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  • Tortas fritas: la receta más fácil y rápida, para hacer en casa con pocos ingredientes

    Tortas fritas: la receta más fácil y rápida, para hacer en casa con pocos ingredientes

    Cualquier excusa es válida para comer tortas fritas. Si bien suelen ser populares los días de lluvia, cualquier estación es ideal para unas buenas tortas fritas. Algunos eligen ponerle azúcar, otros acompañarlas con alguna salsa de tomate, pero lo cierto es que es una receta infalible para cualquier momento.

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    Lo mejor es que requiere de pocos ingredientes y se convierte en una receta muy económica. Si bien la versión tradicional indica que se preparan con grasa, también se puede utilizar aceite común para simplificar el proceso de preparación. La clave: que queden crujientes por fuera.

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    Qué necesito para hacer tortas fritas

    Los ingredientes son super básicos y probablemente los tengas en este momento cuando estés leyendo la nota. Anotá:

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    • 500 gramos de harina 000
    • Media taza de agua tibia
    • Azúcar común
    • Sal
    • 50 gramos de manteca
    • Aceite de girasol

    Cómo las preparo

    1. En un recipiente redondo colocar la harina, la manteca (blanca, no fría), el agua, la sal y mezclar todo lentamente.
    2. Una vez lista la preparación, amasarla hasta que tenga algunos circulitos de aire en la superficie. Se recomienda dejar la masa reposar una hora.
    3. Recortar bolitas y aplanarlas con la palma de la mano o una cuchara. Pinchar las bolitas con un tenedor.
    4. En una cacerola o sartén que tenga profundidad colocar aceite (también puede ser con grasa) y llevarlo al fuego. Tené en cuenta que tenés que colocar las tortas cuando el aceite esté bien caliente, no antes.
    5. Retirar y dejar reposar en un papel absorbente o servilletas. Podés espolvorear con azúcar.
  • Ni té ni exprimidos: cuál es la bebida del verano más refrescante para acompañar una tarta dulce

    Ni té ni exprimidos: cuál es la bebida del verano más refrescante para acompañar una tarta dulce

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    Las tardes de verano son extensas y calurosas y, las altas temperaturas invitan a pensar en opciones refrescantes para acompañar las tortas que siempre forman parte de las meriendas en las jornadas de pileta

    El maridaje perfecto para una porción de algo dulce


    Nadar abre el apetito y lo dulce siempre es tentador para saciar el hambre y alimentar el alma.

    Y si bien el vino es una bebida que se consume para acompañar las variantes de platos argentinos, también están aquellos que van muy bien con los postres. Además, son refrescantes. 

    El vino blanco bien frío puede ser una excelente opción para acompañar una torta en la merienda, especialmente en verano. Su acidez y frescura pueden equilibrar el dulzor de los postres y aportar un toque sofisticado a la combinación.

    El Chardonnay joven está pensado para carnes magras como el pescado, frutos de mar, pero, también para postres frutales como ensaladas de fruta, crumble de manzana, cheesecake o un lemon pie.

    Otras sugerencias de maridaje son


    • Torta de frutas (como lemon pie o cheesecake de maracuyá): combina muy bien con un Sauvignon Blanc o un espumante.
    • Torta de chocolate: un Chardonnay con paso por barrica puede aportar notas cremosas que armonicen con el cacao.
    • Torta de almendras o nueces: un Riesling o un Torrontés pueden resaltar los sabores de los frutos secos.

    Ahora, si se busca combinar con algo más clásico, un vino blanco con soda o en formato spritz puede ser una opción refrescante y equilibrada para la merienda veraniega.


  • Receta de guacamole para hacer en casa

    Receta de guacamole para hacer en casa

    El guacamole es una de las salsas más populares y versátiles de la gastronomía mexicana, pero su fama ha traspasado fronteras y hoy es un acompañamiento infaltable en mesas de todo el mundo. Su preparación es sencilla, pero su sabor es tan intenso y fresco que se ha convertido en un clásico para reuniones, picadas o incluso como complemento de platos principales. En esta nota, te contamos cómo preparar un guacamole auténtico y te damos algunos consejos para personalizarlo a tu gusto.

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    Los orígenes del guacamole

    El guacamole tiene sus raíces en la cultura azteca, donde el aguacate (o palta, como se lo conoce en Argentina) era considerado un fruto sagrado. Su nombre proviene del náhuatl *ahuacamolli*, que significa «salsa de aguacate». Con la llegada de los españoles a América, este platillo se popularizó y evolucionó, incorporando nuevos ingredientes como la cebolla, el limón y el cilantro. Hoy, es un símbolo de la cocina mexicana y un favorito en la gastronomía internacional.

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    Ingredientes para receta de guacamole clásico

    Para preparar un guacamole tradicional, necesitarás los siguientes ingredientes (para 4 porciones):

    – 2 paltas maduras.

    – 1 tomate mediano.

    – 1/2 cebolla morada.

    – 1 diente de ajo.

    – 1 limón (o lima, si prefieres).

    – Un puñado de cilantro fresco.

    – Sal y pimienta al gusto.

    – Opcional: 1 chile fresco (jalapeño o serrano) para un toque picante.

    Desarrollo

    • Cortar y pelar las paltas: Lava bien las paltas, córtalas por la mitad y retira el hueso (carozo). Con una cuchara, extrae la pulpa y colócala en un bowl.
    • Triturar la pulpa: Con un tenedor, aplasta la pulpa hasta obtener una textura cremosa, pero con algunos trozos pequeños para darle consistencia.
    • Picar los vegetales: Corta el tomate en cubos pequeños, pica finamente la cebolla y el ajo, y corta el cilantro. Si decides agregar chile, pícalo bien fino para que se distribuya uniformemente.
    • Mezclar los ingredientes: Incorpora los vegetales picados al bowl con la pulpa de la palta. Exprime el jugo de limón sobre la mezcla para darle frescura y evitar que la palta se oxide.
    • Condimentar: Agrega sal y pimienta al gusto. Mezcla todo con cuidado para no deshacer los trozos de palta.
    • Probar y ajustar: Prueba el guacamole y ajusta los condimentos si es necesario. Si prefieres un sabor más intenso, agrega más limón o cilantro.

    Consejos para un guacamole perfecto

    Elección de la palta: Asegúrate de que esté en su punto justo de madurez. Debe ceder ligeramente al presionarlo, pero no estar demasiado blando.

    Evitar que se oxide: El limón no solo aporta sabor, sino que también ayuda a que la palta no se ponga oscura. Si no vas a consumir el guacamole de inmediato, cubre la superficie con papel film directamente sobre la mezcla.

    Personalización: El guacamole es muy versátil. Puedes agregarle maíz desgranado, trozos de mango o incluso queso fresco para darle un toque diferente.

    ¿Cómo servir el guacamole?

    El guacamole es ideal como acompañamiento de nachos, tacos, burritos o incluso como aderezo para ensaladas. También puede ser un excelente dip para picadas, acompañado de bastones de zanahoria, apio o pan pita. En Argentina, es común servirlo en reuniones informales o como parte de una picada gourmet, combinado con quesos, embutidos y otras salsas.

    Una receta que une culturas

    El guacamole es más que una simple salsa; es un ejemplo de cómo la comida puede unir culturas y tradiciones. Su preparación es una invitación a experimentar con sabores frescos y a compartir momentos alrededor de la mesa. Además, es una opción saludable, ya que la palta es rica en grasas buenas, vitaminas y minerales.

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  • ¿Desayunamos sin harinas?: tres opciones fáciles, rápidas y saludables para arrancar con energía

    ¿Desayunamos sin harinas?: tres opciones fáciles, rápidas y saludables para arrancar con energía

    Comenzar la mañana con un desayuno equilibrado puede marcar la diferencia en el rendimiento y bienestar diario. En un contexto donde las harinas refinadas dominan muchas mesas, cada vez más personas buscan alternativas más saludables y naturales. Ya sea por razones de salud, como la intolerancia al gluten, o por el deseo de mejorar la alimentación, existen numerosas opciones que permiten arrancar el día con energía sin necesidad de recurrir a harinas procesadas.


    Tres recetas saludables y sin harinas


    1. Porridge de trigo sarraceno: cremoso y saciante

    El trigo sarraceno, a pesar de su nombre, no es un cereal sino un pseudocereal libre de gluten, con un alto contenido de proteínas y fibra. Su textura cremosa lo convierte en una excelente opción para un desayuno nutritivo y personalizable con frutas y frutos secos.

    Ingredientes:

    • ½ taza de trigo sarraceno en grano
    • 1 taza de leche vegetal o agua
    • 1 cucharadita de canela en polvo
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 1 cucharada de miel o sirope de arce
    • ½ manzana rallada (opcional)
    • 1 cucharada de semillas de chía o linaza (opcional)
    • Frutas frescas y frutos secos para decorar

    Preparación:

    1. Enjuagar el trigo sarraceno y, si es posible, dejarlo en remojo durante la noche para facilitar la digestión.
    2. Cocinar a fuego medio con la leche vegetal hasta que hierva.
    3. Reducir el fuego y agregar la canela, vainilla y manzana rallada. Cocinar por 10-12 minutos, removiendo ocasionalmente.
    4. Endulzar al gusto y servir con frutas y frutos secos.

    2. Pudding de chía: ligero y lleno de nutrientes

    Las semillas de chía son conocidas por su riqueza en fibra y ácidos grasos omega-3. Al mezclarse con líquido, adquieren una textura similar a un pudín, ideal para un desayuno rápido y refrescante.

    Ingredientes:

    • 3 cucharadas de semillas de chía
    • 1 taza de leche vegetal (almendra, coco, avena sin gluten)
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 1 cucharada de miel o sirope de arce
    • ½ taza de frutas frescas (arándanos, frutillas, plátano)
    • 1 cucharada de frutos secos o coco rallado

    Preparación:

    1. Mezclar las semillas de chía con la leche vegetal, vainilla y endulzante en un frasco o bol.
    2. Refrigerar por un mínimo de 4 horas o toda la noche.
    3. Servir con frutas frescas y frutos secos.

    3. Pancakes sin harina: esponjosos y naturales

    Los clásicos panqueques pueden reinventarse sin necesidad de harinas. Con una base de banana y huevos, esta receta es sencilla y deliciosa.

    Ingredientes:

    • 1 banana madura
    • 2 huevos
    • ½ cucharadita de canela en polvo
    • ½ cucharadita de polvo de hornear (opcional)
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 1 cucharada de mantequilla o aceite de coco para cocinar

    Preparación:

    1. Triturar la banana en un bol hasta obtener un puré sin grumos.
    2. Agregar los huevos, la vainilla, la canela y el polvo de hornear. Mezclar bien.
    3. Cocinar en una sartén caliente con mantequilla o aceite de coco, vertiendo pequeñas porciones de la mezcla.
    4. Dorar por ambos lados y servir con frutas frescas y miel.

    Beneficios de reducir las harinas refinadas


    El consumo excesivo de harinas procesadas puede estar vinculado a diversos problemas de salud, como alteraciones en los niveles de glucosa y aumento del riesgo de enfermedades metabólicas. Reducirlas o reemplazarlas por opciones más naturales puede favorecer la regulación de la presión arterial, la reducción de triglicéridos y el control del peso corporal.

    Entre las mejores alternativas se encuentran la harina de almendras, con un alto contenido de proteínas y grasas saludables; la harina de coco, baja en carbohidratos y rica en fibra; y la harina de garbanzo, una excelente fuente de proteínas vegetales.

    Si bien eliminar completamente las harinas no es necesario para todas las personas, optar por opciones más naturales y equilibradas puede mejorar la calidad de la alimentación sin resignar sabor ni nutrientes.


  • El truco para preparar 20 pizzetas con sólo medio kilo de harina

    El truco para preparar 20 pizzetas con sólo medio kilo de harina

    Sin lugar a dudas la pizza es una de las comidas favoritas de los argentinos, sobre todo por la reversión de la típica comida italiana. Es por eso que la versión pizzetas también es muy popular y adorada por los más pequeños por su tamaño. Es por eso que se reveló el mejor truco para preparar de forma veloz 20 de éstas con sólo medio kilo de harina.

    Es que en caso de estar apurado o tener pocos elementos en el hogar, se expuso que sólo con 500 gramos de harina y otros elementos que se encuentran en cualquier casa se podrá armar un cena exquisita. Es que son pocos los ingredientes que se necesitan para hacer estas pizzetas.

      Para comenzar, se necesitará la cantidad mencionada de harina y habrá que combinar ésto con: una cucharadita de azúcar, 25 gramos de levadura, 300 ml en total de agua tibia y 10 gramos de sal. Con sólo esto se podrá llevar a cabo la masa para comenzar con esta comida en pocos pasos.

      Sumado a esto, en el hogar deberá haber tomate en cualquiera de sus formas: natural, en lata o salsa-, ya que con cualquiera de estos se puede formar la salsa, ya que sólo habrá que agregarle tres cucharaditas de aceite y dos dientes de ajo. Por último con 250 gramos de queso, de cualquier tipo, bastará. El resto es a gusto personal y dependiendo de lo que haya en el hogar. 

      Es por eso que habrá que comenzar con la masa volcando en un recipiente la harina y espolvoreando la sal en el borde, procurando que no se junte con la levadura, la que deberá ir en el centro, dentro de un hueco previamente formado. Allí se deberá agregar la azúcar y un poco de agua tibia para que fermente la levadura. 

      Pasado un tiempo llegará el momento del amasado, por lo que poco a poco habrá que ir agregando el agua con el objetivo de formar una masa. cuando quede medianamente unido habrá que pasar a la mesada para amasar durante unos 5 minutos, hasta conseguir una masa homogénea, la cual deberá descansar durante unos 40 minutos. 

      Hecho esto, habrá que sacarle el aire a la masa con un breve amasado sutil para luego dividir ésta en unos 15 o 20 bollos, los cuales habrá que aplastar con un palo de amasar para dejarlos con un grosor de 1 cm aproximadamente. 

      @ceci.recetas

      Las pizzetas que salvaron el cumple de mi hija. ?? Fáciles, rápidas y perfectas para hacer en cantidad o congelar?? Podés tener siempre a mano, hasta 6 meses pueden estar congeladas ! Ingredientes: (Para 21 pizzetas) •500g de harina 000 •25gr de levadura fresca •1 cda de azúcar •300ml de agua tibia •2 cdas de aceite •1 cda de sal Para la salsa usé: •3 dientes ajo •1 lata de tomates perita Para arriba usé: •Muzzarella •Orégano Te animás a hacerlas así para tu próximo festejo o las congelarías para tener siempre listas? Te leo en los comentarios!! #pizza #recetas #recetasfaciles #recetascaserasfaciles

      ? sonido original – Ceci ?????

      Con este paso concretado quedará pintarlas con la salsa y mandarlas al horno hasta que se doren. Para cerrar, en caso de querer comerlas en el momento se le deberá agregar el queso hasta que se derrita, sino se pueden congelar para salir del apuro en cualquier circunstancia y disfrutando de una pizzetas exquisitas. 

    • El gazpacho: una receta ancestral y fresca como abreboca del verano

      El gazpacho: una receta ancestral y fresca como abreboca del verano

      Cuando pensamos en verano, el gazpacho es una de esas preparaciones que invocan imágenes de días soleados y comidas ligeras. Este plato de origen español, tan popular en la región de Andalucía, es mucho más que una simple sopa fría: es un testimonio vivo de la evolución culinaria y la influencia de distintas culturas en la gastronomía de la península ibérica. En esta nota, exploramos el origen del gazpacho, su evolución a lo largo del tiempo y compartimos una receta clásica que podés preparar en casa.

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      El origen del gazpacho: humildad y adaptación cultural

      El gazpacho tiene sus raíces en los campos andaluces, donde los campesinos necesitaban un plato sencillo, nutritivo y refrescante para soportar las altas temperaturas. Aunque hoy lo asociamos principalmente con el tomate, en sus versiones originales no incluía este ingrediente, ya que el tomate llegó a Europa tras el descubrimiento de América en el siglo XVI.

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      La versión primitiva del gazpacho consistía en una mezcla de pan duro, agua, aceite de oliva, vinagre y sal. Era una preparación humilde que aprovechaba los recursos disponibles y saciaba el hambre de los jornaleros. Este «gazpacho blanco» evolucionó con el tiempo y se enriqueció con ingredientes locales, como las almendras, en algunas regiones.

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      La llegada del tomate marcó un antes y un después en la historia del gazpacho. Este fruto americano, inicialmente considerado ornamental, se incorporó progresivamente a la dieta mediterránea, transformando la receta en el «gazpacho rojo» que conocemos hoy. Además del tomate, se sumaron otros ingredientes frescos como el pepino, el pimiento y el ajo, creando un plato lleno de colores y sabores vibrantes.

      El gazpacho en la actualidad

      Con el paso del tiempo, el gazpacho ha trascendido fronteras y se ha convertido en un ícono de la cocina española a nivel mundial. Su versatilidad permite adaptarlo a distintas preferencias, desde versiones tradicionales hasta propuestas gourmet que incluyen frutas como la sandía o las frutillas. En muchos restaurantes y hogares argentinos, este plato también se ha adoptado, especialmente durante los días más calurosos del verano.

      Más allá de su sabor refrescante, el gazpacho es una opción saludable y nutritiva. Rico en vitaminas, antioxidantes y fibra, este plato es ideal para quienes buscan llevar una dieta equilibrada sin renunciar al placer de una buena comida.

      Receta clásica de gazpacho

      A continuación, te compartimos una receta tradicional para preparar gazpacho en casa. Los ingredientes son accesibles y, lo más importante, podés adaptarla según tus gustos.

      Ingredientes

      • 1 kilo de tomates maduros
      • 1 pepino mediano
      • 1 pimiento rojo o verde
      • 1 diente de ajo (opcional, según tu tolerancia al ajo)
      • 2 rebanadas de pan blanco del día anterior
      • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
      • 2 cucharadas de vinagre de vino blanco
      • Sal a gusto
      • Agua fría (según la textura deseada)

      Desarrollo

      1. Lavá bien los tomates, el pepino y el pimiento. Pelá el pepino y cortalo en trozos grandes. Retirá las semillas y las venas del pimiento.
      2. Cortá los tomates en cuartos y colocalos en una licuadora o procesadora de alimentos junto con el pepino, el pimiento y el diente de ajo.
      3. Agregá las rebanadas de pan previamente remojadas en agua (y escurridas) para aportar cuerpo a la preparación.
      4. Procesá todo hasta obtener una mezcla homogénea. Luego, sumá el aceite de oliva, el vinagre y la sal. Procesá nuevamente para integrar.
      5. Si la mezcla está muy espesa, agregá agua fría poco a poco hasta lograr la textura deseada.
      6. Pasá el gazpacho por un colador fino para eliminar cualquier resto de piel o semillas. Esto también le dará una textura más suave.
      7. Enfriá en la heladera durante al menos 2 horas antes de servir. El gazpacho debe estar bien frío.

      Presentación

      Serví el gazpacho en tazones o vasos, decorado con un chorrito de aceite de oliva y, si querés, trocitos de pepino, tomate y pimiento como guarnición. También podés acompañarlo con crutones de pan.

      Curiosidades sobre el gazpacho

      • Plato de estrellas: El gazpacho no solo es popular en los hogares, sino que también ha sido reinterpretado por chefs de renombre mundial, quienes lo han llevado a la alta cocina con variaciones creativas.
      • El «salmorejo», su primo cercano: Aunque suelen confundirse, el salmorejo es una preparación diferente, más espesa y sin pepino, típica de Córdoba, en Andalucía.
      • Un legado mediterráneo: La inclusión de ingredientes como el aceite de oliva y el ajo subraya la influencia de la dieta mediterránea, considerada una de las más saludables del mundo.

      Consejos para un gazpacho perfecto

      • Usá ingredientes frescos y de calidad: Al ser una receta sin cocciones, el sabor depende directamente de la calidad de los productos.
      • Enfriá bien antes de servir: El gazpacho debe disfrutarse frío, ya que esto potencia sus sabores y lo hace aún más refrescante.
      • Experimentá con variaciones: Proba añadir frutas como melón o sandía para darle un toque dulce y diferente.

      Un plato con historia y futuro

      El gazpacho es mucho más que una receta: es un puente entre la tradición y la modernidad, entre lo local y lo global. Desde los campos andaluces hasta las mesas argentinas, este plato sigue conquistando paladares gracias a su frescura, simplicidad y versatilidad. En cada sorbo, nos conecta con sus orígenes humildes y nos invita a reinventarlo según nuestros gustos.

      Así que este verano, animate a preparar gazpacho en casa. Es una manera deliciosa de disfrutar de los sabores frescos de la temporada y de rendir homenaje a una de las joyas culinarias de la cocina mediterránea.

    • Panna Cotta, una receta sutil y deliciosa para hacer en casa

      Panna Cotta, una receta sutil y deliciosa para hacer en casa

      Historia y encanto de la panna cotta

      La panna cotta, que significa “nata cocida” en italiano, es uno de los postres más sencillos y elegantes de la gastronomía del norte de Italia. Su origen se remonta a la región de Piamonte, donde las familias campesinas aprovechaban los ingredientes disponibles: nata, leche y gelatina natural derivada de huesos de pescado. Aunque la receta original ha evolucionado, su esencia permanece intacta: un postre suave, cremoso y fácil de personalizar.

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      Si bien la panna cotta tradicional es blanca y lleva vainilla, hoy se encuentra en versiones aromatizadas con café, chocolate, frutas, especias y hasta licores. Además, su preparación no requiere un horno, lo que la convierte en una opción perfecta para el verano argentino.

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      Ingredientes receta para 4 porciones

      • 500 ml de crema de leche
      • 100 ml de leche entera
      • 80 g de azúcar
      • 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de extracto de vainilla
      • 7 g de gelatina sin sabor (aproximadamente 1 sobre)
      • 50 ml de agua fría (para hidratar la gelatina)

      Opcional: frutas frescas, coulis de frutos rojos, chocolate rallado o caramelo para decorar.

      Desarrollo

      1. Preparar la gelatina

        Colocá la gelatina sin sabor en un recipiente pequeño con el agua fría. Dejá reposar unos 5 minutos hasta que se forme una especie de gel. Este paso, conocido como hidratación, es clave para que la gelatina se disuelva correctamente más adelante.

      2. Calentar la mezcla base

        En una cacerola, verté la crema de leche, la leche y el azúcar. Si usás una vaina de vainilla, cortala longitudinalmente, raspá las semillas y agregalas junto con la vaina a la mezcla. Si optás por extracto, añadilo después de retirar del fuego. Calentá a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, hasta que el azúcar se disuelva. Evitá que hierva.

      3. Incorporar la gelatina

        Retirá la cacerola del fuego y quitá la vaina de vainilla, si la usaste. Añadí la gelatina hidratada y mezclá bien hasta que se disuelva por completo. Este paso debe hacerse con cuidado para evitar grumos.

      4. Verter y enfriar

        Distribuí la mezcla en moldes individuales o en una fuente grande, según prefieras. Para desmoldar fácilmente después, podés engrasar ligeramente los moldes con aceite neutro o rociarlos con spray antiadherente. Llevalos a la heladera durante al menos 4 horas o hasta que la panna cotta esté completamente firme.

      5. Servir y decorar

        Para desmoldar, pasá un cuchillo fino por el borde del molde y sumergilo brevemente en agua caliente. Volcá con cuidado sobre un plato. Decorá con frutas frescas, coulis, o simplemente disfrutala al natural.

      Variantes irresistibles

      • De chocolate: Añadí 100 g de chocolate negro a la mezcla caliente antes de incorporar la gelatina.
      • De café: Mezclá una cucharada de café instantáneo o un shot de espresso con la leche.
      • Vegana: Sustituí la crema y la leche por leches vegetales (coco o almendra) y usá agar-agar en lugar de gelatina.

      Consejos de presentación

      La panna cotta brilla en su simplicidad, pero pequeños detalles pueden hacerla aún más especial. Probá servirla en copas de cristal inclinadas (colocándolas en ángulo al enfriar) para un efecto visual atractivo. También podés jugar con texturas combinándola con crocantes de almendra o pistacho.

      Un postre para todas las estaciones

      Ya sea para cerrar una comida festiva o como un mimo en un día común, la panna cotta es un postre que nunca pasa de moda. Su equilibrio entre dulzura y frescura la hace ideal para los días calurosos, mientras que su textura reconfortante también se disfruta en invierno.

      Animate a prepararla y sumá un toque italiano a tu mesa. ¿La mejor parte? No necesitás ser un chef profesional para lograr un resultado de restaurante. Solo un poco de paciencia y los ingredientes correctos harán magia en tu cocina.

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    • El secreto de las famosas Crumbl Cookies: una receta que enamora a todos

      El secreto de las famosas Crumbl Cookies: una receta que enamora a todos

      Las Crumbl Cookies se han convertido en un fenómeno mundial. Estas galletas, famosas por su gran tamaño, textura suave y centro cremoso, son una verdadera delicia. Originarias de Estados Unidos, su popularidad ha cruzado fronteras gracias a las redes sociales y los foodies que no pueden dejar de hablar de ellas. Hoy te contamos cómo recrearlas en tu cocina con ingredientes que podés encontrar fácilmente en Argentina.

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      Los ingredientes clave para unas galletas perfectas

      Antes de empezar, es importante tener en cuenta que la clave de estas galletas está en usar ingredientes de calidad. Para esta receta necesitarás:

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      • 200 g de manteca (a temperatura ambiente).
      • 150 g de azúcar blanca.
      • 100 g de azúcar mascabo.
      • 2 huevos.
      • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
      • 300 g de harina 0000.
      • 1/2 cucharadita de polvo para hornear.
      • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio.
      • 1 pizca de sal.
      • 200 g de chocolate semi-amargo (podés usar chips o trozos).

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      Paso a paso para preparar las Crumbl Cookies

      1. Precalentá el horno. Encendé el horno a 180 °C y prepará una bandeja con papel manteca o una plancha siliconada.
      2. Batí la manteca con los azúcares. En un bowl grande, mezclá la manteca con el azúcar blanca y el azúcar mascabo. Usá una batidora eléctrica para lograr una textura cremosa y uniforme.
      3. Incorporá los huevos y la vainilla. Agregá los huevos de a uno, batiendo bien después de cada incorporación. Sumá la esencia de vainilla y mezclá nuevamente.
      4. Integramos los ingredientes secos. En otro bowl, tamizá la harina, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. Luego, agregá estos ingredientes secos a la mezcla de manteca y azúcares. Hacelo en partes para evitar grumos y mezclá con movimientos envolventes.
      5. Sumá el chocolate. Incorporá los trozos de chocolate o chips, asegurándote de que queden bien distribuidos por toda la masa.
      6. Formá las galletas. Usá una cuchara para helado o tus manos para armar bolas de masa de unos 60 gramos cada una. Colocalas en la bandeja, dejando espacio entre ellas porque se expanden durante la cocción.
      7. Horneá. Llevá las galletas al horno por unos 12-14 minutos. El secreto está en sacarlas cuando los bordes estén ligeramente dorados pero el centro siga blando.
      8. Dejalas enfriar. Retirá la bandeja del horno y dejá enfriar las galletas durante 10 minutos antes de pasarlas a una rejilla.

      Tips para un resultado espectacular

      • No sobremezcles la masa. Esto podría hacer que las galletas queden demasiado densas.
      • Usá chocolate de calidad. El sabor del chocolate es uno de los protagonistas, así que elegí una buena marca.
      • Probá con rellenos. Si querés llevarlas a otro nivel, podés rellenar las galletas con dulce de leche, Nutella o crema de maní antes de hornearlas.

      Variaciones para personalizar tus Crumbl Cookies

      Aunque las clásicas con chips de chocolate son un éxito, podés experimentar con otros sabores:

      • Galletas de limón. Agregá ralladura de limón y sustituí el chocolate por glaseado de limón.
      • Cookies de avena y pasas. Sumá 50 g de avena instantánea y pasas de uva.
      • Chocolate blanco y arándanos. Cambiá el chocolate semi-amargo por blanco y agregá arándanos secos.

      El toque argentino

      Para darle un giro local, podés espolvorear las galletas con un poco de dulce de leche en el centro una vez horneadas. También quedan increíbles con nueces picadas o almendras que podés encontrar en las dietéticas de barrio.

      Disfrutá el placer de hacerlas en casa

      Hacer Crumbl Cookies en casa es una experiencia deliciosa y divertida. No solo vas a sorprender a tu familia y amigos con estas galletas espectaculares, sino que también vas a disfrutar del aroma inconfundible que llenará tu cocina. Animate a prepararlas y compartí el resultado en tus redes sociales. ¡Seguro serán un éxito!

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    • Hidratación en días de calor: la receta de una bebida isotónica casera de una nutricionista

      Hidratación en días de calor: la receta de una bebida isotónica casera de una nutricionista

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      El verano trae consigo altas temperaturas y cambios en nuestros hábitos alimenticios. En «Vos en Verano» (lunes a viernes de 7 a 9 por RÍO NEGRO RADIO), Daniela Parra dialogó con la licenciada en nutrición María Sol Contreras Martínez, especialista en nutrición deportiva y cambio de hábitos, quien compartió información clave sobre hidratación, consumo de frutas y estrategias para mantener una alimentación equilibrada durante esta época.


      El mito de que el agua no hidrata


      En los últimos días, algunos videos virales en redes sociales han cuestionado la eficacia del agua como hidratante. Sol fue categórica: “El agua hidrata, no hay duda de eso. Es fundamental para el cuerpo”. Explicó que el agua es suficiente para el día a día, pero en situaciones de actividad física prolongada o temperaturas extremas, pueden ser útiles las bebidas isotónicas.

      “Estas bebidas contienen electrolitos como sodio, magnesio, calcio y carbohidratos, ideales para ejercicios de más de 90 minutos o entrenamientos en temperaturas superiores a los 35 grados”, detalló. Además, destacó que es posible preparar una versión casera de estas bebidas.

      Escuchá a Sol Contreras en RÍO NEGRO RADIO:


      Receta casera para una bebida isotónica


      Ingredientes:

      • 300 ml de agua
      • 200 ml de jugo de naranja, limón o pomelo
      • 30 gramos de azúcar
      • 1 cucharada de miel
      • Una pizca de sal

      Preparación: Mezclar todos los ingredientes hasta que queden homogéneos. “Es una alternativa natural y económica que se puede conservar en la heladera por uno o dos días”, explicó la nutricionista.


      Consumo de frutas y verduras: la clave para una alimentación equilibrada


      Fotos gentileza.

      Contreras también enfatizó la importancia de consumir frutas y verduras en esta temporada. “La Organización Mundial de la Salud recomienda 400 gramos diarios de frutas, lo que equivale a cinco porciones”, afirmó. Estas porciones ayudan a cubrir el requerimiento de fibra, previniendo enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes e hipertensión.

      Para quienes disfrutan de un día de playa o río, recomendó opciones como choclos hervidos, frutas frescas o licuados naturales. “La clave está en planificar y evitar saltear comidas para reducir el picoteo desordenado”, sostuvo.


      Cambios de hábitos: un enfoque positivo


      Sobre la tendencia a adoptar dietas estrictas, Sol invitó a reflexionar: “El cambio de hábitos no debe verse como un castigo, sino como un acto de amor propio. Comer bien es una forma de cuidarnos y prevenir enfermedades a futuro”.


      Consumo moderado de bebidas alcohólicas


      El verano también suele estar asociado al consumo de alcohol, especialmente en horas de la tarde. “Es importante alternar estas bebidas con agua o limonadas naturales y reducir su frecuencia”, recomendó. Además, destacó que las limonadas caseras pueden ser una alternativa refrescante si se preparan con edulcorantes naturales o sin azúcares añadidos.


      La importancia de la hidratación constante


      Para cerrar, la especialista insistió en la necesidad de mantenernos hidratados a lo largo del día: “Nuestro cuerpo necesita agua para funcionar correctamente. Escuchemos sus señales y adaptemos nuestra alimentación a las necesidades de esta temporada”.


    • Receta de pollo frito estilo coreano: un bocado crujiente que conquistó el mundo

      Receta de pollo frito estilo coreano: un bocado crujiente que conquistó el mundo

      La gastronomía coreana lleva varios años ganando adeptos en todo el mundo, y entre sus platos más icónicos destaca el pollo frito estilo coreano, conocido como yangnyeom chicken. Este manjar no solo se caracteriza por su textura ultracrujiente, sino también por la combinación de sabores dulces, picantes y salados que lo convierte en un éxito en cualquier mesa. En esta nota, exploraremos el origen de esta preparación, su impacto en la cultura gastronómica y, por supuesto, compartiremos una receta que podés hacer en casa.

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      Un poco de historia: del mercado local al éxito global

      El pollo frito tiene una historia ligada a la cocina norteamericana, pero en Corea del Sur encontró una nueva expresión. En la década de 1960, tras la guerra de Corea, el pollo comenzó a ser más accesible gracias a los avances en la industria avícola. Durante este período, la influencia de la comida rápida estadounidense inspiró la adaptación local del pollo frito, pero con un toque distintivo: la doble fritura, que le otorga una crocancia incomparable, y el uso de salsas especiadas que reflejan los sabores típicos de la región.

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      Hoy en día, cadenas coreanas como Bonchon y KyoChon han llevado este plato a mercados internacionales, generando una fiebre por el pollo frito estilo coreano. Ya sea como aperitivo, comida principal o parte de una picada, este plato es un ejemplo perfecto de cómo la globalización ha potenciado la gastronomía.

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      La clave está en la técnica

      Lo que diferencia al pollo frito coreano de otras versiones es su meticuloso proceso de preparación. Primero, se utiliza un rebozado ligero que permite que la carne quede jugosa por dentro mientras desarrolla una corteza crujiente por fuera. Luego, el secreto: la doble fritura. Este paso elimina el exceso de grasa y garantiza una textura que permanece crujiente incluso después de ser bañada en salsa.

      Además, la salsa que lo acompaña suele ser una combinación de pasta de chile (gochujang), miel, salsa de soja y ajo, logrando un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo picante.

      Receta de pollo frito estilo coreano

      Ingredientes (para 4 personas):

      Para el pollo:

      • 1 kg de alitas o muslos de pollo
      • 1 taza de harina de trigo
      • 1 taza de fécula de maíz
      • 1 cucharadita de sal
      • 1 cucharadita de pimienta negra
      • Aceite vegetal para freír

      Para la salsa:

      • 2 dientes de ajo picados
      • 2 cucharadas de gochujang (pasta de chile coreano)
      • 2 cucharadas de salsa de soja
      • 2 cucharadas de miel
      • 1 cucharada de azúcar
      • 1 cucharada de vinagre de arroz
      • 1 cucharada de aceite de sésamo

      Para decorar:

      • Semillas de sésamo
      • Cebolla verde picada

      Desarrollo

      1. Preparar el pollo: Lavá las piezas de pollo y secálas con papel de cocina. En un bowl, mezclá la harina, la fécula, la sal y la pimienta. Rebozá el pollo asegurándote de que quede bien cubierto.

      2. Freír el pollo: Calentá abundante aceite en una sartén profunda o en una freidora. Freí las piezas de pollo a temperatura media durante unos 7-8 minutos. Retiralas y dejalas reposar en papel absorbente. Luego, subí la temperatura del aceite y freí por segunda vez durante 3-4 minutos hasta que estén doradas y crujientes.

      3. Preparar la salsa: En una sartén a fuego medio, calentá el aceite de sésamo y salteá el ajo. Agregá el gochujang, la salsa de soja, la miel, el azúcar y el vinagre de arroz. Revolvé hasta que la salsa espese ligeramente.

      4. Mezclar y servir: Colocá el pollo frito en un bowl grande y verté la salsa por encima. Mezclá hasta que todas las piezas estén bien cubiertas. Decorá con semillas de sésamo y cebolla verde.

      5. A disfrutar: Serví el pollo caliente, acompañado de arroz blanco o una ensalada fresca. También podés ofrecerlo como parte de una picada con amigos.

      El impacto cultural del pollo frito coreano

      En Corea, este plato no es solo una comida rápida; es una experiencia social. Tradicionalmente, se acompaña con cerveza en un maridaje conocido como chimaek (chi de «chicken» y maekju, cerveza). Este combo se ha popularizado al punto de ser casi un ritual para reuniones y encuentros.

      En Argentina, el auge de la comida coreana ha llevado a que el pollo frito estilo coreano se gane un lugar en menúes de restaurantes y en las cocinas hogareñas. Su versatilidad y el equilibrio de sabores lo convierten en un plato que encanta tanto a quienes buscan nuevas experiencias gastronómicas como a los amantes de la comida reconfortante.

      Una tendencia que llegó para quedarse

      El pollo frito estilo coreano representa mucho más que una moda culinaria. Es una muestra de cómo la cocina tradicional puede reinventarse y conquistar paladares en todo el mundo. Animarse a prepararlo en casa es una manera de disfrutar de una tendencia global con un toque personal. ¡Probalo y descubrí por qué este plato se ha convertido en un éxito irresistible!

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