A dos años de su lanzamiento, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha delineado la nueva geografía del capital transnacional en Argentina . Con una prórroga que extiende la ventana de adhesión hasta el 8 de julio de 2027, el sistema ya cuenta con un total de 36 proyectos registrados que consolidan un volumen global de 94.922 millones de dólares (MUSD) entre desembolsos firmes y promesas en lista de espera .
Sin embargo, detrás del optimismo oficial por el ingreso de divisas, una radiografía minuciosa basada en datos de la consultora Paspartú de junio de 2026 expone una altísima concentración sectorial y territorial . El esquema promueve un modelo de desarrollo fuertemente volcado a la exportación de recursos primarios, que relega a la industria local a un rol marginal y abre interrogantes sobre el verdadero “efecto derrame” en la economía interna .
Proyectos aprobados vs. en trámite
El pipeline inversor del RIGI se divide en dos velocidades bien diferenciadas: los proyectos que ya sortearon el tamiz regulatorio estatal y las propuestas que aguardan luz verde .
Proyectos aprobados (15): Suman un compromiso de Inversión Total de 19.557 MUSD . De este bloque, la Inversión Inicial (años 1 y 2) es de 6.860 MUSD, mientras que el “piso legal” obligatorio —denominado Inversión Mínima en Activos Computables (AC)— asciende a 13.970 MUSD . Dado que las empresas disponen de un plazo límite hasta el año 2035 para integrar estos activos, el flujo de dólares en la macroeconomía será gradual y de largo aliento .
Proyectos en trámite (21):Representan el verdadero grueso del capital latente, con una inversión anunciada de 75.365 MUSD . El dinamismo de este tramo está directamente asociado a los planes de expansión en el Upstream de Vaca Muerta y a los megaproyectos de minería de cobre y litio .
La radiografía sectorial
La distribución de los fondos del RIGI confirma que el régimen funciona, fundamentalmente, como un imán para las industrias extractivas tradicionales . Los sectores de valor agregado e infraestructura quedan reducidos a una participación casi ornamental .
Minería (51%) y petróleo y gas (42%): Concentran el 93% de las iniciativas aprobadas y la totalidad de los proyectos en trámite . La flexibilización cambiaria y la estabilidad tributaria por 30 años han blindado la rentabilidad de estas actividades intensivas en capital .
Energía, siderurgia e infraestructura (7% combinado): La baja incidencia de estos rubros enciende alarmas en el sector privado nacional . El economista Emmanuel Álvarez Agis advierte que el RIGI genera una asimetría competitiva letal: otorga condiciones del “primer mundo” a las grandes corporaciones para que importen insumos clave libremente (como tubos terminados de China), mientras las Pymes locales quedan atrapadas bajo un esquema tributario y cambiario local ineficiente y trabado, perdiéndose la oportunidad de desarrollar cadenas de valor regionales .
Inversiones por provincia
El flujo de fondos redibuja el mapa del poder económico interno . La Patagonia y las provincias cordilleranas polarizan de forma absoluta la captación de inversiones .
El corte de los 15 proyectos ya aprobados muestra cómo se distribuyen los 13.970 MUSD obligatorios por jurisdicción :
Río Negro (4.938 MUSD – 35%): Es la provincia más beneficiada en esta etapa gracias a la infraestructura de evacuación energética . Destacan el Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS) con una inversión total de 2.720 MUSD y el megaproyecto de Licuefacción de Gas Natural (FLNG) operado por Southern Energy, que asciende a 6.878 MUSD totales .
San Juan (3.253 MUSD – 23%): Se consolida como el polo de la minería metalífera con el Proyecto Los Azules (2.672 MUSD totales), el de Carbonatos Profundos (520 MUSD) y las fases 8 y 9 de la mina de oro Veladero (380 MUSD) .
Salta (2.588 MUSD – 18%):Impulsada por el auge del litio, registra el Proyecto Rincón (2.744 MUSD totales) y el yacimiento Diablillos(289 MUSD) .
Mendoza (825 MUSD – 6%): Concentra sus fichas en el yacimiento minero PSJ Cobre Mendocino(613 MUSD totales) y la generación renovable con el Parque Solar El Quemado (212 MUSD) .
Buenos Aires (747 MUSD – 5%): Alberga el Proyecto Siderúrgico Argentino Sidersa (286 MUSD totales), el Parque Eólico Olavarría (276 MUSD) y un tramo de la ampliación del Gasoducto Perito Moreno (GPM) (220 MUSD) .
Catamarca (661 MUSD – 5%): Registra tres proyectos de minería de litio: Hombre Muerto Oeste (HMW) por 217 MUSD totales, Expansión Fase 1B por 251 MUSD y una porción de Diablillos por 193 MUSD .
Neuquén (476 MUSD – 3%): Computa la cabecera del oleoducto VMOS (480 MUSD totales) y un nodo del Gasoducto GPM (110 MUSD) .
Santa Fe (277 MUSD): Anota el único proyecto puro de infraestructura portuaria con la Terminal Multipropósito Timbúes (277 MUSD totales) .
La Pampa (205 MUSD): Registra el paso y compresión del tramo pampeano del Gasoducto GPM (220 MUSD totales) .
El Bloque en Trámite: El “Efecto YPF” y los Proyectos Espejo
Los 21 expedientes en lista de espera acumulan 75.365 MUSD e invierten el peso de las provincias, colocando a la Cuenca Neuquina a la vanguardia de las proyecciones :
Neuquén (31.372 MUSD – 41,6% del total en trámite): El rol de la petrolera estatal YPF actúa aquí como el pivot absoluto del sistema . Su megaproyecto “LLL OIL”contempla una inversión anunciada de 25.000 MUSD, una cifra que duplica por sí sola el capital de todos los proyectos ya aprobados de la Argentina . A esto se suman desarrollos clave como Los Toldos II Este (Tecpetrol, 2.770 MUSD) y la Planta de Tratamiento Los Toldos (1.006 MUSD) .
San Juan (21.500 MUSD – 28,5%): Dos colosos mineros de cobre controlados por Glencore y Vicuña Argentina lideran la espera: el Proyecto Vicuña (12.000 MUSD) y el Proyecto Pachón (9.500 MUSD) .
Salta (8.156 MUSD – 10,8%): Destacan los proyectos de cobre y litio Taca Taca (3.600 MUSD), Pozuelos-Pastos Grandes (3.000 MUSD) y las iniciativas de la firma Posco (Sal de Oro I y II).
Río Negro (7.850 MUSD – 10,4%): Suma el segundo buque de licuefacción FLNG MKII (6.878 MUSD) y el Gasoducto dedicado para licuefacción compartidos con Neuquén (1.300 MUSD).
Catamarca (4.861 MUSD – 6,4%): Aguarda la megaobra de cobre Minera Agua Rica (3.800 MUSD) y expansiones de litio como Sal de Vida (638 MUSD) .
Luces y sombras del RIGI
El examen pormenorizado del RIGI expone desafíos jurídicos, distributivos y fiscales que la consultora Paspartú y especialistas sectoriales catalogan de “críticos” :
El Riesgo de “Pagar por lo que ya iba a ocurrir”: La inclusión del upstream en Vaca Muerta genera un severo riesgo fiscal . Se otorgan exenciones impositivas extremas a proyectos en áreas que ya eran altamente dinámicas, rentables y orientadas a la exportación antes de la vigencia del régimen . La falta de un tope por Vehículo de Proyecto Único (VPU) ante futuras ampliaciones imita los errores de la vieja Resolución MINEM 46/17, dejando las compuertas fiscales abiertas a la discrecionalidad oficial .
El “Agujero de Gusano” Normativo: Fijar una estabilidad regulatoria inmutable por 30 años funciona como un puente temporal que pretende blindar a las corporaciones del devenir democrático local . La pregunta de fondo es constitucional: ¿Puede una composición del Congreso congelar las potestades tributarias y soberanas de los legisladores de las próximas tres décadas?
El Súper RIGI sin I+D: El relanzamiento del esquema para “Nuevas Industrias” (hidrógeno verde, reactores SMR, baterías de litio, aeroespacial) bajo el formato de ultra-privilegio (tasa del 15% de Impuesto a las Ganancias y arancel cero a la importación) adolece de un defecto central: no exige contraprestaciones de transferencia tecnológica ni desarrollo de proveedores industriales locales . Sin estas cláusulas, el peligro de transformar estas fronteras productivas en meros talleres de ensamblaje de tecnología extranjera es estructuralmente alto .
¿Inversión genuina o enclave extractivo?
El RIGI avanza a paso firme hacia un incremento nominal de los niveles de Inversión Extranjera Directa (IED) . Sin embargo, al desvincular los beneficios fiscales de la obligación de traccionar al entramado pyme y al empleo masivo, el diseño actual arriesga consolidar una economía de enclave .
Al igual que en experiencias históricas deficitarias en términos de articulación local, Argentina corre el riesgo de convertirse en un territorio donde los recursos estratégicos se extraen a velocidad récord, pero sin dejar capacidades tecnológicas instaladas, eslabonamientos industriales duraderos ni las divisas necesarias en las arcas del Banco Central para apalancar al resto de la sociedad .
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