El secretario de Producción de Neuquén aseguró que la habilitación del ingreso de carne con hueso a la Patagonia fue trabajada en conjunto con las provincias del sur y el Gobierno nacional. Aclaró que solo se permitirá la entrada de plancha de asado bajo estrictos controles sanitarios.
El secretario de Producción e Industria de Neuquén, Diego García Rambeaud, valoró el consenso alcanzado entre las provincias patagónicas y el Gobierno nacional que derivó en la nueva normativa para el ingreso de carne con hueso a la región. La medida, oficializada a través de la resolución 460/2025 del Senasa, permite únicamente el ingreso de planchas de asado con huesos planos, bajo condiciones sanitarias estrictas.
“La Patagonia trabajó hermanadamente para defender su estatus sanitario. Esto no significa que se haya levantado la barrera, sino que se acordó un protocolo específico para el ingreso de un único corte: la plancha de asado”, explicó el funcionario neuquino.
García Rambeaud recordó que una resolución anterior (la N°180) fue suspendida hace tres meses porque abría la puerta al ingreso de medias reses, lo que generó rechazo en las provincias del sur. “Desde entonces, trabajamos junto a las entidades agropecuarias para preservar el estatus de zona libre de aftosa sin vacunación”, indicó.
El funcionario detalló que el protocolo aprobado exige un doble empaque al vacío, maduración a temperaturas controladas, un pH inferior a 6 y trazabilidad total del animal desde antes de la faena. “Lo que se logró es un esquema superador, con respaldo técnico y el aval de los mercados internacionales, que confirmaron que no se pone en riesgo el estatus sanitario de la región”, subrayó.
También señaló que la medida no garantiza una baja inmediata en los precios de la carne, ya que el 65% del consumo patagónico ya proviene del norte del país, con valores acordes a la zona. “Lo que cambia es la posibilidad de acceder a un corte como el asado con hueso, muy demandado y hasta ahora vedado”, indicó.
Finalmente, García Rambeaud advirtió que el desafío ahora será garantizar una fiscalización rigurosa: “La implementación debe ser ordenada. Es clave que se controle con precisión el cumplimiento del protocolo en los puestos de la barrera sanitaria”.










