Etiqueta: Jorge Sapag

  • Deuda provincial: Neuquén paga intereses y capital por más de US$ 26 millones

    Deuda provincial: Neuquén paga intereses y capital por más de US$ 26 millones

    La Provincia afronta el primer compromiso financiero de 2026 con un fuerte desembolso en dólares por Letras del Tesoro emitidas en 2023. El calendario prevé pagos por el equivalente a unos US$ 304 millones a lo largo del año.

    El gobierno de Neuquén abrirá el calendario financiero de 2026 con un pago significativo de deuda. El próximo lunes deberá desembolsar más de 26 millones de dólares para cancelar intereses y capital correspondientes a Letras del Tesoro en moneda estadounidense, en lo que será el primer vencimiento del año para la administración de Rolando Figueroa.

    Según la información comunicada esta semana a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el pago corresponde al período comprendido entre el 19 de octubre y el 19 de enero. En concreto, se trata del séptimo servicio de renta de las Letras del Tesoro Serie 1 Clase 1, por US$ 1.182.746,93, y del tercer cupón de amortización —equivalente al 25% del valor nominal— por US$ 24.827.618,50. El total supera los US$ 26 millones.

    Estos instrumentos fueron emitidos el 19 de octubre de 2023 por un monto apenas superior a los 99 millones de dólares, con una tasa fija del 9,45% nominal anual. La colocación se realizó durante la gestión de Omar Gutiérrez, con aval legislativo, en el marco del proceso de transición política hacia el actual gobierno provincial.

    En aquel momento, desde el entonces oficialismo del MPN se argumentó que la operación buscaba anticiparse al escenario posterior a las elecciones presidenciales y brindar “resguardo” frente a eventuales cambios del tipo de cambio. La justificación oficial fue atender compromisos futuros “sin corridas y sin depender de escenarios no esperados”. Estas Letras del Tesoro se terminarán de cancelar en abril de este año.

    Un 2026 con fuerte carga financiera

    Más allá de este primer vencimiento, el panorama anual muestra un peso considerable de la deuda sobre las cuentas provinciales. De acuerdo con el Presupuesto 2026, Neuquén deberá afrontar pagos por más de 432.951 millones de pesos en concepto de intereses y capital, un monto equivalente a unos 304 millones de dólares al tipo de cambio proyectado. La mayor parte de esos compromisos está nominada en moneda extranjera.

    El 85% de los desembolsos previstos corresponde a títulos públicos, Letras del Tesoro y préstamos tomados por la Provincia. Entre los instrumentos de mayor impacto figuran los bonos Ticade y Tideneu, emitidos durante la gestión de Gutiérrez, y el préstamo contraído con Credit Suisse en la administración de Jorge Sapag, luego ampliado por su sucesor.

    Además, un 9,8% del total se destinará a la devolución de créditos otorgados por organismos multilaterales como el BID, el BIRF y el FIDA, así como financiamientos de la CAF y el préstamo del fondo de Abu Dabi para la construcción de la microcentral hidroeléctrica de Nahueve. El porcentaje restante corresponde a compromisos con el gobierno nacional.

    El mes más exigente para la administración de Rolando Figueroa será abril, cuando se concentrarán pagos por 108.028 millones de pesos entre intereses y amortizaciones. Octubre aparece como el segundo pico del año, con vencimientos por 74.003 millones, mientras que en el resto de los meses la carga será más moderada.

    Con este primer desembolso en dólares, Neuquén inaugura un 2026 marcado por la necesidad de administrar con precisión el frente financiero, en un contexto de ingresos condicionados y con un calendario de vencimientos que volverá a exigir disciplina fiscal y planificación.

  • Neuquén enfrenta el lunes el primer pago de deuda del 2026 por más de US millones

    Neuquén enfrenta el lunes el primer pago de deuda del 2026 por más de US$26 millones

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    El gobierno de Rolando Figueroa deberá desembolsar el próximo lunes más de 26 millones de dólares para cancelar vencimientos de interés y capital de Letras del Tesoro en moneda estadounidense que Neuquén tiene en el mercado. Se trata del primer pago de deuda de este 2026 e inaugura un calendario nuevamente exigido para la administración de la provincia.

    Según informó el gobierno a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires esta semana, la fecha de pago será el lunes y corresponde al período entre el 19 de octubre y el 19 de enero.

    El desembolso será por el séptimo servicio de renta de estas Letras del Tesoro Serie 1 Clase 1 por un total de 1.182.746,93 dólares y por el tercer cupón de amortización correspondiente al 25% del valor nominal por un total de 24.827.618,50 dólares.

    Estas Letras del Tesoro Serie 1 Clase 1 las emitió el gobierno de Omar Gutiérrez el 19 de octubre del 2023 por un monto apenas superior a los 99 millones de dólares y devengan intereses a una tasa fija del 9,45% nominal anual.

    Son las que colocó en el mercado el anterior gobierno, con autorización de la Legislatura, en el contexto de la transición con Rolando Figueroa. El MPN, por entonces oficialismo, había argumentado que el objetivo era hacer la colocación previa a las elecciones presidenciales de ese año para darle «un resguardo a la provincia» respecto del tipo de cambio que podía quedar tras los comicios.

    Se justificó que se buscaba atender los vencimientos futuros «sin corridas y sin depender de algún escenario no esperado después de las elecciones».

    Esas Letras del Tesoro se deberán terminar de pagar en abril de este año.

    La deuda 2026 de Neuquén


    El gobierno de Neuquén deberá pagar en el transcurso de este 2026 más de 432.951,2 millones de pesos en intereses y capitales de la deuda pública, equivalente a unos 304 millones de dólares. El grueso de la deuda a cancelar está en moneda extranjera.

    Según se planteó en el Presupuesto 2026, el 85% de los desembolsos serán para la cancelación de los títulos públicos, Letras del Tesoro y otros préstamos tomados por la Provincia. Entre ellos, los de mayor peso son los bonos Ticade y los Tideneu, colocados por la gestión Gutiérrez, y el préstamo contraído con Credit Suisse en la administración de Jorge Sapag y ampliado luego por su sucesor.

    Por otro lado, un 9,8% será para reembolsar los préstamos financiados por organismos multilaterales de crédito como el BID, BIRF y FIDA, por la CAF, el otorgado por el fondo de Abu Dabi para la construcción de la microcentral de Nahueve, entre otros.

    El porcentaje restante corresponde a la deuda con el gobierno nacional.

    El mes más pesado para la gestión Figueroa será abril, donde se concentrarán pagos de intereses y capital por 108.028 millones de pesos, seguido de octubre, con 74.003 millones. El resto de los meses, la carga será menor.


  • El MPN busca su resurrección desde las cenizas y se activa para renovar a sus autoridades

    El MPN busca su resurrección desde las cenizas y se activa para renovar a sus autoridades

    Como si del ave fénix se tratase, aquella criatura que según la mitología griega arde en llamas al momento de morir para luego renacer de sus propias cenizas, el Movimiento Popular Neuquino (MPN) busca su resurrección política tras dos años de escaso accionar, luego de lo que fue en abril del 2023 la derrota del espacio y la pérdida por consiguiente de la Gobernación provincial después de 62 años de absoluta hegemonía.

    El 9 de septiembre de este año vencen los mandatos de las autoridades vigentes del MPN, que hoy está en manos del exgobernador Omar Gutiérrez (Junta de Gobierno) y del también exmandatario provincial, Jorge Sapag (titular de la Convención).

    De acuerdo a lo que indica su Carta Orgánica, el Movimiento Popular Neuquino debe convocar a elecciones internas para renovar a sus autoridades dos meses antes, es decir el 9 de julio. Además, la contienda debe realizarse dentro de los 45 días posteriores a la convocatoria.

    Más allá de esto, lo concreto es que puertas adentro del partido hay poco ruido. La derrota en los comicios gubernamentales que sufrió el MPN a manos de un exmiembro del espacio como Rolando Figueroa dejó grogui al Movimiento, que ahora intentará reactivarse porque, en el horizonte no tan lejano, aparecen las elecciones 2027.

    El objetivo es claro: volver a ganar la Gobernación provincial bajo un escenario incierto, ya que Rolando Figueroa todavía no manifestó tener intenciones de ser reelecto, aunque sí aclaró que es algo que se verá más adelante.

    No está de más decir que Figueroa en la actualidad tiene el apoyo de numerosos intendentes que hoy se consideran parte del Movimiento Popular Neuquino, pero que han puesto sus lealtades del lado del líder de La Neuquinidad. A eso hay que sumar el respaldo de exjefes comunales y del bloque completo de diputados en la Legislatura.

    Sin embargo, hay quienes no comulgan del todo con la idea de darle un total respaldo político a Figueroa, con lo cual podría aparecer una corriente ideológica que fomente la presentación del partido como tal en los comicios gubernamentales del año entrante.

    Pero para eso primero será clave la renovación partidaria que deberá consumarse en los próximos meses. Las caras del nuevo MPN todavía no están, pero lo más probable es que tanto Jorge Sapag como Omar Gutiérrez se corran para darle lugar a las nuevas generaciones.

    Un exintendente empenista deslizó hace días a MejorInformado que “hay hermetismo. Después de marzo se va a definir todo. Estamos esperando que Rolando Figueroa nos marque una línea a nuestro sector en particular, pero estamos todos igual. Desde que perdimos la Provincia, no se mueve nada”.

    Tras dos años de un profundo silencio de radio, el 2026 promete ser de mayor actividad para el MPN, que empieza a trazar su estrategia política para ver cómo se perfila de cara a la contienda del 2027, donde también habrá disputas en todos los municipios de la jurisdicción.

  • Neuquén y Villa La Angostura tendrán nuevas escuelas técnicas: invertirán más de .000 millones

    Neuquén y Villa La Angostura tendrán nuevas escuelas técnicas: invertirán más de $24.000 millones

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    Neuquén capital y Villa La Angostura tendrán dos nuevas EPET. Se suman a las seis que están en obra en las ciudades de Plottier, San Patricio del Chañar, Centenario, Rincón de los Sauces, Zapala y Añelo. La ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi, dijo que la gestión de Rolando Figueroa está ejecutando en dos años y medio 50.000 metros cuadrados (m2) de escuelas técnicas, frente a los 24.000 que se hicieron durante 16 años (de 2007 a 2023) en los gobiernos de Jorge Sapag y Omar Gutiérrez.

    Las obras que comenzarán a construirse este año son la EPET N°27 en Neuquén y la EPET N°28 en Villa La Angostura.

    El edificio de la capital estará ubicado sobre calle Casimiro Gómez y dará respuesta a la creciente matrícula escolar del oeste. Tendrá una superficie cubierta de 4.996 m2 y un plazo de ejecución de 570 días corridos. Ya fue licitado y está en proceso de adjudicación. Su presupuesto oficial es de $10.300 millones.

    En el caso de La Angostura será la primera escuela técnica de la ciudad. La obra tiene un presupuesto oficial de $14.500 millones, para una superficie cubierta de 4.471 m2 y un plazo de ejecución de 660 días corridos. El nuevo edificio tiene una matrícula de 100 estudiantes y se ubicará al suroeste de la ciudad.

    Las que están en marcha


    La obra que presenta mayor grado de avance es la EPET Nº 25 de Plottier, ya que fue el primer edificio educativo completamente nuevo que se inició durante la gestión Figueroa. Cuando esté finalizada, tendrá una superficie de 5.325 m2 y capacidad para 400 personas. Está previsto que la empresa que resultó adjudicataria -Mocciola- concluya los trabajos en mayo. El avance total a la fecha es 77%. La inversión requerida asciende a $16.100 millones.

    En la EPET N°15 de Zapala, que brinda la orientación de técnico electrónico y cuenta con una matrícula de más de 650 estudiantes distribuidos en tres turnos, la ampliación de aulas y talleres -de casi 600 m2 – presenta un 49% de avance. Está a cargo de la empresa Blackhall y se estima que esté lista en marzo. El monto de la obra es $1.800 millones.

    Esta obra es prioritaria porque funciona desde hace años en dispositivos transitorios y es un objetivo de la actual gestión eliminar las aulas tráiler.

    Lo mismo ocurre en la EPET N°26 de San Patricio del Chañar, por eso allí se está construyendo un edificio nuevo de 4.940 m2, que tendrá 20 talleres y capacidad para dar respuesta al incremento exponencial de la matrícula -de los 200 estudiantes que tuvo en 2025 en la orientación de maestro mayor de obras hasta alcanzar los 700 proyectados a futuro-, un dato relevante dada su ubicación en la región Vaca Muerta. La obra, que está a cargo de Mocciola, registra un 33% de avance y se prevé su finalización para noviembre.

    En Vaca Muerta se están construyendo otras dos escuelas técnicas. Una de ellas es la EPET N°23 de Añelo, que había quedado paralizada por falta de financiamiento nacional y fue renegociada. Los trabajos están a cargo de la empresa Dinale y demandan una inversión es $18.500 millones. Se estima finalizarla en mayo.

    La otra escuela técnica que está construyendo el gobierno provincial en la región Vaca Muerta es la EPET N°24 de Rincón de los Sauces. Nació en 2020 y funciona en dos edificios para el dictado de clases, uno alquilado y otro cedido por la municipalidad para el funcionamiento de los laboratorios-taller. A estos se suman 13 aulas tráiler repartidas entre ambos espacios y otro predio para las actividades deportivas. Los trabajos están a cargo de la firma Ecosur Bahía, que prevé finalizarla en marzo del próximo año. La inversión es $14.000 millones.

    En Centenario, la construcción del edificio para la EPET 29 registra un avance del 25% y una inversión que supera los $11.000 millones. La obra, de 4.963 m2, finalizará en noviembre.

    «No estamos hablando ni de canchitas de fútbol, ni de cosas que no mejoran directamente la calidad de vida de los neuquinos», afirmó Bertoldi, en alusión a las obras que caracterizaron la gestión Gutiérrez y cuyos contratos están bajo investigación penal.


  • Neuquén 2026: dos polos de poder y un nuevo sistema político

    Neuquén 2026: dos polos de poder y un nuevo sistema político

    Con el desplazamiento del peronismo de la arena política provincial y su incapacidad para renovarse, solo dos espacios políticos se vislumbran con posibilidades reales de acceder al máximo poder provincial en el 2027. La Neuquinidad de Rolando Figueroa y La Libertad Avanza neuquina. Oficialismo provincial y oficialismo nacional. Ambos sostienen la sartén de la agenda política en sus manos y sin titubear desarrollan sus planes de gobierno, los cuales no solo implementan, sino que se encargan de comunicar y predicar con mucho énfasis.

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    Neuquinidad, representa -en clave federal- la obra pública, la distribución, sensibilidad y cercanía con las problemáticas más inmediatas de la población: salud, educación, seguridad, infraestructura. Es la administración de las inmensas regalías que la renta petrolera ofrecen, pero también es intentar domar el descontrolado crecimiento demográfico que el contexto histórico implica para Neuquén.

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    Libertad es la nueva cara que exhibe la derecha liberal, que actualmente domina la eterna grieta argentina, y que ha logrado contener el descontrol macroeconómico generado por las pésimas administraciones que ininterrumpidamente han metido la pata durante los últimos 20 años.

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    Sin emisión monetaria y sin déficit fiscal ni comercial, Javier Milei logró contener una inflación desbordada y, además, pacificar las calles, quitándole poder a organizaciones denominadas “sociales” que de social tenían poco y que bien podrían describirse como estructuras cuasi criminales de presión, financiadas con recursos públicos, responsables de hacer inviable la vida urbana mediante reclamos extorsivos permanentes, orientados únicamente a disputar una porción mayor de la torta sin devolver nada a la sociedad.

    Lejos de pretender un elogio generalizado para ambas fuerzas, es necesario entender por qué estos dos polos, en la provincia de Neuquén son los protagonistas de la lucha por el poder que se dará en el 2027, pero que ya en este nuevo año se está empezando a manifestar.

    Es muy sencillo determinar quien puede identificarse a favor o en contra de uno y otro, por cuestiones puramente ideológicas.

    En torno a la Neuquinidad, veremos al menos a cuatro partidos políticos orbitando a su alrededor: En primer término, será el viejo Movimiento Popular Neuquino que tal vez este 2026 renueve autoridades y con ellas sus ganas de retornar a la competencia electoral y tal quizás reivindicarse. Por el momento solo resuenan rumores de pasillos, respecto de si la actual conducción representada por Jorge Sapag y Omar Gutierrez activará la maquinaria dormida, si Rolando Figueroa hará un acto de colonización, o si algún sector disidente con relativa capacidad de movilización, forzará un resurgimiento del histórico partido.

    Claramente anotado para competir, también veremos al Más por Neuquén de Carlos Quintriqueo, que obtuvo un nada despreciable 8% de votos en las últimas elecciones legislativas de Neuquén y que sin dudas hará valer su caudal de votos en el futuro.

    Los ex MPN

    Por momentos el MPN representa la imagen de un auto al que se le ha roto el motor y cada quien, se ha llevado una parte del vehículo, para negociarla luego en el mercado de manera individual.

    En ese contexto surge Fuerza Neuquina y Federal, el espacio liderado por Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa. Distanciado del MPN a través del cual el sindicalismo petrolero participaba con la histórica línea “azul y blanca” del histórico dirigente Guillermo Pereyra, Rucci decidió lanzar una propuesta propia, respaldada por el enorme peso de uno de los gremios más influyentes de la provincia.

    Por último, pero no menos importante, está el partido del intendente capitalino, Mariano Gaido llamado “Primero Neuquén”, también identificado como un MPN clásico, devenido en algo igual, pero distinto, es decir, lo mismo “pero mío” y con todo el poder que el aparato municipal le confiere.

    Los libertarios de Neuquén.

    Al menos dos propuestas electorales libertarias de seguro también competirán en elecciones provinciales con la misma lógica en Neuquén.

    En torno al oficialismo representado por la Senadora Nadia Márquez y el Senador Pablo Cervi y un ya nutrido grupo de dirigentes apuntalados en el congreso de la nación, en diversas delegaciones en la provincia y respaldados por la imagen positiva que el presidente Milei ostenta, encontraremos propuestas que podrán restar votos dividiendo las aguas o le sumarán fuerza territorial y estructura política, aunque probablemente en este caso, probablemente prevalezca la lógica de la fragmentación.

    Fuerza Libertaria del empresario de los medios Carlos Eguía, que obtuvo cuatro bancas en la legislatura neuquina en 2023 y un 5% de los votos en las legislativas nacionales del 2027, seguramente se hará presente. Claramente enemistado con el sector de Márquez y de Milei, pero intentando profesar las mismas ideas.

    El otro partido de extracción ideológica libertaria, pero políticamente distanciado de Nadia Márquez, es el partido “Cumplir” de la diputada provincial Brenda Buchiniz, – ex fuerza libertaria- que recientemente ha recibido la adhesión del ex secretario de culto de Javier Milei y ex diputado Nacional del PRO, Francisco Sánchez.

    Detrás de cada polo de poder, se está configurando un sistema de partidos que pueden funcionar de 2 formas: como aliado o como divisor de aguas, o dicho en frases más populares, bajo la lógica de “divide y triunfarás” o de “la unión hace la fuerza”.

    Neuquén se dirige a una disputa de poder entre dos modelos que son nuevos y claramente diferenciados, mientras el resto del sistema político se reagrupa en torno a ellos como los planetas respecto del sol y decide si acompaña, negocia o fragmenta. La Neuquinidad y el espacio libertario ya están jugando el partido, gestionando, construyendo narrativa y ocupando el centro de la escena. Los demás actores aún debaten identidades, liderazgos, pero sobre todo conveniencias.

  • El MPN abre una nueva etapa: internas en 2026 y fin del ciclo Gutiérrez–Sapag

    El MPN abre una nueva etapa: internas en 2026 y fin del ciclo Gutiérrez–Sapag

    Tras la derrota que lo dejó fuera del poder provincial, el Movimiento Popular Neuquino deberá renovar su conducción este año. Con los mandatos venciendo en septiembre, el partido encara un proceso interno complejo, sin control del aparato estatal y con el interrogante sobre el papel que jugará Rolando Figueroa.

    El Movimiento Popular Neuquino enfrenta en 2026 una instancia decisiva. Luego de más de dos años de repliegue político tras la derrota electoral que puso fin a seis décadas ininterrumpidas de gobierno, el partido deberá convocar a internas para elegir una nueva conducción y cerrar el ciclo encabezado por Omar Gutiérrez y Jorge Sapag.

    Los mandatos actuales vencen el 9 de septiembre y, según fuentes partidarias, la elección interna podría convocarse entre julio y agosto. La discusión no solo gira en torno a los nombres que emerjan para conducir la fuerza, sino también al rumbo que tomará un partido que ya no cuenta con el control del Estado provincial, un factor que durante años fue clave para sostener su estructura territorial.

    Uno de los principales interrogantes es el rol que asumirá el gobernador Rolando Figueroa, aún afiliado al MPN. El año pasado, en una reunión con militantes, deslizó la posibilidad de competir por la presidencia del partido “si se dan las condiciones”, aunque luego su entorno relativizó esa definición. Por ahora, en el mundillo emepenista se considera más probable el armado de una lista con aval del gobernador e integrada por dirigentes cercanos a La Neuquinidad, antes que una candidatura personal para volver a conducir formalmente el partido.

    El desafío organizativo tampoco es menor. Para presentar una lista completa, una agrupación debe reunir alrededor de 662 candidaturas, además de designar apoderados, revisores de cuentas y responsables de la administración financiera. La estructura partidaria incluye una Junta de Gobierno con 20 cargos titulares y diez suplentes, una Convención con 52 representantes titulares y la misma cantidad de suplentes, y 22 seccionales con 18 miembros titulares y seis suplentes cada una. En total, cerca de 700 nombres que hoy aparecen difíciles de cubrir en un escenario sin recursos estatales y con un partido en proceso de reconfiguración.

    El antecedente inmediato refleja esa dificultad. En la interna de 2022, la lista Azul fue la única que presentó candidaturas para los principales órganos, lo que permitió que Gutiérrez y Sapag continuaran al frente del MPN sin competencia real, con elecciones disputadas solo en un puñado de seccionales.

    Gutiérrez y Sapag, en segundo plano

    Desde la derrota de 2023, ambos exgobernadores se alejaron del centro de la escena política. En el caso de Omar Gutiérrez, tras dejar la gobernación fue designado director de YPF por la actual gestión provincial, cargo del que luego debió apartarse. Hoy reparte su tiempo entre Buenos Aires y Neuquén, dedicado a actividades privadas y sin participación visible en la vida interna del partido. En su entorno no advierten intención de retener la presidencia partidaria ni de integrar una nueva lista.

    Jorge Sapag, por su parte, se había retirado de la función pública en 2015 con la consigna de “pasar la posta” a las nuevas generaciones. Si bien regresó a la estructura partidaria en 2022, lo hizo sin ocupar roles ejecutivos. Dirigentes cercanos sostienen que mantiene la idea de impulsar un recambio dirigencial y de adaptar la estrategia del MPN a un escenario político distinto, marcado por la fragmentación y la pérdida del poder territorial.

    Con una militancia que reclama autocrítica, un liderazgo histórico en retirada y la necesidad de reconstruir una identidad sin el sostén del gobierno provincial, el MPN se encamina a una interna que puede marcar un punto de inflexión. Más que una elección de autoridades, el proceso definirá si el partido logra reinventarse o queda atrapado en la inercia de su pasado.

  • El MPN reactiva la interna este 2026 y despide a la conducción de Omar Gutiérrez y Jorge Sapag

    El MPN reactiva la interna este 2026 y despide a la conducción de Omar Gutiérrez y Jorge Sapag

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    El Movimiento Popular Neuquino tiene tarea este 2026. Tras más de dos años de parálisis y desconcierto por la derrota electoral que lo sacó del gobierno provincial por primera vez en seis décadas, el partido deberá convocar a internas este año para renovar la conducción de Omar Gutiérrez y Jorge Sapag. El escenario abre interrogantes sobre el rol que tomará el gobernador Rolando Figueroa, todavía afiliado, quien el año pasado dijo en una reunión con militantes que iría por la presidencia «si se dan las condiciones».

    Desde el entorno del mandatario relativizaron luego esas afirmaciones, dirigidas a contener a las bases del partido antes de la disputa electoral de octubre. Por ahora, pareciera más posible una lista con aval de Figueroa e integrada por dirigentes cercanos al armado de La Neuquinidad que una candidatura propia para volver a la estructura emepenista.

    La danza de nombres comenzará más cerca de la convocatoria a la interna, cuya fecha puede oscilar entre julio y agosto, indicaron a Diario RÍO NEGRO fuentes partidarias. Los mandatos actuales, según consta en la justicia federal, tendrán vigencia hasta el 9 de septiembre.

    Participar no es una tarea fácil. Una lista o agrupación que quiera disputar cada uno de los cargos que integran la estructura del MPN debería reunir 662 candidatos, además de apoderados para actuar frente a la justicia electoral, revisores de cuenta y titulares de cuentas bancarias.

    La Junta de Gobierno se compone de 20 cargos titulares y diez suplentes, la Convención la integran 52 representantes titulares e igual número de suplentes y cada una de las 22 seccionales está compuesta por 18 miembros titulares y seis vocales suplentes.

    Son en total cerca de 700 candidaturas que aparecen como difíciles de cubrir ahora que el MPN no cuenta con el control del aparato estatal por primera vez en seis décadas.

    En el 2022, el MPN realizó su interna partidaria el 21 de agosto, aunque solo fue a elecciones en un puñado de seccionales que tuvieron competencia. La lista Azul fue la única que presentó candidaturas para los máximos órganos, la Junta de Gobierno y la Convención, lo que habilitó que tanto Gutiérrez como Sapag quedaran al frente del partido sin pasar por las urnas.

    Gutiérrez y Sapag, alejados de la política


    Omar Gutiérrez ahora reparte sus días entre Buenos Aires y Neuquén. Foto: Matías Subat.

    Sobre qué rol tomarán ambos exgobernadores en esta nueva etapa del partido hay algunas pistas. Desde la derrota electoral de abril del 2023, tanto Gutiérrez como Sapag tomaron distancia del debate público y aún del MPN, cuyas bases a menudo reclamaron instancias de análisis y autocrítica.

    En el caso de Gutiérrez, luego de dejar el gobierno fue designado director en YPF por Rolando Figueroa para ser forzado a renunciar el año pasado. El dirigente hoy transcurre sus días entre Buenos Aires y Neuquén alejado de la política y dedicado a la actividad privada, según pudo saber este diario.

    Por el momento, aparecen pocas señales de un deseo del exgobernador de querer retener el cargo partidario o integrar una lista.

    En el caso de Sapag, el dirigente se retiró de los cargos públicos en 2015, pidiendo «pasar la posta» a las nuevas generaciones. Lo hizo con el gobierno, pero volvió a ocupar un lugar en la estructura partidaria en 2022, aunque no desde un lugar ejecutivo.

    Cerca del exmandatario recordaron que su apuesta para que haya nuevas dirigencias en el MPN sigue en pie, con la idea de que se debe mirar hacia adelante con «nuevas estrategias» acordes al momento actual de la política y el mundo.


  • Desafíos políticos y económicos para Argentina y Neuquén en 2026

    Desafíos políticos y económicos para Argentina y Neuquén en 2026

    El 2025 ya quedó atrás. Fue, sin dudas, un año duro, como tantos a los que la Argentina parece estar condenada cíclicamente. Un año atravesado por un ajuste fiscal severo, con quita de subsidios energéticos, pérdida del poder adquisitivo y una sensación extendida de miedo a que el enorme sacrificio no valiera la pena y que el experimento en marcha fracasara.

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    Durante el pasado año, mientras se desplegaba un programa económico tan drástico como inédito, el presidente Milei exhibió un estilo personal que muchas veces pareció desconectado de la realidad. Insultos permanentes a dirigentes políticos y periodistas, una comunicación errática en redes sociales con la difusión de datos difícilmente verificables —como la supuesta salida de millones de argentinos de la pobreza— erosionaron la confianza incluso de los más optimistas. Más de un argentino se preguntó si el país estaba siendo conducido por alguien con todos los patitos en fila.

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    Inevitablemente, ese clima trajo aparejada una progresiva fuga de los dólares prestados por el FMI, reeditando un déjà vu fatal de la historia reciente. Como si fuera poco, al menos dos escándalos de corrupción —los casos LIBRA y ANDIS— pusieron en duda la legitimidad del gobierno en el peor momento posible: un año electoral. La sensación generalizada fue que el esfuerzo exigido a la sociedad podía no tener recompensa y que todo terminaría muy pero muy mal.

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    El gobierno de Javier Milei llegó a las elecciones legislativas de octubre como una bomba de tiempo a punto de estallar. Sin embargo, logró sortearlas con éxito, por dos factores clave: el temor persistente del electorado a un retorno del kirchnerismo y el respaldo de un Donald Trump decidido como nunca a tejer alianzas regionales en clave ideológica.

    El desplazamiento forzado del dictador Nicolás Maduro en Venezuela el pasado sábado, confirma que Donald Trump está dispuesto a intervenir sin titubeos en América Latina, para consolidar su poder regional. Así, el 2025 terminó mejor de lo que muchos imaginaban, consolidándose como un año de miedo y supervivencia que, contra todo pronóstico, no terminó en colapso.

    El 2026 abre un escenario distinto

    No habrá presión electoral ni turbulencias políticas y tanto la dirigencia como la ciudadanía podrán —al menos en teoría— correr el eje de la discusión. En lo económico, tal vez la inflación deje de ser el problema excluyente y las mejoras macroeconómicas logren traducirse en acumulación de reservas en dólares, baja del riesgo país y avances concretos en los sectores de la industria y la construcción, más allá de los exportadores de la agroindustria, los hidrocarburos y la minería, que fueron los únicos sectores visiblemente favorecidos.

    Quizás, sea este el año donde comience a esbozarse un nuevo sistema de partidos, con una oposición responsable, no anclada en el pasado kirchnerista, capaz de ofrecer alternativas que no espanten a la inversión ni profundicen la grieta.

    También es posible que Milei, con un tono aparentemente más político y menos confrontativo, intente construir puentes para un proyecto nacional más integrador. Al menos las reformas que ambiciona impulsar desde el congreso de la nación, así lo requerirán.

    En Neuquén, los desafíos del 2026 tienen otra naturaleza

    Al inicio de su gestión, el gobernador Rolando Figueroa estimó un déficit de infraestructura cercano a los 4.000 millones de dólares. Hoy esa cifra ronda los 3.000 millones, una reducción del 25 % en apenas dos años. El desafío es acelerar la reducción de dicho déficit, priorizar obras que impacten directamente en la calidad de vida, y ejecutarlas con eficiencia y transparencia, en una provincia que crece aceleradamente gracias a Vaca Muerta, pero que también recibe nueva población y nuevas demandas.

    El contexto neuquino es muy claro y diferenciado: según datos del INDEC, Neuquén registró la inflación más alta del país en 2025, con un acumulado enero-noviembre del 34,9 %, siete puntos por encima del promedio nacional. El común de la gente, el asalariado, en que no trabaja en la industria de los hidrocarburos, padece un costo de vida muy por encima de sus posibilidades, en lo que se constituye como una singularidad macroeconómica difícilmente salvable, salvo por incentivos selectivos que el Gobierno provincial eventualmente pudiera aportar, a través de mejores salarios o de políticas sostenidas de acceso a la vivienda, quizás el mayor problema de las clases medias y bajas.

    En términos políticos, el 2026 aparece como un año relativamente calmo en Neuquén. Es probable que los referentes de la Libertad Avanza, Nadia Márquez y Pablo Cervi, concentrarán sus esfuerzos en la arena legislativa nacional, mientras que en otro carril diferenciado, el oficialismo provincial estará abocado a la gestión. No se esperan grandes tensiones electorales ni conflictos institucionales, e incluso se proyectan buenas relaciones entre Nación y Provincia en la administración cotidiana. Será el 2027 y no 2026 el año donde la lucha por el poder obligue nuevas y entretenidas rencillas políticas.

    La relación de Rolando Figueroa y el MPN en 2026

    Donde seguramente veremos novedades, es en la relación entre Rolando Figueroa y el Movimiento Popular Neuquino. Al igual que a nivel nacional, el sistema de partidos tradicional quedó devastado en 2023 y aún no muestra señales claras de recomposición. Al igual que el peronismo, el MPN dejó de ser percibido como un vehículo eficaz de representación democrática, cargando además con el desgaste de sus últimos gobiernos.

    La respuesta que el histórico partido encontró —aunque de manera no orgánica— fue integrarse lo más posible al gobierno de Figueroa, compartiendo las banderas provincialistas pero bajo un liderazgo distinto. En un proceso más individual que partidario, dirigentes, intendentes y legisladores negociaron su continuidad política, sujetos a la voluntad de Figueroa. Las relaciones más trascendentes se mantienen con figuras como Jorge Sapag y el intendente capitalino Mariano Gaido.

    Algunos analistas sostienen que este vínculo erosiona la imagen del gobernador. Otros creen que Figueroa, con una estrategia de desgaste silencioso, permitirá que el MPN termine de extinguirse de manera natural con la finalización de los mandatos en 2027, consolidando entonces referentes propios en todos los niveles del Estado.

    Mientras tanto, las seccionales del MPN se apagan una a una. Muchas, ubicadas en zonas estratégicas de sus respectivas ciudades, parecen hoy valer más como activos inmobiliarios que como centros de acción política. Ante la evidente ausencia de su presidente, Omar Gutiérrez, comenzaron a surgir reclamos de renovación de autoridades y reordenamiento partidario, aunque hasta el momento no hubo respuestas oficiales.

    Un episodio reciente e interesante en la relación Figueroa – MPN, fue el del exdiputado Osvaldo Llancafilo, quien durante su mandato reconoció el liderazgo de Figueroa y se puso a entera disposición política, pero no fue incorporado al gabinete una vez finalizado su período en el Congreso de la Nación, regresando a su puesto como empleado de planta permanente.

    ¿Es esta una señal hacia el MPN, o solo un caso que debe ser analizado individualmente?

    El 2026 será, en el mejor de los casos, un año de estabilidad de la economía y de los nuevos espacios políticos en el poder. Un año donde a diferencia del 2025, no se esperan sobresaltos mayores y que atravesado por el mundial de fútbol, podría ofrecer no solo un alivio en lo económico, sino también una gran alegría en el único plano que ha logrado unir a todos los argentinos como ningún otro, al menos desde la guerra de las Malvinas: el futbolístico.

  • El año de las candidaturas

    El año de las candidaturas

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    Se terminó un año electoral y empieza otro en Neuquén, posiblemente aún más importante para la vida política de la provincia y sus protagonistas. El 2026 no tendrá elecciones, es cierto, pero sí la construcción de candidaturas para el próximo.

    Si los planes de Rolando Figueroa y de Mariano Gaido se mantienen como hasta ahora, tanto los votantes de la provincia como los de la capital irán a las urnas en los primeros meses del 2027, lo que adelantará las definiciones de los partidos para este año.

    La elección que se anticipa más cercana es la municipal: hay una recomendación en los equipos del intendente para que se realice en febrero del año que viene, lo que marcaría un récord de anticipación frente al fin de los mandatos, que serían recién en diciembre.

    La estrategia tiene algunas explicaciones. Neuquén capital se enfrentará a un obligado cambio de gestión por el impedimento para Gaido de participar de una nueva reelección. La expectativa del intendente es continuar su proyecto con un funcionario de su confianza y su amalgama de espacios políticos, Primero Neuquén, ahora con sello propio.

    Es la actual jefa de Gabinete del municipio, María Pasqualini, quien suena con más chances de ocupar esa candidatura, más por confianza del intendente y fuerza de trabajo que por mandato de las encuestas.

    Todavía hay mucho tiempo, claro, pero sea ella o cualquiera de los otros funcionarios del equipo que Gaido suele posicionar como candidateables quien ocupe la boleta en 2027, no hay dudas de que necesitará un booster para garantizar un triunfo.

    Gaido dijo esta semana en la entrevista con este diario que no está pensando en el 2027 y que tampoco tiene “objetivos personales”. Pero la posibilidad de que sea su propia figura la que haga de propulsor no está muy alejada. El intendente bien podría estar dispuesto a ocupar una candidatura como primer concejal de su fuerza y, solo con eso, garantizar que su rostro, conocido por haber estado ocho años al frente de la ciudad, aparezca en la boleta en una suerte de fórmula.

    A nivel provincial, en cambio, el panorama para Rolando Figueroa suena más sencillo. El gobernador puede aspirar a su reelección y es lo que hará, de no mediar imponderables, aún cuando todavía evite confirmarlo.

    El principal interrogante para la elección del 2027, en cambio, pareciera recaer en la definición de su adversario. El peronismo, como está hoy, tiene poco para ofrecer, pero La Libertad Avanza podría envalentonarse con los resultados de octubre para buscar hacer pie localmente.

    “Somos conscientes de que tenemos una gran oportunidad en 2027”, dijo el senador Pablo Cervi a este diario, aunque aclaró que “todavía no es tiempo de hablar de candidaturas” y que “primero se debe lograr la consolidación del espacio en la provincia”.

    Que tan fuerte sea la pelea dependerá, en buena medida, de cómo transcurra la relación entre Figueroa y el gobierno de Javier Milei en este tiempo que queda. Es dable pensar que un acompañamiento o, al menos, un no entorpecimiento netamente opositor de La Neuquinidad en el Congreso podría decantar en un pacto de no agresión de los libertarios para la continuidad del gobernador en la provincia.

    También es cierto que en Neuquén capital sacaron uno de sus mejores resultados en las legislativas del año pasado y es una plaza más que atractiva por la que competir en 2027. Figueroa no participará en esa compulsa con candidato propio, según el acuerdo de caballeros que tiene con Gaido, quien confía con que “va a perdurar”.

    Posibles derivas de un año que tendrá un condimento más: en septiembre termina el mandato de Omar Gutiérrez y Jorge Sapag y el MPN vuelve a activar su maquinaria electoral, con pronóstico incierto.


  • El repaso de Rolando Figueroa: ¿Qué piensa sobre Gutiérrez, Sobisch, Salvatori y los Sapag?

    El repaso de Rolando Figueroa: ¿Qué piensa sobre Gutiérrez, Sobisch, Salvatori y los Sapag?

    La entrevista con el gobernador Rolando Figueroa en el podcast “Palabra Neuquina” se presenta como una gran oportunidad para ir más allá de los spots oficiales a los que estamos acostumbrados: cómo concibe el poder quien hoy gobierna Neuquén. No sólo qué dice, sino con qué semblante lo dice.

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    Hay cuatro ideas que atraviesan toda la conversación y que funcionan como columnas de su gestión: el orden fiscal como condición del Estado presente, la lectura histórica de quienes gobernaron la provincia, su relación personal con el poder y una apuesta explícita por formar a la nueva generación de dirigentes.

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    Orden fiscal: sin cuentas claras no hay Estado presente

    Figueroa insiste en un concepto que estructura toda su gestión: no hay política social posible sin orden fiscal previo. A diferencia de lo que plantean los gremios estatales, Figueroa asegura que el dinero en Neuquén no sobra: aun con récords productivos en Vaca Muerta, Neuquén hoy recibe menos regalías reales que en 2023, con un precio del petróleo que cayó 30%, una inflación que corrió muy por delante del tipo de cambio y un Estado nacional que margina a Neuquén con una coparticipación mezquina “cada 100 pesos que aportamos en Neuquén nos vuelven 50, a otras provincias como La Pampa cada 100 pesos le vuelven 200 o llegamos al caso de provincias como Formosa que cada 100 pesos que aporta un formoseño a la provincia le vuelven 700”.

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    La respuesta del gobierno provincial consistió en reordenar el Estado: eliminación de gastos superfluos, reducción drástica de la planta política externa y una decisión fuerte sobre los planes sociales. Para Figueroa, el Estado no se mide por su tamaño sino por su capacidad de cumplir: salarios pagados en término, clases que empiezan a tiempo, hospitales que funcionan y seguridad que se sostiene.

    Hay una definición ideológica clara que lo diferencia del presidente Javier Milei, aunque él no la formule como tal: el orden no es un fin en sí mismo, es la condición para redistribuir. Desde esa lógica se explica la insistencia en que el Estado presente sólo es posible si primero es eficiente.

    Los gobernadores y la historia: aprender sin idealizar

    Uno de los momentos más reveladores de la entrevista es el repaso por los gobernadores de Neuquén. No hay ajuste de cuentas, pero tampoco idealización. Figueroa mira la historia con distancia crítica.

    De Omar Gutiérrez, rescata la entrega y el esfuerzo, pero introduce una observación clave: no se preparó para ser gobernador y terminó sufriendo el cargo. Allí aparece una crítica implícita al final del Movimiento Popular Neuquino, convertido en una estructura de capas superpuestas de poder que limitaban la autonomía del gobernante.

    De Jorge Sapag, destaca la construcción personal del liderazgo. No heredó el poder: lo caminó. Lo reconoce como una figura central para el desarrollo de Vaca Muerta y como alguien que entendía profundamente la realidad neuquina.

    Sobre Jorge Sobisch, fue más tajante. Reconoce su capacidad para interpretar la provincia en distintos momentos, pero marca un quiebre claro: “Creo que la última etapa no fue buena. Me parece que el enfocarse en buscar otros escenarios y perder el foco en la provincia lo llevó a cometer muchos errores”.

    A Pedro Salvatori lo define como un administrador sólido, un gobernador de contextos difíciles, con probidad y capacidad técnica.

    Y en Felipe Sapag encuentra casi un arquetipo: visión estratégica, fortaleza personal y humildad. Incluso gobernando con el barril a nueve dólares, dejó una huella que Figueroa no discute. No es casual que lo ubique como una figura de la historia argentina, no sólo provincial.

    Este recorrido nos permite ver que, para Figueroa, gobernar Neuquén requiere comprender su historia, pero no quedar atrapado en ella y así poder hacer la propia.

    El poder: preparación, distancia y serenidad

    Tal vez el rasgo más singular de la entrevista aparece cuando el gobernador responde sobre su propia figura. Figueroa afirma que se preparó toda la vida para ser gobernador. No como ambición coyuntural, sino como proyecto vital. Cada decisión —estudios, cargos, experiencia— desde su niñez, estuvo orientada a ese objetivo.

    Pero, al mismo tiempo, sostiene que el poder no lo modifica, que está preparado para tenerlo y para no tenerlo. No suena a frase hecha. Lo dice con la serenidad de alguien que parece haber naturalizado la transitoriedad del cargo. Incluso confiesa que lo único que le resulta extraño es cuando dejan de tratarlo como “Rolo”. Ese detalle revela la tensión permanente entre la persona y la investidura.

    En su concepción, el poder no es un lugar para quedarse, sino una herramienta para atravesar una etapa histórica. Por eso insiste en la idea de desafío generacional más que político, y en la necesidad de formar dirigentes mejores que los actuales. Y ahí aparece uno de los núcleos más profundos de su proyecto.

    Formar dirigentes: gobernar pensando en el día después

    Cuando Figueroa habla de crear un instituto de formación de dirigentes, está planteando que gobernar sin cuadros formados puede arruinar una generación entera.

    Neuquén ya no es una provincia para aprender sobre la marcha: es, en palabras del propio gobernador, un “Fórmula 1” institucional, que exige preparación técnica, comprensión del Estado y capacidad de administrar recursos escasos.

    Ahí aparece una definición: el poder se valida cuando prepara relevos. No es casual que a lo largo de la entrevista destaque a ministros y ministras jóvenes, ni que subraye la incorporación de una nueva generación con formación y experiencia en gestión. Tampoco es casual la creación de un Ministerio de Juventud, Cultura y Deporte como espacio político y simbólico: Neuquén es una provincia joven, que crece rápido y necesita dirigentes capaces de acompañar ese ritmo sin improvisación.

    Esta mirada también explica su distancia respecto de los partidos. Si el desafío es generacional y no partidario, la pertenencia política pasa a segundo plano frente a la capacidad de gestión. En sus palabras, “Nosotros pegamos un sacudón en la política. La verdad que yo ya no separo a nadie por partidos políticos. La verdad que no me interesa de qué partido político es la gente.”

    A esta altura de la gestión, resulta evidente que Rolando Figueroa ha cerrado su primera mitad de mandato en términos claramente positivos. Con las cuentas públicas ordenadas, acuerdos salariales alcanzados con todos los gremios, un importante plan de obras en ejecución y sin una oposición política visible que por ahora logre disputar sentido o rumbo, el gobernador transita esta etapa con una calma poco frecuente en la política argentina, que le permite pensar en un futuro más allá de las urgencias coyunturales.