El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), a través de su Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (Ovdas), elevó este lunes la alerta técnica del volcán Nevados de Chillán de verde a amarilla. El complejo volcánico está ubicado en la cordillera de la Región de Ñuble, lindero con el norte de la provincia de Neuquén, lo que motivó un seguimiento atento del fenómeno desde este lado de la frontera.
La decisión responde a un incremento sostenido de la actividad detectado desde fines de febrero. Según el organismo, las estaciones de monitoreo registraron un aumento persistente de la sismicidad asociada a la dinámica de fluidos dentro del sistema volcánico, que en las últimas horas se acompañó de manifestaciones visibles en la superficie del cráter.
Pulsos de material piroclástico y emisiones constantes
El Reporte Especial de Actividad Volcánica (REAV) consignó al menos cinco pulsos de material piroclástico desde el cráter activo, con alturas de hasta 160 metros sobre el borde, y con dispersión predominante hacia el sureste. Tras esos episodios, la actividad continuó con emisiones permanentes de gases y material particulado, un comportamiento que los especialistas interpretan como una señal de mayor inestabilidad en el sistema volcánico.
Las autoridades chilenas vincularon el cuadro actual con el ciclo eruptivo que afectó al complejo entre 2015 y 2022. En ese marco, no descartan la ocurrencia de explosiones de baja magnitud en el cráter Nicanor, que podrían afectar el entorno inmediato en un radio aproximado de un kilómetro, con riesgos de eyección de piroclastos balísticos, emisión de ceniza y liberación de gases.
El antecedente que preocupa a Neuquén: la ceniza llegó hasta Caviahue
El Sernageomin no descartó que eventuales nubes de ceniza puedan desplazarse a mayores distancias, según las condiciones atmosféricas del momento. Es un dato que cobra relevancia para el norte neuquino: en episodios anteriores, la ceniza del macizo llegó hasta la localidad de Caviahue, en territorio argentino.
El organismo aclaró que, pese al cambio de nivel de alerta, no detectó variaciones significativas en la sismicidad respecto de las últimas semanas. Sin embargo, advirtió que la baja eficiencia sísmica de los pulsos recientes impide descartar nuevos episodios de similar o mayor energía a futuro.
En paralelo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró una alerta temprana preventiva para las comunas chilenas de Pinto y Coihueco, vigente desde este lunes hasta que las condiciones permitan levantarla. El organismo precisó que la medida busca reforzar la coordinación entre los servicios de emergencia y mantener un monitoreo permanente del fenómeno.









