El Concejo Deliberante (HCD) de la ciudad de Neuquén aprobó por mayoría la prohibición del lavado de vidrios de vehículos en las esquinas con o sin semáforos, tal como ya sucede en otras localidades de la región y el país. En el tratamiento, se informó que del censo realizado a quienes lavan parabrisas en la vía pública “el 70% de las personas censadas no son oriundas de Neuquén por lo que se trabajará en la revinculación con sus lugares de origen. Referido al 30% restante que sí pertenece a la ciudad, se llevarán adelante capacitaciones con la intención de permitirles reinsertarse laboralmente”.
El proyecto, enviado por el Ejecutivo municipal, señaló que ese servicio en las calles “genera accidentes por entorpecimiento del tránsito, demoras en la circulación y en algunos casos hostigamiento y acoso por parte de las personas que desarrollan esta actividad”.
Una vez que se promulgue la ordenanza, será tarea de inspectores municipales apoyados por efectivos de la policía neuquina la vigilancia de quienes limpien vidrios de vehículos en calles con o sin semáforos. Además, serán los juzgados de faltas quienes estipulen si quien realiza la actividad cumple con el pago de una multa o se reemplaza el castigo por tareas comunitarias o programas de formación laboral.
Las multas económicas no sólo alcanzarán a “limpiavidrios” sino también a los conductores que permitan ese servicio callejero: las sanciones pueden alcanzar los $262.800 para los automovilistas.
Votaron a favor de la norma la presidenta del Concejo Deliberante, Claudia Argumero y los concejales Atilio Sguazzini Mazuel, María Victoria Fernández, Mariana Cofré, Santiago Galíndez (Movimiento Popular Neuquino), José Luis Artaza, Joaquín Eguía, Cintia Meriño (Fuerza Libertaria), Denisse Stillger (PRO), Ana Karina Rojo (Pluralistas), Laura Pérez (Comunidad Neuquinizate), Sergio Marino (Juntos Por la Vida) y Romina Miranda (Confluencia Neuquina).
Por su parte, en contra lo hicieron Valeria Todero (Coalición Cívica – ARI), Federico Sánchez (FIT Unidad), Julieta Katcoff (PTS – FIT Unidad) y Daniel Figueroa (Unión Por la Patria – NQN), mientras que el concejal por La Libertad Avanza, Nicolás Montero, se abstuvo.
El Concejo Deliberante de Neuquén sancionó con trece votos a favor la prohibición del trabajo de los limpiavidrios en los semáforos de la capital provincial. La normativa establece que la Municipalidad, bajo el auxilio de inspectores y la policía, procederá al retiro de las personas y al secuestro de sus herramientas de trabajo. Esta medida surgió tras un debate de dos horas en el recinto, donde los ediles analizaron el impacto de la actividad informal en la seguridad vial y urbana.
La nueva regulación fija multas que oscilan entre los 17.520 y los 350.000 pesos para las personas que realicen esta tarea en la vía pública. Asimismo, el esquema de sanciones alcanza a los automovilistas, quienes enfrentarán cargos por un valor de hasta 262.800 pesos si permiten la limpieza de sus cristales. Según el concejal José Luis Artaza, de Fuerza Libertaria, el objetivo es “limpiar Neuquén de los limpiavidrios y los lavacoches” para garantizar el orden en las calles.
El proyecto final incorpora un protocolo de inclusión social para los limpiavidrios que resulten afectados por la restricción de su actividad. La concejala Karina Rojo, propuso que la comuna asuma la responsabilidad en el abordaje de instancias de capacitación laboral y promoción de empleo en el sector privado. Al respecto, Victoria Fernández, del Movimiento Popular Neuquino, señaló que el despacho final “se construyó en comisión con el oficialismo y el trabajo de otros espacios” para responder a las demandas de los vecinos.
La oposición expresó críticas ante la penalización de una actividad que considera motivada por la vulnerabilidad económica de los protagonistas. Julieta Katcoff, representante del Frente de Izquierda, sostuvo que la norma busca ocultar la realidad social y afirmó que “deciden profundizar la política de la pobreza con una falta”. Por su parte, Valeria Todero, del bloque CC-ARI, cuestionó la multa a los conductores al considerar que la medida institucionaliza una tensión constante entre los ciudadanos en las esquinas.
La ordenanza entrará en plena vigencia una vez que el Poder Ejecutivo municipal finalice el proceso de reglamentación técnica. El texto aprobado faculta a los juzgados de faltas para intervenir ante el incumplimiento de la prohibición de acercamiento a los vehículos. La implementación contará con el respaldo operativo del Ministerio de Seguridad de la provincia a fin de garantizar la efectividad de los controles en los cruces semaforizados más transitados.
El Comité de Seguridad en el Fútbol resolvió prohibir la utilización de papelitos como parte de los festejos en las tribunas de todos los estadios de la Ciudad de Buenos Aires, luego del operativo realizado durante el Superclásico entre River y Boca.
La medida fue adoptada tras el análisis de un principio de incendio registrado en una de las plateas durante el recibimiento del equipo local, situación que fue controlada rápidamente pero encendió alertas por el riesgo que implican este tipo de elementos en eventos masivos.
Según el comunicado oficial, la decisión es de aplicación inmediata y alcanza a todos los sectores del estadio, sin posibilidad de autorizaciones futuras para este tipo de acciones.
El organismo remarcó que, pese a la existencia de protocolos de seguridad, el uso de grandes cantidades de papel cortado puede representar un peligro de ignición en contextos de alta concentración de público, motivo por el cual se adoptó la prohibición.
El problema no es el plástico, es lo que representa. En San Antonio Oeste, un objeto que parece inofensivo volvió a encender la alarma: armas de juguete dentro de escuelas, escenas que incomodan y una pregunta que empieza a repetirse en voz baja.
Todo explotó después de algunos episodios que generaron ruido en la comunidad educativa. No fueron hechos aislados. Hubo situaciones que obligaron a mirar de cerca lo que está pasando dentro de las aulas y en los patios.
La reacción fue inmediata, desde el municipio recordaron que la prohibición de juguetes bélicos sigue vigente y que no es un capricho. Buscan frenar algo que puede escalar rápido: el paso de un juego a una escena que genera miedo. El foco está puesto en las réplicas. Pistolas de juguete, armas falsas, objetos que imitan con demasiada precisión. Lo que antes era parte de un juego hoy entra en otro terreno, más sensible, más tenso.
En paralelo, las escuelas ya vienen trabajando bajo presión. En los últimos días circularon mensajes intimidatorios y situaciones vinculadas a amenazas, lo que obligó a activar protocolos y reforzar controles. El combo es peligroso. Redes sociales, retos virales, objetos que simulan armas. Todo se mezcla y termina impactando en el mismo lugar: la escuela.
Por eso, la decisión fue clara. No hay margen para mirar para otro lado. La prohibición busca cortar de raíz cualquier situación que pueda generar temor o confusión dentro de las instituciones educativas. Detrás de la medida hay un mensaje más profundo: la escuela tiene que ser un espacio seguro. Y cualquier elemento que rompa ese equilibrio, aunque sea un juguete, deja de ser inocente.
La decisión política mayoritaria fue la de prohibir a las personas que limpian vidrios en los semáforos como resguardo de seguridad, según se analizó en la comisión de Legislación en el Deliberante de Neuquén. No están alcanzados los malabaristas o quienes practican arte circense a la gorra en las esquinas. Hay acuerdo político para que se vote el jueves en el recinto legislativo.
El oficialismo imprimó el tratamiento ultra rápido en la comisión de Legislación y tras el anuncio público en la intendencia el viernes de que se prohibirán los limpiavidrios, este lunes reunió las voluntades políticas de los otros bloques que pedían la prohibición de las personas que limpian vidrios en los semáforos y la actividad va a cesar o se multará tanto a los oferentes del servicio como a los conductores.
Con inspectores y policía, la municipalidad de Neuquén no permitirá el trabajo informal de limpieza en los parabrisas en las esquinas con semáforos. La multa quedó en un mínimo de 17.520 pesos hasta 350.000 pesos para quienes sean interceptados en la tarea, mientras que los conductores también deberán pagar hasta 262.800 pesos por acceder a la limpieza del vidrio.
La polémica quedó instalada en el artículo agregado al código contravencional en el que se penaliza la «prohibición de acercamiento o concurrencia» de la persona que limpia vidrios a un chofer o conductora.
La concejala Valeria Todero (CCARI) no acordó con el despacho oficial y presentó un proyecto alternativo (foto Matías Subat)
«¿Cómo van a sacar a una persona de la vereda porque tenga un tarrito con agua y detergente en la mano solo por estar parada? quedará sujeto a la total discrecionalidad de la policía para ver si una persona puede o no estar parada en la vereda», cuestionó la concejala Valeria Todero, quien fue la voz disonante en la comisión de Legislación hoy.
Aclaró que estaba a favor de la prohibición de la actividad, pero no acordó con el proyecto del oficialismo. Tampoco dio el acuerdo a multar a los conductores que accedan a la limpieza del parabrisas. Explicó que tenía un proyecto alternativo de prohibición con un programa de promoción para las personas que ejercen esta actividad como medio de sobrevivencia, que no fue leído por la comisión.
En la negativa al despacho, también se posicionó el Frente de Izquierda, que no acordó con la prohibición, dijo el concejal Federico Sánchez.
Fuerza Libertaria acordó con el MPN
«Pechi lo veía más por el lado ambiental, esto está más del lado de la seguridad», le dijo la concejala del PRO, Denisse Stillger al concejal José Luis Artaza (Fuerza Libertaria) quien adelantó su voto favorable al proyecto.
El despacho se votará el jueves en la sesión del Deliberante de Neuquén (foto Matías Subat)
Artaza explicó que acordó porque con la prohibición, se incorporaron las multas y la sanción.»Con Pechi lo implementamos y dio resultado», agregó Artaza.
Stillger también propuso modificaciones y votará el proyecto del MPN. Desde Comunidad, Laura Pérez dio acuerdo para la prohibición porque el artículo dos prevé el diseño e implementación de herramientas decapacitación y vinculación laboral, además de un trabajo con instancias provinciales de contención.
Desde el oficialismo, Victoria Fernández agregó que el municipio ya hizo un relevamiento de las 100 personas que estarán alcanzadas por la ordenanza que radica a las personas que limpian vidrios de las esquinas. «Ya están trabajando con ellos», dijo la presidenta de la comisión.
Se tomó la decisión política de avanzar con la prohibición de los limpiavidrios en la ciudad de Neuquén, un tema muy complejo, donde actuará la policía, salud pública y la Municipalidad de Neuquén en conjunto con el gobierno provincial.
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Este viernes hubo una conferencia donde se confirmó que la actividad, donde el 70% de los actores «son de afuera» estará prohibida por ordenanza. También hay otro 30% que son personas de Neuquén, muchas en situación de calle y con consumos de drogas. Habrá un plan específico, capacitaciones y un apoyo económico para una transición. También, otro detalle: habrá sanciones para los que «se dejen» limpiar los vidrios (los automovilistas).
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La jefa de Gabinete, María Pasqualini, fue determinante al fijar cuál será la posición oficial del gobierno municipal. “Tenemos una decisión tomada en función de los vecinos y vecinas de la ciudad y es que esta actividad va a estar prohibida”, expresó.
La medida será instrumentada a través de una ordenanza que se tratará en el Concejo Deliberante y que, una vez sancionada, habilitará la intervención directa del Estado en la vía pública.
Prohibición de limpiavidrios: cómo se implementará
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, explicó que el objetivo central es hacer efectiva la norma y no dejarla en lo declarativo.
“Lo que está plasmado en papel poder llevarlo a la realidad”, sostuvo, y detalló que se desplegarán operativos conjuntos entre inspectores municipales y fuerzas policiales.
Ante una pregunta de LM Neuquén, de cómo se iba a tratar los casos operativos en las esquina ante el incumplimiento de la ordenante, también fue determinante. “No va a ser una persecución, no va a ser una caza de brujas”, expresó.
Y amplió: “No es una cuestión que se venga trabajando de un día para el otro. Se viene analizando, se viene evolucionando en ese sentido para que no sea simplemente una medida coercitiva o una medida de expulsión de las calles”.
Seguridad vial y riesgo personal
Un punto que fundamenta la ordenanza es el impacto positivo en la seguridad. Es que si bien muchos de los que ejercen esa actividad lo hacen como sostén económico, los consumo problemáticos de estupefacientes han generado muchos conflictos en las calles, discusiones con automovilistas, vecinos y comerciantes.
“Queremos calles seguras, calles libres de obstáculos para el tránsito”, planteó Nicolini.
Pero además, advirtió que la actividad expone a quienes la ejercen a situaciones de riesgo extremo. “A veces pone en peligro su propia vida, su integridad, y también la de automovilistas y motociclistas”, indicó.
“No va a ser una persecución, no va a ser una caza de brujas”, dijo el ministro de Seguridad Matías Nicolini. “No va a ser una persecución, no va a ser una caza de brujas”, dijo el ministro de Seguridad Matías Nicolini.
Según explicó, en muchos casos estas situaciones están atravesadas por consumos problemáticos, lo que agrava el escenario en esquinas de alta circulación.
Un diagnóstico previo: 100 personas y una mayoría no neuquina
El Gobierno realizó un relevamiento con equipos interdisciplinarios que permitió dimensionar el fenómeno, que creció en estos dos años, más allá de Neuquén capital. En la zona de la Confluencia, como Plottier, Centenario o incluso Cipolletti, se han tratado ordenanzas de prohibición, y un trabajo conjunto con Salud Pública.
“Tenemos ya este censo hecho”, explicó Pasqualini, y detalló que se identificaron alrededor de 100 personas y el dato más relevante es que el 70% no son de la ciudad de Neuquén. “Por eso hablamos de la revinculación con los lugares de origen”, indicó.
Capacitación obligatoria y salida laboral
Para quienes sí son neuquinos, el plan contempla un esquema de reconversión laboral con carácter obligatorio. “Vamos a trabajar en capacitaciones que ya existen, con rápida vinculación al trabajo”, explicó Pasqualini.
En el caso del 70% restante, el Gobierno avanzará con un dispositivo específico de revinculación con sus lugares de origen. Esto implica un abordaje territorial caso por caso, con una intervención social directa y un acompañamiento en el proceso de retorno.
Es algo que en otros aspectos ya se venía trabajando con personas en situación de calles que llegan a Neuquén con la esperanza de conseguir un trabajo en Vaca Muerta.
El relevamiento previos para analizar la ordenanza de prohibición de la actividad mostró ora realidad mucho más compleja y cruda. “Tenemos personas atravesadas por consumos, menores y personas con discapacidad”, señaló Pasqualini.
“Vamos a trabajar en capacitaciones que ya existen, con rápida vinculación al trabajo” – María Pasqualini, jefa de Gabinete de la Municipalidad de Neuquén. “Vamos a trabajar en capacitaciones que ya existen, con rápida vinculación al trabajo” – María Pasqualini, jefa de Gabinete de la Municipalidad de Neuquén.
En estos casos, intervendrán el sistema de salud provincial, áreas de desarrollo social y equipos interdisciplinarios.
En tanto que Nicolini reforzó esta mirada. “Si están desarrollando esta actividad, por algo es. Hay causas que debemos atacar como la falta de inserción laboral, falta de capacitación, consumos problemáticos”, sostuvo.
La aplicación de la ordenanza estará respaldada por un protocolo de abordaje integral, elaborado durante semanas. “Cada caso en concreto es distinto y hay que analizarlo”, explicó Nicolini.
Protocolo integral: qué pasará cuando entre en vigencia
Durante la etapa previa, ya se está trabajando en territorio, notificando a las personas relevadas y anticipando el cambio normativo.
Un punto importante es el impacto económico inmediato. Es que hoy la actividad de los limpiavidrios representa un ingreso diario para quienes la ejercen.
Por eso, el Estado evalúa implementar una asistencia económica transitoria para sostener a las personas durante el proceso de reconversión, con la condición de que las esquina dejen ser un lugar de trabajo
Más allá del enfoque social, el Gobierno fue tajante en el objetivo final. “En las esquinas no van a poder estar”, dijeron.
La política busca resolver un problema que se viene fermantendo desde la pandemia, y que altera el espacio público con esta actividad que no nace de un repollo.
Parece ser la consecuencia de un modelo de exclusión, donde desde otras partes del país llegan a Neuquén con la esperanza de una trabajo que no se da, y en condiciones de extrema vulnerabilidad.
Durante la conferencia también estuvieron presentes la secretaria DD.HH, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional de la Municipalidad de Neuquén, Luciana De Giovanetti, la secretaria de Emergencia y Gestión se Riesgos de la Provincia, Luciana Ortíz Luna, y el subsecretario de Prevención y Organización Ciudadana de la Provincia, Luis Sánchez, entre otros.
La Municipalidad de Neuquén presentó un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante que propone prohibir de manera efectiva la actividad de limpieza de vidrios en semáforos y otros puntos de circulación vehicular. La iniciativa, impulsada con el acompañamiento del gobierno provincial, busca mejorar la seguridad vial y garantizar condiciones de convivencia en el espacio público.
La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, fue la encargada de anunciar la medida, junto al ministro de Seguridad, Matías Nicolini, concejales y funcionarios. “La decisión está tomada: la actividad de limpiavidrios quedará prohibida en la ciudad de Neuquén”, afirmó la funcionaria, quien adelantó que el proyecto será tratado el lunes en comisión y podría ser aprobado el jueves en el recinto.
“El espacio público debe ser un lugar seguro para todos. No podemos permitir que el vecino se sienta vulnerable o condicionado mientras circula”, remarcó Pasqualini.
El 70% son neuquinos
Antes de elaborar la propuesta, el municipio realizó un relevamiento que permitió dimensionar la problemática. Según detallaron, se identificaron cerca de cien personas que desarrollan esta actividad en distintos puntos de la ciudad, con variaciones según días y horarios.
A partir de esos datos, se diseñó un protocolo de intervención. El 70% de las personas no son oriundas de Neuquén, por lo que se buscará su revinculación con sus lugares de origen. En tanto, el 30% restante será incorporado a programas de capacitación laboral.
También se detectaron casos de consumo problemático, menores de edad y personas con discapacidad, que serán abordados por áreas específicas del Estado provincial y municipal.
Denuncias y respaldo legal
Desde el municipio indicaron que existen reiteradas denuncias en la línea 147 por situaciones de violencia o insistencia en los semáforos, lo que reforzó la decisión de avanzar con la normativa. Además, se detectaron casos con implicancias penales, que serán trabajados en conjunto con la Justicia.
Por su parte, el ministro Nicolini destacó que la ordenanza permitirá dotar de respaldo legal a inspectores y fuerzas de seguridad para intervenir en estas situaciones. “El objetivo es claro: calles seguras y libres de obstáculos”, afirmó, y agregó que la medida también apunta a proteger a quienes realizan esta actividad, muchos de los cuales se encuentran en contextos de vulnerabilidad.
«La actividad de limpiavidrios en los semáforos genera situaciones de inseguridad y de peligro, tanto por eventuales siniestros viales como por distintos conflictos que esta actividad conlleva. Esta preocupación fue transmitida por el intendente Mario Gaido al gobernador, quien puso a disposición todos los recursos del Estado provincial para acompañar e impulsar esta iniciativa”, expresó Nicolini.
En el ámbito legislativo, la concejala María Victoria Fernández anticipó que el proyecto será incorporado al temario de comisión y confió en que contará con el acompañamiento necesario para su aprobación, lo que permitiría establecer un marco normativo claro en el corto plazo.
El consumo de bebidas energéticas entre niños y adolescentes se convirtió en un tema de preocupación creciente en España. En los últimos meses, el país europeo comenzó a debatir seriamente la posibilidad de limitar o incluso prohibir su venta a menores, en una discusión que combina argumentos sanitarios, educativos y regulatorios.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 anunció recientemente su intención de impulsar una regulación que restrinja el acceso de los menores a este tipo de bebidas. La propuesta contempla impedir su venta a menores de 16 años y extender la restricción hasta los 18 años cuando se trate de productos con concentraciones elevadas de cafeína.
Aunque la medida aún no se encuentra plenamente vigente en todo el territorio español, el debate ya comenzó a traducirse en legislación concreta en algunas regiones.
Galicia se convirtió en la primera comunidad autónoma en avanzar con una norma específica que prohíbe la venta de bebidas energéticas a menores de edad. La ley obliga a los comercios a verificar la edad del comprador cuando exista duda y busca reducir el acceso temprano a este tipo de productos, que en muchos casos combinan altas dosis de cafeína con azúcares y otros estimulantes.
En Asturias también se trabaja en una iniciativa similar. El gobierno regional anunció que prepara un proyecto de ley para impedir su comercialización a menores de 16 años, en línea con la preocupación creciente por el aumento de su consumo en la población adolescente.
El impulso regulatorio está acompañado por advertencias del ámbito médico. Diversas sociedades científicas y asociaciones pediátricas españolas vienen alertando desde hace años sobre los posibles efectos del consumo habitual de estas bebidas en menores. Entre los riesgos señalados aparecen trastornos del sueño, ansiedad, irritabilidad, cefaleas y alteraciones cardiovasculares, especialmente cuando se consumen en grandes cantidades o se combinan con otras sustancias estimulantes.
En paralelo, España ya introdujo una restricción indirecta en el ámbito educativo. Desde 2025 una normativa estatal limita la venta de productos con altos niveles de azúcar, grasas o sal en los centros escolares, lo que afecta a muchas de estas bebidas y reduce su disponibilidad en escuelas e institutos.
El debate, sin embargo, no está cerrado. Algunos sectores sostienen que la regulación debe enfocarse más en la información al consumidor y en la educación nutricional, mientras que otros consideran que el impacto sanitario justifica restricciones más estrictas.
En cualquier caso, el avance de estas medidas refleja un cambio en la percepción social sobre las bebidas energéticas. Lo que durante años fue presentado como un producto asociado al deporte o al rendimiento físico comienza a ser observado con mayor cautela cuando se trata del consumo entre menores.
La discusión que hoy atraviesa España se inscribe además en una tendencia más amplia en Europa, donde varios países analizan regulaciones similares ante el aumento del consumo juvenil.