Etiqueta: Irán

  • Donald Trump ordenó a la Marina de EE.UU. bloquear el Estrecho de Ormuz y advirtió a Irán

    Donald Trump ordenó a la Marina de EE.UU. bloquear el Estrecho de Ormuz y advirtió a Irán

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que ordenó a la Marina bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz y advirtió que responderá a cualquier acción hostil por parte de Irán, en medio del aumento de la tensión en Medio Oriente.

    La medida se produce tras el fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán, y apunta a impedir el tránsito de embarcaciones que, según la administración estadounidense, paguen peajes al gobierno iraní. “He instruido a nuestra Armada para que localice e intercepte a toda embarcación que haya pagado un peaje a Irán”, escribió Trump en su red social Truth Social.

    El mandatario también señaló que el rechazo iraní a la “oferta final” presentada por Estados Unidos podría derivar en un bloqueo total de la vía marítima, por donde circula una parte significativa del comercio global de petróleo. La advertencia implica un fuerte impacto potencial en los mercados energéticos internacionales.

    En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia militar en la zona y desplegó operaciones para asegurar la navegación, incluyendo tareas de desminado ante denuncias sobre la colocación de explosivos en el área.

    Desde Irán, la Guardia Revolucionaria respondió con dureza y advirtió que cualquier intento de intervención será contestado con “severidad”, reafirmando su control sobre el estrecho.

    El cruce de amenazas vuelve a colocar al Estrecho de Ormuz en el centro del conflicto y eleva la preocupación internacional por el riesgo de una escalada militar en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

  • Sin acuerdo en Medio Oriente: Estados Unidos e Irán finalizan su cumbre en Pakistán bajo máxima tensión

    Sin acuerdo en Medio Oriente: Estados Unidos e Irán finalizan su cumbre en Pakistán bajo máxima tensión

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    Las delegaciones de Estados Unidos e Irán finalizaron este domingo en Pakistán una ronda de conversaciones de 21 horas sin alcanzar un acuerdo para estabilizar el conflicto en Medio Oriente. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, informó que las tratativas concluyeron luego de que la representación iraní rechazara los términos de Washington sobre el desmantelamiento de su capacidad nuclear.

    “Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán desarrollar un arma nuclear, y que no buscarán las herramientas que les permitirían desarrollar rápidamente un arma nuclear”, declaró Vance antes de partir de Islamabad.

    Pese a la falta de resultados, el destino del alto el fuego de dos semanas permanece bajo incertidumbre. El presidente Donald Trump mantuvo la presión sobre el Estrecho de Ormuz, confirmando el tránsito de dos destructores para tareas de desminado.

    “Estamos despejando el estrecho. Si llegamos a un acuerdo o no, no marca ninguna diferencia para mí”, afirmó Trump mientras se desarrollaban los diálogos. Por su parte, la delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, estableció «líneas rojas» que incluyen compensaciones económicas por los ataques sufridos y la liberación de activos congelados.


    Discrepancias nucleares y la «última oferta» de Washington


    El vicepresidente Vance detalló que mantuvo comunicación constante con Trump y el equipo de seguridad nacional durante las reuniones tripartitas facilitadas por Pakistán. Tras el rechazo iraní a la propuesta de 15 puntos de la Casa Blanca, el funcionario estadounidense calificó la posición final de su país como un ultimátum: “Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un método de entendimiento que es nuestra última y mejor oferta. Veremos si los iraníes la aceptan”.

    La propuesta de Estados Unidos exige restricciones severas al programa atómico de Irán a cambio de la reapertura total del Estrecho de Ormuz, vía por donde circulaba una quinta parte del petróleo mundial antes del conflicto.

    En contraste, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, manifestó una “profunda desconfianza” derivada de los ataques previos y condicionó cualquier avance a un cese garantizado de las hostilidades contra sus aliados regionales, específicamente la pausa de los ataques israelíes contra Hezbollah en Líbano.


    El Estrecho de Ormuz y el frente libanés


    Mientras el comando central (CENTCOM) desplegaba drones submarinos para despejar minas en el estrecho, la situación en Líbano se consolidó como el principal obstáculo para el cese de hostilidades. El Ministerio de Salud libanés reportó que la cifra de fallecidos superó los 2.000, en un contexto donde Israel sostiene que el alto el fuego pactado entre Washington y Teherán no se extiende a su guerra contra Hezbollah.

    “No aceptaremos que los israelíes sigan comportándose como lo hacían antes”, señaló un funcionario de la milicia proiraní tras los bombardeos que mataron a 300 personas en un solo día en Beirut.

    El impacto económico de la guerra ha aislado el Golfo Pérsico, elevando los precios de la energía a escala global. Ante la magnitud de la crisis, representantes de China, Egipto, Arabia Saudita y Qatar se trasladaron a Islamabad para intentar facilitar un entendimiento indirecto. Sin embargo, la brecha entre la demanda iraní de reparaciones de guerra y la exigencia estadounidense de desnuclearización mantiene la región en una fase de vulnerabilidad operativa al expirar el plazo de tregua de 14 días.

     

     


  • Vance regresa a EE. UU. sin acuerdo de paz con Irán tras negociaciones

    Vance regresa a EE. UU. sin acuerdo de paz con Irán tras negociaciones

    El vicepresidente estadounidense, JD Vance, anunció a la madrugada del domingo  que regresa a su país sin alcanzar un acuerdo de paz con Irán, aunque aseguró que presentó la «oferta final y mejor». «Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo», declaró Vance en una breve conferencia de prensa en Islamabad, donde el sábado iniciaron las negociaciones de paz con Irán.

    «Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un enfoque que constituye nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan», declaró Vance, tras lamentar la ausencia de un «compromiso firme» iraní de renunciar a las armas nucleares.

    Delegaciones de Estados Unidos e Irán celebraron el sábado una maratónica jornada de negociaciones de 21 horas en busca de poner fin a la guerra desatada el 28 de febrero por los ataques israeloestadounidenses. Las partes establecieron una tregua de dos semanas para buscar un acuerdo duradero de paz con mediación de Pakistán.

    Por su lado, la televisión estatal iraní informó que las «exigencias irrazonables» de Estados Unidos no permitieron un avance delas negociaciones en Islamabad para poner fin a la guerra en Oriente Medio.

    «La delegación iraní negoció sin descanso y de manera intensiva durante 21 horas para defender los intereses nacionales del pueblo iraní. Pese a las diversas iniciativas de su parte, las exigencias irrazonables de la parte estadounidense impidieron que las negociaciones avanzaran», publicó en Telegram la televisión IRIB.

    Previamente, el portavoz diplomático iraní Esmail Baqai había declarado: «El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena voluntad de la contraparte, que se abstenga de las demandas excesivas e ilegales, y la aceptación de los legítimos derechos e intereses de Irán». En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán instó a Estados Unidos e Irán mantener su acuerdo de tregua.

    «Es imperativo que las partes continúen respetando su compromiso con un alto el fuego», declaró el canciller pakistaní Ishaq Dar, cuyo gobierno albergó las negociaciones y sirvió como mediador.
     

  • Negociaciones entre Trump e Irán: dilemas y posibles acuerdos

    Negociaciones entre Trump e Irán: dilemas y posibles acuerdos

    A pesar del fracaso en la primera ronda negociaciones, Donald Trump y el régimen iraní están en el lugar que buscaban: una mesa de negociaciones donde ambas partes puedan presentar el resultado como una victoria propia. Durante las dos semanas que dure la tregua harán lo que sea necesario, a pesar de las enormes diferencias que quedaron reveladas en las mas de 20 horas de reuniones en Islamabad, Pakistán,  para evitar lo que ninguno quiere, aunque cada uno por razones distintas: una escalada del conflicto.

    Trump necesita mostrar que el Estrecho de Ormuz queda libre. Esa es la señal que los mercados esperan para calmarse y comenzar una baja sostenida del precio del petróleo. De hecho, fue lo primero que anunció mientras sus negociadores todavía estaban reunidos con los iraníes en Islamabad: escribió que buques estadounidenses estaban pasando sin problemas. Irán lo desmintió de inmediato.

    Los iraníes descubrieron en la extorsión del Estrecho algo quizás más valioso que el desarrollo de un arma nuclear. Con recursos limitados, drones baratos, minas y misiles de corto alcance,  no solo generaron caos en los mercados globales sino que también van por más: exigen ahora cobrar peaje a los buques que transiten el canal. Es decir, Irán sale a negociar pidiendo más de lo que tenía antes de que comenzara la guerra el 28 de febrero.

    El programa nuclear iraní y los 400 kilos de uranio enriquecido constituyen otro punto de profunda divergencia. Trump ya declaró que no permitirá que Irán enriquezca uranio y que retirará y monitoreará el material que ya está cerca de permitir construir una bomba, denunciado por el OIEA. Irán, por su parte, reivindica su derecho soberano a desarrollar energía nuclear —siempre bajo el argumento de fines pacíficos— y no renunciará a esa prerrogativa. Para acercar posiciones, Trump debería confiar en el OIEA, organismo de la ONU, para supervisar de cerca un desarrollo nuclear iraní severamente limitado. Serían malas noticias para Israel.

    Teherán buscará generar fisuras entre Trump y Netanyahu. Para eso intentará conformar al presidente estadounidense —quizás cediendo en lo del Estrecho— mientras busca ventajas en el resto de la agenda. Israel lo sabe, y por eso acelera sus operaciones en el Líbano para dejar a Hezbolá tan debilitado como Hamas en Gaza.

    Fortalezas y debilidades

    Las fortalezas y fragilidades de ambas partes quedarán expuestas en esta negociación. Entre las primeras hay que señalar que Irán saldrá del proceso afirmando que ganó: el régimen sobrevivió los ataques combinados de Estados Unidos e Israel y comprobó que tiene un arma mucho más poderosa de lo que imaginaba —la extorsión mediante el bloqueo del Estrecho de Ormuz—. Además, mantiene intacto el control social a través de la represión y conserva su capacidad de generar caos en los mercados globales.

    Trump, por su parte, tiene la carta más poderosa: un aparato militar intacto, en guardia para —según sus propias palabras— «desatar el infierno» sobre Irán. Es una opción que puede usar pero que prefiere no usar, porque las consecuencias en los mercados globales serían mucho más costosas que cualquier logro militar, el cual tampoco garantizaría el derrumbe del régimen. También controla las sanciones económicas que han debilitado seriamente a Teherán, y tiene en su mano la carta de Israel: aunque Netanyahu ha demostrado capacidad para convencer a Trump de tomar ciertas decisiones, la palabra del presidente estadounidense sigue siendo determinante para disciplinar a un Bibi que sin el apoyo político y militar de Washington tendría mucho más difícil seguir reconfigurando Oriente Medio a su medida.

    Pero tanto Trump como el régimen iraní pagaron costos altos en esta guerra que los debilitan también en estas negociaciones. Irán sufrió una pérdida de influencia regional mientras observa cómo Israel rediseña Oriente Medio casi a su gusto. Quedó dañada, además, su relación con los países del Golfo a los que atacó. Su debilidad militar es extrema y lo aleja de cualquier sueño de resurrección, al menos en el corto plazo. A eso se suma el descabezamiento de su liderazgo político, religioso, militar y nuclear. En esas condiciones deberá soportar la presión de Estados Unidos, Israel y Occidente para que abandone definitivamente su carrera nuclear.

    Trump, a su vez, deberá hacer malabarismos dialécticos para convencer de que sale de esta guerra ganando y de que cumplió sus objetivos —que, hay que decirlo, nunca quedaron del todo claros—. Dejar el Estrecho de Ormuz tal como estaba un segundo antes de que comenzara la guerra suena a poco. Su ansiedad por cerrar este capítulo y pasar de página se explica por la creciente presión política interna: demócratas, algunos aliados, y —más preocupante para él— un electorado que nunca quiso esta guerra, que piensa en su bolsillo y que observa con inquietud una inflación que no cede.

    En definitiva, en los próximos días asistiremos a negociaciones intensas y a versiones contradictorias sobre lo que se acuerda o se rechaza. Pero las diferencias tendrían que ser muy profundas para que esta tregua fracase y abra paso a una escalada militar. A nadie le conviene que eso ocurra. Lo que veremos, entonces, es un resultado suspendido entre dos extremos: una paz definitiva que transforme Oriente Medio en algo nuevo, y una escalada militar de consecuencias impredecibles para Estados Unidos, para Irán y para el mundo.
     

  • Lamentaremos no ser aliados de Rusia

    Lamentaremos no ser aliados de Rusia

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    Juan Carlos Malgesini
    DNI 4.673.429

    PUERTO DE SAN ANTONIO ESTE

    Esta semana informó Rusia oficialmente que envió una importante ayuda militar a Irán n para que se halle prevenida.
    Me parece que es lógico ya que Rusia es un leal amigo de Irán ante las amenazas EE.UU. e Israel. Supongo que ese país no tendrá en cuenta las amenazas de Argentina -en realidad del presidente Javier Milei- pero sí tiene que cubrirse de los otros dos países asesinos de mujeres y niños indefensos, EE. UU. e Israel.
    Sigo lamentando constantemente la situación de guerra grave por la que atraviesa el mundo actualmente.
    Nuestras fuerzas armadas no atacarían al pueblo iraní pero nuestros militares, que tantas veces atacaron sí a nuestro pueblo en otras épocas de la historia, tendrían que interpelar al presidente Milei preguntándole de quién recibe órdenes para pretender formar con nuestro país, EE.UU. e Israel un frente de ataque -y con qué- a la república de Irán.
    Salvo las denuncias sin pruebas suficientes, nadie piensa hoy en que Irán es nuestro enemigo.
    Ese país cuenta actualmente con misiles de un alcance que ya supera los diez a doce mil kilómetros, o sea que estaríamos dentro del alcance de sus misiles, digo.


  • El Brent supera los 100 dólares: anatomía de un shock petrolero global y la posición estratégica de Vaca Muerta

    El Brent supera los 100 dólares: anatomía de un shock petrolero global y la posición estratégica de Vaca Muerta

    El petróleo Brent llegó este lunes 9 de marzo a 105 dólares por barril, con picos intradiarios de hasta 119,5 dólares —el mayor avance absoluto en un solo día en la historia del contrato—, después de que la producción en los principales yacimientos del Golfo Pérsico se desplomara como consecuencia directa del cierre del Estrecho de Ormuz. El conflicto armado que estalló el 28 de febrero pasado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva militar contra Irán, reconfiguró de un golpe el tablero energético mundial y empujó al crudo a terreno de tres dígitos por primera vez en más de tres años y medio.

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    El detonante es preciso: el Estrecho de Ormuz, el cuello de botella marítimo de apenas 33 kilómetros de ancho por el que transitan aproximadamente 20 millones de barriles diarios —el 20% del petróleo mundial y enormes volúmenes de gas natural licuado de Qatar—, se encuentra prácticamente cerrado. La producción de Irak en sus principales yacimientos del sur cayó un 70%, Kuwait declaró fuerza mayor en sus envíos y los Emiratos Árabes Unidos gestionan su producción offshore de forma precautoria. Los analistas estiman que entre 7 y 11 millones de barriles diarios pueden estar temporalmente fuera del mercado.

    EL MAPA DE LA VULNERABILIDAD: QUIÉNES PIERDEN

    No todos los países son iguales ante un shock de oferta. La línea divisoria fundamental es simple: exportadores netos versus importadores netos. Los primeros ven sus ingresos multiplicarse; los segundos absorben el golpe en su cuenta corriente, en su inflación y, para los más pobres, en su seguridad alimentaria.

    Asia concentra la mayor exposición estructural al cierre de Ormuz. El 82% del petróleo que transita el estrecho tiene destino asiático, y China, India, Japón y Corea del Sur absorben cerca del 70% del volumen total.

     

    País / Región

    Dependencia de Ormuz

    Vulnerabilidad principal

    Japón

    ~95% del crudo importado vía Golfo

    Dependencia estructural total; reservas estratégicas limitadas

    Corea del Sur

    ~70% del crudo desde Medio Oriente

    Alta exposición a cuenta corriente (2,7% del PIB)

    India

    ~85% del crudo importado; 60% vía Ormuz

    Déficit comercial, inflación y shock de GNL simultáneos

    China

    ~40% de sus importaciones por Ormuz

    Mayor importador mundial; presión sobre industria y logística

    Tailandia

    Mayor importador neto de Asia (4,7% PIB)

    Cada +10% en crudo deteriora su cuenta corriente en -0,5 pp

    Filipinas / Pakistán / Bangladesh

    Dependencia casi total del GNL del Golfo

    Sin alternativas de corto plazo; riesgo de escasez física

    España / Italia

    Importadores netos líderes en Europa

    Inflación importada; mayor exposición dentro del bloque UE

     

    Fuente: Nomura, Natixis, Kpler, Agencia Internacional de Energía (IEA). Elaboración propia.

    El banco de inversión Nomura ubicó a Tailandia, India, Corea del Sur y Filipinas como los cuatro países asiáticos más vulnerables a un alza sostenida del crudo. Para India, el impacto es doblemente severo: más de la mitad de sus importaciones de GNL están vinculadas al Golfo y una gran parte tiene precio referenciado al Brent, por lo que un shock en Ormuz eleva simultáneamente el costo del petróleo y del gas.

    Para Japón, la dependencia estructural no tiene parangón: el país importa el 95% del crudo que consume y alrededor del 75% proviene de la región que atraviesa Ormuz. Corea del Sur comparte un perfil similar. Ambas economías ya están evaluando la liberación de reservas estratégicas en coordinación con el G7.

    «La crisis no sólo elevaría los precios del petróleo y el gas, sino que también paralizaría la actividad económica mundial. Zulfikar Yurnaidi, Centro de Energía, ASEAN»

    En Europa, la exposición directa al cierre de Ormuz es menor —el continente redujo su dependencia del Golfo tras el shock de 2022— pero la vulnerabilidad indirecta es real: los mercados de GNL ya registran subas de hasta 65-77% en una semana, y el indicador TTF de Países Bajos, referencia europea del gas, alcanzó los 46 euros por megavatio hora. España e Italia son los eslabones más expuestos dentro del bloque.

    EL LADO OPUESTO: QUIÉNES GANAN

    El mismo shock que golpea a los importadores actúa como viento de cola para los exportadores netos con producción fuera del radio de conflicto. Noruega, Canadá y Brasil cotizan en este escenario como proveedores alternativos con prima. Y Argentina —gracias a Vaca Muerta— se ubica por primera vez en décadas en el lado beneficiado de la ecuación.

    ARGENTINA Y VACA MUERTA: LA PARADOJA DEL EXPORTADOR

    Argentina llega a este shock energético global con un activo que no tenía en ninguna crisis anterior: récord histórico de producción de petróleo. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, en enero de 2026 el país produjo 4.262.675 metros cúbicos de crudo —el mayor volumen del que se tenga registro oficial—, superando el récord de diciembre de 2025. Expresado en barriles, la producción diaria ascendió a 882.200 barriles/día, un 16,5% más que en igual mes del año anterior.

    El motor es inequívoco: Vaca Muerta creció un 35,5% interanual, consolidando al país como exportador neto de hidrocarburos por primera vez en décadas. El superávit energético de 2025 alcanzó los 7.800 millones de dólares, superior a los 5.600 millones de 2024, un salto impulsado fundamentalmente por efecto volumen.

    El analista Gustavo Araujo (Criteria) describió el impacto del shock como un «doble beneficio»: hasta semanas atrás, el petróleo argentino se vendía al exterior con un descuento de entre el 3% y el 4% respecto al Brent debido a la sobreoferta global. El conflicto en Medio Oriente no solo elevó el precio de referencia, sino que levantó parcial o totalmente ese diferencial negativo, mejorando simultáneamente el precio unitario y el margen por barril exportado.

     

    Indicador

    Valor / Proyección

    Producción de crudo (enero 2026)

    4.262.675 m³ — récord histórico

    Producción diaria en barriles

    882.200 bbl/día (+16,5% i.a.)

    Crecimiento Vaca Muerta (interanual)

    +35,5%

    Superávit energético 2025

    USD 7.800 millones

    Proyección balanza energética 2026 (base)

    USD 10.000 millones

    Impacto adicional por cada USD 10 de suba del Brent

    +USD 800/1.000 millones

     

    Fuente: Secretaría de Energía de la Nación; estimaciones de MNews / analistas privados.

    Las primeras estimaciones del mercado indican que la suba de precios internacionales ya permitió elevar la previsión de la balanza comercial energética para 2026 a un piso de 10.000 millones de dólares. Y cada 10 dólares adicionales de aumento en el precio del barril agregarían entre 800 y 1.000 millones de dólares a ese saldo, consolidando a Vaca Muerta como uno de los principales amortiguadores de divisas del país.

    La mejora en la rentabilidad también actúa sobre el ciclo inversor. El ex secretario de Energía Emilio Apud destacó que precios más altos «aumentan el flujo de caja a las petroleras que están exportando», lo que podría acelerar decisiones de inversión en los proyectos no convencionales de la cuenca neuquina. YPF, que participa como socio en las mega obras de infraestructura asociadas a Vaca Muerta, tiene incentivos directos para sostener ese ciclo.

    EL «LADO B»: LA PRESIÓN SOBRE COMBUSTIBLES E INFLACIÓN

    Sin embargo, la posición exportadora no inmuniza a la Argentina del lado oscuro del shock. La economía doméstica está expuesta a través del traslado del precio internacional a los combustibles. El mecanismo es conocido: cada dólar adicional en el precio del crudo puede trasladarse a los surtidores en una proporción cercana al 1%. Si el Brent se mantiene por encima de los 90 dólares, el ajuste potencial en combustibles rondaría el 10% en el mediano plazo.

    El escenario de tres dígitos ya vigente comprime ese margen: si los precios en surtidores se actualizaran de forma inmediata al valor de paridad internacional con el Brent a 105 dólares, los combustibles deberían prácticamente duplicarse. El CEO de YPF, Horacio Marín, buscó descomprimir la ansiedad con declaraciones que descartaban «cimbronazos» en los precios, aunque los analistas advierten que, si el conflicto se prolonga, la presión será difícil de evitar.

    El economista Orlando Ferreres sintetizó el dilema: aun con producción local y exportaciones en alza, la energía se paga a precio internacional cuando el mercado se recalienta, y ese precio tarde o temprano tiende a filtrarse al surtidor y desde allí a toda la cadena de costos de la economía.

    «Si el conflicto escala y el barril se instala cerca de los USD 100, la presión sobre los precios internos será difícil de evitar. — Orlando Ferreres, economista»

    El 1° de marzo ya rigió un aumento promedio del 1,1% en combustibles por actualización parcial de impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), lo que suma presión previa al shock externo.

    VARIABLES CRÍTICAS: CUÁNTO DURA EL SHOCK

    La distinción más relevante para dimensionar el impacto sobre Argentina —y sobre los mercados globales— es la duración del shock. Si el conflicto se contiene en semanas y el Estrecho de Ormuz recupera operatividad, el efecto será coyuntural, valioso para las exportadoras pero sin capacidad de transformar el frente externo de forma estructural. Si el conflicto se enquista, el escenario cambia de naturaleza.

    El ministro de Energía de Qatar advirtió que, si los buques no pueden atravesar Ormuz, todos los productores del Golfo podrían detener exportaciones en cuestión de semanas, con un precio del barril potencialmente por encima de los 150 dólares. En ese escenario extremo, Macquarie anticipa un shock inflacionario global, con especial impacto en países como Japón, China y Europa que dependen más de los suministros del Golfo. Para Argentina, ese mismo escenario mejoraría aún más sus ingresos exportadores, pero agravaría severamente la inflación interna y la cadena logística global.

    Tres variables concentran la incertidumbre: la persistencia de la tensión en Ormuz, la velocidad de ajuste de los precios locales de combustibles en un país con alta sensibilidad inflacionaria, y la capacidad de la infraestructura exportadora argentina de aprovechar el pico de demanda en mercados alternativos a los del Golfo.

    CONCLUSIÓN: VACA MUERTA EN EL RADAR GLOBAL

    El shock de marzo de 2026 confirma algo que venía siendo evidente pero que el mercado recalibra en cada crisis: los yacimientos no convencionales fuera de las zonas de conflicto cotizan al alza cuando el Golfo se cierra. La guerra entre EEUU, Israel e Irán está poniendo a Vaca Muerta en el radar de los compradores globales con una urgencia que ningún roadshow de inversión hubiera logrado.

    Argentina tiene la producción, tiene el momento y tiene los precios a favor. El desafío —como siempre— es institucional y logístico: aprovechar los ciclos de precios altos para consolidar infraestructura exportadora, sin que la volatilidad internacional se traslade íntegramente a una economía doméstica que aún no tiene resuelto el problema inflacionario. La paradoja es vieja pero nunca deja de ser relevante: el mismo barril que llena las arcas del Estado puede vaciar el bolsillo del consumidor.

    La historia argentina con el petróleo está llena de oportunidades desperdiciadas. Esta vez, con récord de producción, precios a 105 dólares y Vaca Muerta en plena expansión, las condiciones objetivas para no repetir ese patrón son mejores que nunca. Lo que falta, como de costumbre, es la política.

     

    Fuentes: Trading Economics · Investing.com · Milenio · El Financiero · ADNSUR · Criteria · Nomura · Natixis · Macquarie · Secretaría de Energía de la Nación · IEA

  • Negociaciones entre EE.UU. e Irán en Pakistán buscan paz duradera

    Negociaciones entre EE.UU. e Irán en Pakistán buscan paz duradera

    Las delegaciones de Estados Unidos e Irán completaron este sábado dos rondas de negociaciones críticas en el Hotel Serena de Islamabad, en un diálogo que, bajo la mediación de Pakistán, busca transformar el frágil alto el fuego de dos semanas —vigente desde el pasado miércoles— en un acuerdo de paz definitivo que ponga fin a la guerra regional desatada el 28 de enero, tras la muerte del ex líder supremo Ali Khamenei.

    La televisión estatal iraní y fuentes de la Casa Blanca confirmaron que las conversaciones han pasado a una «fase técnica». Expertos de ambos bandos se encuentran actualmente intercambiando textos legales y técnicos para estructurar un tratado que trascienda el cese de hostilidades.

    A última hora de este sábado en Pakistán, un alto funcionario de la administración estadounidense informó que las conversaciones trilaterales (EEUU-Irán-Pakistán) continúan cara a cara, mientras que la prensa persa, a través de las agencias Fars y Tasnim, reportó que una tercera ronda de diálogo se celebrará «probablemente esta misma noche o mañana (por el domingo)».

    A pesar del ambiente calificado como «cordial» por diplomáticos pakistaníes, las exigencias de Washington han generado fricciones inmediatas. Según informaron medios estatales iraníes, la delegación encabezada por funcionarios de la Casa Blanca está realizando «exigencias excesivas» sobre la soberanía y el tránsito en el Estrecho de Ormuz, la vía marítima más estratégica para el comercio petrolero mundial.

    Por otro lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha delimitado con claridad el éxito de esta cumbre: “Un buen acuerdo contemplaría que Irán no tenga un arma nuclear. Es el primer objetivo. No pueden tener armas nucleares, es el 99% de lo que buscamos”, declaró el mandatario el viernes, subrayando que la desnuclearización total es la condición innegociable de su administración.

    La postura de Israel: «Estrategia de estrangulamiento»

    Mientras el diálogo avanza en Islamabad, desde Jerusalén, Benjamin Netanyahu, lanzó un mensaje de contundencia militar. El primer ministro israelí afirmó que, gracias a los ataques coordinados con Estados Unidos, Israel ha logrado la destrucción del programa nuclear y de misiles de Irán.

    Según Netanyahu, el régimen islámico se encuentra en su momento de mayor debilidad desde 1979. «Querían estrangularnos, y ahora somos nosotros quienes los estrangulamos. Ahora luchan por su supervivencia», sentenció el primer ministro ante la prensa local.

    Hina Rabbani Khar (Exministra de Asuntos Exteriores de Pakistán), señaló que el papel de Islamabad es el de un «puente de confianza», pero advierte que la liberación de los activos iraníes bloqueados y la implementación del cese al fuego en la frontera sur del Líbano (Hezbollah) son condiciones que el régimen de Teherán no abandonará fácilmente en la mesa técnica.__IP__

    Richard Haass (Presidente Emérito del Council on Foreign Relations), sostuvo que, aunque Netanyahu declare la victoria militar sobre el programa nuclear, la «fase técnica» en Islamabad busca precisamente que Irán acepte un sistema de inspección intrusivo que impida cualquier intento de reconstrucción, algo que la agencia Fars ya califica como una «exigencia inaceptable» por parte de Washington.

    La ciudad de Islamabad permanece bajo un estricto toque de queda diplomático, con carreteras bloqueadas y el Hotel Serena convertido en una fortaleza. El éxito de la tercera ronda, prevista para las próximas horas, determinará si Medio Orietne se encamina hacia una paz sistémica o si la desconfianza sobre el Estrecho de Ormuz y el control nuclear devolverá a las potencias al campo de batalla.

  • Trump asegura que EE. UU. ganó la guerra contra Irán, sin importar negociaciones

    Trump asegura que EE. UU. ganó la guerra contra Irán, sin importar negociaciones

    El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este sábado que no le preocupa el resultado de las negociaciones entre los enviados de su país e Irán, que se desarrollan en Pakistán.

    Trump insistió en que Estados Unidos salió victorioso de la guerra. “Si llegamos a un acuerdo o no, me da igual. La razón es que hemos ganado”, declaró Trump ante periodistas al salir de la Casa Blanca.

    “Nos encontramos en negociaciones muy profundas con Irán. Por lo que, indistintamente, ganamos”, dijo Trump.

    “Los derrotamos militarmente. Derrotamos a su ejército. No tienen Armada. 158 barcos están bajo el agua. Bajo el mar. Todos sus dragaminas”, concluyó.

  • Conflicto en Ormuz: Trump anunció acciones militares mientras avanzan negociaciones

    Conflicto en Ormuz: Trump anunció acciones militares mientras avanzan negociaciones

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de un operativo militar en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más estratégicos para el comercio global de petróleo, en medio de un escenario de negociaciones internacionales con Irán y Pakistán.

    La declaración fue realizada a través de su red social, donde aseguró que las fuerzas norteamericanas comenzaron acciones para “despejar” la zona, en un contexto de alta tensión geopolítica.

    Un punto clave para el petróleo mundial

    El estrecho de Ormuz es un corredor marítimo fundamental por donde circula gran parte del petróleo que abastece a distintos países, por lo que cualquier movimiento en la zona tiene impacto directo en los mercados energéticos.

    En su mensaje, Trump afirmó que se inició el operativo y mencionó la destrucción de 28 buques iraníes, aunque no se brindaron detalles oficiales adicionales sobre el alcance de la acción.

    Además, vinculó la situación con la producción energética de Estados Unidos. “Tenemos más petróleo que las dos siguientes economías petroleras más grandes juntas”, expresó, y sostuvo que ya se dirigen petroleros vacíos hacia territorio estadounidense para cargar crudo.

    Negociaciones en paralelo

    El anuncio se produce mientras continúan las conversaciones diplomáticas en la región. Una delegación de la República Islámica de Irán, encabezada por el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo reuniones con autoridades de Pakistán.

    El encuentro incluyó una reunión con el primer ministro Shehbaz Sharif y contactos previos con la cúpula militar paquistaní, en un intento por coordinar aspectos técnicos del diálogo con Estados Unidos.

    Estas gestiones se desarrollan en simultáneo con el anuncio del operativo, lo que refleja un escenario complejo en el que las acciones militares y las negociaciones avanzan en paralelo.

  • Donald Trump confirmó el operativo para despejar el estrecho de Ormuz en medio de las negociaciones por la guerra

    Donald Trump confirmó el operativo para despejar el estrecho de Ormuz en medio de las negociaciones por la guerra

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    Mientras las negociaciones entre Estados Unidos, Irán y Pakistán, el presidente Donald Trump realizó un importante anuncio en su red social respecto al estrecho de Ormuz, punto clave para el paso de buques que trasladan petróleo a distintas partes del mundo.

    Inició el operativo para despejar el estrecho de Ormuz


    El mandatario anunció que el Ejército norteamericano inició el proceso para despejar el estrecho que Ormuz y que los 28 buques de Irán fueron destruidos.

    El comunicado lo realizó a través de un posteo en su cuenta de Truth Social donde afirmó: «Un gran número de petroleros completamente vacíos, algunos de los más grandes del mundo, se dirigen ahora mismo a Estados Unidos para cargar el mejor y más «dulce» petróleo (¡y gas!) del mundo».

    «Tenemos más petróleo que las dos siguientes economías petroleras más grandes juntas y de mayor calidad», afirmó en su publicación y agregó: «Los estamos esperando. ¡Rápido cambio! Presidente DJT».

    La delegación de la República Islámica, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo una reunión con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tras haber celebrado un encuentro previo con el jefe del Ejército, el general Asim Munir. El objetivo del encuentro fue coordinar los detalles técnicos del inicio del diálogo con la administración norteamericana.

    La comitiva iraní concretó la cita con Sharif a las 13 hora local, después de las consultas de alto nivel realizadas la noche anterior con la cúpula militar paquistaní.