Trasplante renal: pacientes podrán ser evaluados sin tener que viajar a Neuquén capital
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Un equipo del Hospital Castro Rendón recorre la provincia para fortalecer a los hospitales centinelas en la detección de posibles ingresantes a la lista de espera de forma temprana.
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El ministerio de Salud, a través del equipo de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Castro Rendón, inició un plan de regionalización para evaluar a pacientes en sus localidades de origen. El objetivo es descentralizar la atención, fortalecer a los hospitales como “unidades centinelas» y facilitar el seguimiento post-trasplante.
Con el firme objetivo de derribar las barreras de acceso a la salud y reducir los tiempos de espera, el equipo de trasplante liderado por Matías Melideo, comenzó a implementar una estrategia de atención territorial en distintas zonas de la provincia. Esta iniciativa busca que los pacientes que requieran estudios de complejidad para ingresar a lista de espera no deban trasladarse necesariamente a la capital neuquina.
Actualmente, la provincia cuenta con 680 pacientes en diálisis, de los cuales 170 se encuentran en etapa de estudio para determinar su aptitud de ingreso a lista de espera, mientras que 124 ya figuran como aptos para recibir un órgano. Ante esta realidad, Salud busca transformar la dinámica de atención.
El 28 de junio de 2017 se realizó el primer trasplante renal en el Castro Rendón y fue el primer hospital público de la Patagonia en concretar este tipo de intervenciones. Actualmente cuenta con un destacado equipo de Trasplante Renal y la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos (Uhprot).
Hospitales Centinelas
La estrategia se centra en fortalecer los hospitales de Zapala, Cutral Co, San Martín de los Andes y Chos Malal, posicionándolos como unidades centinelas. Estas unidades tienen la misión crítica de detectar a posibles ingresantes a la lista de espera de forma temprana.
«Queremos acercar el equipo de trasplante a los hospitales, permitiendo que el paciente sea evaluado en su lugar de residencia, se realice los estudios allí mismo y logre un ingreso mucho más ágil al sistema nacional», explicó Melideo. Asimismo, se fomenta la creación de consultorios post-trasplante en cada zona para brindar seguimiento a las 170 personas que ya han sido trasplantadas y residen en el interior.
Fortalecimiento de la Red Pública
En la actualidad, el sistema de salud cuenta con centros de diálisis en San Martín de los Andes, Zapala, Cutral Co y Chos Malal. Sin embargo, los únicos centros de carácter público se encuentran en el Hospital Castro Rendón y en Chos Malal.
Para optimizar los recursos se abrió un canal de consulta directa desde el Hospital Castro Rendón hacia el resto del sistema para resolver dudas nefrológicas complejas, como la evaluación del donante vivo. Para ello, se elaboró una guía básica de estudio que orienta a las y los profesionales de toda la provincia.
Un equipo multidisciplinario
El abordaje de estas patologías no es solo médico, sino integral. El equipo de trabajo está compuesto por: seis médicos; una enfermera; personal administrativo; psicólogos y trabajadores sociales, que garantizan el acompañamiento emocional y social del paciente y su familia durante todo el proceso.
El Ministerio de Salud de Neuquén comenzó a implementar una nueva estrategia territorial para que pacientes con enfermedades renales puedan ser evaluados en sus ciudades de origen sin necesidad de viajar a la capital provincial. La iniciativa es encabezada por el equipo de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Castro Rendón y apunta a fortalecer la red pública de salud en el interior de la provincia.
El programa busca descentralizar los estudios de complejidad necesarios para ingresar a lista de espera de trasplante y, al mismo tiempo, mejorar el seguimiento de quienes ya fueron trasplantados.
Hospitales como “unidades centinelas” para detectar casos renales
La estrategia impulsada por el equipo liderado por Matías Melideo contempla fortalecer hospitales de Zapala, Cutral Co, San Martín de los Andes y Chos Malal para convertirlos en “unidades centinelas”. Estos centros tendrán un rol clave en la detección temprana de pacientes que podrían ingresar a lista de espera para un trasplante renal.
“Queremos acercar el equipo de trasplante a los hospitales, permitiendo que el paciente sea evaluado en su lugar de residencia, se realice los estudios allí mismo y logre un ingreso mucho más ágil al sistema nacional”, explicó Melideo.
Profesionales del Castro Rendón recorrerán hospitales del interior para detectar y evaluar pacientes renales – Foto Neuquén Informa
Buscan reducir traslados y acelerar el acceso al trasplante renal
Actualmente, la provincia cuenta con 680 pacientes en diálisis. De ese total, 170 personas se encuentran en etapa de evaluación para determinar si son aptas para ingresar a lista de espera, mientras que otras 124 ya están habilitadas para recibir un órgano.
Ante este escenario, desde Salud provincial señalaron la necesidad de modificar la dinámica de atención para reducir tiempos de espera y evitar traslados frecuentes hacia la ciudad de Neuquén.
Además, el plan incluye la creación de consultorios post-trasplante en cada región para realizar controles y seguimiento de los 170 pacientes trasplantados que viven en el interior neuquino.
El Castro Rendón, pionero en trasplante renal en la Patagonia
El 28 de junio de 2017, el Hospital Castro Rendón realizó el primer trasplante renal de la Patagonia en un hospital público, marcando un hito para el sistema sanitario regional.
Actualmente, el centro cuenta con una Unidad de Trasplante Renal y con la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos (Uhprot), consolidándose como referencia en la especialidad.
Un trabajo integral con médicos, psicólogos y trabajadores sociales
Desde el ministerio destacaron que el abordaje de las enfermedades renales no se limita únicamente al aspecto médico. El equipo multidisciplinario está integrado por seis médicos, personal de enfermería, administrativos, psicólogos y trabajadores sociales.
El objetivo es acompañar tanto al paciente como a su entorno familiar durante todas las etapas del tratamiento, desde la evaluación inicial hasta el seguimiento posterior al trasplante.
El ministerio de Salud, a través del equipo de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Castro Rendón, inició un plan de regionalización para evaluar a pacientes en sus localidades de origen. El objetivo es descentralizar la atención, fortalecer a los hospitales como “unidades centinelas» y facilitar el seguimiento post-trasplante.
Con el firme objetivo de derribar las barreras de acceso a la salud y reducir los tiempos de espera, el equipo de trasplante liderado por Matías Melideo, comenzó a implementar una estrategia de atención territorial en distintas zonas de la provincia. Esta iniciativa busca que los pacientes que requieran estudios de complejidad para ingresar a lista de espera no deban trasladarse necesariamente a la capital neuquina.
Actualmente, la provincia cuenta con 680 pacientes en diálisis, de los cuales 170 se encuentran en etapa de estudio para determinar su aptitud de ingreso a lista de espera, mientras que 124 ya figuran como aptos para recibir un órgano. Ante esta realidad, Salud busca transformar la dinámica de atención.
El 28 de junio de 2017 se realizó el primer trasplante renal en el Castro Rendón y fue el primer hospital público de la Patagonia en concretar este tipo de intervenciones. Actualmente cuenta con un destacado equipo de Trasplante Renal y la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos (Uhprot).
Hospitales Centinelas
La estrategia se centra en fortalecer los hospitales de Zapala, Cutral Co, San Martín de los Andes y Chos Malal, posicionándolos como unidades centinelas. Estas unidades tienen la misión crítica de detectar a posibles ingresantes a la lista de espera de forma temprana.
«Queremos acercar el equipo de trasplante a los hospitales, permitiendo que el paciente sea evaluado en su lugar de residencia, se realice los estudios allí mismo y logre un ingreso mucho más ágil al sistema nacional», explicó Melideo. Asimismo, se fomenta la creación de consultorios post-trasplante en cada zona para brindar seguimiento a las 170 personas que ya han sido trasplantadas y residen en el interior.
Fortalecimiento de la Red Pública
En la actualidad, el sistema de salud cuenta con centros de diálisis en San Martín de los Andes, Zapala, Cutral Co y Chos Malal. Sin embargo, los únicos centros de carácter público se encuentran en el Hospital Castro Rendón y en Chos Malal.
Para optimizar los recursos se abrió un canal de consulta directa desde el Hospital Castro Rendón hacia el resto del sistema para resolver dudas nefrológicas complejas, como la evaluación del donante vivo. Para ello, se elaboró una guía básica de estudio que orienta a las y los profesionales de toda la provincia.
Un equipo multidisciplinario
El abordaje de estas patologías no es solo médico, sino integral. El equipo de trabajo está compuesto por: seis médicos; una enfermera; personal administrativo; psicólogos y trabajadores sociales, que garantizan el acompañamiento emocional y social del paciente y su familia durante todo el proceso.
El Hospital Castro Rendón incorporó tres nuevos equipos de hemodiálisis con el objetivo de fortalecer la atención a pacientes con enfermedades renales y optimizar el funcionamiento del servicio.
Según se informó, la incorporación permitirá mejorar la calidad y seguridad de los tratamientos, además de garantizar la continuidad de una prestación considerada crítica dentro del sistema sanitario.
En paralelo, también está prevista la incorporación de equipos de hemodiafiltración, lo que contribuirá a modernizar el Servicio de Nefrología del principal hospital de la provincia.
Desde el área de salud destacaron que esta inversión es clave para ampliar la capacidad de respuesta, mejorar la atención y continuar fortaleciendo el sistema público en Neuquén, en un contexto de creciente demanda de servicios especializados.
Una joven resultó herida de arma de fuego durante la madrugada de este viernes 1 de mayo en Vista Alegre Sur. El ataque se registró sobre calle 11 Bis, en inmediaciones del predio de eventos conocido como “El Petroka”, en una zona de chacras que conecta hacia Costa de Reyes.
La mujer se encontraba en el lugar y se dirigía hacia el acceso principal cuando un vehículo se detuvo cerca. Desde el interior, realizaron varios disparos. Ante la situación, se refugió junto a su pareja y sus hijos dentro de un motorhome Mercedes Benz blanco que estaba estacionado en el sector. En ese momento advirtió que tenía una herida en una de sus piernas.
La víctima recibió atención médica y fue derivada
Personal policial asistió a la mujer en el lugar y organizó su traslado al hospital Dr. Natalio Burd de Centenario. Luego, los médicos dispusieron su derivación al hospital Castro Rendón para una evaluación más completa.
Fuentes vinculadas al operativo indicaron que la lesión no comprometía órganos vitales. Tras recibir atención, la paciente obtuvo el alta durante la mañana.
La Policía busca identificar el vehículo involucrado
El caso quedó bajo investigación y, hasta el momento, no hay datos firmes sobre el rodado desde el cual partieron los disparos. Tampoco se logró establecer cuántas personas viajaban en su interior.
Testigos que se encontraban en las inmediaciones no aportaron información precisa sobre los autores. Esta falta de datos complica la identificación de los responsables.
Durante la mañana, móviles de la Comisaría 49 mantuvieron cortada la calle 11 Bis para preservar la escena. En el lugar trabajaron efectivos de la Oficina de Investigaciones Zona Periferia II y personal de Criminalística, que realizaron peritajes en busca de vainas y otros indicios.
El Hospital Castro Rendón volvió a posicionarse como referente en salud pública tras la publicación en España de su Programa de Asistencia Emocional con Animales, una experiencia innovadora que combina comunicación, bienestar emocional y cuidado humanizado.
El trabajo, desarrollado por la licenciada Mónica Pérez y la doctora Paola Titanti, fue seleccionado para su presentación y publicación en el Libro de Actas del V Congreso Internacional de Comunicación y Salud, realizado en la Facultad de Ciencias de la Información con la colaboración de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma del Estado de México y el Real Colegio Harvard.
La selección del trabajo representa un reconocimiento académico internacional para una iniciativa que se desarrolla desde 2024 en el hospital neuquino, en el marco de su Programa de Cuidados Humanizados.
Una propuesta innovadora en salud pública
El programa propone incorporar animales —principalmente perros rescatados y entrenados— como parte del proceso de atención hospitalaria, con el objetivo de mejorar el bienestar emocional de pacientes, familiares y equipos de salud.
La iniciativa se estructura en tres ejes: apoyo emocional, rehabilitación y acompañamiento en cuidados de fin de vida. Desde una perspectiva comunicacional, la presencia de los animales actúa como un puente que facilita la expresión de emociones, reduce la ansiedad y fortalece los vínculos dentro del ámbito hospitalario.
Uno de los aspectos más destacados es el origen de los animales participantes: todos fueron rescatados de situaciones de abandono o maltrato y atravesaron procesos de recuperación antes de integrarse al programa, lo que aporta una fuerte carga simbólica al proceso de cuidado.
Alto impacto y valoración positiva
Para medir el impacto de la experiencia, el hospital implementó encuestas anónimas cuyos resultados reflejan una aceptación contundente: la satisfacción promedio de 9,2 sobre 10, 90% registró mejoras en su bienestar emocional, 100% consideró que mejora la calidad del cuidado, 96% valoró positivamente las condiciones de higiene y seguridad y la totalidad de los participantes pidió la continuidad del programa
La actividad se desarrolla bajo estrictos protocolos sanitarios y de bienestar animal, alineados con estándares internacionales y el enfoque de “Una Salud”.
Un reconocimiento colectivo
Desde el Hospital Provincial de Neuquén destacaron que este logro es resultado del trabajo conjunto de los equipos de salud, el acompañamiento de la Subsecretaría de Ciudad Saludable y la colaboración de la organización Animalia.
También resaltaron el rol de Andrea Ferracioli y el aporte fundamental de los perros coterapeutas —Andy, Naomi, Katrina y Burlete—, protagonistas de una experiencia que demuestra que la salud también puede construirse desde la empatía y el vínculo.
La publicación en España no solo valida el trabajo del hospital neuquino, sino que reafirma el valor de una política pública que apuesta a una atención más cercana, integral y centrada en las personas
Neuquén.- El trabajo “Programa de Asistencia Emocional con Animales en el Hospital Provincial Neuquén” fue presentado en el V Congreso Internacional de Comunicación y Salud, realizado los días 23 y 24 de abril en España, con participación de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma del Estado de México y el Real Colegio Harvard.
La experiencia fue desarrollada por la Dra. Paola Titanti, jefa del Departamento de Calidad, y la Lic. Mónica Pérez, jefa del Departamento de Comunicación Institucional del hospital, y fue seleccionada tras un proceso de evaluación académica por especialistas en la temática.
El programa forma parte del área de Cuidados Humanizados del Hospital Provincial Neuquén y propone la integración de animales en procesos de acompañamiento terapéutico para pacientes, familias y equipos de salud, con foco en la comunicación, la contención emocional y el bienestar integral.
Desde la institución destacaron el rol de los equipos de salud, la Subsecretaría de Ciudad Saludable, la ONG Animalia y la Asociación Cooperadora del HPN, que acompañaron el desarrollo y la participación en el congreso.
También se reconoció especialmente a los animales que participan del programa —Andy, Naomi, Katrina y Burlete— y a las personas que impulsaron la iniciativa desde sus inicios.
El proyecto fue presentado como una experiencia innovadora en salud pública, con el objetivo de fortalecer prácticas de atención más humanas dentro del sistema sanitario.
Con una inversión de 106.493.400 pesos, la Provincia adquirió tres nuevos equipos de hemodiálisis destinados al Servicio de Nefrología del Hospital Castro Rendón. Dichos equipos permitirán optimizar la calidad y seguridad de los tratamientos, asegurando la continuidad de una prestación crítica para quienes tienen enfermedades renales y fortaleciendo la capacidad operativa del Sistema de Salud. Además, mañana se espera que llegue otro equipo de hemodiálisis y de hemodiafiltración para el servicio.
El tratamiento de hemodiálisis es una terapia que se emplea cuando el riñón deja de funcionar, por lo que este equipo es esencial para mantener y mejorar la calidad de vida de las y los pacientes.
Además de esta reciente incorporación, también se realizará una obra de ampliación y refacción del Servicio de Nefrología, que cuenta con un presupuesto oficial de 2.985.104.120 pesos.
El Hospital Castro Rendón es el principal centro de salud pública de Neuquén y referente regional para el tratamiento de diversas especialidades médicas, por lo que la modernización de su Servicio de Nefrología permitirá mejorar la calidad de atención, ampliar la capacidad de respuesta y optimizar las condiciones de tratamiento para personas con enfermedades renales.
Traslado del Servicio
A su vez, a raíz de dicha obra, el Servicio de Nefrología del Hospital se trasladará oportunamente y de manera transitoria al viejo edificio del Centro de Salud Don Bosco, en calles Remigio Bosch y Aimogasta de la ciudad de Neuquén.
Para ello, el viejo edificio del centro de salud está siendo acondicionado especialmente para garantizar la continuidad de las prestaciones, con una adecuación integral de su infraestructura que permitirá la instalación de 11 equipos de hemodiálisis y un equipo de hemodiafiltración.
Esta reubicación permitirá incluso incrementar la capacidad operativa del servicio, alcanzando hasta 72 pacientes, en comparación con los 66 que se atienden actualmente. La atención se organizará en tres turnos, de lunes a sábado, distribuidos entre los esquemas lunes-miércoles-viernes y martes-jueves-sábado.
Además, se trasladará el sector de diálisis peritoneal, que actualmente asiste a 25 pacientes bajo esta modalidad, garantizando la continuidad de los tratamientos en condiciones adecuadas.
Con una inversión de $106.493.400, el Gobierno de Neuquén adquirió tres nuevos equipos de hemodiálisis destinados al Servicio de Nefrología del Hospital Castro Rendón. Los mismos permitirán optimizar la calidad y seguridad de los tratamientos, asegurando la continuidad de una prestación crítica para quienes tienen enfermedades renales y fortaleciendo la capacidad operativa del Sistema de Salud. Además, mañana se espera que llegue otro equipo de hemodiálisis y de hemodiafiltración para el servicio.
El tratamiento de hemodiálisis es una terapia que se emplea cuando el riñón deja de funcionar, por lo que este equipo es esencial para mantener y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Además de esta reciente incorporación, también se realizará una obra de ampliación y refacción del Servicio de Nefrología, que cuenta con un presupuesto oficial de $2.985.104.120.
El Hospital Castro Rendón es el principal centro de salud pública de Neuquén y referente regional para el tratamiento de diversas especialidades médicas, por lo que la modernización de su Servicio de Nefrología permitirá mejorar la calidad de atención, ampliar la capacidad de respuesta y optimizar las condiciones de tratamiento para personas con enfermedades renales.
Traslado del servicio
A su vez, a raíz de dicha obra, el Servicio de Nefrología del Hospital se trasladará oportunamente y de manera transitoria al viejo edificio del Centro de Salud Don Bosco, en calles Remigio Bosch y Aimogasta.
Para ello, el viejo edificio del centro de salud está siendo acondicionado especialmente para garantizar la continuidad de las prestaciones, con una adecuación integral de su infraestructura que permitirá la instalación de 11 equipos de hemodiálisis y un equipo de hemodiafiltración.
Esta reubicación permitirá incluso incrementar la capacidad operativa del servicio, alcanzando hasta 72 pacientes, en comparación con los 66 que se atienden actualmente. La atención se organizará en tres turnos, de lunes a sábado, distribuidos entre los esquemas lunes-miércoles-viernes y martes-jueves-sábado.
Además, se trasladará el sector de diálisis peritoneal, que actualmente asiste a 25 pacientes bajo esta modalidad, garantizando la continuidad de los tratamientos en condiciones adecuadas.
«Hay un dicho bastante popular que es ‘Dios opera en Buenos Aires’. Destrabar eso costó un montón acá», confesó el fundador del equipo de neurocirugía pediátrica del hospital Castro Rendón, Juan Manuel Liñares. Junto a sus pares, Juan Pablo Mengide y Yamila Basilotta Márquez, lograron desterrar esa creencia. Formados en el Garrahan, desde que se conformó el servicio hace seis años evitaron más de 500 derivaciones y, además, realizaron una cirugía inédita en una niña de 10 años con un tumor maligno en el tálamo. Así, se consolida como un centro de referencia en Neuquén y Río Negro.
Antes de ingresar al quirófano, la presión es enorme. Afuera, en los pasillos del hospital más grande de Neuquén, las familias aguardan los resultados y ansían escuchar: “Todo salió bien”. Cuando finalmente pueden decir esas palabras, baja la presión y comienza la alegría. Ese es el diferencial que observan en la región. «Es una medicina distinta», aseguró Basilotta Márquez.
Cómo se formó el equipo de neurocirugía pediátrica de Neuquén
Los tres se formaron en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y luego en el hospital Garrahan. El primero en llegar a la capital neuquina fue Liñares, hace seis años. Allí surgió una idea que parecía descabellada: conformar un equipo de neurocirugía pediátrica en la región. Hoy es una realidad, pero no fue una tarea sencilla. “Cuando yo llegué, a un paciente con tumor talámico lo tuvimos que derivar porque no había posibilidades de hacer ese tipo de cirugías”, recordó. El desafío no solo era técnico, sino cultural. Indicó que el 90% de los casos pediátricos se trasladaban.
De a poco, fue motivando a sus pares de confianza a integrarse al equipo. Al año de la llegada de Liñares, se sumó Juan Pablo Mengide. “En el Garrahan ya se veía que no se derivaban los pacientes del sur porque los operaba él (Liñares). Me tentó mucho y vine”, contó Mengide.
Juan Manuel Liñares, fundador del equipo de neurocirugía pediátrica. (Foto: Matías Subat).
Allí comenzó una labor de hormiga para equipar el hospital y aceitar los engranajes. No alcanzaba con contar con dos neurocirujanos pediátricos; había que garantizar que el sistema respondiera. Gestionaron la llegada de drenajes específicos e instrumental de alta precisión. Así, el Castro Rendón empezó a absorber intervenciones que antes se consideraban imposibles en la región: desde tumores de fosa posterior hasta cirugías de espasticidad y epilepsia.
También trabajaron para que el personal de terapia intensiva, los anestesiólogos y los pediatras hablaran el mismo idioma ante una emergencia. En solo 40 minutos, pueden montar un quirófano de alta complejidad y convertir una guardia pasiva en un servicio de respuesta inmediata.
Ese crecimiento sostenido permitió que el equipo ganara la “confianza neuquina”. Las familias ya no llegaban con el bolso armado para viajar a Buenos Aires, sino con la expectativa de ser atendidas por médicos que conocían sus nombres y les daban sus teléfonos. Durante esos años, Mengide y Liñares operaron un promedio de 100 niños por año. Demostraron que la calidad del Garrahan podía replicarse en Neuquén con el mismo rigor técnico, pero con una calidez distinta.
Juan Pablo Mengide se integró luego al servicio. (Foto: Matías Subat).
Para cuando Yamila Basilotta Márquez se incorporó, el terreno ya no era un desierto. El equipo había evitado el desarraigo de más de 500 familias de Neuquén y Río Negro, ahorrando millones en derivaciones. “Que el chico pueda estar en su lugar, con sus amiguitos y familiares, genera otra recuperación. Frente a la angustia de que a tu hijo le diagnostiquen una enfermedad grave, moverte de provincia es un caos. Que todo eso lo puedan hacer acá, sin necesidad de sacarlo de su vida cotidiana, cambia mucho”, destacó la neurocirujana pediátrica.
Llegó hace solo seis meses y aún se está habituando al Alto Valle. En este corto tiempo, ya pudo identificar la idiosincrasia neuquina. “El jueves (16 de abril) operamos a un paciente y estaba toda la familia esperándonos afuera. Cuando salimos nos aplaudieron. Eso es raro de ver en Buenos Aires. Acá el paciente tiene un entorno más acompañado, es una medicina distinta. Eso es muy lindo”, enfatizó.
Para Liñares, esa cercanía le confirma que hizo lo correcto hace seis años al decidir mudarse a la Patagonia. “Acá nos sentamos con el paciente y hablamos una hora. Estamos totalmente conectados”, mencionó. La consolidación del equipo va más allá de su rigor técnico y sobrepasa la frialdad del quirófano: se trata de personas ayudando a otras personas. “Podés ser el mejor médico del mundo, pero si no tenés esa humanidad que te permite entender el total de la persona, no te va a ir bien”, reflexionó.
En Neuquén, Mengide encontró el equilibrio entre la vida personal y profesional que no pudo hallar en Buenos Aires. “El día rinde más porque no estás en ese caos. Acá podés aprovechar el tiempo para formarte, para estar con tu familia o para discutir mejor tu praxis. Esa salud mental se traduce en una mejor calidad de atención”, aseguró. Claro que extraña a sus amigos, pero consideró que el vínculo se tornó más fuerte: “Aunque en kilómetros estás más lejos de tus afectos, terminás estando más cerca”.
La red que tejieron estos tres especialistas no se agota en el sistema público. El equipo replica su modelo de trabajo en el sector privado y ya comenzó a desembarcar en Río Negro. Liñares es optimista sobre el futuro de este polo sanitario regional que busca centralizar la alta complejidad de toda la Patagonia: “El recurso humano está y tenemos los medios para recibir a pacientes de todas las provincias. Si logramos que la gente confíe y que el sistema crezca, el beneficio será para los pacientes locales”, enfatizó el cirujano.
Yamila Basilotta Márquez se incorporó al equipo hace seis meses. (Foto: Matías Subat).
Por qué eligieron neurocirugía pediátrica
Elegir la neurocirugía pediátrica no fue una decisión azarosa para ninguno de los tres. “Es una de las cirugías más lindas. El cerebro es algo fantástico y complejo, pero lo mejor es la plasticidad de los chicos, ver cómo se recuperan y cómo te devuelven una sonrisa después de algo tan traumático. Eso no tiene precio”, confesó Juan Pablo Mengide.
Para Liñares, la vocación se alimenta de la resiliencia. Entiende que, al operar a un niño, estás operando el futuro de todo su núcleo familiar. “Elegimos esto porque nos permite estar en el momento más crítico y tratar de cambiar una historia que parecía cerrada”, reflexionó el neurocirujano.
Trabajar con niños le da otro color a la profesión. “El chico es más sincero que un adulto. Si se siente mal te lo va a decir y si se siente bien, al otro día de la cirugía ya lo ves sentado en la cama queriendo jugar. Eso te llena de otra manera y te motiva a seguir afrontando estas cirugías tan largas y complejas”, agregó la especialista, Basilotta Márquez.
Realizaron una cirugía inédita en el hospital Castro Rendón. (Foto: Gentileza).
El orgullo de haberse formado en la universidad pública y el Garrahan
Sin la educación pública, Juan Manuel Liñares, Juan Pablo Mengide y Yamila Basilotta Márquez no hubiesen podido recibirse de médicos y, mucho menos, conformar un equipo de neurocirugía pediátrica en Neuquén y Río Negro. Los tres estudiaron medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y luego ingresaron a la residencia en el hospital Garrahan, el centro de referencia pediátrico más importante de Latinoamérica.
“Yo me formé en la UBA y el Garrahan, todo público. Si no hubiera existido, no hubiera podido estudiar porque mis viejos eran laburantes. No habrían podido pagar una universidad privada”, remarcó Liñares. Sus compañeros lo miraban y asentían con la cabeza. Estaban en la misma situación.
El hospital pediátrico se transformó en sus casas por más de cinco años, mientras hacían la residencia en neurocirugía pediátrica. “Elegí el Garrahan porque es el que tiene más cirugías por año comparado con todos los demás. Para salir formado tenés que ir a un lugar donde se opere mucho”, agregó Liñares.
“Tanto tiempo ahí genera un colectivo donde todos queremos a la institución pública. Uno entra al hospital sin saber cómo dar un punto y hoy estamos operando la mayor complejidad gracias a esas horas de formación”, reflexionó Basilotta Márquez.
Trajeron la excelencia del Garrahan a Neuquén y Río Negro. (Foto: Matías Subat).
Esas primeras experiencias en el quirófano quedaron grabadas a fuego. Liñares recordó la adrenalina de esas primeras guardias en el hospital Garrahan: “Entrás con mucho respeto, sabiendo que estás en el lugar donde llegan los casos más difíciles del país. Al principio sos una sombra del cirujano principal, aprendiendo a mirar cada detalle, hasta que un día te dicen ‘lavate que entrás’ y ahí entendés que todo el esfuerzo previo valió la pena”.
Lamentaron el destrato del gobierno hacia la institución que le cambió la vida a tantos niños del país y a ellos mismos como médicos. “Mucha gente se tendría que ir afuera si no existiera el Garrahan”, afirmó Liñares. Mengide coincidió en que ese paso por la salud pública les otorgó una ventaja. “Esa gran formación que nos dio Buenos Aires y el sistema público hoy permite que Neuquén tenga una inmensa cantidad de especialistas y que no sea necesario viajar. Tenemos la responsabilidad de que ese conocimiento llegue a todos lados”, enfatizó.
Cómo fue la cirugía inédita en el hospital Castro Rendón de Neuquén
El hospital Castro Rendón marcó un precedente en la región. El equipo de neurocirugía pediátrica realizó la primera extracción de un tumor maligno de tálamo en una paciente de 10 años. Fue una intervención de altísima complejidad, ya que el tálamo es una estación central de las vías motoras y sensitivas del cerebro, por lo que tiene un alto riesgo de secuelas permanentes.
Para lograrlo, el equipo liderado por Juan Manuel Liñares, Juan Pablo Mengide y Yamila Basilotta Márquez utilizó tecnología de vanguardia: neuronavegación por computadora y exoscopía 3D. Estos sistemas de magnificación permitieron operar en zonas profundas y con estructuras milimétricas con una precisión quirúrgica que antes solo era posible en centros como el hospital Garrahan.
Tras tres intervenciones y un trabajo coordinado con oncología y terapia intensiva, la niña logró una recuperación favorable. Hoy continúa su tratamiento sin secuelas motoras.
Utilizaron tecnología de alta precisión para realizar una cirugía inédita. (Gentileza).