Tras protagonizar una fuga de película sobre la ruta Nacional 3 en el límite entre Chubut y Río Negro, finalmente atraparon a Darío Fernando “El Loco” Cárdenas. El delincuente que mantenía en vilo a toda la Patagonia, fue recapturado después del mediodía en cercanías de Sierra Grande, el operativo se había centralizado en un radio cercano al Toyota Corolla gris con el que evadió un control policial a la altura de Arroyo Verde.
Pero antes de su caída, el despliegue fue total. Desde la madrugada, el puesto caminero de Arroyo Verde se transformó en el epicentro de un operativo de máxima tensión. Todo comenzó cerca de las 2, cuando un Toyota Corolla gris ignoró la orden de detenerse y aceleró de manera brutal. En segundos, el conductor casi embiste a un policía y desató una persecución frenética por la Ruta Nacional 3.
Sin embargo, la fuga no duró para siempre. Tras unos siete kilómetros, el vehículo apareció abandonado, con las llaves puestas, en territorio rionegrino. Desde ese punto, el sospechoso se perdió en la oscuridad del campo. Ahí comenzó la verdadera cacería. Por la mañana llegaron perros rastreadores que siguieron huellas durante kilómetros, drones sobrevolando la zona y grupos especiales de ambas provincias avanzando en un terreno hostil, seco y lleno de caminos invisibles.
Además, el operativo fue coordinado al más alto nivel. Participaron efectivos del COER de Río Negro y el GEOP de Chubut, junto a Infantería, unidades de canes y personal de comisarías de la región. Incluso se utilizaron herramientas de inteligencia artificial para analizar movimientos y posibles rutas de escape. La hipótesis era clara: el hombre que huía era “El Loco” Cárdenas.
Finalmente, el cerco se cerró. Tras horas de rastrillaje en zonas rurales cercanas a Sierra Grande, el prófugo fue localizado y detenido, poniendo fin a una fuga que había encendido todas las alarmas en la región. La tensión bajó, pero dejó al descubierto el nivel de planificación y violencia con el que se movía el delincuente.
Un prontuario marcado por la violencia
Cárdenas cumplía una condena de 15 años de prisión por el asesinato de Damián Sena, cometido en 2021, un crimen que lo ubicó rápidamente en el radar de los delincuentes más peligrosos de la zona.
De hecho, su fuga tampoco fue improvisada. Días atrás, mientras era trasladado en Trelew, protagonizó una maniobra digna de una película: se arrojó por la ventana de un primer piso y escapó en una moto que lo esperaba afuera, dejando en evidencia que contaba con apoyo externo.
La Policía de Chubut comunicó el alerta a todas las fuerzas provinciales, en especial de la Patagonia. Versiones indicaban que lo habían visto en Santa Cruz, por eso lo buscaban en esta provincia, pero sin descuidar el límite norte. Por eso, cuando en Arroyo Verde un conductor escapó de un control y casi atropella a un efectivo, todas las sospechas apuntaron a él. Y no se equivocaban. Durante horas, la incertidumbre dominó el operativo, mientras peritos trabajaban sobre el vehículo abandonado en busca de rastros que confirmaran su identidad.
Ahora, con «El Loco» nuevamente tras las rejas, la investigación seguirá para determinar quiénes lo ayudaron en la fuga y cómo logró sostener su escape durante tantos días. Mientras tanto, su recaptura cierra, al menos por ahora, uno de los episodios policiales más intensos de los últimos tiempos en la Patagonia.









