El sector alineado con José Asad fue derrotado en las tres votaciones clave del Congreso Provincial realizado en Vista Alegre. La oposición interna logró imponerse y quedó mejor posicionada para la reorganización partidaria y los próximos desafíos electorales.
El Partido Justicialista de Neuquén vivió este domingo una jornada de fuerte impacto político interno. Durante el Congreso Provincial realizado en Vista Alegre, los sectores opositores a la conducción partidaria lograron imponerse en las tres votaciones más importantes del encuentro y dejaron al oficialismo sin control de los principales órganos internos.
La sesión reunió a 60 congresales, mientras que otros 12 representantes estuvieron ausentes. El resultado reflejó un cambio significativo en el equilibrio de fuerzas dentro del peronismo neuquino y abrió un nuevo escenario de cara a la normalización partidaria y la definición de futuras estrategias electorales.
La primera derrota para el sector encabezado por José Asad se produjo durante la elección de las autoridades del Congreso Provincial. La propuesta impulsada por el oficialismo fue rechazada por 32 votos contra 28, permitiendo que la presidencia quedara en manos de Luis Sagaseta, referente respaldado por el espacio Peronismo para la Victoria y sectores aliados.
La nueva conducción del cuerpo también incorporó a Nayib Valdés en la vicepresidencia primera, junto con otros dirigentes que ocuparán distintos cargos dentro de la estructura congresal.
La tendencia se repitió minutos más tarde durante la votación para conformar la Junta Electoral, uno de los organismos más relevantes en la vida institucional del partido por su responsabilidad en la organización y supervisión de los procesos internos. Allí, la oposición volvió a imponerse por 32 votos contra 26, consolidando su predominio dentro del Congreso.
La tercera definición de la jornada estuvo vinculada al Tribunal de Ética. Nuevamente, la propuesta oficialista fue derrotada, completando una serie de resultados adversos que marcaron el tono político del encuentro.
Más allá de las designaciones formales, el resultado tiene una lectura política de mayor alcance. Los sectores críticos a la actual conducción lograron articular una mayoría que les permitió quedarse con espacios estratégicos para el funcionamiento partidario, lo que podría influir en futuras decisiones vinculadas a la organización interna y la selección de candidaturas.
La jornada dejó en evidencia el reacomodamiento que atraviesa el justicialismo neuquino en un contexto de redefiniciones políticas tanto a nivel provincial como nacional. Con los principales órganos partidarios bajo conducción opositora, el PJ deberá afrontar una nueva etapa de negociaciones internas, debates sobre liderazgo y construcción de consensos para encarar los próximos procesos electorales.
El Congreso de Vista Alegre, que en principio tenía un carácter organizativo, terminó convirtiéndose en una demostración de fuerza de los sectores que buscan disputar la conducción partidaria y redefinir el rumbo del peronismo en Neuquén.









