Vaca Muerta ya se consolidó como uno de los motores de la economía nacional. Ahora, se encamina a batir récords de producción de gas y petróleo. Sin embargo, la caída en el precio internacional del crudo y las tensiones propias del escenario político y económico local plantean interrogantes sobre el ritmo de su expansión.
Para el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, el futuro inmediato de Vaca Muerta seguirá marcado por un crecimiento sostenido. El mandatario remarcó que, en los próximos seis meses, “va a ir creciendo de una manera importante”.
En diálogo con Bloomberg, Figueroa sostuvo que buena parte de los esfuerzos actuales se concentran en resolver los cuellos de botella de infraestructura que condicionan la capacidad de transporte y exportación del recurso. “Las operadoras locales están invirtiendo mucho en caño y en barco. Entonces el financiamiento está centrado ahí”, apuntó.
Hoy, el empuje del sector está principalmente en manos de compañías argentinas como YPF, Vista Energy, Tecpetrol, Pampa Energy, Pluspetrol y Pan American Energy. Estas firmas vienen destinando fondos a la ampliación de caños, barcos y otras obras esenciales para aumentar la capacidad logística.
Al mismo tiempo, la región empezó a captar el interés de empresas extranjeras, como la brasileña Fluxus y la colombiana GeoPark, que ven en la formación neuquina un reservorio probado de nivel mundial y con condiciones jurídicas estables.
En paralelo, desde el Ministerio de Economía se impulsan gestiones para acercar capitales y tecnología de compañías con sede en Texas, Estados Unidos, lo que refuerza la expectativa de nuevas alianzas. Si bien hubo una baja en el precio internacional del petróleo, Figueroa consideró que “ha contribuido a que sean más eficientes para tener la misma rentabilidad. Las empresas han buscado la eficiencia, han armado otras formas de estructurar su trabajo”.
En cuanto a la infraestructura vial, semanas atrás, nueve operadoras y el Gobierno provincial firmaron un acuerdo para financiar y ejecutar obras en Añelo, epicentro de la actividad. El llamado “by pass de Añelo” prevé 51 kilómetros de nuevos caminos y mejoras en rutas provinciales clave para descongestionar el tránsito pesado.
Con una inversión inicial cercana a los 50 millones de dólares, el proyecto busca facilitar la evacuación de la producción de Vaca Muerta sin recurrir a fondos públicos.
Con la mirada puesta en el mediano plazo en Vaca Muerta, Figueroa proyecta que, en los próximos cinco años, la provincia podría triplicar la producción de petróleo y duplicar la de gas. Asimismo, el gobernador consideró que hay “una ventana de 25 o 30 años que la tenemos que aprovechar y tenemos que atraer inversiones, tenemos que tener seguridad jurídica, tenemos que permitir movilidad de portafolios, tenemos que seguir desarrollando la capacidad instalada”.






