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  • “La última oportunidad de hacer grande a Neuquén”

    “La última oportunidad de hacer grande a Neuquén”

    El gobernador Rolando Figueroa abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura con un mensaje que repasó la gestión de los últimos dos años, anunció las obras que comenzarán este 2026 y, sobre todo, trazó un escenario para la “nueva etapa” en la que ingresará Neuquén cuando se pongan en marcha los mega proyectos exportadores de petróleo y GNL.

    Afirmó que será la “última gran oportunidad” de crecimiento de la provincia e invitó a quienes definió como “mezquinos” o “intolerantes” a sumarse al desafío “que no es político ni sectorial”. Al cierre, ingresó siete proyectos de ley, aunque anticipó que enviará más en el transcurso del mes.

    La sesión comenzó poco antes de las 10 con los 35 diputados presentes y el discurso de Figueroa se extendió durante casi dos horas en las que leyó buena parte del mensaje que terminó de pulir el sábado a la noche con su jefe de Gabinete y hombre de confianza, Juan Luis “Pepé” Ousset.

    El texto estuvo estructurado en cuatro ejes: “de dónde venimos”, donde repasó la deuda “moral, financiera y de infraestructura” que recibió la gestión en diciembre de 2023; los planes del 2026; la relación entre el Estado y los privados; y un prospecto de futuro o de “hacia dónde vamos”.

    Afuera acompañaron militantes y dirigentes del sindicato de Petroleros Privados, aunque con menor despliegue que el año pasado. En el ingreso al edificio de Leloir 810 hubo un inédito operativo de seguridad que incluyó cacheos y la revisión de bolsos y mochilas por parte de la policía a funcionarios y público en general, pese a que se exigía una pulsera de acreditación para autorizar el ingreso.

    En el recinto acompañaron, además del gabinete e intendentes, los diputados nacionales Karina Maureira, Pablo Todero, Soledad Mondaca y Gastón Riesco, y las senadores Julieta Corroza y Nadia Márquez.

    También estuvo el exgobernador Jorge Sapag, único mandato cumplido en participar de la inauguración. Los dirigentes gremiales Marcelo Rucci (petroleros), Juan Carlos Levi (Uocra) y Luis Querci (UPCN) también fueron invitados al igual que representantes de las principales empresas petroleras.

    Neuquén y la «nueva etapa»

    Figueroa inició el discurso con un repaso de obras realizadas y en ejecución y destacó nuevamente la mejora de indicadores como el de la deuda pública, cuya reducción cifró en un 38%.

    Hizo énfasis en el “Estado presente” versus el “sálvese quien pueda” que atribuyó, sin mencionarlo, al gobierno nacional. De forma directa, solo mencionó al ministro de Economía, Luis Caputo, de quien elogió la gestión para que ingresen al RIGI los proyectos de producción incremental de gas y petróleo.

    “Viene una nueva etapa para Neuquén que ya la vivimos. En 1918 en Huincul con el convencional y, después, con un trabajo incesante de Jorge (Sapag) muchas veces en soledad para hablar de que en Neuquén había una roca y que podíamos construir algo a partir de eso”, afirmó Figueroa.

    El gobernador planteó que ahora se está “visualizando la nueva era que va a venir en 2030 y un poco antes también con el GNL”.

    Anunció que presentará en los próximos días un plan quinquenal al 2030 (que no será el mismo que había dejado su predecesor, Omar Gutiérrez) y trazó un escenario de cómo llegará Neuquén a la próxima década.

    «Cancelar la deuda y partir de cero»

    Aseguró que, si la provincia paga los futuros vencimientos sin hacer nuevas emisiones, para el 2030 habrá cancelado el 94% de sus pasivos y también habrá saldado la deuda de infraestructura. “Es un desafío interesante, tenemos que ir administrando los financiamientos para hacer eso”, planteó.

    “En 2029, sin deuda de infraestructura, vamos a tener superávit. Y en 2030, vamos a tener tal superávit que vamos a poder optar por alimentar el fondo anticíclico o bien con este fondo cancelar la deuda de la provincia y partir desde cero”, se entusiasmó.

    Del mismo modo, proyectó que también irá disminuyendo “paulatinamente la carga tributaria de todos los neuquinos”. Ayer anunció la creación de la Agencia de Recaudación de Neuquén, “ARNeu”, que unirá en un solo organismo a Rentas y Catastro para mejorar la cobrabilidad y lograr que “muchos paguen poco, en lugar de que algunos pocos paguen mucho”.

    Dentro de este plan para el 2030, el gobernador advirtió que “van a crecer exponencialmente las regalías” con los proyectos de exportación de petróleo como el VMOS, pero no así la recaudación de impuestos provinciales como Ingresos Brutos. “Si el 70% lo exportamos, ese 70% no devenga impuestos nacionales ni provinciales, por lo que es muy importante suplirlo con una apropiación mayor de la renta con GyP”, planteó.

    Por eso, ratificó que se incorporará a la empresa provincial en todas las nuevas negociaciones como “socio estratégico”.

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  • El futuro de Rolando Figueroa: “La última oportunidad de hacer grande a Neuquén”

    El futuro de Rolando Figueroa: “La última oportunidad de hacer grande a Neuquén”

    Rolando Figueroa no anduvo con vueltas y dio una señal de lo que será este año, intensamente político-electoral, y le habló, como dijo en su discurso, “a Doña María”, como si se dirigiera a su propia madre o a una vecina cualquiera de Neuquén. Así de textual: “Es la última oportunidad de hacer grande Neuquén”.

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    El gobernador sostuvo que la continuidad de este modelo (¿o acaso su posibilidad de pensar en una reelección?), con todas las contradicciones y conflictos, depende de la velocidad con la que se exploten los recursos de Vaca Muerta con miras al 2030. Una especie de llamamiento a apoyar que la economía neuquina, la de los que están y los que vendrán, saldrá sin excepciones de esa roca madre que está en creciente producción.

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    Y el gesto de apoyo a este discurso, justamente, vino de ese sector. En las afueras de la Legislatura de Neuquén no estuvieron los gremios estatales, ni la CGT, ni los sindicatos de la actividad privada. Tampoco las banderas de partidos políticos y mucho menos de agrupaciones y organizaciones sociales, como solía ser el espíritu del MPN en otras épocas.

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    En este caso, el sujeto político donde se apoya el discurso del gobernador se dibuja alrededor de los actores del futuro de Vaca Muerta y la nueva generación que hay por delante en el mundo del trabajo.

    Sin banderas de la política: sólo Vaca Muerta

    Es por eso que el Sindicato Petrolero, con Marcelo Rucci a la cabeza, y banderas de empresas, como por ejemplo algunos empleados de Halliburton, entre otras, “hicieron el aguante”, más allá del corolario de funcionarios, asesores y sindicalistas sueltos sin banderas, que son parte del espíritu de La Neuquinidad.

    Esa fue la postal de apoyo, la masa crítica por donde se inscribe el mensaje en este año. “Nos dicen que tenemos la roca, Vaca Muerta, y yo les digo que muchas provincias tienen buenas tierras y clima, ¿y por qué entonces acá crecemos y en otro lado no?”, desafió Figueroa, como anotándose el mérito de lo que ha sido su gestión y no el clima de confianza empresarial de Javier Milei el que hizo posible sostener números, inversión y crecimiento económico que van a contramano de lo que pasa en el país.

    El gobernador dejó un mensaje político muy directo, con un tono de convocatoria amplia y una apelación generacional. Como un llamado casi a “dejar lo viejo” para que venga lo nuevo.

    “Los convoco a dejar de ser lo que son muy pocos… ser mezquinos, los que son poco tolerantes; los mezquinos a la hora de reconocer el trabajo de los neuquinos, y que podamos sumarnos todos con mucha generosidad y solidaridad a un desafío generacional”, indicó Figueroa, como subrayando ante el público qué es lo verdaderamente importante en Neuquén y que quizás muchos no están asimilando, ensimismados en las peleas y las retóricas de redes sociales.

    El mandatario planteó que el momento que atraviesa la provincia no debe leerse dentro de los partidos políticos (¿serán los viejos o los partidos nuevos?). “Esto no es un desafío político ni sectorial, esto es un desafío generacional que no podemos desaprovechar, la última gran oportunidad que tenemos de hacer grande Neuquén”, dijo.

    «En 30 años ya nadie va a demandar petróleo»

    “Le voy a hablar a Doña María, lo digo con mucho respeto a Doña María porque veo como que le estoy hablando a mi madre, a una vecina de Neuquén. Debemos monetizar nuestro subsuelo. Ahora, no lo podemos desaprovechar. Esa monetización tiene que ser inteligente y además la tenemos que acelerar, porque en 30 o 40 años no se va a demandar más gas ni petróleo”, alertó el gobernador.

    Figueroa advirtió que la provincia no puede dejar su riqueza bajo tierra por falta de inversiones. “Si no atraemos inversiones, nos vamos a quedar con nuestra riqueza debajo del suelo sin monetizarla. Eso es lo mismo que decirle a un chacarero que no va a alcanzar a cosechar porque se le pasó el tiempo”, indicó.

    Figueroa subrayó que el esquema productivo actual ya no es como el viejo petróleo. “El crecimiento de la producción de Neuquén no es como algunos piensan, que es hacer un pozo y que salga gas y petróleo. Esa es una técnica convencional. Hoy las técnicas son no convencionales, con lo cual la producción de gas y petróleo que tenemos en Neuquén es producción industrial”, indicó.

    Y acotó: “Todos los días hay que invertir, todos los días hay que perforar. Si no se hace, no se produce gas ni petróleo”.

    El mandatario fue claro respecto al vínculo con las operadoras. “Tenemos que trabajar de la mano con las operadoras, siendo muy exigentes. Porque en esto somos socios con objetivos diferentes. Las operadoras quieren ganar plata. Nosotros queremos que el pueblo de Neuquén esté bien”, dijo.

    El objetivo provincial, agregó, es incrementar regalías y asegurar su correcta inversión. “Para nosotros es muy importante generar el crecimiento de nuestras regalías. Esas regalías después tienen que estar muy bien invertidas”, deslizó.

    Un plan quinquenal

    Figueroa anticipó que el año 2030 será un punto de inflexión y confirmó la presentación de un plan estratégico. “Un plan quinquenal va a ser presentado en los próximos meses a toda la sociedad neuquina; va a ordenar todo esto que nosotros les estamos manifestando hoy”, dijo.

    Figueroa dejó atada su continuidad como gestor al desarrollo de la principal economía de Neuquén y casi del país. Ahora irá por la arquitectura política, para darle forma. Habrá que ver qué queda en la saranda este año, que asoma, como siembre, difícil para muchos.

  • Rolando Figueroa apuntó a captar una mayor renta petrolera para la Neuquén del 2030

    Rolando Figueroa apuntó a captar una mayor renta petrolera para la Neuquén del 2030

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    El gobernador Rolando Figueroa abrió ayer las sesiones ordinarias de la Legislatura con un mensaje que repasó la gestión de los últimos dos años, anunció las obras que comenzarán este 2026 y, sobre todo, trazó un escenario para la “nueva etapa” en la que ingresará Neuquén cuando se pongan en marcha los mega proyectos exportadores de petróleo y GNL.

    Afirmó que será la “última gran oportunidad” de crecimiento de la provincia e invitó a quienes definió como “mezquinos” o “intolerantes” a sumarse al desafío “que no es político ni sectorial”. Al cierre, ingresó siete proyectos de ley, aunque anticipó que enviará más en el transcurso del mes.

    La sesión comenzó poco antes de las 10 con los 35 diputados presentes y el discurso de Figueroa se extendió durante casi dos horas en las que leyó buena parte del mensaje que terminó de pulir el sábado a la noche con su jefe de Gabinete y hombre de confianza, Juan Luis “Pepé” Ousset.

    El texto estuvo estructurado en cuatro ejes: “de dónde venimos”, donde repasó la deuda “moral, financiera y de infraestructura” que recibió la gestión en diciembre de 2023; los planes del 2026; la relación entre el Estado y los privados; y un prospecto de futuro o de “hacia dónde vamos”.

    Afuera acompañaron militantes y dirigentes del sindicato de Petroleros Privados, aunque con menor despliegue que el año pasado. En el ingreso al edificio de Leloir 810 hubo un inédito operativo de seguridad que incluyó cacheos y la revisión de bolsos y mochilas por parte de la policía a funcionarios y público en general, pese a que se exigía una pulsera de acreditación para autorizar el ingreso.

    En el recinto acompañaron, además del gabinete e intendentes, los diputados nacionales Karina Maureira, Pablo Todero, Soledad Mondaca y Gastón Riesco, y las senadores Julieta Corroza y Nadia Márquez.

    También estuvo el exgobernador Jorge Sapag, único mandato cumplido en participar de la inauguración. Los dirigentes gremiales Marcelo Rucci (petroleros), Juan Carlos Levi (Uocra) y Luis Querci (UPCN) también fueron invitados al igual que representantes de las principales empresas petroleras.

    Neuquén y la «nueva etapa»


    Figueroa inició el discurso con un repaso de obras realizadas y en ejecución y destacó nuevamente la mejora de indicadores como el de la deuda pública, cuya reducción cifró en un 38%.

    Hizo énfasis en el “Estado presente” versus el “sálvese quien pueda” que atribuyó, sin mencionarlo, al gobierno nacional. De forma directa, solo mencionó al ministro de Economía, Luis Caputo, de quien elogió la gestión para que ingresen al RIGI los proyectos de producción incremental de gas y petróleo.

    “Viene una nueva etapa para Neuquén que ya la vivimos. En 1918 en Huincul con el convencional y, después, con un trabajo incesante de Jorge (Sapag) muchas veces en soledad para hablar de que en Neuquén había una roca y que podíamos construir algo a partir de eso”, afirmó Figueroa.

    El gobernador planteó que ahora se está “visualizando la nueva era que va a venir en 2030 y un poco antes también con el GNL”.

    Anunció que presentará en los próximos días un plan quinquenal al 2030 (que no será el mismo que había dejado su predecesor, Omar Gutiérrez) y trazó un escenario de cómo llegará Neuquén a la próxima década.

    «Cancelar la deuda y partir de cero»


    Aseguró que, si la provincia paga los futuros vencimientos sin hacer nuevas emisiones, para el 2030 habrá cancelado el 94% de sus pasivos y también habrá saldado la deuda de infraestructura. “Es un desafío interesante, tenemos que ir administrando los financiamientos para hacer eso”, planteó.

    “En 2029, sin deuda de infraestructura, vamos a tener superávit. Y en 2030, vamos a tener tal superávit que vamos a poder optar por alimentar el fondo anticíclico o bien con este fondo cancelar la deuda de la provincia y partir desde cero”, se entusiasmó.

    Del mismo modo, proyectó que también irá disminuyendo “paulatinamente la carga tributaria de todos los neuquinos”. Ayer anunció la creación de la Agencia de Recaudación de Neuquén, “ARNeu”, que unirá en un solo organismo a Rentas y Catastro para mejorar la cobrabilidad y lograr que “muchos paguen poco, en lugar de que algunos pocos paguen mucho”.

    Dentro de este plan para el 2030, el gobernador advirtió que “van a crecer exponencialmente las regalías” con los proyectos de exportación de petróleo como el VMOS, pero no así la recaudación de impuestos provinciales como Ingresos Brutos. “Si el 70% lo exportamos, ese 70% no devenga impuestos nacionales ni provinciales, por lo que es muy importante suplirlo con una apropiación mayor de la renta con GyP”, planteó.

    Por eso, ratificó que se incorporará a la empresa provincial en todas las nuevas negociaciones como “socio estratégico”.


  • El discurso de Figueroa generó apoyos y críticas de los diputados

    El discurso de Figueroa generó apoyos y críticas de los diputados

    Legisladores oficialistas y opositores analizaron los anuncios del gobernador, la situación fiscal y las reformas planteadas para este año. Hubo respaldos al rumbo de gestión y críticas por la ejecución, la herencia y el alineamiento político.

    Tras el discurso inaugural de sesiones ordinarias en la Legislatura, donde el gobernador Rolando Figueroa repasó la situación financiera de la provincia, habló de una “deuda moral” y anunció nuevas obras y proyectos de ley, los diputados de distintos bloques salieron a fijar posición sobre los desafíos planteados para este año legislativo.

    El mandatario sostuvo que al asumir encontró una provincia en emergencia sanitaria, penitenciaria y de obra pública, y defendió las medidas adoptadas para ordenar las cuentas públicas. También remarcó la reducción de la deuda provincial y los ejes de inversión en infraestructura, energía, vivienda y educación.

    Sin embargo, las miradas sobre el discurso estuvieron divididas entre respaldos y cuestionamientos.

    Desde Unión por la Patria, el diputado provincial Darío Martínez afirmó que Neuquén “está para mucho más” y destacó que el contexto presupuestario, impulsado por el crecimiento productivo, permite repensar el desarrollo provincial. No obstante, cuestionó la ejecución de los recursos y advirtió que históricamente hubo subejecución presupuestaria. Entre los desafíos que mencionó figuran la definición de un precio de referencia para el cálculo de regalías gasíferas y la necesidad de impulsar mayor valor agregado en energía, incluyendo exportación eléctrica e hidrógeno.

    Por su parte, Francisco Lepore (Avanzar) calificó el mensaje como “claro y didáctico” y valoró que el gobernador haya expuesto el punto de partida de su gestión y las deudas pendientes. Destacó proyectos vinculados a la minería, la reforma de códigos provinciales y la creación de la universidad de las artes, y subrayó que este año habrá una agenda legislativa intensa.

    En la vereda crítica, el diputado del Frente de Izquierda Andrés Blanco sostuvo que el gobernador repite un esquema donde atribuye los problemas a la herencia recibida. Aseguró que el discurso reflejó alineamiento con el gobierno nacional y cuestionó la situación social y educativa, señalando que —según su mirada— la pobreza y la desigualdad crecieron. También criticó la ejecución presupuestaria y el estado de infraestructura sanitaria y escolar.

    Desde el PRO, Verónica Lichter consideró que el mensaje fue “esperanzador” y con mirada de futuro. Valoró el reconocimiento de las deudas pendientes y la planificación planteada, señalando que en un contexto complejo resulta importante definir un rumbo claro para la provincia.

    El diputado del MPN Gabriel Álamo destacó la exposición sobre las prioridades de gestión y el foco en la monetización de los recursos naturales y la inversión en educación, salud e infraestructura. Remarcó además que su bloque, como primera minoría en la Cámara, tendrá un rol activo en el tratamiento de los proyectos enviados por el Ejecutivo.

    Por su parte, Luz Ríos (Comunidad) expresó acompañamiento al rumbo general y sostuvo que el desafío legislativo será establecer marcos normativos modernos, simples y orientados al ciudadano, con regulación adaptada a nuevas tecnologías y necesidades provinciales.

    También hubo voces desde la órbita nacional y sindical. El diputado nacional de Unión por la Patria Pablo Todero cuestionó que el gobernador no haya hecho referencia directa a la reforma laboral recientemente aprobada y advirtió que, a su criterio, impactará negativamente en los trabajadores, especialmente en el sector petrolero.

    En tanto, el secretario general del sindicato petrolero Marcelo Rucci, presente durante la apertura junto a trabajadores, defendió la representación gremial y aseguró que el sector se encuentra contenido mediante el diálogo permanente. Señaló que algunos aspectos de la reforma laboral resultan “impracticables” para la actividad hidrocarburífera.

    Con posiciones encontradas pero con coincidencia en que la Legislatura tendrá un año de fuerte actividad, los bloques políticos anticipan un debate intenso en torno a los proyectos anunciados y a la ejecución concreta de las políticas públicas en la provincia.

  • A favor y en contra: qué opinaron los diputados sobre el discurso del gobernador Rolando Figueroa

    A favor y en contra: qué opinaron los diputados sobre el discurso del gobernador Rolando Figueroa

    El gobernador Rolando Figueroa brindó su discurso inaugural de sesiones ordinarias en la Legislatura donde hizo un recorrido de la situación que encontró al asumir su mandato y brindó anuncios de lo que vendrá para mejorar la situación financiera y organizacional de la provincia.

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    Figueroa dijo que tuvieron que poner en marcha una provincia que se encontraba en «emergencia sanitaria, penitenciaria y de obra pública» y mencionó además una «deuda moral», en referencia a la causa de los planes sociales y a los «ñoquis» que echó del Estado.

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    En cuanto a los anuncios lanzó obras viales y educativas, planes de viviendas y deporte y también varios en materia energética, obras que algunos diputados respaldaron y otros vieron «poco».

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    Tras los anuncios, legisladores de distinto sectores opinaron sobre lo planteado y tomaron el guante sobre los desafíos para este año.

    «Hace años que Neuquén está para mucho más»

    «Creo que es importante entender que en materia presupuestaria, producto de una producción que sigue creciendo, da la oportunidad de repensar la provincia de Neuquén. Vengo sosteniendo hace años que Neuquén está para mucho más, y es momento de resolver todos los problemas y diagramar el Neuquén del futuro porque presupuestariamente el recurso te lo permite», sostuvo el diputado provincial Darío Martínez (Unión por la Patria) a LM Neuquén.

    Y agregó: «Hay que ver si la gestión lo permite porque hasta ahora venimos con subejecuciones presupuestarias todos los años».

    El legislador peronista dijo que espera que los anuncios del gobernador se ejecuten » de verdad», aunque marcó otros temas importantes como en vez de exportar gas, también exportar electricidad o la creación del hidrógeno azul que se hace con base a gas.

    Dijo que como desafíos para este año tienen el de establecer un precio referencial en el cálculo de regalías en el tema del gas, para evitar que la productoras bajen el precio del gas en el boca de pozo.

    Por su parte, Francisco Lepore (Avanzar) consideró el discurso del gobernador «claro» y didáctico» y destacó que haya hablado de «dónde venimos cuando asumimos», que tiene que ver con la deuda en materia de obra pública, dijo, y la deuda moral de la cantidad de cosas pendientes que había en la Provincia.

    «Tenemos ganas de seguir mejorando las condiciones de nuestra provincia. Con la presentación de un plan quinquenal, con lo que tiene que ver con grabar al 3% a la minería, que se presentó un proyecto de ley que rápidamente vamos a empezar a tratar», comentó el diputado.

    Con respecto a las leyes a tratar este año mencionó la reforma del Código de Familia, también un nuevo Código Contravencional, y las leyes impositivas vinculadas a grabar con regalías a la minería y el desafío de la creación de la universidad provincial de las artes.

    «Repitió el esquema de todos los años»

    En la otra vereda, el diputado provincial del Frente de Izquierda, Andrés Blanco, dijo que «repitió el esquema de todos los años al descargar la responsabilidad en la herencia«. Aseguró que «a esos que les descarga la herencia son los que después le votan a favor las leyes de todo lo que pide el gobierno».

    «Nosotros encontramos en el discurso con el gobernador que es un claro lineamiento con el gobierno nacional. Intentó separarse en un momento, cuando dijo que no estaba ajustando pero en realidad es parte del ajuste. Hizo un relato de una provincia alejados de la realidad. La pobreza creció en Neuquén, la desigualdad creció», destacó el diputado, quien además destacó que Figueroa nombró varias veces al ministro nacional de Hacienda Luis Caputo y dijo que parecen «amigos del alma».

    Blanco insistió con que el gobernador está «alineado» con el gobierno nacional y que «profundiza el saqueo». «El gobernador vive en otra realidad, habla de las mejoras en educación mientras que 70 escuelas no pudieron iniciar, habla de inversiones en salud y se cae el techo del Hospital Castro Rendón cada vez que llueve», destacó.

    A su turno, consultada por LMN, Verónica Lichter (PRO-Propuesta Republicana-Compromiso Neuquino), consideró que «el discurso me pareció muy esperanzador, mucho futuro. Reconociendo las deudas del pasado, pero planteando cómo cada vez achicarlas más y eso da esperanza. Hoy en un contexto confuso mundial, que todos los días nos despertamos y pasa algo, el tener un rumbo claro da ganas de hacer».

    Gabriel Álamo, diputado del MPN, destacó la revisión que hizo el gobernador y la mirada en el futuro, que dijo, es prometedor. «El gobernador habló claramente de sus prioridades, de monetizar el subsuelo y de cómo se invierte en educación, salud e infraestructura algo que puedo dar cuenta porque soy un recorredor del interior y vemos mucha inversión ahí. Esperamos tener un año de mucha tarea legislativa», mencionó el legislador que destacó que su bloque representa la primera minoría con 10 diputados.

    «Muy contenta y orgullosa de seguir renovando el compromiso con nuestros vecinos«, comentó Luz Rios (Comunidad), quien además destacó que trabajarán en todos los proyectos de ley que anunció el gobernador que va a enviar a la Cámara.

    La legisladora de Villa La Angostura dijo que el desafío en la Legislatura es «establecer los marcos necesarios para favorecer al ciudadano». «Que esos marcos estén pensando en las nuevas tecnologías, leyes simples de fácil aplicación y que sirvan», aseguró.

    Las opiniones de Pablo Todero y Marcelo Rucci

    También opinó del discurso de Figueroa, el diputado nacional de Unión por la Patria, Pablo Todero, quien consideró que no se refirió a la recientemente aprobada reforma laboral ya que ya dijo «al mandar a sus diputados y senadores a votarla a favor».

    «Una reforma laboral que va a perjudicar a los neuquinos, a los trabajadores y trabajadoras. Sobre todo a los del petróleo. Después de todo lo que dijo hoy sobre ese sector, justamente a ellos es a unos de los que más va a golpear. La caída de los convenios, las indemnizaciones», destacó Todero.

    El secretario general del sindicato de Petróleo y Gas de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Marcelo Rucci, también estuvo acompañando al gobernador en su discurso inaugural con una gran cantidad de trabajadores quienes lo escucharon desde las escalinatas de la Legislatura. Hubo muchas banderas, bombos y aplausos.

    Al finalizar el discurso Rucci se refirió a la reciente ley de reforma laboral que se aprobó n el Congreso de la Nación y dijo que los trabajadores están contenidos por la organización que dirige.

    «Ellos confían en nuestro gremio y nosotros vamos a estar junto a ellos. Hay algunos temas que son impracticables en nuestro sector», aseguró el dirigente quien aclaró que está en diálogo permanente con el gobernador.

  • Las dos caras del petróleo

    Las dos caras del petróleo

    El no convencional crece, se multiplica, suma barriles, inversiones y proyectos, el convencional se aplaca, tiende a desaparecer. Esa son las dos caras del petróleo en Argentina y en Vaca Muerta. El primero generó en enero el 97,02% del petróleo y el 90,44% del gas producidos en Neuquén y más del 68% del total nacional y cada vez más empresa buscan esta opciones, mientras la industria tradicional languidece en la estepa patagónica.

    De un lado, YPF se redefine como una empresa de shale, en sus planes 4×4 y Andes enfoca sus activos en la Cuenca Neuquina y se desprende de lo viejo, como el yacimiento Manantiales Behr de la cuenca Golfo San Jorge de Chubut, que si bien es de las áreas más productivas del país, no se alinea a la estrategia y pasó a manos de Pecom.

    En la cara opuesta la industria del convencional lucha por sobrevivir, pero mes a mes la producción cae y las empresas empiezan a desinvertir. La rentabilidad cae y el negocio deja de ser atractivo. En 1998 el país alcanzó un récord productivo con más de 858 mil barriles diarios de crudo con el modelo tradicional y tuvieron que pasar 27 años para igualar y superar esa marca.

    Recién en octubre de 2025 se logró superar esa barrera con los 859.500 barriles diarios motorizados por el shale de Vaca Muerta que aportó más del 65% del total. De allí en más hubo dos nuevos récords y el único índice que subió es el del no convencional, que ya representa el 70% de la producción total del país y la línea ascendente parece no detenerse.

    «Este año Argentina va a pasar el millón de barriles por primera vez en la historia”, dijo el CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, y marcó cuál será el horizonte de la industria, especialmente de lo que sucede en Vaca Muerta.

    El trabajo

    En ese contexto, fue el propio Marín quien se expresó a favor de la nueva legislación de trabajo que fue aprobada por el Congreso (resta un último paso definitivo en el Senado) y señaló que siempre una «reforma laboral es buena», mientras en el centro de Vaca Muerta el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa levanta la mano y pone una voz de alerta en el horizonte.

    Yo Trabajo

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    La situación en la Cuenca Neuquina es excepcional con récord de producción, desarrollo de infraestructura para grandes proyectos de exportación, casi 40 mil puestos de trabajo de manera directa, que se triplica si suman los indirectos, y perspectivas de crecimiento constante. Reglas claras, contratos estables y acuerdos duraderos, garantizan el trabajo en todos los aspectos.

    Marín dijo, en una entrevista con Infobae, que “por supuesto una reforma laboral siempre es buena” y remarcó que se necesita actualizar la legislación, y hay temas que son importantes para YPF, hay otros que ya YPF los tiene, pero es mejor que sea una cuestión regulatoria y no de relación con el sindicato”.

    En ese sentido, el líder de la petrolera estatal se refirió al Vaca Muerta Oil Sur y Argentina LNG, ambos vinculados a la producción no convencional de Vaca Muerta, que generarán en los próximos años más alrededor de 40 mil puestos de trabajo más, directos e indirectos. «A partir de este año el impacto será cada vez mayor. Vamos a necesitar más mano de obra calificada: técnicos, operarios especializados, ingenieros y profesionales que acompañen a una industria que está dando un salto de escala», agregó.

    “En el 2027 agarrate porque, una vez que se firme, tenemos cuatro años para hacer el gasoducto más grande que se va a hacer en Argentina”, añadió Marín y refirió que podría sumarse un nuevo inversor: “Hay una posibilidad de que ingrese un cuarto socio muy importante”. En referencia al VMOS, el CEO y presidente de YPF adelantó que en la primera etapa se van a exportar 100.000 barriles de petróleo.

    «En el Argentina GNL nosotros tenemos que invertir 20.000 millones de dólares en infraestructura, más de 10.000 millones en pozos. Son 30.000 millones en cuatro años. Y es pura inversión extranjera. YPF va a tener el 30%”, sostuvo.

    Por último, se mostró optimista por el inicio del Instituto Vaca Muerta, que comenzará sus clases con más de 600 alumnos, que fueron seleccionados de más de 13 mil inscriptos. “Yo no quiero trabajar en una industria donde haya accidentes. Entonces, tenemos que capacitar a la gente para que sepa los riesgos que toma cuando está trabajando y vuelva a su casa igual que yo. Brindamos capacitación orientada al trabajo específico que cada persona va a desempeñar. Vamos a instalar un equipo de perforación escuela, con todo el sistema informático y la tecnología que utilizamos para la transferencia de datos en tiempo real, para que puedan formarse y observar en detalle cada proceso”, concluyó Marín.

    La vereda de enfrente

    En tanto, el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa se declaró en estado de alerta ante posibles despidos de YPF en los almacenes de Desfiladero Bayo, en Rincón de los Sauces.

    En un asamblea con más de 4000 afiliados, el secretario general Marcelo Rucci alertó de la posibilidad de que se produzca una reducción de entre un 50% y un 60% del personal de los yacimientos convencionales, que la estatal podría abandonar, una radiografía que contrasta con lo que sucede en el no convencional.

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    La peor idea que pueda llegar a tener YPF va a ser echar un solo compañero de este yacimiento, porque van a tener el quilombo más grande de su historia. De la misma manera que nos hervía la sangre en 1999 (con un crisis similar), me sigue hirviendo ahora. No vamos a permitir que jueguen con el plato de comida de nuestros hijos», dijo Rucci.

    De 4.000 compañeros que hay acá quieren echar a más de 2.000. Y cuando arrasan no preguntan de qué partido sos. Arrasan. Esto no es un número: son nombres y apellidos que nos cruzamos todos los días en el pueblo. Ese problema no es solo de ustedes, es del pueblo entero. Cuando arrasan con más de la mitad de los trabajadores, arrasan con la economía de Rincón”, agregó.

    “Que nos echen y van a ver lo que va a pasar. No va a ser solo acá, va a ser en Vaca Muerta y donde tengamos que ir. Representamos a 30.000 trabajadores y vamos a defender cada puesto de trabajo. No vamos a dejar que cuatro porteños vengan a pisarnos como pisaron a compañeros en otros lugares del país. En esta provincia hay historia y hay dignidad”, concluyó.

  • MEOPP ART inaugura edificio propio en Neuquén y amplía su red de atención médica

    MEOPP ART inaugura edificio propio en Neuquén y amplía su red de atención médica

    La aseguradora mutual puso en marcha un centro médico integral en la capital provincial. Apunta a resolver hasta el 80% de los siniestros traumatológicos con atención directa y reinversión de recursos en infraestructura.

    En un contexto complejo para el sistema de riesgos del trabajo, MEOPP ART Mutual anunció la apertura de su nuevo Centro Médico en la ciudad de Neuquén, tras la adquisición de un edificio propio destinado a fortalecer las prestaciones directas.

    Ubicado en Tierra del Fuego 424, el espacio fue diseñado para centralizar servicios y mejorar la capacidad de respuesta ante accidentes laborales, especialmente aquellos vinculados a la actividad hidrocarburífera, donde predominan los cuadros traumatológicos.

    Más prestaciones, menos intermediación

    El nuevo centro contará con consultorios médicos, área de kinesiología y rehabilitación, gimnasio terapéutico, atención psicológica y odontológica. Según estimaciones de la entidad, cerca del 80% de las prestaciones habituales podrán resolverse dentro del propio edificio, lo que reducirá derivaciones externas y tiempos de espera.

    El presidente de la mutual y secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci, subrayó el carácter estratégico de la inversión. Señaló que, en un escenario donde muchas ART enfrentan dificultades, el objetivo es sostener un esquema articulado entre sindicato, obra social, mutual y aseguradora, manteniendo autonomía operativa pero con una visión común centrada en el trabajador.

    Por su parte, el gerente general, Gonzalo De la Sierra, destacó que la compra del inmueble forma parte de un proceso de fortalecimiento institucional que prioriza la prestación propia. “La mayoría de los accidentes que atendemos son traumatológicos y una porción significativa podrá resolverse en este centro, principalmente en el área de rehabilitación”, explicó.

    Reinversión y eficiencia como eje

    Desde la conducción remarcaron que la expansión fue posible gracias a una reducción sostenida de la siniestralidad y de la litigiosidad, junto con la recuperación de fondos asociados a fraudes contra el sistema. Esos recursos, aseguraron, se destinan a infraestructura y mejora de servicios.

    La apertura del Centro Médico representa además una apuesta al crecimiento de la capital neuquina y su área metropolitana, consolidando un modelo mutual que prioriza la reinversión y la atención integral, con foco en el acompañamiento del trabajador durante todo el proceso de recuperación.

    Con este paso, MEOPP ART busca diferenciarse dentro de un mercado en retracción, apostando a infraestructura propia y a un esquema de gestión que combine eficiencia administrativa y cercanía en la atención.

  • MPN: El partido que se perdió a sí mismo

    MPN: El partido que se perdió a sí mismo

    Sobisch, Sapag y Sapag

    Imagen creada con IA

    El 16 de abril de 2023 ocurrió algo que durante décadas pareció imposible: el Movimiento Popular Neuquino perdió una elección provincial. No la perdió ante una oposición forjada desde afuera. La perdió ante Rolando Figueroa, un hombre que había sido diputado nacional y vicegobernador por el propio MPN antes de abandonarlo para construir el frente Neuquinizate.

    Apenas tres puntos separaron a los candidatos, pero el resultado fue definitivo en su significado: por primera vez desde 1961, Neuquén tendrá un gobernador que no surgió del partido que la fundó como provincia.

    Ese dato —que el verdugo fuera un hijo disidente y no un enemigo externo— es la clave interpretativa de todo lo que vino después. No hubo una fuerza nueva que derrotara al MPN: el MPN se derrotó a sí mismo. O más precisamente: se derrotó la versión del MPN que había olvidado por qué existía.

    Para entender cómo se llega a ese punto, hay que recorrer la historia del partido a través de sus tres grandes momentos de liderazgo. Tres figuras, tres concepciones radicalmente distintas de qué debe ser un partido político provincial: Felipe Sapag, el fundador que construyó un Estado donde no había nada. Jorge Sobisch, el gerente que quiso modernizar a cualquier precio. Y Jorge Sapag, el tecnócrata que navegó el boom de Vaca Muerta sin lograr transformarlo en renovación política. Tres modelos que dejaron huellas distintas. Y tres lecciones que el partido necesita leer bien si quiere volver.

    Alfonsín y Sapag en el regreso a la democráciaRaúl Alfonsín y Felipe Sapag en el regreso a la democracia 

    FELIPE SAPAG: CUANDO EL PARTIDO ERA UNA PROMESA DE PROVINCIA

    Felipe Sapag gobernó Neuquén en cinco oportunidades distintas a lo largo de más de tres décadas. Nacido en 1917 en Zapala, de ascendencia libanesa, comenzó su carrera política como concejal e intendente de Cutral Có bajo el peronismo, antes de que la Provincia de Neuquén siquiera existiera como entidad política autónoma. Cuando la proscripción peronista de 1955 y la creación de la nueva provincia abrieron un vacío de representación, Felipe y sus hermanos Elias y Amado Sapag respondieron con una apuesta audaz: fundar un partido propio que no dependiera de Buenos Aires ni de Perón.

    El MPN nació así con una paradoja en su ADN: era un peronismo sin Perón, o más exactamente, un peronismo que se negaba a disolverse en el partido nacional para convertirse en identidad neuquina propia. Esa paradoja fundacional —ser a la vez parte de una tradición y ruptura con ella— definiría al partido durante décadas.

    «Durante setenta años los neuquinos han sido extranjeros en la propia patria, sin derecho cívico ni representantes en el Congreso. Hoy comienza una nueva historia.» — Felipe Sapag, discurso de asunción, 1963.

    Lo que Sapag hizo entre 1963 y los noventa no fue simplemente ganar elecciones: fue construir una provincia. La fundación de la Universidad del Neuquén en 1964 —que el obispo local pronosticó sería «una escuela de comunistas»—, la creación del COPADE, del Banco Provincia y del Parque Industrial, la expropiación de tierras para familias pobres, la entrega de más de medio millón de hectáreas a comunidades originarias. No era un programa de gobierno: era un proyecto de sociedad.

    El estilo de Sapag era el del caudillo popular de base territorial —no el demagogo, sino el que conoce el nombre de cada vecino del interior más recóndito, que construye lealtades desde la presencia física y afectiva. Según distintos testimonios, recordaba por nombre los problemas de ciudadanos de los valles más alejados. Era una política de proximidad que descansaba en una convicción simple: el Estado debe llegar donde el mercado no llega ni llegará.

    El federalismo como programa

    El sapagismo articuló tres ejes que se reforzaban mutuamente. El primero era el federalismo militante: la convicción de que Buenos Aires saqueaba las riquezas patagónicas y que la política neuquina debía ser, ante todo, una política de defensa de los recursos propios. Cuando en 1973 Perón le ordenó disolver el MPN y reincorporarse al PJ nacional, Sapag respondió con la frase que se volvió emblema: «los neuquinos nos hemos puesto los pantalones largos». Neuquén fue la única provincia donde un partido provincial derrotó al PJ en aquellas elecciones.

    El segundo eje era el desarrollismo social: la renta del petróleo debía transformarse en infraestructura, educación, salud y vivienda para todos. El tercero era la construcción de una identidad neuquina: el partido como proyecto civilizatorio de una provincia nueva que debía forjarse su propia historia. En su último gobierno, en 1997, Sapag ya advertía: el crecimiento basado únicamente en la renta petrolera tiene un límite. Era una advertencia que sus sucesores no siempre escucharon.

    Desde el punto de vista organizacional, el sapagismo fundacional representó lo que podríamos llamar una hegemonía inclusiva: una red compleja de lealtades territoriales que articulaba figuras de primer nivel (los propios Sapag), de segundo nivel (intendentes, dirigentes sindicales, empresarios locales) y de base (militantes barriales, maestros, vecinalistas). El MPN siempre tuvo corrientes internas y disputas, pero se dirimían dentro del partido. La legitimidad no descansaba solo en el carisma del líder: descansaba en hospitales construidos, escuelas abiertas, rutas trazadas y tierras reconocidas.

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    JORGE SOBISCH: EL GERENTE QUE ROMPIÓ EL CONTRATO SOCIAL

    Jorge Sobisch irrumpió en la conducción del MPN en 1991 luego de un duro enfrentamiento con los caudillos del partido. No era un Sapag: no venía de la familia fundadora, no tenía el carisma popular del viejo caudillo. Era un hombre de empresa —fundador de una empresa gráfica—, de perfil técnico-gerencial, que miraba el Estado con ojos de administrador antes que de transformador social. Gobernó en tres mandatos (1991-1995, 1999-2003, 2003-2007) y representó el intento más sostenido de reconvertir al MPN hacia posiciones neoconservadoras.

    El sobischismo adoptó el vocabulario de los años noventa: eficiencia, modernización, competencia, apertura. Sus propios detractores dentro del partido —incluido Felipe Sapag— lo acusaron de haber adoptado «un modelo neoliberal, autoritario y sin diálogo». La acusación era justa en lo esencial. Hubo resultados positivos en infraestructura, pero también una concentración creciente del poder que debilitó las instituciones provinciales, un uso de la publicidad oficial como arma contra medios críticos y denuncias por intentos de soborno a legisladores para garantizar quórum en la designación de jueces.

    Fuentealba: la bala que rompió todo

    Pero ningún hecho marcó al sobischismo con la intensidad del asesinato del docente Carlos Fuentealba, el 4 de abril de 2007. Fuentealba era maestro, padre de familia, un ciudadano que ejercía el derecho constitucional a la protesta en una ruta neuquina. Murió por un disparo de un efectivo policial durante el desalojo de una manifestación gremial que el propio gobernador había ordenado.

    El caso no fue solo una tragedia humana de primera magnitud: fue el punto de quiebre de una promesa histórica. El sapagismo había construido durante décadas la imagen de un partido popular, protector de los más débiles, defensor de los trabajadores. Esa imagen —que era también parte del contrato entre el MPN y la sociedad neuquina— se rompió irreparablemente en aquella ruta. El MPN sobischista no era ya el partido que había llevado la educación al interior profundo; era el partido que le disparaba a un maestro.

    El MPN sobischista no era ya el partido que había llevado la educación al interior profundo. Era el partido que le disparaba a un maestro en una ruta.

    La causa Temux: dinero público, impunidad y redes de protección

    Pero el caso Fuentealba no fue el único escándalo del período. En paralelo, la opinión pública neuquina fue conociendo los detalles de lo que se llamaría la «causa Temux»: una estafa de proporciones contra el Banco de la Provincia del Neuquén (BPN) perpetrada entre 2002 y 2004, durante el segundo mandato de Sobisch. Funcionarios del banco y empresarios del grupo Temux —una comercializadora de carnes vinculada a la cuota Hilton— maniobró para extraer del erario provincial más de veinte millones de dólares en operaciones que el Banco Central calificó luego como irrecuperables.

    El caso tardó una década en llegar a juicio. En 2015 se dictaron condenas con penas de ejecución condicional. El Tribunal Superior de Justicia terminó sobreseyendo a los principales condenados por vencimiento de plazos procesales, generando una percepción social de impunidad que persiste hasta hoy. En diciembre de 2025, durante la lectura del veredicto por otra causa vinculada al MPN —los planes sociales truchos—, el juez Juan Manuel Kees invocó explícitamente a Temux al sostener que el caso «se explica más por razones políticas que jurídicas» y que en aquellos años «existían condiciones estructurales que favorecían la impunidad». La alusión era una crítica directa al sistema político-judicial que el sobischismo había edificado: una red en la que la designación de jueces, la conducción del Ministerio Público y la logística legislativa funcionaban como escudo del poder ejecutivo.

    La herencia institucional del sobischismo

    Desde el punto de vista organizacional, Sobisch representó el liderazgo plebiscitario llevado a su extremo: el partido como vehículo personal del conductor, que subordina las instancias institucionales a su figura. Nunca logró construir una mayoría interna duradera dentro del MPN: ganó las internas de 1991, 1999 y 2003, pero perdió siempre que los Sapag presentaron candidatos fuertes. Al final de su trayectoria, ya fuera del partido, reconoció que «la dirigencia del MPN conducía el partido alejada de la gente» —una crítica que también podía aplicarse perfectamente a su propio gobierno.

    La herencia del sobischismo fue una tensión no resuelta que el MPN cargaría por décadas: entre la lógica del partido-máquina eficiente orientado al mercado y la tradición sapagista de partido-movimiento con base territorial y compromiso social.

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    JORGE SAPAG: EL BOOM DE VACA MUERTA Y LA ILUSIÓN DE LA ABUNDANCIA

    Jorge Sapag, sobrino de Felipe e hijo de Elias, asumió la gobernación en 2007 en condiciones difíciles. La muerte de Fuentealba había manchado la imagen del MPN; la sociedad neuquina venía de ocho años de liderazgo sobischista con fracturas profundas. Su sola llegada al poder cumplía una función simbólica: el retorno del apellido histórico como señal de que el partido recordaba de dónde venía.

    Pero Jorge Sapag fue mucho más que un apellido. Sus dos mandatos (2007-2015) estuvieron definidos por un hecho de trascendencia histórica: el desarrollo del fracking y el descubrimiento y puesta en valor de Vaca Muerta. Antes de asumir, Sapag viajó a Canadá para interiorizarse sobre la estimulación hidráulica. Allí comenzó el proceso de renegociación de concesiones y atracción de inversión que transformaría a Neuquén, en poco más de una década, en uno de los yacimientos no convencionales más importantes del mundo.

    En lo social, su gobierno intentó reconstruir la relación del Estado provincial con los trabajadores y los sindicatos, herida por el caso Fuentealba. Se autolimitó la facultad del gobernador para designar jueces del Tribunal Superior —un reconocimiento implícito de que la concentración de poder judicial había sido uno de los pecados del sobischismo. Se incrementó la participación provincial en la renta hidrocarburífera del 12% al 18%.

    El éxito económico que no alcanzó

    El modelo de Jorge Sapag puede caracterizarse como tecnocracia progresista con base social: gestión técnicamente competente en lo energético combinada con políticas sociales que intentaban preservar los equilibrios redistributivos del sapagismo fundacional. Era, en cierto sentido, una síntesis virtuosa: tomaba del sobischismo la orientación a la eficiencia y recuperaba del sapagismo el compromiso con el Estado como instrumento de desarrollo.

    Sin embargo, su punto más vulnerable fue la gestión del poder interno. La elección de Omar Gutiérrez como sucesor en 2015 y, más tarde, la decisión de imponer a Marcos Koopmann —un candidato percibido como débil y sin proyecto propio— en lugar de habilitar la competencia interna que el MPN históricamente había practicado, dejaron al partido sin el regenerativo que todo organismo político vivo necesita.

    La gran paradoja del MPN es que gobernó el mayor boom económico de su historia y perdió la elección de todos modos. La riqueza llegó al Estado. No llegó con la misma intensidad a todos los neuquinos.

    El MPN en esta etapa se fue transformando en lo que los politólogos denominan partido de gobierno por excelencia: una organización cuya razón de ser es la administración del Estado, y que pierde vitalidad cuando pierde el acceso a los recursos estatales. Los intendentes del interior que terminaron alineados con Figueroa luego de la derrota no lo hicieron por convicción ideológica: lo hicieron porque el tesoro provincial estaba ahora en otras manos. El partido había confundido la lealtad al Estado con la lealtad al partido.

    «No hubo una convocatoria para definir cómo el partido se iba a reorganizar de cara al 16 de abril de 2023. Hubo ausencia de debate orgánico», reconoció el diputado Llancafilo con una franqueza poco común en la política neuquina. Esa frase es, quizás, el diagnóstico más preciso de lo que falló.

    TRES MODELOS, UNA MISMA PREGUNTA SIN RESPONDER

    Los tres liderazgos examinados no representan simplemente diferencias de estilo o temperamento. Representan concepciones radicalmente distintas del partido político como institución, del vínculo entre el Estado y la sociedad, y de la función que debe cumplir el MPN en la vida neuquina.

    Felipe Sapag encarnó el modelo del partido-movimiento con vocación transformadora: el MPN como proyecto de provincia, donde la acumulación electoral era un medio y no un fin. Su legitimidad descansaba en realizaciones concretas —universidades, hospitales, viviendas, tierra para las comunidades— y en una relación directa y afectiva entre el liderazgo y la sociedad. Su debilidad estructural fue la dependencia del carisma fundador y la tendencia a la concentración familiar del poder.

    Jorge Sobisch encarnó el modelo del partido-máquina orientado al mercado: eficiencia, modernización, reducción del Estado. Su legitimidad prometía una gestión técnicamente superior en lugar de un proyecto de transformación social. Su fracaso fue doble: rompió con las bases populares que habían construido la identidad sapagista, y la concentración plebiscitaria del poder debilitó las instituciones e incentivó el abuso de autoridad.

    Jorge Sapag encarnó el modelo del partido de gobierno con gestión tecnocrática: competente en lo energético, moderado en lo social, institucionalista en las formas. Posicionó a Neuquén en el mapa energético mundial. Pero el partido fue vaciándose de contenido militante hasta convertirse en una máquina de administración estatal que dependía del acceso al poder para mantener su cohesión. Cuando perdió el poder, la máquina se desmembró.

    La pregunta que el MPN debe responder hoy no es cuándo va a recuperar el gobierno. Es para qué. Un partido sin respuesta sustantiva a esa pregunta puede ganar por inercia. No puede construir hegemonía duradera.

    EL NEUQUÉN DE 2026: ESCENARIO NUEVO, PARTIDO VIEJO

    El Neuquén en el que el MPN debe reconstruirse es radicalmente distinto al de cualquier etapa anterior. Vaca Muerta no es ya una promesa: es la realidad que motoriza la economía provincial y la coloca en el centro de la agenda energética argentina y global. Las proyecciones indican crecimiento sostenido hasta al menos 2032. Pero ese crecimiento convive con desigualdades profundas: Añelo y su área de influencia concentran la riqueza del subsuelo, mientras vastas zonas del interior neuquino —los departamentos del norte, los crianceros de la meseta, las comunidades mapuches del sur— ven ese boom desde la distancia.

    La provincia que quintupicó su población bajo el sapagismo tiene hoy una capital que supera los 350.000 habitantes, ciudades satélite en expansión, y una demanda habitacional, de servicios y de infraestructura que el Estado no ha podido satisfacer al ritmo de la riqueza producida. Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei ha disuelto la Secretaría de Vivienda y desfinanciado programas nacionales, avanzando en una lógica que puede afectar a Neuquén de maneras todavía no del todo calibradas.

    La escena política está dominada por Figueroa, que construyó una alianza amplísima incorporando a dirigentes del MPN, radicales, peronistas, macristas y libertarios. El MPN, como organización, ocupa una posición paradojal: parte de sus cuadros se integraron al oficialismo provincial, otra parte mantiene la oposición desde la lista Azul conducida por Jorge Sapag, y otra fracción orbita en torno al referente sindical Marcelo Rucci. El intendente Mariano Gaido, quien aparecía como un hombre llamado a liderar la resurrección del partido que le dió todo, se ha apartado de la vida orgánica del MPN y consolidó su propio espacio político, Primero Neuquén. En el escenario actual parece funcionar sincronizado con el gobernador Rolando Figueroa —quien buscará su reelección en 2027— y no aparece entre los interesados en la revitalización partidaria del histórico movimiento provincial.

    La derrota de 2023 no fue producto de una única causa. Los propios dirigentes del MPN señalaron varias: ausencia de debate orgánico, desconexión de la dirigencia con las necesidades de la gente, incapacidad para renovar cuadros y el error estratégico de haberle cerrado las puertas a Figueroa dentro del partido. Pero el diagnóstico de fondo es más severo: el MPN se fue vaciando de contenido programático e ideológico. En los años de Vaca Muerta, gobernar era fácil porque los recursos fluían. La abundancia material sustituyó al debate político. El partido perdió la costumbre de preguntarse para qué existía.

    EL MODELO PARA LA RECONSTRUCCIÓN: NI PUREZA NI ECLECTICISMO

    La pregunta de cuál de los tres modelos es el «adecuado» para la coyuntura actual no admite una respuesta simple. Ninguno puede replicarse tal cual: el contexto social, económico e institucional de Neuquén en 2026 es radicalmente distinto al de 1963, al de 1991 o al de 2007. Pero sí es posible extraer de cada experiencia los elementos virtuosos y construir una síntesis que responda a los desafíos del presente.

    Del sapagismo fundacional hay que recuperar la dimensión comunitaria y transformadora: la idea de que el partido existe para construir una provincia más justa, no solo para administrarla. En concreto, eso significa formular un programa claro de redistribución de la renta de Vaca Muerta hacia el interior provincial, la vivienda, la infraestructura y la diversificación económica. La advertencia de Felipe Sapag en 1997 —el crecimiento basado en la renta petrolera tiene un límite temporal— es hoy más urgente que nunca, cuando la transición energética global pone un horizonte al modelo extractivo neuquino.

    Del sobischismo hay una sola lección genuinamente rescatable: la orientación hacia la eficiencia y la competencia técnica en la gestión. Pero esa eficiencia debe estar al servicio de un proyecto social, no del mercado como fin en sí mismo. El sobischismo demostró que un partido sin horizonte de justicia social pierde su base popular y termina siendo capturable por los intereses más concentrados.

    Del modelo de Jorge Sapag hay que conservar la competencia técnica en materia energética —un activo que ningún otro partido provincial ni nacional posee en igual medida— y la apuesta por la renovación generacional que su gestión inició sin completar. 

    La relación con Figueroa: oposición inteligente

    El MPN enfrenta la trampa clásica de la oposición: si se subordina a Figueroa —como ya están haciendo varios de sus cuadros— pierde su identidad y su razón de ser como partido diferenciado. Si se opone de manera frontal e indiscriminada, arriesga quedar fuera del marco colaborativo que la ciudadanía neuquina valora, especialmente en un contexto donde la confrontación con el gobierno nacional requiere cierta unidad provincial.

    La salida inteligente es la oposición constructiva selectiva: acompañar al gobierno provincial en la defensa de los recursos y del federalismo frente a Buenos Aires, pero diferenciarse con claridad en las políticas de distribución interna. Ser más sapagistas que Figueroa en materia social. Más exigentes en la transparencia. Más presentes en los territorios que el oficialismo no atiende. Y construir cuadros propios con un proyecto propio para 2027.

    LA PREGUNTA DE 1963 SIGUE SIN RESPUESTA

    El MPN tiene una ventaja que ningún otro partido de la Argentina puede reclamar: ha gobernado ininterrumpidamente durante seis décadas una de las provincias más complejas y ricas del país. Ha demostrado capacidad para reinventarse —del sapagismo al sobischismo y de vuelta al sapagismo— sin destruirse. Esa resiliencia no es azarosa: viene de una arraigada identidad territorial y de una tradición de construcción estatal que dejó huellas visibles en la vida cotidiana de los neuquinos.

    La derrota de 2023 no es el fin del MPN. Puede ser el comienzo de su renovación más profunda, si la dirigencia tiene la lucidez de entender que el partido no perdió porque apareció una oposición invencible, sino porque perdió el contacto con su propio sentido de ser. La síntesis que hoy se necesita no es elegir entre Felipe, Sobisch y Jorge Sapag: es comprender qué aportó cada uno, qué error cometió cada uno, y diseñar a partir de esas lecciones un partido capaz de hablar al neuquino del siglo XXI.

    Ese neuquino trabaja en un yacimiento de shale o en una aula del interior. Vive en un barrio de la capital o cría animales en la meseta. Habla el español de los migrantes llegados del norte o el mapudungun de sus abuelos. Es una sociedad más compleja, más urbana, más conectada y más exigente que la de 1963. El partido que pueda representarla genuinamente —con competencia técnica y arraigo popular, con proyecto social y eficiencia de gestión— será el partido que vuelva a ganarse su confianza.

    La pregunta que Felipe Sapag hacía en 1963 sigue siendo la pregunta fundante: ¿para qué existe este partido? Si el MPN no tiene hoy una respuesta convincente, ningún líder —por más carismático que sea— podrá devolverle la vitalidad que necesita.

    La historia del MPN es también la historia de una provincia que aprendió a gobernarse a sí misma. No es poca cosa. Y es, quizás, la mejor brújula para orientar su camino de regreso.

  • MEOPP ART Mutual se expande: anunció su nuevo Centro Médico en Neuquén Capital

    MEOPP ART Mutual se expande: anunció su nuevo Centro Médico en Neuquén Capital

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    La primera ART Mutual Solidaria de la Argentina adquirió un edificio propio en Neuquén para poner en marcha el Centro Médico de MEOPP ART. La iniciativa forma parte del proceso de fortalecimiento institucional que la entidad viene desarrollando para incrementar prestaciones directas y mejorar su capacidad resolutiva.

    El nuevo centro contará con área de kinesiología y rehabilitación, gimnasio terapéutico, consultorios médicos, atención psicológica, odontología y prestaciones vinculadas a siniestros traumatológicos, que representan la mayor incidencia en la actividad hidrocarburífera. Se estima que alrededor del 80% de las prestaciones habituales podrán resolverse en el propio edificio.


    Trabajo articulado y visión institucional


    El presidente de MEOPP ART Mutual y secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci, destacó el valor estratégico de la inversión.

    “La mayoría de las ART están atravesando dificultades. Por eso tenemos que trabajar en conjunto. El sindicato, la obra social, la mutual y la ART tienen autonomía, pero una misma visión: que funcione y que le dé respuestas a nuestros afiliados”, señaló.

    Y agregó: “Esto es muy importante porque significa un servicio más para nuestros afiliados y para todos los trabajadores bajo nuestra cobertura. El edificio reunía las condiciones que necesitábamos y ahora comienza la etapa de puesta en funcionamiento”.

    Se apunta a una atención directa y reinversión. Foto gentileza.

    El gerente general, Gonzalo De la Sierra, explicó que el objetivo es fortalecer la prestación propia. “Con este inmueble ampliamos la oferta médica en Neuquén y el área metropolitana. Queremos mejorar la cobertura y la calidad de atención para todos los trabajadores bajo nuestro sistema”.

    Además, subrayó el diferencial del modelo mutual: “Estamos aumentando las prestaciones directas. La mayoría de los accidentes son traumatológicos y cerca del 80% podrán resolverse en este centro, especialmente en rehabilitación. Es atención integral y directa, sin intermediarios”.

    De la Sierra destacó que la inversión fue posible gracias a una gestión eficiente en la reducción de siniestralidad y judicialidad y a la recuperación de fondos vinculados a fraudes contra el sistema.  “Todo lo que optimizamos lo reinvertimos en más y mejores prestaciones para los trabajadores”. En un escenario donde muchas aseguradoras reducen servicios, MEOPP ART Mutual decidió invertir en infraestructura propia y ampliar prestaciones.

    La apertura del Centro Médico también representa una apuesta al crecimiento de Neuquén capital y su área metropolitana, consolidando un modelo solidario que prioriza la reinversión, la eficiencia y el tratamiento integral de la persona. El nuevo centro marca un paso decisivo en la consolidación de una ART mutual que pone en el centro al trabajador.


  • Petroleros en estado de alerta y movilización por la amenaza de despidos en Rincón

    Petroleros en estado de alerta y movilización por la amenaza de despidos en Rincón

    El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa se declaró este martes en estado de alerta y movilización tras una asamblea masiva realizada en los almacenes de YPF en Desfiladero Bayo, en Rincón de los Sauces, donde participaron alrededor de 4.000 afiliados, según indicaron desde el gremio.

    Durante el encuentro, encabezado por el secretario general Marcelo Rucci y miembros de la comisión directiva, los trabajadores votaron por unanimidad mandatar a la conducción sindical para avanzar con las medidas que sean necesarias frente a la amenaza de despidos en los yacimientos convencionales de la zona. La decisión fue respaldada a mano alzada, tras la convocatoria directa del titular del gremio.

    Se vienen 2.000 despidos?

    Durante la asamblea, se expuso que YPF busca reducir entre un 50% y un 60% el personal de los yacimientos convencionales en Rincón de los Sauces, en el marco del proceso de reversión de áreas a la provincia y bajo el argumento de falta de rentabilidad.

    Rucci fue categórico: “La peor idea que pueda llegar a tener YPF va a ser echar un solo compañero de este yacimiento, porque van a tener el quilombo más grande de su historia”.

    El dirigente sostuvo que la situación “repite la historia del ’99”, cuando los trabajadores rinconenses se pusieron de pie para defender sus puestos laborales. “De la misma manera que nos hervía la sangre en aquel momento, me sigue hirviendo ahora. No vamos a permitir que jueguen con el plato de comida de nuestros hijos”, lanzó.

    En otro tramo de su discurso, remarcó la dimensión social del conflicto: “De 4.000 compañeros que hay acá quieren echar a más de 2.000. Y cuando arrasan no preguntan de qué partido sos. Arrasan. Esto no es un número: son nombres y apellidos que nos cruzamos todos los días en el pueblo”.

    También advirtió que el impacto no se limitaría a los yacimientos: “Ese problema no es solo de ustedes, es del pueblo entero. Cuando arrasan con más de la mitad de los trabajadores, arrasan con la economía de Rincón”.

    Amenazan con escalar la conflictividad en Vaca Muerta

    Rucci dejó en claro que el gremio no se opone a los retiros voluntarios para quienes estén en condiciones de jubilarse o consideren que les conviene individualmente, pero fue tajante respecto de los despidos compulsivos: “Que nos echen y van a ver lo que va a pasar. No va a ser solo acá, va a ser en Vaca Muerta y donde tengamos que ir. Representamos a 30.000 trabajadores y vamos a defender cada puesto de trabajo”.

    En tono desafiante, añadió: “No vamos a dejar que cuatro porteños vengan a pisarnos como pisaron a compañeros en otros lugares del país. En esta provincia hay historia y hay dignidad”.

    Finalmente, llamó a la unidad y a la acción colectiva: “Propongo que faculten a esta comisión directiva para dar la lucha si es necesario”. La respuesta fue inmediata y unánime: miles de manos en alto avalaron el mandato. “Esta es nuestra pelea. No hay lugar para distraídos. Acá el problema es de todos”, cerró.

    Previamente, el secretario general adjunto, Ernesto Inal, había expuesto el cuadro de situación y apelado a la memoria colectiva. “Estamos complicados, compañeros. Quieren cerrar los yacimientos. No son rentables, dicen. Ya pasó en Santa Cruz, en Chubut, en Tierra del Fuego y ahora vienen por acá”, afirmó.

    La conducción sindical anticipó que, de avanzar cesantías, las medidas podrían escalar a toda la actividad en la cuenca neuquina.

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