Etiqueta: Irán

  • EE.UU. acusa a Irán de violar alto el fuego con ataques en Kuwait

    EE.UU. acusa a Irán de violar alto el fuego con ataques en Kuwait

    El Comando Central de Estados Unidos acusó a Irán de una «escandalosa violación del alto el fuego» tras el lanzamiento de un misil balístico contra Kuwait, que fue interceptado exitosamente por las defensas kuwaitíes. «Esta escandalosa violación del alto el fuego se da horas después de que las fuerzas iraníes lanzaran cinco ataques con drones que suponían una clara amenaza en el estrecho de Ormuz», indicó el CENTCOM en un comunicado en X, precisando que todos los drones fueron interceptados por fuerzas estadounidenses. En paralelo, el comando anunció que destruyó una estación de lanzamiento terrestre en la zona de Bandar Abbas para frustrar un nuevo ataque con drones, en una jornada de escalada que amenaza con hacer colapsar definitivamente el proceso diplomático en curso.

    La paradoja del momento no podría ser más aguda: los ataques se producen en plenas negociaciones entre Washington y Teherán para reabrir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, y en el mismo día en que el secretario de Estado Marco Rubio se reunía en Washington con el canciller paquistaní Ishaq Dar, uno de los principales mediadores del proceso. Las conversaciones llevan semanas estancadas por las condiciones del diálogo: Irán exige la liberación de activos congelados y el fin del bloqueo naval antes de discutir cuestiones nucleares, mientras Washington insiste en que las garantías atómicas deben ser parte de cualquier acuerdo inicial. El ataque contra Kuwait —un aliado del Golfo que había pedido a Trump que postergara los bombardeos— añade una dimensión regional al conflicto que complica aún más la posición de los mediadores árabes.

    El episodio se encadena con una serie de enfrentamientos militares que no han cesado pese al alto el fuego vigente desde abril. El lunes pasado, fuerzas estadounidenses atacaron sitios de lanzamiento y buques minadores iraníes en el sur de Irán en lo que el CENTCOM describió como «legítima defensa», acción que Teherán prometió responder. Con misiles balísticos sobrevolando Kuwait, drones interceptados en Ormuz y estaciones de lanzamiento destruidas en Bandar Abbas, el alto el fuego existe cada vez más solo en el papel, mientras las negociaciones de paz avanzan a un ritmo que ninguno de los dos protagonistas parece considerar urgente.

  • EEUU ataca barcos iraníes mientras negocian paz en Qatar

    EEUU ataca barcos iraníes mientras negocian paz en Qatar

    El ejército de Estados Unidos atacó sitios de lanzamiento de misiles y dos embarcaciones de la Guardia Revolucionaria iraní que intentaban colocar minas en aguas cercanas al estrecho de Ormuz, en una operación que el Comando Central calificó de «autodefensa» y que ocurrió en el peor momento posible: mientras los negociadores iraníes viajaban a Qatar para continuar las conversaciones de paz.

    «Fuerzas estadounidenses realizaron ataques de autodefensa en el sur de Irán para proteger a nuestras tropas de amenazas de las fuerzas iraníes», indicó el portavoz del CENTCOM, Tim Hawkins.

    Los ataques incluyeron la destrucción de ambas embarcaciones y un golpe adicional contra una batería antiaérea en Bandar Abbas, ciudad del sur iraní con una gran base naval próxima al estrecho. Fuentes gubernamentales estadounidenses insistieron en que el incidente «no pone en peligro el alto el fuego» y que los ataques habían concluido «por el momento».

    El secretario de Estado Marco Rubio, que se encontraba en la ciudad india de Jaipur, intentó contener el daño diplomático y reafirmó que las negociaciones continúan, aunque advirtió que resolver las discrepancias del borrador inicial tomará «unos días».

    «Va a tomar un par de días llegar a un acuerdo, incluso en los desacuerdos sobre una palabra o una frase», señaló, reiterando la fórmula ya conocida: «O va a ser un buen trato o no va a haber ninguno».

    Rubio también fue categórico sobre el estrecho:

    «El estrecho de Ormuz debe permanecer abierto de una forma u otra», afirmó

    Quedó implícita la amenaza de acción militar si las negociaciones fracasan. El funcionario precisó que este martes se mantuvieron conversaciones en Qatar, tras la llamada de Trump del fin de semana con líderes regionales que, según Rubio, permitió fijar «una alineación sólida» sobre el documento preliminar.

    El panorama negociador sigue siendo complejo. Trump sumó una nueva condición: pidió a Arabia Saudita, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania que normalicen sus relaciones con Israel en el marco de los Acuerdos de Abraham, en un gesto destinado a dar respaldo político a Netanyahu, quien observa el posible pacto con Irán con profunda desconfianza.

    Pakistán rechazó de inmediato la propuesta; ningún otro país reaccionó públicamente. El acuerdo en negociación contempla 60 días de alto el fuego prorrogables, la reapertura del estrecho sin peajes y el desbloqueo de activos iraníes congelados, con las cuestiones nucleares postergadas a una segunda fase. Con negociadores iraníes que «no parecen tener tanta prisa» como los estadounidenses, ataques militares simultáneos a las conversaciones y nuevas condiciones israelíes sobre la mesa, el camino hacia la paz sigue siendo tan estrecho como el propio Ormuz.

  • Ante posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, el precio del petróleo cae por debajo de los US0

    Ante posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, el precio del petróleo cae por debajo de los US$100

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    Los precios internacionales del petróleo retroceden hasta un 6% este lunes 25 de mayo quedando por debajo de los US$100, ante un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán en la guerra de Medio Oriente, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz.

    El Brent, referencia para Europa, cae durante esta jornada un 6,65%, cotizando en torno a 93 dólares por barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) de referencia en Estados Unidos cede un 6,2% y ronda los 90 dólares por barril.


    Se recuperan los mercados a la espera de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán


    Ambos índices de referencia caen al nivel más bajo en dos semanas, tras mantenerse elevados por la persistencia de los desacuerdos diplomáticos y el temor a un quiebre del alto al fuego vigente. Ahora con la expectativa por el fin de la guerra la tendencia es a la baja.

    El descenso en el valor del crudo está vinculado al avance en las negociaciones que permitan sellar la paz duradera entre las autoridades estadounidenses e iraníes, poniendo fin al conflicto armado y garantizando la libre circulación por el estrecho de Ormuz.

    En este contexto, los principales mercados se recuperan. El índice Euro Stoxx 50 trepa un 1,6% y en España el Ibex 35 sube un 1,9% superando los 18.300 puntos. De igual manera sucede con las bolsas de París escalando 1,5%, Fráncfort 1,29%, y Milán 1,19%.

    En el continente asiático, también se registraron alzas en los principales mercados. Tokio terminó la sesión con un avance de 2,87% y Hong Kong, de 0,86%. En Shanghái el ascenso llegó al 0,96%.

    Noticias Argentinas.


  • Caída del Precio del Petróleo: Impacto en la Economía Global

    Caída del Precio del Petróleo: Impacto en la Economía Global

    El precio internacional del petróleo cayó casi un 6% este lunes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que las negociaciones con Irán están «en gran parte acordadas». La caída del crudo podría impactar en los valores de los combustibles y en la economía regional ligada a la actividad petrolera.

    Por qué bajó el precio del petróleo

    La baja se produjo ante la expectativa de un acuerdo que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. El barril de crudo Brent retrocedió más de 5,8% y se ubicó en torno a los 94 dólares, impulsado por la posibilidad de que el petróleo iraní regrese al mercado internacional.

    Según trascendió, el borrador del acuerdo incluiría un alto el fuego de 60 días y la apertura plena del estrecho sin restricciones. Además, Irán podría retomar exportaciones petroleras mientras Estados Unidos aliviaría parte de las sanciones económicas vigentes.

    Qué dicen las partes

    Desde Washington aclararon que las negociaciones todavía no están cerradas y que el acuerdo definitivo requiere validaciones políticas y técnicas. Por su parte, desde Irán remarcaron que el programa nuclear no forma parte de las conversaciones actuales y señalaron que persisten diferencias importantes entre ambas partes.

    Los precios podrían seguir altos

    Analistas internacionales advirtieron que, pese a la caída inicial, los precios del petróleo podrían mantenerse elevados durante los próximos meses. Los daños sufridos en infraestructuras energéticas del Golfo Pérsico y las dificultades para recuperar la operatividad plena del estrecho de Ormuz son los principales factores de incertidumbre señalados por los especialistas.

    Neuquén es una de las provincias más afectadas por las fluctuaciones del precio del crudo, dado que la actividad petrolera —especialmente en la formación Vaca Muerta— representa una parte central de sus ingresos fiscales y del empleo regional.

  • Superpetroleros y buques de GNL vuelven a cruzar el Estrecho de Ormuz tras tres meses de bloqueo

    Superpetroleros y buques de GNL vuelven a cruzar el Estrecho de Ormuz tras tres meses de bloqueo

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    El tráfico comercial en el Estrecho de Ormuz comenzó a registrar sus primeros movimientos de reactivación bajo un estricto control militar. Datos satelitales de seguimiento naviero revelaron que tres buques cisterna de gas natural licuado (GNL) y un superpetrolero cargado con crudo lograron cruzar la vía marítima tras permanecer inmovilizados casi tres meses.

    Sin embargo, la crisis humanitaria y logística lejos está de resolverse: unos 20.000 marineros continúan varados en cientos de embarcaciones dentro del Golfo Pérsico.

    El conflicto bélico que involucra a Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado el pasado 28 de febrero, mantiene restringido el paso por esta garganta estratégica. Por este corredor marítimo circulaba, antes de las hostilidades, aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y GNL, lo que explica la extrema volatilidad de los mercados energéticos globales.


    Las coordenadas del desbloqueo: los cuatro buques que lograron pasar por el estrecho de Ormuz


    Según los registros de las consultoras especializadas LSEG y Kpler, citados por la agencia de noticias Reuters, las embarcaciones que consiguieron navegar la ruta obligatoria impuesta por Teherán son las siguientes:

    • Fuwairit (Bahamas): el metanero propiedad de la firma japonesa MOL cruzó el estrecho el lunes con carga de GNL de Qatar y destino final en Pakistán.
    • Al Rayyan (Qatar): perteneciente a QatarEnergy, atravesó el corredor y se posicionó entre Irán y Omán. Prevé descargar GNL en China el próximo 27 de junio.
    • Al Hamra (Emiratos Árabes): operado por la firma ADNOC, reapareció en los radares de geolocalización frente a las costas de la India.
    • Eagle Verona (Singapur): un superpetrolero fletado por Unipec (Sinopec) que transporta 2 millones de barriles de crudo iraquí de Basora hacia el puerto chino de Ningbo, donde arribará el 12 de junio.

    Estas operaciones se suman a las de otros tres buques de gran porte que lograron evacuar la zona la semana pasada con un remanente de 6 millones de barriles de crudo destinados a China y Corea del Sur.


    Estrecho de Ormuz: una ruta de tránsito obligatoria y controlada por Teherán


    El reinicio parcial de la actividad no implica una apertura libre de las aguas. Las navieras internacionales deben seguir de forma estricta los corredores de tránsito y las normativas fijadas por la Armada de la República Islámica.

    Fuentes diplomáticas confirmaron que, en el caso del Eagle Verona, el navío formaba parte de un paquete de siete buques para los cuales el gobierno de Malasia debió tramitar un permiso especial de tránsito ante las autoridades iraníes. Dos de esas embarcaciones malayas todavía permanecen retenidas en el Golfo Pérsico aguardando autorización de zarpe.

    Pese a este goteo de barcos que logran salir, el panorama general refleja una parálisis profunda de la que el comercio internacional tardará meses en recuperarse.

    Antes del estallido de la guerra, el Estrecho de Ormuz registraba una actividad constante de entre 125 y 140 travesías diarias. Actualmente, la cifra es marginal y mantiene atrapados a unos 20.000 trabajadores de la marina mercante en buques fondeados, expuestos al desabastecimiento de provisiones y a la incertidumbre del desarrollo militar en la región.


  • Acuerdo a días de distancia

    Acuerdo a días de distancia

    El presidente Donald Trump salió  a defender las negociaciones con Irán ante las críticas de sectores de su propio partido, calificando a los republicanos disidentes de «perdedores que no hacen más que crear división» y asegurando que «el acuerdo será magnífico o no habrá acuerdo». La Casa Blanca, por su parte, confirmó que cree posible la firma de un memorando de entendimiento en los próximos días, posiblemente este fin de semana, que establecería 60 días de alto el fuego prorrogables, la reapertura del estrecho de Ormuz sin peajes y un cese del fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano. Durante ese período, Irán podría vender petróleo libremente y se comprometería a limpiar de minas el estrecho para garantizar la libre navegación. La sola perspectiva del acuerdo hizo caer casi un 6% el precio del barril de Brent, que se acercó a los 97 dólares.

    Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ismail Baghaei, reconoció avances pero enfrió las expectativas: «Es cierto que llegamos a conclusiones sobre muchas cuestiones en discusión, pero eso no significa que la firma de un acuerdo sea inminente», afirmó en conferencia de prensa. El funcionario precisó que las conversaciones se concentran actualmente en el cese de la guerra y no en el programa nuclear, tema que según Teherán será debatido en una etapa posterior, dentro de un plazo de 60 días tras la eventual firma del memorando. Baghaei también cuestionó a Washington por los «cambios frecuentes» en sus posiciones negociadoras, en una crítica que refleja la desconfianza estructural que persiste entre ambas partes pese a los avances reportados.

    Un anuncio iraní complicó adicionalmente el proceso: Teherán informó que comenzará a cobrar tasas vinculadas a «servicios de navegación» a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz. «Los servicios prestados y las medidas necesarias para proteger el medio ambiente requieren el cobro de ciertas tasas», explicó Baghaei, aunque aclaró que Irán «no busca cobrar peajes». La distinción semántica no convenció a Washington, que había exigido desde el inicio del conflicto la reapertura del estrecho sin condiciones económicas. El memorando en negociación, según fuentes citadas por el medio estadounidense Axios, también contempla un alto el fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano, punto ante el que el gobierno de Benjamin Netanyahu ya expresó sus reservas a la administración Trump. Con un acuerdo posiblemente a días de distancia pero con flancos abiertos en todos los frentes, las próximas horas serán decisivas.

  • «No hay apuro»: Donald Trump enfría el acuerdo con Irán y mantiene el bloqueo en el Estrecho de Ormuz

    «No hay apuro»: Donald Trump enfría el acuerdo con Irán y mantiene el bloqueo en el Estrecho de Ormuz

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    El optimismo que marcaba las negociaciones globales sufrió un freno de mano. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrió las expectativas de un entendimiento inmediato al asegurar que «no hay apuro» para firmar el pacto con Irán y ordenó a sus enviados diplomáticos no precipitarse.

    Con esta señal de cautela, la Casa Blanca ratificó que el bloqueo marítimo sobre los puertos iraníes seguirá vigente hasta que se certifique y firme un acuerdo definitivo.

    El giro discursivo de Donald Trump, plasmado en su plataforma Truth Social, contrastó con sus propias declaraciones previas, donde afirmaba que un esquema de tregua ya estaba «negociado en gran medida».

    El punto crítico de la disputa continúa siendo el control del Estrecho de Ormuz, la ruta marítima por donde circulaba el 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado antes del estallido del conflicto bélico el pasado 28 de febrero.


    Uranio y fondos congelados: las diferencias técnicas que traban el acuerdo entre Estados Unidos e Irán


    A pesar de que Washington calificó la negociación actual de «profesional y productiva», funcionarios regionales involucrados en el diálogo confirmaron a las agencias Reuters y AP que existen desacuerdos severos sobre cláusulas específicas del borrador.

    • El stock nuclear: el borrador contempla que Irán renuncie a sus reservas de uranio enriquecido al 60% de pureza (un nivel cercano al uso militar). Según auditorías del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Teherán posee actualmente 440,9 kilogramos de este material. Rusia se ofreció como tercer país para recibir y diluir el excedente en un plazo de 60 días.
    • Apertura gradual: el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, precisó a la cadena India Today que la primera etapa exige la reapertura total del Estrecho de Ormuz, condicionando el alivio económico a garantías verificables de no proliferación.
    • Activos retenidos: el gobierno del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, exige la liberación inmediata de decenas de miles de millones de dólares por ingresos petroleros bloqueados en bancos extranjeros para avanzar con las firmas.


    El impacto comercial del bloqueo de Trump: las navieras estiman pérdidas hasta 2027


    La persistencia del conflicto mantiene bajo presión los costos de logística globales, con un impacto residual directo en el precio del petróleo, fertilizantes y alimentos. Un reporte emitido por la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dhabi advirtió que, incluso si las hostilidades cesaran hoy, el flujo comercial regular en el Golfo Pérsico no se recuperará por completo antes de 2027.

    Los datos de tráfico marítimo exponen la gravedad del bloqueo: la Guardia Revolucionaria iraní reportó que apenas 33 buques operaron en el estrecho durante las últimas 24 horas bajo su autorización, una cifra marginal frente a los 140 barcos diarios que circulaban antes de la crisis.

    El documento de mediación —monitoreado por delegaciones de Pakistán— posee implicancias geopolíticas cruzadas que condicionan el éxito de la negociación de Washington. El borrador preliminar pretende ligar el acuerdo de Ormuz con el fin de las hostilidades entre Israel y el movimiento chiita Hezbollah en el sur del Líbano.

    Con información de AP y Reuters.


  • Trump y el acuerdo con Irán: riesgos y consecuencias globales

    Trump y el acuerdo con Irán: riesgos y consecuencias globales

    El acuerdo que Donald Trump anunció en las últimas horas corre el riesgo de transformarse en el peor legado que su presidencia le deje al mundo: un Irán que se siente ganador hará del planeta un lugar mucho más peligroso de lo que ya es. Sin embargo, hay elementos para creer —aunque de ninguna manera para asegurarlo— que esta decisión de Trump es parte de una estrategia para cumplir lo que prometió el día que decidió iniciar la guerra y que hoy parecen muy lejanas: que el régimen iraní iba a caer y con él todas sus amenazas, la militar y, sobre todo, la nuclear. Pero vayamos por partes.

    Lo poco que se sabe sobre lo acordado muestra que Irán podría quedar más fortalecido que cuando comenzó la guerra. A partir del alto el fuego del 8 de abril, el régimen percibió debilidad en Trump. Se dio cuenta enseguida de que el presidente de la principal potencia militar del mundo no quería continuar la guerra. Irán demostró, con relativamente pocos recursos, que podía convertir el estrecho de Ormuz en un caos y arrastrar con ello a buena parte de la economía mundial. Le dejó en claro a Trump que para alcanzar sus objetivos necesitaría un despliegue militar sin precedentes —operaciones terrestres de envergadura, bombardeos masivos— y que aun así no se le garantizaba el triunfo. Por eso Trump nunca dio la orden de reanudar el conflicto. Su debilidad contrastaba con el mensaje de la teocracia fundamentalista iraní: nunca se rendirán.

    Casi dos meses después del inicio de la guerra, el régimen no cayó. Aun debilitado en lo militar y en lo nuclear, primero demostró capacidad de adaptación al descabezamiento de su liderazgo. Después de mantenerse en pie frente al poderío de Estados Unidos y de haber atacado a casi todos los países de la región, ahora negocia de igual a igual con Trump. También le manda una señal clara a sus socios Hamas y Hezbolá: les demuestra que resistir puede garantizarles un mañana. Con muy poco, Irán vuelve además a proyectar poder militar sobre la región, en particular sobre los países del Golfo, que ahora saben bien que el régimen —con sus ataques sobre infraestructura sensible— ató su destino al de ellos.

    Es verdad que Irán deberá liberar el estrecho de Ormuz, es decir, volver a la situación de preguerra. Pero no parece una concesión tan significativa si se tiene en cuenta que a cambio comenzará a recuperar parte de sus activos congelados y que se eliminarán sanciones. Además, Irán sabe ahora que no necesita mucho para volver a estrangular buena parte del comercio petrolero global.

    Si finalmente se confirma, quizás lo más importante que Trump pueda mostrar de todo esto es que Irán habría aceptado renunciar a su reserva de uranio enriquecido de alto grado (mas de 400 kilos según la OIEA) como parte del acuerdo con Estados Unidos. Sería un alivio considerable para él y para Benjamin Netanyahu, aunque es difícil imaginar que el líder israelí esté satisfecho con el paso que ha dado Trump: Bibi no confía en los iraníes y está convencido de que, para que Irán deje de ser una amenaza, es imprescindible garantizar la destrucción total de su programa nuclear. ¿Cómo? Con la continuidad de la guerra a la que Trump acaba de renunciar.

    Como respuesta a eso, Trump dirá que se abren 60 días de negociación en los cuales se garantizará que los iraníes no solo declaren que no aspiran al uso militar de la energía nuclear, sino que serán limitados como nunca antes para asegurar que eso se cumpla. También falta información sobre qué ocurrirá con el arsenal de misiles balísticos de largo alcance, que Irán siempre se ocupó de potenciar en los períodos de calma.

    Todos estos temas son importantes, pero para Trump no son prioritarios como sí lo son, por ejemplo, para Israel. Con este acuerdo, Trump consiguió lo que más quería y lo que necesitaba de manera urgente: reabrir el estrecho de Ormuz. Por eso no debería sorprender que, al anunciar el acuerdo en su red social, se refiriera únicamente a que el pacto «prevé que se reabra el estrecho de Ormuz», y llamara a todo lo demás «otros elementos». Trump lo necesitaba ahora, y esa urgencia lo llevó a dejar abiertos, para futuras discusiones, demasiados temas sumamente delicados.

    ¿Hay algo detrás?

    Quienes todavía creen que Trump es incapaz de cometer semejante error estratégico argumentan que el calendario le jugó una mala pasada y que volver a golpear a Irán ya no era políticamente viable en este momento. Pero todo podría volver a empezar en otro escenario internacional y doméstico.

    Detrás de la decisión de Trump fue evidente la presión de Pakistán, Qatar y Arabia Saudita a la que Trump parece que no puede resistirse. El liderazgo árabe no quiere que se reanuden los ataques que volverían a incendiar la región. Despues dos meses muy difíciles, necesitan estabilidad. Sobre todo Arabia Saudita que en estos días concentra alrededor de un millón y medio de fieles para la peregrinación anual a La Meca que se extenderá hasta fin de mes. 

    El inicio del Mundial de fútbol el 11 de junio también pudo haber pesado en la decisión: durante más de un mes, miles de personas y representaciones de los 48 países participantes inundarán las calles de Estados Unidos. Una guerra de la magnitud necesaria para intentar voltear al régimen iraní cubriría esos escenarios bajo la sombra de un posible ataque terrorista, ya sea de células durmientes o de lobos solitarios. Demasiado riesgo y demasiada responsabilidad en un contexto done la Casa Blanca volvió a ser escenario de un violento ataque que tenía como destinatario a Trump .

    En el plano doméstico, el alto el fuego también le sirve a Trump para descomprimir su agenda interna y encarar las elecciones de medio término con el precio de la gasolina posiblemente en baja. Eso dejaría conformes, además de al ala de los republicanos que no quiere continuar la guerra, a votantes independientes cansados del conflicto. Trump necesita aliviar el frente interno.

    Por último, el cese del fuego permitirá liberar a alrededor de 1.500 buques y a sus aproximadamente 22.000 marineros, retenidos como rehenes por la Guardia Revolucionaria en el Estrecho de Ormuz. El llamado «Proyecto Libertad» no logró hacerlo. Este nuevo escenario lo haría sin riesgo militar adicional.

    La pregunta que queda abierta es si Trump tomó esta decisión para descomprimir la situación y dejar que los iraníes, durante estos 60 días de negociación, le demuestren al mundo que no tienen intención de cumplir el acuerdo. Si eso ocurre —y el tiempo lo dirá—, un Trump ya libre de los condicionamientos electorales y en otro escenario global podría actuar con una determinación que hoy no tiene. El tiempo dirá si lo que Trump acaba de acordar con Irán se transforma en uno de los mayores fracasos de la política exterior de Estados Unidos, o apenas en el preludio de un escenario donde nada ni nadie le impida cumplir sus amenazas.
     

  • Trump aseguró que ultiman un acuerdo con Irán y habló de reabrir el Estrecho de Ormuz

    Trump aseguró que ultiman un acuerdo con Irán y habló de reabrir el Estrecho de Ormuz

    El presidente de Donald Trump afirmó que Estados Unidos e Iran están “debatiendo los aspectos y detalles finales” de un posible acuerdo de paz que podría anunciarse en los próximos días. El mandatario sostuvo que el entendimiento ya fue negociado y solo restan definiciones para su cierre oficial.

    Uno de los puntos más importantes mencionados por Trump fue la posible reapertura del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas. La declaración generó repercusión internacional debido al impacto económico y geopolítico que tiene la circulación marítima en esa región.

    Las negociaciones cuentan con la participación de distintos países de Medio Oriente y aliados internacionales. Desde Washington señalaron que el anuncio podría concretarse durante este fin de semana, mientras que desde Teherán confirmaron avances aunque aclararon que aún quedan detalles por resolver.

    Por otra parte, autoridades iraníes remarcaron que el control del Estrecho de Ormuz es un asunto soberano y advirtieron que el programa nuclear del país quedará fuera de este acuerdo inicial, ya que será tratado en futuras negociaciones separadas.

    El posible entendimiento llega luego de semanas de tensión en la región y podría representar un cambio importante en la relación entre ambos países, además de generar impacto en los mercados internacionales y en el precio del petróleo.

  • Irán y Estados Unidos aseguran que un acuerdo para frenar la guerra está “cada vez más cerca”

    Irán y Estados Unidos aseguran que un acuerdo para frenar la guerra está “cada vez más cerca”

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    Altos funcionarios de Estados Unidos e Irán dijeron el sábado que podrían estar cerca de un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra en Oriente Medio, con divergencias que persisten en el tema nuclear.

    Irán y Estados Unidos sugieren que están cerca de un acuerdo


    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán está «cada vez más cerca» de aceptar un acuerdo.

    Sin embargo, también advirtió de que Irán se enfrenta a «un golpe tan duro» como ningún país ha sufrido antes si no alcanza un acuerdo.

    En la jornada, el secretario de Estado, Marco Rubio, había expresado su optimismo, justo cuando el jefe del ejército de Pakistán, un negociador clave entre Estados Unidos e Irán, abandonó Teherán tras casi dos días de conversaciones con altos dirigentes iraníes.

    «Existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o dentro de un par de días, tengamos algo que anunciar», dijo Rubio a periodistas en Nueva Delhi, y añadió que esperaba «buenas noticias».

    El jefe de la diplomacia estadounidense dijo que hubo avances en las negociaciones, pero no descartó que Trump reanude los ataques contra Irán.

    El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní también afirmó que un borrador de acuerdo podría, por fin, estar cerca.

    «Nuestra intención era en primer lugar redactar un memorando de entendimiento, una especie de acuerdo marco compuesto por 14 cláusulas», declaró el portavoz de Exteriores, Esmail Baqai, en la televisión estatal.

    Se refirió a este avance por la paz como una «tendencia hacia un acercamiento», pero dijo que «esto no significa necesariamente que nosotros y Estados Unidos vayamos a llegar a un acuerdo sobre las cuestiones importantes».

    Más temprano el sábado, el negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, había advertido de una respuesta «aplastante» si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reinicia la guerra al acusarlo de sabotear con «exigencias excesivas».

    «Nuestras fuerzas armadas se han reconstruido durante la tregua de tal manera que si Trump comete otro acto de locura y reinicia la guerra, [el resultado] será ciertamente más aplastante y amargo para Estados Unidos que en el primer día de la guerra», publicó en redes sociales Qalibaf, que también es el presidente del Parlamento iraní.

    Qalibaf divulgó estas declaraciones luego de reunirse con el jefe del ejército de Pakistán, el mariscal Asim Munir, figura clave en los esfuerzos internacionales por lograr una salida negociada al conflicto, que estalló después de que Estados Unidos e Israel atacaran a la república islámica el 28 de febrero.

    Varias semanas de negociaciones —incluidas las históricas conversaciones cara a cara organizadas en Islamabad— no han logrado sacar adelante una resolución permanente ni restablecer el acceso completo al estrecho de Ormuz, algo que ha perturbado el suministro mundial de enormes cantidades de petróleo.

    Esta situación de estancamiento ha dejado a los ciudadanos iraníes en un limbo.

    «El estado de ‘ni guerra ni paz’ es mucho más repugnante que la guerra misma», dijo Shahrzad, una residente de Teherán de 39 años.

    «Ni siquiera puedes planear algo tan sencillo como apuntarte a un gimnasio, y mucho menos cosas más importantes. Estoy a punto de empezar un nuevo trabajo y me da miedo que la guerra pueda estallar de nuevo, que acabe dejando el trabajo como antes y huyendo a otra ciudad por temor», afirmó.

    En una conversación con el secretario general de la ONU, António Guterres, el canciller iraní, Abás Araqchi, se quejó de las «posiciones contradictorias y las repetidas exigencias excesivas» de Washington.

    Araqchi mantuvo una serie de conversaciones diplomáticas y habló con sus homólogos de Turquía, Irak, Catar y Omán, informó la IRNA.

    Trump también habló el sábado con el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, cuya oficina dijo que le había expresado al mandatario de Estados Unidos su apoyo a «todas las iniciativas encaminadas a contener la crisis mediante el diálogo y la diplomacia».

    • Desacuerdos «profundos»

    El portavoz de la cancillería iraní había advertido previamente que los desacuerdos con Washington continúan siendo «profundos».

    Según dijo, siguen «en suspenso» los asuntos relativos al fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, la situación en el estrecho de Ormuz, el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes y el tema nuclear.

    En Líbano, continúan los ataques israelíes a pesar de un alto el fuego vigente entre Israel y el grupo proiraní Hezbolá desde mediados de abril.

    Israel advirtió el sábado a los residentes de 15 pueblos del sur del Líbano que evacuaran sus hogares de inmediato para evitar los ataques aéreos planeados contra presuntos objetivos de Hezbolá, ya que los combates no han cesado en el frente libanés de la guerra regional.

    AFP