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  • La NASA dio a conocer fotos inéditas de la Luna obtenidas por la misión Artemis II

    La NASA dio a conocer fotos inéditas de la Luna obtenidas por la misión Artemis II

    La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) dio a conocer una nueva colección de imágenes obtenidas durante la misión Artemis II y confirmó que en los próximos meses liberará más de 11.500 archivos entre fotografías, videos y registros científicos tomados durante el histórico vuelo alrededor de la Luna.

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    La iniciativa forma parte del proceso de análisis posterior a la misión y busca poner a disposición de investigadores de todo el mundo, una enorme cantidad de información sobre el satélite natural, el espacio profundo y el comportamiento humano más allá de la órbita terrestre.

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    Al mismo tiempo, la agencia espacial estadounidense difundió nuevos detalles sobre Artemis III, una misión clave para el programa lunar que permitirá probar tecnologías destinadas a los futuros alunizajes tripulados.

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    Más de 11.500 archivos para estudiar la Luna

    Las nuevas imágenes publicadas ofrecen vistas detalladas de la superficie lunar observada desde la cápsula Orion, además de fotografías de la Tierra tomadas desde una distancia poco habitual para las misiones tripuladas.

    La NASA confirmó que este material forma parte de un archivo mucho más amplio que incluirá miles de fotografías, videos y más de un centenar de grabaciones de audio vinculadas a las actividades científicas realizadas durante el vuelo.

    Toda esa información será incorporada al Planetary Data System, el repositorio público utilizado por la agencia para almacenar y distribuir los datos generados por sus misiones espaciales.

    El proceso no consiste únicamente en publicar archivos. Los equipos científicos trabajan en la organización, catalogación y adaptación de cada registro para que pueda ser utilizado durante años por investigadores, universidades y centros de estudio. La intención es que las imágenes y grabaciones funcionen como herramientas científicas y no solo como documentos históricos.

    Durante la misión, los astronautas dedicaron cerca de siete horas a la observación directa de la Luna durante el momento de máxima aproximación de Orion al satélite.

    Ese trabajo siguió un cronograma diseñado previamente por especialistas que establecieron qué regiones debían fotografiarse y qué fenómenos requerían una observación más detallada.

    Qué descubrieron los investigadores tras el regreso de Artemis II

    Además de la información relacionada con la Luna, la misión permitió recopilar una enorme cantidad de datos sobre el comportamiento humano durante un viaje de espacio profundo. Tras el regreso de la tripulación, los equipos médicos comenzaron a estudiar variables vinculadas con la salud física y el rendimiento de los astronautas.

    Entre los parámetros analizados figuran la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la visión, la coordinación motora, el sistema inmunológico y la adaptación fisiológica a la microgravedad.

    Uno de los proyectos más importantes está relacionado con los efectos de la radiación espacial. Para comprender mejor ese fenómeno, la NASA transportó a bordo de Orion pequeños modelos biológicos construidos a partir de células humanas. Estas muestras permiten comparar los efectos producidos por el entorno espacial con los observados en laboratorios terrestres.

    Los resultados servirán para desarrollar protocolos médicos destinados a futuras expediciones de larga duración.

    Artemis III: la misión que preparará el regreso a la superficie lunar

    La agencia confirmó nuevos detalles sobre Artemis III, una misión prevista para 2027 que tendrá como objetivo principal probar los sistemas que permitirán futuros descensos tripulados sobre la Luna. La tripulación estará integrada por Randy Bresnik como comandante, Luca Parmitano como piloto y Andre Douglas junto a Frank Rubio como especialistas de misión.

    El lanzamiento se realizará desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, mediante un cohete Space Launch System que llevará a la cápsula Orion al espacio. A diferencia de otras misiones, Artemis III no tendrá como objetivo inmediato aterrizar sobre la superficie lunar.

    La prioridad será realizar una serie de pruebas complejas entre Orion y los vehículos de alunizaje desarrollados por SpaceX y Blue Origin. La misión permitirá verificar maniobras de encuentro, acoplamiento y transferencia entre las distintas naves involucradas en el programa lunar.

    El plan contempla el lanzamiento de prototipos de los sistemas comerciales que permanecerán en órbita terrestre a la espera de la llegada de Orion. Una vez completadas las pruebas, la cápsula regresará a la Tierra y amerizará en el océano Pacífico.

    La duración estimada de la misión será de aproximadamente dos semanas. Para la NASA, estos ensayos representan un paso indispensable antes de intentar nuevos descensos tripulados en el Polo Sur lunar, una región considerada estratégica por la posible presencia de hielo de agua y por su enorme valor científico.

  • La extraña mancha naranja que la NASA detectó en el corazón de Sudamérica

    La extraña mancha naranja que la NASA detectó en el corazón de Sudamérica

    Una imagen tomada desde la Estación Espacial Internacional (EEI) llamó la atención de los científicos de la NASA. Se trata de una extraña mancha naranja visible en el corazón de Sudamérica.

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    El fenómeno, que a primera vista generó interrogantes, se destaca por su intenso contraste con el entorno, un vasto paisaje blanco.

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    Tras analizar las imágenes, los científicos determinaron el origen de esta singular formación ubicada en la región del Altiplano boliviano. Está situada a unos 4.300 metros de altura.

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    De qué se trata la mancha naranja que llamó la atención de la NASA

    La mancha naranja que llamó la atención de los científicos de la NASA es la Laguna Colorada, una reserva de agua ubicada a más de 4300 metros de altura, al sudoeste de Bolivia, que tiene un origen natural relacionado con microorganismos, minerales y condiciones ambientales extremas.

    Desde la órbita terrestre, su tonalidad rojiza sobresale sobre un entorno dominado por depósitos salinos claros, fenómeno que genera una figura que parece pintada sobre el paisaje andino.

    La fotografía fue difundida por el Observatorio de la Tierra de la NASA y permitió apreciar con detalle uno de los ambientes más particulares de la región.

    El origen de los colores que se observan desde el espacio

    La Laguna Colorada forma parte del Altiplano, una vasta meseta ubicada entre cadenas montañosas andinas y considerada una de las más elevadas del planeta. Allí las condiciones ambientales son extremas: baja presión atmosférica, elevada radiación solar y una importante concentración de sales en distintos cuerpos de agua.

    El característico color rojizo de la laguna está asociado a microorganismos que lograron adaptarse a ese entorno. Entre ellos se encuentra el alga Dunaliella salina, reconocida por producir carotenoides, pigmentos naturales que aportan tonalidades rojas y anaranjadas.

    La intensidad del color puede variar a lo largo del año. Factores como la temperatura, la evaporación del agua y los niveles de salinidad influyen en el desarrollo de estos organismos y modifican el aspecto visual de la laguna. En determinadas épocas, algunos sectores pueden presentar matices diferentes, incluyendo tonos verdosos.

    A esta combinación se suma la presencia de depósitos minerales acumulados durante miles de años. El contraste entre las superficies claras y el agua coloreada genera el efecto visual que llamó la atención de los observadores desde el espacio.

    Un paisaje marcado por la historia geológica del Altiplano

    Los científicos de NASA explicaron que la laguna actual es apenas una parte de un sistema acuático que en otros períodos ocupó una superficie mayor. A medida que las condiciones climáticas cambiaron, el agua retrocedió y dejó expuestas zonas donde permanecieron distintos minerales.

    Entre ellos se encuentra el bórax, una sal que forma extensiones blanquecinas visibles tanto desde tierra como desde la órbita. Esos depósitos ayudan a delinear los contornos del lago y contribuyen al aspecto singular que presenta en las fotografías satelitales y espaciales.

    La interacción entre agua, sal, microorganismos y clima convirtió a este rincón de Bolivia en uno de los escenarios naturales más reconocibles de la región andina. La foto obtenida por los astronautas de la EEI lo confirmó.

  • La NASA reveló datos impactantes del meteorito que hizo temblar a Nueva Inglaterra en Estados Unidos

    La NASA reveló datos impactantes del meteorito que hizo temblar a Nueva Inglaterra en Estados Unidos

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    Cuando el doble estruendo sacudió Nueva Inglaterra durante el fin de semana, haciendo temblar las casas y provocando que las mascotas huyeran despavoridas, las preguntas comenzaron a inundar las redes sociales. “¿Alguien más escuchó ese estruendo?”; “¿Alguien más siente eso?”. La NASA informó al público durante el fin de semana que la causa del revuelo fue un meteorito, pero el lunes revelaron detalles aún más sorprendentes.

    Un meteorito alarmó a Nueva Inglaterra: la explicación de la NASA


    La bola de fuego pesaba lo mismo que un elefante, medía 1,52 metros de ancho y alcanzaba una velocidad de 67.592,5 km/h cuando entró en la atmósfera terrestre. Se desintegró a kilómetros de altura sobre Nueva Inglaterra el sábado, y la energía liberada equivalía a unas 230 toneladas de TNT, según las estimaciones de la agencia, que explican las explosiones.

    La NASA reveló los asombrosos detalles en una publicación en redes sociales el lunes, junto con otras estadísticas.

    Según la NASA, el meteorito estaba compuesto de material natural —no era un satélite ni basura espacial— y viajó a través de la atmósfera durante unos 41,8 kilómetros antes de caer en la bahía de Cape Cod, situada en el sureste de Massachusetts.

    La agencia se apresuró a señalar que los meteoritos son muy comunes, pero que normalmente no tienen tanta repercusión como este.

    Según la NASA, «suelen producirse sobre el océano o en zonas despobladas sin testigos, o durante el día, lo que dificulta su detección». El suceso provocó inicialmente numerosas especulaciones.

    El fuerte estruendo hizo que algunos residentes de Massachusetts y Rhode Island pensaran que se trataba de un terremoto o que se había caído un árbol. Otros comentaron que sus perros estaban muy asustados. Al menos una persona planteó la posibilidad de que fueran extraterrestres.

    Un hombre de Peabody, Massachusetts, publicó que había sido un día ventoso, por lo que pensó que un árbol grande había golpeado su casa. Cuando salió, dijo, encontró a la mayoría de sus vecinos en la calle haciéndose las mismas preguntas.

    Varias personas presentaron informes ante el Servicio Geológico de Estados Unidos, registrando el temblor que sintieron en el Centro Nacional de Información sobre Terremotos, según confirmó Steve Sobie, portavoz de la agencia.

    La agencia abrió una página de eventos, basándose en la cantidad de informes de «¿Lo sentiste?» que recibió en su sitio web. Pero Sobie dijo que no se registró ningún evento en los sismógrafos de la agencia, lo que significa que el temblor no se debió a un terremoto.

    La Sociedad Americana de Meteoros recibió docenas de informes desde Delaware hasta Montreal de personas que oyeron el doble estruendo, sintieron temblar el suelo o vieron la bola de fuego, según declaró Robert Lunsford, responsable del programa.

    AP


  • La NASA reveló qué provocó el doble estruendo acompañado por una bola de fuego en Estados Unidos

    La NASA reveló qué provocó el doble estruendo acompañado por una bola de fuego en Estados Unidos

    La NASA confirmó que el doble estruendo que sacudió edificios en distintos puntos del noreste de Estados Unidos fue provocado por un meteorito de aproximadamente 1,6 metros de diámetro y una masa estimada de 5,6 toneladas que ingresó a la atmósfera terrestre a unos 67.500 kilómetros por hora.

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    El fenómeno fue registrado el sábado 30 de mayo y estuvo acompañado por una brillante bola de fuego visible en pleno día. El ruido se escuchó en Massachusetts, Rhode Island y otros estados de Nueva Inglaterra, y generó reportes de personas que aseguraron haber sentido vibraciones en viviendas y edificios.

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    La situación motivó consultas a organismos de emergencia y una rápida movilización de agencias policiales que intentaron determinar el origen de la explosión.

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    La investigación posterior permitió establecer que el objeto espacial recorrió unos 42 kilómetros a través de la atmósfera en dirección noroeste-sudeste antes de fragmentarse sobre el noreste de Massachusetts y el sudeste de Nueva Hampshire, a una altitud cercana a los 50 kilómetros sobre la superficie terrestre.

    Los datos utilizados para reconstruir el episodio provinieron de observaciones realizadas por testigos y del satélite GOES-19 de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA).

    Qué descubrió la NASA sobre el origen del estruendo

    Los análisis realizados por la agencia espacial determinaron que la energía liberada durante la fragmentación del meteorito fue equivalente a unas 230 toneladas de TNT. Una evaluación preliminar había estimado una potencia cercana a las 300 toneladas de TNT.

    Esa liberación de energía generó una intensa onda de presión que se propagó a través de la atmósfera y produjo el fuerte estampido escuchado en distintos puntos del noreste estadounidense.

    La NASA indicó además que el objeto no desapareció completamente durante el descenso. Según la reconstrucción realizada por sus especialistas, parte del material sobrevivió al ingreso atmosférico y cayó en la bahía de Cape Cod.

    Por esa razón, el cuerpo pasó a ser considerado un meteorito y no un meteoro que se desintegró completamente durante su paso por la atmósfera.

    Los reportes que llegaron desde varios estados

    Las observaciones del fenómeno se extendieron mucho más allá de Massachusetts y Nueva Hampshire. La Sociedad Estadounidense de Meteoros informó que recibió decenas de reportes provenientes de una amplia región comprendida entre Delaware y Montreal.

    Algunas personas describieron haber escuchado un doble estruendo, mientras que otras reportaron vibraciones en el suelo o la observación de una intensa estela luminosa que atravesó el cielo durante la tarde.

    El supervisor del programa de monitoreo de bolas de fuego de la entidad, Robert Lunsford, señaló que el objeto observado tenía dimensiones superiores a las habituales para este tipo de fenómenos.

    “Definitivamente era más grande que una bola de fuego normal”, afirmó en declaraciones citadas por medios estadounidenses.

    Lunsford explicó además que inicialmente era necesario reunir más información sobre la trayectoria y la velocidad para determinar si el objeto había alcanzado la superficie.

    “Necesitaríamos más información sobre la trayectoria, la velocidad y otros aspectos para saber con certeza si golpeó el suelo, pero si no se desintegró, entonces habría caído en el océano”, dijo. “La mayoría se desintegra antes de tocar tierra”, añadió.

    Por qué algunos meteoritos producen explosiones tan fuertes

    La NASA explicó que algunos meteoros pueden generar sonidos audibles desde la superficie debido a las velocidades extremas que alcanzan al atravesar la atmósfera terrestre.

    Estos objetos viajan a velocidades hipersónicas, muy superiores a la velocidad del sonido, y como consecuencia, producen ondas de presión capaces de transformarse en estampidos sónicos perceptibles a grandes distancias.

    La agencia agregó que la fricción con la atmósfera y el intenso calentamiento que experimentan las rocas espaciales durante su descenso suelen provocar procesos de fragmentación. Cuando eso ocurre, se libera una gran cantidad de energía adicional que también contribuye a generar ondas de presión.

    Según la explicación oficial, la combinación de ambos fenómenos puede producir estruendos lo suficientemente intensos como para hacer temblar viviendas y edificios, tal como ocurrió durante el paso del meteorito detectado sobre Nueva Inglaterra.

  • Acusan a astronautas de Artemis II de fingir misión lunar

    Acusan a astronautas de Artemis II de fingir misión lunar

    A más de un mes de completar una misión histórica a la Luna, los astronautas de la Misión Artemis II fueron acusados de fingir dicho viaje por un hombre que los increpó en los pasillos del Capitolio, en Estados Unidos. En un video que se hizo viral recientemente, se puede escuchar a dicha persona cuestionar al piloto Victor Glover, al capitán Reid Wiseman, Christina Koch (NASA) y a Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense). 

    «Dejen de mentir, dejen de actuar, nunca fueron al espacio. Veo a través de sus mentiras», lanza el hombre ante las incómodas miradas de los astronautas. La escena data del pasado 12 de mayo, pero se hizo viral por estos días. Mientras la tripulación optó por no responder las acusaciones, mientras se alejaban el hombre continuó gritando: «La NASA es una farsa. Arrepiéntanse ante Dios, veo a través de sus mentiras».

    Además, afirmó que la «operación psicológica» de los astronautas «no está funcionando» y los acusó de engañar a la población. La misión Artemis II capturó imágenes inéditas del lado oculto de la Luna y batió récords de distancia El programa Artemis impulsado por la NASA busca llevar nuevamente astronautas a la Luna y sentar las bases para futuras misiones tripuladas a Marte. 

    Artemis II, la segunda de las misiones del programa y la primera tripulada, fue un vuelo de diez días alrededor de la Luna, donde la tripulación sobrevoló la cara oculta del satélite.

  • La NASA publicó imágenes inéditas de la misión Artemis II a la Luna

    La NASA publicó imágenes inéditas de la misión Artemis II a la Luna

    La NASA difundió nuevas imágenes inéditas de la misión Artemis II, el vuelo tripulado que orbitó la Luna y marcó el retorno de astronautas a las cercanías del satélite natural tras más de cinco décadas. Las capturas fueron presentadas como parte del registro oficial del histórico viaje.

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    La agencia espacial informó además que todavía continúa el proceso de recuperación de imágenes tomadas durante los más de un millón de kilómetros que recorrió la nave Orion con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.

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    El material fue incorporado a la galería multimedia oficial de Artemis II, donde se reúnen fotos, videos y otros registros del viaje y se puede consultar en nasa.gov.

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    “Comienza tu semana con algunas fotos nuevas de Artemis II”, publicó la agencia espacial en redes sociales. En el mismo mensaje, la NASA aclaró que todavía está procesando nuevo material visual de la misión y pidió seguir de cerca la actualización de su archivo.

    Las nuevas imágenes de Artemis II en su misión a la Luna

    Las fotos permiten ver distintos momentos del viaje de la nave Orion alrededor de la Luna, con registros captados por la tripulación durante el sobrevuelo, vistas de la Tierra desde el espacio profundo y escenas tomadas desde el interior de la cápsula.

    Las nuevas imágenes forman parte del material visual de una misión histórica y también funcionan como registro documental de una etapa clave del regreso de la NASA a la Luna.

    Cada foto ayuda a reconstruir cómo fue el viaje, qué observaron los astronautas desde Orion y cómo se prepara la agencia espacial para las próximas misiones lunares del programa Artemis.

    Las mejores imágenes del amerizaje de los astronautas del Artemis II

    La llegada de la cápsula que transportaba a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen marcó el cierre del primer viaje tripulado del programa Artemis y el primer sobrevuelo humano de la Luna desde la era Apolo.

    El retorno representó una de las etapas más críticas de la misión, ya que Orion debió ingresar a la atmósfera a una velocidad superior a los 40.000 kilómetros por hora, resistir temperaturas que superaron los 2.700 grados y ejecutar una secuencia precisa de frenado y despliegue de paracaídas antes del amerizaje.

    El descenso se concretó tras la separación del módulo de servicio y una fase de reentrada que incluyó una breve pérdida de comunicaciones, provocada por el plasma que se forma alrededor de la cápsula durante el contacto con la atmósfera.

    Finalmente, la nave desplegó sus paracaídas, redujo la velocidad y amerizó en la zona prevista, donde equipos de rescate de la Marina de Estados Unidos iniciaron las tareas de aseguramiento de la cápsula y asistencia a la tripulación.

  • La NASA mostró la pieza central de Artemis III: cómo es el enorme cohete para regresar a la Luna

    La NASA mostró la pieza central de Artemis III: cómo es el enorme cohete para regresar a la Luna

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    La NASA presentó la etapa central del cohete Space Launch System (SLS) que será utilizada en la misión Artemis III, el programa que busca llevar astronautas a la Luna en 2027. La estructura fue trasladada al Centro Espacial Kennedy y será integrada al sistema de lanzamiento que impulsará la cápsula Orión.

    Según informó el portal 20 Minutos, la agencia espacial estadounidense definió a esta estructura como la “columna vertebral” del sistema. La etapa central concentra los principales componentes encargados de impulsar el cohete durante el despegue.

    La NASA presentó la estructura central del cohete que usará en Artemis III


    La pieza central del SLS incluye los tanques de hidrógeno y oxígeno líquido, además del intertanque y la estructura frontal. La NASA indicó que estos elementos son esenciales para el funcionamiento del vehículo que será utilizado en la misión Artemis III.

    La estructura fue ensamblada en el centro Michoud, ubicado en Nueva Orleans. Luego fue enviada al Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde continuará el proceso de integración con el resto de los módulos del sistema de lanzamiento.

    El programa Artemis apunta a llevar astronautas nuevamente a la superficie lunar en 2027.

    La misión Artemis III tiene fecha prevista para mediados de 2027 y representa uno de los proyectos más importantes de la NASA. El objetivo central será concretar el descenso de astronautas en la superficie lunar mediante un esquema de acoplamiento en órbita terrestre.

    Según publicó BBC, el plan contempla el uso de uno o dos módulos de aterrizaje para completar la operación. La maniobra requerirá sincronizar vehículos espaciales desarrollados por distintas compañías privadas.

    SpaceX y Blue Origin aceleran la carrera por llegar a la Luna


    La NASA delegó el desarrollo de los módulos de aterrizaje en dos empresas del sector aeroespacial. SpaceX trabaja en una versión lunar del cohete Starship, diseñada para operar en las misiones del programa Artemis.

    La compañía de Elon Musk desarrolla una estructura de 35 metros de altura que será utilizada para el descenso sobre la superficie lunar. El proyecto forma parte de los acuerdos firmados con la NASA para las próximas etapas de exploración espacial.

    También participa Blue Origin, la empresa fundada por Jeff Bezos, que construye el módulo Blue Moon Mark 2. La nave tiene un diseño más compacto y se encuentra en etapa de desarrollo para futuras operaciones vinculadas al programa Artemis.


  • ¿Por qué leer los cuentos de Ray Bradbury en un mundo que pierde el asombro?

    ¿Por qué leer los cuentos de Ray Bradbury en un mundo que pierde el asombro?

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    En un mundo alerta por lo que ocurre en estrecho de Ormuz, con los misiles y las sentencias apocalípticas de Donald Trump, parece difícil sentir el asombro puro que nace de cierto grado de inocencia. La agenda internacional parece más bien dominada por las urgencias nefastas, las amenazas y una acumulación de noticias que se superponen sin pausa. Todo sucede demasiado cerca, demasiado rápido. Una brutalidad sucede a la otra.

    En el medio, este mes, la Luna volvió a acaparar atención . La misión Artemis II, de la NASA, realizó el primer vuelo tripulado alrededor del satélite desde 1972. Durante diez días, cuatro astronautas viajaron a bordo de la nave Orión en una misión destinada a probar sistemas y procedimientos clave para futuras exploraciones. No hubo alunizaje, pero la cápsula pasó por la cara oculta de la Luna y quedó varias horas sin comunicación con la Tierra. ¿Hubo asombro?

    Hace apenas unos meses, llegó a la Argentina “Cuentos”, la monumental edición preparada por Paul Viejo y publicada por Páginas de Espuma, que reúne más de un centenar de relatos de Ray Bradbury, uno de los escritores más entrañables, el hombre que nunca pensó la literatura como anticipación tecnológica, sino como una herramienta para observar el presente y el futuro sin cinismo, y sobre todo, -parece redundante, pero no- con mirada humana.

    Bradbury nunca fue el narrador futurista. No escribió sobre cohetes para describir máquinas complejas ni sobre Marte para fundar colonias. Los cohetes de Bradbury nunca son monstruos intimidantes ni instrumentos militares. La mayoría de las veces son objetos cercanos, domésticos, integrados al patio de la casa. Él, más bien, se dedicó a contar personas enfrentadas al miedo, la pérdida y el deseo. Por eso, en sus cuentos, el porvenir es más bien un espejo, de esos que uno no quiere ni mirar.

    “Cuentos”, el libro que lo vuelve a traer a nuestra tierra, no es una obra completa en sentido estricto -faltan novelas y ensayos-, pero sí es la recopilación más amplia y coherente de su narrativa breve en castellano.

    El orden cronológico de los cuentos tiene sentido, aunque la luna, Marte, la infancia, el miedo, la tecnología y el paso del tiempo reaparecen una y otra vez, como si el autor regresara deliberadamente a esos mismos mojones que marcan su camino.

    Uno de los mayores aciertos de esta edición es que muestra hasta qué punto Bradbury se mantuvo fiel a esa mirada durante más de seis décadas. Algunos cuentos tempranos resultan más inquietantes que los tardíos; otros, escritos en la madurez, recuperan la sencillez casi infantil de los primeros textos .

    Muchos de sus cuentos giran en torno a la infancia. Los personajes infantiles entienden el mundo desde un umbral de expectativa y sorpresa que los adultos suelen perder. Esa sensibilidad aparece asociada a fenómenos astronómicos, estaciones imposibles, planetas extraños. Ahí está como ejemplo “Todo el verano en un día”, no de los más emblemáticos, que dice: “El sol es una flor que sólo se abre por una hora”. O este otro, minimalista y perturbador, en el que advierte sobre la autonomía excesiva de lo tecnológico y su desvinculación de lo humano:“Vendrán lluvias suaves”, en el que una casa automatizada sigue funcionando mucho después de la desaparición de sus habitantes.


    Retrato de un escritor


    Leído en conjunto, “Cuentos” funciona también como un retrato indirecto de su autor. Un escritor ajeno a la moda, alguien que escribió toda la vida desde la emoción, sin renunciar a la complejidad.

    Bradbury tenía once años cuando eligió su primera profesión: sería mago. Un año después, en la Navidad de 1932, recibió una máquina de escribir. Ese objeto -pesado, ruidoso, obstinado- desplazó a la varita. El niño que soñaba con encantamientos decidió que su magia sería la de las palabras. Entre esa elección y la realidad hubo ocho años de escuela, de lecturas voraces y de vender diarios en una esquina de la ciudad de Los Ángeles. A los veinte, la revista Script aceptó su primer cuento. El hechizo había comenzado.
    Más de un siglo después de su nacimiento, Bradbury sigue siendo uno de los grandes narradores del siglo XX. Autor de más de treinta libros, creador de “Crónicas marcianas” y de la novela “Fahrenheit 451”, dejó una obra que sige vigente, antes y más allá del Artemis II.

    Su convicción literaria, expresada en una frase que funciona como brújula, conserva una vigencia luminosa: “Llénate los ojos de asombro, vive como si te fueras a morir en diez segundos. Ve el mundo. Es más fantástico que cualquier sueño que alguien pueda fabricar”.

    Bradbury nació en Waukegan, Illinois, el 22 de agosto de 1920. Era un niño pobre, hijo de un linotipista y una madre sueca que lo llevaba a la biblioteca pública casi todos los días. Allí encontró refugio y, sobre todo, un destino. “Yo no estudié en la universidad porque era muy cara -recordaría mucho después-. Toda mi formación la conseguí en las bibliotecas públicas. Amo las bibliotecas; si tocas una, me tocan a mí”.

    Ese origen, lejos de la sofisticación tecnológica que suele asociarse a la ciencia ficción, marcó su sensibilidad y sus modos. La ciencia ficción, para él, fue siempre un modo de mirar lo humano. Por eso sus relatos, incluso los más futuristas, están atravesados por la nostalgia, la pérdida, la infancia, la memoria. Por eso también su prosa tiene música, y poesía.

    Las “Crónicas marcianas” llegaron a la Argentina en 1955, editadas por Minotauro. Francisco “Paco” Porrúa, fundador de la editorial, no solo tradujo el libro bajo el seudónimo de Francisco Abelenda, sino que además convocó a Jorge Luis Borges para escribir el prólogo.

    Borges, lector agudo, captó de inmediato la singularidad del libro. “Su tema es la conquista y colonización del planeta -escribió en las páginas del prólogo-. Esta ardua empresa de los hombres futuros parece destinada a la épica, pero Ray Bradbury ha preferido un tono elegíaco”. Los marcianos, que al principio parecen monstruosos, terminan despertando piedad. Los hombres vencen, pero el autor no celebra la victoria.

    En otro pasaje del prólogo, Borges se pregunta: “¿Qué ha hecho este hombre de Illinois, me pregunto, al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me llenen de terror y de soledad? ¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera tan íntima?”.

    Bradbury fue un cinéfilo apasionado desde niño y colaboró con figuras centrales del cine clásico. Escribió, por ejemplo, el guion de Moby Dick (la genial novela de Melville) para John Huston y mantuvo una relación compleja pero fecunda con Hollywood, donde trabajó para cine y televisión durante años.
    Sus cuentos y novelas fueron adaptados en reiteradas ocasiones -con resultados dispares, según él mismo admitía-, pero nunca dejó de pensar el cine como una extensión posible de la imaginación literaria.
    Ese posicionamiento lo ubicó en un lugar singular dentro del canon del siglo XX.

    Admirado por escritores como Borges, leído con devoción por cineastas y narradores de generaciones posteriores, Bradbury nunca se integró del todo a una escuela ni a un programa estético.

    La permanencia de Bradbury se explica, en parte, por su defensa del asombro y la curiosidad. Su literatura invita a mirar el mundo con ojos nuevos, a desconfiar de las certezas, a imaginar alternativas.

    Y no parece una literatura que pierda vigencia. En un siglo marcado por avances tecnológicos vertiginosos, su advertencia sobre la importancia de leer, escribir y pensar sigue siendo radical.

    Pero además, y eso es algo que lo hace singular entre quienes practican la ciencia ficción, Bradbury nunca fue un profeta del desastre, aunque escribió distopías memorables. Fue, más bien, un escritor que creyó en la capacidad humana de reinventarse.


    La nueva edición


    “Cuentos” reúne más de un centenar de cuentos -116, según la edición- a lo largo de 1.344 páginas, organizados de manera estrictamente cronológica, desde los relatos publicados en revistas pulp de los años cuarenta hasta textos escritos ya entrado el siglo XXI.

    Esa amplitud permite recorrer no solo los distintos registros de Bradbury, sino también el modo en que insistía en la temática: están los cuentos marcianos, los relatos de infancia, los textos realistas, los más sombríos y los abiertamente líricos.
    El recorrido ofrece una visión de conjunto que confirma, sobre todo, que Bradbury fue un escritor que pensó su obra como una constelación más que como una serie de hitos aislados.
    La edición tiene un prólogo de Laura Fernández, la escritora y periodista española, autora de “La señora Potter no es exactamente Santa Claus” .

    Lejos de ofrecer un marco académico o una lectura justificatoria, propone una lectura desde un presente que necesita imaginación sin cinismo. Es todo un detalle.
    Fernández no se detiene en etiquetas de género ni en clasificaciones históricas. Lo que hace, en cambio, es una defensa del asombro. “El asombro no es una cualidad infantil, sino una forma de conocimiento”.
    Leído hoy, “Cuentos”, permite verificar hasta qué punto esa advertencia sigue vigente. La literatura, como la exploración espacial, no vale por lo que promete conquistar, sino por la capacidad de modificar la manera en que miramos.
    Como decía en 2020 un artículo del diario El País, por el centenario del nacimiento de Bradbury: “La primera potencia del mundo no la gobierna un actor sino un presentador de televisión que, como en la distopía de Bradbury, odia leer”, un hombre que prefiere “meterse en la cama a las 18:30 con una hamburguesa con queso a ver simultáneamente los tres televisores de su dormitorio mientras tuitea desde su teléfono móvil”.
    Pasaron seis años desde aquel artículo. El mundo está más o menos en el mismo lugar. Bradbury, por suerte, no escribía para predecir el futuro, sino para prevenirnos de él.


  • Misión Artemis II: así recibió el equipo de rescate a los astronautas tras el histórico viaje a la Luna

    Misión Artemis II: así recibió el equipo de rescate a los astronautas tras el histórico viaje a la Luna

    El comandante de la misión Artemis II, Reid Wiseman, difundió este lunes por la noche un video que muestra el momento en que el equipo de rescate recibió a los astronautas tras regresar a la Tierra y amerizar frente a la costa de San Diego, en California, luego de su histórico viaje a la Luna.

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    Bienvenidos a casa”, se oye decir a uno de los rescatistas luego de concretar la apertura de la cápsula en medio del océano Pacífico y encontrarse con la tripulación, que permaneció casi diez días en el espacio, en condiciones de ingravidez.

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    En el video, de unos 70 segundos, se observa cómo los integrantes del equipo combinado de la NASA y el ejército de Estados Unidos ingresan al módulo para ayudar a Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a salir de la nave.

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    Tras ser retirados de la cápsula, los astronautas fueron trasladados en helicóptero hasta el buque USS John P. Murtha para someterse a controles médicos iniciales, según informó oficialmente la agencia espacial gubernamental estadounidense.

    El momento del rescate de los astronautas de Artemis II

    El registro difundido por Wiseman permite observar el procedimiento completo de apertura de la cápsula y asistencia a la tripulación. Los astronautas permanecían dentro del módulo a la espera de la intervención externa, de acuerdo con los protocolos establecidos para este tipo de misiones.

    Según se aprecia, los rescatistas ingresan uno por uno al interior de la cápsula para asistir a los tripulantes, que presentan dificultades para movilizarse tras varios días en microgravedad.

    En el mensaje publicado en la red social X, Wiseman mencionó a los integrantes del equipo que participaron del operativo. “Jesse, Steve, Laddy y Vlad… es una sensación increíble daros la bienvenida a bordo del Integrity tras un viaje de casi 700.000 millas”, escribió.

    “Eternamente agradecidos por vuestro servicio a nuestra tripulación y a la nación”, completó.

    La histórica misión Artemis II

    La misión Artemis II se desarrolló entre el 1 y el 10 de abril de 2026, y batió el récord de mayor distancia recorrida desde la Tierra. El lanzamiento se realizó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete Space Launch System (SLS).

    El módulo Orión (Integrity, según denominaron los astronautas) que transportó a los miembros de Artemis II se ubicó a 252.756 millas de distancia de la Tierra (406.676 kilómetros), superando al Apolo 13 que había llegado a 248.655 millas (400.171 kilómetros).

    El reingreso a la atmósfera terrestre tras concretar el sobrevuelo lunar fue una de las etapas más críticas del operativo. La cápsula soportó velocidades superiores a los 40.000 kilómetros por hora y temperaturas que superaron los 2.700 grados antes de desplegar su sistema de paracaídas para concretar el amerizaje en el océano Pacífico.

    El amerizaje se produjo a las 20.07 EDT del viernes 10 de abril y la operación de rescate se realizó inmediatamente después.

    La difusión del video tuvo lugar tres días más tarde, cuando el comandante de la misión, un veterano de la Marina con 27 años de servicio, piloto, padre, ingeniero y oriundo de Baltimore, que fue seleccionado como astronauta por la NASA en 2009, compartió el material registrado durante el procedimiento.

  • Después de Artemis II: las dos fechas clave de la NASA para volver a pisar la Luna

    Después de Artemis II: las dos fechas clave de la NASA para volver a pisar la Luna

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    Con la cápsula Orion ya a salvo en el buque USS John P. Murtha, la NASA no se detiene a festejar. El éxito de esta misión fue el «examen final» para la tecnología de soporte vital, pero el cronograma que sigue es todavía más agresivo. La agencia espacial ya tiene marcadas dos paradas determinantes en el calendario para consolidar la presencia humana en el espacio profundo y, esta vez, el objetivo no es solo ir de visita.

    La próxima gran cita será Artemis III. Aunque originalmente se pensó para el descenso, la NASA reconfiguró los planes: será una misión de órbita baja para probar una pieza crítica del rompecabezas: el acoplamiento.

    La cápsula Orion deberá unirse en pleno espacio a los módulos de aterrizaje desarrollados por gigantes como SpaceX (de Elon Musk) y Blue Origin (de Jeff Bezos). Si este «enganche» falla, no hay alunizaje posible.


    2028: el regreso al suelo lunar y el misterio del Polo Sur


    El momento que el mundo espera desde 1972 llegará recién con Artemis IV. En 2028, la humanidad volverá a dejar huellas en el polvo gris, pero en una zona mucho más hostil y estratégica: el Polo Sur lunar. Allí, en cráteres que nunca ven la luz del sol, se esconden depósitos de hielo de agua.

    Este recurso es la «nafta» del futuro: de ahí se extraerá oxígeno para respirar e hidrógeno para combustible de cohetes.

    La estrategia es clara: la Luna ya no es la meta, sino el laboratorio. «Volvimos para quedarnos», aseguró Amit Kshatriya, líder del programa. La idea de la NASA es construir una base permanente en el polo sur lunar para que funcione como una estación de servicio espacial. Solo dominando la supervivencia en la Luna, el ser humano podrá encarar el viaje de seis meses que separa a la Tierra de Marte, el próximo gran salto de nuestra especie.