesada enharinada para amasar unos 10 minutos hasta que la masa esté suave y elástica. Es importante no apurarse en este paso; el amasado es clave para que la focaccia quede esponjosa y liviana.

    • Primer levado de la masa

    Cuando la masa esté lista, formamos una bola y la colocamos en un bol ligeramente aceitado, cubriéndolo con un paño húmedo. La dejamos reposar en un lugar cálido durante una hora o hasta que haya duplicado su tamaño. Este primer levado es esencial para lograr que la focaccia quede con ese aire esponjoso.

    • Preparar el topping de tomates y hierbas

    Mientras la masa leva, nos dedicamos al topping. Lavamos bien los tomates cherry y los cortamos a la mitad. En un bol, mezclamos los tomates con un poco de aceite de oliva, sal y los dientes de ajo picados. Reservamos. Preparamos también las hierbas frescas: podemos utilizar romero, tomillo y orégano, que aportan un aroma y sabor únicos. Si querés darle un toque más a la receta, podés agregar aceitunas negras.

    • Formar la focaccia y segundo levado

    Cuando la masa haya duplicado su tamaño, la desgasificamos ligeramente, aplastándola con las manos para liberar el aire acumulado. Luego, colocamos la masa en una bandeja para horno previamente aceitada. La estiramos suavemente con las manos hasta que ocupe toda la bandeja, teniendo cuidado de no desinflarla demasiado.

    Aquí viene un paso divertido: presionamos la superficie de la masa con las yemas de los dedos para crear esos característicos “hoyuelos” que tiene la focaccia. Después, cubrimos la masa con el topping de tomates y hierbas, distribuyéndolos de manera uniforme por toda la superficie. Rociamos con más aceite de oliva y espolvoreamos sal gruesa o en escamas, que aportará un toque crocante y salado.

    Dejamos la masa descansar unos 30 minutos más para el segundo levado.

    • Hornear la focaccia

    Precalentamos el horno a 220 °C. Una vez que la focaccia haya crecido un poco más, la llevamos al horno durante unos 20-25 minutos o hasta que esté dorada en la superficie y la base se vea bien cocida. El olor a pan y a hierbas que va a inundar la cocina te va a hacer difícil esperar, pero vale la pena.

    • Servir la focaccia

    Al sacar la focaccia del horno, la dejamos enfriar un poco antes de cortarla. Esto permite que los sabores se asienten y que cada bocado tenga la textura justa. Podés disfrutarla tibia o fría, como más te guste. La focaccia es excelente para acompañar una tabla de quesos y embutidos, o incluso como entrada junto a una buena copa de vino.

    Variantes y Consejos

    – Aceitunas y queso: Si querés darle un toque adicional, agregá trozos de queso feta o mozzarella antes de hornear.

    – Otros vegetales: Aparte de los tomates, probá con cebolla morada o pimientos.

    – Sabor extra: Un poco de pimienta negra molida y ají molido pueden darle un toque especial.

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  • La nutritiva ensalada con fideos moñitos que es furor por su valor energético 

    La nutritiva ensalada con fideos moñitos que es furor por su valor energético 

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    Para hacer la ensalada con fideos moñitos que es furor por su valor energético, no hay que esforzarme demasiado. Tener pasta cocida al dente en la heladera puede ser una excelente idea para enriquecer ensaladas, al igual que el arroz o las legumbres. 

    Aportan energía y se combinan con casi todo, debido a su sabor neutro. Esta receta es muy sencilla, pero la idea es que podemos darle rienda suelta a la creatividad y preparar exquisitos almuerzos rápidos o comidas frescas en pocos minutos. 

    Cómo hacer la ensalada playera de moñitos para 4 porciones


    • 300 g de fideos moñitos, cocidos al dente, escurridos y fríos 
    • 2 huevos duros 
    • 1 paquete de palitos de surimi ( o una lata de atún en trozos) 
    • 12 aceitunas negras 
    • 1 palta pequeña 

    Para condimentar: sal, pimienta, jugo de limón 


    Es tan fácil que apenas lleva unos minutos. Una ver hervidos los huevos unos 10 minutos, ponerlos bajo el chorro de agua fría y pelarlos. Cortar los palitos de surimi y la pulpa de la palta en trocitos. Disponer los fideos en una ensaladera, los demás ingredientes y condimentar enseguida, remover… y listo.