Etiqueta: inversiones

  • Neuquén activa su mini RIGI: ya recibió 14 proyectos y suma más de 100 empresas interesadas

    Neuquén activa su mini RIGI: ya recibió 14 proyectos y suma más de 100 empresas interesadas

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    En poco menos de tres meses, el gobierno provincial recibió 14 propuestas de adhesión y más de 100 empresas se interesaron en el programa Invierta en Neuquén, una suerte de RIGI en pequeña escala que busca otorgar beneficios fiscales, acceso a tierras y créditos para atraer nuevas inversiones.

    El régimen se creó por ley 3502 en 2025, pero recién en enero de este año se habilitó la ventanilla única para la inscripción de proyectos. El objetivo de la gestión de Rolando Figueroa es generar condiciones para la radicación de emprendimientos más allá de Vaca Muerta y de menos escala de la que se exige para ingresar a RIGI nacional.

    Según informó a Diario RÍO NEGRO el subsecretario de Industria, Juan Manuel Morales, desde su lanzamiento, la ventanilla única del programa registró la adhesión de 107 empresas en total, de las cuales la gran mayoría son de origen neuquino.

    En el régimen simplificado, que está destinado a proyectos con inversiones de entre 500.000 y 1.000.000 de dólares que soliciten exenciones impositivas y permite un trámite de adhesión abreviado, se registraron 91 empresas. Del total, 77 son de Neuquén.

    Este segmento, según confirmó el funcionario, ya cuenta con ocho proyectos industriales presentados.

    Por otro lado, el régimen general, que es para inversiones mayores a 1.000.000 de dólares o proyectos de 500.000 a 1.000.000 de dólares que soliciten beneficios distintos a las exenciones impositivas, suma 16 empresas inscriptas. De ese número, 14 son empresas neuquinas y seis son las que ya tienen proyectos ingresados. En todos los casos se trata de proyectos de carácter industrial.

    Morales evitó precisar montos de inversión porque aclaró que, de los 14 proyectos ya ingresados, “algunos están faltos de documentación o no son del todo serios”. El funcionario recordó que el gobierno habilitó un formulario de carga y una guía para que las empresas sepan cómo deben presentar sus iniciativas y respaldar los compromisos de inversión.

    “Lleva tiempo juntar los papeles, hacer el proyecto con la guía que armamos y que implica hacer un flujo de fondos, definir un período de recupero de la inversión, describir la actividad, sus clientes y proveedores, por lo que entendemos que la mayoría de los que se inscribieron están haciendo esos pasitos y ahora vamos a empezar a recibir los más serios”, evaluó Morales.

    El programa Invierta Neuquén continúa abierto para la recepción de proyectos y las empresas interesadas pueden obtener información y registrarse en invierta.neuquen.gob.ar.

    Requisitos y plazos para analizar las propuestas


    Entre los beneficios que se pueden solicitar a través del programa se incluyen exenciones impositivas (Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario); acceso a inmuebles del Estado provincial en venta promocional, comodato o concesión de uso; acceso a garantías y avales del Fondo de Garantías del Neuquén; asistencia técnica y capacitación en recursos humanos; y apoyo a la certificación de calidad y exportaciones.

    Un Comité Provincial de Inversión (CPIN) integrado por funcionarios de Economía y la Jefatura de Gabinete es el que tiene a cargo la evaluación y aceptación o rechazo de las propuestas. Para aprobar o rechazar un proyecto inscripto en el régimen simplificado, el plazo es de 60 días, mientras que los anotados bajo el régimen general, que implica una inversión mayor o acceso a más beneficios, no tiene plazo límite.

    Según la ley, la evaluación de los planes ingresados por la ventanilla única debe tener en cuenta la viabilidad técnica y operativa del proyecto, su sostenibilidad económica y financiera, el impacto ambiental y territorial, la contribución al desarrollo regional, la generación de empleo y su adecuación al Plan de Desarrollo Productivo e Industrial.


  • El RIGI ya suma promesas de inversión por US$ 78.000 millones en energía y minería

    El RIGI ya suma promesas de inversión por US$ 78.000 millones en energía y minería

    El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones ya acumula promesas de inversión por 78.000 millones de dólares en proyectos vinculados a la minería y la energía. Las iniciativas se distribuyen en provincias como Río Negro, Neuquén, San Juan, Salta y Catamarca, con el objetivo de impulsar exportaciones y generación de divisas.

    Del total anunciado, cerca de 18.000 millones de dólares ya fueron aprobados, unos 46.000 millones se encuentran en trámite y otros 14.000 millones permanecen en carpeta.

    A pesar del volumen de anuncios, el impacto todavía no se refleja en la actividad económica ni en el empleo, mientras el Gobierno apuesta a que los proyectos se consoliden en los próximos años.

    Entre los proyectos aprobados se destacan el desarrollo de GNL de Southern Energy por 6.878 millones de dólares, Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) por 2.900 millones y el proyecto Rincón de Rio Tinto por 2.744 millones.

    También figuran Los Azules de McEwen Copper, Gualcamayo de Minas Argentinas y Veladero de Barrick Mining, entre otros.

    En la lista de iniciativas en trámite sobresalen Vicuña, impulsado por BHP y Lundin con una inversión estimada en 18.000 millones de dólares; Pachón de Glencore por 9.500 millones; y Rincón de Aranda de Pampa Energía por 4.500 millones.

    A estos se suman proyectos de litio, cobre, petróleo y gas en distintas regiones del país.

    El desafío planteado por el Ejecutivo es que estas inversiones generen una cadena de valor industrial y de servicios que promueva un desarrollo federal.

    Además, se espera que el avance de los proyectos impulse la migración interna hacia zonas productivas y contribuya a la estabilidad macroeconómica a través del ingreso de divisas.

  • El otro lado de Vaca Muerta: talento, costos y sacrificios

    El otro lado de Vaca Muerta: talento, costos y sacrificios

    En Vaca Muerta se suceden los anuncios de inversión: desde declaraciones que auguran la creación de 40.000 puestos de trabajo, hasta informes que habrá inversiones de hasta U$S 60.000 millones en cinco años.

    Los anuncios, ¿se condicen con la realidad? ¿Está Vaca Muerta y la región preparada para un aluvión demográfico y mano de obra capacitada, que dé respuesta las expectativas? Ezequiel Sánchez Salas, de la consultora de Recursos Humanos, desembarca en Vaca Muerta News con su columna “Talentos de Vaca Muerta” para brindar un panorama de lo que realmente sucede con el empleo, la vivienda y las familias que migran a la cuenca neuquina.

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  • Lluvia de dólares en Vaca Muerta: calculan inversiones por USD 187.000 millones y récord de exportaciones

    Lluvia de dólares en Vaca Muerta: calculan inversiones por USD 187.000 millones y récord de exportaciones

    Vaca Muerta cerró el ciclo 2025 con cifras que invitan al optimismo, pero que representan apenas el arranque de la maquinaria. La producción de petróleo alcanzó un hito en enero de 2026 con 890 mil barriles diarios (kbbl/d) . Por su parte, el gas natural marcó un récord de 161 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) en julio de 2025 .

    El shale neuquino constituye el motor indiscutido de este crecimiento. Hoy,  ya explica el 62% del petróleo producido en el país y el 53% del gas inyectado a los sistemas . Este desempeño permitió que el sector generara un superávit comercial de 7.829 millones de dólares durante 2025 . Sin embargo, comparar estas cifras con el futuro revela la magnitud del desafío.

    Escenario moderado: crecer sin sobresaltos

    El primero de los caminos que plantea un informe reciente publicado por la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) propone una evolución lineal. En este esquema, la producción de crudo escalaría a 1.204 kbbl/d para 2035 . Significa un aumento del 35% respecto a los niveles récord actuales .

    En términos de divisas, el saldo comercial energético saltaría de los 7.800 millones de dólares actuales a 18.535 millones de dólares en diez años . Para lograrlo, la industria necesita sostener inversiones de 11.000 millones de dólares anuales . Aquí, Vaca Muerta elevaría su participación al 84% de la torta petrolera nacional .

    Fuente: CEPH.

    La ruta expansiva: el sueño de los 37.000 millones

    La verdadera transformación ocurre en el escenario expansivo. Si Argentina despeja el horizonte macroeconómico, la producción de petróleo treparía a 1.688 kbbl/d en 2035, casi el doble de la realidad actual . En gas, el salto es similar: de los 161 MMm3/d actuales a 301 MMm3/d .

    Este salto productivo impacta directamente en la caja del Banco Central. El superávit comercial energético llegaría a los 37.678 millones de dólares anuales. Es casi cinco veces el superávit registrado en 2025 . Vaca Muerta, en este caso, aportaría el 88% del crudo y el 84% del gas total del país .

    El costo de entrada para este escenario es elevado. Las empresas deberían ejecutar inversiones por 17.700 millones de dólares anuales hacia el final del periodo . Representa un esfuerzo financiero masivo en comparación con los desembolsos actuales.

    Acelerar para no perder la ventana de oportunidad

    El tercer escenario, el acelerado, propone un shock de actividad inmediato. Aquí, la diferencia con la actualidad es más drástica en el corto plazo. Las inversiones alcanzarían un pico de 26.691 millones de dólares ya en el año 2027 . El objetivo es maximizar la extracción de recursos antes de que la transición energética global reduzca la demanda de hidrocarburos.

    Fuente: CEPH.

    La producción de crudo se estabilizaría en torno a los 1.670 kbbl/d, cifras muy similares al modelo expansivo, pero logradas con mayor celeridad . El saldo comercial neto aportaría unos 37.271 millones de dólares anuales en 2035 .

    Hasta 187 mil millones de dólares en inversiones

    Sumando los requerimientos de capital proyectados año a año para la próxima década, los acumulados arrojan los siguientes resultados:

  • Escenario Moderado: 114.763 MUSD. Resulta de sumar las inversiones anuales proyectadas que parten de 11.625 MUSD en 2026, alcanzan un pico de 14.682 MUSD en 2027 y descienden hasta 11.033 MUSD en 2035 .
  • Escenario Expansivo: 170.186 MUSD. Refleja un salto fuerte de capital desde los 12.929 MUSD iniciales, un máximo de 21.051 MUSD en 2027 y una sostenida inversión que cierra en 17.704 MUSD para 2035 .
  • Escenario Acelerado: 187.609 MUSD. Este modelo concentra un esfuerzo de capital inicial muy agresivo para adelantar la producción, tocando un récord de 26.691 MUSD en 2027, sumando los montos de todos los años hasta finalizar el ciclo con 13.689 MUSD en 2035 .
  • La política como garante del motor

    La comparación de estos escenarios demuestra que Vaca Muerta posee la fuerza para dar vuelta la economía argentina. La brecha entre los 7.800 millones de dólares de superávit actuales y los potenciales 37.000 millones depende de la infraestructura y el marco legal .

    La consolidación del superávit comercial y cambiario brindará las condiciones para un sendero de crecimiento sustentable . El sector demostró su eficiencia operativa; ahora requiere que la política garantice la estabilidad necesaria para que el motor del shale funcione a máxima potencia.

  • Importante minera chilena evalúa volver a Argentina después de tres décadas

    Importante minera chilena evalúa volver a Argentina después de tres décadas

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    La minera chilena Antofagasta Plc evalúa diversas alternativas para regresar a la Argentina, que incluyen desde iniciar exploraciones independientes hasta asociarse en proyectos preexistentes. Dentro de la segunda opción figura el yacimiento de cobre y molibdeno El Pachón, en San Juan, actualmente bajo el control de Glencore.

    El interés de la firma está impulsado por las reformas políticas del Gobierno nacional orientadas a incentivar la llegada de inversiones al sector. Por el momento, esta posibilidad se encuentra en una fase inicial y sin objetivos definidos, según afirmó su CEO, Iván Arriagada, en diálogo con Bloomberg.

    Un factor determinante en el análisis de la compañía es la cercanía geográfica entre los yacimientos de ambos países. En ese sentido, los proyectos en suelo argentino podrían beneficiarse de la infraestructura logística chilena, que incluye puertos, suministro de agua y redes de transporte.

    Arriagada comentó que desde la empresa ven «oportunidades sinérgicas«, y que esos proyectos podrían requerir de una plataforma de servicios que se podría proporcionar desde Chile.


    El pasado en Argentina y la agenda de Antofagasta


    Antofagasta ya tuvo participación El Pachón, pero abandonó el proyecto en la década de los 90. Actualmente, Glencore estima que la puesta en marcha de la iniciativa requeriría una inversión superior a los 9.500 millones de dólares, y ya presentó su solicitud para adherirse al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI).

    La empresa, controlada por la familia Luksic, tiene su sede en Chile, donde cuenta con una mayor experiencia operativa, infraestructura desarrollada y un marco normativo consolidado, razones por las cuales priorizó sus actividades en territorio trasandino durante los últimas años.

    En paralelo a sus planes en la región, Antofagasta busca avanzar en la producción de cobre en Estados Unidos, donde aguarda a que el Senado anule la prohibición minera en un área silvestre de Minnesota. En tanto, Arriagada se mostró abierto a formar asociaciones en Norteamérica para compartir infraestructura y gestionar los desafíos complejos del desarrollo minero actual.


  • CEPH detalla el futuro de Vaca Muerta: ¿Cuánto dinero dejará al país?

    CEPH detalla el futuro de Vaca Muerta: ¿Cuánto dinero dejará al país?

    La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) trazó tres rutas posibles para Vaca Muerta durante la próxima década. El informe técnico advierte que la madurez técnica del shale neuquino requiere un entorno financiero adecuado para generar una balanaza energética positiva de más de 37 mil millones de dólares hacia 2025.

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    Acceder a un sendero de crecimiento económico sustentable resulta determinante para disminuir los costos de financiamiento y expandir las inversiones. El sector privado demanda medidas urgentes para competir en el mercado internacional.

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    El sector privado demanda medidas urgentes para competir en el mercado internacional. La CEPH señala la necesidad de extender los beneficios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) a toda la producción hidrocarburífera, eliminar las retenciones a las exportaciones y disminuir la presión fiscal en las provincias productoras. El diagnóstico del empresariado petrolero es contundente: los primeros proyectos de licuefacción de gas no existieran sin el RIGI.

    Tres rutas para Vaca Muerta hacia 2035

    El Escenario Moderado proyecta un crecimiento conservador. Estima un alza interanual del 5% en la conexión de pozos de shale oil. Bajo este esquema, la producción nacional de petróleo llegará a 1.204 kbbl/d en 2035. El gas natural trepará a 218 MMm3/d. Este sendero contempla la ampliación de infraestructura clave, como el oleoducto Vaca Muerta Sur con 550 kbbl/d adicionales para diciembre de 2026 , y exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL) que escalarán hasta 5,95 millones de toneladas anuales (MTPA) en 2028.

    El Escenario Expansivo ilustra el potencial real de la formación no convencional. Supone un ritmo de conexión de pozos petroleros del 11% anual. Aquí, los volúmenes cambian de magnitud. El país bombeará 1.688 kbbl/d de crudo en 2035 e inyectará 301 MMm3/d de gas natural. La expansión gasífera depende de la instalación de casi 24 MTPA de capacidad de licuefacción. Este volumen de actividad catapultará el saldo comercial a un superávit de 37.678 millones de dólares al final del período.

    Finalmente, el Escenario Acelerado anticipa un boom perforador inmediato. Contempla una aceleración sensible en la cantidad de pozos enganchados de shale oil hasta 2030, para luego estabilizar la producción de crudo. Los resultados productivos de largo plazo resultan similares al modelo expansivo, con 1.671 kbbl/d de crudo y 302 MMm3/d de gas , y un superávit comercial de 37.271 millones de dólares.

    El veredicto de los números y la inversión requerida

    Multiplicar la producción exige una inyección de capital colosal. En el esquema moderado, el sector requiere inversiones totales que promedian los 11.000 millones de dólares anuales hacia 2035.

    Si Argentina logra despejar su horizonte regulatorio y apostar por la vía expansiva o acelerada, los desembolsos de las operadoras romperán todos los récords. El escenario acelerado prevé un pico de inversión de 26.691 millones de dólares solo en el año 2027, traccionado por el despliegue de infraestructura, perforación y equipos de fractura.

    La receta que propone la CEPH para concretar esos escenarios es que repite como mantra desde hace varios años: la mantener los precios locales alineados a los internacionales, lograr una competitividad extrema para exportar a mercados mundiales desafiantes y consolidar un régimen regulatorio estable. De hecho, la cámara subraya que los primeros proyectos de licuefacción no hubieran sido posibles sin el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), y pide extender estos beneficios a toda la producción, además de eliminar las retenciones a las exportaciones.

  • Oportunidad y Desafíos para Neuquén

    Oportunidad y Desafíos para Neuquén

    El fuerte desembarco de inversiones en Vaca Muerta abre una oportunidad histórica para Neuquén y el país, pero también deja al descubierto una urgencia: profesionalizar toda la cadena de valor para sostener un crecimiento que promete ser acelerado y de escala global.

    Un informe conjunto de LIDE Argentina y Wall Chase advierte que el desarrollo del sector de Oil & Gas ingresó en una fase crítica. Las nuevas condiciones regulatorias, las obras de infraestructura y el impulso de los no convencionales proyectan inversiones anuales superiores a los 15.000 millones de dólares, con metas de producción que apuntan al millón de barriles diarios en el corto plazo.

    La consolidación de proyectos como la reversión del Gasoducto Norte y la ampliación del transporte de crudo marcan el inicio de una etapa de expansión que ya no depende sólo del potencial geológico.

    El desafío ahora es otro: escalar la operación sin perder eficiencia ni competitividad, en un contexto donde la demanda de servicios, logística y gestión crece al mismo ritmo que la producción.

    En ese escenario, la cadena de valor aparece como el principal cuello de botella. Desde proveedores industriales hasta servicios petroleros, el ecosistema que rodea a Vaca Muerta necesita ganar escala, incorporar tecnología y, sobre todo, profesionalizar sus estructuras de gestión para responder a estándares internacionales.

    El informe identifica cinco ejes críticos. Por un lado, sostener la productividad alcanzada —que ya ubica a Vaca Muerta en niveles comparables con desarrollos como el Permian en Estados Unidos— sin deteriorar costos ni impacto social. Por otro, garantizar reglas de juego estables que viabilicen proyectos de gran magnitud, especialmente en gas natural licuado (GNL), intensivos en capital y financiamiento externo.

    Pero el punto más sensible es el talento. La industria enfrenta una creciente escasez de perfiles ejecutivos capaces de gestionar operaciones complejas, con experiencia en mercados globales y habilidades para integrar variables financieras, tecnológicas y ambientales. La demanda no se limita a las operadoras: por cada puesto directivo en una petrolera, se multiplican las posiciones en empresas de servicios y logística.

    Los proyectos de GNL, en particular, funcionan como catalizadores de este cambio. Requieren liderazgo con experiencia en infraestructura a gran escala, estructuras de project finance y estándares internacionales de sostenibilidad, lo que eleva la vara para toda la cadena.

    Desde Wall Chase señalan que el mercado ya está virando hacia perfiles ejecutivos “de escala global”, con capacidad de gestionar presupuestos complejos, impulsar procesos de digitalización y cumplir con criterios ESG. En paralelo, se observa un fenómeno de repatriación de talento argentino formado en polos energéticos como Texas, convocado para aportar know-how en esta nueva etapa.

    Para LIDE Argentina, el impacto del desarrollo trasciende lo energético: redefine la posición del país en el mapa global y exige estándares más altos de gobernanza, transparencia y calidad institucional. El mensaje es claro: el potencial de Vaca Muerta ya no está en discusión. La diferencia entre capturar o desaprovechar esta oportunidad dependerá de la capacidad de Neuquén y del entramado empresarial de construir una cadena de valor robusta, profesionalizada y alineada con las exigencias de una industria que juega en las grandes ligas.

  • Minería: referentes del sector fijaron postura sobre el ciclo de avances en el sector

    Minería: referentes del sector fijaron postura sobre el ciclo de avances en el sector

    La Argentina se posiciona nuevamente en el centro de atención de la industria minera global, en un contexto marcado por la reactivación de inversiones y un creciente interés de organismos multilaterales.

    Durante el AmCham Summit, referentes del sector coincidieron en que el país atraviesa un momento inédito en materia de financiamiento y desarrollo de proyectos.

    Ignacio Costa, gerente general de Río Tinto en su división de litio, destacó que nunca antes se había registrado un nivel de interés tan alto por parte de inversores internacionales en el país.

    «Este escenario responde, en gran medida, a señales de mayor estabilidad económica y a la implementación de marcos regulatorios que buscan equiparar la competitividad local con la de otros países mineros de la región», dijo.

    En paralelo, Martín Pérez de Solay, al frente de Glencore en Argentina, detalló avances en proyectos clave como Mara y Pachón, que en conjunto implican inversiones por más de USD 13.000 millones. La compañía proyecta retomar la producción de cobre hacia finales de la década, con operaciones de largo plazo que podrían extenderse por varias décadas.

    El repunte del sector también se explica por la demanda global de minerales estratégicos, especialmente cobre y litio, fundamentales para la transición energética. En ese marco, la Argentina busca consolidarse como proveedor relevante en un mercado internacional que exige mayor volumen y previsibilidad en el suministro.

    María Eugenia Sampalione, representante de Newmont, subrayó la importancia de sostener una visión de largo plazo que contemple tanto la inversión como el vínculo con las comunidades. La empresa avanza en planes de desarrollo en Santa Cruz, con foco en sostenibilidad y fortalecimiento de infraestructura local.

    Actualmente, la minería argentina ya muestra indicadores relevantes: exportaciones en niveles récord y un impacto creciente en el empleo y las economías regionales.

    Sin embargo, el desafío central continúa siendo la mejora en infraestructura logística, clave para acompañar el aumento proyectado en la producción y las ventas externas.

    Con un escenario internacional favorable y nuevas reglas de juego, el consenso entre empresarios y funcionarios es que el país enfrenta una oportunidad estratégica.

    La consolidación de este proceso dependerá de mantener condiciones macroeconómicas estables y garantizar previsibilidad para inversiones que, por su naturaleza, se proyectan a varias décadas.

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  • González: “Argentina puede generar una balanza comercial positiva de US$ 60.000 millones con energía y minería”

    González: “Argentina puede generar una balanza comercial positiva de US$ 60.000 millones con energía y minería”

    La política energética y minera del Gobierno apunta a consolidar un fuerte crecimiento de las exportaciones y a eliminar una de las principales restricciones históricas de la economía argentina: la falta de divisas.

    Así lo planteó Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería de la Nación durante su participación en el AmCham Summit 2026, donde destacó el impacto de los cambios regulatorios y el renovado interés inversor.

    El funcionario sostuvo que el giro más relevante no es solo normativo, sino conceptual. “El cambio más imp.ortante es la narrativa en favor de una Argentina donde los inversores quieran estar, con estabilidad y reglas claras”, afirmó.

    Según explicó, la combinación de menor inflación esperada, presión impositiva en descenso y previsibilidad macroeconómica constituye la base para atraer capitales de largo plazo.

    En ese marco, González remarcó que las modificaciones impulsadas a partir de la Ley Bases redefinen el funcionamiento del sector. Los cambios en las leyes de hidrocarburos, gas y el sistema eléctrico priorizan la maximización de recursos y el alineamiento con precios internacionales, al tiempo que limitan la intervención estatal en mercados y exportaciones.

    “Nos restringimos como reguladores a intervenir en precios. Eso genera un nivel de certeza muy grande”, resumió.

    Uno de los ejes centrales es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), al que calificó como “una historia de éxito”. De acuerdo con el funcionario, ya comprometió decenas de miles de millones de dólares y más de 100.000 empleos directos e indirectos.

    Además, su reciente ampliación -que incluye al upstream- permitirá acelerar proyectos que antes no eran económicamente viables y adelantar decisiones de inversión clave antes de su vencimiento en 2027.

    El impacto de estas medidas ya comienza a reflejarse en las proyecciones del sector. González aseguró que en los próximos 18 meses se espera un incremento significativo en las inversiones en petróleo y gas, especialmente en desarrollos vinculados a Vaca Muerta.

    En paralelo, anticipó que la producción de crudo podría alcanzar el millón de barriles diarios en el corto plazo, un nivel que no se registraba desde hace décadas.

    A mediano plazo, el funcionario planteó un escenario aún más ambicioso. “Con proyectos concretos, no potenciales, en cinco a siete años la Argentina puede tener una balanza comercial positiva de USD 60.000 millones solo en energía y minería”, afirmó.

    Ese salto exportador, agregó, permitiría eliminar la restricción externa y cambiar estructuralmente el perfil económico del país.

    El contexto internacional también juega a favor. La creciente demanda de energía y minerales, junto con un cambio de prioridades globales —de la sustentabilidad a la seguridad energética—, posiciona a la Argentina como un destino atractivo por sus recursos y su estabilidad relativa. “Estamos viendo un interés muy fuerte en los proyectos argentinos”, indicó.

    Finalmente, González subrayó un cambio cultural en la política energética: la decisión de no intervenir en los precios, evitando mecanismos como el “barril criollo”.

    “El sector privado se autorregula. A veces no hacer es tan importante como hacer”, señaló. Para el Gobierno, este enfoque es clave para sostener la confianza y garantizar el flujo de inversiones necesarias para impulsar el crecimiento del sector.

    Con este nuevo esquema, energía y minería se consolidan como pilares de la estrategia económica, en un escenario donde la continuidad de las reglas de juego será determinante para sostener las proyecciones.

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  • AmCham 2026: empresarios pidieron reformas para destrabar inversiones en energía y minería

    AmCham 2026: empresarios pidieron reformas para destrabar inversiones en energía y minería

    La directora ejecutiva de AmCham Argentina, Mariana Schoua, planteó que el país enfrenta una oportunidad “bisagra” para transformar la estabilidad macroeconómica en desarrollo, pero advirtió que ese salto dependerá de mejoras concretas en competitividad, infraestructura y condiciones para la inversión, especialmente en sectores estratégicos como energía y minería.

    Durante la apertura del AmCham Summit 2026, que reunió a empresarios y funcionarios, Schoua sostuvo que la Argentina comienza a dejar atrás una etapa centrada en la urgencia macroeconómica para pasar a discutir crecimiento, en un contexto donde recursos como Vaca Muerta y el potencial minero posicionan al país frente a una ventana de oportunidad global. Sin embargo, remarcó que ese potencial “no se materializa sin condiciones adecuadas”.

    En ese sentido, identificó tres cuellos de botella centrales: la presión impositiva, los altos costos logísticos y las brechas en infraestructura. “La simplificación tributaria no es un tecnicismo: es una decisión de competitividad”, afirmó, al tiempo que pidió avanzar hacia un esquema fiscal más simple, previsible y sin superposición de tributos.

    Uno de los ejes más críticos señalados por la ejecutiva fue la infraestructura, a la que definió como “condición necesaria” para el desarrollo de sectores como el energético y el minero. La falta de redes logísticas eficientes, transporte y obras estratégicas limita la capacidad de escalar producción y exportaciones, incluso en regiones con alto potencial.

    Schoua subrayó que la agenda de infraestructura representa, al mismo tiempo, una oportunidad concreta para canalizar inversiones privadas a gran escala, siempre que exista coordinación entre Nación y provincias. “Sin integración física, no hay desarrollo federal posible”, sintetizó.

    En el plano energético, destacó que la Argentina tiene la posibilidad de consolidarse como proveedor global en un contexto internacional atravesado por la demanda de seguridad energética. Pero advirtió que para capitalizar esa ventaja será clave garantizar reglas estables, acceso al financiamiento y reducción del costo de capital.

    Un diagnóstico similar planteó para la minería, sector que —según remarcó— podría triplicar exportaciones en la próxima década, siempre que se consoliden marcos regulatorios previsibles y se acelere la inversión en infraestructura asociada.

    El mensaje también puso el foco en el nuevo rol de las provincias en la competencia por atraer inversiones. Según Schoua, el país está transitando hacia un esquema de “federalismo productivo”, donde las jurisdicciones subnacionales ganan protagonismo, pero necesitan reglas homogéneas y coordinación para evitar distorsiones.

    “Sin inversión no hay desarrollo, y sin reglas claras no hay inversión”, resumió, al advertir que la competitividad sistémica será el factor decisivo para transformar los recursos naturales en crecimiento sostenido.

    En ese marco, sostuvo que la consolidación de la estabilidad macroeconómica —con menor inflación y equilibrio fiscal— es una condición necesaria, pero insuficiente. El desafío, afirmó, es avanzar hacia una economía más integrada al mundo, con mayor volumen exportador y participación en cadenas globales de valor.

    Finalmente, Schoua remarcó que el desarrollo requiere una articulación entre sector público y privado, con foco en calidad institucional, previsibilidad y visión de largo plazo. “No alcanza con invertir: hay que invertir mejor. No alcanza con crecer: hay que crecer de manera sostenible”, concluyó.

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