La Cámara de Apelaciones del Interior de Neuquén detectó que en un recurso judicial se usaron fallos inexistentes como argumento principal. El hecho ocurrió recientemente y ya fue derivado al Colegio de Abogados y Procuradores de Cutral Co para que evalúe la conducta del profesional involucrado.
Al revisar la apelación presentada por la parte demandada, los jueces encontraron algo inusual: varias citas de jurisprudencia no coincidían con ningún registro real. En total, identificaron al menos cinco fallos que directamente no existen, ni por nombre ni por contenido.
Entre esas referencias aparecían supuestas decisiones del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén y de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, al verificarlas, comprobaron que no figuran en ninguna base oficial.
Qué dijeron los jueces
El tribunal fue claro: con solo leer el recurso ya se notaban inconsistencias. Algunas citas eran completamente falsas y otras atribuían frases a fallos reales, pero que nunca dijeron eso.
Además, marcaron un punto clave: no importa tanto si fue un error, una mala práctica o el uso irresponsable de inteligencia artificial. Lo grave es el resultado concreto: se intentó sostener una apelación con información falsa.
El rol de la inteligencia artificial
Aunque los jueces no afirmaron directamente que se haya usado IA, el caso pone el foco en un problema creciente: herramientas como chatbots pueden generar textos convincentes, pero también inventar fallos, citas o antecedentes que no existen.
Este tipo de errores —o engaños— no son menores. En el ámbito judicial, usar información falsa puede afectar decisiones, generar demoras y poner en riesgo la confianza en el sistema.
Un ejemplo que encendió alarmas
Uno de los casos más llamativos fue la mención a una supuesta sentencia de una “Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Neuquén” que, según el propio tribunal, ni siquiera existe como organismo.
Esto dejó en evidencia que no se trató de un simple error de tipeo, sino de una construcción completamente incorrecta.
Por qué es grave
Los jueces remarcaron que estas prácticas son incompatibles con un sistema judicial que busca ser transparente y confiable. Además, obligan a los tribunales a perder tiempo verificando datos falsos en lugar de avanzar con los casos.
Recordaron también que los abogados tienen la obligación ética de actuar con verdad y buena fe, y que no deben realizar acciones que entorpezcan la Justicia o engañen a las partes.
Qué puede pasar ahora
Ante esta situación, la Cámara decidió enviar el caso al colegio profesional para que analice si corresponde aplicar sanciones disciplinarias.
El expediente sigue su curso, pero el foco ahora está puesto en la conducta del abogado y en un tema más amplio: los riesgos de usar inteligencia artificial sin control en ámbitos donde la precisión es fundamental.









