El gobierno de Walter Cortés cedió tras seis meses de conflicto. Se liquidarán los aguinaldos y los salarios con intereses a los trabajadores con licencia gremial.
Tras seis meses de tensiones y fallos judiciales en su contra, el gobierno municipal de Bariloche decidió cumplir con la orden de la Justicia y pagar los sueldos adeudados a los 14 dirigentes del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soyem) que cuentan con licencia gremial.
El Ejecutivo, encabezado por Walter Cortés, desistió de apelar la última resolución de la Cámara Laboral y firmó un acuerdo conciliatorio en el ámbito del Tribunal de Contralor, que puso fin al litigio. Así, este jueves se liquidará el medio aguinaldo a los trabajadores sindicalizados y el viernes se abonarán los salarios adeudados desde enero, con intereses incluidos.
Según estimaciones del gremio, el desembolso total rondará los 109 millones de pesos, monto al que deberán sumarse los honorarios legales por el proceso judicial.
Del conflicto al acuerdo
El conflicto se desató cuando el intendente resolvió suspender el pago de sueldos a los dirigentes sindicales con licencia gremial, alegando que no correspondía destinar fondos públicos a quienes no cumplían funciones operativas. Su argumento fue rápidamente cuestionado por el gremio y, luego, por la Justicia, que ratificó la vigencia del Estatuto del Trabajador Municipal.
Cortés intentó modificar ese régimen por ordenanza, pero su propuesta fue rechazada por el Concejo Deliberante. Solo dos concejales oficialistas la apoyaron, mientras que el tercero, Tomás Hercigonja, se retiró de la votación en disconformidad.
En paralelo, el Soyem mantuvo una campaña de protestas, acciones legales y asambleas que contaron con el respaldo de otros gremios, la CTA y la Confederación de Trabajadores Municipales. “Este triunfo es de todos y todas, de quienes no se resignaron al maltrato”, expresó el sindicato en un comunicado.
Fallo judicial y presión institucional
La Cámara Laboral de Bariloche falló en dos ocasiones a favor del Soyem: primero, al rechazar el depósito de sueldos “en consignación” como planteaba el municipio; luego, en un juicio sumarísimo, al ordenar el pago inmediato de los haberes con intereses. Si bien la Justicia no aceptó un planteo adicional por “conducta maliciosa” contra Cortés, dejó en claro la improcedencia de su decisión.
Fue el Tribunal de Contralor quien intervino para destrabar el conflicto. Según explicó el secretario adjunto del gremio, Juan Ivanisevich, su rol fue clave para evitar mayores costos al municipio: “Ya todos le habían dicho al intendente que también iba a perder en el STJ”.
¿Punto final o nuevo capítulo?
A pesar del acuerdo alcanzado, persiste la tensión. Cortés deslizó recientemente la posibilidad de incluir el tema de las licencias gremiales en un eventual referéndum, aunque desde el gremio advierten que “los derechos no se plebiscitan”.
Ivanisevich expresó su deseo de que el conflicto haya llegado a su fin: “Esperamos que este desenlace marque un punto final y permita construir otro vínculo entre el sindicato y el Ejecutivo”.










