Se habilitó el ingreso a la Patagonia de la plancha de asado con hueso desde el norte del país, bajo un protocolo estricto. Desde el gobierno neuquino destacaron que la medida preserva el estatus sanitario.
El Gobierno de Neuquén respaldó la nueva resolución nacional que flexibiliza parcialmente la histórica barrera sanitaria para el ingreso de carne con hueso a la Patagonia. Según explicó el secretario de Producción e Industria, Diego Garcia Rambeud, la habilitación se limita exclusivamente a la plancha de asado, bajo estrictas condiciones sanitarias, y no representa un riesgo para el estatus de zona libre de fiebre aftosa sin vacunación que mantiene la región.

Protocolo riguroso y diferenciación con la medida anterior
El funcionario remarcó que la nueva resolución es “muy distinta” a la emitida en marzo, que habilitaba el ingreso de medias reses completas y fue frenada por la presión unificada de gobiernos provinciales y entidades productivas del sur argentino. Aquella norma fue derogada tras una postergación de 90 días y fuertes reclamos.
En cambio, la actual medida permite únicamente la entrada de planchas de asado que cumplan un protocolo estricto: doble embalaje al vacío, refrigeración controlada, maduración con pH inferior a 6, y trazabilidad completa desde el origen del animal. “Esto no modifica el estatus sanitario de la Patagonia, lo confirmaron los mercados internacionales”, sostuvo Garcia Rambeud en declaraciones a RÍO NEGRO RADIO.
El estatus sanitario no se ve comprometido
Desde el gobierno neuquino aseguraron que la barrera sanitaria no se levantó, sino que se adapta a una nueva lógica de control. “Lo que entra ahora tiene un tratamiento específico y mucho más riguroso. Es carne que igualmente se producía, pero ahora podrá ingresar con trazabilidad garantizada”, dijo el funcionario. Añadió que la mayor parte de la carne que se consume en la región ya proviene del norte del país, envasada al vacío.
Impacto en los precios y en el mercado regional
Garcia Rambeud advirtió que esta medida no necesariamente provocará una baja significativa en los precios del asado. “Ingresará un producto más, pero con requerimientos que lo encarecen, por lo que es probable que se mantenga en valores similares a los actuales”, explicó.
Recordó que en marzo, el anuncio sorpresivo de la flexibilización generó un colapso en el mercado ganadero: “Los precios de los terneros en pie bajaron un 30%, pero eso nunca se trasladó al precio en las góndolas”. En ese contexto, valoró que esta nueva medida se haya consensuado y comunicado con antelación, lo que da previsibilidad al sector.
Consumo local y defensa de la producción patagónica
El secretario subrayó que el resto de los cortes con hueso seguirá siendo de faena local, y que el nuevo esquema apunta a complementar la oferta sin desplazar la producción regional. “La carne costeletera, de cuarto o paleta seguirá siendo de origen patagónico. Lo que ahora ingresa es una fracción muy puntual, con controles estrictos”, concluyó.











