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  • Así de fácil es la receta de torta haragana de manzana

    Así de fácil es la receta de torta haragana de manzana

    Haragana se llama. Alguien bautizó a esta torta así por su facilísima forma de hacerse y quedó. Lo cierto es que esta torta de aspecto a veces rústico es una delicia que enaltece a la ya súper enaltecida manzana. Ideal para los mates, el café o el postre con una bocha de helado arriba o una buena cucharada de crema.

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    No hay secretos, ni técnicas imposibles. A disfrutarla.

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    Ingredientes torta de manzana

    • 3 manzanas
    • 1 Taza Leche
    • 2 Tazas Harina Leudante
    • 1 Taza Azúcar
    • 1 Huevo
    • 100 g Manteca
    • 1 cucharadita Esencia de Vainilla
    • Azúcar para espolvorear c/n
    • Canela (opcional) c/n

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    Desarrollo

    Lavar y pelar las manzanas. Cortar en finas láminas. (Retirar partes duras y semilla si quieren). Yo usé una mandolina, si la usas ojo los dedos. Reservar las láminas de manzana. Si les molesta que se oxiden o pongan marrones, rociarlas con agua de limón o sumergirlas en agua y limón.

    En un recipiente mezclar la harina leudante, la manteca y el azúcar y formar un arenado.

    La mitad del arenado va a parar a una fuente o tartera enmantecada y enharinada. Aplastala con una cuchara, así se forma una buena base.

    Anda acomodando las manzanas previamente cortadas en láminas y tapalas por encima con el resto de la masa arenada. Luego mezcla la leche, el huevo y la esencia de vainilla y echarlo encima de la masa. Para terminar espolvorea con azúcar común por arriba y si querés canela.

    Cocinarla en horno medio precalentado a 160/180ºC durante 40 a 45 minutos.

    Curiosidades sobre las manzanas

    ¿Sabes por qué se conoce New York como la Gran Manzana?

    La razón de este sobrenombre se remonta a la década de los 20 y al ámbito de las carreras de caballos.

    El motivo se debe a que quienes eran los encargados de cuidar a los caballos se referían a Nueva York como La Gran Manzana, dado que era la ciudad donde había más pistas de carreras, y los premios más importantes se disputaban allí.

    Comenzó a popularizarse cuando el periodista John Fitz Gerald lo publicó en su columna del periódico New York Morning Telegraph.

    Pero no sería hasta la década de los setenta cuando se popularizó, al utilizarse como claim en una campaña de promoción turística de la ciudad.

    Sin embargo, existe una historia alternativa, aunque similar, vinculada a la música jazz.

    Los músicos llamaban a Nueva York “La Gran Manzana” dado que era la ciudad con los clubs de música jazz más importantes y exitosos.

    ¿Sabes por qué en los discos de The Beatles había una manzana?

    El grupo británico fundó una compañía musical con el nombre de Apple Corps, que derivaría en la imagen de la manzana en los discos de vinilo del grupo, la cara A con un color verde intenso y la cara B con la mitad cortada de la manzana.

    Paul McCartney era muy fan de René Magretti, un pintor surrealista belga conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes. Y en concreto, de uno de los cuadros más representativos del pintor: Le Fils de l´Homme.

    ¿Sabes que las Granny Smith provienen de la hibridación entre las especies Malus domestica y Malus sylvestris?

    La horticultora australiana María Ann Smith fue una horticultora británica-australiana quien descubrió la variedad de manzana Granny Smith, producto de una polinización aleatoria.

    María compró un cajón de manzanas silvestres francesas cultivadas en Tasmania, para usarlas para preparar tartas. Las semillas y alguna que estaba en mal estado las depositó de compost cerca de un arroyo.

    Al tiempo, ella comprobó que una planta de manzana, distinta a la manzana silvestre que ella conocía, comenzaba a crecer en el compost. Al tiempo, esta planta dio sus primeras manzanas. ¡Se trataba de una nueva variedad! La Granny Smith, adquiriendo el nombre de los Smith, los propietarios de la granja donde se originó.

    ¿Sabes que en China se regalan manzanas en Nochebuena?

    Las Navidades en China no se celebran como las celebramos en Occidente. Pero sí han hecho propias algunas costumbres. Por ejemplo, el nombre de nuestra Nochebuena ha sido traducido al chino como “Ping An Ye” (), que significa “noche de calma y tranquilidad”.

    Y como costumbre, esa noche, la del 24 de diciembre, los chinos regalan a sus amigos manzanas personalizadas metidas en llamativos envoltorios para desearles paz y tranquilidad.

    La razón de porqué regalar manzanas es porque el primer carácter de “Ping An Ye” sonaba igual que el carácter (ping) que significa manzana.

    Así que ya sabes, el próximo 24 de diciembre regala a tus amigos una cesta de manzanas.

    ¿Sabes que la manzana más grande del mundo llegó a pesar casi 2.000 kilos?

    El Récord Guinness de la #manzana más pesada del mundo lo tiene un ejemplar que pesó 1.849 kg (4 lb 1 oz) y fue cultivada y recolectada por Chisato Iwasaki en su granja de manzanas en la ciudad de Hirosaki, Japón, el 24 de octubre de 2005

    ¿Sabes que en la prehistoria ya disfrutaban de las manzanas?

    Hace miles de años que se recolectan estas frutas. Se cree que ya existían en la prehistoria, tal y como lo demuestran restos arqueológicos que se han encontrado en excavaciones neolíticas. En el siglo XII a.C. El manzano era cultivado en los fértiles valles del Nilo en tiempos del faraón Ramsés III. La manzana fue introducida en la península por los romanos y los árabes.

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  • Una receta de Papa Rosti para no dejar de hacer

    Una receta de Papa Rosti para no dejar de hacer

    La papa rosti se puede hacer solo con papa. En las montañas de Suiza están los primeros registros de esta técnica. Fue puesta en marcha por los campesinos y lugareños que con solo una papa rallada y algunas cositas más cocinaban a la chapa esta receta fácil y muy rica.

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    Se le puede agregar cebolla, zanahoria, panceta o lo que quieran.

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    Algunas cosas a tener en cuenta. La papa debe cocinarse sin que quede tierna a nivel puré. Apenas se ablande, la retiramos. Si se pasa no sirve.

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    La manteca se pone al principio en la sartén y cuando la damos vuelta también, ya que la papa absorbe y chupa todo.

    Ideal como guarnición para otras cosas como una rica ensalada o un buen bife.

    Ingredientes

    1 papa mediana

    1/4 cebolla

    manteca

    sal

    pimienta

    Desarrollo

    Lavar y cepillar bien las papas.

    Colocarlas en una olla desde agua fría a calentar. Cuando estén a media cocción (que no se pasen porque no van a servir) retirar y pelarla.

    Rallar con el filo más grande del rallador. Con la cebolla hacer lo mismo.

    Mezclar ambas ralladuras con sal y pimienta.

    Poner una sartén con manteca al fuego y cuando se caliente volcar los vegetales rallados.

    A partir de ahí sin manipular demasiado darle forma apenas con una espátula o espumadera resistente al fuego.

    Una vez que se dora dar vuelta con la ayuda de un plato de ser necesario y cocinar del otro lado hasta que se selle y forme una pequeña costra. Agregar oliva y alguna hierba como orégano. ¡A disfrutar!

    Origen de la Papa Rosti

    La papa rösti es una receta icónica que tiene su origen en Suiza, específicamente en la región de Berna. Tradicionalmente, este plato se servía como desayuno por los agricultores suizos, quienes necesitaban un alimento sustancioso para afrontar largas jornadas de trabajo. Con el tiempo, su popularidad trascendió fronteras, y hoy en día es un clásico de la cocina internacional.

    La preparación original consiste en ralladura de papa cruda o previamente cocida, formando una especie de tortilla que se cocina hasta lograr una textura crocante por fuera y suave por dentro. En Suiza, era común acompañarla con queso y embutidos, pero la versatilidad de la receta permitió que se adaptara a diferentes ingredientes y formas de presentación en el mundo.

    En Argentina, la papa rösti suele encontrarse en restaurantes que ofrecen cocina internacional y también en casas como una alternativa práctica para reemplazar las papas fritas o el puré. Muchas veces, se sirve como guarnición de carnes o como base para preparaciones más elaboradas, con agregados como jamón, queso o hierbas.

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  • Pionono de dulce de leche: Un clásico con historia

    Pionono de dulce de leche: Un clásico con historia

    En Argentina, el pionono es mucho más que un postre (y con dulce de leche ni se imaginan); es una tradición que acompaña celebraciones, reuniones familiares y meriendas inolvidables.

    , Su popularidad radica en su sencillez, su versatilidad y, por supuesto, su irresistible sabor. Aunque su origen se disputa entre Italia y España, este bizcocho delgado y esponjoso encontró en nuestro país un lugar especial en los corazones (y estómagos) de todos.

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    En esta nota, te contamos cómo preparar un pionono de dulce de leche que dejará a todos pidiendo más. Con pocos ingredientes y un poco de práctica, lograrás un postre digno de aplausos.

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    Ingredientes para el pionono

    Para el pionono:

    • 4 huevos
    • 4 cucharadas de azúcar
    • 4 cucharadas de harina 0000
    • 1 cucharadita de esencia de vainilla

    Para el relleno:

    • 400 g de dulce de leche repostero
    • Coco rallado o azúcar impalpable para decorar (opcional)

    Desarrollo

    Precalentá el horno y prepará la placa:

    Encendé el horno a 180 °C y forrá una placa rectangular (aproximadamente 30×40 cm) con papel manteca. Enmantecá ligeramente para evitar que la masa se pegue.

    Batí los huevos con el azúcar:
    En un bol grande, batí los huevos junto con el azúcar y la esencia de vainilla. Usá una batidora eléctrica para lograr una mezcla espumosa y de color claro. Este paso es clave para que el pionono quede aireado.

    Incorporá la harina:
    Tamizá la harina y agregala de a poco a la mezcla, integrándola con movimientos envolventes para no perder el aire que se incorporó durante el batido.

    Horneá el pionono:
    Verté la mezcla en la placa preparada y extendela de manera uniforme con una espátula. Horneá durante 7-10 minutos, o hasta que esté apenas dorado y firme al tacto. Cuidá que no se pase de cocción, ya que podría secarse y dificultar el enrollado.

    Enfriá y desmoldá:
    Retirá el pionono del horno y volcálo inmediatamente sobre un paño limpio espolvoreado con azúcar. Despegá el papel manteca con cuidado. Mientras aún está tibio, enrollá el pionono junto con el paño y dejalo enfriar. Este paso ayuda a que tome la forma sin romperse.

    Rellená con dulce de leche:
    Una vez frío, desenrollá el pionono y cubrílo con una capa generosa de dulce de leche repostero. Extendelo con una espátula hasta llegar a los bordes.

    Enrollá y decorá:
    Volvé a enrollar el pionono con cuidado, asegurándote de que quede firme pero sin apretar demasiado. Podés espolvorear azúcar impalpable, cubrir con coco rallado o simplemente dejarlo al natural.

    Serví:
    Cortá en rodajas y disfrutá este clásico argentino. ¡Perfecto para acompañar con un mate o un café!

    Un postre con historia y amor por la cocina

    El pionono, que lleva el nombre en honor al Papa Pío IX (Pio Nono), tiene su origen en Europa, pero fue en Argentina donde se consolidó como un emblema de la pastelería casera. Además de su versión dulce con dulce de leche, el pionono es conocido por su faceta salada, ideal para rellenar con fiambres, queso o vegetales.

    En su versión dulce, es un símbolo de reuniones familiares y momentos especiales. Su preparación simple permite que cualquier persona pueda animarse a hacerlo, incluso aquellos que recién comienzan en la cocina.

    Consejos para el pionono perfecto

    • El batido es clave: Asegurate de batir bien los huevos con el azúcar para lograr la textura aireada que caracteriza al pionono.
    • Cuidado con el horno: El tiempo de cocción es breve, así que vigilá para que no se pase. Si está muy seco, será difícil enrollarlo.
    • Personalizalo: Aunque el dulce de leche es el clásico, podés experimentar con otros rellenos como crema chantilly y frutillas, ganache de chocolate o mermeladas.

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  • Prepará este increíble Lemon Pie en tu casa

    Prepará este increíble Lemon Pie en tu casa

    Pocos postres caseros son tan ricos como el Lemon Pie. Frescura, acidez, dulzor. Siempre que hay un lemon pie, todo está bien.

    , Aqui un poco de historia y una receta para preparar un postre fabuloso para compartir y disfrutar.

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    El origen del lemon pie, o «tarta de limón», es un ejemplo de cómo la evolución culinaria combina tradiciones y culturas. Aunque su historia está influenciada por varios países, tiene raíces europeas y estadounidenses.

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    Los comienzos: una mezcla de tradiciones

    • La base de la tarta: El concepto de una masa crocante como base proviene de las tartas europeas, particularmente de Francia e Inglaterra, donde las masas como la pâte sucrée (masa dulce) se usaban desde el Renacimiento para tartas de frutas.
    • El relleno de limón: Los cítricos, especialmente los limones, eran un ingrediente de lujo en Europa durante el siglo XVII. Se incorporaban en postres para realzar sabores y ofrecer una nota fresca.
    • El merengue: Fue popularizado en el siglo XVIII por el pastelero suizo Gasparini, quien perfeccionó la técnica de batir claras de huevo y azúcar para crear la cubierta que hoy caracteriza al lemon pie.

    El nacimiento del lemon pie moderno

    El lemon meringue pie, como se conoce originalmente, se atribuye a los Estados Unidos, donde el plato tomó su forma definitiva durante el siglo XIX. La combinación de la masa, el relleno de limón y el merengue se consolidó como una receta popular en los libros de cocina estadounidenses.

    Uno de los primeros registros escritos del lemon meringue pie aparece en el libro Aunt Mary’s New England Cook Book (1850). Durante esa época, los estadounidenses empezaron a experimentar más con recetas que equilibraban sabores dulces y ácidos, haciendo que este postre destacara.

    Un clásico global

    Con el tiempo, el lemon pie se internacionalizó y se convirtió en un postre icónico en muchos países, incluido Argentina. En las cocinas locales, se adapta con variaciones como el uso de crema de limón casera con leche condensada o masa más esponjosa. Hoy, el lemon pie es sinónimo de frescura y elegancia, perfecto para cualquier ocasión.

    Su origen, por tanto, es el resultado de un largo viaje culinario que combina innovación, técnica y pasión.

    Receta de Lemon pie paso a paso

    Ingredientes

    200 g Harina Leudante

    100 g Manteca

    4 cdas Azúcar

    1 Huevo

    1 Yema

    Ralladura de ½ limón chico.

    Relleno

    1 Limón (jugo y ralladura sin lo blanco)

    100 g Azúcar

    225 ml de Agua

    1 cda Manteca

    2 cdas Fécula de Maíz

    2 Yemas

    Merengue

    3 Claras (sobrantes de la receta)

    9 cdas Azúcar

    Desarrollo

    Mezclar la harina leudante, la manteca (tiene que estar a temperatura ambiente), las cuatro cucharadas de azúcar , el huevo, la yema (guardar la clara para el merengue ).

    Rallar la mitad de un limón pequeño y mezclarlo todo logrando una masa un tanto grasosa. Estirar en una tartera colocando un film sobre la misma.

    Estirar con un palo de amasar o a mano. Mandar al horno ysacar apenas comience a dorarse (no colgarse)

    Para el relleno

    En una olla a fuego lento mezclar los ingredientes: jugo y la ralladura de 1 limón, azúcar, agua, 1 cda de manteca , 2 yemas (guardar las claras) y la fécula. Esperar a que hierva y se ponga más espesa.

    Una vez que el relleno esté espeso (entre 5 y 10 minutos luego del hervor) retirar y colocar sobre la masa que ya tenemos cocinada.

    Para el merengue

    Mezclar las 3 claras de huevo que sobraron con el azúcar y colocamos a baño maría bajo fuego lento. Revolver hasta que el azúcar se disuelva y llegue a unos 60 grados.

    Importante: no dejar que las claras se cocinen. Retirar cuando al tocarlo con los dedos esté caliente pero no queme!

    Batir a velocidad media hasta que se vaya formando el merengue y agregamos una cucharada de jugo de limón para que quede bien blanco. Con una manga colocar sobre la tarta. Si quieren quemar un poquito el merengue, colocar el lemon pie en el horno, apenas un ratito ya que la masa está cocinada previamente, esto último es opcional y presten atención.

    ¡A disfrutar!

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  • Chop Suey, una receta deliciosa para hacer en casa

    Chop Suey, una receta deliciosa para hacer en casa

    El chop suey es una receta con historia y multiculturalidad en cada bocado. Aunque muchas personas lo asocian con la gastronomía china, este plato nació en Estados Unidos, donde los inmigrantes chinos adaptaron sus tradiciones culinarias a los ingredientes disponibles. El resultado fue una comida que mezcla verduras crujientes, proteínas y una salsa sabrosa que resalta todos los sabores.

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    La versatilidad es la clave del chop suey: se puede preparar con pollo, cerdo, carne vacuna, camarones o tofu, y las verduras pueden ajustarse según lo que tengas en la heladera. A continuación, te enseñamos cómo hacer un chop suey fácil, perfecto para una cena rápida o un almuerzo diferente.

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    Ingredientes para 4 porciones de Chop Suey

    Para el salteado:

    – 500 g de pechuga de pollo (o la proteína de tu preferencia), en tiras finas

    – 1 cebolla, en juliana

    – 1 morrón rojo, en tiras

    – 2 zanahorias, en rodajas finas

    – 200 g de brotes de soja

    – 100 g de champiñones, en láminas

    – 1 zucchini, en tiras

    – 2 dientes de ajo, picados

    – 2 cdas. de aceite neutro (girasol o maíz)

    Para la salsa:

    – 4 cdas. de salsa de soja

    – 1 cda. de salsa de ostras (opcional, pero le da un toque especial)

    – 1 cda. de vinagre de arroz (o jugo de limón)

    – 1 cda. de azúcar

    – 1 taza de caldo de verduras o agua

    – 1 cda. de fécula de maíz disuelta en 2 cdas. de agua fría

    Para acompañar:

    – Arroz blanco o fideos chinos.

    Desarrollo

    Prepara todos los ingredientes:

    Tener todo listo y cortado es fundamental porque el chop suey se cocina rápido. Empezá cortando las verduras y el pollo. Reservalos por separado.

    Mariná el pollo:

    Colocá las tiras de pollo en un bol y añadí 2 cucharadas de salsa de soja. Mezclá bien y dejá reposar mientras preparás el resto.

    Prepará la salsa:

    En un recipiente pequeño, combiná la salsa de soja, la salsa de ostras, el vinagre de arroz, el azúcar y el caldo de verduras. Revolvé bien y reservá.

    Salteá los ingredientes:

    Calentá una sartén grande o un wok con el aceite a fuego fuerte. Agregá el ajo picado y, cuando desprenda su aroma, incorporá el pollo. Cociná hasta que esté dorado. Retirá y reservá.

    En la misma sartén, añadí las zanahorias y los morrones. Salteá por 2 minutos antes de incorporar la cebolla, el zucchini y los champiñones. Cociná todo hasta que las verduras estén tiernas pero aún crujientes.

    Mezclá todo:

    Volvé a colocar el pollo en la sartén junto con los brotes de soja. Añadí la salsa preparada y revolvé bien. Cociná a fuego medio-alto hasta que la salsa burbujee.

    Espesá la salsa:

    Agregá la fécula de maíz disuelta en agua. Revolvé mientras la salsa se espesa, lo que tomará unos 2 minutos.

    Serví:

    Acompañá el chop suey con arroz blanco o fideos chinos. ¡Listo para disfrutar!

    Tips para un chop suey perfecto

    – No sobrecargues el wok: Para mantener la textura crujiente de las verduras, cociná por tandas si es necesario.

    – Experimentá con los ingredientes: Sumá ananá, jengibre fresco o semillas de sésamo para darle un toque diferente.

    – Sustituciones simples: Si no tenés salsa de ostras, usá más salsa de soja o un poco de miel.

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  • Receta: ¿Cómo hacer el mejor sándwich de pollo frito?

    Receta: ¿Cómo hacer el mejor sándwich de pollo frito?

    Cuando se trata de comida reconfortante, pocos platos son tan irresistibles como un buen sándwich de pollo frito. Su combinación de texturas y sabores lo convierte en un clásico que nunca pasa de moda. Hacerlo en casa puede parecer un desafío, pero con los pasos correctos, podés lograr un resultado digno de restaurante.

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    Hoy te contamos cómo preparar el mejor sándwich de pollo frito con una receta sencilla y llena de tips para que te luzcas.

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    Ingredientes para 4 sándwiches:

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    Para el pollo

    – 4 filetes de pechuga de pollo.

    – 2 tazas de suero de leche (buttermilk) o leche con una cucharada de jugo de limón.

    – 2 dientes de ajo, picados.

    – 1 cucharadita de pimentón dulce.

    – 1 cucharadita de ají molido (opcional, para un toque picante).

    – Sal y pimienta al gusto.

    – 2 tazas de harina de trigo.

    – ½ taza de fécula de maíz (maicena).

    – 1 cucharadita de polvo de hornear.

    – Aceite vegetal para freír.

    Para el armado

    – 4 panes tipo brioche o hamburguesa.

    – 1 taza de repollo finamente picado.

    – ½ taza de zanahoria rallada.

    – 4 rodajas de pepinillos agridulces (opcional).

    – 4 cucharadas de mayonesa.

    – 1 cucharadita de mostaza de Dijon.

    – 1 cucharadita de miel.

    Desarrollo

    1. Marinada para un pollo jugoso

    El secreto de un pollo frito delicioso está en la marinada. En un bowl grande, mezclá el suero de leche con el ajo, el pimentón, el ají molido, sal y pimienta. Sumergí los filetes de pollo y dejalos reposar en la heladera por al menos 2 horas. Si tenés tiempo, dejalos toda la noche. Esto no solo aporta sabor, sino que también ayuda a que la carne quede tierna y jugosa.

    2. Rebozado crujiente

    En un recipiente amplio, combiná la harina, la fécula de maíz, el polvo de hornear, sal y pimienta. Retirá el pollo de la marinada (sin secarlo) y pasalo directamente por la mezcla de harina. Asegurate de cubrirlo bien, presionando para formar una capa gruesa y rugosa que será la clave del crocante.

    Pollo frito. Respetar la técnica.

    Calentá abundante aceite en una sartén profunda o una olla a una temperatura de 175 °C. Si no tenés termómetro, podés probar con un trocito de masa: debería burbujear rápidamente sin quemarse.

    Freí el pollo por tandas, asegurándote de no llenar demasiado la sartén. Cada filete necesita unos 5-7 minutos por lado, hasta que esté dorado y bien cocido. Escurrí sobre papel absorbente.

    El pan: suave y tostado

    Elegí panes tipo brioche o de hamburguesa, cuya textura esponjosa y ligeramente dulce complementa a la perfección el pollo frito. Abrilos al medio y tostalos levemente en una sartén o tostadora para evitar que se humedezcan con los aderezos.

    Los aderezos: equilibrio perfecto

    En un bowl pequeño, mezclá la mayonesa, la mostaza y la miel. Este aderezo simple aporta cremosidad y un toque dulce-picante que realza los sabores.

    Si querés agregar un punto extra de frescura, podés sumar una cucharada de jugo de limón o un poco de ajo rallado.

    La guarnición: fresca y crujiente

    Una buena ensalada de repollo y zanahoria es el acompañamiento ideal. Mezclá el repollo y la zanahoria con un chorrito de jugo de limón, una pizca de sal y, si te gusta, un poco de azúcar para balancear los sabores.

    El armado: la obra maestra

    • Untá la base del pan con una cucharada generosa del aderezo.
    • Colocá una capa de la ensalada de repollo y zanahoria.
    • Encima, poné el filete de pollo frito todavía tibio.
    • Sumá los pepinillos agridulces para un toque ácido (opcional).
    • Cerrá el sándwich con la tapa del pan y presioná suavemente para compactar.

    Tips para un sándwich de nivel superior

    – Suero de leche casero: Si no conseguís suero de leche, mezclá una taza de leche con una cucharada de jugo de limón o vinagre blanco.

    – Variantes de sabor: Probá agregar especias como comino, ajo en polvo o curry a la mezcla de harina para un perfil de sabor diferente.

    – Más crocante: Para un rebozado aún más crujiente, rebozá el pollo dos veces alternando la marinada y la harina.

    – Opciones de acompañamiento: Papas fritas caseras, aros de cebolla o una ensalada verde son perfectos para completar el plato.

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  • Libritos de grasa para la merienda: la receta fácil, crocante e irresistible

    Libritos de grasa para la merienda: la receta fácil, crocante e irresistible

    Se vienen los días de calor y las reuniones con familias y amigos comienzan a ser parte de la rutina diaria de todos los argentinos. Y claro que, para una tarde de merienda compartida, unos libritos de grasa caseros son ideales.

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    Crocantes y hojaldrados combinan perfecto con el mate y no es necesario que salgas a comprarlos a la panadería, ahora es fácil hacerlos en tu casa de manera rápida y sencilla.

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    Conocidos también como “criollitos” o “bizcochitos de grasa” son una de las preparaciones clásicas que suelen encontrarse en cualquier panadería del país y su preparación es muy económica.

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    La receta: ingredientes y el paso a paso

    Para preparar los “criollitos” necesitás los siguientes ingredientes:

    • 500 gramos de harina común
    • 5 gramos de levadura seca o 15 gramos de fresca
    • 2 cucharaditas de azúcar
    • 1 cucharadita de sal
    • 300 ml de agua tibia
    • 100 gramos de grasa, manteca o margarina

    Una vez que tenés todos los ingredientes, seguí el paso a paso, simple y rápido:

    1. En un bol colocar la harina y la sal y mezclar.
    2. Agregar luego la levadura, azúcar y un poco de agua.
    3. Dejar reposas 10 minutos, mezclar y añadir agua.
    4. Amasar y formar un bollo y sobre una mesa espolvoreada con harina estirar la masa, tapar y dejar descansar 15 minutos.
    5. Pintar la masa con manteca, espolvorear un poco de harina y doblar. Aplastar un poco y cortar en mitades. Luego en cuadraditos.
    6. Apretar bien el cierre de la masa para que no se abra el falso hojaldre.
    7. Una vez terminados los “libritos” o “biscochitos”, llevar a una placa enmantecada. Tapar y dejar leudar 30 minutos.
    8. Llevar a horno precalentado a 190° aproximadamente 15 minutos.

    Listos los cuadraditos, prepará el mate, llamá a tus amigos y disfrutá.

  • Tres ensaladas refrescantes para enfrentar los días de calor

    Tres ensaladas refrescantes para enfrentar los días de calor

    Cuando el calor agobia y el horno parece un castigo, la ensalada se convierte en una solución ideal. Abarca incontable variantes que combinan frescura, nutrientes y sabores que alegran cualquier mesa. Hoy te compartimos tres opciones que rompen con la monotonía de la lechuga y el tomate. Son fáciles de preparar, ideales para cualquier ocasión y están pensadas para disfrutar al aire libre o en la comodidad del hogar.

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    Ensalada de quinoa, mango y menta

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    Esta opción es una explosión de frescura y color. La quinoa, una semilla rica en proteínas y muy fácil de digerir, se combina a la perfección con el dulzor del mango y el toque herbal de la menta.

    Ingredientes:

    – 1 taza de quinoa cocida y enfriada.

    – 1 mango maduro, cortado en cubos.

    – ½ taza de menta fresca, finamente picada.

    – 1 pepino, en rodajas finas.

    – 2 cucharadas de aceite de oliva.

    – 1 limón (su jugo).

    – Sal y pimienta al gusto.

    Preparación:

    • En un bowl grande, mezcla la quinoa con el mango, el pepino y la menta.
    • En un recipiente pequeño, emulsiona el aceite de oliva con el jugo de limón, sal y pimienta.
    • Vierte el aderezo sobre la ensalada y mezcla suavemente.
    • Deja enfriar unos minutos en la heladera antes de servir.

    Es ideal como plato principal o como acompañamiento de carnes a la parrilla.

    Ensalada de melón, jamón crudo y rúcula

    Inspirada en sabores mediterráneos, esta ensalada es la combinación perfecta entre lo dulce, lo salado y un toque de amargor.

    Ingredientes

    – 2 tazas de melón cortado en bolitas o cubos.

    – 100 g de jamón crudo, en tiras finas.

    – 2 tazas de rúcula fresca.

    – 1 puñado de almendras fileteadas, tostadas.

    – 2 cucharadas de aceite de oliva.

    – 1 cucharadita de miel.

    – 1 cucharada de aceto balsámico.

    Desarrollo

    • Coloca la rúcula en un plato grande o fuente.
    • Distribuye el melón y el jamón crudo de manera uniforme.
    • Espolvorea las almendras tostadas para dar un toque crujiente.
    • Mezcla el aceite de oliva, la miel y el aceto balsámico. Rocía la ensalada justo antes de servir.

    Es una opción elegante y rápida, ideal para sorprender en una comida al aire libre.

    Ensalada caprese con un giro fresco

    La clásica ensalada caprese italiana se reinventa con un toque veraniego que resalta los sabores del tomate y la albahaca fresca.

    Ingredientes

    – 2 tomates grandes y maduros.

    – 200 g de mozzarella fresca o bocconcini.

    – 1 durazno (pelón) firme, cortado en gajos.

    – Hojas de albahaca fresca al gusto.

    – 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen.

    – 1 cucharada de miel.

    – Sal gruesa y pimienta negra recién molida.

    Desarrollo

    • Corta los tomates en rodajas y colócalos en un plato grande.
    • Intercala las rodajas de tomate con la mozzarella y los gajos de durazno.
    • Distribuye las hojas de albahaca por encima.
    • Prepara el aderezo mezclando el aceite de oliva con la miel, sal y pimienta.
    • Rocía el aderezo justo antes de servir.

    Este plato es perfecto para un almuerzo liviano y se lleva bien con una copa de vino blanco frío.

    Consejos para personalizar tus ensaladas

    – Proteínas adicionales: Si buscás un plato más completo, sumá pollo a la parrilla, tofu grillado o garbanzos crocantes.

    – Frutos secos: Nueces, pistachos o semillas de girasol pueden darle textura y un toque de sabor.

    – Aderezos caseros: Experimentá con mezclas de yogur, tahini o vinagretas con hierbas.

    Las ensaladas no tienen por qué ser aburridas. Con estas recetas, podés salir de la rutina y convertir cualquier día de calor en una experiencia gastronómica llena de frescura. Animate a probarlas y disfrutá de un verano más liviano y sabroso.

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  • La torta matera para salvar la merienda: receta super fácil

    La torta matera para salvar la merienda: receta super fácil

    La hora de los mates siempre es mejor si hay compañía y algo rico para compartir. Por ello, te traemos una receta super facil y sin gastar de más. Se trata de la torta matera, un esponjoso bizcochuelo al que se le puede incorporar crema pastelera, dulce de membrillo o dulce de leche.

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    La torta matera está lista en tan solo 30 minutos, por eso se convierte en una de las principales opciones cuando se trata de disfrutar algo rico en la hora del mate.

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    Con pocos ingredientes, económica y super fácil de hacer, te invitamos a que sigas el paso a paso de la receta para disfrutar de su sabor.

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    Receta de la torta matera

    Ingredientes

    • 500 gramos de harina leudante
    • 2 huevos
    • 130 gramos de azúcar
    • 130 ml de leche tibia
    • 1 chorrito de aceite
    • 1 cda de manteca
    • 1 chorito de esencia de vainilla o ralladura de limón

    El paso a paso

    1. En un bol colocá 2 huevos, agregá el azúcar, la esencia de vainilla, el aceite, la manteca e incorporá todo.
    2. Luego incorporá la leche tibia y mezclá hasta integrar toda la preparación.
    3. De a poco, agregás la harina leudante e integrás el producto seco con la preparación anterior con movimientos envolventes. Tené en cuenta que no tenés que batir.
    4. Enmantecá una bandeja y colocá la preparación. Podés añadirle crema pastelera o dulce de leche.

    Finalmente, llevá a horno a 180 grados por 45 minutos aproximadamente. Podés chequear que la torta está lista introduciendo un palito en su interior, si sale seco indica que la torta matera está en condicione de retirar del horno, dejar enfriar y disfrutar con unos buenos mates.

  • Berenjenas al escabeche, una receta que no pasa de moda

    Berenjenas al escabeche, una receta que no pasa de moda

    Entre las preparaciones más emblemáticas de la cocina argentina, las berenjenas al escabeche ocupan un lugar especial. Este plato, que conjuga sencillez y profundidad de sabor, se ha transmitido de generación en generación, convirtiéndose en un infaltable en las picadas, acompañamientos y conservas caseras. Pero, ¿cuál es su origen y cómo se logra esa combinación perfecta de textura y sabor?

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    El origen del escabeche

    El escabeche tiene sus raíces en la tradición árabe, donde se utilizaba como método de conservación de alimentos mediante la mezcla de vinagre, aceite, especias y sal. Los españoles heredaron esta técnica durante la dominación árabe en la península ibérica, y con la llegada de los conquistadores, el escabeche desembarcó en América Latina.

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    En la Argentina, la técnica encontró terreno fértil gracias a la abundancia de productos locales y la influencia de inmigrantes italianos y españoles. Aunque originalmente el escabeche se aplicaba principalmente a carnes y pescados, en algún momento la berenjena se convirtió en la protagonista, probablemente debido a su versatilidad y su capacidad de absorber sabores.

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    Un clásico de la cocina casera

    Las berenjenas al escabeche se convirtieron en una receta emblemática para muchas familias argentinas. Preparar esta conserva casera es casi un ritual: elegir berenjenas frescas, cortarlas en rodajas o bastones, y combinarlas con ajo, especias y una mezcla de vinagre y aceite que garantiza su conservación y potencia los sabores.

    Además, este plato es símbolo de compartir: siempre hay un frasco que pasa de mano en mano entre familiares y amigos, como un gesto de hospitalidad y cariño.

    Receta de berenjenas al escabeche

    Si bien cada familia tiene su versión, esta receta es una base sencilla y deliciosa para que te animes a prepararlas en casa.

    Ingredientes

    – 1 kg de berenjenas frescas

    – 500 ml de vinagre de alcohol

    – 500 ml de agua

    – 4 dientes de ajo cortados en láminas

    – 2 hojas de laurel

    – 1 cucharadita de granos de pimienta negra

    – 1 cucharadita de orégano seco

    – 1 cucharadita de ají molido (opcional, para un toque picante)

    – Aceite de girasol o mezcla (cantidad necesaria)

    – Sal gruesa

    Desarrollo

    • Preparar las berenjenas:

    – Lavar las berenjenas y pelarlas (opcional, según tu preferencia).

    – Cortarlas en rodajas de aproximadamente medio centímetro o en bastones.

    – Colocarlas en un colador, alternando capas con sal gruesa. Cubrir con un plato y un peso encima para que suelten el amargor. Dejar reposar por 2 horas.

    • Cocción previa:

    – En una olla, calentar el agua con el vinagre. Cuando rompa el hervor, agregar las berenjenas en tandas y cocinar durante 3 minutos.

    – Retirar con una espumadera y dejar escurrir sobre un paño limpio o papel absorbente.

    • Armado del escabeche:

    – En un frasco esterilizado, colocar capas de berenjenas alternando con láminas de ajo, pimienta, laurel, orégano y, si se desea, ají molido.

    – Presionar ligeramente cada capa para que quede compacta.

    • Conserva:

    – Rellenar los frascos con aceite hasta cubrir completamente las berenjenas. Es importante que no quede aire en el frasco para evitar que se dañen.

    – Tapar bien y guardar en la heladera.

    • Reposo:

    – Dejar reposar al menos 48 horas antes de consumir, para que los sabores se intensifiquen.

    Berenjenas al escabeche en la mesa argentina

    Este plato no solo es un manjar por sí mismo, sino que también es un acompañamiento versátil. En las picadas, junto a quesos, salamines y panes caseros, las berenjenas al escabeche brillan como una opción sabrosa y saludable. También pueden acompañar carnes asadas o ser el toque especial en una ensalada.

    Consejos para un escabeche perfecto

    – Vinagre y aceite: Usar un vinagre suave para que no opaque el sabor de las especias y un aceite de calidad para garantizar una buena conservación.

    – Especias: Experimentar con hierbas frescas como tomillo o romero puede darle un giro único a la receta.

    – Higiene: Esterilizar los frascos y asegurarse de que las berenjenas estén bien cubiertas con aceite son claves para evitar que se estropeen.

    El encanto de lo casero

    En una época donde la comida rápida y los productos industriales predominan, preparar berenjenas al escabeche es un acto de conexión con las raíces y la tradición. Es recordar a las abuelas cocinando en ollas grandes y llenando la casa con el aroma de vinagre y especias.

    Hacer esta receta no solo asegura un plato delicioso, sino también la posibilidad de transmitir un legado culinario que habla de nuestra historia y de los pequeños placeres de la cocina casera.

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