A pocas horas del esperado debut de la Selección Argentina frente a Argelia por el Grupo J en Kansas City, la previa mundialista se vio manchada por graves incidentes en otra de las sedes principales del certamen. Durante la tarde del lunes, un grupo de simpatizantes albicelestes y fanáticos del seleccionado africano protagonizaron un violento enfrentamiento a golpes de puño, empujones y corridas en pleno corazón de Manhattan.
Los disturbios tuvieron lugar en la mítica intersección de Times Square, el punto neurálgico de Nueva York donde cientos de hinchas argentinos se habían congregado para realizar un masivo banderazo de apoyo al equipo de Lionel Scaloni. Lo que inició como una jornada festiva, teñida de cantos y camisetas celestes y blancas —en paralelo a las celebraciones que también se replicaban en los alrededores del hotel de la delegación en Kansas—, mutó repentinamente en un escenario de extrema tensión.
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El altercado comenzó a viralizarse con fuerza en las redes sociales a partir de un video difundido por la cuenta de Instagram @brutofficiel. Según reportaron medios locales, la disputa se originó con intensas agresiones verbales entre ambas parcialidades y escaló rápidamente a la violencia física. En las imágenes registradas se puede observar cómo el tumulto, que incluyó patadas y trompadas, se desarrolló en medio de una multitud desbordada en la que incluso se encontraban familias con menores de edad.
A pesar de los intentos aislados de otros hinchas por calmar los ánimos y separar a los agresores, las peleas continuaron durante varios minutos hasta la intervención de las fuerzas de seguridad locales. La policía de Nueva York logró dispersar los focos de conflicto y retomar el control perimetral de la plaza, aunque hasta el momento las autoridades no han emitido un parte oficial que confirme si se registraron personas heridas de gravedad o manifestantes detenidos.
Lionel Messi volvió a escribir una página dorada en su historia con la Selección Argentina. En su presentación número 200 con la camiseta albiceleste, el capitán convirtió un hat-trick ante Argelia que terminó en un contundente 3-0, resultado que le permitió alcanzar los 16 goles en Mundiales e igualar a Miroslav Klose como máximo goleador histórico de la competencia.
El partido comenzó con polémica: a los cinco minutos, Messi pareció abrir el marcador tras un pase de Lautaro Martínez, pero la jugada fue anulada por un fuera de juego ajustado. Dos minutos después, fue Argentina la que se salvó: Farès Chaïbi remató al primer palo tras una asistencia de Ibrahim Maza, pero el línea volvió a marcar offside.
El primero, una definición de clase
A los 15 minutos, un pase preciso de Rodrigo De Paul encontró a Messi con espacio frente al área. El capitán se giró hacia la izquierda y, tras rozar las yemas de Luca Zidane, colocó el balón en la escuadra para el 1-0.
Con el correr de los minutos, Argelia no logró explotar su potencial ofensivo y pareció respetar en exceso al campeón del mundo. Anis Hadj Moussa, del Feyenoord, titular en lugar de Riyad Mahrez, apenas pudo intervenir en el partido. Argentina mantuvo el control del juego y buscó constantemente a Messi, quien manejó los tiempos y generó peligro, aunque sin más ocasiones claras antes del descanso.
Segundo tiempo: el doblete y un hat-trick que se hizo esperar
Apenas comenzada la segunda parte, Messi volvió a recibir frente al área pero su disparo se fue alto, lo que generó un reclamo de Zidane hacia su compañero Bentaleb por dejarle demasiado espacio al astro argentino.
Argentina insistió y, tras una ocasión fallada por Lautaro Martínez para el 2-0, llegó el segundo gol: Zidane contuvo de manera floja un remate de Mac Allister y Messi aprovechó el rebote para anotar. Poco después, el capitán estuvo cerca de completar el hat-trick, pero el arquero le contuvo el disparo.
A un cuarto de hora del final, Messi habilitó a Nico González y, tras recibir la devolución, soltó un disparo milimétrico desde fuera del área que selló el 3-0 definitivo y completó su tercer gol de la noche. Al finalizar el encuentro, el público lo despidió de pie, con una ovación, en reconocimiento a una actuación que quedará en la historia del Mundial.
El primer proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) de Neuquén dio un paso decisivo este mediodía: el plenario de las comisiones de Hidrocarburos, Asuntos Constitucionales y Hacienda emitió despacho por mayoría al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo para ratificar el acuerdo suscripto entre la provincia e YPF. La reunión fue encabezada por los diputados Damián Canuto, Ernesto Novoa y la diputada Zulma Reina.
La iniciativa cosechó el voto a favor de Comunidad, MPN, Avanzar, PRO-NCN, Arriba Neuquén, Fuerza Libertaria, Neuquén Federal y Juntos, mientras que rechazaron el despacho UxP, Democracia Neuquén, JxC-UCR, PTS-FIT-U y FIT-U. El diputado Francisco Lepore (Avanzar) lo definió como «un acuerdo fundacional» que permitiría elevar la producción de gas en más de un 50% y proyectó 20 mil empleos directos y otros 30 mil derivados para Cutral Co y Plaza Huincul.
El acuerdo de GNL que promete US$25 mil millones para Neuquén
El presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Ernesto Novoa (Comunidad), precisó que la inversión rondará los 25 mil millones de dólares y lo calificó como «un proyecto viable que le va a hacer muy bien a Neuquén». En la misma línea, Canuto (PRO-NCN) sostuvo que la premisa es «la generación de divisas» que beneficiarán a la provincia y al país.
Desde el MPN, el legislador Claudio Domínguez comparó el momento con el inicio de Vaca Muerta y la sanción de la ley 2867, que en 2013 ratificó el acuerdo con YPF para crear Loma Campana. Recordó que la cuenca neuquina concentra hoy dos tercios de la producción nacional de petróleo y aporta 110 de los 140 millones de metros cúbicos diarios de gas del país, y estimó ingresos superiores a los 12 mil millones de dólares para 2026.
La oposición, en cambio, marcó reparos. Darío Martínez (UxP) advirtió que el esquema «compromete los ingresos de los neuquinos por los próximos 30 años» y cuestionó la baja de regalías, que fija un piso del 7,5% en áreas concesionadas recientemente al 12%. «Un extranjero va a pagar el gas de Vaca Muerta más barato de lo que paga cualquier neuquino», planteó.
El diputado César Gass (JxC-UCR) reclamó más información técnica y propuso convocar al presidente de YPF, Horacio Marín. Con el despacho firmado, el proyecto queda en condiciones de ser tratado en el recinto.
La Selección Argentina tendría la formación titular confirmada para enfrentar a Argelia este martes desde las 22, en Kansas, por el debut en el Grupo J del Mundial 2026, con Emiliano “Dibu” Martínez desde el arranque, Facundo Medina, como reemplazante de Nicolás Tagliafico, y Lionel Messi junto a Lautaro Martínez en la delantera.
La principal novedad aparece en el sector izquierdo de la defensa, donde Medina ocupará el lugar de Tagliafico, descartado para el estreno por una sobrecarga muscular en el sóleo de la pierna izquierda.
En el lateral derecho, Scaloni se inclinó por Molina, aunque la idea del cuerpo técnico es administrarle la carga física: el futbolista jugaría alrededor de 60 minutos y luego ingresaría Gonzalo Montiel, quien viene de dejar atrás molestias musculares.
La zaga central tendrá una dupla zurda-diestra de fuerte personalidad, con Cuti Romero y Lisandro Martínez, dos defensores que llegan con experiencia, agresividad en los duelos y buena salida desde el fondo.
En la mitad de la cancha, Argentina apostará por una estructura de mucho pase y recorrido, con De Paul, Mac Allister y Enzo Fernández como sostén del equipo, mientras que Thiago Almada tendrá libertad para conectar con los delanteros y romper líneas desde tres cuartos.
Arriba estará la gran referencia emocional y futbolística del equipo: Messi jugará como titular en su sexto Mundial, acompañado por Lautaro Martínez, quien le ganó la pulseada ofensiva a Julián Álvarez para el primer partido.
El once que definió Scaloni
En definitiva, el equipo de Lionel Scaloni saldrá a la cancha con «Dibu Martínez»; Nahuel Molina, Cristian “Cuti” Romero, Lisandro Martínez, Facundo Medina; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Thiago Almada; Lionel Messi y Lautaro Martínez.
El campeón del mundo llega al debut después de una preparación atravesada por molestias físicas, estudios médicos y varias dudas hasta último momento, pero Scaloni logró ordenar un once competitivo para iniciar la defensa del título obtenido en Qatar 2022.
Argentina buscará comenzar con el pie derecho ante un seleccionado argelino que llega con ambición de dar el golpe y que en la previa ya dejó declaraciones fuertes sobre la posibilidad de enfrentar al equipo de Messi sin complejos.
La Selección Argentina tendría la formación titular confirmada para enfrentar a Argelia este martes desde las 22, en Kansas, por el debut en el Grupo J del Mundial 2026, con Emiliano “Dibu” Martínez desde el arranque, Facundo Medina, como reemplazante de Nicolás Tagliafico, y Lionel Messi junto a Lautaro Martínez en la delantera.
La principal novedad aparece en el sector izquierdo de la defensa, donde Medina ocupará el lugar de Tagliafico, descartado para el estreno por una sobrecarga muscular en el sóleo de la pierna izquierda.
En el lateral derecho, Scaloni se inclinó por Molina, aunque la idea del cuerpo técnico es administrarle la carga física: el futbolista jugaría alrededor de 60 minutos y luego ingresaría Gonzalo Montiel, quien viene de dejar atrás molestias musculares.
La zaga central tendrá una dupla zurda-diestra de fuerte personalidad, con Cuti Romero y Lisandro Martínez, dos defensores que llegan con experiencia, agresividad en los duelos y buena salida desde el fondo.
En la mitad de la cancha, Argentina apostará por una estructura de mucho pase y recorrido, con De Paul, Mac Allister y Enzo Fernández como sostén del equipo, mientras que Thiago Almada tendrá libertad para conectar con los delanteros y romper líneas desde tres cuartos.
Arriba estará la gran referencia emocional y futbolística del equipo: Messi jugará como titular en su sexto Mundial, acompañado por Lautaro Martínez, quien le ganó la pulseada ofensiva a Julián Álvarez para el primer partido.
El once que definió Scaloni
En definitiva, el equipo de Lionel Scaloni saldrá a la cancha con «Dibu Martínez»; Nahuel Molina, Cristian “Cuti” Romero, Lisandro Martínez, Facundo Medina; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Thiago Almada; Lionel Messi y Lautaro Martínez.
El campeón del mundo llega al debut después de una preparación atravesada por molestias físicas, estudios médicos y varias dudas hasta último momento, pero Scaloni logró ordenar un once competitivo para iniciar la defensa del título obtenido en Qatar 2022.
Argentina buscará comenzar con el pie derecho ante un seleccionado argelino que llega con ambición de dar el golpe y que en la previa ya dejó declaraciones fuertes sobre la posibilidad de enfrentar al equipo de Messi sin complejos.
La producción de petróleo en Argentina alcanzó en abril de 2026 un récord histórico de 880.434 barriles diarios, con un crecimiento del 1,39% respecto a marzo y un salto interanual del 18,82%. El principal motor de esta expansión fue Vaca Muerta, que continúa consolidándose como el eje del desarrollo energético del país.
La Cuenca Neuquina concentró 687.650 barriles diarios, lo que representa el 78,1% de la producción nacional. Este desempeño marcó un récord propio, con un crecimiento mensual del 2,5% y una suba interanual del 30,7%, muy por encima del promedio del país.
La Amarga Chica lidera el ranking
En este contexto, el ranking de áreas productivas mostró un cambio significativo. La Amarga Chica se posicionó como el principal yacimiento del país, con una producción de 89.436 barriles diarios (10,16% del total), superando por un margen mínimo a Loma Campana, que alcanzó los 89.002 barriles diarios.
Ambos bloques, operados por YPF, mantienen una disputa técnica muy ajustada por el liderazgo, reflejando el alto nivel de eficiencia alcanzado en el desarrollo del shale.
El podio lo completó Bandurria Sur, con 61.382 barriles diarios, seguido por Bajada del Palo Oeste, operada por Vista Energy, con 60.293 barriles diarios.
El avance tecnológico y nuevos actores
Uno de los datos más destacados del mes fue el crecimiento de La Angostura Sur, que registró una suba del 22,11% y alcanzó los 38.124 barriles diarios. Este salto refleja la incorporación de nuevas técnicas de perforación y mejora en la productividad de los pozos.
También se consolidó la participación de operadores privados. Pluspetrol aportó producción significativa con La Calera y Bajo del Choique – La Invernada, mientras que Chevron se destacó con El Trapial Este, que creció un 50,16% mensual hasta los 24.242 barriles diarios.
Un cambio estructural en la industria
La consolidación de Vaca Muerta como origen del 78% del petróleo argentino confirma un cambio estructural en la matriz hidrocarburífera, desplazando progresivamente a los yacimientos convencionales.
Este crecimiento está impulsado por la inversión sostenida, la mejora en la eficiencia operativa y la curva de aprendizaje de las compañías, que permitió reducir costos y aumentar la productividad.
El resultado es un escenario donde Argentina se posiciona cada vez más como un actor relevante en el mercado energético global, con Vaca Muerta como su principal plataforma de expansión.
El avance de los edificios y la expansión urbana de Neuquén empiezan a plantear nuevos desafíos para los servicios de emergencia. En ese contexto, el gobierno provincial anunció la incorporación de equipamiento especializado para Bomberos de la Policía y confirmó la compra de tres autobombas importadas desde Europa, dos de ellas preparadas para realizar rescates e intervenciones en construcciones de hasta 10 pisos.
La novedad fue presentada este martes durante un acto encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, donde además se entregó nueva indumentaria y herramientas destinadas a fortalecer el trabajo diario del personal.
Uno de los puntos centrales de la inversión pasa por la llegada de las nuevas autobombas, ya que actualmente la capacidad operativa para intervenciones en altura es limitada frente al crecimiento de edificios en distintos sectores de la capital neuquina.
Según explicaron desde el Ministerio de Seguridad, las futuras unidades contarán con escaleras capaces de alcanzar entre 30 y 40 metros de altura, lo que permitirá responder a emergencias en estructuras que hasta ahora requerían recursos más acotados.
Equipamiento para incendios y rescates
La incorporación no se limita a los vehículos. También se entregaron 17 kits completos de protección para incendios, integrados por cascos, trajes estructurales, guantes especiales, botas y capuchas ignífugas destinadas a resguardar al personal durante intervenciones de alto riesgo.
Además, Bomberos recibió equipamiento específico para rescates en altura, incluyendo arneses, cuerdas, poleas, descensores y sistemas de iluminación, junto con nuevas herramientas hidráulicas para rescates vehiculares.
La inversión apunta a mejorar la capacidad de respuesta ante distintos tipos de emergencias en una provincia que, además de experimentar un fuerte crecimiento urbano, registra una actividad cada vez más intensa vinculada al desarrollo energético y al aumento de la circulación vehicular.
La Valenti es el personaje artístico que inventó Valentina Soria, en principio “para sobrevivir y, luego, para atreverse a lo que Valentina no se animaba”, confiesa. Desde su infancia “modo Tarzán” a orillas del río Limay en Neuquén hasta su éxodo a Buenos Aires, su camino es una aventura permanente marcada por la poesía de resistencia, la autogestión y una obstinada fe en sus propias capacidades. Su inquieta curiosidad le permitió habitar distintas latitudes, pedir permiso en bares para deleitar con su voz y su guitarra, exprimir experiencias para nutrirse a cada paso, y soñar con habitar el escenario, con el teatro primero y con la música después. Tras vencer un linfoma en plena pandemia y transformar el dolor en bitácora colectiva, hoy atraviesa almas con un hilo invisible que une las peñas folklóricas con un set de música electrónica. Con bravura e inteligencia, su ser artístico avanza con la fuerza de un escudo inimputable y la fragilidad de una crisálida que hace de la música su trinchera de salvación.
La herencia que suena en estéreo
Valentina nació en Córdoba. Su mamá y su papá se conocieron en un recital de Spinetta. Por eso, además de admirarlo profesional y artísticamente, Valentina lo reconoce como el punto de inicio de su propia vida. Aún era una dulce beba cuando decidieron arraigarse en la capital neuquina, en una zona de la ciudad próxima al río Limay. Desde allí y para siempre, la escorrentía de las aguas se grabó en sus entrañas para resonar años más tarde en la composición de sus versos de los más diversos estilos musicales. “El río me anima, me atraviesa todo mi cuerpo, mi alma, mi todo… es demasiado lindo”, explica sobre lo que se enciende en su interior cuando visita la región. Sus palabras son precisas y delicadas, como si quisiera regalar honestamente ese sentir profundo que le propone el correr de las aguas en la escenografía donde evoca sus primeros recuerdos. Como si quisiera atesorar imágenes sensoriales de sus tardes de río a las que apelar cada vez que el desarraigo le quiebra la respiración.
La imagen doméstica de la infancia se completa con el sonido de la música en forma permanente. “En mi casa se escuchaba mucha música”, recuerda con una mezcla de nostalgia infantil y el orgullo de haberse criado entre las más diversas melodías. “El año pasado me agarré una caja gigante con todos los CDs que había y le puse: Herencia de Valentina, no tocar”, dice con orgullo sobre su valioso patrimonio.
Al terminar la escuela secundaria en el Colegio Don Bosco, el impulso del teatro, el canto y el baile en los que ya se había iniciado, la llevó a armar las valijas y partir hacia Buenos Aires, asumiendo la difícil elección de cuál de esas disciplinas sería la elegida para profundizar sus estudios. “Estaban como caballos de carrera para ver cuál ganaba porque me gustaban mucho las tres”, grafica sobre esa elección en la que el teatro ganó la pulseada. El desembarco en Buenos Aires no tuvo alfombra roja. Hubo, en cambio, una seguidilla de puertas cerradas en la cara. Valentina quería filmar películas; audicionó en la universidad pública, probó en una privada, insistió en el circuito municipal. La respuesta fue unánime: un montón de «no». Pero el rechazo, lejos de apagarla, activó una certeza silenciosa. «Yo sentía que era muy capaz«, y continúa recordando sus voces internas de aquel momento: “me repetía que si esa gente no lo podía ver era porque estaban buscando otra cosa. No era un problema mío”.
Hay una alquimia sutil en la forma en que Valentina desarma su propia historia. Sus palabras construyen una atmósfera donde la calma y el misterio se trenzan sin esfuerzo, revelando un encanto natural, casi anacrónico, que parece suspendido fuera del tiempo. “Uno tiene que entender que a veces hay lugares en los que sí, y lugares en los que no. Y hoy siento que estuvo bien no haber entrado a esos lugares”, dice con la experiencia de una persona sabia, aunque aún no llega a las tres décadas de vida.
El teatro municipal de Avellaneda fue su trinchera durante cuatro años, un espacio donde le iba demasiado bien como para abandonarlo. “Me encantaba ese lugar, me sentía cobijada”, expresa sobre los cuatro años en las que aprendió para siempre la soberanía de su cuerpo como sujeto expresivo. Hasta que la música, que venía pidiendo pista en los márgenes, se volvió inevitable. Sonó su teléfono en medio de una clase. Una productora la convocaba para abrir el Movistar Free Music en Neuquén. “No sé de donde me sacaron”, rescata sobre ese momento clave en el que sintió que las cosas “empezaron a suceder”. El director de la carrera, que hasta entonces había insistido en que su don era la actuación, la llamó a su oficina para darle la bendición más extraña de su vida: «Ahora si creemos que te tenés que ir». Despedirse de la facultad tuvo el misticismo de una abdicación. «Me fui a mi casa como si fuese la reina de Escocia”. Lo que siguió fue un viaje “en el colectivo de la Línea 17” de regreso a su casa con el peso de la corona rota y el inicio de una guerra fría con su madre, que temía que ese abrupto abandono podría ser el preludio de un desastre. Su padre, en cambio, le dejó la primera gran clave de su pragmatismo: «Cerrá bien la puerta, hija; si querés volver a entrar, podés». Pero Valentina ya sabía que no iba a volver. Ella, que ya había golpeado la puerta de decenas de bares porteños pidiendo permiso para cantar con su guitarra, inició entonces su verdadera formación informal: habitando la noche, conociendo músicos sin flashes, tomando clases particulares, escribiendo sus primeras canciones y fortaleciendo para siempre los cimientos de La Valenti.
La vulnerabilidad del escudo
“La Valenti es inimputable y puede hacer lo que quiera”, confiesa con la madurez de quien ha mirado de frente a sus propios abismos sobre su ser artístico al que se refiere en tercera persona. Su frase se completa con una afirmación que trasciende cualquier lógica convencional: “No sé muy bien quien es, la voy descubriendo todos los días”, concluye con la seguridad de quien se permite desplegar sus alas artísticas para ascender hasta donde se proponga. Es que La Valenti habita el mundo con la fuerza tempestuosa del río Neuquén, mientras que Valentina conserva la claridad transparente de las aguas del Limay, capaces de calmar la mansamente. Una perfecta alegoría de origen: dos ríos distintos que, al fundirse, se convierten en la misma corriente.
Cuando su carrera artística comenzaba a desplegarse, de la mano de su mánager de muchos años, J, un diagnóstico de un linfoma detuvo las rotativas. “Volví a Neuquén para hacer el tratamiento”, explica mientras relata que descansó en las decisiones de su mamá y su papá para afrontar el trance. “Cuando llegó lo de la enfermedad lo recibí muy raramente feliz”, revela en una declaración que estremece por su descarnada lucidez. Pero enseguida se ocupa de ampliar. “Yo tenía una enfermedad autoinmune antes del cáncer que me producía mucho dolor, no podía moverme. Era como un anciano en el cuerpo de una joven y ya me habían dicho que no tenía cura. Cuando apareció el diagnóstico del linfoma, yo estaba segura de que con eso se me iba todo. Y fue así”. El diagnóstico llegó un día antes de su cumpleaños y, con él, una catarata de preguntas sin respuestas, de sensaciones a flor de piel, de dolores y miedos, de tratamientos clínicos y alternativos, de disociaciones con su propio cuerpo y confesiones eternas.
“Pienso que fue romperme en mil pedazos para aprender que puedo amar y ser amada”, es una de las frases que escribió sobre esa etapa en sus redes sociales, una verdadera bitácora para conocer su historicidad en primera persona, sin dudar que tendrá mejor prosa que la que cualquiera que se dedique a la escritura pretenda alcanzar. Porque, además de todo, Valentina es una poeta etérea.
Fueron seis sesiones de quimioterapia demoledoras. Hacia la quinta sesión, Valentina llegó a pactar la posibilidad de la finitud con su madre: «Preparate porque, si esto no funciona, mi decisión es no seguir«, cuenta que le había confesado cuando ya no sabía de donde sacar fuerzas, pero convencida de que iba a funcionar.
“Época de plena pandemia, no me podían acompañar. Mi mamá me decía que cada vez que me iba a buscar, sentía que le entregaban otra persona, y eso es muy fuerte”, relata con crudeza. Su debilitado cuerpo de arcilla atravesó el dolor, la rabia, la pena; enfrentó la enfermedad y le perdió miedo al fin del viaje. En los momentos más oscuros, allí donde sentía perder su valorada libertad, su sensible alma de río la sostuvo, conectándola con paraísos místicos mientras se observaba a sí misma desde afuera.
Durante ese proceso de asedio clínico, la escritura se convirtió en un salvoconducto de salvación. “A partir del diagnóstico, decidí escribir un diario, con la convicción de que un día haría un libro”, relata sobre ese testimonio de puño y cuerpo en el que plasmó para siempre sus emociones más profundas, en las que transformó el dolor en fuente de inspiración. Todo aquello se vuelca hoy en un libro que publica semanalmente a través de la plataforma Substack, donde transcribe los diarios de su tratamiento y los conecta con sus vivencias del presente. Todo aquello, y tanto más, se vuelca también en sus versos y melodías que se convierten en canción.
Su virtud para la escritura se completa con la inspiración que le produce la literatura, la prosa y la sonoridad de otras mujeres, como María Elena Walsh, Mercedes Sosa, Simone de Beauvoir, Irma Cuña, Chavela Vargas, Madonna, Nina Simone, Eva Perón y tantas otras mujeres capaces de marcar un punto de inflexión en su pequeño contexto de mundo. Porque lo hicieron para siempre.
En sus composiciones, se atreve a las preguntas universales y a ir tejiendo respuestas según las experiencias transitadas, las palabras susurradas, los ecos del silencio, los borradores tachados, el péndulo del reloj, los dolores del alma, la soberanía de los cuerpos, la ternura de los vínculos, los caleidoscopios de colores, las dimensiones absolutas, los taquitos brillantes, el peso del desarraigo, el valor de la libertad, las diapositivas en blanco y negro, los discos gastados, los suelos habitados, la humedad en la mirada. El río. “Hago música porque me ha salvado la vida” repite incesantemente. Entonces, ya sanada, la resurrección tomó forma de discos, de videos, de escenarios…. de alas desplegadas.
Hasta la ternura, siempre
Aquel viaje de sanación decantó en R CHOP, su primer disco. Bautizado con el nombre técnico del esquema de su quimioterapia, el álbum se grabó a la vieja escuela, en vivo, en un estudio sin señal en medio de las montañas de Córdoba. Ese primer compilado acústico reunió composiciones del folclore al rap que ella califica como “muy sólidas” y que le van a gustar toda la vida.
Pero el proyecto no fue solo musical; fue una película de la supervivencia. En una serie de videos en continuado, Valentina tradujo de forma onírica el reverso de su internación. En la obra audiovisual, con tintes surrealistas, la hostilidad de la sala de espera y las sesiones de goteo se vuelven estética pura a través de un color obsesivo: el naranja del medicamento. En la pantalla, La Valenti aparece en un sillón, conectada a los tubos, exprimiendo naranjas como quien fabrica su propia salvación para retratar, al fin y al cabo, la marea de quedarse dormida durante ocho horas amarrada a una máquina.
Su primer disco R CHOP
Luego vino La Capitana, una obra inspirada en mujeres próceres de la historia argentina, las de los libros y las de su vida personal: su mamá, su abuela, su hermana, sus amigas. “La capitana es una mujer madura y más terrenal” dice La Valenti respecto del disco anterior que lo sintetiza como “un viejo loco gritando en una nube”. Este compilado, realizado en un moderno estudio, inicia con una reversión de la emblemática “Quimey Neuquén”, de Milton Aguilar y Marcelo Berbel, reivindicando su origen. El desarraigo atraviesa sus composiciones, rescatando su identidad y su mirada permanente hacia el sur.
Su segundo disco, La Capitana
Este disco, con el que hizo más de 40 shows, también tiene su correlato en formato audiovisual disponible en plataformas en micro clips que, en continuado, cuentan la historia de una mujer urbana atravesada por la historia, el folclore y el pop y toda la impronta que la caracteriza.
“Me considero un artista de vivo, entonces necesito tocar lo más posible”, asegura La Valenti quien conjuga en el escenario su pulso musical con su experiencia como actriz.
Subirse a las tablas o plantarse ante una cámara acciona en ella un mecanismo de transmutación inmediata donde toma el control de la escena con un histrionismo bestial. “Sucede como la Cenicienta cuando se convierte por medio de moño”, bromea respecto a su capacidad de transformarse cuando pone un pie en el escenario o se prende una cámara. “Me encanta, me siento poderosa”.
El escenario es para ella cualquier geografía que le permita compartir su arte, liberar su voz y encontrase con otros. Un bar de barrio, un teatro en Montevideo, las tablas del Konex, la Usina del Arte, el Quilmes Rock, la emblemática Ballena Azul, un espacio improvisado en la vereda, una plaza, o, incluso, una serie de escenarios de su gira artística en España. “Cada uno de ellos es un hito en mi vida porque es lo que más me gusta en el mundo”, confiesa.
La Valenti en el Quilmes Rock 2025
En 2024 fue seleccionada por el Instituto Nacional de la Música para ir a presentar La Capitana en la Feria Internacional de la Industria de la Música, en Bilbao. “Fue tipo wow, esto era todo lo que yo necesitaba que pase”, recuerda.
Pero más allá las coordenadas, su entrega artística es total donde sea que la encuentre. Puede ser el más recóndito rincón ibérico hasta la vereda porteña donde ensaya acordes con Juan Falú con la naturalidad de una payada íntima. Es que recientemente deleitó con siete peñas de La Capitana, una propuesta que lideró en el Santa Evita y a la que sumó decenas de colegas a su edén sonoro.
Con Juan Falú, en el Santa Evita
El 2025, un año que definiría como bisagra en su carrera artística, se atrevió a más y se calzó el traje de gestora cultural. Tras encontrarse con una puerta imposible de abrir para homenajear a Mercedes Sosa en el Teatro Colón, no bajó los brazos y orquestó su propio tributo por los noventa años de una de las mujeres que califica como “las más increíbles del mundo”. Contactó a un amigo, se acercó a conversar con los dueños de dos restaurantes de una zona próxima al barrio Florida, armaron un escenario, decoraron las calles e invitaron a los vecinos a vivir un 9 de julio distinto, honrando el legado de Mercedes Sosa en un evento que llamaron Negra querida. “Esperábamos 200 personas y vinieron como 1500. Se vendieron 160 kg de guiso y locro. Pasó algo muy importante de verdad”, confiesa mientras recuerda que al llegar a su casa las emociones se apoderaron de ella.
Escenas de Negra Querida: el homenaje a Mercedes Sosa
Es en el escenario, o en la cuidada toma cinematográfica, donde asume el riesgo de atraer todas las miradas, donde se construye a esa mujer atrevida e intrépida que grita con los ojos y enarbola con su andar la bandera de capitanear la propia vida. La belleza singular de la poeta contemplativa contrasta con la intérprete potente y combativa que desnuda su alma y convoca a su público a un “parque de emociones”. La Valenti cuenta con la fidelidad de un público muy diverso en edad, en género, en gustos, en composición. “Toda la gente que se junta está muy cómoda, como contenida”, explica y usa la metáfora del nido para comparar con sus presentaciones. “Es como una guarida donde la gente se encuentra para ser libre, sentir, emocionarse, conversar con el de al lado y salir distinto”, explica sobe esa atmósfera que es capaz de construir con la sensibilidad de quien cuidó la semilla para disfrutar del bosque.
Esa postura ideológica se traduce en lo que ella denomina «la militancia de la ternura«, un concepto estético y político que trabaja palmo a palmo con su socio creativo. “Son juegos de palabras que vamos inventando para decir entre líneas lo que pensamos sin necesidad de nombra todo”, explica con claridad sublime, dando paso a otra personalidad que admira. “María Elena Walsh tuvo esa gran capacidad para entrar en las casas y dejar un mensaje, a veces encriptado, para quien quiera leer”, subraya.
Su admiración por María Elena Walsh
“Siento que soy súper militante de un montón de cosas, de la justicia social y de los derechos humanos. Yo siempre digo que soy como un caballo de Troya, porque entro a lugares en los que tal vez podría no ser admitida, o en familias o en personas que piensan muy distinto a mí, y que sin embargo van, escuchan y disfrutan de eso, y capaz después se vuelven a la casa pensando algo.”
Como una quimera, Valentina proyectaba hace más de 10 añoshabitar el escenario con todo su ser. Y hoy ese sueño se hizo carne y se volvió río de la mano de la música.
Nunca dejar de capitanear
A los 29 años, tiene la mirada puesta en expandir su horizonte hacia México para seguir los pasos de referentes como Natalia Lafourcade, Mon Laferte y Silvana Estrada, además de trabajar en nuevos proyectos. Consciente de que el camino es largo y ofrece un abanico de bifurcaciones, exprime cada experiencia para nutrirse y aprender. Instalada en las afueras del cemento asfixiante de la gran ciudad, lidera su proyecto con un cuidadoso control de cada detalle estético, desde el vestuario y el maquillaje hasta la puesta en escena. “Tomar decisiones puntuales sobre la producción de una canción es importante, es una necesidad mía de poner los puntos finales sobre las cosas”, afirma reivindicando esa soberanía que le costó alcanzar.
Su punto de partida fue el folclore. “Siento que también va a ser mi recta final”, proyecta sobre su futuro, aunque advierte que en el medio quiere conectar con un montón de otras cosas. “Mi sueño de vida es cantar hasta que sea muy grande. Tengo una imagen mía, de muy vieja, sentada en una silla en un escenario capaz vacío, pero estar ahí cantando”.
En esa ruta de certezas, confiesa que después de tanto andar, solo puede temerle a la soledad. “Mi vida hoy es tal cual la imaginé en esos momentos de dolor, donde me pasaba las horas creando imágenes grandiosas en mi cabeza”, escribió recientemente en sus redes sociales, como quien mira el mapa de una promesa cumplida. Un mensaje que funciona como un abrazo a través del tiempo, una dedicatoria final que desarma cualquier armadura: la de La Valenti, la de la Capitana. Y con una humildad arrolladora, asegura que en su espejo retrovisor puede distinguir sus mensajes mediante los que se dio confianza a través del tiempo. “La vida simplemente se trata de seguir caminando, sin la urgencia de alcanzar nada”, replica con un pragmatismo implacable. Su arte, como el río, nunca se detiene; solo continúa su curso hacia la inmensidad.
Una violenta agresión grupal quedó registrada en video durante la madrugada del domingo 14 de junio, a la salida de un boliche del barrio Sarmiento, en Centenario. Las imágenes muestran a al menos cinco jóvenes golpeando con trompadas y patadas a otro joven, en una secuencia de varios minutos de violencia continua.
En el video se observa cómo uno de los agresores, vestido con un buzo gris, arrastra a la víctima por la calle Paraguay mientras le sigue propinando golpes. Posteriormente, otro de los implicados se suma a la agresión y lo golpea con una patada. La situación recién se interrumpe cuando una joven y un hombre logran intervenir y frenar el ataque. A pesar de la golpiza, la víctima logró reincorporarse por sus propios medios.
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Lesiones, atención hospitalaria y un pedido de investigación
Según relataron familiares del joven agredido, sufrió varias lesiones como consecuencia del ataque y fue trasladado al Hospital Natalio Burd, donde recibió asistencia médica. La familia pidió que se investigue lo ocurrido y aportó distintas filmaciones del hecho a las autoridades.
Un dato que preocupa especialmente a los allegados de la víctima es que, según señalaron, algunos de los agresores ya habrían protagonizado episodios similares en otras ocasiones al salir de locales bailables de la zona.
Otro punto que llamó la atención fue la falta de intervención policial en el momento del hecho, en una zona —la primera rotonda de Centenario— donde habitualmente se dispone de patrullajes y presencia de móviles a la salida de los boliches.
Los jugadores de la selección de Argelia calentaron este lunes el duelo frente a la Argentina, a disputarse este martes, al señalar que el elenco albiceleste «es un equipo como cualquier otro» al que no le tienen miedo, más allá que es el defensor del título logrado en Qatar 2022.
En ese sentido, el defensor del Hellas Verona de Italia Rafik Belghali fue el primero en ponerle pimienta al choque con «la Scaloneta» al minimizar el desempeño del equipo sudamericano.
“Es un equipo como cualquier otro y tenemos que prepararlo como un equipo como cualquier otro”, deslizó Belghali, de 24 años, tras el entrenamiento en el Centro Técnico Nacional de Sidi Moussa, antes de viajar hacia los Estados Unidos para jugar la Copa del Mundo.
Asimismo, añadió: «Vamos a hacer todo lo posible para ganar. No es por Argentina que debamos tener miedo. Tenemos todas las habilidades para ganar el partido». Nos hemos preparado bien, el ambiente es realmente bueno, el grupo lo está haciendo bien, estamos entrenando duro y vamos a hacerlo bien», indicó Belghali.
El DT bajó el tono
Por su parte, el entrenador de Argelia, el bosnio Vladimir Petkovic, quien asumió como DT de esa selección en febrero de 2024, afirmó: «Respetamos muchísimo a Argentina. Es uno de los grandes favoritos y el campeón del mundo vigente. Pero hemos venido para ser competitivos, no para hacer de figurantes».
Petkovic admitió el desempeño de su equipo y remarcó que son «ambiciosos, pero también realistas». «Sabemos que podemos competir contra grandes equipos y que, cuando cada jugador da lo mejor de sí, tenemos opciones de obtener buenos resultados”, indicó el DT.
Petkovic reveló que no tiene definida una estrategia para frenar los avances del astro argentino Lionel Messi, pero aclaró que deben «afrontar un partido a la vez, una sesión de entrenamiento a la vez», ya que «lo importante es sacar el máximo provecho de cada momento».