Un albañil fue condenado a pagar una indemnización millonaria a un hombre que lo había contratado para construir una vivienda, pero abandonó la obra cuando apenas tenía un 25% de avance.
Además de devolver los gastos que demandó terminar la casa con otro constructor, deberá pagar una suma por daño moral que multiplica 10 veces lo que había cobrado inicialmente antes de borrarse.
El fallo fue dictado por Luciano Zani, titular del Juzgado Civil, Comercial, Laboral y de Minería N°1 de la IV Circunscripción Judicial, quien consideró acreditado el incumplimiento contractual y remarcó el fuerte impacto emocional que sufrió el demandante.
Desapareció después del último pago
Según surge de la causa, las partes habían acordado un sistema de pagos en cuotas para construir una vivienda “llave en mano” de 36 metros cuadrados en Paraje Atreuco, a poco más de 20 kilómetros al norte de Junín de los Andes.
Sin embargo, una vez que el albañil cobró la última parte del dinero, dejó de trabajar y nunca retomó la construcción. Una pericia de arquitectura determinó que la obra apenas tenía un avance del 25%.
El propietario de la vivienda envió una carta documento intimándolo a volver, pero nunca obtuvo respuesta. Por lo cual y terminó contratando a otro constructor para finalizar el proyecto.
“Me siento convencido del incumplimiento”
En su resolución, Zani analizó los testimonios de tres personas que declararon en el expediente y sostuvo que fueron “contundentes” al afirmar que el demandado abandonó la obra. El juez también destacó que el albañil tampoco respondió los requerimientos judiciales durante el proceso.
“Debo decir que, atento su actitud procesal sumada al resultado de la prueba analizada a la luz de las reglas de la sana crítica, me siento convencido acerca de la existencia del incumplimiento contractual”, sostuvo el magistrado.
El sueño trunco de una casa para compartir con su madre
El fallo fue particularmente duro al momento de analizar el daño moral provocado por el abandono de la obra. Según planteó el juez, para el demandante construir la vivienda representaba “un sueño personal y un proyecto de vida”, ya que buscaba darle a su madre una casa digna para compartir con ella sus últimos años.
Pero ese objetivo quedó truncado porque la mujer murió antes de que la vivienda pudiera terminarse. Los testigos aseguraron además que el hombre quedó muy afectado anímicamente por toda la situación.
En ese contexto, Zani citó un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre la reparación del daño moral y remarcó que, aunque el dinero no puede reemplazar lo perdido, sí puede ofrecer una compensación frente al sufrimiento causado.








