El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado en las redes sociales que canceló el viaje de los representantes estadounidenses que se dirigían a Islamabad, Pakistán, para reunirse con sus pares iraníes.
«Nadie sabe quién está a cargo»
“¡Se perdió demasiado tiempo viajando, demasiado trabajo! Además de eso, hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su ‘liderazgo’. Nadie sabe quién está a cargo, incluyéndolos a ellos”, escribió Trump en una publicación en la red social Truth Social.
Trump afirmó que Estados Unidos tiene “todas las cartas, ellos ninguna”, y añadió que “si quieren hablar, todo lo que tienen que hacer es llamar”.
Más temprano, el mandatario estadounidense había mencioando a la cadena Fox News que había cancelado el viaje planeado de su yerno Jared Kushner y del enviado especial Steve Witkoff a Pakistán.
En medio de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, este sábado el presidente Donald Trump decidió cancelar el viaje de una delegación oficial a Pakistán, que tenía como objetivo avanzar en las negociaciones diplomáticas y buscar un acercamiento entre ambas partes tras varios días sin avances concretos.
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A pesar de la reciente extensión del alto al fuego, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán siguen sin mostrar avances concretos. “No van a seguir haciendo vuelos de 18 horas para sentarse a hablar de nada”, expresó el líder republicano en una entrevista para Fox News.
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Pakistán había sido elegido como sede neutral para facilitar un acercamiento indirecto entre Estados Unidos y Irán. Sin embargo, la falta de voluntad para avanzar en un diálogo directo volvió a trabar cualquier intento de mediación.
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El encuentro previsto entre ambas partes terminó por caerse luego de que el canciller iraní, Abbas Araghchi, se retirara de la capital sin aguardar la llegada de la delegación estadounidense, lo que dejó sin posibilidad de concretar un diálogo directo con Washington.
Trump confirmó la decisión en redes y apuntó contra Irán
La confirmación llegó a través de un mensaje del propio Donald Trump en sus redes sociales, donde anunció la cancelación del viaje a Islamabad. “Acabo de cancelar el viaje de mis representantes a Islamabad, Pakistán, para reunirse con los iraníes. Demasiado tiempo perdido en viajes, demasiado trabajo”, escribió.
En el mismo mensaje, el mandatario cuestionó la situación iraní: “Hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su ‘liderazgo’. Nadie sabe quién está al mando, ni siquiera ellos. Nosotros tenemos todas las de ganar, ellos no. Si quieren hablar, solo tienen que llamar”.
Irán ratificó sus condiciones para negociar
El breve paso del canciller iraní, Abbas Araghchi, en Islamabad no incluyó contactos con funcionarios de Estados Unidos. Durante su estadía, el funcionario mantuvo reuniones con el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, y con el primer ministro, Shehbaz Sharif, en el marco del intento de mediación de Pakistán.
Según fuentes diplomáticas, la delegación iraní reiteró su postura y sostuvo que no retomará las negociaciones mientras continúe el embargo impuesto por Estados Unidos sobre sus puertos y el comercio marítimo.
Tras los encuentros, Teherán también expresó su “reserva total” frente a las demandas estadounidenses y volvió a plantear dos condiciones centrales: el levantamiento del bloqueo y el cese de los ataques.
Por ahora, el canal diplomático entre ambas naciones continúa sin avances concretos y sin una fecha definida para retomar las conversaciones. La cancelación del viaje no solo frena el diálogo, sino que deja en suspenso cualquier posibilidad de acercamiento en el corto plazo.
La situación en Medio Oriente se complica pese a que aún sigue vigente el acuerdo de alto al fuego. Este sábado el sur de Líbano fue centro de nuevos ataques aéreos por parte de Israel que dejaron como resultado un total de cuatro muertos.
Debido a esta situación, las autoridades de Irán lanzaron una fuerte advertencia y luego comunicaron su retiro de las negociaciones en Pakistán.
El aviso de Irán tras los bombardeos en Líbano
Los nuevos bombardeos fueron anunciados por el Ministerio de Salud del Líbano quienes precisaron que fueron contra la aldea de Yohmor. El objetivo era una camioneta y una motocicleta.
Los ataques aéreos se produjeron a pesar del alto el fuego de 10 días vigente desde el 17 de abril. Cabe destacar que desde que entró en vigor, esta tregua se ha violado repetidas veces por parte de ambos países.
Al poco tiempo de que conocerse el ataque, el ejército de Irán lanzó una dura advertencia a Estados Unidos al asegurar que responderá si este mantiene el bloqueo de los puertos iraníes. «Si el ejército invasor estadounidense continúa con el bloqueo, el bandolerismo y la piratería en la región, deben saber que se expone a una respuesta de las poderosas fuerzas armadas de Irán», afirmó el mando central militar, Jatam Al Anbiya, citado por la televisión estatal.
Luego de la advertencia, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, terminó abandonando Islamabad, en Pakistán. El funcionario había llegado un día antes para reunirse con funcionarios pakistaníes, el plan era hablar sobre las negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra.
Donald Trump respondió tras las baja de Irán a la negociaciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó a la retirada de Irán e indicó que les dijo a sus principales enviados que no viajaran a Pakistán para negociar con Irán. La declaración la hizo a Fox News, donde también expresó: «Pueden llamarnos cuando quieran«.
«No van a seguir haciendo vuelos de 18 horas para quedarse sentados hablando de nada», lanzó Donald Trump cuando se refirió a sus negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner. Al mismo tiempo se mostró confiado sobre el conflicto y dijo: «Tenemos todas las de ganar«.
Los habitantes de las Islas Malvinas manifestaron su posición frente al conflicto de soberanía al reafirmar su lealtad a Reino Unido, en medio de versiones sobre un posible cambio en la postura internacional de Donald Trump respecto al tema.
La reacción de los isleños, denominados Kelpers, surgió luego de que trascendiera que sectores del Gobierno estadounidense están evaluando quitar su tradicional apoyo al país británico, lo que generó expectativas en Argentina y preocupación en el ámbito político internacional.
Islas Malvinas: la postura de los habitantes por el dominio de Inglaterra
Diversos representantes de la comunidad isleña dejaron en claro que no tienen intención de modificar su estatus político y ratificaron su vínculo histórico con Reino Unido, apoyándose en el principio de autodeterminación.
Esa postura se sustenta en el referéndum realizado en 2013, donde una abrumadora mayoría de los habitantes votó por continuar como territorio británico de ultramar, un resultado que Londres utiliza como argumento central en la disputa.
En medio de la lucha de ideales y representantes de la isla, el presidente Javier Milei ratificó el reclamo histórico al sostener que “las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”, en un escenario donde el apoyo de Trump a Gran Bretaña está bajo una tensa revisión.
Islas Malvinas: la postura del gobierno británico ante la amenaza de Estados Unidos
Desde el gobierno británico también reiteraron que la soberanía de las islas no está en discusión y que cualquier decisión debe respetar la voluntad de los isleños, reforzando así una posición histórica frente al reclamo argentino. Esta postura fue asegurada por el primer ministro Keir Starmer al referirse de una posible quiebra en la alianza estratégica con Estados Unidos
Ante las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich…
— Pablo Quirno (@pabloquirno) April 24, 2026
En paralelo, el posible giro de Estados Unidos aparece vinculado a tensiones geopolíticas más amplias, lo que reavivó el conflicto diplomático y volvió a colocar la cuestión «Malvinas» en el centro de la agenda internacional.
Mientras tanto, desde Argentina se sigue con atención la evolución de este escenario, ya que cualquier cambio en el respaldo de Washington podría tener impacto en un reclamo de soberanía que se mantiene vigente desde hace décadas.
El presidente Donald Trump afirmó que Irán planea presentar una oferta que satisfaga las demandas de Washington, en el marco de un renovado impulso diplomático para poner fin al conflicto. «Nos están haciendo una oferta y tendremos que ver qué pasa», declaró en una entrevista telefónica con Reuters, aunque admitió desconocer por el momento los detalles de la propuesta y se limitó a señalar que su administración está «tratando con las personas que están al mando ahora». Las declaraciones marcan un tono más abierto al diálogo respecto de los días previos, cuando Trump había descartado plazos y urgencias para retomar las negociaciones.
En ese marco, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner —yerno del presidente— viajarán a Islamabad para mantener conversaciones directas con representantes de la delegación iraní, con Pakistán como mediador. «Los iraníes quieren hablar. Quieren hablar en persona», subrayó Leavitt ante la prensa, al tiempo que señaló que Washington observó «avances por parte iraní en los últimos días». El vicepresidente JD Vance, cuya presencia había sido mencionada a comienzos de semana, no participará del encuentro, aunque estará disponible para asesorar a Trump junto al secretario de Estado Marco Rubio.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, confirmó por su parte su partida hacia una «gira oportuna» que incluye Islamabad, Mascate y Moscú, en una señal de que Teherán también busca activar canales diplomáticos en paralelo. Los intermediarios pakistaníes llevan semanas trabajando para organizar esta segunda ronda de negociaciones directas. La Casa Blanca fue clara respecto de sus condiciones mínimas: cualquier acuerdo deberá incluir la entrega del material nuclear iraní y el compromiso de no desarrollar armas atómicas, líneas rojas que Washington ha reiterado a lo largo de todo el conflicto.
La posibilidad de reactivar un canal diplomático para frenar la escalada en Medio Oriente volvió a escena, aunque marcada por versiones contrapuestas entre Irán y Estados Unidos. Mientras Washington anunció el envío de emisarios a Pakistán para retomar el diálogo, Teherán negó de forma tajante cualquier reunión bilateral en ese marco.
El vocero de la Cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, aseguró que no existe un encuentro programado entre delegaciones de ambos países en Islamabad. En cambio, confirmó que el canciller Abbas Araghchi mantendrá únicamente conversaciones con autoridades paquistaníes, que actúan como mediadores indirectos.
La postura iraní contrastó con el mensaje de Donald Trump, quien había anticipado el viaje de sus asesores Steve Witkoff y Jared Kushner para avanzar en un eventual acuerdo. El líder republicano sostuvo que Irán “quiere negociar” y que existe una oportunidad para destrabar el conflicto si acepta شروط verificables, especialmente en relación con su programa nuclear.
El intento de mediación se da en un contexto de alta tensión, con antecedentes recientes de conversaciones fallidas en Pakistán bajo la órbita del primer ministro Shehbaz Sharif. Aquellas negociaciones no prosperaron por diferencias sobre sanciones, el control del estrecho de Ormuz y el desarrollo nuclear iraní.
En paralelo a los gestos diplomáticos, Estados Unidos profundizó la presión sobre Teherán con nuevas sanciones a empresas vinculadas a la exportación de petróleo y mantiene el bloqueo naval en la región. Desde el Pentágono, el secretario de Defensa Pete Hegseth advirtió que la presión económica y militar continuará “el tiempo que sea necesario”.
Así, el escenario combina señales de apertura al diálogo con una escalada de medidas coercitivas, mientras Pakistán intenta sostener un canal indirecto de negociación en medio de una creciente incertidumbre global.
Horas atrás, la agencia Reuters reveló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa quitar su histórico apoyo al Reino Unido en la disputa por las Islas Malvinas. La información surgió mediante la divulgación de un correo interno del Pentágono. Ante esto, el gobierno británico salió a reafirmar la inamovilidad de su postura frente al archipielago.
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La razón de la Casa Blanca detrás de esta retirada se da en el marco de tensiones con más de un aliado de la OTAN por la guerra contra Irán. Entre las opciones mencionadas en el correo figuraba reconsiderar el apoyo diplomático estadounidense a “posesiones imperiales” europeas de larga data, como las Malvinas.
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Frente a ese escenario, un vocero del primer ministro británico, Keir Starmer, fue categórico: “No podríamos ser más claros sobre la postura del Reino Unido respecto a las Islas Falkland. Es una posición de larga data y no ha cambiado”.
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“El derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial, y la soberanía recae en el Reino Unido. Esa ha sido nuestra postura constante y seguirá siéndolo”, agregó el vocero, quien subrayó además que Londres ha transmitido esa posición “de forma clara y coherente a las sucesivas administraciones estadounidenses”.
El Reino Unido citó el referendum de 2013 en las Islas Malvinas
Según consignaron medios británicos como la BBC y The Telegraph, el gobierno también recordó que los habitantes del archipiélago han votado abrumadoramente a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar, argumento central en la posición de Londres.
En esa línea se pronunció la ministra de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, quien respaldó su postura al citar la reciente intervención ante el Parlamento del secretario de Estado para Europa, Stephen Doughty.
“Las Islas Malvinas son británicas: la soberanía reside en el Reino Unido y la autodeterminación en los isleños”, afirmó Cooper en su cuenta de X. “Como reiteró Stephen Doughty esta semana en el Parlamento, nuestro compromiso con las Malvinas es inquebrantable”, agregó, tras la difusión de la presunta filtración.
Washington analiza represalias
El documento interno del Pentágono, que circuló en niveles altos del Departamento de Defensa, reflejaría la frustración de Washington ante lo que considera una falta de apoyo de algunos aliados europeos en la guerra contra Irán, iniciada el 28 de febrero. En ese contexto, se analizaban posibles represalias, como restringir el acceso a cargos dentro de la OTAN o revisar compromisos diplomáticos.
Una fuente estadounidense citada por Reuters indicó que el memorándum también incluía críticas a países que no otorgaron a Estados Unidos derechos de acceso, bases y sobrevuelo (ABO, por sus siglas en inglés), considerados “la base mínima” para la cooperación dentro de la alianza.
Además de las Malvinas, el documento mencionaba otras posibles medidas, como la eventual marginación de aliados “difíciles” de posiciones clave dentro de la OTAN, e incluso la evaluación de sanciones más amplias. La información fue replicada por varios medios británicos, entre ellos Sky News, The Sun, Daily Mail y la BBC.
El reclamo histórico
Las Islas Malvinas —denominadas Falkland por el Reino Unido— son reclamadas por la Argentina, que sostiene que fueron ocupadas de manera ilegítima por fuerzas británicas en 1833. El archipiélago, ubicado a unos 600 kilómetros del continente, fue escenario de la guerra de 1982 entre ambos países, durante la última dictadura militar argentina, un conflicto que dejó 649 soldados argentinos muertos.
En la actualidad, el Departamento de Estado norteamericano reconoce que las islas son administradas por el Reino Unido, aunque mantiene que la disputa de soberanía persiste.
La agencia de noticias Reuters informó que el Presidente Donald Trump evalúa retirar el apoyo de Estados Unidos al Reino Unido en la disputa por las Islas Malvinas, lo que desató una fuerte reacción en la prensa y generó la rápida reacción del portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer, quien ratificó la soberanía sobre las Islas y afirmó que es «histórica e inalterable».
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La información publicada, que surgió de un correo interno filtrado del Pentágono, detalla posibles sanciones contra países que, a criterio de Washington, no acompañaron las operaciones militares estadounidenses en la guerra contra Irán.
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En el documento, el Departamento de Defensa estadounidense plantea la revisión del apoyo diplomático de Estados Unidos a las «posesiones imperiales» europeas, como las islas Malvinas, y que también podría afectar a las reclamaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla (ciudades españolas al norte de África).
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A las horas de que se filtró el informe, Dave Pares, el portavoz del primer ministro británico, afirmó que la soberanía británica sobre las islas Malvinas «no está en cuestión».
El Reino Unido citó el referendum de 2013 en las Islas Malvinas
«El tema de las islas Malvinas y su soberanía británica, con el derecho de los isleños a la autodeterminación, no están en cuestión, y así lo hemos expresado de forma clara y consistente», puntualizó.
En ese marco, el portavoz gubernamental sentenció: «Las islas Malvinas ya votaron anteriormente a favor de permanecer como territorio británico de ultramar, y siempre nos hemos posicionado junto a ese derecho de los isleños a su autodeterminación». De esta manera, recordó el referéndum convocado en las islas en 2013, en el que los votantes se posicionaron en un 98% a favor de la permanencia dentro del Reino Unido.
La relación entre el Reino Unido y EE.UU está tensa
La relación entre el Reino Unido y Estados Unidos se encuentra en su momento más bajo después de que Starmer recalcó en numerosas ocasiones que no piensa «dejarse arrastrar a la guerra» contra Irán y que restringiría los permisos a la aviación estadounidense a utilizar sus bases en Inglaterra y el Índico meramente a «propósitos defensivos».
Los medios del Reino Unido no tardaron en inundar sus portales con noticias vinculadas a este tema. De hecho, el periódico The Sun publicó un título directo y alarmista: «AMENAZA DE LAS ISLAS».
Según The Telegraph, la filtración reveló que Washington considera «penalizar» a socios de la OTAN reticentes a apoyar la ofensiva en Oriente Medio y destaca que entre las sanciones evaluadas figura «la revisión del respaldo a la reclamación británica» sobre las Malvinas.
La suspensión de España en la OTAN
Además, el Pentágono planteó la suspensión de España de la OTAN para castigar a los aliados que no apoyan a la administración de Trump en la guerra de Irán. Según refleja el documento, la medida tendría un efecto limitado en las operaciones militares estadounidenses, pero un impacto simbólico significativo.
Al llegar a la cumbre informal de líderes europeos en Nicosia (Chipre), el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, fue consultado por la prensa acerca de las posibles sanciones que podría aplicarles Estados Unidos y respondió que España es un «socio leal» que cumple con sus «responsabilidades» dentro de la Alianza siempre «dentro de la marca de la legalidad internacional».
«No trabajamos sobre emails, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga en este caso el Gobierno de EE UU. La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional», sentenció Sánchez en diálogo con la prensa.
El presidente Donald Trump confirmó que no existe «ninguna presión» para alcanzar un alto el fuego ni para retomar las negociaciones con Irán, estancadas desde el 12 de abril. En declaraciones a Fox News, desmintió además que hubiera fijado un plazo de tres a cinco días para que Teherán presentara una contraoferta —como había informado el portal Axios horas antes— y descartó que el calendario electoral esté condicionando su enfoque.
«La gente dice que quiero terminar con esto por las elecciones de mitad de mandato, pero no es cierto», afirmó el mandatario, quien también restó importancia a la captura de dos buques internacionales por parte de Irán en el estrecho de Ormuz al señalar que no eran embarcaciones estadounidenses ni israelíes.
Trump subrayó que la presión económica es el verdadero instrumento de coerción sobre el régimen iraní. «El bloqueo les asusta aún más que los bombardeos», sostuvo, y agregó que Teherán «lleva años siendo bombardeado, pero odia el bloqueo». En esa línea, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reforzó el mensaje al señalar que Irán no puede «ni siquiera pagar a su propia gente» como consecuencia de la presión económica ejercida por Washington.
Leavitt también remarcó que Trump considera prioritario que Irán entregue su uranio enriquecido, en referencia a los materiales que sobrevivieron a la Operación Martillo de Medianoche, el bombardeo estadounidense sobre instalaciones nucleares iraníes ejecutado el pasado junio.
Desde Teherán, la respuesta fue de rechazo frontal. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, publicó en X que el «bloqueo y las amenazas» de Estados Unidos constituyen obstáculos concretos para cualquier negociación, y acusó a Washington de «interminable retórica hipócrita» y de contradicción entre sus palabras y sus acciones. En la misma dirección, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, advirtió que «un alto el fuego total solo tiene sentido si no se ve violado por el bloqueo naval y la toma de rehenes de la economía mundial», dejando en claro que Irán no está dispuesto a negociar bajo las condiciones actuales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves que el cese del fuego actual entre Israel y Líbano se extenderá “tres semanas”.
Extienden la tregua entre Israel y Líbano, pero persisten los bombardeos
“El alto el fuego entre Israel y el Líbano se extenderá por tres semanas”, dijo Trump en la red Truth Social y agregó: “Espero recibir próximamente al Primer Ministro de Israel, Bibi Netanyahu, y al Presidente del Líbano, Joseph Aoun”.
El mandatario estadounidense lo afirmó al cabo de una reunión en la Casa Blanca, en Washington, de la que participaron el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance; el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee; el embajador de Estados Unidos en el Líbano, Michel Issa; y los embajadores de Israel y el Líbano en Washington.
“¡La reunión salió muy bien! Estados Unidos va a trabajar con el Líbano para ayudarlo a protegerse de Hezbollah”, escribió Trump en la red social. El 16 de abril entró en vigor un alto el fuego inicial de 10 días entre Israel y Líbano.
Trump espera eventualmente negociar una paz más amplia entre ambos países, que han estado oficialmente en guerra desde 1948, indicó CNN.
El presidente libanés, Joseph Aoun, anunció el miércoles que su país acudiría a Washington para reclamar la extensión del alto el fuego por un mes, en lo que constituirá la segunda ronda de negociaciones directas con Israel en dos semanas.
Por otra parte, el grupo Hezbolá afirmó haber atacado la ciudad de Shtula, en el norte de Israel, en respuesta a las violaciones del alto el fuego israelí, y las Fuerzas de Defensa de Israel declararon haber interceptado misiles procedentes del Líbano.
“En defensa del Líbano y su pueblo, y en respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí y su ataque contra la ciudad de Yatar, en el sur del Líbano, los combatientes de la Resistencia Islámica atacaron el asentamiento de ‘Shtula’ con una andanada de cohetes”, dijo Hezbolá en una publicación en Telegram. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron un comunicado sobre el ataque.
“Tras el sonido de las sirenas en la zona de Shtula hace poco, se identificaron varios lanzamientos procedentes del Líbano que habían entrado en territorio israelí. La Fuerza Aérea Israelí interceptó los lanzamientos. Se activaron las sirenas de acuerdo con el protocolo», declaró el FDI.
Tres personas murieron y otras dos, entre ellas un niño, resultaron heridas en ataques israelíes contra el sur del Líbano el jueves, según el Centro de Operaciones de Emergencia de Salud Pública del Líbano.
Las muertes fueron consecuencia de un ataque aéreo israelí en la carretera de Shoukine, en el distrito de Nabatieh, y las heridas, de un bombardeo de artillería israelí en la ciudad de Yater, en el distrito de Bint Jbeil.
Los ataques y la actividad militar israelíes se han intensificado en todo el sur del país.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano, de propiedad estatal, informó de una gran explosión provocada por las fuerzas israelíes en la ciudad de Chamaa, además de otras detonaciones en otras zonas.
Por su parte, Hezbolá declaró el jueves que atacó posiciones de tropas israelíes en la aldea de Taybeh con un dron de ataque y armamento adicional, alegando violaciones israelíes del alto el fuego de 10 días en vigor.