En medio de la frágil tregua en la región, Estados Unidos confirmó que mantendrá el bloqueo a Irán en el estrecho de Ormuz, pese a los anuncios recientes de reapertura tanto de Washington como de Teherán.
El Comando Central de Estados Unidos aseguró que continúa con vigilancia total sobre los puertos iraníes y que la medida se sostendrá por orden del presidente Donald Trump hasta que se alcance un acuerdo de paz duradero.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió este sábado que el gobierno de los ayatollah podría volver a cerrar el estratégico estrecho de Ormuz si Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes.
“Si el bloqueo continúa, el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto”, escribió el funcionario en la red social X.
Despliegue militar en la región
Como parte de la estrategia para evitar una escalada del conflicto, EE.UU. reforzó su presencia militar con el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el mar Rojo. La embarcación, considerada la más avanzada de la flota estadounidense, opera junto a los destructores USS Mahan y USS Winston S. Churchill.
Según fuentes oficiales citadas por medios internacionales, el grupo naval se trasladó desde el Mediterráneo oriental, cruzando el canal de Suez, con el objetivo de posicionarse estratégicamente ante un posible intento de Irán de bloquear rutas comerciales clave.
Un punto clave para el comercio global
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes del mundo, por donde circula una parte significativa del petróleo global. Cualquier interrupción en ese corredor impacta directamente en los mercados energéticos internacionales.
Desde Washington sostienen que el operativo busca garantizar la libre navegación y evitar que se repitan episodios de tensión que puedan derivar en un conflicto abierto. Sin embargo, la continuidad del bloqueo refleja que el alto el fuego aún es inestable y que la situación en Medio Oriente sigue bajo máxima tensión.
Estados Unidos anunció este jueves la ampliación de una lista con países de América Latina y el Caribe que tendrán restricciones para acceder a la visa. La medida se enmarca en un un nuevo endurecimiento en su estrategia migratoria y de seguridad regional.
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Actualmente la administración de Donald Trump se encuentra junto a Israel en una guerra en Medio Oriente con un brutal ataque a Irán. Es en este sentido que toman tal medida, con la intención de negar la entrega de visado a «las potencias adversarias la capacidad de poseer o controlar activos vitales o de amenazar la seguridad y properidad de Estados Unidos en nuestra región», explicaron a través de un comunicado de prensa.
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Al mismo tiempo, el Departamento de Estado comunicó que, de manera inmediata, se impusieron restricciones de visa a 26 personas en varios países del hemisferio, aunque no detalló los nombres ni las nacionalidades de los afectados.
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La medida forma parte de un paquete de acciones que buscan contener lo que Washington considera amenazas directas a su seguridad y prosperidad, especialmente aquellas que involucran la influencia de potencias extranjeras en la región.
Según el comunicado, esta ampliación no se limita a afectar únicamente a los individuos señalados, sino que también puede extenderse a sus familiares directos, quienes quedarían igualmente inhabilitados para ingresar a Estados Unidos.
La importancia de Estados Unidos de quitar la visa a posibles «enemigos»
La expansión de esta política busca impedir que agentes, empresas o gobiernos alineados con países adversarios puedan realizar actividades que socaven los intereses estadounidenses.
Para el gobierno norteamericano, esta herramienta es crucial para evitar que potencias extranjeras utilicen la región como base de operaciones para debilitar la influencia y estabilidad del país.
Las siguientes, son conductas que, según el gobierno estadounidense, representan una amenaza directa a la seguridad nacional y justifican la adopción de sanciones migratorias. Dentro de las actividades penalizadas por la nueva política se encuentran varias acciones específicas:
Permitir que potencias adversarias adquieran o controlen activos clave y recursos estratégicos en el hemisferio.
Desestabilizar esfuerzos de seguridad regional.
Socavar los intereses económicos de Estados Unidos.
Llevar a cabo operaciones de influencia que busquen minar la soberanía y la estabilidad de los países latinoamericanos.
Autorizar o financiar iniciativas que comprometan infraestructuras críticas, especialmente en sectores como las telecomunicaciones.
El caso de la quita del visado a Gustavo Petro, presidente de Colombia
En varias ocasiones el mandatario estadounidense utilizó la prerrogativa de dar o retirar visados. El caso que más llamó la atención fue el del presidente colombiano, tras su presencia en una manifestación en las calles de Nueva York en septiembre al margen de la asamblea general de Naciones Unidas.
Fue así que al mes siguiente, le quitaron su visado y EE.UU anunció además sanciones contra él y miembros de su familia, por supuestos vínculos con el narcotráfico.
De igual manera, tiempo después estas sanciones fueron levantadas tras un proceso de normalización bilateral que culminó con una invitación a Petro a la Casa Blanca.
Otro caso relevante se produjo en febrero, cuando el gobierno estadounidense revocó los visados de tres funcionarios chilenos no identificados.
En aquel caso, los funcionarios habrían autorizado o financiado acciones que comprometieron la infraestructura crítica de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional, una acusación que fue rechazada enérgicamente por el entonces presidente chileno, Gabriel Boric.
En este sentido, el Departamento de Estado norteamericano criticó abiertamente a su gobierno y manifestó que esperaba avanzar en materia de seguridad regional con el nuevo mandatario, José Antonio Kast.
Los precios internacionales del petróleo experimentaron una caída significativa este viernes, luego de que Irán confirmara que el estrecho de Ormuz permanece “completamente abierto” para el tránsito comercial durante el cese de hostilidades en la región.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, fue quien realizó el anuncio, asegurando que el paso estratégico clave para el comercio global de crudo seguirá libre en el marco del alto el fuego vigente.
Como consecuencia, el crudo Brent, la referencia más seguida a nivel mundial, retrocedió un 13 %, ubicándose en los U$S 86,30 por barril. De forma paralela, el WTI, indicador estadounidense, también cayó un 13 % hasta los U$S 79,20.
Donald Trump y su alto el fuego por 10 días
Esta noticia llega luego del anuncio realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, que ha generado un clima de mayor calma en la zona.
En los mercados bursátiles, la noticia fue recibida con optimismo. Wall Street mostró avances notables, con el Dow Jones subiendo 1.032 puntos (2,1 %), el S&P 500 ganando un 1,3 % y el Nasdaq aumentando un 1,6 %. Estas alzas consolidan la recuperación tras las pérdidas iniciales provocadas por el conflicto con Irán.
Petróleo baja 13 % tras apertura total del estrecho de Ormuz por Irán
El repunte de las acciones se basa en la esperanza de los inversores ante la tregua y la baja en los precios del petróleo, con el S&P 500 acumulando un crecimiento superior al 11 % desde su mínimo reciente y el Nasdaq manteniendo una tendencia alcista prolongada.
El estrecho de Ormuz, crucial para la exportación mundial de petróleo, había sido foco de tensión en las últimas semanas. Su apertura total representa un alivio inmediato para los mercados, aunque los precios del crudo continúan elevados en comparación con los niveles previos al conflicto.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró que el paso de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz queda completamente abierto durante el resto del alto al fuego con Estados Unidos, en consonancia con la tregua alcanzada en el Líbano.
El paso de los buques por el estrecho se realizará por la ruta coordinada, tal como ya anunció la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de Irán, añadió Araghchi en una publicación en X.
«IRÁN ACABA DE ANUNCIAR QUE EL ESTRECHO DE ORMUZ ESTÁ COMPLETAMENTE ABIERTO Y LISTO PARA EL PASO COMPLETO. ¡GRACIAS!», escribió Trump en mayúsculas en su plataforma Truth Social.
Trump celebró en su red social Truth la reapertura del estrecho de Ormuz y dijo que la vía marítima “está completamente abierta y lista para el comercio y el tránsito pleno”. DE odos modos, el presidente estadounidense advirtió que el bloqueo naval seguirá “en pleno vigor” y se aplicará únicamente a Irán hasta que, según sus palabras, la transacción entre ambas partes esté “completada al 100 %”.
Los precios del petróleo retrocedían marcadamente tras el anuncio. Hacia las 13H10 GMT, el precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en junio, perdía un 10,42 % hasta los 89,03 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en mayo, caía un 11,11% hasta los 84,17 dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que está “muy cerca” de llegar a un acuerdo con Irán y que, si se concreta, podría viajar a Pakistán. Trump dijo a periodistas en los jardines de la Casa Blanca que la próxima ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán podría tener lugar “probablemente, tal vez durante el fin de semana”.
Al preguntársele si viajaría a Pakistán, donde el fin de semana pasado se celebraron negociaciones entre Estados Unidos e Irán para ultimar un acuerdo, Trump dijo que estaría dispuesto a hacer el viaje. “Yo iría a Pakistán. Sí, Pakistán ha sido genial. Podría ir, sí. Si el acuerdo se firma en Islamabad, podría ir”, dijo, refiriéndose a la capital de Pakistán.
Trump afirmó que las próximas conversaciones presenciales sobre Irán serán “probablemente, tal vez” este fin de semana, según reportaron las cadenas CBS News.
El mandatario estadounidense amplió que “Irán quiere llegar a un acuerdo y estamos negociando muy bien con ellos. No puede haber armas nucleares… ese es un factor clave. Y están dispuestos a hacer cosas hoy que no estaban dispuestos a hacer hace dos meses”.
Trump se mostró optimista sobre el estado de las negociaciones y afirmó: “Parece muy probable que vayamos a alcanzar un acuerdo con Irán, y será un buen acuerdo. Será un acuerdo sin armas nucleares”.
El jefe de la Casa Blanca repitió en varias ocasiones que Irán aceptó no poseer armas nucleares. También afirmó que Teherán “aceptó devolvernos el polvo nuclear que está muy profundo bajo tierra debido al ataque que hicimos con bombarderos B-2”, en probable referencia al uranio enriquecido. “Así que tenemos mucho con Irán”. Trump reiteró que la próxima ronda de negociaciones presenciales “probablemente” se llevará a cabo durante el fin de semana.
Consultado sobre el plazo para suspender el enriquecimiento de uranio de Irán durante 20 años, el presidente respondió: “Tenemos una declaración, una declaración muy contundente de que no tendrán, más allá de 20 años, que no tendrán armas nucleares”.
Por otra parte, el mandatario norteamericano dijo que por el momento, no hay planes para poner fin al bloqueo de los puertos iraníes. “Nos está yendo muy bien con el bloqueo. Es algo rutinario para nosotros”, dijo. “La marina es increíble, y creo que el bloqueo está funcionando muy bien”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un alto el fuego entre Israel y Líbano, en un intento por reducir la tensión tras semanas de enfrentamientos en la región.
Según indicó, la tregua tendrá una duración inicial de diez días e incluirá al grupo Hezbollah, en un contexto marcado por el recrudecimiento del conflicto en la frontera entre ambos países.
El acuerdo fue confirmado tras conversaciones con las autoridades de Israel y Líbano, y abre la posibilidad de un encuentro entre líderes de ambos países en la Casa Blanca en los próximos días.
Una tregua en un escenario de tensión
El alto el fuego se produce luego de más de un mes de enfrentamientos, en un contexto regional atravesado por conflictos simultáneos.
La situación había generado preocupación internacional por su potencial impacto en la estabilidad de Oriente Medio.
Desde Washington, el acuerdo es interpretado como una instancia para retomar el diálogo y evitar una escalada mayor.
Avances en la negociación con Irán
En paralelo, Donald Trump afirmó que Estados Unidos está “muy cerca” de alcanzar un acuerdo con Irán.
El eje de las negociaciones es el programa nuclear iraní, con el objetivo de impedir el desarrollo de armamento atómico.
Según el mandatario, Teherán habría aceptado entregar sus reservas de uranio enriquecido, uno de los puntos centrales del conflicto.
Un acuerdo en discusión
Las negociaciones incluyen propuestas sobre la suspensión de la actividad nuclear durante un período prolongado.
Mientras Estados Unidos plantea un plazo de 20 años, desde Irán se habrían sugerido alternativas más cortas.
El proceso cuenta con mediación internacional y aún no alcanzó un acuerdo definitivo.
Impacto regional y global
El conflicto en la región generó consecuencias en distintos niveles, incluyendo el aumento de los costos energéticos y preocupación en los mercados internacionales.
Un eventual acuerdo podría influir en la estabilidad regional y en variables económicas globales como el precio del petróleo.
El anuncio del alto el fuego y los avances en las negociaciones con Irán marcan un momento clave en la política internacional, aunque el desarrollo de los próximos días será determinante para consolidar o revertir la tregua alcanzada.
Israel y el Líbano acordaron este jueves un alto el fuego de 10 días, según lo anunció el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras sus conversaciones telefónicas con los líderes de ambos países. El alto el fuego regirá desde las 17:00 hora del este de los Estados Unidos (las 18:00 en la Argentina de este jueves), precisó Trump.
«Acabo de tener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente Joseph Aoun, de Líbano, y el primer ministro Bibi Netanyahu, de Israel. Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de 10 días a las 5 p. m., hora del este», escribió Trump en Truth Social.
El mandatario añadió: «He dado instrucciones al vicepresidente JD Vance y al secretario de Estado Rubio, junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Razin’ Caine, para que trabajen con Israel y Líbano para lograr una paz duradera».
Delegaciones de ambas partes estuvieron conversando en Estados Unidos la posibilidad de una tregua, según informes de la agencia de noticias Xinhua.
Inmediatamente después de conocida esta novedad, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció que convocará al gabinete de seguridad para una reunión telefónica urgente este jueves por la noche, en la que se analizará la cuestión.
Así lo informó la cadena estatal israelí Kan TV News después del anuncio de Trump; el tema, interesa a Irán, porque supedita el plan de paz con Estados Unidos al cese de las hostilidades en el Líbano.
Fuentes de Hezbolá advirtieron que cualquier propuesta de alto al fuego debe incluir un cese integral de los ataques israelíes en todo el territorio libanés y no debe otorgar a Israel ninguna libertad de movimiento, informó la televisión local Al Jadeed.
Por su parte, el líder hutí de Yemen, Abdul-Malik al-Houthi, expresó el jueves su apoyo a Hezbollah y al pueblo del Líbano, condenando las acciones israelíes y advirtiendo sobre consecuencias regionales más amplias.
En un discurso televisado por la cadena Al-Masirah, controlada por los hutíes, al-Houthi describió las acciones israelíes en el Líbano como una «agresión grave» contra un frente clave del llamado eje de la resistencia, subrayando que es imposible «ignorar o guardar silencio» y que respaldar a Hezbolá y al Líbano es «esencial».
Atribuyó la inestabilidad regional a lo que denominó un «plan» de larga data vinculado a la ocupación de Palestina, y acusó a Estados Unidos e Israel de avivar las tensiones en todo Oriente Medio.
El alto el fuego por 10 días entre Israel y el Líbano, anunciado este jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras conversaciones telefónicas con el presidente del Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, comenzó a regir a las 17 (hora del Este de Estados Unidos), las 18 de Argentina y la medianoche en Medio Oriente.
Comenzó el alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano
Trump dijo tras anunciar el acuerdo que invitará a Netanyahu y a Aoun a la Casa Blanca para celebrar las “primeras conversaciones significativas” desde 1983. “Ambas partes desean la paz, ¡y creo que sucederá pronto!”, expresó el mandatario estadounidense.
“Acabo de tener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente Joseph Aoun, de Líbano, y el primer ministro Bibi Netanyahu, de Israel. Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de 10 días a las 5 p. m., hora del este”, escribió Trump en Truth Social.
El mandatario añadió: “He dado instrucciones al vicepresidente JD Vance y al secretario de Estado Rubio, junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Razin’ Caine, para que trabajen con Israel y Líbano para lograr una paz duradera”.
Delegaciones de ambas partes estuvieron conversando en Estados Unidos sobre la posibilidad de una tregua, según informes preliminares de la agencia de noticias Xinhua.
Por su parte, Netanyahu afirmó que el alto el fuego tenía como objetivo permitir la continuación de las conversaciones con el Líbano. Confirmó que Trump lo había invitado junto al presidente del Líbano a reunirse en la ciudad de Washington.
“En las conversaciones, tenemos dos demandas: el desarme de Hezbollah y un acuerdo de paz sostenible, desde una posición de fuerza”, dijo Netanyahu citado por la cadena CNN.
También subrayó que las Fuerzas de Defensa de Israel no se retirarán de sus posiciones en el sur del Líbano durante el alto el fuego de 10 días.
“Permaneceremos en una zona de seguridad de 10 kilómetros, lo que nos permitirá evitar la infiltración en las comunidades y el lanzamiento de misiles antitanque”, remarcó.
En las últimas 24 horas previas a la implementación del cese del fuego, las Fuerzas Armadas de Israel afirmaron que atacaron más de 380 objetivos de Hezbollah en el sur del Líbano.
Las Fuerzas Armadas israelíes señalaron que golpearon lanzadores, cuarteles generales y combatientes del grupo respaldado por Irán, con el objetivo de apoyar a las fuerzas terrestres israelíes en el sur del Líbano, según un informe de CNN.
Fuentes de Hezbollah advirtieron este jueves que cualquier propuesta de alto al fuego debe incluir un cese integral de los ataques israelíes en todo el territorio libanés y no debe otorgar a Israel ninguna libertad de movimiento, informó la televisión local Al Jadeed.
Por su parte, el líder hutí de Yemen, Abdul-Malik al-Houthi, expresó el jueves su apoyo a Hezbollah y al pueblo del Líbano, condenando las acciones israelíes y advirtiendo sobre consecuencias regionales más amplias.
En un discurso televisado por la cadena Al-Masirah, controlada por los hutíes, al-Houthi describió las acciones israelíes en el Líbano como una “agresión grave” contra un frente clave del llamado eje de la resistencia, subrayando que es imposible “ignorar o guardar silencio” y que respaldar a Hezbolá y al Líbano es “esencial”.
Atribuyó la inestabilidad regional a lo que denominó un “plan” de larga data vinculado a la ocupación de Palestina, y acusó a Estados Unidos e Israel de avivar las tensiones en todo Oriente Medio.
Según el líder hutí, la campaña militar estadounidense-israelí tenía como objetivo derrocar al gobierno de Irán, pero fracasó.
Añadió que Estados Unidos sufrió importantes pérdidas económicas debido al conflicto, citando los gastos de guerra, el agotamiento de las reservas militares y la necesidad de un mantenimiento exhaustivo del equipo.
Calificó las acciones estadounidenses en el golfo de Omán de “ilegítimas”, considerándolas “actos de agresión y piratería”.
Estas declaraciones se producen tras el alto el fuego del 8 de abril entre Irán, Estados Unidos e Israel, después de 40 días de combates.
Las posteriores conversaciones de paz entre Teherán y Washington, celebradas en Islamabad, la capital pakistaní, no lograron alcanzar un acuerdo.
Desde finales de marzo, los hutíes lanzaron misiles y drones contra Israel en apoyo de sus aliados regionales, incluidos los de Irán, Irak, Líbano y Palestina, en medio de la creciente tensión regional.
A menos de dos meses para el comienzo de una nueva Copa del Mundo, la mayor preocupación de Gianni Infantino va entorno a la participación de Irán en el Mundial 2026. El presidente de la FIFA ratificó la participación del elenco asiático en la competencia que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá a pesar de la guerra en Medio Oriente y la tensión política entre los iraníes y el gobierno de Donald Trump, que no garantizó la seguridad del plantel si pisan suelo estadounidense, el dirigente fue categórico: «Irán vendrá, sin duda».
Durante un foro realizado en Washington y organizado por la cadena CNBC, Infantino destacó que el combinado iraní se ganó su lugar en la cancha y tiene el derecho de representar a su país en la cita mundialista. El presidente de la FIFA confía en que, para el 11 de junio, fecha del inicio del Mundial, la situación en la región se haya estabilizado. «Quiero verlos, son un buen equipo que quiere jugar y debería jugar. El deporte tendría que estar aparatado de la política en este momento», declaró el mandatario.
La participación de los Príncipes de Persia sigue oficialmente en duda debido al conflicto bélico que comenzó el 28 de febrero, involucrando a Irán, Estados Unidos e Israel. Sobre este tema, el presidente Donald Trump expresó que los iraníes podían venir a su país pero él «no podía garantizarles» la seguridad de la delegación en el territorio. Luego de rumores iniciaes de boicot, Irán solicitó que sus partidos de fase de grupos se disputen en México, en vez de en EEUU como está programado, algo que fue rechazado por la FIFA, que alegó que es imposible modificar el calendario ya establecido para la Copa del Mundo.
Irán clasificó por la AFC e integra el Grupo G con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. (Foto: AFP)
El Grupo G, donde compite Irán, tendrá como rivales a Nueva Zelanda y a Bélgica en California, mientras que cerrará la fase ante Egipto en Seattle, es decir que su participación será enteramente en la Costa Oeste de los Estados Unidos. Si bien desde el 8 de abril rige una frágil tregua, aún no hay una confirmación oficial desde la Federación Iraní avalando que su selección nacional juegue en territorio estadounidense.
La administración de Donald Trump redobló este miércoles su ofensiva contra Irán al advertir que está preparada para sostener sin límite de tiempo el bloqueo económico impuesto sobre la república islámica, una medida que Washington considera clave para forzar nuevas concesiones diplomáticas en medio de la tregua temporal vigente entre ambos países.
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La definición fue realizada por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Miller, quien aseguró que Estados Unidos dispone de los recursos necesarios para mantener cerrado el acceso comercial marítimo iraní durante el tiempo que considere necesario si Teherán no modifica su postura en la negociación.
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Durante una entrevista televisiva con Fox News, el funcionario sostuvo que la presión económica ya comenzó a tener consecuencias concretas dentro de Irán y afirmó que las restricciones aplicadas por Washington están generando severas complicaciones en la actividad económica del país persa.
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El endurecimiento del discurso oficial llegó luego de que el Comando Central estadounidense comunicara que completó el cierre operativo de los puertos iraníes, una maniobra que había sido anticipada por la Casa Blanca tras el fracaso de la última ronda de conversaciones diplomáticas mantenidas en Islamabad.
Como parte de la escalada, el gobierno norteamericano anunció además un nuevo refuerzo militar para Medio Oriente con el traslado de aproximadamente 4.200 efectivos en los próximos días.
Según trascendió en medios estadounidenses, el contingente estará integrado por unidades del Grupo Anfibio Boxer junto con personal de la 11° Unidad Expedicionaria de Marines, cuyo desembarco en la zona está previsto antes de fin de mes.
La ampliación de la presencia militar busca consolidar la posición estratégica de Estados Unidos en la región mientras se mantiene la presión sobre el régimen iraní para que retome negociaciones en términos aceptables para Washington.
Trump insiste en que el conflicto podría terminar pronto
Pese a la profundización de la ofensiva militar y económica, Trump se mostró optimista sobre la evolución de la crisis y aseguró que la guerra podría encaminarse hacia un desenlace próximo.
El mandatario sostuvo en una entrevista con Fox Business que el conflicto podría resolverse “muy pronto”, una declaración que contrastó con la creciente movilización militar ordenada por su administración en las últimas horas.
Además, vinculó la evolución de la guerra con la situación económica interna de Estados Unidos y remarcó que espera una baja en los precios de los combustibles una vez estabilizado el escenario internacional, en momentos en que la Casa Blanca también sigue de cerca el impacto electoral de la crisis de cara a los comicios legislativos de noviembre.
El estrecho de Ormuz sigue siendo la clave del conflicto
Uno de los principales focos de tensión continúa siendo el estrecho de Ormuz, paso marítimo estratégico para el comercio mundial de energía y eje central de la actual disputa geopolítica.
La crisis se agravó cuando Irán restringió la circulación en esa vía en respuesta al inicio de las operaciones militares lanzadas a fines de febrero, afectando uno de los corredores por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente.
Frente a ese escenario, la Casa Blanca dispuso el bloqueo naval sobre los accesos a puertos iraníes con el objetivo de profundizar el costo económico para Teherán y obligarlo a revisar su posición.
En Washington aseguran que la medida forma parte de un esquema de presión progresiva diseñado para debilitar la capacidad operativa del régimen iraní y llevarlo nuevamente a la mesa de diálogo bajo condiciones favorables para Estados Unidos.