Etiqueta: Estrecho de Ormuz

  • Donald Trump confirmó el operativo para despejar el estrecho de Ormuz en medio de las negociaciones por la guerra

    Donald Trump confirmó el operativo para despejar el estrecho de Ormuz en medio de las negociaciones por la guerra

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    Mientras las negociaciones entre Estados Unidos, Irán y Pakistán, el presidente Donald Trump realizó un importante anuncio en su red social respecto al estrecho de Ormuz, punto clave para el paso de buques que trasladan petróleo a distintas partes del mundo.

    Inició el operativo para despejar el estrecho de Ormuz


    El mandatario anunció que el Ejército norteamericano inició el proceso para despejar el estrecho que Ormuz y que los 28 buques de Irán fueron destruidos.

    El comunicado lo realizó a través de un posteo en su cuenta de Truth Social donde afirmó: «Un gran número de petroleros completamente vacíos, algunos de los más grandes del mundo, se dirigen ahora mismo a Estados Unidos para cargar el mejor y más «dulce» petróleo (¡y gas!) del mundo».

    «Tenemos más petróleo que las dos siguientes economías petroleras más grandes juntas y de mayor calidad», afirmó en su publicación y agregó: «Los estamos esperando. ¡Rápido cambio! Presidente DJT».

    La delegación de la República Islámica, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo una reunión con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tras haber celebrado un encuentro previo con el jefe del Ejército, el general Asim Munir. El objetivo del encuentro fue coordinar los detalles técnicos del inicio del diálogo con la administración norteamericana.

    La comitiva iraní concretó la cita con Sharif a las 13 hora local, después de las consultas de alto nivel realizadas la noche anterior con la cúpula militar paquistaní.


  • La oferta mundial de petróleo tardará meses en recuperarse incluso si se normaliza el Estrecho de Ormuz

    La oferta mundial de petróleo tardará meses en recuperarse incluso si se normaliza el Estrecho de Ormuz

    El conflicto en Medio Oriente volvió a tensionar al mercado energético global y encendió señales de alerta entre analistas internacionales, que coinciden en que la oferta de petróleo tardará meses en normalizarse aun si se habilita nuevamente la navegación plena por el Estrecho de Ormuz. Los golpes en infraestructura, logística y producción dejaron un vacío físico difícil de revertir en el corto plazo.

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    El repunte abrupto del precio del crudo en las últimas semanas reflejó ese deterioro estructural, con valores que en algunos mercados spot superaron los 120 dólares por barril. La disparidad entre referencias regionales expuso tensiones propias de una crisis que sorprendió incluso a gobiernos que esperaban un conflicto breve.

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    Según especialistas del sector, la primera señal crítica apareció en el sudeste asiático, donde varias refinerías reportaron faltante de petróleo. El fenómeno se extendió rápidamente por la región y obligó a países a tomar medidas excepcionales, como racionamiento de combustibles o home office obligatorio para reducir el uso de transporte.

    Un mercado que no logra estabilizarse

    En China, la situación fue distinta gracias a que el gobierno acumuló reservas estratégicas de crudo durante los últimos años. Sin embargo, incluso ese colchón obligó a suspender exportaciones de ciertos productos refinados hacia Australia y otras naciones del sudeste asiático, lo que profundizó la escasez regional y tensó las cadenas de suministro.

    Europa comenzó a mostrar signos similares con una presión creciente sobre los precios de los combustibles. Para los analistas, la raíz del problema no se limita a las rutas marítimas bloqueadas en el Estrecho de Ormuz, sino a la magnitud del corte productivo en el Golfo Pérsico, que dejó entre 15% y 20% de la oferta global fuera del sistema.

    Ese volumen supera ampliamente los antecedentes históricos. En la crisis del petróleo de 1973, el shock de oferta representó cerca del 7% del mercado global. Hoy, la proporción es el triple. Analistas internacionales señalan que, con semejante escala, la normalización no depende únicamente de una tregua geopolítica, sino también de la capacidad real de reactivar miles de pozos e instalaciones.

    Estrecho de Ormuz 5

    Aunque haya acuerdo, el petróleo seguirá bajo presión: anticipan una recuperación lenta de la oferta.

    Un retorno que no será inmediato

    De acuerdo con especialistas, gran parte de la producción afectada en países como Irak, Kuwait, Bahréin y Arabia Saudita no podrá restablecerse con rapidez. Los yacimientos cerrados tras ataques o evacuaciones no se reabren simplemente “abriendo una válvula”: requieren diagnósticos de integridad, reparaciones y un proceso técnico que puede demandar varios meses.

    Incluso en un escenario de acuerdo entre Estados Unidos e Irán, donde se logre disminuir la tensión militar y permitir el tráfico normal por Ormuz, el mercado de petróleo mantendría un nivel de riesgo superior al previo al conflicto. Esa prima de riesgo se trasladaría a los precios internacionales del crudo, que seguirían elevados durante buena parte del año.

    A su vez, la escasez física de petróleo empieza a generar efectos colaterales en otros sectores productivos. El más inmediato aparece en el mercado de fertilizantes, ya que un porcentaje significativo de la oferta global proviene de países hoy afectados por el conflicto. Aunque el precio suba, advierten analistas, el problema principal será la disponibilidad real de productos.

    Daño colateral en diversos sectores

    La falta de fertilizantes ya genera cambios en las decisiones de siembra en el hemisferio norte. Los productores analizan volcarse hacia cultivos que demandan menos insumos, como la soja, lo que podría generar una sobreoferta futura en ese segmento. En cambio, los precios del trigo y el maíz tenderían a subir por menor área sembrada y menor rendimiento.

    El maíz, además, tiene un rol clave en la industria de los biocombustibles: es la base para producir etanol, que se mezcla con naftas en diversos países. Con precios de combustibles elevados y una oferta restringida, la presión sobre este mercado podría amplificarse, generando un nuevo ciclo de incrementos en los costos logísticos y de transporte.

    tag:reuters.com,2024:newsml_KBN3BI081

    FOTO ARCHIVO. Irak fue uno de los países que sufrió ataques a sus yacimientos. REUTERS/Mohammed Aty

    Dos caminos posibles y ninguna solución inmediata

    En el plano geopolítico, los expertos identifican dos escenarios principales. El primero, considerado el más crítico, sería una escalada militar a que involucre ataques a infraestructura energética en Irán, como refinerías, complejos petroquímicos o terminales de exportación. En ese caso, la destrucción adicional de instalaciones prolongaría durante años la restricción de oferta.

    Además, tanto Irán como otros actores de la región cuentan con capacidad para atacar instalaciones de países vecinos o embarcaciones que transitan por corredores estratégicos. Incluso con una intervención militar contundente, no habría garantías de seguridad plena en la zona, lo que alimentaría una inestabilidad persistente.

    El segundo escenario plantea la posibilidad de una desescalada diplomática. Aun así, los analistas consideran improbable que el mercado vuelva a los niveles previos de sobreproducción que se debatían hace apenas dos meses. Los daños acumulados en infraestructura dejaron una huella profunda en la oferta.

    Recesión, demanda debilitada y un equilibrio incierto

    Un aspecto adicional es el impacto económico sobre los países importadores de energía. Si la falta de abastecimiento físico persiste, la demanda podría caer simplemente porque los consumidores no logren acceder a combustibles, independientemente del precio. Esto modificaría el equilibrio del mercado y podría frenar parcialmente la suba del petróleo, aunque por razones negativas.

    Regiones como el sudeste asiático y parte de Europa ya muestran señales de desaceleración que podrían derivar en recesiones profundas si continúan los problemas de suministro. En ese caso, la contracción económica funcionaría como un freno adicional a la demanda de energía, generando un equilibrio nuevo, pero mucho más frágil.

  • Donald Trump repudió el control de peaje de Irán en el estrecho de Ormuz: «Están haciendo un trabajo muy pobre»

    Donald Trump repudió el control de peaje de Irán en el estrecho de Ormuz: «Están haciendo un trabajo muy pobre»

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    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente a Irán por la implementación de un sistema de peajes para permitir el paso de barcos por el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. El mandatario sostuvo que esa práctica es inaceptable y presionó para que se garantice la libre circulación.

    Trump acusó a Teherán de obstaculizar el tránsito marítimo y de incumplir los acuerdos al limitar el flujo de crudo, además de cobrar tarifas a las embarcaciones que atraviesan la zona. En ese sentido, afirmó que el petróleo “volverá a fluir con o sin la ayuda de Irán”, marcando una postura firme frente al conflicto.


    La medida de Irán para dominar el estrecho de Ormuz


    El reclamo se da en medio de una fuerte tensión internacional, luego de que Irán intensificara el control sobre el estrecho tras el conflicto con Estados Unidos e Israel. La imposición de peajes y restricciones al tránsito generó preocupación global por el impacto en el suministro energético.

    Además, la medida iraní es cuestionada por distintos actores internacionales, ya que podría violar normas del derecho marítimo que garantizan la libre navegación en pasos estratégicos como Ormuz. Esto suma presión diplomática sobre Teherán en un contexto ya marcado por negociaciones frágiles.

    En este escenario, Trump redobló sus advertencias y dejó en claro que Estados Unidos no permitirá bloqueos en esa ruta clave, manteniendo la tensión geopolítica y la incertidumbre sobre el futuro del comercio energético mundial.


  • Trump critica a Irán por peaje en el estrecho de Ormuz

    Trump critica a Irán por peaje en el estrecho de Ormuz

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán «está haciendo un trabajo muy pobre», en referencia a su postura sobre el estrecho de Ormuz, por donde pasa buena parte de la producción de crudo. A través de un posteo en sus redes sociales, el mandatario calificó como «deshonroso» el procedimiento de las autoridades iraníes «al permitir que el petróleo pase por el estrecho de Ormuz», a cambio del pago de un peaje.

    Irán exige a los buques petroleros pagar un peaje de un dólar por barril para transitar a través del estrecho, de acuerdo con un reporte del Wall Street Journal. El tráfico marítimo en el estrecho sigue siendo escaso, según supo la Agencia Noticias Argentinas. 

    Horas antes, Trump se había quejado porque «hay reportes de que Irán cobra tarifas a los buques petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz. ¡Más vale que no lo estén haciendo y si lo están haciendo, más vale que se detengan ahora mismo!», escribió Trump en su red social Truth Social.

    En tanto,  el mandatario estadounidense había dicho en declaraciones a ABC News que estaba considerando crear una «empresa conjunta» con Irán para cobrar peaje a los buques que transitan por esta importante vía marítima por la que transita cerca del 20 por ciento del petróleo global, propuesta a la que se refirió como «algo hermoso».

  • OTAN: entre la presión de Washington y la autonomía europea

    La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán no solo tensó al extremo el escenario en Medio Oriente. También terminó de romper algo que venía deteriorándose desde hace años: la cohesión interna de la OTAN.

    El dato más relevante no es estrictamente militar. Es político. Por primera vez en décadas, Estados Unidos fue a un conflicto de esta magnitud prácticamente en soledad, acompañado solo por Israel y con el respaldo explícito de un puñado reducido de aliados. El resto de Europa optó por tomar distancia.

    La ofensiva comenzó el 28 de febrero de 2026 con bombardeos sobre territorio iraní en pleno proceso de negociación diplomática. La respuesta de Irán no tardó en llegar, con ataques sobre bases estadounidenses en varios países del Golfo y el cierre estratégico del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico del comercio energético mundial.

    El impacto fue inmediato: el precio del petróleo se disparó cerca de un 70%, llevando a la economía global a una zona de riesgo. Pero el verdadero temblor no fue económico, sino geopolítico.

    El ataque que cambió todo

    El primer ataque de Estados Unidos contra Irán quebró cualquier intento de justificación humanitaria: misiles Tomahawk impactaron una escuela de niñas en Minab y causaron la muerte de al menos 168 personas, entre ellas más de 100 chicos y chicas; algunas coberturas y relevamientos elevaron la cifra total a 175 muertos. Para buena parte de Europa, ese episodio fue el punto de ruptura: no solo por su brutalidad, sino porque mostró una forma de guerra que ya no estaba dispuesta a acompañar ni a legitimar.

    Europa dice no: el límite que Washington no esperaba

    Estados Unidos no pidió formalmente a sus aliados que participaran en los ataques. Pero sí esperaba algo clave: el uso de bases militares y espacio aéreo europeo. La respuesta fue, en la mayoría de los casos, negativa.

    Ese gesto, que puede parecer técnico, es en realidad político. Implica que varios países de la OTAN decidieron no alinearse automáticamente con Washington en una guerra que consideraron ajena o, al menos, cuestionable.

    El presidente Donald Trump reaccionó con dureza. Llegó a calificar a la alianza como un “tigre de papel”, una definición que sintetiza su frustración pero también su visión: una OTAN útil solo si responde a los intereses estratégicos de Estados Unidos. El problema es que esa lógica ya no es compartida de manera automática por Europa.

    Una alianza que empieza a resquebrajarse desde adentro

    La reunión entre Trump y Mark Rutte dejó en evidencia lo que hasta hace poco se evitaba decir en voz alta: la OTAN ya no tiene una posición común frente a los grandes conflictos globales. Las diferencias no son menores. Son estructurales.

    Mientras Washington impulsa una estrategia más agresiva en Medio Oriente, varios países europeos priorizan evitar una escalada que los arrastre a una guerra de consecuencias imprevisibles. La distancia no es solo táctica, es conceptual.

    El secretario de Estado Marco Rubio fue aún más explícito: planteó que Estados Unidos deberá “reexaminar” su relación con la OTAN si la alianza no permite el uso de sus bases para objetivos estratégicos propios. En otras palabras, si la OTAN no funciona como herramienta de Washington, su utilidad queda en discusión.

    Bases, sanciones y una amenaza concreta

    Detrás del discurso ya hay decisiones en evaluación. La administración Trump analiza sancionar a países que no acompañaron la operación contra Irán. Entre las medidas posibles figura la reubicación de tropas y el cierre de bases militares en Europa, especialmente en España.

    Las bases de Rota y Morón aparecen como objetivos concretos, con la posibilidad de trasladar recursos hacia países considerados más “confiables”, como Polonia o Rumania. El mensaje es claro: alinearse o perder peso estratégico. Sin embargo, esa presión también puede tener el efecto inverso. En lugar de ordenar la alianza, puede profundizar la ruptura.

    El trasfondo: una OTAN que ya no responde a un solo enemigo

    Durante décadas, la OTAN tuvo un eje claro: la confrontación con la Unión Soviética primero, y luego con Rusia. Ese esquema ordenaba intereses, estrategias y discursos. Hoy ese eje se diluye.

    El conflicto en Medio Oriente introduce una variable que divide a los aliados no por geografía, sino por intereses y prioridades. Europa no necesariamente comparte la agenda de Estados Unidos en esa región, y esa diferencia quedó expuesta de manera brutal.

    Al mismo tiempo, emergen nuevos actores con capacidad de mediación, como China y Pakistán, que participaron en el intento de alto el fuego. El mundo deja de ser un tablero dominado exclusivamente por Occidente.

    Un alto el fuego que no resuelve nada

    El anuncio de un alto el fuego tras 40 días de conflicto aparece más como una pausa que como una solución. Irán presentó un plan de negociación, pero al mismo tiempo advirtió que responderá si continúan los ataques en otros frentes, como Líbano.

    Israel, por su parte, mantiene operaciones militares activas en esa región. El resultado es un escenario inestable, con múltiples focos de tensión abiertos y sin garantías reales de desescalada.

    El cambio silencioso: Europa empieza a pensar por sí misma

    Quizás el dato más relevante no esté en los titulares, sino en el proceso que se acelera detrás de escena. Europa comienza a asumir algo que durante décadas evitó: la necesidad de una defensa autónoma.

    La dependencia de Estados Unidos, que fue una constante desde la Segunda Guerra Mundial, empieza a ser cuestionada no solo por razones estratégicas, sino también políticas. La imprevisibilidad de la política exterior estadounidense —especialmente bajo la conducción de Trump— actúa como catalizador de ese cambio.

    El fin de una lógica automática

    La crisis actual no es un episodio aislado. Es la manifestación de un cambio más profundo. La OTAN ya no es una alianza automática donde Estados Unidos define y el resto acompaña. Tampoco es, todavía, una estructura con autonomía real por parte de Europa. Está en una zona intermedia, incómoda, inestable.

    La guerra en Medio Oriente no hizo más que acelerar ese proceso. Expuso las tensiones, las contradicciones y los límites de una alianza que durante décadas fue presentada como monolítica.

    Hoy, por primera vez en su historia, la OTAN enfrenta una pregunta incómoda: no solo cómo actuar frente a los conflictos, sino para qué existe en un mundo que ya no es el mismo.

    Y esa pregunta, por ahora, no tiene respuesta.

  • ¿Navegar entre minas navales? Irán impone «rutas alternativas» para el estratégico estrecho de Ormuz

    ¿Navegar entre minas navales? Irán impone «rutas alternativas» para el estratégico estrecho de Ormuz

    El estrecho de Ormuz, la ruta petrolera que concentra el 20% del transporte mundial, comenzó este jueves una reapertura gradual pero cargada de tensiones. En el marco del alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Estados Unidos, Israel e Irán, el régimen oficializó la imposición de «rutas alternativas» obligatorias para todos los buques que transiten la zona.

    La Guardia Revolucionaria iraní informó que la medida busca «cumplir con los principios de seguridad marítima» y, fundamentalmente, evitar colisiones con minas navales sembradas durante el conflicto. Este corredor, por donde circula casi la quinta parte de las energías fósiles del mundo, había visto su tráfico reducido en un 97% desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.

    Control militar y navegación restringida


    El nuevo esquema de tráfico, coordinado por la Armada iraní, establece un corredor de entrada al Golfo Pérsico por el norte de la isla de Larak y una vía de salida por el sur de la misma. Según agencias vinculadas al cuerpo de élite de Teherán, el cumplimiento de estas rutas es estrictamente obligatorio y requiere coordinación previa con sus fuerzas navales.

    El mapa de la ruta sugerida por Irán para que circulen los barcos por el estrecho de Ormuz.

    Esta reapertura parcial se concreta apenas horas después de que venciera el ultimátum de Trump, quien había amenazado con «aniquilar» la infraestructura iraní y devolver al país a la «Edad de Piedra» si no se garantizaba el flujo de crudo.

    Vaca Muerta, atenta al precio del crudo


    Para la región, la operatividad de Ormuz es un termómetro directo. El bloqueo impulsó los precios globales de la energía, beneficiando coyunturalmente la cotización del barril, pero la inestabilidad extrema dificulta las proyecciones de inversión a largo plazo en Vaca Muerta.

    Pese a la tregua, la desconfianza persiste. Ayer mismo, Irán intentó interrumpir el paso de petroleros alegando bombardeos israelíes en el Líbano, una versión desmentida por la Casa Blanca. La comunidad internacional monitorea minuto a minuto si este «protocolo de seguridad» es una solución técnica o una nueva herramienta de presión política de Irán sobre el precio del petróleo.

    Con información de EFE y AFP.


  • ¿Navegar entre minas navales? Irán impone «rutas alternativas» para el estratégico estrecho de Ormuz

    ¿Navegar entre minas navales? Irán impone «rutas alternativas» para el estratégico estrecho de Ormuz

    El estrecho de Ormuz, la ruta petrolera que concentra el 20% del transporte mundial, comenzó este jueves una reapertura gradual pero cargada de tensiones. En el marco del alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Estados Unidos, Israel e Irán, el régimen oficializó la imposición de «rutas alternativas» obligatorias para todos los buques que transiten la zona.

    La Guardia Revolucionaria iraní informó que la medida busca «cumplir con los principios de seguridad marítima» y, fundamentalmente, evitar colisiones con minas navales sembradas durante el conflicto. Este corredor, por donde circula casi la quinta parte de las energías fósiles del mundo, había visto su tráfico reducido en un 97% desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.

    Control militar y navegación restringida


    El nuevo esquema de tráfico, coordinado por la Armada iraní, establece un corredor de entrada al Golfo Pérsico por el norte de la isla de Larak y una vía de salida por el sur de la misma. Según agencias vinculadas al cuerpo de élite de Teherán, el cumplimiento de estas rutas es estrictamente obligatorio y requiere coordinación previa con sus fuerzas navales.

    El mapa de la ruta sugerida por Irán para que circulen los barcos por el estrecho de Ormuz.

    Esta reapertura parcial se concreta apenas horas después de que venciera el ultimátum de Trump, quien había amenazado con «aniquilar» la infraestructura iraní y devolver al país a la «Edad de Piedra» si no se garantizaba el flujo de crudo.

    Vaca Muerta, atenta al precio del crudo


    Para la región, la operatividad de Ormuz es un termómetro directo. El bloqueo impulsó los precios globales de la energía, beneficiando coyunturalmente la cotización del barril, pero la inestabilidad extrema dificulta las proyecciones de inversión a largo plazo en Vaca Muerta.

    Pese a la tregua, la desconfianza persiste. Ayer mismo, Irán intentó interrumpir el paso de petroleros alegando bombardeos israelíes en el Líbano, una versión desmentida por la Casa Blanca. La comunidad internacional monitorea minuto a minuto si este «protocolo de seguridad» es una solución técnica o una nueva herramienta de presión política de Irán sobre el precio del petróleo.

    Con información de EFE y AFP.


  • Cae el alto el fuego y recrudece la guerra en Medio Oriente

    Cae el alto el fuego y recrudece la guerra en Medio Oriente

    Pocas horas después del anuncio de un cese al fuego entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una serie de bombardeos en el sur del Líbano echaron por tierra ese acuerdo. El propio primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, informó este jueves que el ejército israelí abatió en Beirut a Ali Youssef Kharshi, secretario general de Naim Qassem, líder de Hezbolá, durante los ataques nocturnos del miércoles.

    Por su parte, el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, informó que este jueves será un día de luto nacional por los 254 muertos y 1165 heridos a lo largo de ese país tras los ataques ejecutados por Israel.

    En forma paralela, el gobierno iraní señaló que el principio de acuerdo anunciado por el presidente Donald Trump incluía a toda la zona en conflicto, abarcando a la avanzada israelí sobre territorios cercanos como Líbano y otros. Luego de estas declaraciones, el estratégico estrecho de Ormuz volvió a cerrarse para el paso de barcos petroleros con banderas de países que Irán considera “enemigos”.

    Qué dijo Netanyahu

    En su cuenta de X, el mandatario israelí indicó: “En Beirut eliminamos a Ali Youssef Kharshi, secretario personal del secretario general de la organización terrorista Hezbolá, Naim Qassem, y uno de los hombres más cercanos a él.”

    El mensaje fue  acompañado de un video de los ataques a una serie de “infraestructuras terroristas en el sur de Líbano”, según explica Netanyahu, y advirtió: “continuaremos golpeando a Hezbolá en cualquier lugar que sea necesario”.

    Qué dijo Trump sobre la OTAN

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redobló sus críticas contra la OTAN, al afirmar que el bloque «no estuvo ahí y no estará», al referirse al conflicto de Medio Oriente, que ya lleva 41 días.

    Luego de una reunión en Washington con el neerlandés Mark Rutte, secretario general del organismo, Trump publicó un posteo en su cuenta de la red Truth Social, y volvió a criticar la postura del mismo desde que se inició el conflicto armado.

    «La OTAN no estuvo ahí cuando la necesitábamos, y no estará ahí si la volvemos a necesitar», reiteró Trump, visiblemente molesto con los integrantes del bloque.

    Además, y en el mismo mensaje, el mandatario subrayó: «Recuerden Groenlandia, ese enorme pedazo de hielo mal administrado!», en alusión a las críticas de varios aliados que consideraron inaceptables los intentos de Estados Unidos por tomar el control de la isla, actualmente bajo la supervisión de Dinamarca.

    Luego del cónclave Rutte concedió una entrevista a la cadena CNN y admitió que Trump «se mostró claramente decepcionado», con la OTAN, aunque destacó que lo notó «receptivo».

    «Es cierto que no todas las naciones europeas cumplieron con sus compromisos. Entiendo perfectamente su decepción», afirmó Rutte, justificando así las críticas recientes de Trump hacia los aliados que no acompañaron las operaciones militares contra Irán.

  • Donald Trump repudió el control de peaje de Irán en el estrecho de Ormuz: «Están haciendo un trabajo muy pobre»

    Tensión al máximo en Medio Oriente: Donald Trump amenaza con una ofensiva mayor si se cae la tregua con Irán

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    A solo 24 horas de que se anunciara un alto al fuego en Medio Oriente, el acuerdo mostró signos de fragilidad cuando Israel no quiso formar parte y lanzó nuevos ataques a Líbano, incluso cuando ya se había logrado la reapertura del estrecho de Ormuz.

    Ante esta situación, Donald Trump advirtió que mantendrá desplegadas fuerzas militares en torno a Irán hasta que se cumpla en su totalidad el tratado alcanzado y amenazó con lanzar una ofensiva «más fuerte» en caso de incumplimiento.

    Donald Trump amenaza a Irán


    El presidente republicano lanzó su amenaza en su plataforma Truth Social. En el mensaje subrayó que «todos los buques, aeronaves y personal militar de EE.UU., junto con municiones y armamento, permanecerán en Irán y sus alrededores» hasta que se cumpla «íntegramente el acuerdo real alcanzado».

    Tras esto, advirtió que si el pacto no se respeta, «comenzará la batalla, más grande, mejor y más fuerte que nunca», pero también consideró ese escenario «muy improbable» y recalcó que «no habrá armas nucleares». En tanto, sobre el estrecho de Ormuz indicó que «permanecerá abierto y seguro».

    El mandatario estadounidense aseguró que las Fuerzas Armadas se encuentran «preparándose y descansando» a la espera de «su próxima conquista».

    Trump recordó que solo hay un conjunto de puntos aceptados por su país en el alto el fuego pactado con Irán y que serán los que se discutan durante las negociaciones en las dos próximas semanas, aunque no aclaró de momento en qué consisten.

    «Existe un único conjunto de ‘puntos’ significativos que resultan aceptables para los Estados Unidos, y los discutiremos a puerta cerrada durante estas negociaciones», escribió en Truth Social.

    Es necesario recordar que después de 40 días de guerra, Irán y Estados Unidos acordaron el martes una tregua de dos semanas condicionada a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Como parte de esta iniciativa, tienen previsto reunirse a final de semana en Islamabad para negociar un fin al conflicto.

    Sin embargo, el miércoles el régimen iraní se negó a reabrir el estrecho de Ormuz porque denunció que Israel continuaba bombardeando al Líbano.


  • El conflicto en Irán disparó el precio del petróleo: qué acciones argentinas se beneficiaron

    El conflicto en Irán disparó el precio del petróleo: qué acciones argentinas se beneficiaron

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    Durante marzo, la crisis geopolítica en Medio Oriente puso en jaque al mercado energético mundial. La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán afectó de lleno al Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global, generando el mayor shock de oferta de los últimos años.

    En ese contexto, el precio del crudo Brent se disparó hasta rozar los USD 120 por barril, impulsado por el temor a interrupciones prolongadas en el suministro. Sin embargo, el reciente anuncio de un alto el fuego provocó una rápida corrección: el barril cayó más de 13% y retrocedió a la zona de USD 94.


    Cómo impactó el conflicto en el mercado energético


    Durante marzo, el mercado energético global estuvo dominado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Según RICSA, la tensión sobre el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— generó el mayor shock sobre la oferta de hidrocarburos en años.

    En ese contexto, el Brent llegó a tocar niveles cercanos a los USD 120 por barril. El salto respondió al temor de una interrupción prolongada del suministro global y dejó en evidencia la sensibilidad del mercado ante cualquier señal geopolítica.

    Con el anuncio del alto el fuego temporal, el precio corrigió con fuerza: el barril cayó más de 13% y retrocedió hasta la zona de USD 94. Para RICSA, esta dinámica mostró cómo el mercado incorporó una fuerte prima de riesgo durante el conflicto y cómo esa tensión se desarmó apenas apareció una señal de distensión.


    Quiénes ganaron con el conflicto


    El impacto local se sintió con fuerza en las acciones energéticas argentinas, que lideraron las subas del mercado durante marzo.

    Las mayores ganancias estuvieron en el segmento upstream, el más expuesto a la suba del crudo. Vista Energy avanzó 30,71% mensual y YPF trepó 30,60%, impulsadas por el rally del Brent y por su exposición al negocio petrolero.

    RICSA destaca que Vista acompañó la suba del crudo apalancada en su alta exposición al shale oil y su estructura de costos competitiva. En el caso de YPF, además del contexto internacional favorable, influyó el fallo favorable de la Corte de Apelaciones de Nueva York, que eliminó un riesgo de USD 16.100 millones sobre su balance.

    El informe también muestra que el efecto positivo alcanzó a otros segmentos de la cadena energética: TGS subió 16,85% en marzo, Transener avanzó 13,47% y Edenor trepó 16,85%, en un contexto de mejora de expectativas sectoriales.

    La conclusión de marzo es clara: en un escenario de tensión global, las empresas argentinas más ligadas al petróleo fueron las principales beneficiadas por el shock energético.