El Gobierno nacional confirmó que descontará el día a los trabajadores estatales que este martes se sumen al paro nacional convocado por ATE, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el oficialismo. La medida fue ratificada por fuentes del Ejecutivo, en respuesta directa al anuncio del gremio, que movilizará al Congreso de la Nación a partir de las 11.
El paro forma parte de un plan de lucha que incluye cuestionamientos a los posibles recortes en organismos descentralizados y reclamos por la recomposición salarial que el sector arrastra durante todo 2025.
Aguiar apuntó contra los gobernadores: “Serán responsables del mayor ataque a los derechos laborales”
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, volvió a cuestionar con dureza la reforma laboral y criticó a los mandatarios provinciales que respaldan el proyecto del presidente Javier Milei.
“Intentarán imponer una reforma regresiva, pero esta vez el único responsable no será Milei. Los gobernadores son partícipes necesarios del mayor ataque en democracia a todos los derechos laborales”, afirmó el dirigente sindical.
Aguiar también apuntó contra gobernadores que —según dijo— “juntaron votos criticando el ajuste” y que ahora “pretenden ser funcionales a esas políticas”, señalando especialmente al mandatario de Catamarca.
Los reclamos del paro nacional
ATE sostiene la medida de fuerza en tres reclamos centrales:
Rechazo a la reforma laboral que el Gobierno presentaría este martes.
Reapertura de paritarias con recomposición salarial de emergencia.
Oposición a los recortes en organismos descentralizados, que —según advierten— podrían afectar a un 10% de la planta estatal.
Los organismos mencionados por el gremio incluyen: Indec, Conicet, Coneau, INTA, INTI, Anses, Enacom, Enargas, ARCA, Oficina Anticorrupción, Archivo General de la Nación, Conadis, entre otros.
En la Ciudad de Buenos Aires, ATE confirmó que habrá retiros de los lugares de trabajo desde las 10.30 para garantizar la participación en la movilización hacia el Congreso.
La reforma laboral se presentaría este martes
La convocatoria al paro se definió luego de trascender que el Gobierno dará a conocer su proyecto de reforma laboral durante la reunión del Consejo de Mayo, prevista para hoy a las 13.30 en Casa Rosada.
El paquete de modificaciones, que aún no fue difundido oficialmente, incluiría cambios en vacaciones, indemnizaciones y régimen de despidos. Según fuentes oficiales, se trata de un proyecto “moderado”, diseñado para garantizar apoyos parlamentarios.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, será el encargado de presentar la iniciativa junto con otras reformas incluidas en el temario de sesiones extraordinarias. El Ejecutivo confía en reunir respaldo en el Senado para avanzar en los próximos días.
El Gobierno confirmó que les descontará el día a los empleados estatales que se sumen al paro nacional convocado por ATE para este martes, una medida de fuerza que llega en rechazo a la reforma laboral y a los posibles recortes en organismos descentralizados. La decisión fue ratificada por fuentes de alta jerarquía del Ejecutivo y vuelve a tensar la relación con los gremios en la previa del anuncio oficial de la nueva normativa.
La respuesta del oficialismo surge después de que ATE anunciara una concentración en el Congreso de la Nación a las 11, acompañada de retiros de los lugares de trabajo desde las 10.30 en la Ciudad de Buenos Aires. “Intentarán imponer una reforma regresiva, pero esta vez el único responsable no será Milei. Los gobernadores son partícipes necesarios del mayor ataque en democracia a todos los derechos laborales”, afirmó Rodolfo Aguiar, titular de ATE Nacional.
Aguiar también cuestionó a algunos mandatarios provinciales, especialmente al de Catamarca, a quienes acusó de haber criticado el ajuste nacional en campaña y ahora alinearse con esas políticas. Desde el gremio explicaron que el paro se sostiene sobre tres ejes: el rechazo a la reforma laboral, la reapertura de paritarias con recomposición salarial y la preocupación por un posible recorte en organismos descentralizados que, estiman, podría afectar al 10% de los trabajadores.
Según ATE, entre los organismos bajo análisis se encuentran la Oficina Anticorrupción, Indec, Conicet, Coneau, ARCA, Archivo General de la Nación, Anses, Conadis, Enargas, Enre, INTA, INTI y Enacom.
El paro se adelantó tras la versión de que el Gobierno presentará el 9 de diciembre la reforma laboral elaborada junto al Consejo de Mayo. Aunque el texto completo no se difundió, la propuesta incluiría cambios en vacaciones, indemnizaciones y despidos, aunque el Ejecutivo asegura que no se trata de una reforma “controversial” y que apunta a mantener la moderación para conseguir apoyos en el Congreso.
El encargado de presentar el paquete será Manuel Adorni, jefe de Gabinete, luego de la reunión del Consejo de Mayo prevista para las 13.30 en Casa Rosada. La modernización laboral forma parte del temario de sesiones extraordinarias y el Gobierno confía en avanzar con su aprobación con apoyo de Patricia Bullrich en el Senado.
El Gobierno presentará este martes su proyecto de reforma laboral, una iniciativa que incluye modificaciones de alto impacto en el régimen de indemnizaciones, en el esquema sindical y en los aportes patronales. El texto, que será enviado al Senado para su tratamiento en sesiones extraordinarias, forma parte de una ofensiva oficial que apunta a flexibilizar las condiciones laborales y reducir el costo para las empresas.
Según un documento oficial, la propuesta redefine qué conceptos podrán incluirse para calcular indemnizaciones por despido sin causa. El aguinaldo, las vacaciones, propinas y premios dejarán de ser considerados “salarios en especie”, por lo que no formarán parte de la base indemnizatoria. Tampoco se incluirá el llamado “salario dinámico”, vinculado al rendimiento personal del trabajador.
Fondo de Asistencia Laboral y reducción de aportes
Uno de los ejes centrales es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se financiará mediante un aporte obligatorio del 3% sobre las remuneraciones que se usan para calcular contribuciones al SIPA. Ese aporte será descontado luego de la contribución patronal al sistema previsional, lo que implica un financiamiento indirecto del Estado para cubrir indemnizaciones futuras.
El proyecto también contempla un fuerte recorte de las contribuciones patronales: para los primeros cuatro años de nuevas relaciones laborales se establece una alícuota del 2% a SOPA, FNE y RNAF, del 3% al INSSJP (PAMI) y del 3% al FAL. Para el empleo ya registrado, se prevé una baja del 6% en las contribuciones destinadas a obras sociales sindicales, lo que impactará en los ingresos de los gremios. Además, se reducen las contribuciones al INSSJ, FNE, SIPA y asignaciones familiares: de 20,40% a 17,40% para servicios y comercio; y de 18% a 15% para el resto del sector privado.
Cambios en convenios, huelgas y actividad sindical
La propuesta elimina la ultraactividad de los convenios colectivos, lo que implica que no continuarán vigentes una vez vencidos, salvo que la Secretaría de Trabajo lo disponga. También establece que los convenios de ámbito menor —como los de empresa— tendrán preeminencia sobre los de actividad.
El texto modifica, además, las normas sobre huelga: fija servicios esenciales, restringe asambleas e indica que el tiempo de participación no será remunerado. Se considerarán infracciones graves los bloqueos o tomas de establecimientos. En paralelo, facilita la obtención de personería gremial para sindicatos de empresa, lo cual altera la estructura sindical tradicional.
Nuevas reglas laborales
La reforma incorpora otras modificaciones:
Se legaliza el fraccionamiento de vacaciones en períodos mínimos de siete días.
Se habilita un banco de horas para compensar extras con francos.
Se elimina la obligación de preaviso durante el período de prueba.
Se crea una junta médica para casos de discrepancias en licencias por enfermedad.
Se autoriza la reducción salarial cuando el trabajador cambie de categoría o jornada.
La presentación oficial se realizará en Casa Rosada, con la participación del jefe de Gabinete Manuel Adorni y del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El Gobierno busca que el proyecto sea debatido este mismo verano y aspira a reconfigurar de manera estructural el sistema laboral y sindical argentino.
El Gobierno decidió descontar el día a los empleados estatales que se sumen al paro nacional convocado por ATE para este martes, medida que apunta a rechazar la reforma laboral en la que avanza el oficialismo.
La decisión fue confirmada por fuentes del Ejecutivo
La respuesta del Gobierno surge luego de que el gremio anunciara una concentración en el Congreso de la Nación a partir de las 11, como parte de un plan de lucha que también cuestiona posibles recortes en los organismos descentralizados y la falta de recomposición salarial.
Críticas del gremio a los gobernadores
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó a los mandatarios provinciales que acompañan la reforma impulsada por Javier Milei.
“Intentarán imponer una reforma regresiva, pero esta vez el único responsable no será Milei. Los gobernadores son partícipes necesarios del mayor ataque en democracia a todos los derechos laborales”, afirmó.
Aguiar sostuvo además que algunos mandatarios, como el de Catamarca, “juntaron votos en sus provincias hablando contra el ajuste nacional y ahora pretenden ser funcionales a esas políticas”.
Los reclamos del paro
Según ATE, la medida de fuerza se sostiene en tres puntos clave:
Rechazo a la reforma laboral.
Reapertura de paritarias con recomposición salarial.
Oposición a un posible recorte en organismos descentralizados, que —según el gremio— podría impactar en el 10% del personal.
Entre las dependencias señaladas mencionan la Oficina Anticorrupción, Indec, Conicet, Coneau, ARCA, Archivo General de la Nación, Anses, Conadis, Enargas, Enre, INTA, INTI y Enacom.
En la Ciudad de Buenos Aires, además, habrá retiros de los lugares de trabajo desde las 10.30, para permitir la participación en la protesta.
La reforma laboral se presentaría este martes
El paro se adelantó luego de trascender que este 9 de diciembre el Gobierno revelará su proyecto de reforma laboral, trabajado junto al Consejo de Mayo.
Aunque el texto aún no se difundió, incluiría modificaciones en vacaciones, indemnizaciones y despidos. Desde el oficialismo aseguran que se trata de un paquete “moderado” para garantizar apoyos en el Congreso.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, será el encargado de presentar esta y otras reformas luego de la reunión del Consejo de Mayo prevista para las 13.30 en Casa Rosada. El proyecto forma parte del temario de sesiones extraordinarias, y el Gobierno espera avanzar con respaldo en el Senado.
El Consejo de Mayo volverá a reunirse este martes a las 13.30 en Casa Rosada para cerrar los detalles del informe final que será enviado al Congreso, confirmaron fuentes oficiales. Será la sexta y última sesión del órgano creado para avanzar en los diez puntos del Pacto de Mayo firmado por el presidente Javier Milei y un grupo de gobernadores.
El Ejecutivo mantiene bajo estricta reserva el formato del paquete de proyectos que acompañará el temario de sesiones extraordinarias, convocadas del 10 al 30 de diciembre. Entre los enviados a la mesa de discusión figura un borrador que busca reflejar tanto los acuerdos alcanzados como las diferencias que se mantienen entre los sectores representados.
La nueva reunión ocurre luego de la tensión generada por el rechazo del dirigente sindical Gerardo Martínez a los lineamientos de la reforma laboral. Aun así, el Gobierno envió a los seis integrantes del Consejo un documento para revisión técnica, cuyos puntos finales se discutirán este martes en el Salón de los Escudos del Ministerio del Interior.
Quiénes integran el Consejo
El jefe de Gabinete Manuel Adorni encabezará el encuentro y recibirá a los representantes: el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; la senadora Carolina Losada; el diputado Cristian Ritondo; el dirigente de la CGT Gerardo Martínez y el presidente de la UIA Martín Rappallini.
Desde su conformación el 24 de junio, el Consejo de Mayo se reunió cinco veces para avanzar en los compromisos del Pacto de Mayo. Los avances, hasta ahora reservados, serán publicados tras la reunión de este martes.
Qué proyectos avanzarán
El llamado a extraordinarias incluirá el Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal, la reforma laboral, la reforma del Código Penal, la Ley de Glaciares y el proyecto para blindar el equilibrio fiscal. En cambio, los puntos referidos a la redistribución de la coparticipación y la reforma previsional quedarán para 2026 por su mayor complejidad.
Pese a la resistencia de la CGT al texto laboral, el oficialismo ratificó que enviará su propio proyecto para iniciar el debate en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, que podría ser convocada este jueves. Como nueva jefa del bloque libertario en la Cámara Alta, Patricia Bullrich buscará acelerar el tratamiento, aunque no se descarta que la discusión se extienda hasta enero o febrero.
La estrategia legislativa del Gobierno
En paralelo, Milei designó un equipo político para asegurar los apoyos legislativos necesarios para esta segunda etapa de gestión. Adorni coordina el trabajo con el ministro del Interior Diego Santilli, los presidentes de ambas cámaras —Martín Menem y la propia Bullrich— y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al asesor Santiago Caputo.
El Gobierno nacional presentará este martes el proyecto de reforma laboral, iniciativa que busca reducir el costo empresarial acotando las indemnizaciones y flexibilizando la jornada laboral y el otorgamiento de vacaciones.
El proyecto también apunta a recortar el poder sindical en la discusión de los convenios colectivos, buscando imponer la negociación por empresa o unidad de negocio. Voceros oficiales confirmaron a este diario que mañana se llevará a cabo la última reunión del Consejo de Mayo. Cerca del mediodía, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, informará el contenido de la propuesta.
El Poder Ejecutivo pretende que el proyecto se debata durante el período de sesiones extraordinarias que se extenderá del 10 al 31 de diciembre. Dada la profundidad de las modificaciones propuestas y el calendario reducido por las fiestas de fin de año, la aprobación tal como la pretende la Casa Rosada luce complicada.
Diferentes voceros de la CGT ya se manifestaron en contra de los puntos centrales que han trascendido, lo cual anticipa un difícil trámite parlamentario, dado que si bien el oficialismo consiguió la primera minoría no está tan claro que pueda imponer quórum y lograr aprobaciones en iniciativas que dividen al arco político.
Reforma laboral de Javier Milei: qué dice sobre las indemnizaciones, salario dinámico y más
Uno de los puntos más álgidos, y en el que los gremios se apalancan para dar la pelea, es la reestructuración del régimen de indemnizaciones por despidos sin causa. El objetivo es reducir la litigiosidad y otorgar mayor previsibilidad a las obligaciones patronales.
Además de reducir el costo del pago resarcitorio, el Gobierno pretende que el costo final de un despido sin causa no quede atado al criterio de actualización de un juez, sino que exista un rango máximo previsto para darle previsibilidad al empresario.
La iniciativa propone que el cálculo para la indemnización se base en el salario básico, la antigüedad y otros componentes remunerativos de carácter ordinario. Se excluirían factores como las vacaciones y el aguinaldo. Tampoco se tomarían en cuenta conceptos considerados transitorios, como premios anuales o similares.
El segundo punto atado a este es la introducción del “salario dinámico”. Esto implica que se define un salario básico y luego un empleador puede otorgar sumas adicionales por productividad u otros factores. Este extra no ingresaría en el cálculo de la indemnización, lo que le otorgaría al empresario una herramienta adicional para reducir el pago, pero en perjuicio del trabajador.
Con el objetivo de aliviar la carga financiera sobre las empresas en el pago de las indemnizaciones –siempre dentro del marco de un despido sin causa–, se propone crear el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
Este fondo será de integración obligatoria y ascenderá al 3% de las remuneraciones que sirven de base para el cálculo de los aportes patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El porcentaje luego se descontará de la contribución empresarial al sistema previsional, lo cual tendrá impacto directo en los fondos que recibe el Estado para el pago de las jubilaciones.
Este nuevo sistema de cese laboral solo podrá tener vigencia en caso de un acuerdo entre los empresarios y los trabajadores del sector mediante una negociación colectiva.
Otro de los puntos centrales de la reforma en el capítulo indemnizatorio es la posibilidad del pago en cuotas y con límite a los intereses sobre el capital a pagar. De acuerdo con el texto que trascendió, el Gobierno también propone una reducción de los aportes patronales con destino a varios subsistemas de la seguridad social.
Para el rubro de «servicios y comercio», aplicable a aquellas firmas cuyas ventas superen los límites de una empresa mediana, se prevé una disminución en la alícuota del 20,40% al 17,40%. Para el resto de los empleadores del sector privado, la alícuota se reduciría del 18% al 15%.
Además, se establece un régimen de incentivo específico para la creación de nuevo empleo formal. Este beneficio, aplicable durante el primer año de la nueva relación laboral, prevé una reducción en las cargas patronales que incluye alícuotas más bajas para contribuciones a subsistemas de seguridad social. Estos incentivos se mantendrán vigentes durante los primeros cuatro años de inicio del nuevo vínculo laboral.
En relación con el empleo ya registrado, el proyecto estipula una reducción del 6% en las contribuciones destinadas al funcionamiento de las obras sociales a cargo del empleador, lo cual impactaría de manera significativa en las arcas sindicales.
Reformas de Javier Milei: qué dice sobre la jornada laboral, el salario y la relación con los sindicatos
En lo que se refiere a la flexibilización de las condiciones de trabajo, la reforma autoriza cambios en las jornadas de trabajo y en el otorgamiento de vacaciones en forma fraccionada con un mínimo de siete días.
La iniciativa indica que las vacaciones deberán ser otorgadas entre el 1 de octubre y el 30 de abril, pero deja abierta la posibilidad a que en base a acuerdos sectoriales se modifiquen las fechas.
A su vez, se incorpora la figura del “banco de horas”. Este mecanismo habilita a las empresas a compensar las horas extraordinarias trabajadas por el empleado con el otorgamiento de «francos» o días de descanso, en lugar de realizar el pago clásico de horas extras. En cualquier caso deberá mantenerse un descanso entre jornadas no menor a las 12 horas.
La propuesta oficial permite que los empleadores paguen una parte de los salarios mediante tickets (puede ser para cualquier tipo de compra), y establece la obligatoriedad de digitalizar los recibos de sueldo. La reforma también habilita una reducción del salario en casos de disminución definitiva en la capacidad laboral, cuando el empleador reasigne al trabajador a otras tareas acorde a su nueva categoría y jornada.
Con relación al modelo sindical se propone la eliminación de la ultractividad de los convenios colectivos. Esto implica que los convenios ya no se renuevan automáticamente una vez que vence su vigencia.
A su vez, se dispone que un convenio de ámbito menor prevalecerá frente a otro de ámbito mayor, ya sea anterior o posterior a este. Con esta medida se busca favorecer la negociación de convenios por empresa sobre los convenios de actividad.
En este marco también se limita la realización de asambleas, aclarando que un trabajador que participa de una asamblea no está trabajando y pierde la remuneración correspondiente a ese tiempo.
La normativa también califica como «infracciones graves» aquellas acciones como el bloqueo o la toma de empresas. El proyecto también aborda la protección sindical al determinar las dotaciones mínimas para «servicios esenciales o actividades de importancia trascendental» en caso de huelga.
Otras modificaciones al contrato laboral buscan reducir la burocracia y la complejidad para los empleadores. Uno de los puntos polémicos es la regulación de las plataformas de reparto y empleo digital, estableciendo el reconocimiento de una relación laboral formal y obligando a las empresas a registrar a los trabajadores ante la seguridad social.
Los mismos trabajadores han rechazado esta opción en varias ocasiones ante intentos del sindicalismo de avanzar sobre ellos.
El gobierno deJavier Milei planifica una reestructuración interna luego del llamado a sesiones extraordinarias. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, absorberá áreas claves del Estado, mientras que a la vez reorientará objetivos dentro del Poder Ejecutivo.
Según anticipó TN, el documento ya se encuentra en la secretaría de Legal y Técnica para su próxima oficialización.
El texto incluirá cambios en la Jefatura de Gabinete, la composición de la Agencia Nacional de Migraciones y la división del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
Modificaciones, nuevos objetivos y designaciones en la Jefatura de Gabinete
La reforma impulsada por el ministro coordinador Adorni se enfoca en centralizar funciones y reorientar objetivos de secretarías estratégicas:
Rol de Aimé Vázquez: la jefa de gabinete de Adorni absorberá áreas que estaban bajo la órbita del ex jefe de Gabinete Ejecutivo, José Rolandi.
Áreas Asumidas: Las funciones que Vázquez pasará a controlar incluyen Coordinación Legal y Administrativa, Relaciones Parlamentarias e Institucionales, la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) y la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
Asuntos Estratégicos: También se confirmarán cambios de estructura sobre la secretaría de Asuntos Estratégicos, que estaba a cargo de José Luis Vila. Dicha secretaría cambiará sus objetivos y dejará de tener vinculación con la asesoría en políticas de Defensa, Seguridad e Inteligencia nacional.
Asimismo, Adorni completará su organigrama con nombramientos clave, distribuyendo las áreas de comunicación, tecnología y turismo:
Innovación y Ciencia: Darío Genua se mantendrá en la secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.
Comunicación: Javier Lanari será designado como secretario de Comunicación.
Ambiente y Turismo: Daniel Scioli quedará a cargo de la secretaría de Ambiente y Turismo.
Interior: El Registro Nacional de las Personas (RENAPER) y el área de Deportes pasarán al organigrama del ministro del Interior, Diego Santilli.
Algunas postales de la sesión preparatoria de Diputados grafican lo que viene: Javier Milei empoderado agitando a sus fieles junto a una omnipresente Karina Milei; Lilia Lemoine a la cabeza de las barras de choque y Martín Menem cada día más ratificado como guardián y armado de la hermana del Presidente. Apenas un paso más atrás estuvo Manuel Adorni que sigue ejerciendo funciones de vocero por sobre las de jefe de gabinete al punto que desplazó al secretario de Relaciones Institucionales con el Congreso. Probablemente ni siquiera le haría falta reemplazarlo ante la evidencia de que las negociaciones no tienen delegados sino dueños.
Entre los invitados se recortó también la figura de Patricia Bullrich que tomó las riendas absolutas en el Senado incluso en pequeñas batallas, simbólicas, como haberse quedado con el despacho más codiciado, el que ocupara por la Ciudad el radical Martín Lousteau.
Diego Santilli los acompañó en el mismo palco presidencial aunque por momentos menos visible: es un garante para los desconfiados gobernadores que en sus declaraciones respaldan el espíritu dialoguista pero reclaman todo lo que no se cumplió y piden por escrito las nuevas promesas. Se lo dijo esta semana hasta Jorge Macri que no logra que Nación le pague la deuda con la Ciudad. El Gobierno sigue incumpliendo el fallo de la Corte Suprema como sigue en deuda con Santa Fe y La Pampa por la caja previsional e incluso los acuerdos de extinción de deudas recíprocas.
Los Menem –Martín y Lule en Casa Rosada- forman un esquema de pinzas con el que sigue en competencia el asesor sin cargo Santiago Caputo. Hoy se disimulan las diferencias en pos de conseguir votos para el Presupuesto y el resto de las leyes que acaba de incluir el presidente en el llamado a sesiones Extraordinarias.
Sospechosamente en una gestión que juega a la sorpresa y guarda celosamente sus iniciativas, desde hace varios días se hace circular un borrador de reforma laboral que este fin de semana terminará de emprolijarse. En medio de una sucesión de cierres de industrias, pymes y suspensión de trabajadores el texto enumera todos los ítems que se venían filtrando: blanqueo de los no registrados sin penalidad; posibilidad de jornadas laborales de hasta 12 hs; tope a las indemnizaciones y banco de horas, entre otros. Los gobernadores sin embargo no recibieron esas 109 páginas, al menos no de forma oficial.
El debate que se viene será intenso y el Gobierno, a pesar del agite en la jura de esta semana, no tiene los votos asegurados. A los 95 propios que logró sumando La Libertad Avanza, los exPRO bullrichistas y los exradicales, necesitan sumar 34 voluntades. El PRO más la UCR y el MID tienen 22 y Unidos –Provincias Unidas, Coalición Cívica y Encuentro Federal- otros 22. Además están los siete del armado entre Salta y Misiones y los siete que se reparten en los bloques que reportan a los gobernadores peronistas Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil. De todo ese universo podría salir el número mágico que necesita el Gobierno nacional.
Sin embargo, un experimentado Miguel Ángel Pichetto que pasó de dialoguista a opositor, le hizo una advertencia al mileísmo: “Que el Gobierno no se entusiasme mucho, no tienen el control total de la Cámara” sentenció al mismo tiempo que reiteró la urgencia por la protección de la industria nacional.
Pichetto no está cómodo con el lugar que le tocó en Unidos. Pero ya hace escuchar su opinión después del debut más tibio de la jefa del bloque que integra, la exvicegobernadora de Santa Fe Gisela Scaglia a quien impulsaron el chubutense Ignacio Torres, el santafesino Maximiliano Pullaro y el cordobés Martín Llaryora. También Torres y Scaglia sumaron al rionegrino Sergio Capozzi en otra señal de rebeldía del PRO en el interior donde la queja es compartida. Como dijo el titular de esa fuerza en Río Negro, Juan Martín, “el bloque del PRO en Diputados quedó desdibujado, casi transformándose en una representación de la Capital y el Gran Buenos Aires”.
Quejas similares se oyen entre muchos referentes peronistas que dialogan con Casa Rosada como el tucumano Osvaldo Jaldo, el catamarqueño Raúl Jalil y dirigentes de Jujuy, La Rioja o San Luis que rompiendo o con disidencias internas contribuyeron también a que La Libertad Avanza tenga al menos la primera minoría. Aún así, la pelea será ley a ley.
La llegada de los F-16: un hito militar, un discurso crítico de Milei con el kirchnerismo y un vuelo rasante por el centro porteño
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Los aviones representan la recuperación del poder supersónico de la Fuerza Aérea. El Presidente los recibió en Córdoba y reivindicó el valor de los militares. Concentraciones espontáneas en Buenos Aires y Río Cuarto
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Un hito militar. Un hecho político. Y un encuentro popular espontáneo. La presentación pública de los seis primeros F-16, de un total de 24 que fueron adquiridos por el Gobierno a Dinamarca, combinó esta mañana atípica en Buenos Aires y en Córdoba la recuperación del poder supersónico aéreo, la reivindicación del presidente Javier Milei del valor las Fuerzas Armadas, y una expresión popular espontánea de la gente que fue testigo del primer vuelo de esas aeronaves.
Minutos después de las 8 de la mañana, cuando la luz apenas se filtraba sobre los edificios del centro porteño, un estruendo seco quebró la rutina de la ciudad. Desde la Costanera Norte, seis F-16 daneses —cuatro biplazas y dos monoplazas— aparecieron en formación cerrada en el cielo de la Ciudad de Buenos AireEl recorrido, calculado para dejar una marca visual y sonora, cruzó Plaza de Mayo, Avenida 9 de Julio, el Obelisco y la Plaza del Congreso. Los cazas ingresaron a unos 2.000 pies de altura (algo más de 600 metros) al pasar el eje central de la capital, exhibiendo potencia y velocidad como no se veía desde hacía décadas.
Cientos de personas se reunieron en la Casa Rosada, el Obelisco y la Plaza de Mayo, atraídas por un espectáculo atípico y, para algunos, histórico. Mientras unos salieron a buscarlos, la mayoría se topó con la sorpresa. Hubo aplausos, gritos y muchas banderas y remeras de Argentina. Celulares en alto y asombro por el estruendo.
El Gobierno había hecho una convocatoria por redes sociales y esas imágenes espontáneas tuvieron un impacto simbólico: la ciudad, por un momento, alzó la vista.
Ese sobrevuelo fue el prólogo de una jornada planificada por la Casa Rosada: el arribo oficial de los F-16 al Área Material Río Cuarto y el acto central liderado por Javier Milei, quien voló de Buenos Aires a Córdoba mientras seguía la operación y preparaba el discurso que reiteraría más tarde: Argentina volvía a tener “ángeles protectores” en sus cielos.
El acto estuvo encabezado por el presidente, que fue acompañado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y los ministros Luis Petri (Defensa), Diego Santilli (Interior), Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación) y Pablo Quirno (Cancillería), entre otros, y los jefes de las tres Fuerzas Armadas y el Estado Mayor Conjunto.
En Río Cuarto, el clima fue diferente: menos sorpresa, más expectativa. Vecinos acostumbrados a la presencia militar se acercaron desde temprano para ver el arribo de los cazas y la llegada del Presidente. Familias, banderas argentinas, mate y veteranos de las Fuerzas Armadas se mezclaron en una escena donde la curiosidad tenía un tinte emotivo. La pista se alistó para el recibimiento y el desarrollo del acto oficial.
El Presidente arribó a Las Higueras, en las afueras de Río Cuarto, cuando los aviones estaban surcando el cielo porteño. Milei eligió el evento como doble plataforma: destacar la magnitud histórica de la compra y enviar un mensaje político interno con elogios, reproches al kirchnerismo y definiciones estratégicas.
Insistió en que la llegada de los cazas representa la recuperación del poder supersónico de la Fuerza Aérea, una mejora insoslayable tras décadas de dependencia de flotas antiguas con capacidad disuasiva limitada. Es que los míticos Mirage que pelearon en la Guerra de Malvinas ya son historia.
Milei apeló a la épica militar: habló de “ángeles protectores”, “custodios del espacio aéreo argentino”, de un país que “se toma en serio a sí mismo” y de un Estado que respeta nuevamente a sus Fuerzas Armadas. Los aviones cazas, detenidos tras el escenario, reforzaron esa narrativa de reivindicación, mientras el Presidente apuntó contra las administraciones anteriores peronistas.
La noción de “restitución” fue transversal a toda la jornada. Milei sostuvo que las Fuerzas Armadas fueron “destratadas durante décadas” por “intereses ideológicos y partidarios”, una responsabilidad que adjudicó directamente al kirchnerismo. Señaló que los gobiernos previos desfinanciaron la defensa, demonizaron a los militares y degradaron el vínculo con la sociedad civil. Presentó la compra de aviones como la consecuencia de un “giro histórico” y una reivindicación del rol de las Fuerzas Armadas en la vida nacional.
El Presidente dedicó varios tramos a la crítica al kirchnerismo y lo acusó de usar la memoria de la última dictadura para obtener rédito político y crear un clima en el que las Fuerzas Armadas quedaron como enemigos internos antes que como instituciones profesionales. Propuso una definición de soberanía basada en el crecimiento económico y la capacidad militar: “No hay soberanía sin prosperidad económica y sin fuerzas capaces de defenderla”, afirmó. El objetivo es impulsar una idea de soberanía anclada en la capacidad real de disuasión.
En ese contexto, los F-16 pasaron de ser simples aviones a constituirse en símbolo político: máquinas que refuerzan una visión de país, alineado con potencias occidentales y capaz de “hacerse respetar”. Milei evocó el pasado argentino y ubicó la compra de los cazas como el primer paso hacia la recuperación de esa grandeza, uniendo pasado y futuro en una misma narrativa.
El acto también incluyó la transición en el Ministerio de Defensa. Luis Petri, uno de los ministros del Gabinete más elogiado por Milei, dejará su cargo para asumir como diputado nacional. Milei sostuvo que la adquisición de los F-16 era “su legado” y elogió su desempeño como “notable”, pero aprovechó para justificar la designación del teniente general Carlos Alberto Presti como sucesor. Defendió el nombramiento, desestimando críticas “infantiles” y resaltando la idoneidad profesional y la integridad moral de Presti. Diferenció estos valores de “la casta política” y presentó el cambio como profesionalización, no como un retroceso.
Mientras Milei desarrollaba estas definiciones, los aviones permanecían de fondo. La compleja travesía comenzó el 28 de noviembre en Vojens, Dinamarca, con escalas en Zaragoza (España) y Gando (Islas Canarias), y el cruce del Atlántico con apoyo de aviones cisterna KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Tras aterrizar en Natal, Brasil, la flota completó el tramo final a Río Cuarto. El grupo estaba compuesto por cuatro F-16BM, dos F-16AM, un Boeing 737 T-99 “Islas Malvinas” y un KC-130H en tareas de rescate.
El Ministerio de Defensa relató en detalle el operativo durante los días previos, remarcando la magnitud logística y la cooperación internacional. La compra constituye la primera entrega de un total de 24 aeronaves dentro de un plan de modernización que el oficialismo quiere convertir en bandera de gestión. Para el Gobierno, el regreso del poder supersónico trasciende lo técnico: es un mensaje geopolítico, una señal de alineamiento estratégico.
En Buenos Aires, la reacción popular espontánea fue leída por el Gobierno como expresión de respaldo ciudadano. Funcionarios y cuentas oficiales difundieron las imágenes de vecinos observando el vuelo, celulares en alto, reflejando una conexión con valores de orden, seguridad y orgullo nacional. Aunque no se trató de una movilización organizada, el oficialismo capitalizó el episodio en medio de un clima político tenso.
En Río Cuarto, los vecinos se reunieron en los accesos a la base militar. Familias y curiosos se acercaron a presenciar una escena infrecuente: los cazas, con matrículas danesas aún visibles, sintetizaban la modernización tecnológica de la Fuerza Aérea y la continuidad histórica de la actividad aeronáutica en la región.
El acto tuvo un tono general de reivindicación. Tras años de escasa atención pública sobre temas militares, la llegada de los F-16 devolvió el foco al debate sobre la defensa nacional. Milei aprovechó el escenario para reafirmar su premisa: un país soberano requiere un sistema de defensa robusto y una economía que lo sustente. El evento articuló discurso político, demostración técnica y presencia popular, en lo que el Gobierno considera un evento paradigmático.
En el cierre, Milei reincidió en la mística libertaria: habló de “la fuerza del cielo”, de la protección divina, del destino histórico argentino. Una mezcla de retórica religiosa, épica libertaria y relato fundacional que buscó dotar de trascendencia a la jornada, con los F-16 como símbolo de una nueva etapa.
Cerrada la ceremonia, los aviones quedaron listos para su integración plena a la Fuerza Aérea Argentina. Técnicos iniciaron tareas de puesta a punto y las conversaciones y comentarios persistieron en el exterior. En Buenos Aires, los videos del vuelo seguían circulando; en Río Cuarto, las familias empezaron a retirarse. En ambos sitios había una sensación compartida de excepcionalidad.
Para Milei, la jornada sirvió como consolidación de varios frentes: fortaleció su alianza con las Fuerzas Armadas, profundizó la disputa con el kirchnerismo, fijó su definición sobre la soberanía. Los aviones —su velocidad, su historia y su potencia— se convirtieron en puente entre política y sociedad, escenario que el Gobierno aspira a repetir.
Al final del acto, cumplido el objetivo oficial, la Argentina exhibió su renovada capacidad militar y el Estado reivindicó la mirada hacia el cielo como espacio estratégico.