Etiqueta: Irán

  • Israel intensificó su ofensiva y bombardeó más de 200 objetivos de Hezbollah en Líbano

    Israel intensificó su ofensiva y bombardeó más de 200 objetivos de Hezbollah en Líbano

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    El ejército de Fuerzas de Defensa de Israel intensificó su ofensiva en Líbano al anunciar que en las últimas 24 horas atacó más de 200 objetivos vinculados al movimiento islamista proiraní Hezbollah, en una nueva escalada del conflicto en la región.

    Israel golpea con fuerza a Hezbollah en territorio libanés


    Según un comunicado militar, la operación incluyó bombardeos sostenidos contra infraestructura del grupo en territorio libanés, mientras la aviación israelí continúa respaldando a las tropas desplegadas en el sur del país.

    La ofensiva se produce en la antesala de contactos diplomáticos entre Israel y el gobierno de Líbano en Washington, en un intento por contener la violencia.

    En paralelo, el conflicto se enmarca en un escenario regional más amplio: este sábado, Estados Unidos, Irán y Pakistán iniciaron negociaciones trilaterales en Islamabad para buscar una salida a seis semanas de enfrentamientos que han impactado en la economía global.

    De acuerdo con fuentes de la Casa Blanca, las conversaciones se desarrollan de manera directa entre las partes, un cambio significativo respecto de los recientes intercambios indirectos entre Washington y Teherán.

    La simultaneidad entre la intensificación militar israelí y los esfuerzos diplomáticos internacionales refleja la complejidad de un conflicto que, lejos de estabilizarse, suma nuevos frentes y actores.

    Con información de AFP


  • Negociaciones entre Irán y EE.UU. para paz en Oriente Medio

    Negociaciones entre Irán y EE.UU. para paz en Oriente Medio

    Pakistán oficializó su rol de mediador internacional al recibir de forma consecutiva a los representantes de Irán y Estados Unidos, marcando un punto de inflexión en la diplomacia global.  

    La delegación de la República Islámica, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo una reunión con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tras haber celebrado un encuentro previo con el jefe del Ejército, el general Asim Munir, con el objetivo de coordinar los detalles técnicos del inicio del diálogo con la administración norteamericana. 

    La comitiva iraní concretó la cita con Sharif a las 13:00 hora local, después de las consultas de alto nivel realizadas la noche anterior con la cúpula militar paquistaní. Los medios de comunicación iraníes informaron que las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio comenzaron, aunque aún no estaba claro el formato de las conversaciones.

    Las agencias de noticias Fars y Tasnim afirmaron que «se decidió iniciar las negociaciones» tras «los avances logrados durante las conversaciones preliminares y la reducción de los ataques del régimen sionista en el sur de Beirut, en el Líbano», en referencia a Israel.

     Fuentes: afp, reuters, ap

  • En Pakistán, Estados Unidos e Irán negocian un acuerdo para frenar la guerra en Medio Oriente

    En Pakistán, Estados Unidos e Irán negocian un acuerdo para frenar la guerra en Medio Oriente

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    Pakistán oficializó su rol de mediador internacional este sábado al recibir de forma consecutiva a los representantes de Irán y Estados Unidos, marcando un punto de inflexión en la diplomacia global.

    Pakistán activa el diálogo entre Irán y Estados Unidos


    La delegación de la República Islámica, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo una reunión con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.

    Esto ocurrió tras haber celebrado un encuentro previo con el jefe del Ejército, el general Asim Munir, con el objetivo de coordinar los detalles técnicos del inicio del diálogo con la administración norteamericana.

    La comitiva iraní concretó la cita con Sharif a las 13:00 hora local, después de las consultas de alto nivel realizadas la noche anterior con la cúpula militar paquistaní.

    De manera inmediata, el mandatario local recibió al vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien permanece instalado junto a su delegación en el hotel Serena de la capital, complejo designado como sede oficial de las negociaciones.

    Esta secuencia de encuentros bilaterales precede a lo que las autoridades describen como el comienzo formal de las tratativas de paz en suelo islámico.

    Según confirmó oficialmente la oficina del primer ministro, «al dar comienzo hoy las Conversaciones de Islamabad, el primer ministro de Pakistán, Muhammad Shehbaz Sharif, mantuvo una reunión con Su Excelencia JD Vance, vicepresidente de los Estados Unidos».

    Pese al hermetismo sobre la hoja de ruta inmediata, los movimientos diplomáticos en Islamabad confirman la puesta en marcha de un canal de comunicación directa entre las potencias en conflicto.

    NA


  • Nuevo tablero global: Pakistán se posiciona como mediador clave

    Nuevo tablero global: Pakistán se posiciona como mediador clave

    Pakistán dio un paso decisivo en el escenario internacional al posicionarse como mediador en uno de los conflictos más sensibles de la actualidad. La recepción consecutiva de delegaciones de Irán y Estados Unidos en Islamabad no solo marca el inicio de un proceso de diálogo, sino que también redefine el rol del país asiático en la diplomacia global.

    La jornada estuvo atravesada por una intensa agenda de reuniones de alto nivel. Por un lado, la delegación iraní encabezada por Mohamad Baqer Qalibaf mantuvo encuentros con las máximas autoridades políticas y militares de Pakistán, en un movimiento orientado a coordinar los aspectos técnicos del diálogo. Casi en paralelo, el vicepresidente estadounidense JD Vance fue recibido por el primer ministro Shehbaz Sharif, consolidando una secuencia diplomática cuidadosamente planificada.

    La simultaneidad de estos contactos no es casual. Representa la apertura de un canal de comunicación directa entre dos potencias enfrentadas, en un contexto de alta tensión internacional. Islamabad se convierte así en el escenario donde comienzan a delinearse posibles caminos hacia una distensión.

    El valor estratégico del encuentro radica en su capacidad de generar un espacio de negociación en medio de un conflicto que ha tenido impacto global, especialmente en materia energética y geopolítica. La elección de Pakistán como sede también refleja un cambio en los equilibrios diplomáticos, con nuevos actores que asumen roles protagónicos en la búsqueda de soluciones.

    Aunque todavía no se conocen detalles concretos sobre la hoja de ruta de las conversaciones, la puesta en marcha de este proceso ya constituye un avance significativo. La posibilidad de establecer un diálogo sostenido entre Washington y Teherán abre expectativas en la comunidad internacional, que sigue de cerca cada movimiento.

  • Alto el fuego en Irán: por qué los precios de la energía no volverán al 28 de febrero

    Alto el fuego en Irán: por qué los precios de la energía no volverán al 28 de febrero

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    Miha Creative/Shutterstock

    Enrique Parra Iglesias, Universidad de Alcalá

    El 8 de abril de 2026, Estados Unidos e Irán aceptaron un alto el fuego de dos semanas mediado por Pakistán. La pausa llegó a apenas dos horas de que expirara el ultimátum de Trump para destruir centrales eléctricas y puentes iraníes. Es una buena noticia, pero conviene no engañarse: aunque los combates cesen, sus consecuencias no van a deshacerse.

    Tras cinco semanas de guerra, el mundo energético, militar y geopolítico que existía antes del 28 de febrero ya no existe. Y no va a volver.

    40 instalaciones energéticas dañadas en nueve países

    La dimensión de los daños físicos es el primer motivo para el pesimismo. El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, calificó la situación como la mayor crisis de seguridad energética de la historia, equiparando su impacto al de las dos crisis petroleras de los años 70 y la crisis del gas de 2022 juntas. Al menos 40 activos energéticos en nueve países han sufrido daños graves.

    La lista es demoledora. En Irán, las instalaciones de South Pars y la isla de Jarg han sido bombardeadas. En Arabia Saudí, la planta de Ras Tanura –con 550 000 barriles diarios de capacidad– fue alcanzada por drones. En los Emiratos Árabes Unidos, la refinería de Ruwais (una de las mayores del mundo), el campo de gas de Shah y el puerto de Fujairah han sufrido daños. En Catar, el complejo de Ras Laffan, responsable de aproximadamente el 20 % del gas natural licuado (GNL) mundial, fue atacado con misiles en varias oleadas. Y en Kuwait, las refinerías de Mina Al Ahmadi y Mina Abdullah fueron golpeadas, junto con plantas de desalinización y electricidad. De hecho, Kuwait declaró “fuerza mayor” (exime de responsabilidad por incumplimiento, cubriendo eventos como desastres naturales, guerras o actos gubernamentales) y redujo su producción a consumo doméstico.

    Y aquí viene el punto clave: estas instalaciones no se reparan pulsando un botón. Los cierres forzados de producción provocan corrosión y daños estructurales que requieren reparaciones previas al reinicio. Como señaló un investigador de la Universidad de Columbia, el proceso puede ser lento y costoso. El centro de investigación Brookings fue más directo: los ataques iraníes a Ras Laffan, Yanbu y Fujairah estaban diseñados precisamente para prolongar la escasez más allá de la reapertura del estrecho de Ormuz. Las instalaciones dañadas tardarán meses o años en repararse.

    El petróleo: de 65 a 128 dólares y sin vuelta rápida

    Antes de la guerra, el barril de Brent cotizaba entre 64 y 70 dólares. El 2 de abril alcanzó los 128 dólares, un alza del 93 %. Tras el anuncio del alto el fuego, está bajando un 15 %. Los 90 dólares por barril suponen un alza del 30 % con respecto al nivel previo a la guerra.

    La Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) publicó el 7 de abril su previsión actualizada: no espera una normalización por debajo de 76 dólares el barril hasta 2027. La guerra ha provocado que Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Catar y Bahréin redujeran de forma conjunta alrededor de 7,5 millones de barriles diarios de producción de crudo en marzo, según la EIA. Se espera que esta histórica interrupción del suministro empeore antes de mejorar, aumentando a 9,1 millones de barriles diarios en abril.

    Es la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado petrolero, según la AIE. Esa reducción equivale a la producción combinada de Kuwait, Catar, Emiratos y Bahréin desapareciendo del mercado de un día para otro.

    Sin vuelta atrás

    ¿Por qué no volverán los precios al nivel anterior? Por cinco razones estructurales:

    1. La AIE liberó 400 millones de barriles de reservas estratégicas; rellenarlos absorberá producción durante meses.
    2. El mercado ha visto que Ormuz puede cerrarse, una percepción que se traduce en una prima de riesgo permanente.
    3. Los seguros marítimos para cruzar el estrecho se multiplicaron por 50 o más, y según los aseguradores no bajarán hasta que haya una suspensión verificada de hostilidades.
    4. Con más de 40 instalaciones dañadas, la oferta física tardará en recuperarse.
    5. La inversión en rutas alternativas (oleoductos terrestres, terminales fuera de Ormuz) costará un dinero que repercutirá en el precio del barril.

    Ormuz: de canal rutinario a punto de riesgo permanente

    El estrecho de Ormuz transportaba el 20 % del petróleo mundial. Desde el 2 de marzo, los tránsitos diarios cayeron de 138 buques a cifras de un solo dígito. Unos 2 000 buques y más de 20 000 marineros quedaron varados. Irán creó un canal alternativo al norte de la isla de Larak, cobrando dos millones de dólares por tránsito en yuanes.

    El coste de asegurar un petrolero para cruzar el estrecho pasó de una fracción de porcentaje del valor del buque a entre el 3,5 % y el 10 %. Para un superpetrolero de 100 millones de dólares, eso significa entre 3,5 y 10 millones por viaje, frente a unos 200 000 dólares antes de la guerra.

    ¿Se fiarán los países de que no vuelva a ocurrir? Difícilmente. La consecuencia será una reestructuración permanente: más oleoductos terrestres, más reservas estratégicas regionales, más inversión en defensa aérea propia por parte de los estados del Golfo. Todo eso cuesta dinero. Y ese dinero acabará en el precio de la energía.

    Arsenales agotados: años para recuperarse

    El coste militar directo de la guerra para Estados Unidos se estima en unos 28 000 millones de dólares en 39 días. El Pentágono ha solicitado 200 000 millones adicionales al Congreso. Pero el problema no es solo el dinero: es el agotamiento de las reservas de armamento.

    En los primeros días se consumió aproximadamente el 10 % del inventario de misiles de crucero y el 25 % de los interceptores THAAD (siglas en inglés de Defensa de Área de Gran Altitud Terminal). La producción anual de misiles Patriot PAC-3 es de solo 172 unidades. Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), la producción de 2026 no cubrirá el consumo, y las municiones desviadas al teatro iraní crean riesgos en otros frentes como Ucrania y el Pacífico occidental. Reponer inventarios llevará años, no meses.

    Un dato revela la asimetría del conflicto: el coste de interceptar un dron iraní con un misil estadounidense es 106 veces mayor que el coste del propio dron.

    Más allá de la energía: fertilizantes, alimentos y la señal a China

    El impacto no se limita al petróleo. El Golfo produce alrededor del 12 % de los fertilizantes nitrogenados mundiales. Con las plantas de gas paradas, esa producción está interrumpida. El impacto en la cosecha 2026-2027 y en los precios de alimentos podría ser severo, especialmente para países importadores netos.

    Y hay una dimensión estratégica que no debería pasar desapercibida: si Estados Unidos ha agotado arsenales críticos en Irán, ¿qué señal envía eso a Pekín respecto al estrecho de Taiwán? El CSIS lo advirtió explícitamente.

    Para Europa, y para España en particular, la vulnerabilidad es clara. La dependencia del GNL catarí (con Ras Laffan dañado), la subida del precio del gas en el mercado TTF (mercado de referencia del gas en Europa) y la inflación energética importada golpean a una economía que apostó por el gas como energía de transición. Esa transición se ha encarecido dramáticamente.

    Y para Irán (90 millones de personas), la inflación alimentaria interanual alcanzó el 112,5 % en marzo de 2026. La reconstrucción con sanciones, industria destruida y liderazgo decapitado será un factor geoeconómico durante décadas.

    El mundo del 27 de febrero ya no existe

    Este alto el fuego –si se consolida– pondrá fin a los combates. Pero no deshará sus consecuencias. El estrecho de Ormuz ha dejado de ser un canal rutinario para convertirse en un punto de riesgo permanente. Los arsenales occidentales necesitarán años para reponerse. Los estados del Golfo invertirán masivamente en defensa y rutas alternativas. Y países como China, India y los europeos acelerarán su búsqueda de independencia energética, no por idealismo verde, sino porque han visto lo que puede pasar cuando no la tienes.

    El 28 de febrero de 2026 no fue solo el día en que comenzó una guerra. Fue el día en que acabó la ilusión de que el petróleo siempre fluye.

    Enrique Parra Iglesias, Profesor Titular de Universidad, Universidad de Alcalá

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.


  • Los últimos acontecimientos de la guerra en Medio Oriente

    Los últimos acontecimientos de la guerra en Medio Oriente

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    La escalada en Medio Oriente suma nuevos focos de tensión diplomática, militar y económica, con Estados Unidos, Irán e Israel como protagonistas centrales. El presidente Donald Trump elevó el tono al advertir sobre un posible ataque contra Irán si fracasan las negociaciones previstas en Islamabad, mientras desde Teherán condicionan cualquier diálogo a un alto el fuego en Líbano y al desbloqueo de activos.

    Crece el riesgo de escalada en Medio Oriente


    En paralelo, el vicepresidente JD Vance se mostró moderadamente optimista sobre las conversaciones, aunque dejó abierta la puerta a un endurecimiento de la postura estadounidense. La tensión también impacta en la economía: la inflación en Estados Unidos trepó al 3,3% anual, impulsada por la suba de los combustibles.

    Sobre el terreno, Israel asegura haber destruido miles de objetivos del grupo Hezbolá en Líbano, mientras el movimiento libanés respondió con el lanzamiento de misiles contra una base en Ashdod. En este contexto, el primer ministro Benjamin Netanyahu sumó fricciones diplomáticas al acusar a España de “hostilidad”.

    La comunidad internacional intensifica las gestiones para evitar una nueva ola de bombardeos en Beirut, al tiempo que crece la preocupación humanitaria. La ONU alertó sobre el aumento de la inseguridad alimentaria en Líbano, mientras la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja envió ayuda de emergencia a Irán.

    En el plano energético, la incertidumbre también se hace sentir: aeropuertos europeos advierten sobre una posible escasez si persisten las interrupciones en el estrecho de Ormuz, clave para el transporte global de petróleo, cuyos precios se mantienen por debajo de los 100 dólares, pero bajo presión.

    Con información de AFP


  • Una puerta para la paz: Irán y Estados Unidos ya negocian en Pakistán

    Una puerta para la paz: Irán y Estados Unidos ya negocian en Pakistán

    En un contexto de máxima tensión internacional, delegaciones de Irán y Estados Unidos iniciaron este viernes en Islamabad una ronda de negociaciones que busca abrir una salida diplomática al conflicto que escaló en las últimas semanas en Medio Oriente.

    La comitiva iraní está encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y cuenta además con la participación del canciller Abbas Araghchi, el secretario del Consejo de Defensa Ali Akbar Ahmadian, el titular del Banco Central Abdolnaser Hemmati y otros miembros del Legislativo.

    Por parte de Estados Unidos, la delegación incluye a los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes buscarán avanzar sobre una propuesta iraní de diez puntos que abarca garantías de no agresión, el control del estratégico estrecho de Ormuz, el reconocimiento del derecho a enriquecer uranio, el levantamiento de sanciones, compensaciones económicas y la retirada de tropas estadounidenses.

    Desde Teherán, las autoridades fijaron como condiciones iniciales un alto el fuego en Líbano y la liberación de activos iraníes en el exterior.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó la iniciativa como una “base de trabajo” y anunció una pausa de dos semanas en las hostilidades tras gestiones con el gobierno de Pakistán. En la misma línea, Israel respaldó la suspensión de los ataques, aunque condicionó su apoyo a la apertura inmediata del estrecho de Ormuz y aclaró que la tregua no se extenderá al frente libanés.

    Antes de partir desde la base aérea Andrews, el vicepresidente J. D. Vance sostuvo que existen “directrices claras” de la Casa Blanca para encarar el diálogo y expresó expectativas positivas, aunque advirtió que cualquier intento de “engañar” a Washington podría endurecer la postura estadounidense.

    El encuentro en Islamabad representa el primer intento concreto de retomar el canal diplomático tras la escalada iniciada hace más de un mes, cuando una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán frustró negociaciones indirectas que se desarrollaban con mediación de Omán en torno al programa nuclear iraní.

    Pese a la fragilidad del escenario, Trump se mostró optimista y aseguró que los líderes iraníes “son mucho más razonables” en privado que en sus declaraciones públicas, en lo que aparece como una señal de cautela pero también de apertura a un posible entendimiento.

  • Delegación iraní llegó a Pakistán para negociar con Estados Unidos en medio de tensiones por las condiciones previas

    Delegación iraní llegó a Pakistán para negociar con Estados Unidos en medio de tensiones por las condiciones previas

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    La delegación de Irán para las conversaciones de paz con Estados Unidos arribó a Islamabad, en un nuevo intento por encauzar el diálogo diplomático en medio del conflicto en Medio Oriente.

    El grupo está encabezado por Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, y su llegada fue reportada inicialmente por agencias oficiales como Fars y Tasnim, y luego confirmada por el Gobierno de Pakistán.

    La presencia de la delegación se da tras varios días de incertidumbre sobre la participación de Teherán en las negociaciones, debido a desacuerdos con Washington respecto a los términos iniciales del diálogo y la inclusión de Líbano en el eventual alto el fuego.

    Según informaron medios iraníes, el arribo a Islamabad no implica el inicio inmediato de las conversaciones. Desde Teherán advirtieron que las negociaciones comenzarán únicamente cuando “la otra parte acepte las precondiciones” establecidas.

    Entre los integrantes de la delegación se encuentran el canciller Abás Araqchi, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Akbar Ahmadian, y el gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati.

    Por parte de Estados Unidos, el vicepresidente JD Vance también viajó a Islamabad para encabezar la delegación norteamericana.

    Antes de su llegada, Qalibaf había señalado que Washington aún no cumplió con dos condiciones clave para avanzar en el diálogo: el cese de hostilidades en Líbano y la liberación de activos iraníes congelados.

    El escenario sigue siendo frágil, con avances diplomáticos condicionados a acuerdos previos que, por ahora, mantienen en suspenso el inicio formal de las negociaciones.


  • Donald Trump repudió el control de peaje de Irán en el estrecho de Ormuz: «Están haciendo un trabajo muy pobre»

    Donald Trump repudió el control de peaje de Irán en el estrecho de Ormuz: «Están haciendo un trabajo muy pobre»

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    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente a Irán por la implementación de un sistema de peajes para permitir el paso de barcos por el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. El mandatario sostuvo que esa práctica es inaceptable y presionó para que se garantice la libre circulación.

    Trump acusó a Teherán de obstaculizar el tránsito marítimo y de incumplir los acuerdos al limitar el flujo de crudo, además de cobrar tarifas a las embarcaciones que atraviesan la zona. En ese sentido, afirmó que el petróleo “volverá a fluir con o sin la ayuda de Irán”, marcando una postura firme frente al conflicto.


    La medida de Irán para dominar el estrecho de Ormuz


    El reclamo se da en medio de una fuerte tensión internacional, luego de que Irán intensificara el control sobre el estrecho tras el conflicto con Estados Unidos e Israel. La imposición de peajes y restricciones al tránsito generó preocupación global por el impacto en el suministro energético.

    Además, la medida iraní es cuestionada por distintos actores internacionales, ya que podría violar normas del derecho marítimo que garantizan la libre navegación en pasos estratégicos como Ormuz. Esto suma presión diplomática sobre Teherán en un contexto ya marcado por negociaciones frágiles.

    En este escenario, Trump redobló sus advertencias y dejó en claro que Estados Unidos no permitirá bloqueos en esa ruta clave, manteniendo la tensión geopolítica y la incertidumbre sobre el futuro del comercio energético mundial.


  • Cumbre en Pakistan: Irán suspende el diálogo con Estados Unidos y exige un cese al fuego total en el Líbano

    Cumbre en Pakistan: Irán suspende el diálogo con Estados Unidos y exige un cese al fuego total en el Líbano

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    El gobierno de Irán anunció formalmente que no iniciará las negociaciones con la administración de Donald Trump en Islamabad hasta que se garantice un alto el fuego efectivo en el Líbano. A través de las agencias oficiales Fars y Tasnim, el régimen persa estableció que la participación de su delegación en las mesas de diálogo depende de que Estados Unidos presione para que cese la ofensiva militar de Israel en territorio libanés.

    Esta postura detiene las expectativas de distensión que Washington buscaba consolidar tras el acuerdo preliminar en el Estrecho de Ormuz.

    Desde el entorno de seguridad iraní señalaron que las negociaciones se mantienen suspendidas bajo la premisa de que Estados Unidos debe cumplir con compromisos previos de contención regional. Para Teherán, el frente libanés no es un punto de discusión adicional, sino un requisito previo para retomar el contacto oficial.

    Esta exigencia ocurre mientras la capital de Pakistán permanece bajo un despliegue militar diseñado para recibir a ambas delegaciones en lo que se proyectaba como el inicio de la normalización diplomática.


    Islamabad bajo aislamiento militar


    El gobierno de Pakistán transformó su capital en una zona de exclusión para garantizar la seguridad del encuentro. Las autoridades ordenaron el cierre de rutas estratégicas y el aislamiento total del distrito gubernamental, reforzado con el despliegue masivo del Ejército. Asimismo, se declararon dos días de feriado nacional para minimizar la circulación de civiles y facilitar el operativo de custodia de los representantes de Washington y Teherán.

    A pesar de estas medidas logísticas, la negativa de Irán a sentarse en la mesa de diálogo sin un cese de hostilidades en el Líbano ha dejado el operativo en estado de espera. Las autoridades paquistaníes mantienen el blindaje de la ciudad ante la posibilidad de que gestiones de último momento permitan el inicio de las conversaciones, aunque el condicionamiento iraní ha endurecido la posición de los mediadores regionales.


    El factor estratégico del frente libanés


    La presión de Irán sobre la administración Trump responde a la intensificación de los bombardeos israelíes contra la infraestructura de Hezbollah. Para el régimen iraní, cualquier acuerdo bilateral que excluya al Líbano carece de validez operativa, dado que su cúpula militar considera la seguridad de sus aliados en Beirut como una prioridad estratégica. Esta posición confronta con la declaración reciente de Trump, quien ratificó que el Líbano no forma parte de los términos del alto el fuego pactado inicialmente para el Golfo.

    Este estancamiento diplomático eleva la incertidumbre sobre el futuro de la Operación Furia Épica y la estabilidad del mercado energético. Mientras las tropas en Islamabad permanecen en alerta y las delegaciones evalúan sus próximos pasos, el frente militar en el Líbano continúa activo, convirtiéndose en el obstáculo principal para desactivar el conflicto bélico que afecta a Medio Oriente desde finales de febrero.