La crisis energética desatada por el conflicto en Oriente Medio volvió a sacudir los mercados internacionales y reinstaló la preocupación por la seguridad del abastecimiento global de petróleo y gas. Las restricciones sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo, impulsaron una nueva escalada de precios y obligaron a gobiernos y empresas a revisar sus planes de inversión.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), el escenario actual constituye uno de los mayores desafíos para la seguridad energética de las últimas décadas y podría generar cambios estructurales en las estrategias de suministro, similares a los observados tras las crisis petroleras de los años setenta.
La incertidumbre sobre la estabilidad de los flujos comerciales provocó una fuerte volatilidad en las cotizaciones internacionales del crudo. Sin embargo, pese al repunte de precios, la AIE prevé que la inversión global en petróleo vuelva a retroceder en 2026 por tercer año consecutivo, debido a los largos tiempos de desarrollo de los proyectos, los problemas en las cadenas de suministro y la cautela de los inversores frente a un escenario geopolítico incierto.
En paralelo, los países consumidores aceleran la búsqueda de fuentes alternativas de abastecimiento y promueven la diversificación de rutas comerciales. El fenómeno abre una ventana de oportunidad para productores emergentes capaces de ofrecer estabilidad política, recursos abundantes y potencial exportador.
En ese contexto, Vaca Muerta gana relevancia dentro del mapa energético internacional. El desarrollo de infraestructura para incrementar las exportaciones de petróleo y gas posiciona al shale argentino como una de las alternativas con mayor potencial para abastecer mercados que buscan reducir su dependencia de zonas geopolíticamente sensibles.
La necesidad de diversificar proveedores también coincide con un incremento previsto de las inversiones globales en gas natural, que alcanzarían niveles récord impulsadas por nuevos proyectos de gas natural licuado (GNL). Esta tendencia favorece las perspectivas de largo plazo para Argentina, que busca consolidarse como exportador de gas hacia mercados regionales y globales.
El informe de la AIE estima que la inversión energética mundial alcanzará los US$ 3,4 billones en 2026. De ese total, alrededor de US$ 1,2 billones se destinarán a petróleo, gas y carbón, mientras que más de US$ 2,2 billones se orientarán a redes eléctricas, almacenamiento, energías renovables, nuclear y electrificación.
La combinación de tensiones geopolíticas, búsqueda de seguridad energética y necesidad de diversificar fuentes de suministro redefine el tablero global. Para Vaca Muerta, el nuevo escenario representa una oportunidad estratégica para consolidar inversiones, ampliar exportaciones y fortalecer su posicionamiento como proveedor confiable de energía en un mundo cada vez más atento a los riesgos geopolíticos.
Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo inicial este lunes que ampliaría su frágil alto el fuego y conduciría a la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque todavía persisten desafíos significativos en el escenario geopolítico, como definir si Israel continuará su ofensiva militar en el Líbano.
Los detalles del pacto aún no se han hecho públicos. Desde Estados Unidos señalaron que el documento se firmó de manera electrónica el domingo, pero aclararon que no se implementará en el terreno hasta que se concrete una firma formal.
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien ofició como un mediador clave en las negociaciones, anunció que eso ocurrirá recién este viernes en Ginebra. Incluso si el estrecho —una vía fluvial que resulta crucial para el mercado mundial del petróleo y el gas natural— se abre por completo en esa fecha, probablemente pasarán meses antes de que la crisis energética global provocada por su cierre comience a aliviarse.
Israel se unió a Estados Unidos en el lanzamiento de la guerra el pasado 28 de febrero, pero no forma parte de este nuevo acuerdo diplomático. El ministro de Defensa israelí advirtió este lunes que el país no se retirará de las tierras ocupadas en el Líbano, donde sus tropas combaten al grupo político y militar Hezbollah, el cual cuenta con el fuerte respaldo de Irán. En esa misma línea, un portavoz de la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, declaró formalmente que Israel seguirá defendiéndose contra cualquier amenaza. Esto por sí solo podría descarrilar el acuerdo, ya que Irán insistió sistemáticamente en que cualquier pacto para poner fin a la guerra debe incluir obligatoriamente el cese de los combates en territorio libanés.
Pero el acuerdo también enfrenta otros desafíos de gran magnitud. El texto contempla apenas 60 días para decidir qué hacer con las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán y su programa atómico, el cual Estados Unidos e Israel temen que pueda usarse para construir un arma nuclear, pese a la insistencia de Teherán de que tiene fines estrictamente pacíficos. Este es un punto crítico que tomó años en resolverse durante el histórico acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales.
Cabe recordar que el presidente estadounidense, Donald Trump, retiró unilateralmente a Estados Unidos de ese pacto durante su primer mandato, preparando el terreno para las tensiones que culminaron en la guerra actual. Este conflicto ha matado a miles de personas en todo Medio Oriente, incluidos los principales líderes de la teocracia iraní, y disparó los precios del combustible, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de las fronteras de la región.
Euforia en los mercados por el pacto en Medio Oriente: qué se sabe sobre la apertura del estrecho de Ormuz
Al principio de la guerra, los ataques iraníes contra barcos prácticamente paralizaron el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz, por el que antes del conflicto pasaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo. Como respuesta directa, Trump impuso un fuerte bloqueo en la zona.
Sobre este punto, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, indicó que Irán no comenzará a implementar el acuerdo hasta después de la ceremonia de firma. Por su parte, el ejército estadounidense señaló que el bloqueo seguirá vigente “pendiente de la ejecución” del tratado. “No intente cruzar hasta que se dé una dirección explícita”, advirtió la fuerza estadounidense este lunes mediante un aviso formal dirigido a los buques mercantes.
Trump, quien enfrentó una fuerte presión política para poner fin a la guerra antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, apuntó de manera optimista que “muchas cosas grandiosas van a suceder en Oriente Medio ahora mismo”.
“Lo que es muy importante, el petróleo se está desplomando, y la bolsa está subiendo como un cohete hoy”, aseguró el mandatario estadounidense este lunes durante su participación en la cumbre del G7 en Francia.
El S&P 500 subió 1,7% ante la esperanza de que esta vez el anuncio de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos signifique una solución a largo plazo a un conflicto que ha agravado la inflación en todo el mundo. El promedio industrial Dow Jones avanzó 0,9%, y el compuesto Nasdaq saltó 3,1%.
Las acciones recibieron un impulso después de que el precio de un barril de crudo Brent cayera 4,8% y se cotizara en 83,17 dólares, de vuelta a donde estaba a principios de marzo. Aunque eso sigue por encima de su precio de alrededor de 70 dólares de antes de la guerra, es inferior a los más de 100 dólares que alcanzó hace apenas unas semanas. La esperanza es que los precios más bajos del petróleo quiten presión a los hogares y a las empresas, que han tenido que pagar precios más altos por todo, desde alimentos hasta combustible y fertilizantes, debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En Wall Street, las acciones de compañías con grandes facturas de combustible fueron ganadoras instantáneas. United Airlines subió 3,9%, y el operador de cruceros Royal Caribbean Group avanzó 6,6%.
Las acciones de compañías inmersas en la industria de la inteligencia artificial también saltaron. Estas acciones han oscilado en las últimas semanas. La preocupación es si tales acciones subieron demasiado y muy rápido por el frenesí por la IA.
Micron Technology se disparó 10,8%, y Advanced Micro Devices subió 7%. Nvidia avanzó 3,5%.
Los detalles siguen siendo escasos, pero se esperan pronto
Aunque el acuerdo prevé la apertura “inmediata” del estrecho y el levantamiento del bloqueo, el proceso llevará tiempo debido a la presencia de minas en el agua y a que los barcos aún no están dispuestos a atravesarlo, según detalló Associated Press a través de un alto funcionario estadounidense que habló con la prensa bajo condición de anonimato para discutir los lineamientos del pacto.
Un segundo alto funcionario de Estados Unidos le adelantó a los periodistas que los pormenores del acuerdo se darán a conocer públicamente en los próximos dos días.
Según reveló la fuente a AP, el memorando de entendimiento incluye la posibilidad de liberar los fondos congelados de Irán,aliviar las sanciones y crear un fondo de 300.000 millones de dólares para reconstruir al país asiático, medidas que estarían estrictamente vinculadas a que Teherán cumpla con determinados parámetros.
Los funcionarios confirmaron que las conversaciones técnicas comenzarán el viernes después de la ceremonia de firma y adelantaron que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, será el encargado de encabezar las negociaciones en representación de Washington.
A pesar de la fuerte incertidumbre sobre el terreno, diversos dirigentes desde Europa hasta China acogieron con satisfacción el anuncio del tratado. El presidente francés Emmanuel Macron, quien oficia de anfitrión de Trump y de otros líderes mundiales en la cumbre del Grupo de los Siete de esta semana, afirmó que Francia y otros países están “listos para actuar muy rápidamente” para ayudar a restablecer el tráfico marítimo normal en el estrecho una vez que Estados Unidos e Irán acuerden una misión operativa de ese tipo.
Sin embargo, otros altos funcionarios expresaron su cautela y recordaron que el acuerdo sigue siendo apenas provisional. El ministro de Exteriores de Luxemburgo, Xavier Bettel, resumió el clima de tensión con una frase contundente: “Queda mucho para el viernes”.
Israel advierte que no se retirará del Líbano
El éxito de la vía diplomática depende al menos en parte de lo que ocurra entre Israel y Hezbollah en el Líbano. El intenso bombardeo israelí sobre los suburbios del sur de Beirut del último domingo estuvo a punto de descarrilar las negociaciones, sumado a un ataque previo que llevó a Irán a disparar contra territorio israelí y a Israel a responder nuevamente con fuego.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, señaló de manera contundente que su país planea permanecer “indefinidamente” en las tierras que actualmente controla en el Líbano, así como en Siria y la Franja de Gaza. Katz también amenazó con que, si el régimen iraní lanza una ofensiva por los ataques israelíes en el Líbano, Israel atacará a la nación islámica con “gran fuerza”.
En respuesta a las consultas periodísticas sobre la postura de Israel respecto al acuerdo, David Mencer, un portavoz de la oficina de Netanyahu, le dijo a The Associated Press que su país y Estados Unidos siguen plenamente alineados en el objetivo de impedir que Irán obtenga armas nucleares. Sin embargo, añadió de inmediato que Israel no tolerará ningún ataque de Hezbollah contra su territorio.
Israel y Estados Unidos comenzaron la guerra mostrando una estrecha coordinación, pero el prolongado conflicto terminó creando profundas fracturas entre ambos. Mientras Trump se muestra cada vez más ansioso por poner fin a una guerra que es profundamente impopular entre el público estadounidense, Netanyahu se mantiene decidido a destruir a Hezbollah.
Las diferencias son inocultables: Trump parece haberse frustrado cada vez más con el líder israelí, llegando incluso a insultarlo ocasionalmente en público, como cuando le dijo a The New York Times el domingo que Netanyahu era un “tipo muy difícil”.
Como una clara señal de la fragilidad del acuerdo, el ejército libanés le pidió a los residentes que no se apresuren a regresar a las aldeas fronterizas y advirtió que deben seguir las instrucciones militares debido al peligro latente de “violaciones y agresiones israelíes”.
Sin embargo, muchos civiles libaneses que habían huido tras las órdenes israelíes de evacuación y los intensos combates ya se dirigían al sur para revisar el estado de sus propiedades. Celine Fayad, mientras conducía hacia la zona de conflicto, aseguró que pondrá a prueba hasta dónde puede llegar. Su aldea, Aitaroun, está ubicada a lo largo de la frontera con Israel: fue una de las primeras localidades en ser ocupadas y hoy yace en ruinas. “Esperábamos regresar”, aseveró la mujer, y agregó con firmeza: “Gracias a Irán”.
Ali Haidar estuvo entre los primeros en regresar a Nabatiye, la ciudad sureña ubicada en el corazón de las más recientes operaciones militares israelíes, donde muchos de los edificios centrales han quedado directamente reducidos a polvo. “Esto solía ser nuestro hogar, nuestro hogar de la infancia donde tenemos todos nuestros recuerdos. Aquí crecimos. Ahora se fue”, expresó Haidar con dolor. “Volveremos a escombros y arena. Es mejor que estar desplazados”, sentenció.
Por su parte, Hezbollah le atribuyó a Irán un “logro importante” al alcanzar este pacto, el cual, según indicaron, podría conducir a “la liberación total de nuestra tierra, el regreso de nuestros prisioneros a su patria y familias”, sumado a la reconstrucción de las zonas devastadas por la guerra. Además de elogiar el acuerdo diplomático, la agrupación armada dejó en claro que seguirá fuertemente comprometida a resistir a Israel “hasta que se logre la retirada total”.
Los periodistas de The Associated Press Matt Ott y Elaine Kurtenbach y la productora sénior Mayuko Ono contribuyeron a este despacho.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este lunes que los barcos comerciales «empiezan a salir» del estrecho de Ormuz, gracias al anuncio de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
El pacto se firmará en Ginebra. Fue mediado por Pakistán.
El anuncio de Donald Trump sobre el estrecho de Ormuz
«Los barcos empiezan a salir, muchos cargados con petróleo, del estrecho de Ormuz», indicó Trump en su red Truth Social, mientras se dirigía a la cumbre del G7 en Francia.
Estados Unidos espera que el estrecho de Ormuz vuelva a abrirse al tráfico marítimo «sin peajes» por parte de Irán, declaró el lunes el vicepresidente JD Vance.
La cancillería iraní anunció poco antes que tenía la intención de cobrar «tasas» por servicios marítimos. «Esperamos que el estrecho se abra sin peajes a largo plazo, y ese es el tipo de cuestión que vamos a abordar en estas negociaciones técnicas», que deben comenzar por un período de dos meses a partir del viernes, declaró JD Vance en el canal CNBC.
La firma del pacto entre Estados Unidos e irán será en Ginebra
La incertidumbre rodea otros aspectos clave del acuerdo, incluido el acceso de Irán a sus fondos congelados y el levantamiento de las sanciones internacionales y estadounidenses.
Vance no dio detalles el lunes sobre los términos del pacto, pero destacó que estaba «basado en un proceso de verificación en dos pasos».
«Les decimos a los iraníes: son bienvenidos a tener acceso a una economía no sujeta a sanciones, son bienvenidos a ser reintegrados en la economía mundial, pero solo si cumplen los compromisos que asumen en este acuerdo»., agregó.
Estados Unidos e Irán le pusieron fin al conflicto de Medio Oriente y aliviaron la tensión al mercado energético. La expectativa de una reapertura gradual del Estrecho de Ormuz provocó una fuerte caída en la cotización del petróleo, pero abrió interrogantes sobre el futuro de Vaca Muerta.
,
Durante los últimos meses, la guerra había impulsado una escalada en los precios del Brent, que llegó a superar los 110 dólares por barril. El temor a interrupciones en el tránsito marítimo por uno de los corredores energéticos más importantes del planeta había incorporado una fuerte prima de riesgo geopolítico a los mercados internacionales.
,
En ese contexto, el anuncio realizado por el presidente estadounidense, Donald Trump, generó un alivio inmediato entre operadores e inversores, que comenzaron a descontar un escenario de mayor estabilidad para el comercio global de hidrocarburos.
Un nuevo escenario para el mercado petrolero
La reacción de los mercados fue contundente. El Brent retrocedió cerca de un 5% en una sola jornada y acumuló una caída superior al 23% respecto del máximo registrado apenas un mes atrás. Sin embargo, todavía persisten dudas sobre la velocidad con la que se normalizará completamente el tráfico marítimo en la región.
Aunque el acuerdo contempla la reapertura del corredor marítimo, diversas fuentes vinculadas al sector naviero advirtieron que todavía quedan pendientes tareas de verificación de seguridad y acondicionamiento de las rutas comerciales antes de recuperar plenamente los niveles de actividad previos al conflicto.
En este marco, Daniel Dreizzen, titular de Aleph Energy, explicó que la incertidumbre ahora se trasladó hacia la evolución futura del precio internacional del crudo, un factor clave para los proyectos energéticos de gran escala.
“Del pico de 110 dólares por barril de hace apenas un mes, el precio bajó 23%. Por ahora no hay tráfico significativo por el Estrecho. El principal dilema es saber si volverá a los valores previos a la guerra o si quedó instalada una nueva prima de riesgo geopolítico”, sostuvo el especialista.
La respuesta a esa pregunta resulta determinante para la industria hidrocarburífera argentina. Durante los últimos años, Vaca Muerta logró consolidarse como uno de los desarrollos más competitivos del mundo gracias a la mejora de la productividad y la reducción de costos operativos.
Sin embargo, la rentabilidad de muchos proyectos continúa estrechamente vinculada a la evolución del precio internacional del petróleo. Un escenario de valores elevados favorece la expansión de inversiones, mientras que una caída prolongada obliga a revisar planes de desarrollo y cronogramas de perforación.
Vaca Muerta y el dilema del Brent
A pesar de la baja reciente, los especialistas consideran que el actual nivel de precios todavía resulta favorable para la actividad en la formación neuquina. Los 80 dólares por barril que actualmente registra el Brent continúan ubicándose por encima de los umbrales considerados necesarios para sostener la expansión del shale argentino.
“Para las inversiones en Vaca Muerta, un petróleo de 80 dólares por barril sigue siendo muy competitivo. Un precio de 65 dólares ya se acerca demasiado al breakeven o punto de equilibrio para desarrollar nuevos proyectos”, explicó Dreizzen.
El análisis cobra relevancia porque las principales operadoras que trabajan en Vaca Muerta vienen ejecutando programas de inversión multimillonarios orientados a incrementar la producción de petróleo y aprovechar la creciente capacidad de evacuación que aportarán las nuevas obras de infraestructura.
En ese marco, un descenso moderado de los precios no modificaría significativamente los planes ya aprobados. Sin embargo, una caída sostenida hacia niveles cercanos a los 65 dólares podría obligar a las empresas a reevaluar proyectos marginales o desarrollos con menores márgenes de rentabilidad.
El desafío para los proyectos de GNL
La evolución del conflicto también tiene implicancias para el mercado internacional del gas. El acuerdo entre Washington y Teherán provocó una reducción de los precios europeos, que durante la crisis habían experimentado fuertes incrementos por temor a restricciones en la oferta energética global.
Para Argentina, el comportamiento de esa variable resulta especialmente relevante debido a los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) que buscan monetizar la producción de Vaca Muerta mediante exportaciones hacia mercados internacionales.
“Si el precio internacional del gas volviera a ubicarse por debajo de los 10 dólares por millón de BTU, los grandes proyectos argentinos de GNL enfrentarían una fuerte exigencia en términos de competitividad”, consideró Dreizzen.
La advertencia se produce en momentos en que diferentes iniciativas vinculadas a la exportación de gas avanzan en etapas decisivas de desarrollo. Los proyectos contemplan inversiones multimillonarias y horizontes de recuperación de largo plazo, por lo que la estabilidad de los precios internacionales constituye un factor central para garantizar su viabilidad económica.
Después de meses de tensión y de un escenario que mantuvo en vilo al mercado petrolero mundial, Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para poner fin al conflicto y avanzar en la reapertura del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más sensible en el último tiempo para el comercio global de hidrocarburos. La noticia provocó una inmediata caída de los precios del crudo y renovó las expectativas de una normalización gradual del abastecimiento internacional.
,
El entendimiento, que todavía debe formalizarse en Suiza esta semana, representa un giro inesperado tras una disputa que alteró el flujo energético y elevó el temor a una crisis de suministro. Durante la primera parte del año, el bloqueo del canal por parte de Irán redujo el tránsito de buques y alimentó la volatilidad de las cotizaciones internacionales en los valores del petróleo.
,
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue el encargado de comunicar el cierre de las negociaciones. «El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo», publicó en su red Truth Social, donde también celebró el inminente regreso de los cargamentos de crudo al mercado.
tag:reuters.com,2025:newsml_KCN3GF1RX
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, espera al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a la entrada de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. 7 de abril de 2025. REUTERS/Leah
«Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que vuelva a fluir el petróleo!», escribió el mandatario, tras asegurar que las primeras embarcaciones ya comenzaron a abandonar el Estrecho de Ormuz.
Alivio para el mercado energético
La posibilidad de recuperar uno de los principales corredores marítimos del planeta generó una reacción inmediata entre los operadores financieros. De acuerdo a información de Reuters, el Brent retrocedió cerca de un 5% durante la jornada y las bolsas internacionales operaron en alza.
No obstante, especialistas del sector marítimo advierten que la normalización podría llevar tiempo. La limpieza de la zona y la verificación de las condiciones de seguridad para la navegación todavía representan un desafío, por lo que el regreso pleno del tráfico comercial dependerá de cuestiones técnicas además del entendimiento político.
Asimismo, las negociaciones incluyen el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes, medida que podría facilitar nuevamente las exportaciones del país persa y contribuir a aliviar las restricciones sobre la oferta mundial de crudo.
tag:reuters.com,2022:newsml_KBN2OQ0V5
La AIE impulsa una liberación récord de petróleo ante la tensión en Ormuz. REUTERS/Dado Ruvic
Por otra parte, aunque Washington y Teherán avanzaron hacia un entendimiento, el frente libanés continúa siendo el principal foco de incertidumbre para la consolidación del mismo.
Desde Teherán sostienen que el texto contempla el cese de las hostilidades en toda la región. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, aseguró que «Líbano es una parte integral del acuerdo para terminar la guerra», mientras que el canciller Abbas Araqchi reclamó el fin total de las operaciones militares israelíes sobre territorio libanés.
En las últimas horas, fuentes de seguridad señalaron que los ataques israelíes disminuyeron tras el anuncio, mientras Hezbollah afirmó que suspendió sus operaciones a la espera de que Israel respete el eventual cese del fuego.
Israel mantiene distancia del entendimiento
El gobierno de Benjamin Netanyahu todavía no expresó una posición oficial sobre el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, desde el Ministerio de Defensa israelí reiteraron que las tropas permanecerán en las zonas ocupadas del sur del Líbano.
Mientras continúan las negociaciones técnicas para definir los alcances del pacto, el foco del mercado energético permanece puesto sobre Ormuz. Por ese estrecho circula una parte sustancial del petróleo que consume el mundo y cualquier alteración en su funcionamiento impacta de manera directa sobre los precios internacionales, los costos logísticos y la estabilidad del abastecimiento global.
Estados Unidos e Irán anunciaron el fin de la guerra que comenzó el 28 de febrero, en un acuerdo que incluye el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes —incluido el Líbano—, la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz sin cobro de peajes y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes. «El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado. ¡Felicidades a todos! Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!», escribió Donald Trump en Truth Social. El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó que ambas partes firmarán el borrador final del memorando de entendimiento el próximo viernes 19 de junio en Ginebra, con Pakistán presidiendo la ceremonia, en reconocimiento al rol clave que desempeñó Islamabad —junto a Qatar— como mediador durante más de tres meses de conflicto. Las negociaciones para un acuerdo definitivo quedarán postergadas hasta que ambas partes cumplan los compromisos del memorando.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó por su parte que el memorando fue finalizado en la noche del domingo «tras meses de negociaciones difíciles e intensivas» y que «la guerra y las operaciones militares en todos los frentes terminarán de forma inmediata y permanente». El anuncio llegó apenas días después de que el conflicto alcanzara su punto más peligroso: EE.UU. había bombardeado Irán por tres noches consecutivas, la Guardia Revolucionaria atacó bases estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania, y Trump amenazaba con destruir plantas eléctricas y tomar la isla de Jarg. Fue precisamente esa escalada extrema la que, según el propio Trump, aceleró los avances diplomáticos: «Ellos están tan deseosos como el que más de llegar a un pacto», dijo el mandatario, atribuyendo el acuerdo a la presión ejercida por los bombardeos.
Las lecturas del acuerdo son radicalmente opuestas en cada capital. Trump lo presentó como una victoria de su política de máxima presión y como el cierre de un conflicto que impactó duramente en los precios energéticos globales y en su propia popularidad, con la inflación en EE.UU. en el 4,2% y las elecciones de medio mandato en noviembre. El Cuartel General Central iraní, en cambio, afirmó que el pueblo iraní y sus fuerzas armadas «impusieron su voluntad a los enemigos estadounidenses e israelíes y demostraron que no tienen otra alternativa que aceptar la derrota y rendirse». Entre ambas narrativas, el mundo aguarda la apertura del estrecho de Ormuz —por donde transitaba el 20% del petróleo mundial antes del conflicto— y la firma del jueves en Ginebra como la confirmación de que la crisis geopolítica más grave del último año ha llegado, al menos formalmente, a su fin.
Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz que pone fin al conflicto bélico iniciado el 28 de febrero, en uno de los enfrentamientos más tensos de los últimos años en Medio Oriente. El anuncio fue realizado este domingo por el primer ministro de Pakistán, país que participó en las gestiones diplomáticas entre ambas naciones.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el mandatario pakistaní informó que, tras intensas negociaciones, ambas partes acordaron el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el territorio libanés.
La confirmación llega luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipara que el acuerdo sería alcanzado durante la jornada. Además, indicó que el entendimiento contempla la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo y que había sido escenario de fuertes tensiones durante el conflicto.
Según trascendió, la ceremonia oficial de firma del acuerdo se realizará el próximo 19 de junio en Suiza, aunque el cese de las hostilidades ya entró en vigencia.
Trump destacó que la relación con Irán atraviesa una nueva etapa y aseguró que su administración logró avances significativos en comparación con gobiernos anteriores. En ese sentido, remarcó que el acuerdo no implicará transferencias económicas a Teherán y reiteró la intención de controlar el desarrollo del programa nuclear iraní.
El mandatario estadounidense también afirmó que su país trabajará sobre las reservas de uranio enriquecido iraní y sostuvo que el objetivo es garantizar que Irán no pueda desarrollar armamento nuclear.
La guerra había registrado una tregua parcial en abril, aunque durante las últimas semanas se produjeron nuevos ataques cruzados que elevaron la tensión en la región. Con este acuerdo, ambas partes buscan cerrar el conflicto y abrir una etapa de estabilidad política y diplomática en Medio Oriente.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del entendimiento, que podría tener un fuerte impacto en la seguridad regional y en los mercados energéticos mundiales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que el acuerdo negociado con Irán “ya está completo” y ordenó reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense que permanecía vigente en la región.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario afirmó que el pacto quedó finalizado y celebró el resultado de las conversaciones.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo. ¡Felicitaciones a todos!”, escribió Trump.
“Por la presente autorizo plenamente la apertura libre de peajes del estrecho de Ormuz”, señaló el presidente estadounidense.
De manera simultánea, confirmó el fin de las operaciones navales que Estados Unidos mantenía en la zona desde el inicio de la crisis.
“Autorizo al mismo tiempo la eliminación inmediata del bloqueo naval de Estados Unidos”, indicó.
El mensaje concluyó con una referencia al reinicio del tráfico marítimo y al flujo de petróleo a través de la vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán.
“Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!”, escribió Trump.
Donald Trump anuncia un acuerdo con Irán y la reapertura del Estrecho de Ormuz
El anuncio de Pakistán
Antes de que el mandatario estadounidense anunciara oficialmente que el acuerdo con Irán estaba cerrado y autorizara la reapertura del estrecho de Ormuz, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ya había adelantado que las negociaciones entre Washington y Teherán habían desembocado en un entendimiento destinado a poner fin a meses de enfrentamientos y tensiones en Medio Oriente.
A través de un comunicado difundido este domingo, el mandatario paquistaní afirmó que las conversaciones habían concluido con éxito y confirmó que la firma oficial del acuerdo está prevista para el próximo 19 de junio en Suiza.
Sharif señaló que el pacto fue alcanzado tras una intensa ronda de contactos diplomáticos y sostuvo que ambas partes aceptaron poner fin a las operaciones militares.
“Tras conversaciones intensivas, nos complace anunciar que el acuerdo de paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán ha sido alcanzado”, afirmó.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, saluda al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, durante una reunión en Islamabad (EFE/Archivo)
Según explicó, el entendimiento contempla la “terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes”, una formulación que, de acuerdo con su comunicado, también abarca la situación en el Líbano, uno de los principales focos de tensión regional durante las últimas semanas.
El jefe del Gobierno paquistaní presentó el acuerdo como el resultado de un esfuerzo diplomático multinacional que involucró a varios actores de la región. En ese sentido, agradeció tanto a Washington como a Teherán por mantener abiertas las vías de negociación en medio de la crisis y destacó el papel desempeñado por los países que participaron en las gestiones de mediación.
“Nos gustaría agradecer a los Estados Unidos de América y a la República Islámica de Irán por su compromiso para encontrar una solución diplomática al conflicto”, expresó.
Sharif dedicó además un apartado especial a los gobiernos que colaboraron en las conversaciones. Mencionó particularmente a Qatar, que durante los últimos meses actuó como uno de los principales canales de diálogo entre las partes, y también resaltó la contribución de Arabia Saudita y Turquía.
“Extendemos nuestro sincero agradecimiento a nuestros hermanos de Qatar por su apoyo para alcanzar este acuerdo”, señaló, antes de elogiar las “inmensas contribuciones” realizadas por Riad y Ankara para acercar posiciones y facilitar el entendimiento.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ya había adelantado que las negociaciones entre Washington y Teherán habían desembocado en un entendimiento
El primer ministro paquistaní indicó asimismo que el proceso aún debe atravesar una etapa preparatoria antes de la firma formal. Según explicó, los países mediadores impulsarán durante esta semana una serie de encuentros destinados a definir los aspectos técnicos y operativos necesarios para la implementación del acuerdo.
“Los mediadores facilitarán una serie de reuniones esta semana. Estas discusiones previas a la implementación sentarán las bases para las conversaciones técnicas y para la ceremonia oficial de firma”, afirmó.
El acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán quedó confirmado este domingo y pone fin a una guerra que mantuvo en vilo a Medio Oriente durante meses. El anuncio surgió primero desde Pakistán y fue ratificado horas más tarde por el presidente Donald Trump.
,
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, informó que ambas partes alcanzaron el entendimiento tras una intensa ronda de negociaciones y que la firma oficial se realizará el 19 de junio en Suiza.
,
“Tras conversaciones intensivas, nos complace anunciar que el acuerdo de paz ha sido alcanzado”, expresó Sharif en un comunicado difundido este domingo.
,
Según precisó, el pacto contempla la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, una fórmula que también abarca al Líbano, uno de los principales focos de tensión de las últimas semanas.
La situación en el Líbano había amenazado con descarrilar las conversaciones en los últimos días, en medio de las tensiones entre Israel y Hezbollah. La inclusión de ese frente fue uno de los puntos centrales del reclamo iraní.
El mandatario paquistaní agradeció a Washington y a Teherán por haber optado por una salida diplomática y resaltó la mediación de Qatar, junto con las contribuciones de Arabia Saudita y Turquía en el proceso.
Sharif anticipó, además, que los países mediadores impulsarán durante esta semana una serie de reuniones técnicas para preparar la implementación del entendimiento antes de la ceremonia formal en territorio suizo.
Trump confirmó el acuerdo de paz y ordenó reabrir el estrecho de Ormuz
Minutos después del anuncio de Pakistán, Trump aseguró que el entendimiento con Teherán estaba terminado. “El acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo”, escribió en sus redes sociales.
El presidente estadounidense autorizó la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de energía, y el levantamiento del bloqueo naval que regía en la zona desde el inicio de la crisis.
“Autorizo plenamente la apertura libre de peajes del estrecho de Ormuz”, señaló, y sumó la “eliminación inmediata del bloqueo naval” estadounidense. El mensaje cerró con una referencia al mercado petrolero: “Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!”.
El estrecho de Ormuz concentra una porción decisiva del transporte global de petróleo y gas natural, por lo que cada interrupción repercute de inmediato en los precios internacionales. Su reapertura es interpretada como un alivio directo para los mercados energéticos.
El conflicto, que había escalado durante los últimos meses, derivó en el cierre del paso marítimo y en un bloqueo naval que tensionó el suministro energético a escala global. El nuevo entendimiento busca clausurar esa etapa y reactivar el tránsito de buques en una de las vías comerciales más sensibles del planeta.
De cara a los próximos días, la atención se concentra en la antesala técnica del acuerdo y en la ceremonia de firma prevista para el viernes en Suiza, instancia en la que se definirían los detalles operativos del pacto entre Estados Unidos e Irán.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció este domingo 14 de junio que Estados Unidos e Irán lograron alcanzar un acuerdo de paz definitivo para poner fin al conflicto bélico que enfrentó a ambas naciones durante los últimos meses en Medio Oriente.
A través de un comunicado oficial, el jefe de Gobierno confirmó que las dos partes aceptaron detener las hostilidades y que la firma del tratado está prevista para el próximo viernes 19 de junio en territorio suizo.
El entendimiento llegó tras una intensa ronda de negociaciones diplomáticas, en medio de un contexto de extrema tensión regional. “Tras conversaciones intensivas, nos complace anunciar que el acuerdo de paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán ha sido alcanzado”, celebró Sharif.
Según explicó el mandatario paquistaní, el pacto central contempla “la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes”. Esta referencia incluye directamente la delicada situación en el Líbano, escenario neurálgico de las recientes tensiones armadas entre Israel y Hezbollah que, hasta hace poco tiempo, amenazaban con hacer descarrilar cualquier tipo de mesa de diálogo.
Respecto a la formalización del tratado de paz, el líder asiático precisó que “el acto oficial de firma tendrá lugar el 19 de junio en Suiza”, aunque por el momento prefirió no brindar mayores precisiones sobre la ciudad elegida ni sobre los detalles logísticos del histórico encuentro.
Durante su anuncio oficial, Sharif dedicó un apartado especial para agradecer el esfuerzo conjunto de la comunidad internacional y la voluntad política de las partes involucradas. “Nos gustaría agradecer a los Estados Unidos de América y a la República Islámica de Irán por su compromiso para encontrar una solución diplomática al conflicto”, destacó.
Following intensive talks, we are pleased to announce that the Peace Deal between the United States of America and Islamic Republic of Iran has been REACHED. Both sides have declared the immediate and permanent termination of military operations on all fronts, including in…
— Shehbaz Sharif (@CMShehbaz) June 14, 2026
Inmediatamente después, el primer ministro destacó el rol fundamental que desempeñaron diversos actores de la región para lograr destrabar el diálogo.
“Extendemos nuestro sincero agradecimiento a nuestros hermanos de Qatar por su apoyo para alcanzar este acuerdo. Especialmente al liderazgo visionario de Arabia Saudita y Turquía por sus inmensas contribuciones”, reconoció el funcionario.
Por otra parte, Sharif adelantó que durante las próximas jornadas los países mediadores organizarán una agenda de trabajo destinada a preparar la implementación del entendimiento en el terreno. “Los mediadores facilitarán una serie de encuentros esta semana. Estas discusiones previas a la implementación sentarán las bases para las conversaciones técnicas y para la ceremonia oficial de firma”, detalló.
Trump ordenó la reapertura del estrecho de Ormuz
Luego del anuncio de Pakistán sobre la guerra en Medio Oriente, el presidente norteamericano, Donald Trump, ordenó liberar inmediatamente el estrecho de Ormuz a través de sus redes sociales.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo. ¡Felicitaciones a todos!”, indicó el republicano y añadió: «Por la presente autorizo plenamente la apertura libre de peajes del estrecho de Ormuz”.
Asimismo, autorizó la eliminación del bloqueo naval de Estados Unidos: “Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!”, concluyó.
Esta misma jornada, Trump había afirmado este domingo que el ataque israelí de hoy contra Beirut, capital del Líbano, «no debería haber ocurrido«, principalmente en el día en que la Casa Blanca preveía que se iba a firmar con Irán un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Medio Oriente.
«El ataque de esta mañana contra Beirut no debería haber ocurrido, sobre todo en un día tan especial en el que estamos tan cerca de alcanzar un acuerdo de paz. Israel tiene derecho a defenderse de las amenazas, pero el ataque al que respondía fue muy leve e insignificante; nadie resultó herido ni murió», escribió el mandatario en su red Truth Social.
El presidente dijo que los bombardeos de este domingo en Líbano, «lo desbarató todo. Retrasó la firma unas horas. Tenía que haber tenido lugar ahora. Ahora está prevista para dentro de unas horas», declaró durante una llamada telefónica, citada por el medio de noticias Axios.
Por último, Trump apuntó fuertemente contra Netanyahu: «Es tan grave… no podía creerlo. Una hora antes de que se suponía que firmáramos el acuerdo».