Esteban Silva, un joven arquero neuquino de 19 años, forma parte del seleccionado nacional de tiro con arco y aspira a representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Su recorrido en el deporte comenzó por recomendación médica, tras ser diagnosticado con una afección cardíaca que le impidió continuar con actividades aeróbicas de alta exigencia.
El diagnóstico llegó en 2019, durante un partido de básquet, cuando los médicos detectaron la enfermedad. Le sugirieron practicar deportes de menor impacto y, entre las opciones, eligió el tiro con arco, disciplina que tenía a pocas cuadras de su casa en Neuquén.
Desde entonces, entrena entre cuatro y seis veces por semana, comenzó en el Club Unión de Arqueros de Plottier y hoy forma parte de Arqueros del Comahue, donde es dirigido por Damián Otero, también entrenador del seleccionado argentino.
“La diana -como se le llama al blanco hacia donde se disparan las flechas- refleja el estado mental de la persona. Si ves que hay una dispersión muy grande, es porque esa persona está alterada”, explicó Silva.
Aprendizajes de esta disciplina
Desde entonces, su arco se convirtió en una extensión de sí mismo. “Es un deporte que necesita mucha capacidad mental. Si no está la cabeza puesta, las flechas no van a pegar donde deben ir”. Concentración, control de la ansiedad y vivir el presente son algunos de los aprendizajes que destaca.
También resaltó su costado lúdico y explorador: “el circuito deportivo es dentro del país. Los torneos pueden estar en Neuquén, Tierra del Fuego, en Buenos Aires. Son lindas oportunidades para salir y conocer”.
Esteban entrena entre cuatro y seis veces por semana, entre dos y tres horas diarias. Además, estudia ingeniería electrónica en la universidad, por lo que asegura que esa rutina “no te deja una agenda abierta a otras cosas, por la exigencia que demanda, más aún si practicas un deporte de alto rendimiento”.
Esta joven promesa de la arquería, comentó que empezó en el Club Unión de Arqueros de Plottier, y desde hace dos años forma parte de Arqueros del Comahue, donde entrena bajo la guía de Damián Otero, también entrenador de la selección argentina.
“Es una cosa loca ponerse la celeste y blanca”, confesó. Desde su ingreso en la selección, participó en torneos nacionales e internacionales. “Hace poco participé de un sudamericano de tiro con arco y evento de ranking mundial, donde saqué medalla de bronce en equipos mixtos.
Disparé contra personas de la categoría Senior, que llevan más de 10 años disparando”, valoró Esteban, quien también se dio un lujo: conocer a su ídolo. “Mi referente es un arquero brasilero, Marcus Vinícius D’Almeida. Pude disparar contra él en Colombia. Para mí es como el Messi del tiro con arco”.
Esteban forma parte del grupo élite de la selección, un núcleo de seis deportistas por categoría que se concentra periódicamente para chequeos técnicos. “Tengo compañeros de La Rioja, Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Misiones… es bastante federal la competencia”.
Beneficios de practicar este deporte
Más allá de lo competitivo, para Esteban el tiro con arco tiene una dimensión terapéutica. “Te permite desconectarte de todos los problemas. Lanzar flechas es como liberarte de cargas. Entrenás, disparás flechas y te vas más liviano a casa”. En lo técnico, explica que los arcos se adaptan al físico del tirador. “No podés prestar tu arco. Es una herramienta propia, una extensión de cada persona”.
Su familia ha sido clave en este recorrido. “Siempre han estado presentes. El deporte es exigente económicamente, y ellos me han ayudado mucho. Se sienten muy orgullosos de que yo esté en la selección y disfrutando del deporte a pesar de mi enfermedad”.
También logró obtener apoyos institucionales: “presentamos un proyecto al concurso Vista y quedamos entre los 9 seleccionados. Llamó la atención porque nunca se había presentado al tiro con arco en este tipo de programa para lograr aportes destinados a desarrollar la disciplina. Éramos más de 48 atletas postulados de los cuales ganaron 6 y 3 clubes”.
Se trata del programa, Alentando el Deporte, una iniciativa de Vista Energy y Fundación Laureus que cuenta con el acompañamiento de la provincia del Neuquén, a través del ministerio de Desarrollo Humano, Gobiernos Locales y Mujeres a cargo de la ministra Julieta Corroza, cuyo objetivo es brindar apoyo económico para el desarrollo de deportistas y clubes.
Actualmente, este joven arquero enumera sus objetivos y como inmediato, en agosto, tendrá lugar el Panamericano en Asunción 2025, en Paraguay, donde disputará una plaza. A futuro, sueña con los Juegos de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur) previstos para 2026; y el Panamericano en Lima, en 2027. Pero su horizonte más alto está claro: Los Juegos Olímpico Los Ángeles 2028.
“Le recomendaría a cualquier persona que pruebe el tiro con arco. Es algo único. No hay nada parecido a lanzar un proyectil a alta velocidad en Neuquén. Te permite encontrar foco, calma… y a veces, también, encontrarte a vos mismo”, concluyó.










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