El modelo de crecimiento de una de las ciudades más emblemáticas de la Patagonia se encuentra frente a un giro de 180 grados. El Ejecutivo de San Martín de los Andes avanza en una reforma integral del Código de Planeamiento Urbano, cuya presentación oficial está prevista para septiembre de 2026, con un eje central que ya genera fuertes debates: la posibilidad de construir en altura fuera del microcentro.
Actualmente, la normativa vigente pretende un perfil de ciudad de baja densidad en privilegio de la vivienda unifamiliar en lotes amplios. Sin embargo, tras un año de trabajo de una consultora externa, el municipio busca romper con este esquema para dar respuesta a una problemática que asfixia a los vecinos: el precio prohibitivo del suelo y la escasez de alquileres.
El intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti, fue tajante al explicar la necesidad del cambio. Según el jefe comunal, el esquema tradicional de desarrollo ya no es inclusivo. “El esquema de la casita con el lote alrededor hoy es inaccesible por el valor de la tierra en San Martín”, afirmó, advirtiendo que esta falta de opciones genera un círculo vicioso de alquileres exorbitantes.
La propuesta oficial apunta a una redensificación estratégica. El objetivo es fomentar la construcción de departamentos y propiedad horizontal, pensando especialmente en los nuevos perfiles demográficos de la localidad, como matrimonios jóvenes con hijos pequeños que hoy no encuentran lugar en el mercado inmobiliario local.
Ante el temor de los sectores que se oponen a la reforma y denuncian una posible «pérdida de identidad» del paisaje cordillerano, Saloniti marcó una línea roja clara: el casco histórico mantendrá su fisonomía actual.
“San Martín no se va a desconfigurar; el perfil urbano del microcentro se mantiene porque es nuestra identidad”, aseguró el intendente, con el fin de calmar las aguas entre los sectores conservadores y las juntas vecinales.
La reforma implica habilitar excepciones en zonas específicas donde la infraestructura (servicios de agua, cloacas y accesibilidad) permita una mayor carga edilicia. El desafío para el Concejo Deliberante y la comunidad será encontrar el equilibrio justo: modernizar la oferta habitacional sin colapsar los servicios ni dañar el entorno natural que hace de San Martín un destino único.
A medida que se acerque la fecha de presentación del nuevo Código de Planeamiento Urbano, se espera que las voces a favor y en contra intensifiquen un debate que, en definitiva, definirá qué tipo de ciudad será San Martín de los Andes en las próximas décadas.
Los bienes comunes del Sur se despojan por diseño. Agua, litio, datos y salud obedecen a una misma gramática: identificar lo colectivo, debilitar su protección jurídica y transferir su valor al capital. Argentina se ha convertido en el laboratorio más visible de esa operación.
El debate actual en Argentina sobre laLey de Glaciareses el caso testigo de una dinámica regional. Lo que ocurre hoy en los Andes argentinos —con el intento de desbloquear la frontera minera para favorecer la rentabilidad corporativa— prefigura una reorganización territorial que sacrifica vida por renta. Esta arquitectura de la escasez opera bajo una premisa única: producir carencia en lo público para habilitar la apropiación privada de recursos colectivos.
Mientras en Buenos Aires se denuncia un «ocultismo» en el trámite legislativo para silenciar una movilización ciudadana queya supera los 100.000 inscriptospara las audiencias, el Senado dio media sanción el 27 de febrero a una reforma querestringe la proteccióna las zonas con “función hídrica específica” y amplía el margen de decisión de provincias mineras como Salta, Catamarca, San Juan y Mendoza.
El intento de frenar esa participación llegó hasta los tribunales:la Justicia rechazó la medida cautelar que buscaba suspender las audiencias, al considerar que los inscriptos cuentan con vías alternativas de participación. El proceso continúa su curso.
Pendiente aún en Diputados,la hoja de ruta se terminó de trazar en el piso 15 de la torre delJPMorgan Chaseen Nueva York. Allí, ejecutivos de Rio Tinto, McEwen Mining y First Quantum Minerals plantearon sin rodeos que la protección de áreas periglaciares constituye un obstáculo para sus proyectos.
El panel fue moderado por Daniel González Casartelli, ex CEO deYPFy miembro del directorio deAdecoagro, empresa constituida en Luxemburgo: el mismo funcionario llamado a regular la actividad minera participó así en un foro financiero junto a corporaciones que presionan para flexibilizar la legislación ambiental.
Los glaciares son infraestructura hídrica: regulan cuencas, alimentan ríos y sostienen ecosistemas.Su destrucción no es efecto colateral del progreso sino el resultado directo de un modeloqueantepone la renta corporativa a la vida. Poblaciones indígenas y campesinas de la Puna, la Cordillera y la Patagonia sufren primero la escasez de agua provocada por la minería periglaciar. El cianuro y los químicos de lixiviación dejan impactos irreversibles.Esa es la química del despojo.
Del hielo a los servidores: la soberanía que nadie nombra
Glaciares, litio, datos y salud están unidos por una lógica de despojo que atraviesa recursos, información y cuerpos, y que concentra poder y valor en pocas manos.
El litio, denominado eloro blanco del siglo XXI, concentra esta tensión con especial claridad. En el triángulo que comparten Argentina, Bolivia y Chile se encuentramás del 60% de las reservas mundialesde este mineral, indispensable para la transición energética global. La extracción masiva en salares altiplánicos —ecosistemas frágiles, vinculados a acuíferos profundos— genera una presión hídrica sin precedentes sobre comunidades que ya enfrentan escasez.La transición verde del Norte Global se financiacon la desposesión hídrica y territorial del Sur.
Bolivia nacionalizó el litio vía Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), reorientando renta hacia el Estado e industrialización soberana. Un proyecto que, aunque enfrenta serias dificultades técnicas y financieras, interpela a la región:¿se puede recuperar la renta de bienes comunes sin reproducir la lógica extractiva que los destruye?
Audiencia pública ley de glaciares.
Foto: Prensa Diputados
Existe unadimensión del despojoque suele ser invisible: el control de las infraestructuras digitales. Los datos ambientales que monitorean el retroceso de un glaciar, los mapas de reservas de litio o las historias clínicas de millones de personas no viajan por un éter neutral. Se almacenan y procesan en servidores de Amazon, Google o Microsoft, fuera del alcance regulatorio de cualquier Estado latinoamericano. Es la nueva frontera extractiva:así como se extrae litio sin dejar el agua, se extraen datos estratégicos sin moverlos del territorio,pero su gobernanza y su valor quedan en manos extranjeras.Quien controla esa información decide, en última instancia,qué se sabe, qué se explota y qué cuerpos se atienden.
La intemperie sanitaria: donde el despojo llega al cuerpo
La misma lógica que avanza sobre los glaciares y los datos opera sobre los sistemas de salud.La crisis sanitaria en América Latinaes la expresión de una transformación estructural que convierte derechos sociales en mercancías. Una racionalidad neoliberal reorganiza el campo sanitario bajo criterios de rentabilidad y traslada progresivamente el costo de la atención hacia la población. Lo que emerge es una formasistemática de desposesión: la extracción de valor social desde los sistemas de cuidado hacia circuitos privados de acumulación. Esta dinámica opera mediante unaplusvalía sanitaria: El valor social que produce el sistema público de salud no retorna a él: se transfiere hacia circuitos privados de acumulación. Lo hacen los laboratorios con patentes que sostienen precios inaccesibles, las aseguradoras que lucran con la intermediación, y las empresas que tercerizan servicios esenciales pagando menos y cobrando más al Estado.
El Senado ya aprobó la modificación de la Ley.
Foto: Comunicación Senado
El caso argentino es el más nítido de la región. Con elDNU 70/23, lo que en otros países tomó años se comprimió en un solo instrumento legal: programas desfinanciados, medicamentos esenciales que dejaron de llegar y un sistema reconfigurado para favorecer a los operadores privados. No fue una respuesta de emergencia: fue una transferencia planificada de valor público al sector privado.
El resultado es unapedagogía del desgasteque naturaliza la escasez. La degradación instala en la vida cotidiana una narrativa conocida: no hay turnos, no hay insumos, no hay presupuesto. Bajo ese discurso se construye la idea de que el Estado es incapaz de sostener el derecho a la salud. Esta narrativa empuja a sectores de la población hacia soluciones privadas que, en la práctica, resultan inaccesibles para las mayorías. La expulsión del sistema público no integra a esos sectores al mercado: los deja expuestos a una verdaderaintemperie sanitaria.
La disputa es una sola
El desafío es revertir lo que el neoliberalismo fragmentó: restituir la salud como bien público, los glaciares como reservas estratégicas de la humanidad, el agua como derecho inalienable y el territorio como espacio de vida.La disputa es una solaporque el despojo es uno solo: opera en los cuerpos sin medicamentos, en los ríos que pierden caudal, en los suelos contaminados y en los datos estratégicos que se procesan fuera de toda soberanía. Recuperar esa plusvalía —sanitaria, hídrica, territorial, tecnológica— y ponerla al servicio de un proyecto colectivo de vida es la tarea política central de nuestra época. No hay transición posible sin justicia. El tiempo presente exige voluntad política capaz de redistribuir poder, recursos y condiciones dignas de existencia.
Presentan libro que releva emprendimientos vitivinícolas ubicados en la Patagonia
El fotógrafo y diseñador gráfico, Guillermo Olivera, presentó hoy por la mañana el libro “Terroir de la Patagonia” ante diputados y diputadas que integran la comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología. La publicación recopila información e imágenes de cerca de 70 bodegas ubicadas en distintas regiones patagónicas y de zonas linderas a la margen sur del río Colorado en la provincia de Buenos Aires.
“Recorrí bodegas y emprendimientos vitivinícolas chicos y grandes. Quiero incluir a todos los elaboradores de vino en un catálogo sin importar su tamaño y dimensión. Quiero que la gente los pueda conocer”, expuso el realizador al indicar que para cada bodega se elaboró un texto y un cuerpo fotográfico en el que se detallan el tipo de cepa cultivada, la cantidad de hectáreas en producción, los servicios turísticos que brinda el emprendimiento, el sistema de riego que se aplica a la vid, datos de altitud y climatología, y la historia que ofrece el lugar.
En ese sentido, Olivera señaló que el libro retrata con 420 fotografías y mapas a escala de las diversas variedades y formas que pueda adoptar la producción vitivinícola en la región. También aclaró que la intención es poder ampliar la cantidad de establecimientos relevados y servir como una guía que le permita a turistas e interesados conocer la manera de poder ubicarlas. Añadió que la primer publicación se realizó en septiembre de 2025 y que a la fecha solo cuenta con una tirada apenas superior a los 200 ejemplares.
A la vez, el cuerpo trató una iniciativa de interés referida a la participación de la escuela municipal de danzas de Senillosa en el certamen All Dance Sudamérica 2026, evento que tendrá lugar en Brasil entre el 8 y el 12 de abril. La comisión funcionó sin el quórum reglamentario.
El debate por el rol de los profesionales en conflictos familiares ya no es solo nacional: también empieza a tener fuerte repercusión en Neuquén y Río Negro.
En los últimos días, una investigación judicial a nivel país puso bajo la lupa a una presunta red de psicólogas acusadas de elaborar informes falsos de abuso infantil que habrían sido utilizados para separar a padres de sus hijos.
Según denuncias impulsadas por abogados y familias, estos informes habrían tenido un peso determinante en decisiones judiciales, incluso en casos donde luego no se lograron sostener las acusaciones.
Un caso en la región que enciende alarmas
En paralelo, en la Patagonia ya existen antecedentes que generan preocupación.
En Cipolletti, un psicólogo fue sancionado por falta de ética profesional en el marco de una causa por abuso sexual, tras detectarse irregularidades en su intervención.
El caso fue confirmado por organismos profesionales y puso nuevamente en discusión el rol de los especialistas en procesos judiciales sensibles.
Aunque se trata de situaciones distintas, ambos escenarios comparten un punto en común: el peso de los informes psicológicos en decisiones que afectan directamente vínculos familiares
El rol clave de los informes en la Justicia
En causas de familia, los informes profesionales suelen ser determinantes.
Definen regímenes de contacto, restricciones y, en muchos casos, el vínculo entre padres e hijos.
Por eso, cuando estos informes son cuestionados, el impacto es profundo y genera preocupación tanto en la Justicia como en la sociedad.
Padres que empiezan a alzar la voz
A nivel nacional, cada vez son más los padres que denuncian haber sido alejados de sus hijos en base a informes que consideran inconsistentes o directamente falsos.
Algunos casos incluso derivaron en investigaciones judiciales por presunto falso testimonio y otras irregularidades.
Este fenómeno, que hasta hace poco parecía aislado, hoy muestra señales de repetirse en distintos puntos del país.
La Patagonia no queda afuera del debate
En Neuquén y Río Negro, el tema comienza a instalarse con fuerza.
Casos como el de Cipolletti funcionan como antecedentes concretos que alimentan una discusión más amplia sobre controles, ética profesional y equilibrio en las evaluaciones.
En ámbitos judiciales y familiares ya se habla de la necesidad de revisar protocolos y garantizar mayor transparencia.
Un debate incómodo, pero cada vez más visible
Mientras algunos sectores defienden el rol de los profesionales y la necesidad de actuar ante cualquier sospecha, otros cuestionan lo que consideran posibles sesgos o errores que pueden tener consecuencias graves.
El desafío, coinciden especialistas, es encontrar un equilibrio: proteger a los menores sin generar decisiones injustas y con evaluaciones realmente objetivas
El reclamo: más control y transparencia
El punto en común entre los distintos casos es claro:
En el centro de la discusión aparece una pregunta que empieza a resonar cada vez más fuerte en todo el país, y ahora también en la región:
qué pasa cuando un informe profesional puede cambiar la vida de una familia.
En vísperas de Semana Santa -una de las fechas más significativas del calendario religioso-, Neuquén se prepara para recibir a visitantes que buscan algo más que un viaje: una experiencia de introspección, encuentro y conexión con el entorno. En el ámbito turístico, estos días se viven como una “micro temporada alta”, que invita a detener el ritmo cotidiano y reencontrarse con la naturaleza y las tradiciones.
En este contexto, el turismo religioso cobra un rol central, movilizando a fieles y viajeros que recorren distintos puntos del territorio en busca de celebraciones, peregrinaciones y espacios de reflexión.
Una de las novedades más relevantes es que Junín de los Andes será sede del 19º Encuentro Nacional de Turismo Religioso, del 7 al 10 de mayo. La ciudad fue seleccionada tras una postulación presentada en San Luis, en un trabajo articulado entre el gobierno provincial y el municipio, y se espera la participación de especialistas, empresarios y referentes del sector de toda Sudamérica.
Mientras tanto, desde la subsecretaría de Turismo se avanza en el fortalecimiento del denominado Camino de la Fe, un producto turístico y espiritual que se extiende a lo largo de más de 800 kilómetros. Esta iniciativa integra capillas, monumentos, sitios históricos y espacios sagrados que invitan a descubrir la riqueza cultural y religiosa del territorio neuquino.
El proyecto contempla la instalación de cartelería interpretativa en distintos puntos del recorrido, aportando información clave para los visitantes y mejorando la experiencia en cada sitio. A lo largo del camino se pueden encontrar más de 40 capillas y espacios de culto que forman parte del patrimonio vivo de las comunidades.
La propuesta refleja también la diversidad cultural de la provincia: mientras en el norte predomina la impronta salesiana, en el sur se destaca la herencia de los misioneros jesuitas y la interculturalidad con las comunidades mapuche, que aportan una mirada única a las expresiones de fe.
En paralelo, el avance de obras de pavimentación en rutas estratégicas mejora la conectividad entre localidades y facilita el acceso a estos puntos de interés. Esta inversión resulta clave para consolidar el desarrollo del turismo religioso y potenciar su impacto en las economías regionales.
Junín de los Andes, considerado uno de los epicentros de esta modalidad turística, concentra algunos de los sitios más representativos. Entre ellos se destacan el Santuario Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña, y el parque escultórico Vía Christi, un recorrido pedestre que combina arte, espiritualidad e historia.
Este parque, que se extiende por más de dos kilómetros, incluye esculturas y bajorrelieves que recrean escenas del evangelio, integradas con elementos de la cultura mapuche y reflexiones contemporáneas. Su punto culminante es el Cristo Luz, una imponente obra que se recuesta sobre la ladera del cerro y simboliza la presencia divina en la naturaleza.
Como parte de un proyecto a futuro, el gobierno provincial avanza en la implementación de un sistema de transporte turístico para el Vía Christi, reutilizando medios que anteriormente funcionaban en el cerro Chapelco. Esta iniciativa busca mejorar la accesibilidad, ampliar la oferta y generar nuevas oportunidades de desarrollo en la localidad.
A pocos kilómetros, en el paraje San Ignacio, se encuentra la capilla que resguarda los restos del beato Ceferino Namuncurá, otro de los puntos de gran relevancia para los visitantes. Su arquitectura, inspirada en un kultrun, sintetiza el encuentro entre la fe cristiana y la cosmovisión mapuche.
El turismo religioso en Neuquén se completa con una red de celebraciones y espacios que atraviesan toda la provincia, desde las festividades del norte hasta templos y parroquias en distintas ciudades. En cada uno de estos lugares, la fe se transmite de generación en generación, consolidando una identidad que hoy también se comparte con quienes llegan desde distintos puntos del país y del mundo.
En las aguas persistentes del río Limay, donde el viento patagónico modela los álamos y la historia se filtra entre los canales de riego, la Piscicultura de Plottier permanece como uno de los símbolos más silenciosos y profundos de la identidad local.
Antes de que existieran los piletones y los alevinos, aquí funcionó, en 1908, la primera Estación de Bombeo sobre el río Limay. Diseñada por el ingeniero César Fattore, fue una obra pionera en la irrigación mecánica de la Norpatagonia. Motores a vapor, bombas centrífugas y calderas traídas de Europa permitían elevar hasta 800 litros de agua por segundo. Aquella infraestructura transformó el paisaje árido en chacras productivas y convirtió a Laguna Larga —el antiguo nombre de Plottier— en un enclave agrícola estratégico, incluso antes de la construcción del Dique Ballester.
Primera Estación de Bombeo sobre el río Limay, en Plottier /Foto gentileza
Durante dos décadas, el agua impulsada desde ese punto dio vida al valle. Pero en 1928 el sistema fue reemplazado por uno de riego por gravitación. Las máquinas se desmontaron y el edificio quedó como una estructura sólida, testigo de una etapa fundacional.
En 1941, el predio inició su segundo gran capítulo: la creación de la Piscicultura Río Limay. Allí comenzó la cría y liberación de alevinos destinados a poblar ríos y lagos patagónicos. Donde antes se bombeaba agua para regar, ahora se cultivaban peces para fortalecer ecosistemas.
Millones de alevinos fueron criados en Plottier y liberados en distintos cursos de agua de la provincia. Truchas y salmones pasaron por estas piletas antes de integrarse a la red natural de la Patagonia. El lugar se convirtió en una pieza estratégica de la política ambiental y productiva neuquina, moldeando también la identidad regional vinculada a la pesca deportiva y la relación con los ríos.
Pero la historia no se detuvo allí
En 1992, la piscicultura incorporó un enfoque pedagógico que marcó a generaciones. Comenzaron las visitas escolares, las siembras educativas y las experiencias directas con el ciclo de vida de los peces. Niñas y niños que liberaban un alevino en el agua entendían, con las manos sumergidas, que el ambiente no es una abstracción.
En ese mismo predio funcionó además la Escuela Nº 60, el primer establecimiento educativo de Plottier. Educación, producción y territorio siempre convivieron aquí.
Hoy, en el marco del 91 aniversario de la localidad, la Piscicultura de Plottier atraviesa una nueva etapa: la de su puesta en valor como espacio integral de promoción y educación ambiental.
La Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, dependiente del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, impulsa un proyecto que busca transformar el predio en un Centro Ambiental, Histórico y Cultural, articulando con actores privados, organizaciones de la sociedad civil y áreas educativas.
La propuesta contempla la restauración del patrimonio arquitectónico original, la modernización de la infraestructura técnica, la incorporación de tecnologías más sostenibles y la creación de espacios museográficos que narren la historia del riego, la piscicultura y la transformación productiva del valle.
Se trata de un cambio de paradigma: no solo conservar peces, sino también memoria y conciencia ambiental.
Predio de la Piscicultura de Plottier
El nuevo enfoque apunta a fortalecer el vínculo con escuelas, universidades, ONGs ambientales y emprendimientos privados comprometidos con el desarrollo sostenible. La articulación público-privada permitirá potenciar actividades educativas, visitas guiadas, talleres y programas de sensibilización ambiental.
Iniciativas como la Promesa Ambiental y el programa Guardianes Ambientales encuentran en este predio un escenario natural: un lugar donde el aprendizaje es tangible, donde el agua y la biodiversidad no son conceptos lejanos sino experiencias concretas.
En verano, el predio abre de lunes a viernes, de 9 a 13, con entrada libre y gratuita. Los visitantes pueden recorrer los piletones, conocer el laboratorio, caminar por los senderos educativos y comprender el trabajo silencioso que se realiza desde hace más de ocho décadas.
Pero la Piscicultura no es solo una visita turística. Es una síntesis de lo que fue y lo que puede ser Plottier: una ciudad nacida del agua, fortalecida por la producción y proyectada hacia el futuro desde la educación y el cuidado ambiental.
En tiempos donde el crecimiento urbano suele desconectarse de sus raíces, este espacio recuerda que la historia de la ciudad está profundamente ligada al río y a las decisiones colectivas que transformaron el territorio.
Las aguas del Limay siguen fluyendo. Y en ellas viaja una memoria que no se detiene: la de quienes regaron las primeras chacras, la de quienes criaron peces para poblar ríos, la de quienes hoy diseñan un nuevo espacio de educación ambiental para las próximas generaciones.
A 91 años de su fundación, Plottier celebra no solo su crecimiento, sino también su capacidad de resignificar sus espacios históricos. La Piscicultura es parte de esa identidad: un puente entre el pasado productivo y el futuro sostenible.
Porque hay lugares que no solo conservan agua o peces. Conservan historia. Y ahora, también, proyectan futuro.
Rewilding en la Patagonia: la vida de Sofía, entre el silencio y la restauración de la naturaleza. Agencia Ambiente.
El viento no se detiene nunca en la estepa. Sopla de costado, levanta polvo, corta la cara y, con el tiempo, también ordena. En ese paisaje abierto del noroeste de Santa Cruz, donde el horizonte parece no terminar, hay una escena que se repite todos los días: personas que monitorean, trasladan, cuidan. Lo hacen en silencio, lejos de todo, con la paciencia de quienes saben que el tiempo de la naturaleza no es inmediato.
Ahí trabaja Sofía Ocampo. Podría haber elegido otro camino. Consultorios, ciudades, una rutina más previsible. Pero algo cambió cuando todavía era estudiante en la Universidad Nacional de La Rioja. No fue una clase ni un examen, fue un puma.
Había llegado atropellado al hospital-escuela donde hacía sus prácticas. Participó del tratamiento, del seguimiento, de la recuperación. Pero lo que le quedó no fue solo la imagen del animal volviendo a ponerse en pie. Fue otra cosa. “Estábamos tratando un animal, pero también estábamos ayudando al ecosistema”.
Animales libres son reubicados para reconstruir ecosistemas y restablecer equilibrios naturales.
Esa frase le quedó dando vueltas. Ahí empezó a correrse, casi sin darse cuenta, hacia otro lugar. Llegaron los voluntariados, los primeros contactos con la conservación y, más adelante, el rewilding como una forma concreta de hacer. El camino la llevó al sur, al Parque Patagonia. Y ahí, en medio de la inmensidad, encontró algo que no sabía que estaba buscando. “Ahí descubrí lo que era el verdadero silencio”.
No es la ausencia de sonido, sino otra cosa, una forma de escuchar distinto. El viento, los pasos, los animales a lo lejos. Un paisaje donde no hay límites claros y donde el cuerpo se acomoda a otra escala. “Nada es predecible”, resume sobre su rutina. Y en esa frase aparece buena parte del desafío. “Tenés que estar preparado, ser flexible y adaptarte constantemente a la especie, al momento y al animal”, dice Sofía.
Su día a día cambia todo el tiempo: puede incluir planificación de capturas, monitoreo, anestesias, traslocaciones, seguimiento en libertad o tareas de cuarentena. A eso se suma el contexto: el clima, el viento, las distancias largas. “Vivimos bastante aislados”, cuenta, como quien describe una condición que ya forma parte de la elección.
Entre tantas experiencias, hay una que la marcó especialmente. El envío de choiques entre Argentina y Chile. Un proceso complejo, inédito, que implicó capturar animales silvestres y liberarlos también en estado silvestre. “Fue la primera traslocación silvestre a silvestre entre ambos países”, explica.
El trabajo exigía precisión, coordinación y responsabilidad, nada podía fallar. “Fue súper emocionante”, dice. Y en esa emoción aparece algo más profundo: “Son esos momentos en los que entendés la magnitud de lo que estás haciendo por la conservación”.
Provincias argentinas articulan acciones para devolver especies a ambientes donde se extinguieron.
Porque en la Patagonia no se trata solo de cuidar lo que queda, se trata de reconstruir lo que falta. “El rewilding es una forma de conservación que busca restaurar ecosistemas completos. La idea es recuperarlos, muchas veces a través de la reintroducción de especies que ya se extinguieron localmente”.
En ese proceso, cada especie cumple un rol. “Cuando falta una, el sistema pierde el equilibrio”. Por eso, el objetivo final no es intervenir para siempre, sino lo contrario. “Apuntar a que la naturaleza vuelva a funcionar por sí sola, devolver a los ecosistemas la dinámica original que tenían”. Pero hay algo más. “El rewilding también tiene que ver con las personas”. Restaurar ecosistemas implica también reconstruir vínculos, generar oportunidades, recuperar formas de habitar el territorio.
Sofía lo ve en lo cotidiano, en ese entramado que se arma entre equipos, comunidades y paisaje. Nada de eso es inmediato, es un trabajo lento, muchas veces invisible, pero constante, como el viento.
Devolver especies, reconstruir ecosistemas
En silencio, también, crece una red. No se ve en los mapas turísticos ni en las agendas políticas diarias, pero atraviesa provincias, equipos técnicos y organizaciones. Tiene un objetivo concreto: devolverle vida a ecosistemas donde algunas especies desaparecieron.
La herramienta central son las translocaciones “de silvestre a silvestre”: trasladar animales libres desde lugares donde abundan hacia otros donde están extinguidos o en niveles críticos. No es solo mover fauna. Es rearmar piezas de un sistema que dejó de funcionar.
A diferencia de los programas con animales en cautiverio, estas translocaciones utilizan individuos silvestres, lo que mejora la adaptación y eleva las tasas de éxito. Es una estrategia extendida a nivel global, con miles de traslados anuales en África, Europa, Asia y otros países, mientras que en Sudamérica recién comienza a desarrollarse, con Argentina entre los más avanzados.
En ese esquema, Rewilding Argentina se convirtió en uno de los actores clave, junto a gobiernos provinciales y científicos que coordinan cada proceso. Detrás de cada traslado hay una lógica más profunda: restaurar relaciones. Porque el rewilding no busca solo proteger lo que queda, sino recuperar lo que se perdió. Reintroducir especies, recomponer cadenas alimentarias y permitir que la naturaleza vuelva a autorregularse.
Los ejemplos ya empiezan a multiplicarse. Desde Santa Cruz se enviaron guanacos hacia el Chaco. Desde Corrientes salieron yaguaretés para recuperar su presencia en otras regiones. Ocelotes viajaron entre provincias y los osos hormigueros rescatados encontraron un nuevo lugar en ecosistemas donde habían desaparecido.
Incluso hay cruces internacionales, como el envío de choiques desde Argentina hacia Chile, en un intento por recuperar poblaciones en la región de Aysén. A diferencia de otros programas, estos trabajos se realizan con animales que ya viven en libertad. Eso acelera la adaptación y mejora las probabilidades de éxito.
Argentina, con su diversidad de paisajes, empieza a consolidarse como un laboratorio a cielo abierto de restauración ecológica. Y en ese proceso, la cooperación entre provincias dejó de ser excepcional, se volvió regla.
El reconocimiento en los Traveller Review Awards 2026 destaca la calidez de su gente y posiciona a la ciudad en la escena internacional.
San Martín de los Andes fue reconocida como uno de los diez destinos más hospitalarios del mundo en la 14ª edición de los Traveller Review Awards 2026, una distinción que pone en valor la calidad humana, la calidez y la vocación de servicio de toda su comunidad.
Este importante reconocimiento surge a partir de más de 370 millones de opiniones verificadas de viajeros de todo el mundo, quienes destacan a aquellos destinos que ofrecen experiencias memorables a través de la hospitalidad, la atención y el compromiso de quienes reciben a los visitantes.
En este marco, San Martín de los Andes comparte esta distinción con destacados destinos internacionales como Montepulciano (Italia), Harrogate (Reino Unido), Pirenópolis (Brasil), Takayama (Japón) y Noosa Heads (Australia), consolidando así su posicionamiento en el mapa turístico internacional.
Más allá del reconocimiento, desde la Secretaría de Turismo se destaca que este logro pertenece a toda la comunidad: cada vecino, cada prestador turístico, cada trabajador del sector y cada persona que, día a día, construye una experiencia positiva para quienes eligen el destino.
“Esto refleja algo que en San Martín de los Andes es natural: la forma en la que recibimos a quienes nos visitan. Es el resultado del compromiso de toda una comunidad que entiende al turismo como una actividad colectiva, donde cada gesto cuenta”, destacó el secretario de Turismo, Alejandro Apaolaza.
Los premios, impulsados por Booking.com, distinguen a alojamientos y destinos que sostienen estándares de hospitalidad excepcionales a lo largo del tiempo, basándose en las valoraciones reales de los viajeros.
En este sentido, la distinción no solo reafirma el posicionamiento de San Martín de los Andes como uno de los destinos más elegidos del país, sino que también pone en primer plano un valor diferencial: su gente.
Porque si hay algo que define a San Martín de los Andes no es solo su entorno natural único, sino la calidez humana que convierte cada visita en una experiencia para recordar.
El diseño no es una pasarela ni un boceto rígido en un papel, sino el momento en el que alguien se sienta frente a una máquina de coser y descubre que puede crear algo con sus propias manos.
El camino en el diseño de Marilina Fernández Iuorno fue, ante todo, una herramienta de libertad. Cuando terminó la secundaria en Roca, las opciones para estudiar diseño eran escasas. Probó con otra carrera (un poco por mandato), pero la vocación fue más fuerte. Se fue a Córdoba, se recibió de diseñadora a los 21 y volvió a su ciudad, aunque el mercado local todavía no ofrecía un horizonte claro.
“No me llenaba en absoluto lo que trabajaba, pero bueno, económicamente siendo joven, soltera, podía ahorrar”, recuerda y eso le permitió hacer un largo viaje por América durante dos años. En ese recorrido, la costura dejó de ser un título para convertirse en herramienta real de trabajo. Buscó empleo en talleres de Playa del Carmen y en los polos textiles de Colombia. “Menciono Medellín y Cali porque ahí armé grupos lindos. El trabajo grupal de los talleres, las horas de estar cosiendo y las charlas que se generan entre mujeres es algo hermoso que me llevo”.
Esa experiencia en la producción real le enseñó que saber coser es un pasaporte: “Sabiendo coser pude vivir, alimentarme y seguir. Por eso les digo a los chicos jóvenes o a la gente grande que nunca es tarde para aprender, porque es una habilidad que te permite defenderte en cualquier lugar del mundo”.
Del diseño al aula
Marilina trabaja actualmente en una escuela de oficios de Roca (exalumnos de Don Bosco) y en una academia de Neuquén (Luz, Moda y Belleza), donde su trabajo es transformar la incertidumbre en técnica. “Me di cuenta de lo que se genera en el alumno. Les abrís un camino, un sendero, hacia el sueño de cada uno. Ves en sus ojos, mientras te escuchan, que están como fanatizados”, cuenta.
A veces el entusiasmo choca de frente con la realidad del molde. Para ella, la moldería es “matemática pura” y a veces nota las caras de asombro o desorientación frente a los números y las proporciones. Sin embargo, hay un clic que lo cambia todo: “una vez que dan la primera puntada, ya arrancan”.
Ropa deportiva
En las escuelas la llaman la “chica de las lycras”. Se especializó en telas con rebote, materiales complejos que hoy son protagonistas de nuestra indumentaria cotidiana. La ropa deportiva dejó de ser exclusiva para el entrenamiento y “subió a la pasarela”, integrándose al look diario con mucha presencia. Lo que antes era solo funcional, hoy es tendencia urbana y sofisticada y, a veces, artículos exclusivos y de “lujo”.
“Las telas se han adaptado al deporte, pero también a nuestra vida diaria. Hoy por hoy está muy avanzado el tema de la tecnología aplicada a las telas: el DryFit, materiales antibacteriales o prendas térmicas”, analiza.
En su curso de ropa deportiva en Neuquén, el objetivo es demostrar que se puede ser parte de esta vanguardia con una máquina doméstica: “No hay que pensar que si no tenés una overlock no podés. Hay diferentes pies, agujas y técnicas que nos permiten confeccionar prendas únicas en casa”.
Espacios de identidad regional
Aunque reconoce que el mercado en el Alto Valle y la Patagonia no es simple por los costos y la distancia con Buenos Aires, ve un crecimiento incipiente y necesario. “Hay mucha gente trabajando en este rubro. Veo más escuelas y más diseño, de a poco se está abriendo el panorama”.
En ese contexto, Marilina valora la existencia de espacios como el suplemento Moda & Belleza. “Me encanta que se le dé lugar a la gente de la zona, a los que arrancan o a los que tienen un emprendimiento que a veces es tan lindo y nadie lo conoce. Es difícil llegar a los ojos de todos sin estos espacios”.
Para ella la costura es un lenguaje universal que no entiende de géneros ni de edades. Es un acto de paciencia y persistencia.
“Nunca bajen los brazos. Si les gusta, es para todos, si es su sueño, dénle para adelante”, dice. Es una convencida de que cada puntada es un paso más hacia la autonomía que ella encontró viajando.
El diseño a veces se traduce en animarse a cortar la tela y empezar hasta que la idea que uno tiene en mente, calce perfecto.