Autor: Mejor Energía

  • PECOM puso en marcha una nueva planta de inyección de polímeros con una inversión de US$ 8 millones

    PECOM puso en marcha una nueva planta de inyección de polímeros con una inversión de US$ 8 millones

    PECOM anunció la puesta en marcha de una nueva Planta de Inyección de Polímeros (PIU) en el yacimiento El Trébol–Escalante, tras una inversión superior a US$ 8 millones. La instalación permitirá incrementar el factor de recuperación de petróleo mediante la inyección de polímeros, una técnica avanzada que optimiza el barrido del reservorio y contribuye a sostener e incluso aumentar la producción.

    La PIU incorpora sistemas de operación y monitoreo remoto que mejoran la disponibilidad de la planta y la eficiencia de los recursos involucrados. Se trata de una tecnología de recobro secundario y mejorado ampliamente probada a nivel global, que en este caso se integra a la estrategia de PECOM para fortalecer la continuidad y productividad del yacimiento.

    Desde que la compañía asumió el control de estos activos, adoptó una premisa clara: no limitarse a administrar la curva natural de declino, sino aplicar herramientas tecnológicas para hacer crecer la producción. En este sentido, la inauguración de la nueva planta constituye un hito para la firma.

    “No vinimos a administrar la curva de declino natural de los yacimientos, sino a trabajar activamente para hacer crecer la producción mediante tecnologías avanzadas. La puesta en marcha de esta nueva planta es un ejemplo concreto de esa estrategia y de la convicción de la compañía en el potencial de la Cuenca del Golfo San Jorge. Forma parte de un plan de inversiones que en 2025 terminará totalizando más de US$ 70 millones”, destacó Jorge López Kesler, Director de Operaciones de Upstream en PECOM.

    El proyecto sintetiza la integración del conocimiento técnico de tres áreas clave de la compañía:

    • Exploración y Desarrollo: responsables de los planes de desarrollo y de identificar nuevas áreas con potencial para tecnologías EOR (Enhanced Oil Recovery).
    • Ingeniería & Construcciones: a cargo del diseño, ingeniería y montaje de la nueva planta.
    • Operaciones: encargados de la gestión del yacimiento y de la operación futura de la PIU.

    La articulación entre estas áreas permitió diseñar y ejecutar un proyecto que impacta directamente en el rendimiento productivo, reflejando el know-how propio de PECOM para impulsar iniciativas de alto impacto técnico y operativo.

    La construcción y montaje de la planta también fortaleció el vínculo con proveedores locales, un componente estratégico del modelo de operación de PECOM. Entre ellos, se destacó la participación de INCRO, empresa de la región que tuvo un rol central en la ingeniería y el montaje de la instalación.

    PECOM es una empresa de energía dedicada a la operación, provisión de servicios, construcción y desarrollo de soluciones para los sectores de petróleo, gas, energía eléctrica y minería. Con más de 5.000 empleados, es la mayor compañía privada argentina de su tipo, con actividad en todas las cuencas hidrocarburíferas del país y presencia regional a través de filiales en Brasil y Colombia.

     

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  • Por qué Camuzzi convierte la estacionalidad del gas en su puerta de entrada al negocio del GNL

    Por qué Camuzzi convierte la estacionalidad del gas en su puerta de entrada al negocio del GNL

    Durante años, la estacionalidad del consumo de gas en la Argentina fue sinónimo de problemas: picos extremos en invierno, redes y gasoductos sobredimensionados para esos meses y capacidad ociosa durante buena parte del año, sin una salida clara para los excedentes. Sobre ese descalce estructural, Camuzzi Gas Inversora decidió montar su ingreso al negocio del GNL con LNG del Plata, un proyecto de US$ 3.900 millones en el Puerto La Plata que apunta a licuar gas de Vaca Muerta en verano y reforzar el abastecimiento interno en invierno.

    En la práctica, el sistema funciona con incrementos y bajas abruptas: la demanda argentina de gas en verano ronda los 110 millones de m³/día, mientras que en invierno supera los 135 millones de m³/día y puede acercarse a 160 millones de m³/día en los picos de frío, lo que implica un incremento estacional cercano al 50% sobre la demanda base.

    Producir y transportar gas para ese máximo invernal significó históricamente convivir con gasoductos subutilizados durante largos meses, sin infraestructura firme para exportar el excedente estival. La reversión del Gasoducto Norte, que vincula Vaca Muerta con las provincias argentinas que antes dependían del gas de Bolivia -hoy en crisis por una cruenta declinación- habilitará las exportaciones de baja escala a Brasil .

    Pero los grandes rendimientos de los pozos de la era no convencional suman un aditamento esencial ante la falta de mayor infraestructura terrestre hacia el resto del país y la región sudamericana: pozos con picos iniciales de rendimiento que plantean el interrogante de donde colocar el gas.

    Esa asimetría llevó a que muchas empresas postergaran proyectos de gas: sin contratos de exportación de largo plazo, sin almacenamiento masivo y regulaciones cambiantes, y falta de infraestructura de transporte, el riesgo de invertir en producción adicional para que luego “sobrara” gas en verano fue siempre un dilema del sector. 

    Aun con Vaca Muerta en desarrollo, el cuello de botella invernal reapareció en momentos críticos, como la crisis de abastecimiento de mitad de 2025, cuando se debieron interrumpir suministros industriales y recortar exportaciones para priorizar el mercado interno.

    En ese contexto, la posición de Camuzzi es singular. A través de Camuzzi Gas Pampeana y Camuzzi Gas del Sur, la compañía es la mayor distribuidora de gas natural de la Argentina: abastece a más de 2 millones de usuarios en siete provincias y opera un sistema de redes y gasoductos de más de 56.000 kilómetros, que cubre el 45% del territorio. Ese rol le da un conocimiento estratégico de la curva de demanda y de sus desequilibrios: un invierno tensionado y un verano con capacidad de transporte ociosa que hoy no se aprovecha plenamente.

    En paralelo, el contexto global y el avance de los campos productores no convencionales reposicionaron al gas como un insumo de la transición a escala regional y mundial. Esa combinación abrió, paulatinamente, la puerta a los proyectos de GNL que empezarán a producir a partir de 2027, con Southern Energy como primer hito del sector en el escalonamiento hacia 2031, objetivo temporal en el que está enfocada buena parte de la industria gasífera argentina.

    Es en este escenario donde aparece LNG del Plata, el proyecto con el que Camuzzi busca entrar al mercado internacional de GNL apoyándose justamente en la estacionalidad. La iniciativa prevé una inversión de US$ 3.900 millones en 20 años para montar un esquema de licuefacción flotante en el Puerto La Plata, provincia de Buenos Aires. La lógica es aprovechar el momento de menor demanda doméstica, entre septiembre y mayo, para colocar los excedentes de gas de Vaca Muerta en los mercados externos.

    El corazón del proyecto será un barco de licuefacción ( GNL flotante ) amarrado frente a Ensenada, conectado a una plataforma offshore mediante un gasoducto subacuático de unos 10 kilómetros. El gas llegará desde la cuenca Neuquina utilizando la infraestructura existente, que hoy tiene capacidad ociosa durante parte del año. La planta podrá procesar más de 2,4 millones de toneladas anuales de GNL, equivalente a más de 9 millones de m³/día de gas natural.

    El diseño se presenta como un esquema doble: exportar en verano y reforzar el abastecimiento interno en invierno. Al contar con una salida asegurada para el gas en los meses de menor consumo, los productores tienen más incentivos para invertir en nueva capacidad, lo que a su vez permite llegar al invierno con más producción disponible, reduciendo la dependencia de combustibles líquidos -la variante más cara y de más impacto ambiental en la generación eléctrica- y de importaciones de GNL spot, un mercado de valores más elevados.

    En el plano regulatorio, la compañía adelantó que buscará que GNL del Plata accederá al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), en línea con otros grandes proyectos energéticos. Si se concreta en los plazos previstos, el proyecto sumará un nuevo polo de GNL en la Argentina, complementario de los desarrollos impulsados desde la Cuenca Neuquina en el marco del LNG Argentina: por un lado, Southern Energy, que ya avanza en la construcción de gasoductos de vinculación con el sistema troncal y acaba de cerrar un acuerdo de aprovisionamiento con la SEFE alemana; por otro, el plan de YPF, Eni y ADNOC, en la antesala de salir a buscar financiamiento en el mercado.

    Para Camuzzi, el salto implica dejar de ser sólo una distribuidora regulada para pasar a jugar también como actor en la cadena exportadora, apoyándose en aquello que durante años fue visto como un problema estructural: una demanda fuertemente estacional y un sistema sin mercado interno para los excedentes de gas.

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  • Balanza energética: se proyecta un fuerte superávit de US$ 9.000 millones si se mantiene la actual tendencia en el 2026

    Balanza energética: se proyecta un fuerte superávit de US$ 9.000 millones si se mantiene la actual tendencia en el 2026

    La recuperación de la producción de petróleo y gas natural de los últimos años permitió, en una primera instancia, disminuir el nivel de importaciones y, posteriormente, alcanzar un salto sustantivo de las exportaciones. De este modo, desde 2024 el sector energético exhibe superávit, el que se prevé que tendrá una gravitación cada vez más significativa en el resultado de la balanza comercial del conjunto de la economía argentina.

    El declino de la producción hidrocarburífera desde finales de la década de 1990 condujo a una progresiva disminución del superávit comercial del sector energético, agudizando la restricción externa estructural que presenta la economía argentina. Sin embargo, el desarrollo de la producción no convencional a lo largo de la última década modificó drásticamente la tendencia de la producción y, con ello, su impacto sobre el sector externo.

    En los primeros diez meses del año, la variación del volumen de exportaciones respecto del mismo período del año previo fue de 69.000 barriles por día, lo que permitió que el valor de las exportaciones de petróleo en el año llegara a US$ 5.415 millones, un 19% superior al del año previo pese a la caída de los precios internacionales.

    En cuanto al gas, el incremento de la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina en los últimos años permitió reducir importaciones de GNL y combustibles líquidos por unos 21 MMm3/d, con lo cual la reducción del monto de las importaciones de gas natural y GNL durante los primeros diez meses del año, respecto de 2024, fue de US$ -628 millones.

    Así, ante el crecimiento de las exportaciones y la disminución de las importaciones de productos energéticos, en 2024 se alcanzó un superávit comercial energético por primera vez desde 2020, por unos US$ 5.600 millones.

    Durante los primeros diez meses del corriente año dicha tendencia se mantuvo, registrándose entre enero y octubre un superávit de US$ 6.067 millones, es decir, US$ 1.745 millones por encima de igual período del año pasado, lo que permite estimar que la balanza comercial energética finalizaría el año con un saldo en torno a US$ 7.600 millones.

     

    La evolución de la producción de crudo a lo largo del próximo año dependerá de diversos factores, siendo la evolución de los precios internacionales y la capacidad de endeudamiento de las compañías determinantes en los niveles de inversión.

    A pesar de esta incertidumbre, para 2026 se espera que la balanza comercial energética continúe exhibiendo una mejora y alcance un superávit cercano a US$ 9.000 millones, como consecuencia del incremento en las exportaciones de crudo.

    En efecto, para el próximo año se proyectan exportaciones energéticas por más de US$ 12.200 millones, de las cuales cerca de US$ 8.850 millones corresponderían a petróleo, mientras que el leve aumento en las importaciones responde a mayores volúmenes de GNL, naftas y gasoil, no compensados por la caída de precios.

     

    En un eventual escenario más complejo para la industria, el estancamiento de la producción de petróleo en 2026 implicaría que el valor total de las exportaciones energéticas se ubique levemente por debajo de lo proyectado para este año, debido a la contracción de los precios internacionales.

    De este modo, en 2026 el saldo de la balanza comercial energética se ubicaría en torno a US$ 7.400 millones, un valor similar al del corriente año. Aun en este escenario, la balanza del sector seguiría arrojando un superávit significativo.

    Las exportaciones de petróleo se estiman como la diferencia entre la producción local y el volumen destinado al mercado interno, que se mantiene estable en 548 kbbl/d.

    En un escenario tendencial, la producción total de petróleo crece un 13,1% en 2025 y un 15,6% en 2026. En un escenario más complejo, crecería 13% en 2025 y 7,2% en 2026. Para las proyecciones se mantuvo constante la relación entre el precio de exportación por cuenca y el valor del Brent de los últimos doce meses.

    Para el análisis se utilizaron los precios futuros del Brent al 24/11, que arrojan un valor promedio de US$ 62/bbl para el próximo año, un 11% menos que en 2025. Asimismo, las proyecciones consideran el volumen promedio exportado durante los últimos doce meses.

    En cuanto al gas natural, se contemplan exportaciones a través del gasoducto Gasandes de 4 MMm3/d en invierno y de 8 MMm3/d en el período estival, mientras que en las exportaciones a través del resto de los gasoductos se mantienen constantes en 2,7 MMm3/d.  En 2025 el precio de exportación a los mercados regionales promediaría los 6,0 USD/MMBTU y para el próximo año se asume que el precio de exportación varía en línea con el Brent (-11%).

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  • CAMMESA redefine su rol: el plan de normalización del MEM que transformará contratos, precios y el despacho desde 2025

    CAMMESA redefine su rol: el plan de normalización del MEM que transformará contratos, precios y el despacho desde 2025

    El mercado eléctrico argentino atraviesa uno de los procesos de transformación más relevantes de las últimas décadas.

    Y esa hoja de ruta tuvo su presentación más exhaustiva en el webinar organizado por MEGSA, donde Juan Luchilo, gerente de Análisis y Control Global de CAMMESA, expuso durante más de una hora los pilares de la normalización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y el alcance de la Resolución 400, que entrará en vigencia el 1° de noviembre de 2025.

    Tenemos que salir del esquema excepcional y volver a un mercado que genere señales reales”, afirmó Luchilo al abrir su presentación, marcando el tono de una exposición que dejó claro que la transición no será menor.

    Uno de los ejes centrales del proceso es la retirada progresiva de CAMMESA de funciones que nunca fueron parte de su diseño original, como la compra centralizada de combustibles y contratos.

    La normalización, explicó Luchilo, apunta a devolverle a los generadores la responsabilidad sobre su gestión comercial y operativa, permitiendo que la competencia por el despacho vuelva a jugar un rol determinante.

    Este cambio incluye la descentralización de la gestión de combustibles, lo que obligará a las generadoras a negociar, financiar y administrar sus propios suministros. “La competencia se dará sobre el costo y la eficiencia, y eso recupera señales de mercado que estaban apagadas”, señaló.

    El nuevo esquema introduce rentas diferenciadas entre generación preexistente y nueva oferta, con incentivos específicos para facilitar inversiones y ampliar la capacidad instalada. Los generadores pasarán de un rol pasivo, cobrando remuneraciones reguladas y despachando sin asumir riesgos a un rol abiertamente comercial, con premios y castigos basados en su eficiencia y en su competitividad dentro del despacho.

    La declaración del Costo Variable de Producción (CBP) será obligatoria y se convierte en un parámetro clave para el despacho económico.

    Otro de los ejes fuertes es el fortalecimiento del mercado bilateral, que volverá a ser la columna vertebral de la comercialización. Según Luchilo, el nuevo MEM tendrá como objetivo simplificar y ordenar los precios, reduciendo la dispersión actual y generando un “mercado único para la demanda”, donde los grandes usuarios y distribuidores operarán con mayor libertad, pero también con mayor responsabilidad.

    Esto incluye un desarrollo ampliado del MATER, con contratos de energía y potencia coexistiendo con mecanismos nuevos para la reserva de confiabilidad en días críticos.

    Para los grandes usuarios, la normalización implicará un escenario en el que deberán gestionar su riesgo de precios, optimizar compras y evaluar nuevas estrategias de cobertura.

    Según Luchilo, la apertura del mercado “permitirá precios competitivos”, pero exigirá mayor profesionalización en la gestión energética.

    Una parte clave del proceso será la mejora en la publicación de datos y métricas del mercado. CAMMESA incorporará nueva información accesible en su sitio web, incluyendo: evolución del costo monómico, curvas de costos spot de energía y potencia, información ampliada sobre combustible y sobre el despacho.

    «La transparencia -insistió Luchilo- será condición necesaria para el funcionamiento de un mercado más competitivo».

    La exposición de Luchilo en MEGSA dejó un mensaje claro: el MEM va hacia un modelo más libre, más competitivo y menos intervenido, y todos los actores deberán reconfigurar su rol. Generadores, distribuidores y grandes usuarios enfrentan una transición profunda que redefinirá incentivos, responsabilidades y riesgos.

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  • La demanda eléctrica bajó un 0,9% en octubre y marcó el segundo consumo más bajo del año

    La demanda eléctrica bajó un 0,9% en octubre y marcó el segundo consumo más bajo del año

    La demanda de energía eléctrica en octubre registró un descenso interanual del 0,9%, al totalizar 10.585,1 GWh en todo el país, según datos del MEM. Se trata del segundo consumo nominal más bajo del año, solo por encima de abril, cuando la demanda se ubicó en 9.823,1 GWh. En los primeros diez meses de 2025, el consumo acumula una ligera caída de 0,1%.

    En la comparación mensual – de acuerdo con los datos de Fundelec- octubre mostró un retroceso del 0,5% respecto de septiembre, cuando la demanda había alcanzado los 10.633,5 GWh. La baja está asociada a temperaturas más moderadas: el mes promedió 19,5 °C, un grado menos que en octubre de 2024.

    A pesar del retroceso general, las distribuidoras de Capital y GBA registraron un leve incremento conjunto del 0,1%. Dentro de ese total, la demanda de EDENOR cayó 0,3%, mientras que EDESUR creció 0,7%.

    El récord histórico de demanda de potencia del SADI continúa vigente: el 10 de febrero de 2025, cuando se alcanzaron 30.257 MW a las 14:47, con una temperatura de 37,9 °C en el AMBA.

    La demanda residencial representó 42% del total país y cayó 1,9% interanual. El consumo comercial, que aporta un 29% del total, bajó 1,1%, mientras que el segmento industrial —también con una proporción del 29%— mostró un leve crecimiento del 0,8% respecto del año anterior.

    En los últimos doce meses, el consumo eléctrico registró siete meses en baja (diciembre 2024; marzo, abril, mayo, julio, agosto y octubre de 2025) y cinco en alza (noviembre 2024; enero, febrero, junio y septiembre de 2025). El año móvil presenta una caída acumulada de 0,3%.

    Un repaso mensual de los consumos, según Fundelec, muestra variaciones significativas: desde los 13.606,2 GWh registrados en enero, pico anual estacional, hasta los 9.823,1 GWh de abril, el mes de menor demanda.

    En octubre, 16 provincias o distribuidoras registraron caídas en el consumo. Entre las más pronunciadas se destacan Misiones (-21%), Formosa (-13%), Corrientes (-12%), Chaco (-12%) y Santa Fe (-6%). Por el contrario, 10 jurisdicciones mostraron subas, con Santa Cruz (+16%), Chubut (+9%) y Mendoza (+5%) liderando los incrementos.

    Por su parte, la generación térmica siguió siendo la principal fuente para cubrir la demanda eléctrica y aportó 39,54% del total requerido en octubre.

    Sin embargo, el mes mostró un ascenso relevante de la generación hidráulica, que pasó al segundo lugar con un aporte del 26,37%, desplazando a las energías renovables alternativas (eólica y solar), que representaron 24,52% del total.

    En tanto, la generación nuclear contribuyó con 8,45%, mientras que la importación cubrió el 1,13% de la demanda.

    En paralelo, el despacho térmico registró una disminución respecto del mismo mes del año pasado, acompañada por una caída del 34% en el consumo de combustibles. El gas natural representó más del 99% de la matriz de combustibles utilizados para generación.

    La potencia instalada totalizó 43.887 MW, de los cuales el 57% corresponde a fuente térmica y el 39% a renovables (hidráulica y alternativas).

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  • Nación oficializa ajustes en luz y gas: así quedan las tarifas para diciembre

    Nación oficializa ajustes en luz y gas: así quedan las tarifas para diciembre

    El Gobierno nacional formalizó los aumentos en las tarifas de electricidad y gas natural que comienzan a aplicarse desde el 1° de diciembre, a través de un conjunto de resoluciones que abarcan a Edenor, Edesur y Metrogas.

    Los incrementos responden a la necesidad de reflejar los costos reales de generación, transporte y distribución y forman parte de la política de corrección gradual de precios impulsada por el Ministerio de Economía y la Secretaría de Energía.

    Las resoluciones 797/2025 y 798/2025 definen los ajustes en los componentes tarifarios para Edesur y Edenor. En Edesur, el Costo Propio de Distribución (CPD) sube 1,86%, mientras que el Precio Estabilizado de la Energía (PEE) aumenta 3,27% y el Precio Estacional de Transporte (PET) 5,87%.

    Para Edenor, el CPD se incrementa 1,93%, complementado con los nuevos valores de PEE, PET, potencia y el ajuste ex post del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), equivalente a 0,200 $/kWh.

    Los cuadros tarifarios actualizados alcanzan a todas las categorías residenciales N1, N2 y N3, con topes de consumo subsidiado para hogares de menores ingresos: 350 kWh/mes para Nivel 2 y 250 kWh/mes para Nivel 3.

    Asimismo, se revisaron tarifas para usuarios-generadores, clubes de barrio y entidades de bien público, asegurando continuidad de beneficios en estos segmentos.

    En el caso del gas, la resolución 917/2025 del Enargas actualiza los cuadros de Metrogas, combinando tres componentes:

    1. Precios del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
    2. Incrementos de la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT).
    3. Ajustes mensuales establecidos en las Reglas Básicas de las Licencias.

    Los nuevos valores se trasladan a las facturas mediante un factor de conversión técnico y considerando el tipo de cambio promedio del Banco Nación del periodo anterior. Mantienen beneficios los usuarios residenciales N2 y N3, aplicados sobre el precio mayorista del Nivel 1.

    Además, el Enargas actualizó los cargos fijos y variables para categorías residenciales R1 a R4, segmentos comerciales SGP P1 a P3, subdistribuidores, industrias, grandes consumos y estaciones de GNC. También se fijaron importes máximos para servicios complementarios como reconexiones, inspecciones y certificaciones.

    Estas medidas buscan armonizar los precios con los costos efectivos del sistema energético y garantizar que los incrementos se realicen de manera ordenada y previsible. Con la publicación en el Boletín Oficial, los nuevos cuadros tarifarios quedan vigentes desde diciembre y afectarán a todos los usuarios, manteniendo topes y beneficios para los sectores más vulnerables.

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  • Glencore reactivará Alumbrera en 2026 y prevé retomar la producción para 2028

    Glencore reactivará Alumbrera en 2026 y prevé retomar la producción para 2028

    Glencore confirmó la reactivación de las operaciones en Minera Alumbrera hacia fines de 2026, con la expectativa de iniciar la producción durante el primer semestre de 2028. La mina había ingresado en un esquema de Cuidado y Mantenimiento (C&M) en 2018, luego de finalizar su ciclo operativo.

    Según informó la compañía, la decisión responde a “un régimen fiscal robusto que fortalece la inversión minera en Argentina”, junto con el sostenido incremento en los precios del cobre y el oro y sus proyecciones favorables a nivel internacional.

    Durante el período de inactividad, la planta concentradora y la infraestructura asociada se conservaron bajo un programa estructurado de C&M, que incluyó la renovación y sustitución de equipos clave. A su vez, el proyecto continuó cumpliendo con las obligaciones ambientales de rehabilitación establecidas.

    Una vez obtenidos todos los permisos y con la operación plenamente reactivada, la empresa estima que Alumbrera producirá aproximadamente 75.000 toneladas de cobre, 317.000 onzas de oro y 1.000 toneladas de molibdeno a lo largo de los primeros cuatro años de funcionamiento.

    Sinergias con el proyecto MARA

    Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, destacó que el reinicio de Alumbrera actúa como un “facilitador natural” para el proyecto MARA.

    “Más allá de los resultados económicos del reinicio de Alumbrera considerado de manera independiente, el mismo resulta un facilitador natural para MARA. Por un lado, reduce el riesgo de la puesta en marcha de la planta concentradora y de la logística de transporte, y reentrena a la fuerza laboral antes de obtener el primer mineral del yacimiento Agua Rica. Además, mantiene en funcionamiento infraestructuras críticas, que pueden compartirse con el proyecto, generando sinergias operativas”, señaló.

    El directivo también remarcó el rol de Catamarca en el desarrollo minero del país y recordó que el anuncio llega tras la presentación de las solicitudes de adhesión de los proyectos MARA y El Pachón al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). “Confío en que estos proyectos apoyarán la ambición del país de convertirse en uno de los principales productores mundiales de cobre”, afirmó.

    Glencore es una de las mayores empresas globales de recursos naturales diversificados, con operaciones de producción, procesamiento, reciclaje, abastecimiento y comercialización de más de 60 materias primas esenciales.

    Con más de 150.000 empleados y contratistas y presencia en más de 35 países, la compañía abastece a sectores como la automoción, la siderurgia, la generación de energía, la fabricación de baterías y la industria petrolera.

    La firma es miembro de los Principios Voluntarios de Seguridad y Derechos Humanos, del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) y participa activamente en la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI).

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  • Balanza energética: se proyecta un fuerte superávit de US$ 9.000 millones si se mantiene en 2026 la tendencia de precios y producción

    Balanza energética: se proyecta un fuerte superávit de US$ 9.000 millones si se mantiene en 2026 la tendencia de precios y producción

    La recuperación de la producción de petróleo y gas natural de los últimos años permitió, en una primera instancia, disminuir el nivel de importaciones y, posteriormente, alcanzar un salto sustantivo de las exportaciones. De este modo, desde 2024 el sector energético exhibe superávit, el que se prevé que tendrá una gravitación cada vez más significativa en el resultado de la balanza comercial del conjunto de la economía argentina.

    El declino de la producción hidrocarburífera desde finales de la década de 1990 condujo a una progresiva disminución del superávit comercial del sector energético, agudizando la restricción externa estructural que presenta la economía argentina. Sin embargo, el desarrollo de la producción no convencional a lo largo de la última década modificó drásticamente la tendencia de la producción y, con ello, su impacto sobre el sector externo.

    En los primeros diez meses del año, la variación del volumen de exportaciones respecto del mismo período del año previo fue de 69.000 barriles por día, lo que permitió que el valor de las exportaciones de petróleo en el año llegara a US$ 5.415 millones, un 19% superior al del año previo pese a la caída de los precios internacionales.

    En cuanto al gas, el incremento de la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina en los últimos años permitió reducir importaciones de GNL y combustibles líquidos por unos 21 MMm3/d, con lo cual la reducción del monto de las importaciones de gas natural y GNL durante los primeros diez meses del año, respecto de 2024, fue de US$ -628 millones.

    Así, ante el crecimiento de las exportaciones y la disminución de las importaciones de productos energéticos, en 2024 se alcanzó un superávit comercial energético por primera vez desde 2020, por unos US$ 5.600 millones.

    Durante los primeros diez meses del corriente año dicha tendencia se mantuvo, registrándose entre enero y octubre un superávit de US$ 6.067 millones, es decir, US$ 1.745 millones por encima de igual período del año pasado, lo que permite estimar que la balanza comercial energética finalizaría el año con un saldo en torno a US$ 7.600 millones.

     

    La evolución de la producción de crudo a lo largo del próximo año dependerá de diversos factores, siendo la evolución de los precios internacionales y la capacidad de endeudamiento de las compañías determinantes en los niveles de inversión.

    A pesar de esta incertidumbre, para 2026 se espera que la balanza comercial energética continúe exhibiendo una mejora y alcance un superávit cercano a US$ 9.000 millones, como consecuencia del incremento en las exportaciones de crudo.

    En efecto, para el próximo año se proyectan exportaciones energéticas por más de US$ 12.200 millones, de las cuales cerca de US$ 8.850 millones corresponderían a petróleo, mientras que el leve aumento en las importaciones responde a mayores volúmenes de GNL, naftas y gasoil, no compensados por la caída de precios.

     

    En un eventual escenario más complejo para la industria, el estancamiento de la producción de petróleo en 2026 implicaría que el valor total de las exportaciones energéticas se ubique levemente por debajo de lo proyectado para este año, debido a la contracción de los precios internacionales.

    De este modo, en 2026 el saldo de la balanza comercial energética se ubicaría en torno a US$ 7.400 millones, un valor similar al del corriente año. Aun en este escenario, la balanza del sector seguiría arrojando un superávit significativo.

    Las exportaciones de petróleo se estiman como la diferencia entre la producción local y el volumen destinado al mercado interno, que se mantiene estable en 548 kbbl/d.

    En un escenario tendencial, la producción total de petróleo crece un 13,1% en 2025 y un 15,6% en 2026. En un escenario más complejo, crecería 13% en 2025 y 7,2% en 2026. Para las proyecciones se mantuvo constante la relación entre el precio de exportación por cuenca y el valor del Brent de los últimos doce meses.

    Para el análisis se utilizaron los precios futuros del Brent al 24/11, que arrojan un valor promedio de US$ 62/bbl para el próximo año, un 11% menos que en 2025. Asimismo, las proyecciones consideran el volumen promedio exportado durante los últimos doce meses.

    En cuanto al gas natural, se contemplan exportaciones a través del gasoducto Gasandes de 4 MMm3/d en invierno y de 8 MMm3/d en el período estival, mientras que en las exportaciones a través del resto de los gasoductos se mantienen constantes en 2,7 MMm3/d.  En 2025 el precio de exportación a los mercados regionales promediaría los 6,0 USD/MMBTU y para el próximo año se asume que el precio de exportación varía en línea con el Brent (-11%).

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  • Camuzzi se lanza al mercado internacional de GNL con una inversión de USD 3.900 millones

    Camuzzi se lanza al mercado internacional de GNL con una inversión de USD 3.900 millones

    Con una inversión proyectada de U$S 3.900 millones durante los próximos 20 años, Camuzzi Gas Inversora SA presentóLNG del Plata”, un innovador proyecto que marca su ingreso al mercado internacional del Gas Natural Licuado (GNL) .

    La iniciativa permitirá exportar gas proveniente de Vaca Muerta mediante un buque de licuefacción (Floating LNG) instalado en el Puerto La Plata, Provincia de Buenos Aires.

    El proyecto se apalancará en la capacidad ociosa del sistema de transporte nacional durante los meses de verano, cuando los gasoductos existentes operan por debajo de su potencial.

    De esta forma, el gas neuquino podrá ser trasladado hasta Buenos Aires para su licuefacción y posterior exportación, posibilitando una producción sostenida de GNL y fortaleciendo la presencia argentina en el mercado energético global.

    Según informó la compañía, LNG del Plata tendrá una capacidad de producción superior a 2,4 millones de toneladas anuales de GNL, equivalente a más de 9 millones de m³/día de gas natural.

    Además de generar divisas por exportaciones, el mecanismo contempla que durante los meses de mayor demanda interna, particularmente en invierno del hemisferio sur, el sistema libere gas para reforzar el abastecimiento del mercado local y atender los picos estacionales.

    “Este proyecto es sumamente relevante para el desarrollo del país, ya que no solo permitirá generar 500 puestos directos de trabajo, sino que a lo largo de los 20 años de operación previstos aportará más de U$S 14.500 millones en divisas provenientes de exportaciones, acompañando de esta forma el potencial del país y su rol estratégico en el mantenimiento energético mundial” , destacó Alejandro Macfarlane, presidente de Camuzzi Gas Inversora.

    La inversión inicial contempla la construcción de una nueva infraestructura de transporte que permitirá trasladar el gas actualmente entregado en Buchanan hasta la zona de Ensenada. Allí se instalará un gasoducto subacuático de 10 kilómetros y una plataforma offshore destinada al amarre del buque licuefactor.

    Camuzzi confirmó que se encuentra en negociaciones avanzadas con una empresa internacional de primer nivel especializada en operaciones de licuefacción flotante. Las obras comenzarán en 2026 y el inicio formal de operaciones está previsto para 2028 .

    Durante los meses de septiembre a mayo, el proyecto permitirá exportar más de 9 millones de m³ diarios de gas natural transportado desde Vaca Muerta a través de los gasoductos existentes.

    Una vez en el puerto, el gas será procesado para reducir su volumen 600 veces, facilitando su traslado en buques metaneros hacia los mercados de destino.

    En sentido inverso, durante el invierno el sistema contribuirá a reforzar la matriz energética nacional, optimizando la disponibilidad de gas y reduciendo los costos de generación eléctrica al desplazar combustibles líquidos de mayor precio.

    Con LNG del Plata, Camuzzi Gas Inversora, liderada por Macfarlane, Jorge Brito y el grupo italiano encabezado por Fabrizio Garilli, reafirma su apuesta al desarrollo energético del país y su integración al mercado global de GNL, consolidando el rol estratégico de la Argentina en la provisión de energía a nivel internacional.

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  • La COP30 y la ventana estratégica para Vaca Muerta en plena transición energética

    La COP30 y la ventana estratégica para Vaca Muerta en plena transición energética

    La COP30 de la ONU sobre cambio climático, realizada del 10 al 21 de noviembre de 2025, consolidó avances en financiamiento y mecanismos de mercado de carbono, pero no logró comprometer a los países en la eliminación progresiva de combustibles fósiles.

    Esto deja una ventana estratégica para Argentina, particularmente para explotar sus reservas hidrocarburíferas en Vaca Muerta y potenciar exportaciones de crudo y GNL.

    Según Juan José Carbajales, director del IGPUBA y de la consultora Paspartu, “la ausencia de un phase out global permite planificar nuevas inversiones en Oil&Gas con horizonte estratégico, pero la presión internacional por la descarbonización exigirá un equilibrio entre producción fósil y energías limpias”.

    La delegación nacional adoptó un enfoque pragmático, buscando financiamiento climático y clarificación de reglas del artículo 6° del Acuerdo de París.  La COP30 también triplicó los fondos globales para adaptación climática hasta 2035, generando oportunidades para infraestructura hídrica y resiliencia ante sequías.

    «Si bien la COP30 no incluyó un phase out, la presión climática global se intensificará y acotará la ventana temporal para nuevos proyectos de Oil&Gas», señalo Carbajales.

    Además, la clarificación de los mercados de carbono crea un entorno confiable para proyectos de créditos de carbono con valor internacional.

    En tanto, el Outlook 2025 de BP indica que la demanda global de petróleo se mantendrá estable hasta 2030, mientras que el gas natural seguirá creciendo hasta mediados de la década de 2040. Y la IEA proyecta que el gas superará al carbón como segundo combustible más demandado para 2035, liderado por economías emergentes.

    Carbajales destaca que “estos escenarios confirman que Argentina puede aprovechar la ventana de oportunidad de Vaca Muerta en paralelo con una estrategia gradual de descarbonización, impulsando inversiones en renovables, hidrógeno verde y eficiencia energética”.

    El principal reto para Argentina será equilibrar su cartera energética: maximizar la producción y exportación de petróleo, gas y GNL desde Vaca Muerta, mientras se impulsa la transición hacia un sistema bajo en carbono.

    La presión internacional, incluyendo medidas como el CBAM europeo, exigirá políticas claras de descarbonización para mantener la competitividad de las exportaciones.

    La COP30 deja a Argentina en un escenario dual: oportunidades económicas y geopolíticas significativas, junto con la necesidad de planificar una transición energética ordenada que asegure su protagonismo regional y global en las próximas décadas.

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