Etiqueta: Manuel Adorni

  • Manuel Adorni bajo la lupa: la Justicia detectó movimientos con criptomonedas y dinero digital

    Manuel Adorni bajo la lupa: la Justicia detectó movimientos con criptomonedas y dinero digital

    La investigación a Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito sumó un nuevo capítulo en las últimas horas, a través del análisis de movimientos financieros realizados a través de plataformas digitales y operaciones con criptomonedas.

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    En ese marco, el fiscal Gerardo Pollicita solicitó información a distintas firmas vinculadas al sistema financiero virtual, mientras los investigadores revisan la documentación y los reportes que comenzaron a llegar a los tribunales de Comodoro Py.

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    Algunas de ellas darían cuenta de movimientos, cuyos montos serían “menores” frente a las cifras en efectivo que aparecieron en la causa, dijo una fuente al tanto de la pesquisa, que añadió que la información recibida podría ampliarse eventualmente con un estudio de “trazabilidad”.

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    La investigación por enriquecimiento ilícito a Manuel Adorni

    Un mes atrás, a pedido del fiscal, el juez Ariel Lijo levantó el secreto bancario, financiero y fiscal del funcionario. La medida alcanzó también a Bettina Angeletti, su pareja, y a la firma AS Innovación Profesional, propiedad de ambos.

    Levantado el secreto, Pollicita informó que avanzaría con nuevas medidas: pidió que el Banco Central de la República Argentina reporte —desde el 1° de enero de 2022 hasta la actualidad— la totalidad de las cuentas bancarias, productos financieros, tarjetas, cajas de ahorro, cajas de seguridad, cuentas corrientes, plazos fijos, créditos, préstamos y demás registros existentes o que hubieren existido a nombre de Adorni, Angeletti y la firma MasBe, la consultora de coaching de Angeletti, con el detalle de toda la operatoria que hayan registrado.

    También solicitó que se informen posibles vínculos de ellos “con billeteras virtuales o digitales, cuentas de pago, CVU, alias y demás instrumentos o plataformas comprendidos en el régimen del Sistema Nacional de Pagos, individualizando a los proveedores de servicios de pago y a toda otra firma interviniente”.

    Hasta ahora, los movimientos de dinero de los que existía algún tipo de constancia en la causa, ya sea por testimonios o por documentación, fueron en dinero físico.

    La declaración del contratista que complicó más al funcionario

    En la última testimonial, el contratista que realizó trabajos para la familia Adorni en dos de sus domicilios, Matías Tabar, sorprendió al relatar que el jefe de Gabinete le pagó por sus servicios un total de 245 mil dólares en efectivo, sin facturar.

    Otro de los declarantes, Pablo Martín Feijoo, sostuvo que el acuerdo de compraventa del departamento de Caballito, registrado formalmente en 230 mil dólares, contemplaba un pago adicional de 65 mil dólares, por fuera de la escritura.

    Los gastos de Adorni desde que es funcionario

    Adorni compró el departamento gracias a que las vendedoras, dos mujeres jubiladas, le postergaron más del 85% del pago, sin intereses.

    La Justicia -que revisa si el nivel de gastos del funcionario se condice con sus ingresos- tiene registro de varios otros pagos realizados en efectivo por el matrimonio.

    Uno de ellos se corresponde con los costos del viaje al Caribe realizado en diciembre de 2024, en el que el funcionario gastó casi US$9000 en efectivo para hospedarse en dos complejos de lujo, de acuerdo a la información que aportó una agencia de viajes.

    Otros gastos registrados en la causa son los US$5000 en efectivo destinados al pago de la matrícula de ingreso del country de Indio Cua y otros US$6000 vinculados a un viaje de Bettina Angeletti a Madrid.

    La operación de compra de la casa del country se cerró en 120.000 dólares. 20.000 fueron pagados en efectivo, según la información recabada en el expediente, y los 100.000 restantes mediante un préstamo con garantía hipotecaria otorgado por dos mujeres policías.

    30.000 dólares de aquel préstamo ya fueron saldados en efectivo, pero el plazo por los 70.000 restantes vence en noviembre.

    Ese mismo mes, Adorni debería responder también por los 200.000 dólares cuyo pago le fue postergado por las dos jubiladas en la compraventa del departamento de Caballito.

    Por ahora, el jefe de Gabinete ha esquivado dar explicaciones públicas sobre sus gastos o patrimonio, con el argumento de que eso podría ser interpretado como un intento por “obstruir” a la Justicia.

  • Investigan movimientos digitales y patrimonio cripto de Manuel Adorni

    Investigan movimientos digitales y patrimonio cripto de Manuel Adorni

    La investigación judicial contra Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito incorporó en las últimas horas nuevos elementos vinculados al uso de criptomonedas y activos digitales.

    Según trascendió, el fiscal federal Gerardo Pollicita recibió reportes enviados por distintas plataformas virtuales y billeteras electrónicas, donde se detectaron movimientos financieros asociados al jefe de Gabinete. La causa se tramita en el juzgado federal de Ariel Lijo y ahora apunta a reconstruir el recorrido de esos fondos digitales mediante estudios técnicos de trazabilidad financiera.

    De acuerdo con los primeros informes incorporados al expediente, las operaciones registradas serían menores en comparación con otros movimientos de dinero en efectivo que ya analiza la Justicia. Sin embargo, la fiscalía intenta determinar si esos registros forman parte de una operatoria económica más amplia.

    En paralelo, el expediente avanzó semanas atrás con el levantamiento del secreto bancario, financiero y fiscal de Adorni, su esposa Bettina Angeletti y las firmas AS Innovación Profesional y la consultora MasBe.

    Además, el Banco Central fue requerido para aportar información sobre productos financieros vinculados a los investigados desde enero de 2022, incluyendo cuentas, préstamos, plazos fijos, tarjetas y movimientos bancarios.

    Ahora, el objetivo de la Justicia es cruzar los datos tradicionales del sistema financiero con la información proveniente del ecosistema Fintech y de plataformas de criptomonedas para establecer si existe correspondencia entre el patrimonio declarado y los gastos detectados durante la investigación.

  • La economía de Javier Milei entra en zona de riesgo por la creciente crisis política

    La economía de Javier Milei entra en zona de riesgo por la creciente crisis política

    La Argentina atraviesa uno de esos momentos donde la política deja de ser un factor de acompañamiento de la economía para convertirse directamente en un problema económico. Y eso es exactamente lo que está comenzando a ocurrir en el Gobierno de Javier Milei. Los resultados no son los esperados, el programa económico comienza a perder capacidad de seducción social y el oficialismo empieza a exhibir señales de desgaste que hasta hace pocos meses parecían imposibles de imaginar dentro de la estructura libertaria.

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    Durante largos meses el Gobierno apostó toda su legitimidad política a una promesa central: el ajuste sería brutal, pero breve; doloroso, pero efectivo; traumático, aunque necesario para estabilizar la economía y luego abrir una etapa de crecimiento y prosperidad. Sin embargo, lo que hoy comienza a observarse es otra cosa. Algunos indicadores muestran mejoras parciales, es cierto. Hay sectores vinculados a las finanzas, la minería, la energía, el agro o ciertos nichos exportadores que exhiben números positivos. Pero ese crecimiento no derrama, no se traduce en recuperación del empleo, no mejora el consumo masivo y mucho menos reconstruye el tejido social golpeado por más de dos años de recesión y ajuste permanente.

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    La sensación predominante en amplios sectores de la sociedad es que la economía se estabilizó solo para algunos. Mientras tanto, para la clase media y los sectores populares, la vida cotidiana continúa marcada por la pérdida de poder adquisitivo, la precarización laboral y la incertidumbre permanente. El problema para el Gobierno es que esa percepción ya no se limita a la oposición o al sindicalismo. Empieza a filtrarse dentro del propio oficialismo.

    En la Casa Rosada el nerviosismo crece. Y crece porque la realidad dejó de acompañar el relato épico con el que el Presidente intentó sostener políticamente el ajuste. Cada vez que aparecen datos negativos o advertencias sobre la fragilidad del esquema económico, la reacción presidencial es la misma: descalificación, insultos y negación. Javier Milei parece cada vez más encerrado en una lógica donde cualquier cuestionamiento técnico o político automáticamente es interpretado como una conspiración contra su gobierno.

    Ese mecanismo quizás sirvió en campaña o incluso durante los primeros meses de gestión, cuando gran parte de la sociedad estaba dispuesta a tolerar costos extremos a cambio de una expectativa de ordenamiento económico. Pero hoy el contexto es diferente. El desgaste empieza a ser visible y el Gobierno ya no logra administrar políticamente los efectos sociales del ajuste.

    El “caso Adorni” y la crisis de credibilidad

    La tensión se siente especialmente dentro del Gabinete. En privado, varios funcionarios admiten preocupación por el rumbo económico y por la creciente pérdida de confianza política. Nadie quiere quedar asociado a un eventual deterioro mayor del programa. Sin embargo, el temor a las represalias presidenciales impide cualquier discusión pública seria dentro del oficialismo. Todo ocurre en off, entre susurros, operaciones internas y filtraciones controladas. El clima interno se parece cada vez más al de un gobierno sitiado por sí mismo.

    Y en el centro de esa crisis aparece el llamado “caso Adorni”, un problema político que el oficialismo subestimó y que hoy amenaza con erosionar la credibilidad de todo el programa económico. La decisión de sostener al Jefe de Gabinete pese al escándalo no solo genera ruido institucional: también introduce incertidumbre política en un momento donde el Gobierno necesita transmitir previsibilidad absoluta.

    La situación es delicada porque el oficialismo construyó gran parte de su identidad pública sobre la idea de superioridad moral frente a “la vieja política”. El discurso libertario prometía transparencia, austeridad y una ruptura ética con los privilegios tradicionales del poder. Por eso el impacto del caso resulta tan profundo. No se trata únicamente de las sospechas sobre el patrimonio del funcionario o de las versiones sobre operaciones inmobiliarias y movimientos de dinero en efectivo. El problema central es la contradicción entre el relato moral del Gobierno y las conductas que hoy se ponen bajo sospecha.

    Incluso las buenas noticias financieras empiezan a perder efecto frente al deterioro político. El reciente anuncio de Fitch Ratings elevando la calificación de la deuda soberana argentina de “CCC+” a “B-” con perspectiva estable debería haber funcionado como un fuerte respaldo internacional al rumbo económico. Y efectivamente hubo fundamentos objetivos detrás de esa decisión: mejora fiscal, acumulación de reservas, reducción del déficit y cierta consolidación institucional de algunas reformas impulsadas por el Gobierno.

    Sin embargo, el impacto político y social de esa noticia fue prácticamente nulo. La sociedad ya no reacciona positivamente ante indicadores técnicos que no modifican su vida cotidiana. Y además, la propia calificadora dejó una advertencia significativa: el principal riesgo para el programa argentino sigue siendo el frente político. En otras palabras, el problema ya no es exclusivamente económico. Es la fragilidad del poder. Y ahí reaparece otra vez el “efecto Adorni”.

    La intervención pública de Patricia Bullrich marcó un punto de inflexión dentro del oficialismo. Su exigencia para que el funcionario presente inmediatamente su declaración jurada expuso algo mucho más profundo que una diferencia táctica. Lo que mostró fue una fractura de autoridad dentro del propio espacio libertario.

    Bullrich entendió antes que muchos que el costo político del escándalo puede volverse inmanejable. Y decidió tomar distancia. Su movimiento tuvo una lógica brutalmente pragmática: preservar capital político propio antes de quedar atrapada en un eventual derrumbe del Gobierno. Las encuestas que la muestran con alta imagen positiva explican gran parte de esa jugada.

    Pero el problema para el oficialismo es que la senadora dejó al descubierto dos debilidades estructurales. La primera: la escasa fortaleza política real de Manuel Adorni, quien aparece públicamente cuestionado incluso por sectores aliados. La segunda: la creciente incapacidad de la conducción presidencial para ordenar internamente a su espacio.

    La reacción del llamado “triángulo de hierro” fue inmediata. Karina Milei interpretó la presión de Bullrich como una insubordinación directa al Presidente. Y en términos políticos probablemente tenga razón. El problema es que el oficialismo parece más preocupado por disciplinar voces internas que por resolver el problema de fondo.

    Esa dinámica resulta particularmente peligrosa en contextos económicos frágiles. Los mercados, los inversores y los actores económicos toleran programas duros siempre que exista capacidad política para sostenerlos. Cuando empiezan a percibir desorden interno, peleas de poder o crisis de liderazgo, la confianza se deteriora rápidamente.

    Esto nos lleva inevitablemente a mirar un pasado demasiado cercano, todavía fresco en la memoria política argentina. En el tramo final del gobierno anterior, el entonces ministro de Economía y candidato presidencial Sergio Massa repetía casi como un ruego hacia el propio oficialismo: “por favor, no nos entra un quilombo más”. No era solamente una frase de desesperación política. Era el reconocimiento explícito de que las internas permanentes dentro del poder estaban destruyendo cualquier posibilidad de estabilizar la economía. Massa entendía algo elemental: ningún programa económico resiste cuando el propio gobierno transmite desorden, fragilidad y disputas de liderazgo.

    Hoy, salvando las enormes diferencias ideológicas y de contexto, en la administración de Javier Milei empieza a emerger un fenómeno parecido. La política vuelve a contaminar la economía. Las peleas internas, las operaciones cruzadas y el creciente desgaste del “caso Adorni” proyectan una imagen de parcial descontrol que impacta directamente sobre la confianza. Porque los mercados, insisto, pueden tolerar ajustes duros; lo que no toleran es la sensación de un poder político perdiendo cohesión y autoridad.

    Una economía atrapada por la fragilidad política

    Por eso no sorprende que incluso dentro del entorno económico de Luis Caputo admitan en privado que el “tema Adorni” genera interferencias concretas sobre la economía. El Gobierno necesita transmitir control y estabilidad, pero hoy comunica exactamente lo contrario: desgaste, improvisación y tensión interna.

    Lo más llamativo del caso es la estrategia elegida por el propio funcionario cuestionado. Si efectivamente posee toda la documentación respaldatoria de su patrimonio, la lógica política indicaría presentar inmediatamente toda la información disponible y cerrar el conflicto cuanto antes. Cada día de demora amplifica las sospechas y alimenta versiones cada vez más dañinas. Quien entiende lo básico de una declaración jurada de Bienes Personales sabe que no es una gran ciencia, no lleva meses hacerla. Todo lo contrario.

    Aquí aparecen dos hipótesis posibles. La primera es la más obvia y también la más peligrosa para el Gobierno: que existan inconsistencias patrimoniales difíciles de justificar rápidamente. Las versiones y las declaraciones ante la Justicia sobre operaciones en efectivo, compras inmobiliarias y aportes financieros de terceros alimentan justamente esa sospecha. En ese escenario, el tiempo se vuelve un recurso político indispensable para ordenar documentación, reconstruir trazabilidad de fondos y reducir daños.

    La segunda hipótesis es más compleja y revela un componente profundamente político del conflicto. Que el oficialismo esté apostando deliberadamente a victimizar al funcionario, tensar la discusión pública y luego intentar construir una narrativa de persecución mediática y reivindicación judicial. Sería una lógica consistente con la dinámica comunicacional del mileísmo: transformar cada crisis en una guerra cultural.

    Pero incluso si esa fuera la estrategia, implica riesgos enormes. Porque mientras el Gobierno juega esa batalla política, la economía real sigue deteriorándose. El consumo no despega, la actividad muestra altibajos constantes y el empleo privado continúa bajo presión. No existe todavía una tendencia sólida y homogénea de crecimiento. Lo que hay son sectores puntuales con buenos resultados coexistiendo con amplias áreas de la economía en retroceso.

    En este palaciego entorno, en los pasillos de Casa Rosada todavía apuestan a que “el despegue de la economía salvará políticamente a Manuel Adorni”, pero en los despachos más reservados del Palacio de Hacienda la mirada es exactamente inversa: “si Adorni sigue, terminará sepultando cualquier posibilidad real de recuperación económica”.

    Pero independientemente de las interpretaciones sobre los efectos de las decisiones futuras del Jefe de Gabinete, este es hoy uno de los momentos más preocupantes para el Gobierno: el modelo actual genera crecimiento sin capacidad de integración social. Y eso inevitablemente termina produciendo tensiones políticas. Ningún programa económico puede sostenerse indefinidamente si solo beneficia a sectores concentrados mientras la mayoría de la población siente que empeora.

    El oficialismo todavía conserva activos importantes. La oposición sigue fragmentada, gran parte de la sociedad mantiene rechazo hacia el pasado reciente y el Presidente conserva un núcleo duro de apoyo considerable. Pero el problema es que la política no funciona únicamente sobre adhesiones emocionales. También necesita resultados concretos y percepción de futuro. Hoy esa percepción empieza a erosionarse.

    El Gobierno enfrenta además otro problema estructural: la sobrepersonalización extrema del poder. Todo gira alrededor de Javier Milei. Las decisiones, las estrategias y la comunicación dependen casi exclusivamente de su figura y del círculo más íntimo que lo rodea. Eso puede otorgar rapidez decisional en determinados contextos, pero también vuelve extremadamente vulnerable a toda la estructura cuando aparecen errores políticos o crisis de confianza.

    La administración libertaria construyó su identidad sobre la idea de eficiencia técnica y superioridad moral. Si ambas percepciones empiezan a resquebrajarse simultáneamente, el problema deja de ser coyuntural y se transforma en algo mucho más profundo: una crisis de credibilidad. Y la credibilidad es el principal activo de cualquier programa económico de shock.

    Porque detrás de las discusiones sobre declaraciones juradas, internas oficialistas y operaciones políticas existe una cuestión central: la sociedad empieza a preguntarse si el sacrificio realizado realmente tiene sentido. Esa es la pregunta más peligrosa para cualquier gobierno de ajuste. Mientras la expectativa de mejora existe, el costo social puede administrarse. Cuando la esperanza empieza a desaparecer, el escenario cambia completamente. Hoy la Argentina parece ingresar lentamente en esa etapa de duda.

    El Gobierno aún tiene margen para corregir. Pero para hacerlo necesita abandonar la lógica de negación permanente y asumir que los problemas políticos ya están impactando directamente sobre la economía. Sostener funcionarios cuestionados únicamente por lealtad interna puede terminar teniendo un costo mucho más alto que resolver rápidamente las inconsistencias existentes.

    La historia argentina ofrece demasiados ejemplos de programas económicos técnicamente viables que terminaron naufragando por errores políticos, soberbia de conducción o desconexión con la realidad social. El riesgo para Javier Milei es repetir exactamente ese patrón.

    Mientras tanto, la economía continúa enviando señales ambiguas. Algunos indicadores mejoran, otros retroceden. El crecimiento aparece y desaparece mes a mes sin consolidarse. Las inversiones avanzan más lentamente de lo esperado. El empleo no reacciona. El consumo sigue deprimido. Y el humor social comienza a deteriorarse.

    En ese contexto, la principal amenaza para el Gobierno ya no parece venir de la oposición tradicional ni de los mercados internacionales. La amenaza más seria empieza a surgir desde adentro: desde las propias contradicciones políticas de un oficialismo que prometió ser distinto y que hoy empieza a parecerse demasiado a aquello que decía combatir.

  • En la causa por presunto enriquecimiento ilícito, la Justicia detectó operaciones con criptomonedas de Manuel Adorni

    En la causa por presunto enriquecimiento ilícito, la Justicia detectó operaciones con criptomonedas de Manuel Adorni

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    La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo: la Justicia federal detectó movimientos con criptomonedas y comenzó a profundizar el análisis de su patrimonio digital.

    El fiscal Gerardo Pollicita recibió los primeros informes enviados por plataformas de activos virtuales y billeteras electrónicas, en respuesta a los requerimientos judiciales para rastrear las finanzas del funcionario. Según trascendió, los reportes preliminares confirman la existencia de transacciones en activos digitales, aunque por el momento los montos identificados serían menores en comparación con otros movimientos de dinero ya incorporados al expediente.


    Análisis de trazabilidad y nuevas medidas


    A pesar de ello, los investigadores no descartan que estos registros representen solo una parte de la operatoria, por lo que evalúan solicitar estudios técnicos de trazabilidad para determinar el origen y destino final de los fondos.

    La causa tramita en el juzgado del magistrado Ariel Lijo, quien ordenó semanas atrás el levantamiento del secreto bancario, financiero y fiscal no solo de Adorni, sino también de su entorno cercano, incluida su esposa, Bettina Angeletti, y firmas vinculadas como AS Innovación Profesional y la consultora MasBe.

    En paralelo, el Banco Central de la República Argentina fue requerido para aportar un detalle completo de los productos financieros asociados a los investigados desde enero de 2022, incluyendo cuentas, plazos fijos, préstamos y tarjetas.

    Ahora, el foco de la investigación está puesto en cruzar esos datos con la información proveniente del ecosistema fintech, con el objetivo de detectar posibles inconsistencias entre el patrimonio declarado y el nivel de gastos o movimientos financieros del funcionario.

    La evolución de las pericias será clave para determinar si los movimientos con criptomonedas forman parte de una operatoria mayor dentro de una causa que continúa sumando elementos bajo la lupa de la Justicia.


  • El Gobierno busca reformar la Ley de Ética Pública para limitar el uso político de recursos del Estado

    El Gobierno busca reformar la Ley de Ética Pública para limitar el uso político de recursos del Estado

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    El Gobierno nacional analiza impulsar una reforma de la Ley de Ética Pública con el objetivo de endurecer las restricciones sobre la actividad partidaria de los funcionarios y evitar el uso político de recursos estatales. La iniciativa se discute en la Casa Rosada y toma como referencia la normativa estadounidense conocida como Hatch Act.

    Desde el entorno del presidente Javier Milei explican que el proyecto apunta a establecer reglas más precisas sobre qué conductas están prohibidas dentro de la administración pública, en especial en lo que respecta al uso de oficinas, teléfonos, vehículos oficiales y otros recursos del Estado para fines políticos.

    Uno de los ejemplos que analizan es el de funcionarios que realicen llamados partidarios desde teléfonos oficiales o utilicen tiempo laboral para actividades de campaña, prácticas que buscan dejar expresamente reguladas.


    Más controles y sanciones: la propuesta del Gobierno


    La legislación vigente ya establece límites generales, pero la reforma buscaría avanzar hacia definiciones más concretas, incluyendo el uso de correos institucionales, redes sociales, teletrabajo, presión sobre subordinados y la organización de actividades partidarias desde el Estado.

    Además, no se descarta incorporar cambios en los mecanismos de control y sanción, con posibles penalidades que podrían ir desde advertencias hasta la expulsión del cargo, siguiendo el modelo de la Hatch Act.

    Otro punto clave en estudio es la protección de los empleados públicos frente a la coerción política, evitando que sean obligados a participar en campañas o realizar aportes partidarios.


    Una iniciativa en evaluación


    Aunque el proyecto aún no forma parte de la agenda inmediata, en el oficialismo reconocen que podría ser impulsado durante 2026, dentro de un paquete más amplio de reformas institucionales que el Ejecutivo planea enviar al Congreso.

    La discusión se da en un contexto atravesado por investigaciones judiciales que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien volvió a recibir el respaldo del Presidente en la última reunión de Gabinete.

    Desde el Gobierno aclaran que esta iniciativa no se superpone con otros proyectos, como la denominada “ley anticasta” o la propuesta de Ficha Limpia, sino que apunta específicamente a regular el comportamiento ético de los funcionarios y reforzar la separación entre gestión pública y actividad política.

    Con información de TN.


  • Diputados redefine su mapa de poder: se deteriora el vínculo entre La Libertad Avanza, el PRO y la UCR

    Diputados redefine su mapa de poder: se deteriora el vínculo entre La Libertad Avanza, el PRO y la UCR

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    Dentro del bloque libertario crece la preocupación debido a los movimientos de quienes consideraban aliados parlamentarios.

    La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ser acercó a la Cámara de Diputados para reunirse con referentes del bloque y fijar una estrategia que contenga a los socios al ver que, lentamente, empiezan a marcar sus diferencias con la línea libertaria.

    Se deteriora el vínculo entre La Libertad Avanza, el PRO y la UCR


    Esta vez la preocupación no está relacionada con una posible interpelación de Manuel adorni, sino con el devenir de los proyectos de ley que Javier Milei quiere sanciona y los cuales ya empiezan a encontrar dificultades para avanzar.

    A esta situación se le suma las últimas actitudes del PRO, como el silencio que mostraron los diputados durante el informe de gestión del jefe de Gabinete. «No hicieron nada en contra, pero tampoco a favor», explicó una fuente libertaria.

    Sin embargo la misma fuente resalta que también hubo otros movimientos que no gustaron como el hecho de que se hayan desmarcado «con el tema Ficha Limpia», y agregó: «A esto se le suman los movimientos de Patricia Bullrich, que también incomodan al karinisio».

    Los dichos, según manifiestan, tienen que ver con la intención del partido de Mauricio Macri de mantener las PASO de manera que se pueda quitar la obligatoriedad de ir a votar, por un lado, y de tratar Ficha Limpia por fuera de la reforma electoral. Cualquiera sea el caso, Karina Milei ya bajó un mensaje y fue el de no negociar esos dos puntos. La intención es que la ley salga tal y como se mandó desde Casa Rosada.

    Pero fuentes cercanas a la exministra explicaron que «no a jugar a perder» y por ello lo ven poco probable. Teniendo en cuenta este esquema, si avanza con la reforma laboral, lo hará negociando las PASO y Ficha Limpia. «Tienen que entender que los votos no están de otra manera. Ya no pueden encapricharse», señaló la fuente a Infobae.

    Al mismo tiempo, la Casa Rosada también busca mostrar apoyo de gobernadores: el ministro del Interior, Diego Santilli, se mostró con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio (PRO), y con Marcelo Orrego de San Juan (Producción y Trabajo), quienes indicaron que están de acuerdo con el proyecto oficial. Pero el detalle es que ninguno de los dos tiene senadores que le respondan.

    «Hay que hacer equilibrio entre lo que pide la Rosada y lo que necesitamos en el Congreso. No podemos perder a los socios«, remarcó un libertario con acceso al despacho de Martín Menem. En en el sector libertario creen que la relación entre Macri y Bullrich se recompuso, por eso sienten que de a poco se estaría quebrando la relación de la senadora.

    Mientras las dudas del vínculo entre el PRO y LLA aumentan, el radicalismo se mantiene equidistante. Sus senadoras acompañan, pero sus diputados se mantienen también en silencio ante la situación de Manuel Adorni; el partido mostró diferencias y se prepara para tener una buena presencia en la marcha universitaria que se aproxima.

    La sesión de la próxima semana en Diputados mostrará el clima en el que se encuentra la relación entre La Libertad Avanza y sus socios. La oposición buscará emplazar a las comisiones que manejan los libertarios para avanzar en una agenda que tiene como eje la interpelación del jefe de Gabinete.

    Con información de Infobae


  • Milei defendió a Adorni en plena polémica: “No lo voy a ejecutar para ganar una elección”

    Milei defendió a Adorni en plena polémica: “No lo voy a ejecutar para ganar una elección”

    El presidente Javier Milei lanzó este viernes una frase de fuerte respaldo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la controversia por las denuncias de incremento irregular de su patrimonio. “No lo voy a ejecutar para ganar una elección”, expresó frente a todos los ministros que este viernes se reunieron en Casa Rosada.

    Al inicio del encuentro, que se extendió por dos horas y media en la Casa Rosada, el jefe de Estado tomó la palabra durante treinta minutos para brindar un panorama general de la gestión y dedicar un tramo central de su alocución a la defensa de Adorni. Según trascendió, Milei fue enfático al sostener que no está dispuesto a realizar «lo que no es justo por ganar una elección» y aseguró que «no va a ejecutar a una persona honesta y laburante».

    El respaldo presidencial se dio ante la mirada de todo el elenco ministerial, incluyendo a la senadora y aliada oficialista Patricia Bullrich. La exministra de Seguridad había generado ruidos internos al solicitar públicamente que el jefe de Gabinete presentara su declaración jurada «de inmediato» para despejar dudas.

    El gabinete nacional debatió gestión, economía y estrategia política durante extensa reunión en Casa Rosada.

    Tras la partida del Presidente de la sala, Bullrich también hizo uso de la palabra. La legisladora habría señalado que el Gobierno atraviesa un momento complejo en su vínculo con la ciudadanía, mencionando factores como la economía y la corrupción.

    Adorni, con el respaldo del presidente

    Pese a la tensión latente, la jornada funcionó como una puesta en escena de unidad y continuidad. Adorni retomó el mando de la reunión tras el discurso de Milei para coordinar la exposición sobre el plan de gestión 2026/27 y agradecer a los equipos técnicos por el informe presentado recientemente ante el Congreso.

    El gesto de Milei se sumó a otras señales de apoyo registradas durante el día, como el acompañamiento de Karina Milei a Adorni en una actividad oficial en Zárate y la venia para que el ministro liderara anuncios de gestión junto a los titulares de las carteras de Economía y Seguridad.

    Participaron del cónclave la mayoría de los ministros y los principales asesores del Ejecutivo, en una reunión que, a diferencia de otras oportunidades, dejó trascender detalles que apuntalan la figura del Jefe de Gabinete en su cargo.

  • Milei respaldó a Adorni en medio de la crisis: “Prefiero perder la elección antes que echarlo”

    Milei respaldó a Adorni en medio de la crisis: “Prefiero perder la elección antes que echarlo”

    En una de las reuniones de gabinete más tensas desde el inicio de su gestión, el presidente Javier Milei ratificó este viernes su respaldo total a Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y dádivas.

    Según trascendió, el mandatario interrumpió el encuentro tras una fuerte defensa del actual jefe de Gabinete y dejó una frase que generó impacto entre los ministros presentes: “Prefiero perder las elecciones a echar a alguien que no lo merece”.

    “No voy a tirar a un honesto por la ventana”, sostuvo Milei antes de retirarse de la reunión, visiblemente molesto por el avance de las denuncias y las tensiones políticas que atraviesa el oficialismo.

    El respaldo presidencial ocurre en medio de crecientes cuestionamientos internos y externos hacia Adorni. Desde distintos sectores de la oposición ya anticiparon que impulsarán una moción de censura en el Congreso prevista para el próximo 14 de mayo.

    Además, versiones surgidas desde la propia Casa Rosada indican que algunos funcionarios consideran necesario que Adorni presente cuanto antes su declaración jurada para intentar bajar la presión política y mediática. Entre quienes habrían expresado esa postura aparece la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

    Pese al clima interno, el Gobierno buscó mostrar unidad. Tras la reunión, Luis Caputo minimizó el impacto político y económico del escándalo y aseguró que la situación judicial del funcionario “no tiene ningún efecto” sobre los mercados ni sobre la llegada de inversiones.

    El ministro de Economía afirmó que durante sus recientes reuniones con inversores en el exterior el tema no generó preocupación y atribuyó la volatilidad financiera al temor de un eventual regreso del kirchnerismo.

    Mientras tanto, la tensión política dentro del oficialismo continúa creciendo y el caso Adorni ya se convirtió en uno de los principales focos de conflicto para la administración de Milei.

  • Milei volvió a respaldar a Adorni en la reunión de gabinete

    Milei volvió a respaldar a Adorni en la reunión de gabinete

    El presidente Javier Milei encabezó este viernes en Casa Rosada una nueva reunión de Gabinete que tuvo dos características principales a lo largo de dos horas y media de duración. La primera fue que el Presidente volvió a ratificar delante de todos sus ministros a Manuel Adorni. Y la segunda fue que los miembros de la gestión libertaria conversaron y sobre el plan de gestión para lo que resta del año y el próximo.

    El encuentro del elenco de trabajo del jefe de Estado, sin ausencias, estuvo marcado, de acuerdo a fuentes oficiales en contacto con Agencia Noticias Argentinas, por el buen clima.

    En ese marco, Milei, ofreció un panorama general y le dio un fuerte respaldo al Jefe de Gabinete. Una muestra más de que el ex vocero presidencial no se moverá de su cargo y que cuenta con gestos y apoyos constantes de parte de la cúpula del partido libertario.

    Su intervención duró media hora y luego partió para continuar con su agenda de trabajo en Olivos. Después, de la partida del economista, el ex vocero presidencial tomó el mando del conclave, quien agradeció a los equipos de cada ministerio por la asistencia para su informe de gestión del Congreso, que presentó el 29 de abril en la Cámara baja.

    Hubo tiempo para exponer y dar cuenta de la marcha del plan de gestión de este año y el próximo, junto con detalles de la reestructuración presupuestaria que encaró el Poder Ejecutivo.

    También, Adorni dio precisiones sobre los “retiros voluntarios y desvinculaciones en organismos públicos con objetivo a fines de mayo”, según informó Presidencia, y mencionó la necesidad de encarar una revisión de los acuerdos con organismos internacionales.

    Para finalizar, Martín Menem, presidente de la Cámara baja, y Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario del Senado, hablaron de los proyectos legislativos que tendrán discusión parlamentaria. Hablaron de la Ley Hojarasca, el súper Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la Ley de Salud Mental, entre otras iniciativas que el oficialismo conidera relevantes.

  • Cristina Pérez le respondió a Manuel Adorni: «Mucha gente que te votó y también se siente traicionada»

    Cristina Pérez le respondió a Manuel Adorni: «Mucha gente que te votó y también se siente traicionada»

    La periodista Cristina Pérez salió al cruce de Manuel Adorni este viernes tras los dichos del jefe de Gabinete, quien había aludido a una «traición» personal sin nombrarla. Lo hizo durante una editorial en Radio Rivadavia, donde cuestionó la noción de lealtad que esgrimió el funcionario y le devolvió el argumento con firmeza: «Mucha gente que te votó y te creyó también se siente traicionada».

    El cruce se originó luego de que Adorni, en una entrevista con Alejandro Fantino en el canal de YouTube Neura, aludiera a una periodista que se habría «horrorizado» ante uno de sus viajes al exterior. El comentario fue interpretado en redes como una referencia directa a Pérez, quien cubre en LN+ y en Radio Rivadavia las investigaciones judiciales que llevan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita sobre el patrimonio de Adorni y sus viajes al exterior, entre ellos uno a Aruba.

    Pérez aclaró desde el comienzo que había transparentado ante su audiencia la relación personal que la unía al funcionario, quien trabajó durante años en Radio Rivadavia. Pero marcó un límite claro: «Aclaré a la audiencia mi amistad personal con Manuel. Pero también advertí el mismo día que mi rol era el del periodista mientras Manuel es un funcionario. O sea, yo avisé. El que avisa no traiciona».

    Cristina Pérez y el debate sobre la lealtad periodística

    Uno de los ejes más fuertes de la editorial fue la distinción entre lealtad y complicidad. La conductora fue directa: «¿Qué es la lealtad? ¿Cubrir? ¿Ser cómplice? Yo no creo en esa lealtad. Creo en la lealtad del que dice la verdad«. Y remarcó que sus diferencias con cualquier persona —amigos, familia, oyentes— forman parte de la vida en democracia, sin que eso implique una traición.

    Pérez también precisó cuál es el verdadero eje de la investigación judicial a Adorni: no el destino elegido para viajar, sino el origen del dinero con que se pagaron esos viajes. «Los viajes empezaron a ser noticia cuando trascendió en la investigación que habían sido pagados con dinero en efectivo, porque esa pesquisa lo que busca es el origen de los fondos«, explicó.

    La periodista reveló además que, apenas comenzó la investigación, le aconsejó personalmente al funcionario que saliera a dar explicaciones. «Tengo la tranquilidad en el corazón de haberle dicho en privado lo mismo que dije en público: que tenía que explicar todo cuanto antes, especialmente por la gente que le había dado su confianza», sostuvo.

    En otro tramo de la editorial, Pérez recordó que en conversaciones previas habían analizado juntos posibles destinos de viaje, y que ella misma le había recomendado no ir a ese destino puntual por la situación crítica en Venezuela y Colombia. También aclaró que, mientras Adorni fuera ministro, ella había decidido no viajar al exterior con su marido.

    La conductora rechazó el modo en que el jefe de Gabinete eligió responderle públicamente, en lugar de hacerlo de frente. «Nunca aludí ni hablé por terceros ni traté de ensuciarlo a sus espaldas. Siempre dije de frente lo que pensaba», afirmó, y subrayó: «No fui a hablar con otro aludiendo a vos. Te lo dije a vos de buena fe«.

    Sobre el final de su editorial, Pérez dejó abierta una invitación concreta: «El jefe de Gabinete está invitado para responder a una entrevista periodística en la radio donde trabajó o en el canal donde trabajó y en mi mesa de trabajo. De frente, sin vueltas, honestamente y con todo respeto». Y cerró con una última observación: «Esas son mis formas. Lamento sentir que no fueron las tuyas«.