La historia del vapor Helvecia, que naufragó en 1906 en el lago Nahuel Huapi, permaneció en la memoria de la región y la búsqueda del naufragio del vapor Helvecia tuvo apoyo de investigadores del CONICET, entre ellos Gustavo Villarosa, experto en geología y vulcanología. “Ustedes saben que en Patagonia no tenemos una historia demasiado larga, y especialmente en lo que se refiere a documentos, no hay demasiado”, explicó Villarosa en una entrevista por AM Cumbre 1400, quien estuvo involucrado en la investigación de este naufragio.
En dialogo con Mario Nico González, Juan Pablo Iozzia y Evangelina Zingoni, en el programa El Cierre de las Noticias, Villarosa comentó que el equipo enfrentó el desafío de trabajar con registros confusos y limitados sobre el hundimiento. “Lucas vio un video de divulgación que publicamos sobre el lago y el terremoto de 1960, y pensó que quizás un deslizamiento podría haber movido el barco de su lugar original”, narró.
Con el objetivo de ayudar en la búsqueda, Villarosa y su equipo ofrecieron acceso a mapas tridimensionales del fondo del lago que habían recopilado en investigaciones anteriores. “Con esa información podríamos procesarla y ayudar a buscar no solo el deslizamiento que podría haber corrido el barco, sino incluso la presencia del mismo”, el investigador.
El momento del descubrimiento fue electrizante, “cuando nos avisaron que habían encontrado el barco en el punto que les indicamos, fue una gran satisfacción. La emoción fue palpable”, comentó Villarosa.
El hallazgo no solo representa un logro personal para los buzos, también una victoria para la ciencia y la preservación del patrimonio histórico. “Esto es una historia de éxito que resalta la importancia de invertir en ciencia y tecnología. A veces, los resultados de la investigación no son los que uno espera, pero la ciencia tiene aplicaciones que no siempre son previsibles”, reflexionó.
El futuro del Naufragio
Con el barco localizado, surge la pregunta: ¿qué sucederá a continuación? Aunque la autoridad de Parques Nacionales tiene la última palabra, Villarosa mencionó que el equipo de buzos está trabajando en un documental sobre la historia del Helvecia y su búsqueda. “Ellos ganaron un concurso para financiar el documental, y están tratando de conseguir los fondos necesarios para finalizarlo”, explicó.
Además, hay interés en investigar las causas del hundimiento. “Se sabe que el día del naufragio había mucho viento, pero aún no se conocen las razones exactas de por qué se hundió cerca de la costa de Bariloche”, añadió Villarosa.
El descubrimiento del Helvecia es un recordatorio de que, incluso en la búsqueda de un naufragio, hay historias profundas que conectar con el presente y un legado que preservar para las futuras generaciones. “Estamos dispuestos a apoyar en todo lo que se necesite. La ciencia y el conocimiento deben estar al servicio de la sociedad”, concluyó Villarosa.
Cumpliendo un sueño
Hace unos meses, Nicolás Mazzola, hijo de Juan Carlos Mazzola, logró un hito que revitaliza esta historia. Tras incansables horas de investigación y buceo, encontró el naufragio intacto a 30 metros de profundidad, cumpliendo el sueño de su padre.
“Cuando bajé a ver el naufragio, la bajada fue todo un tema. Había mucha polución y poca visibilidad. Pero siguiendo el cable de la cámara, llegué a donde la oscuridad se empezó a disipar. Estaba con Lucas Bonfanti y, como en una película, apareció la sombra del vapor Helvecia”, relató Nicolás en el programa Engranaje de Radio Seis.
El momento fue profundamente emotivo para Nicolás. “Al verlo me emocioné. Toda mi vida había soñado encontrarlo con mi viejo. A pesar de que él ya no está, cuando encontré el vapor sentí que encontrar el barco era encontrarlo a él”, compartió con nostalgia. Este hallazgo no solo representa un logro personal, sino también un homenaje a su padre y a la historia del lugar.
El Helvecia, fundamental en el transporte de madera entre Bariloche y su costa oeste, se hundió en una de las primeras tragedias náuticas de la región, llevándose consigo la vida de seis personas. Sin embargo, los registros históricos estaban plagados de imprecisiones. “En los libros e informes, todos los autores que lo mencionaban tenían contradicciones. Ni la fecha era precisa, ni el lugar del hundimiento”, explicó Pablo Sigüenza, uno de los compañeros de Nicolás.
“Nuestra prioridad fue buscar documentación original. No podíamos fiarnos de lo que decían los historiadores, así que acudimos a las fuentes directas, documentos oficiales, actas y más”, añadió, enfatizando la dedicación del equipo. El trabajo fue meticuloso, ya que la historia del Helvecia había sido muchas veces tergiversada, sugiriendo que la tripulación había sido negligente. “La historia ninguneaba a los tripulantes, diciendo que estaban borrachos y que la caldera explotó por negligencia. Pero lo encontramos entero y descartamos esa versión”, subrayó Nicolás.
El hallazgo del Helvecia no solo recupera un barco, también devuelve a la memoria a aquellos hombres que, a pesar de la tragedia, merecen ser recordados con dignidad. “Pudimos dar con los nombres de los tripulantes que la historia había olvidado”, concluyó Nicolás, reafirmando la importancia de su misión.
La búsqueda del Helvecia es, en esencia, un homenaje a la pasión por la historia, el buceo y el legado familiar. Con su documental, Nicolás y su equipo esperan no solo contar la historia del barco, sino honrar la memoria de aquellos que perdieron la vida en sus aguas y mantener viva la conexión entre el pasado y el presente.









