Con la ola polar instalada en la región, la Municipalidad refuerza la asistencia a personas sin hogar. El refugio ofrece contención y abrigo durante las noches más frías.
Ante la llegada del invierno y las temperaturas bajo cero que azotan a Cipolletti y toda la región, la situación de las personas en situación de calle se torna crítica. Frente a este escenario, la Municipalidad recuerda el funcionamiento de la Casa Refugio, un espacio nocturno que busca brindar contención, alimento y abrigo a quienes no tienen un techo donde resguardarse.
“Estamos en pleno invierno y empezaron las temperaturas bajo cero. Nos preocupa la gente que está en situación de calle y no tiene dónde dormir. Por eso tenemos este dispositivo, para que puedan pasar la noche calentitos y no pongan en riesgo su vida”, expresó el intendente Rodrigo Buteler, al referirse a la importancia del refugio.
Cómo funciona la Casa Refugio
El refugio está ubicado en calle Esmeralda, donde funciona la guardia de Desarrollo Humano. Allí, un equipo de diez trabajadores municipales asiste a quienes llegan cada noche. Según detalló el secretario de Desarrollo Humano, Diego Cides, el ingreso se habilita a partir de las 19:30, momento en el que los asistentes reciben una vianda caliente y un kit de higiene personal.
Luego, a la medianoche, los alojados disponen de un espacio de descanso hasta las 7 de la mañana, cuando se sirve el desayuno antes del cierre diario. La Casa Refugio tiene capacidad para albergar hasta diez personas por noche.
Requisitos de ingreso y asistencia continua
Cides explicó que cualquier persona que observe a alguien en situación de calle puede comunicarse a la línea 109, habilitada las 24 horas, para que el equipo de la guardia municipal intervenga. No obstante, aclaró que para ingresar al refugio es necesario cumplir ciertos requisitos de seguridad: no se permite el ingreso con sustancias o alcohol, y es obligatorio respetar el reglamento de convivencia.
Un fenómeno que se agrava en invierno
Aunque la Casa Refugio funciona desde hace tiempo, las bajas temperaturas hacen que la demanda crezca notablemente durante los meses fríos. Además, el funcionario reveló que durante el verano se registró un pico de casos por la llegada de trabajadores golondrina que, tras ser traídos desde el norte con promesas laborales en las chacras, quedaron varados sin empleo ni vivienda.
En este contexto, desde el municipio insisten en la importancia de que los vecinos colaboren alertando cualquier situación de vulnerabilidad, ya que en estas condiciones, pasar la noche a la intemperie puede ser una cuestión de vida o muerte.







