El gobernador Figueroa planteó una estrategia conjunta con Nación para mejorar la competitividad y atraer capitales al desarrollo energético.
El gobernador de Neuquén afirmó que la provincia avanza en una agenda coordinada con el gobierno nacional para reducir costos estructurales del sector energético, con un objetivo concreto: eliminar los derechos de importación para bienes de capital vinculados a la industria. La iniciativa, en articulación con el ministro Federico Sturzenegger, apunta a mejorar la competitividad de Vaca Muerta en un contexto global donde los márgenes y la eficiencia definen la llegada de inversiones.
Durante su participación en el Vaca Muerta Insights, el mandatario sostuvo que el desarrollo del shale no depende únicamente del recurso geológico, sino de un entramado de condiciones económicas, regulatorias y logísticas que permitan transformar ese potencial en producción efectiva. En ese sentido, remarcó la necesidad de “jugar en equipo” entre Estado nacional, provincias y sector privado para consolidar una estrategia exportadora.
Uno de los ejes centrales de su planteo fue la reducción de costos operativos. Según explicó, la industria venía perdiendo millones de dólares anuales por deficiencias en infraestructura, especialmente en zonas clave como Añelo. En respuesta, la provincia impulsó obras viales y esquemas de financiamiento innovadores basados en anticipos de regalías, buscando resolver cuellos de botella logísticos que impactaban directamente en la rentabilidad de los proyectos.
Más áreas, reglas claras y foco en inversiones
El mandatario confirmó que la provincia ya otorgó 51 concesiones hidrocarburíferas y se prepara para avanzar con la licitación de otras 100 áreas. La convocatoria, prevista para agosto, busca capitalizar el interés creciente de la industria bajo un esquema de reglas claras y previsibilidad, factores considerados críticos por los inversores internacionales.
En paralelo, destacó la importancia de generar condiciones de estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica, elementos que, junto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, funcionan como catalizadores para la llegada de capitales de largo plazo. La competitividad, insistió, es clave en un país “tomador de precios” dentro del mercado energético global.
También remarcó la articulación con Río Negro para desarrollar infraestructura exportadora, especialmente vinculada a puertos patagónicos. Esta integración regional busca consolidar una plataforma logística que permita escalar la producción y acceder a mercados internacionales con mayor eficiencia.
El GNL como vector estratégico
En materia de gas natural licuado, el gobierno provincial trabaja en una nueva normativa específica que será enviada a la Legislatura. El esquema contempla condiciones diferenciadas para el desarrollo de proyectos de GNL, incluyendo la posibilidad de ajustar valores de concesión en función del valor agregado que implica este tipo de industrialización del gas.
El mandatario explicó que el desarrollo del GNL introduce nuevas reglas en la cadena productiva, particularmente por el tratamiento específico del metano. Por eso, se trabaja en definir parámetros técnicos y económicos —mínimos y máximos— que permitan viabilizar inversiones sin afectar la competitividad.
Además, destacó el rol de la infraestructura y la formación de recursos humanos como pilares del crecimiento. En ese sentido, mencionó programas de becas con reconocimiento internacional y políticas orientadas a priorizar el empleo local, aunque advirtió que la capacitación será determinante para acceder a las oportunidades que genera la industria.
Una estrategia integral más allá del recurso
El gobernador insistió en que Vaca Muerta, por sí sola, no garantiza el desarrollo. La calificó como una “condición necesaria pero no suficiente”, subrayando que el verdadero desafío radica en construir un ecosistema que incluya inversión privada, políticas públicas consistentes y una macroeconomía ordenada.
En esa línea, planteó que el país atraviesa una ventana de oportunidad en el contexto global energético, marcada por la demanda de fuentes seguras en regiones sin conflictos geopolíticos. Sin embargo, advirtió que ese posicionamiento debe ser aprovechado con rapidez, acelerando inversiones para monetizar los recursos en tiempos competitivos.
El objetivo final, sostuvo, es mejorar la calidad de vida de la población a partir del desarrollo energético. Para ello, consideró imprescindible sostener la paz social, garantizar previsibilidad y profundizar la coordinación entre los distintos niveles del Estado y la industria, en un esquema que permita transformar el potencial de Vaca Muerta en crecimiento económico concreto.







