Etiqueta: Estrecho de Ormuz

  • Primera ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán: cuáles fueron las principales diferencias entre las partes

    Primera ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán: cuáles fueron las principales diferencias entre las partes

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    Irán y Estados Unidos terminaron la primera ronda de negociaciones en Islamabad sin alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra en Medio Oriente, pero la región se aferra a la esperanza de que se mantenga la frágil tregua de dos semanas.

    El vicepresidente JD Vance, líder de la delegación estadounidense, abandonó la capital de Pakistán tras lamentar la ausencia de un «compromiso firme» iraní de renunciar a las armas nucleares. El estrecho de Ormuz fue otro de los puntos donde no se logró un acercamiento de las partes.

    Cuestionamientos de Irán a Estados Unidos


    «Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un enfoque que constituye nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan», agregó JD Vance.

    El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó en X que su equipo negociador presentó «iniciativas constructivas, pero en última instancia la otra parte no pudo ganarse la confianza de la delegación iraní en esta ronda de negociaciones».

    El fracaso de las negociaciones genera preocupación por la posibilidad de que la reanudación de los combates provoque un aumento de los precios mundiales de la energía y cause nuevos daños al transporte marítimo y a las instalaciones petroleras y gasísticas del Golfo.

    Sin embargo, el Ministerio de Energía de Arabia Saudita anunció el domingo que su principal oleoducto de este a oeste volvió a estar operativo tras haber sufrido daños en ataques anteriores. Y el Ministerio de Transporte de Qatar comunicó que iba a levantar algunas restricciones al transporte marítimo en el Golfo.

    Puntos sin acuerdo entre Estados Unidos y Irán


    Pakistán, cuyos dirigentes reunieron a las partes rivales en la mesa de negociaciones, afirmó que seguiría facilitando el diálogo e instó a ambos países a seguir respetando la tregua temporal, establecida en un principio durante dos semanas para buscar un acuerdo de paz duradero.

    «Es imperativo que las partes continúen respetando su compromiso con un alto el fuego», declaró el canciller pakistaní Ishaq Dar.

    El sitio web de noticias estadounidense Axios citó a una fuente anónima al tanto de las negociaciones, según la cual entre los puntos de desacuerdo figuraban «la exigencia de Irán de controlar el estrecho de Ormuz y su negativa a renunciar a sus reservas de uranio enriquecido».

    El ministro de Salud británico, Wes Streeting, en nombre de su gobierno, declaró a Sky News que el fracaso de las negociaciones era «decepcionante», pero «eso no significa que no merezca la pena seguir intentándolo».

    Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, lo que desencadenó una represalia de Teherán que ha sumido a Oriente Medio en un conflicto y ha sacudido la economía mundial.

    Irán y Estados Unidos acudieron a las conversaciones, mediadas por Pakistán, con posiciones maximalistas.

    Las tensiones se hicieron evidentes cuando los medios iraníes acusaron a Washington de plantear «exigencias excesivas» sobre el estratégico estrecho de Ormuz, por el que transitaba una quinta parte del petróleo mundial antes de su cierre efectivo por parte de Irán durante la guerra.

    Esa vía es uno de los instrumentos de presión de que dispone Irán.

    Ante ello, las Fuerzas Armadas estadounidenses anunciaron que dos buques de guerra cruzaron esta vía marítima para una operación previa a su desminado, pocas horas después de que Trump asegurara que su país había iniciado «el proceso de desbloqueo» del estrecho.

    Pero los Guardianes de Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con tratar «severamente» a barcos militares que transiten por el estrecho de Ormuz, informó el domingo la televisión estatal.

    El mensaje de Donald Trump


    El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió varias horas después del inicio de las conversaciones del sábado en que Estados Unidos ya había triunfado en el campo de batalla al matar a líderes iraníes, entre ellos el guía supremo Alí Jamenei, y destruir infraestructuras militares clave.

    «Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado», afirmó.
    Las exigencias iraníes para cualquier acuerdo que ponga fin a la guerra incluyen también el desbloqueo de los activos iraníes sujetos a sanciones y el cese de la guerra de Israel contra Hezbolá en Líbano.

    Desde la entrada en vigor del alto el fuego el miércoles, Israel sostuvo que este país no está incluido en la tregua.

    El sábado, los ataques israelíes en el sur del Líbano mataron a un total de 18 personas, según el Ministerio de Salud.

    El ejército israelí anunció haber atacado, en las últimas 24 horas, más de 200 objetivos de Hezbolá. El miércoles llevó a cabo en Líbano los ataques más mortíferos de esta guerra, con al menos 357 muertos en un solo día, según el último saldo.

    Las autoridades libanesas informaron que, desde el 2 de marzo, se han registrado 2.020 muertos y 6.436 heridos. Según la presidencia libanesa, el martes están previstas conversaciones entre Líbano e Israel en Washington, que Hezbolá no ve con buenos ojos. Netanyahu quiere un acuerdo que «perdure generaciones».

    AFP


  • Irán desafía el bloqueo de Donald Trump: “El enemigo quedará atrapado en un vórtice mortal” en el Estrecho de Ormuz

    Irán desafía el bloqueo de Donald Trump: “El enemigo quedará atrapado en un vórtice mortal” en el Estrecho de Ormuz

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    El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este domingo a la Marina el cierre de los accesos al Estrecho de Ormuz para las embarcaciones vinculadas al régimen iraní. La medida ocurre tras el cierre de las negociaciones en Islamabad, Pakistán, donde la delegación encabezada por el vicepresidente JD Vance se retiró sin alcanzar un consenso sobre el programa nuclear de Teherán.

    A través de su plataforma Truth Social, Trump autorizó el uso de fuerza ante cualquier hostilidad: «Cualquier iraní que dispare contra nosotros o a embarcaciones pacíficas, ¡SERÁ VOLADO AL INFIERNO!», manifestó el mandatario.

    La nueva directiva de la Casa Blanca incluye la instrucción de localizar e interceptar cualquier buque en aguas internacionales que haya abonado peajes al gobierno de Mojtaba Khamenei para transitar por la zona. Estados Unidos calificó estos cobros como ilegales y advirtió que el pago de dichos tributos no garantiza el paso seguro.

    Este endurecimiento de la postura estadounidense pone fin al alto el fuego de dos semanas y reactiva las tareas de desminado por parte de la Armada para retomar el control estratégico de la vía por donde circula el 20% del suministro mundial de crudo.


    La respuesta de Irán ante las amenazas de Donald Trump en el estrecho de Ormuz


    La Guardia Revolucionaria de Irán respondió este domingo a la orden de bloqueo naval del presidente Donald Trump asegurando que el Estrecho de Ormuz se encuentra bajo su “control total”. A través de un comunicado de su comando naval, el cuerpo de élite iraní advirtió que cualquier incursión de las fuerzas estadounidenses resultará en una respuesta letal.

    “El enemigo quedará atrapado en un vórtice mortal en el estrecho si da un paso en falso”, sentenció la organización militar, acompañando el mensaje con registros de sistemas de apuntamiento sobre embarcaciones extranjeras.

    El colapso del diálogo en Islamabad eliminó la última barrera diplomática entre ambas potencias. El vicepresidente JD Vance abandonó Pakistán tras confirmar que Irán rechazó la «última y mejor oferta» de Estados Unidos, centrada en la desnuclearización a cambio de la reapertura comercial. Ante la falta de acuerdo, Irán ha optado por reforzar su presencia en la vía por la que circula el 20% del crudo mundial, utilizando el control de Ormuz como su principal herramienta de presión económica frente a la presión militar de la Casa Blanca.


    Colapso del diálogo en Islamabad y fin de la tregua


    Las conversaciones en Pakistán, que se extendieron por 21 horas, finalizaron cuando la representación iraní rechazó la exigencia de abandonar su desarrollo nuclear. JD Vance confirmó que la propuesta final de Washington fue declinada, lo que derivó en la salida inmediata de la delegación hacia el aeropuerto. Trump acusó a Irán de incumplir el compromiso de liberar el tránsito marítimo, señalando que el bloqueo persa ha generado un impacto en los mercados internacionales de energía y en la economía global.

    El despliegue naval estadounidense se enfoca ahora en anular la influencia económica de Teherán en el Golfo. La orden ejecutiva desconoce cualquier autoridad iraní sobre el Estrecho de Ormuz, estableciendo que la Marina de EE. UU. supervisará la navegación y la seguridad de los convoyes comerciales.

    Esta fase de la Operación Furia Épica busca asfixiar los ingresos del régimen mediante la interrupción de los esquemas de cobro que Irán había implementado como represalia por las acciones militares de Israel en Líbano.


    Operaciones de desminado e intercepción


    El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), confirmó que fuerzas adicionales, incluyendo drones submarinos, se han unido a las tareas de limpieza de minas en el estrecho. El objetivo de la administración Trump es establecer una «vía segura» controlada exclusivamente por fuerzas internacionales, eliminando los artefactos colocados por Irán para obstaculizar el flujo petrolero. Trump subrayó que la capacidad de respuesta de su país es absoluta y que no permitirá nuevas interrupciones en la cadena de suministro.

    Mientras tanto, en Teherán, la Guardia Revolucionaria mantiene sus posiciones defensivas y ha ratificado que cualquier intento de desplazar sus fuerzas del Estrecho de Ormuz será interpretado como un acto de guerra.

    La falta de un acuerdo diplomático en Pakistán y la decisión de Trump de intervenir directamente en el control del tráfico marítimo sitúan a la región en un escenario de confrontación inminente, con el precio del petróleo reflejando la incertidumbre ante el reinicio de las hostilidades.


  • Control total de Irán sobre el estrecho de Ormuz en conflicto

    Control total de Irán sobre el estrecho de Ormuz en conflicto

    La Guardia Revolucionaria de Irán elevó la apuesta en el conflicto diplomático y militar que mantiene con los Estados Unidos al declarar que sus fuerzas ejercen un «control total» sobre el estrecho de Ormuz.  El anuncio, realizado a través de un comunicado oficial del mando naval de los Guardianes de la Revolución, se produjo como respuesta directa a la orden de Donald Trump de bloquear el paso de buques en la zona. 

    La cúpula militar iraní utilizó un lenguaje cargado de beligerancia para advertir a la Casa Blanca sobre los riesgos de una intervención armada en la región, asegurando que «el enemigo quedará atrapado en un torbellino mortal en el estrecho si da un paso en falso».

    El cruce de amenazas se da en un contexto de extrema fragilidad internacional, tras el fracaso de las negociaciones de paz que tuvieron lugar el sábado en Pakistán.  Con las vías diplomáticas formalmente cerradas, Teherán reafirmó su dominio operativo sobre la ruta por la que circula gran parte del petróleo mundial, desafiando la presencia de la Marina estadounidense en aguas internacionales. 

    «Todo el tráfico está bajo el control total de las fuerzas armadas», sentenciaron los jefes militares mediante una publicación en redes sociales, desestimando la capacidad de Washington para imponer un bloqueo efectivo sin enfrentar una represalia de gran escala.

    La situación en el estrecho de Ormuz se convirtió en el epicentro de una posible conflagración global, con ambas potencias movilizando recursos y endureciendo sus discursos. Mientras Estados Unidos busca asfixiar económicamente a Irán mediante la interceptación de naves y el retiro de minas, el régimen persa apuesta a su ventaja geográfica y a la amenaza de una guerra de desgaste en un terreno que domina. 

    El mundo observa con preocupación este nuevo capítulo de hostilidades, donde la retórica del «torbellino mortal» deja poco margen para el retorno a la mesa de diálogo.

  • Donald Trump amenazó a China de aranceles «asombrosos» si brinda apoyo militar a Irán en Medio Oriente

    Donald Trump amenazó a China de aranceles «asombrosos» si brinda apoyo militar a Irán en Medio Oriente

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    Donald Trump amenazó este domingo a China con nuevos aranceles «asombrosos» si brinda apoyo militar a Irán, con quien mantiene la Casa Blanca temporalmente una tregua de dos semanas luego de una ofensiva iniciada a fines de febrero en Medio Oriente.

    Hoy también el presidente norteamericano amenazó con bloquear el estrecho de Ormuz.

    Una advertencia de Donald Trump a China


    «Si nos damos cuenta de que lo están haciendo, tendrán un arancel del 50%, que es asombroso, una cifra asombrosa», dijo Trump a Fox News.

    El presidente estadounidense viajará a  Beijing el próximo mes para reunirse con su homólogo, Xi Jinping, después de haber aplazado una cumbre anterior debido a la guerra contra Irán.

    Donald Trump ordenó hoy un bloqueo naval estadounidense del estrecho de Ormuz en respuesta a la «inflexible» negativa de Irán a detener su plan nuclear en la conversaciones de paz en Islamabad.

    Aunque reconoció que «se había llegado a un acuerdo en la mayoría de los puntos», el presidente estadounidense afirmó que Teherán se había mostrado firme en este punto.

    También que había fallado en reabrir el estrecho de Ormuz, una condición clave para el cese al fuego de dos semanas. «Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de bloquear a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», dijo Trump en Truth Social.

    Teherán bloqueó el estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República islámica el pasado 28 de febrero. «Cualquier iraní que nos dispare será enviado al infierno», agregó.

    Trump insinuó que «otros países» participarán en el bloqueo del estrecho, sin dar más detalles.

    JD Vance dejó Pakistán sin un acuerdo con Irán


    El vicepresidente estadounidense, JD Vance, dejó Pakistán sin acuerdo en las negociaciones con un equipo dirigido por el portavoz parlamentario iraní, Mohamad Baquer Qalifab, la reunión de más alto nivel entre los dos bandos desde la revolución islámica de 1979.

    «Nos vamos con una propuesta muy simple, un método de entendimiento que es nuestra mejor oferta final. Veremos si Irán la acepta«, dijo.

    El encuentro tenía como fin consolidar el frágil acuerdo de alto el fuego de dos semanas anunciado por Washington y Teherán.

    Trump cuestionó a Irán por decir que iban a reabrir el estrecho de Ormuz, por donde pasaba una quinta parte de la producción de petróleo mundial antes del conflicto en Oriente Medio, «a sabiendas» de que no iban a cumplir su promesa. «Dicen que pusieron minas en el agua, aun cuando toda su Armada, y la mayoría de sus ‘lanzadores de minas’, han sido completamente volados por los aires. Puede que lo hayan hecho, pero ¿qué armador querría correr ese riesgo?», dijo Trump.

    El sábado, el ejército de Estados Unidos anunció que dos de sus buques de guerra habían transitado el estrecho como comienzo de una operación de desminado y reapertura de la vía marítima.

    AFP y AP


  • La amenaza de Donald Trump tras el fracaso de las negociaciones de paz con Irán

    La amenaza de Donald Trump tras el fracaso de las negociaciones de paz con Irán

    Tras las fallidas negociaciones de paz con Irán, Donald Trump lanzó un extenso comunicado en el que advierte las consecuencias que tendrá el país oriental. El punto clave que abortó el acuerdo fue el armamento nuclear.

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    «La reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó. Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz«, advirtió el mandatario en Truth Social.

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    Tras ello, sostuvo: «En algún momento, llegaremos a un acuerdo en el que todos podrán entrar y salir libremente, pero Irán no lo ha permitido, limitándose a decir: ‘Puede que haya una mina por ahí’, de la que nadie más sabe. Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente los de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar».

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    Además, aseguró que ordenó a la Armada que «busque e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán». «Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar. Además, comenzaremos a destruir las minas que los iraníes colocaron en el Estrecho».

    «¡Cualquier iraní que nos dispare, o a embarcaciones pacíficas, será destruido! Irán sabe, mejor que nadie, cómo acabar con esta situación que ya ha devastado su país. Su Armada ha desaparecido, su Fuerza Aérea ha desaparecido, su sistema antiaéreo y su radar son inútiles, Jomeini y la mayoría de sus ‘líderes’ están muertos, todo por su ambición nuclear», insistió el presidente estadounidense.

    Finalizando el comunicado, Trump sentenció: «El bloqueo comenzará en breve. Otros países participarán en este bloqueo. No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares. Además, en el momento oportuno, estamos completamente preparados y nuestras Fuerzas Armadas acabarán con lo poco que queda de Irán».

    Irán y Estados Unidos sin paz

    Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad fracasaron en su intento por llegar a un acuerdo de paz. La reunión iniciada este sábado en la capital de Pakistán suponía las primeras conversaciones directas entre los dos países llegaba luego del alto el fuego alcanzado para poner fin a la guerra en Medio Oriente.

    Tras horas de reunión, ambas delegaciones confirmaron que no alcanzaron un acuerdo. El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, quien encabezaba la delegación de su país, dijo en una breve rueda de prensa: «No pudimos llegar a una situación en la que los iraníes estuvieran dispuestos a aceptar nuestras condiciones».

    Vance afirmó que Washington necesita un «compromiso fundamental» por parte de Teherán de no desarrollar armas nucleares.

    Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, emitió un comunicado en el que describió las conversaciones como «intensas», pero añadió que su éxito dependía de «la seriedad y buena fe de la contraparte», en referencia a EE.UU.

    «Tuvimos una serie de discusiones sustanciales con los iraníes; esa es la buena noticia. La mala es que no hemos alcanzado un acuerdo y creo que esa es una noticia mucho peor para Irán que para Estados Unidos», afirmó Vance.

  • Donald Trump ordenó a la Marina de EE.UU. bloquear el Estrecho de Ormuz y advirtió a Irán

    Donald Trump ordenó a la Marina de EE.UU. bloquear el Estrecho de Ormuz y advirtió a Irán

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que ordenó a la Marina bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz y advirtió que responderá a cualquier acción hostil por parte de Irán, en medio del aumento de la tensión en Medio Oriente.

    La medida se produce tras el fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán, y apunta a impedir el tránsito de embarcaciones que, según la administración estadounidense, paguen peajes al gobierno iraní. “He instruido a nuestra Armada para que localice e intercepte a toda embarcación que haya pagado un peaje a Irán”, escribió Trump en su red social Truth Social.

    El mandatario también señaló que el rechazo iraní a la “oferta final” presentada por Estados Unidos podría derivar en un bloqueo total de la vía marítima, por donde circula una parte significativa del comercio global de petróleo. La advertencia implica un fuerte impacto potencial en los mercados energéticos internacionales.

    En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia militar en la zona y desplegó operaciones para asegurar la navegación, incluyendo tareas de desminado ante denuncias sobre la colocación de explosivos en el área.

    Desde Irán, la Guardia Revolucionaria respondió con dureza y advirtió que cualquier intento de intervención será contestado con “severidad”, reafirmando su control sobre el estrecho.

    El cruce de amenazas vuelve a colocar al Estrecho de Ormuz en el centro del conflicto y eleva la preocupación internacional por el riesgo de una escalada militar en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

  • Sin acuerdo en Medio Oriente: Estados Unidos e Irán finalizan su cumbre en Pakistán bajo máxima tensión

    Sin acuerdo en Medio Oriente: Estados Unidos e Irán finalizan su cumbre en Pakistán bajo máxima tensión

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    Las delegaciones de Estados Unidos e Irán finalizaron este domingo en Pakistán una ronda de conversaciones de 21 horas sin alcanzar un acuerdo para estabilizar el conflicto en Medio Oriente. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, informó que las tratativas concluyeron luego de que la representación iraní rechazara los términos de Washington sobre el desmantelamiento de su capacidad nuclear.

    “Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán desarrollar un arma nuclear, y que no buscarán las herramientas que les permitirían desarrollar rápidamente un arma nuclear”, declaró Vance antes de partir de Islamabad.

    Pese a la falta de resultados, el destino del alto el fuego de dos semanas permanece bajo incertidumbre. El presidente Donald Trump mantuvo la presión sobre el Estrecho de Ormuz, confirmando el tránsito de dos destructores para tareas de desminado.

    “Estamos despejando el estrecho. Si llegamos a un acuerdo o no, no marca ninguna diferencia para mí”, afirmó Trump mientras se desarrollaban los diálogos. Por su parte, la delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, estableció «líneas rojas» que incluyen compensaciones económicas por los ataques sufridos y la liberación de activos congelados.


    Discrepancias nucleares y la «última oferta» de Washington


    El vicepresidente Vance detalló que mantuvo comunicación constante con Trump y el equipo de seguridad nacional durante las reuniones tripartitas facilitadas por Pakistán. Tras el rechazo iraní a la propuesta de 15 puntos de la Casa Blanca, el funcionario estadounidense calificó la posición final de su país como un ultimátum: “Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un método de entendimiento que es nuestra última y mejor oferta. Veremos si los iraníes la aceptan”.

    La propuesta de Estados Unidos exige restricciones severas al programa atómico de Irán a cambio de la reapertura total del Estrecho de Ormuz, vía por donde circulaba una quinta parte del petróleo mundial antes del conflicto.

    En contraste, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, manifestó una “profunda desconfianza” derivada de los ataques previos y condicionó cualquier avance a un cese garantizado de las hostilidades contra sus aliados regionales, específicamente la pausa de los ataques israelíes contra Hezbollah en Líbano.


    El Estrecho de Ormuz y el frente libanés


    Mientras el comando central (CENTCOM) desplegaba drones submarinos para despejar minas en el estrecho, la situación en Líbano se consolidó como el principal obstáculo para el cese de hostilidades. El Ministerio de Salud libanés reportó que la cifra de fallecidos superó los 2.000, en un contexto donde Israel sostiene que el alto el fuego pactado entre Washington y Teherán no se extiende a su guerra contra Hezbollah.

    “No aceptaremos que los israelíes sigan comportándose como lo hacían antes”, señaló un funcionario de la milicia proiraní tras los bombardeos que mataron a 300 personas en un solo día en Beirut.

    El impacto económico de la guerra ha aislado el Golfo Pérsico, elevando los precios de la energía a escala global. Ante la magnitud de la crisis, representantes de China, Egipto, Arabia Saudita y Qatar se trasladaron a Islamabad para intentar facilitar un entendimiento indirecto. Sin embargo, la brecha entre la demanda iraní de reparaciones de guerra y la exigencia estadounidense de desnuclearización mantiene la región en una fase de vulnerabilidad operativa al expirar el plazo de tregua de 14 días.

     

     


  • Negociaciones entre Trump e Irán: dilemas y posibles acuerdos

    Negociaciones entre Trump e Irán: dilemas y posibles acuerdos

    A pesar del fracaso en la primera ronda negociaciones, Donald Trump y el régimen iraní están en el lugar que buscaban: una mesa de negociaciones donde ambas partes puedan presentar el resultado como una victoria propia. Durante las dos semanas que dure la tregua harán lo que sea necesario, a pesar de las enormes diferencias que quedaron reveladas en las mas de 20 horas de reuniones en Islamabad, Pakistán,  para evitar lo que ninguno quiere, aunque cada uno por razones distintas: una escalada del conflicto.

    Trump necesita mostrar que el Estrecho de Ormuz queda libre. Esa es la señal que los mercados esperan para calmarse y comenzar una baja sostenida del precio del petróleo. De hecho, fue lo primero que anunció mientras sus negociadores todavía estaban reunidos con los iraníes en Islamabad: escribió que buques estadounidenses estaban pasando sin problemas. Irán lo desmintió de inmediato.

    Los iraníes descubrieron en la extorsión del Estrecho algo quizás más valioso que el desarrollo de un arma nuclear. Con recursos limitados, drones baratos, minas y misiles de corto alcance,  no solo generaron caos en los mercados globales sino que también van por más: exigen ahora cobrar peaje a los buques que transiten el canal. Es decir, Irán sale a negociar pidiendo más de lo que tenía antes de que comenzara la guerra el 28 de febrero.

    El programa nuclear iraní y los 400 kilos de uranio enriquecido constituyen otro punto de profunda divergencia. Trump ya declaró que no permitirá que Irán enriquezca uranio y que retirará y monitoreará el material que ya está cerca de permitir construir una bomba, denunciado por el OIEA. Irán, por su parte, reivindica su derecho soberano a desarrollar energía nuclear —siempre bajo el argumento de fines pacíficos— y no renunciará a esa prerrogativa. Para acercar posiciones, Trump debería confiar en el OIEA, organismo de la ONU, para supervisar de cerca un desarrollo nuclear iraní severamente limitado. Serían malas noticias para Israel.

    Teherán buscará generar fisuras entre Trump y Netanyahu. Para eso intentará conformar al presidente estadounidense —quizás cediendo en lo del Estrecho— mientras busca ventajas en el resto de la agenda. Israel lo sabe, y por eso acelera sus operaciones en el Líbano para dejar a Hezbolá tan debilitado como Hamas en Gaza.

    Fortalezas y debilidades

    Las fortalezas y fragilidades de ambas partes quedarán expuestas en esta negociación. Entre las primeras hay que señalar que Irán saldrá del proceso afirmando que ganó: el régimen sobrevivió los ataques combinados de Estados Unidos e Israel y comprobó que tiene un arma mucho más poderosa de lo que imaginaba —la extorsión mediante el bloqueo del Estrecho de Ormuz—. Además, mantiene intacto el control social a través de la represión y conserva su capacidad de generar caos en los mercados globales.

    Trump, por su parte, tiene la carta más poderosa: un aparato militar intacto, en guardia para —según sus propias palabras— «desatar el infierno» sobre Irán. Es una opción que puede usar pero que prefiere no usar, porque las consecuencias en los mercados globales serían mucho más costosas que cualquier logro militar, el cual tampoco garantizaría el derrumbe del régimen. También controla las sanciones económicas que han debilitado seriamente a Teherán, y tiene en su mano la carta de Israel: aunque Netanyahu ha demostrado capacidad para convencer a Trump de tomar ciertas decisiones, la palabra del presidente estadounidense sigue siendo determinante para disciplinar a un Bibi que sin el apoyo político y militar de Washington tendría mucho más difícil seguir reconfigurando Oriente Medio a su medida.

    Pero tanto Trump como el régimen iraní pagaron costos altos en esta guerra que los debilitan también en estas negociaciones. Irán sufrió una pérdida de influencia regional mientras observa cómo Israel rediseña Oriente Medio casi a su gusto. Quedó dañada, además, su relación con los países del Golfo a los que atacó. Su debilidad militar es extrema y lo aleja de cualquier sueño de resurrección, al menos en el corto plazo. A eso se suma el descabezamiento de su liderazgo político, religioso, militar y nuclear. En esas condiciones deberá soportar la presión de Estados Unidos, Israel y Occidente para que abandone definitivamente su carrera nuclear.

    Trump, a su vez, deberá hacer malabarismos dialécticos para convencer de que sale de esta guerra ganando y de que cumplió sus objetivos —que, hay que decirlo, nunca quedaron del todo claros—. Dejar el Estrecho de Ormuz tal como estaba un segundo antes de que comenzara la guerra suena a poco. Su ansiedad por cerrar este capítulo y pasar de página se explica por la creciente presión política interna: demócratas, algunos aliados, y —más preocupante para él— un electorado que nunca quiso esta guerra, que piensa en su bolsillo y que observa con inquietud una inflación que no cede.

    En definitiva, en los próximos días asistiremos a negociaciones intensas y a versiones contradictorias sobre lo que se acuerda o se rechaza. Pero las diferencias tendrían que ser muy profundas para que esta tregua fracase y abra paso a una escalada militar. A nadie le conviene que eso ocurra. Lo que veremos, entonces, es un resultado suspendido entre dos extremos: una paz definitiva que transforme Oriente Medio en algo nuevo, y una escalada militar de consecuencias impredecibles para Estados Unidos, para Irán y para el mundo.
     

  • El Brent supera los 100 dólares: anatomía de un shock petrolero global y la posición estratégica de Vaca Muerta

    El Brent supera los 100 dólares: anatomía de un shock petrolero global y la posición estratégica de Vaca Muerta

    El petróleo Brent llegó este lunes 9 de marzo a 105 dólares por barril, con picos intradiarios de hasta 119,5 dólares —el mayor avance absoluto en un solo día en la historia del contrato—, después de que la producción en los principales yacimientos del Golfo Pérsico se desplomara como consecuencia directa del cierre del Estrecho de Ormuz. El conflicto armado que estalló el 28 de febrero pasado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva militar contra Irán, reconfiguró de un golpe el tablero energético mundial y empujó al crudo a terreno de tres dígitos por primera vez en más de tres años y medio.

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    El detonante es preciso: el Estrecho de Ormuz, el cuello de botella marítimo de apenas 33 kilómetros de ancho por el que transitan aproximadamente 20 millones de barriles diarios —el 20% del petróleo mundial y enormes volúmenes de gas natural licuado de Qatar—, se encuentra prácticamente cerrado. La producción de Irak en sus principales yacimientos del sur cayó un 70%, Kuwait declaró fuerza mayor en sus envíos y los Emiratos Árabes Unidos gestionan su producción offshore de forma precautoria. Los analistas estiman que entre 7 y 11 millones de barriles diarios pueden estar temporalmente fuera del mercado.

    EL MAPA DE LA VULNERABILIDAD: QUIÉNES PIERDEN

    No todos los países son iguales ante un shock de oferta. La línea divisoria fundamental es simple: exportadores netos versus importadores netos. Los primeros ven sus ingresos multiplicarse; los segundos absorben el golpe en su cuenta corriente, en su inflación y, para los más pobres, en su seguridad alimentaria.

    Asia concentra la mayor exposición estructural al cierre de Ormuz. El 82% del petróleo que transita el estrecho tiene destino asiático, y China, India, Japón y Corea del Sur absorben cerca del 70% del volumen total.

     

    País / Región

    Dependencia de Ormuz

    Vulnerabilidad principal

    Japón

    ~95% del crudo importado vía Golfo

    Dependencia estructural total; reservas estratégicas limitadas

    Corea del Sur

    ~70% del crudo desde Medio Oriente

    Alta exposición a cuenta corriente (2,7% del PIB)

    India

    ~85% del crudo importado; 60% vía Ormuz

    Déficit comercial, inflación y shock de GNL simultáneos

    China

    ~40% de sus importaciones por Ormuz

    Mayor importador mundial; presión sobre industria y logística

    Tailandia

    Mayor importador neto de Asia (4,7% PIB)

    Cada +10% en crudo deteriora su cuenta corriente en -0,5 pp

    Filipinas / Pakistán / Bangladesh

    Dependencia casi total del GNL del Golfo

    Sin alternativas de corto plazo; riesgo de escasez física

    España / Italia

    Importadores netos líderes en Europa

    Inflación importada; mayor exposición dentro del bloque UE

     

    Fuente: Nomura, Natixis, Kpler, Agencia Internacional de Energía (IEA). Elaboración propia.

    El banco de inversión Nomura ubicó a Tailandia, India, Corea del Sur y Filipinas como los cuatro países asiáticos más vulnerables a un alza sostenida del crudo. Para India, el impacto es doblemente severo: más de la mitad de sus importaciones de GNL están vinculadas al Golfo y una gran parte tiene precio referenciado al Brent, por lo que un shock en Ormuz eleva simultáneamente el costo del petróleo y del gas.

    Para Japón, la dependencia estructural no tiene parangón: el país importa el 95% del crudo que consume y alrededor del 75% proviene de la región que atraviesa Ormuz. Corea del Sur comparte un perfil similar. Ambas economías ya están evaluando la liberación de reservas estratégicas en coordinación con el G7.

    «La crisis no sólo elevaría los precios del petróleo y el gas, sino que también paralizaría la actividad económica mundial. Zulfikar Yurnaidi, Centro de Energía, ASEAN»

    En Europa, la exposición directa al cierre de Ormuz es menor —el continente redujo su dependencia del Golfo tras el shock de 2022— pero la vulnerabilidad indirecta es real: los mercados de GNL ya registran subas de hasta 65-77% en una semana, y el indicador TTF de Países Bajos, referencia europea del gas, alcanzó los 46 euros por megavatio hora. España e Italia son los eslabones más expuestos dentro del bloque.

    EL LADO OPUESTO: QUIÉNES GANAN

    El mismo shock que golpea a los importadores actúa como viento de cola para los exportadores netos con producción fuera del radio de conflicto. Noruega, Canadá y Brasil cotizan en este escenario como proveedores alternativos con prima. Y Argentina —gracias a Vaca Muerta— se ubica por primera vez en décadas en el lado beneficiado de la ecuación.

    ARGENTINA Y VACA MUERTA: LA PARADOJA DEL EXPORTADOR

    Argentina llega a este shock energético global con un activo que no tenía en ninguna crisis anterior: récord histórico de producción de petróleo. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, en enero de 2026 el país produjo 4.262.675 metros cúbicos de crudo —el mayor volumen del que se tenga registro oficial—, superando el récord de diciembre de 2025. Expresado en barriles, la producción diaria ascendió a 882.200 barriles/día, un 16,5% más que en igual mes del año anterior.

    El motor es inequívoco: Vaca Muerta creció un 35,5% interanual, consolidando al país como exportador neto de hidrocarburos por primera vez en décadas. El superávit energético de 2025 alcanzó los 7.800 millones de dólares, superior a los 5.600 millones de 2024, un salto impulsado fundamentalmente por efecto volumen.

    El analista Gustavo Araujo (Criteria) describió el impacto del shock como un «doble beneficio»: hasta semanas atrás, el petróleo argentino se vendía al exterior con un descuento de entre el 3% y el 4% respecto al Brent debido a la sobreoferta global. El conflicto en Medio Oriente no solo elevó el precio de referencia, sino que levantó parcial o totalmente ese diferencial negativo, mejorando simultáneamente el precio unitario y el margen por barril exportado.

     

    Indicador

    Valor / Proyección

    Producción de crudo (enero 2026)

    4.262.675 m³ — récord histórico

    Producción diaria en barriles

    882.200 bbl/día (+16,5% i.a.)

    Crecimiento Vaca Muerta (interanual)

    +35,5%

    Superávit energético 2025

    USD 7.800 millones

    Proyección balanza energética 2026 (base)

    USD 10.000 millones

    Impacto adicional por cada USD 10 de suba del Brent

    +USD 800/1.000 millones

     

    Fuente: Secretaría de Energía de la Nación; estimaciones de MNews / analistas privados.

    Las primeras estimaciones del mercado indican que la suba de precios internacionales ya permitió elevar la previsión de la balanza comercial energética para 2026 a un piso de 10.000 millones de dólares. Y cada 10 dólares adicionales de aumento en el precio del barril agregarían entre 800 y 1.000 millones de dólares a ese saldo, consolidando a Vaca Muerta como uno de los principales amortiguadores de divisas del país.

    La mejora en la rentabilidad también actúa sobre el ciclo inversor. El ex secretario de Energía Emilio Apud destacó que precios más altos «aumentan el flujo de caja a las petroleras que están exportando», lo que podría acelerar decisiones de inversión en los proyectos no convencionales de la cuenca neuquina. YPF, que participa como socio en las mega obras de infraestructura asociadas a Vaca Muerta, tiene incentivos directos para sostener ese ciclo.

    EL «LADO B»: LA PRESIÓN SOBRE COMBUSTIBLES E INFLACIÓN

    Sin embargo, la posición exportadora no inmuniza a la Argentina del lado oscuro del shock. La economía doméstica está expuesta a través del traslado del precio internacional a los combustibles. El mecanismo es conocido: cada dólar adicional en el precio del crudo puede trasladarse a los surtidores en una proporción cercana al 1%. Si el Brent se mantiene por encima de los 90 dólares, el ajuste potencial en combustibles rondaría el 10% en el mediano plazo.

    El escenario de tres dígitos ya vigente comprime ese margen: si los precios en surtidores se actualizaran de forma inmediata al valor de paridad internacional con el Brent a 105 dólares, los combustibles deberían prácticamente duplicarse. El CEO de YPF, Horacio Marín, buscó descomprimir la ansiedad con declaraciones que descartaban «cimbronazos» en los precios, aunque los analistas advierten que, si el conflicto se prolonga, la presión será difícil de evitar.

    El economista Orlando Ferreres sintetizó el dilema: aun con producción local y exportaciones en alza, la energía se paga a precio internacional cuando el mercado se recalienta, y ese precio tarde o temprano tiende a filtrarse al surtidor y desde allí a toda la cadena de costos de la economía.

    «Si el conflicto escala y el barril se instala cerca de los USD 100, la presión sobre los precios internos será difícil de evitar. — Orlando Ferreres, economista»

    El 1° de marzo ya rigió un aumento promedio del 1,1% en combustibles por actualización parcial de impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), lo que suma presión previa al shock externo.

    VARIABLES CRÍTICAS: CUÁNTO DURA EL SHOCK

    La distinción más relevante para dimensionar el impacto sobre Argentina —y sobre los mercados globales— es la duración del shock. Si el conflicto se contiene en semanas y el Estrecho de Ormuz recupera operatividad, el efecto será coyuntural, valioso para las exportadoras pero sin capacidad de transformar el frente externo de forma estructural. Si el conflicto se enquista, el escenario cambia de naturaleza.

    El ministro de Energía de Qatar advirtió que, si los buques no pueden atravesar Ormuz, todos los productores del Golfo podrían detener exportaciones en cuestión de semanas, con un precio del barril potencialmente por encima de los 150 dólares. En ese escenario extremo, Macquarie anticipa un shock inflacionario global, con especial impacto en países como Japón, China y Europa que dependen más de los suministros del Golfo. Para Argentina, ese mismo escenario mejoraría aún más sus ingresos exportadores, pero agravaría severamente la inflación interna y la cadena logística global.

    Tres variables concentran la incertidumbre: la persistencia de la tensión en Ormuz, la velocidad de ajuste de los precios locales de combustibles en un país con alta sensibilidad inflacionaria, y la capacidad de la infraestructura exportadora argentina de aprovechar el pico de demanda en mercados alternativos a los del Golfo.

    CONCLUSIÓN: VACA MUERTA EN EL RADAR GLOBAL

    El shock de marzo de 2026 confirma algo que venía siendo evidente pero que el mercado recalibra en cada crisis: los yacimientos no convencionales fuera de las zonas de conflicto cotizan al alza cuando el Golfo se cierra. La guerra entre EEUU, Israel e Irán está poniendo a Vaca Muerta en el radar de los compradores globales con una urgencia que ningún roadshow de inversión hubiera logrado.

    Argentina tiene la producción, tiene el momento y tiene los precios a favor. El desafío —como siempre— es institucional y logístico: aprovechar los ciclos de precios altos para consolidar infraestructura exportadora, sin que la volatilidad internacional se traslade íntegramente a una economía doméstica que aún no tiene resuelto el problema inflacionario. La paradoja es vieja pero nunca deja de ser relevante: el mismo barril que llena las arcas del Estado puede vaciar el bolsillo del consumidor.

    La historia argentina con el petróleo está llena de oportunidades desperdiciadas. Esta vez, con récord de producción, precios a 105 dólares y Vaca Muerta en plena expansión, las condiciones objetivas para no repetir ese patrón son mejores que nunca. Lo que falta, como de costumbre, es la política.

     

    Fuentes: Trading Economics · Investing.com · Milenio · El Financiero · ADNSUR · Criteria · Nomura · Natixis · Macquarie · Secretaría de Energía de la Nación · IEA

  • Conflicto en Ormuz: Trump anunció acciones militares mientras avanzan negociaciones

    Conflicto en Ormuz: Trump anunció acciones militares mientras avanzan negociaciones

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de un operativo militar en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más estratégicos para el comercio global de petróleo, en medio de un escenario de negociaciones internacionales con Irán y Pakistán.

    La declaración fue realizada a través de su red social, donde aseguró que las fuerzas norteamericanas comenzaron acciones para “despejar” la zona, en un contexto de alta tensión geopolítica.

    Un punto clave para el petróleo mundial

    El estrecho de Ormuz es un corredor marítimo fundamental por donde circula gran parte del petróleo que abastece a distintos países, por lo que cualquier movimiento en la zona tiene impacto directo en los mercados energéticos.

    En su mensaje, Trump afirmó que se inició el operativo y mencionó la destrucción de 28 buques iraníes, aunque no se brindaron detalles oficiales adicionales sobre el alcance de la acción.

    Además, vinculó la situación con la producción energética de Estados Unidos. “Tenemos más petróleo que las dos siguientes economías petroleras más grandes juntas”, expresó, y sostuvo que ya se dirigen petroleros vacíos hacia territorio estadounidense para cargar crudo.

    Negociaciones en paralelo

    El anuncio se produce mientras continúan las conversaciones diplomáticas en la región. Una delegación de la República Islámica de Irán, encabezada por el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo reuniones con autoridades de Pakistán.

    El encuentro incluyó una reunión con el primer ministro Shehbaz Sharif y contactos previos con la cúpula militar paquistaní, en un intento por coordinar aspectos técnicos del diálogo con Estados Unidos.

    Estas gestiones se desarrollan en simultáneo con el anuncio del operativo, lo que refleja un escenario complejo en el que las acciones militares y las negociaciones avanzan en paralelo.