Impulsada por dirigentes vinculados al sindicato de Petroleros Privados, la fuerza Fuerza Rionegrina y Federal continúa el proceso para obtener reconocimiento electoral. El espacio apunta a consolidar presencia en las ciudades del Alto Valle y participar de las elecciones de 2027.
La actividad política vinculada al sector petrolero sumó un nuevo capítulo en Río Negro con el avance de Fuerza Rionegrina y Federal, una agrupación que busca obtener reconocimiento electoral y consolidarse como una alternativa de representación para trabajadores y comunidades vinculadas a la actividad energética.
El partido inició su trámite ante la Justicia Federal con competencia electoral y forma parte de una estrategia política más amplia que también tiene expresión en Neuquén, donde la agrupación hermana, Fuerza Neuquina y Federal, obtuvo reconocimiento definitivo a comienzos de este año.
La iniciativa surge en un contexto de reconfiguración política dentro del sector petrolero, históricamente identificado con el Movimiento Popular Neuquino (MPN). Tras la pérdida de protagonismo electoral de ese espacio, dirigentes gremiales comenzaron a impulsar una estructura propia con presencia en las provincias donde se desarrolla la actividad hidrocarburífera.
El principal referente del proceso es Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa. Sin embargo, desde el espacio aseguran que la construcción partidaria busca trascender la representación gremial y ampliar su base de sustentación hacia otros sectores sociales y productivos.
En Río Negro, la fuerza aún debe completar los requisitos exigidos por la legislación electoral para obtener personería provisoria y avanzar luego en la afiliación de adherentes. Mientras tanto, sus dirigentes desarrollan actividades políticas y organizativas en distintas localidades del Alto Valle.
La estrategia territorial se concentra especialmente en ciudades donde la actividad petrolera tiene influencia directa o indirecta, como Cipolletti, Allen, Cinco Saltos, Catriel y Barda del Medio. También se realizaron acciones de difusión en otras localidades de la provincia.
Uno de los dirigentes que adquirió protagonismo en el armado es Ernesto Inal, actual secretario adjunto del gremio petrolero, quien participa activamente en encuentros y actividades partidarias. Su figura aparece entre las más visibles del espacio en Río Negro, aunque desde la organización sostienen que la definición de futuras candidaturas todavía no forma parte de la agenda inmediata.
De cara a las elecciones de 2027, el objetivo del sector es consolidar una estructura política propia que le permita competir en distintos niveles institucionales. En Neuquén, el espacio ya manifestó su intención de participar en futuras elecciones provinciales y municipales, mientras que en Río Negro el foco está puesto en completar la organización partidaria y fortalecer la presencia territorial.
Desde la agrupación sostienen que buscan representar demandas vinculadas al desarrollo regional, el empleo y la actividad productiva, en especial en las zonas atravesadas por el crecimiento de Vaca Muerta y la expansión de la industria energética.
Con ese horizonte, el sector petrolero avanza en una experiencia política inédita en la región, que intentará transformar su influencia sindical y territorial en una propuesta electoral propia para los próximos años.









