Etiqueta: Estados Unidos

  • Irán lanza misiles a Israel mientras EE.UU. sigue bombardeando

    Irán lanza misiles a Israel mientras EE.UU. sigue bombardeando

    El ejército israelí informó que Irán lanzó una serie de misiles contra Israel, mientras que el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) había señalado el lunes que los bombardeos sobre Irán no habían detenido pese al anuncio del presidente Donald Trump sobre las negociaciones que habría en curso para poner fin al conflicto.

    Según señalaron medios internacionales, el ataque iraní sucedió un día después de que el presidente estadounidense dijera que se habían mantenido conversaciones «muy buenas y productivas» destinadas a detener el conflicto en Medio Oriente.

    En tanto, el lunes el Mando Central estadounidense difundió un mensaje en la red social X en el que indicó: “Las fuerzas de Estados Unidos continúan atacando agresivamente objetivos militares iraníes con munición de precisión”.

    Por otro lado, funcionarios israelíes habrían señalado que Trump parecía decidido a llegar a un acuerdo, pero que consideraban muy improbable que Irán aceptara las demandas estadounidenses en una nueva ronda de negociaciones, según un informe de Reuters.

    En tanto, el líder supremo iraní Mojtaba Khamenei se encontraría «herido y aislado», a la vez que «no responde a los mensajes que se le envían», según indicaron funcionarios de seguridad de Estados Unidos e Israel a un medio estadounidense.

    Además, según dos altos funcionarios israelíes, se esperaba que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, convoque una reunión de funcionarios de seguridad para dialogar sobre el intento de Trump de llegar a un acuerdo con Irán, ya que, ambos habrían mantenido una charla.

    De todas maneras, se supo que el primer ministro israelí también afirmó que Israel seguirá atacando a Irán y Líbano incluso mientras Estados Unidos considera un alto el fuego.
     

  • Washington presenta a Irán un plan de 15 puntos para alto el fuego

    Washington presenta a Irán un plan de 15 puntos para alto el fuego

    Estados Unidos entregó a Irán un plan de 15 puntos para un acuerdo de alto el fuego de un mes de duración. Según un informe de la prensa israelí, citando fuentes familiarizadas con el asunto, los asesores del presidente estadounidense Donald Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff, están promoviendo un plan para una pausa inmediata en las hostilidades, utilizando un plazo de 30 días para finalizar un acuerdo de 15 puntos.

    Según se informa, el plan exige que Irán desmantele sus capacidades nucleares, cese todo el enriquecimiento de uranio y se comprometa permanentemente a no buscar nunca armas nucleares. Además, Teherán estaría obligado a poner fin a la financiación y el armamento de grupos aliados en la región y a garantizar que el Estrecho de Ormuz siga siendo una vía marítima internacional abierta. El plan también exige que Irán limite su producción de misiles y restrinja su uso futuro estrictamente a la autodefensa.

    A cambio, Washington ofrece el levantamiento total de las sanciones, asistencia para el desarrollo de un proyecto de energía nuclear civil en Bushehr, al sur de Irán, donde se encuentra la central nuclear del mismo nombre, y la eliminación de la amenaza del mecanismo de “restablecimiento” que permite la reimposición de las sanciones de la ONU contra Irán, previamente levantadas.

    El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, un firme opositor a cualquier acuerdo con Irán, no ha emitido ningún comentario oficial. El lunes advirtió sobre un posible acuerdo diplomático con Irán, afirmando que no se debe confiar en el “régimen actual” iraní.

    Esta situación se produce en medio de una creciente tensión regional tras los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzaron el 28 de febrero.
     

  • Texas: una explosión en una refinería provocó un incendio y una gran columna de humo

    Texas: una explosión en una refinería provocó un incendio y una gran columna de humo

    Una explosión en una refinería de petróleo en Texas, en Estados Unidos, generó un incendio y una gran columna de humo visible desde varios puntos de la zona. Imágenes difundidas en redes sociales permitieron observar el momento posterior al estallido y el avance del fuego.

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    Los videos muestran cómo las llamas se elevaban dentro de las instalaciones situadas a unos 145 kilómetros al este de Houston, mientras las autoridades ordenaban a los residentes cercanos resguardarse en sus viviendas.

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    La alcaldesa, Charlotte M. Moses, confirmó que todo el personal fue localizado sin sufrir heridas y que los equipos de emergencia trabajaban para controlar la situación.

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    “Ha habido una explosión, sí, pero estamos bien; todos están bien. Están tratando de apagar el incendio lo más rápido posible”, afirmó.

    La ciudad emitió una advertencia para los vecinos de sectores cercanos, en especial del lado oeste, para que permanecieran dentro de sus hogares mientras se desarrollaba el operativo.

    “Por su seguridad, por favor permanezcan en el lugar hasta que el personal de emergencia dé el ‘Todo despejado’”, indicaron las autoridades en una comunicación oficial.

    Imágenes del incendio tras la explosión

    Videos publicados en redes sociales muestran una densa columna de humo negro que se eleva desde la refinería, junto con llamas visibles en distintas áreas de la planta.

    Algunos vecinos reportaron haber escuchado un fuerte estruendo al momento de la explosión y señalaron que las ventanas de sus viviendas se sacudieron.

    Las grabaciones comenzaron a circular poco después del hecho y se replicaron en distintas plataformas.

    La respuesta de las autoridades

    La empresa Valero informó que el incendio se produjo en una de las unidades de la refinería. “Actualmente hay un incendio en una unidad de la refinería. Se ha localizado a todo el personal”, indicó en un comunicado.

    Bomberos y equipos de emergencia trabajaban en el lugar para contener las llamas, mientras organismos estatales desplegaban dispositivos para evaluar posibles impactos en el ambiente.

    El representante estatal Christian Manuel señaló que la Comisión de Calidad Ambiental de Texas llegó con equipos de monitoreo del aire y coordinaba acciones con autoridades locales y estatales.

    En paralelo, se reiteró el pedido a la población para limitar la actividad al aire libre y mantener puertas y ventanas cerradas mientras continuaban las tareas en la zona.

    Cómo es la refinería que se incendió

    La planta de Port Arthur es una de las más grandes de la región y cuenta con cerca de 770 empleados. Según datos de la compañía, tiene capacidad para procesar alrededor de 435.000 barriles de petróleo por día.

    La refinería trabaja con crudo pesado y agrio, que se transforma en productos como gasolina, diésel y combustible para aviones.

    El episodio se produjo en un contexto de incremento en los precios del combustible a nivel internacional, vinculado a la incertidumbre en el suministro global de petróleo.

  • Cancillería de Irán aseguró que recibió mensajes de «países amigos» sobre negociaciones con Estados Unidos

    Cancillería de Irán aseguró que recibió mensajes de «países amigos» sobre negociaciones con Estados Unidos

    El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán declaró este lunes que recibió mensajes a través de «países amigos» sobre una solicitud de Estados Unidos para entablar conversaciones, pero negó que se iniciaran negociaciones desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.

    El presidente Donald Trump dijo hoy que hubo diálogos telefónicos con un alto líder del Estado islámico.

    El mensaje de Irán sobre posibles conversaciones


    «En los últimos días se recibieron mensajes a través de algunos países amigos en los que se indicaba una solicitud de Estados Unidos para entablar negociaciones con el objetivo de poner fin a la guerra«, afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, citado por la agencia oficial IRNA.

    Sin embargo, «negó que se hubieran producido negociaciones o conversaciones con Estados Unidos durante los últimos 24 días de una guerra impuesta».

    Qué dijo Donald Trump sobre conversaciones con Irán


    Distánciándose un poco de los dicho por Donald Trump que aseguró que existen «puntos de acuerdo importantes» en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que, según él, tienen que resultar en la renuncia de Teherán a sus ambiciones nucleares y a sus reservas de uranio enriquecido.

    Trump afirmó que las conversaciones -que Irán niega que estén teniendo lugar-se están llevando a cabo con «una persona del más alto nivel», pero no con el líder supremo del país.

    Al ser consultado por los dichos de la cancillería iraní que negaban negociaciones, Trump dijo que «deberían buscarse mejores encargados de relaciones públicas».

    Y explicó que su yerno, Jared Kushner, y su enviado especial, Steve Wikoff, mantuvieron conversaciones «muy sólidas» con Teherán.

    AFP


  • RÍO NEGRO en CERAWeek: Estados Unidos llamó a buscar «soluciones pragmáticas» a la crisis energética

    RÍO NEGRO en CERAWeek: Estados Unidos llamó a buscar «soluciones pragmáticas» a la crisis energética

    La 44° edición de CERAWeek by S&P Global se desarrolla en un clima alterado por la peor crisis energética global que disparó el conflicto en Medio Oriente, que sacó del mercado cerca del 20% del petróleo y el gas natural. En este escenario, el primer orador del ciclo de charlas más importantes del mundo en temas de energía fue el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, quien no solo buscó calmar los ánimos al indicar que la crisis en Medio Oriente se extenderá por «unas semanas más», sino que también hizo un planteo para nada casual, al llamar al mundo a buscar «soluciones pragmáticas» a la demanda de más energía.

    En su planteo Wright tomó como ejemplo la crisis que tuvo parte de Estados Unidos durante las tormentas polares de enero pasado, pero se hace extensible a todo el mundo que ahora sufre por un lado el recorte en las entregas de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico, pero también la disparada general de sus precios.

    El pragmatismo que planteó el funcionario del gobierno de Donald Trump es una forma elegante de decir que no es momento para exigir energías más limpias o una transición energética acelerada. Esta postura ya había sido planteada el año pasado por Wright en el mismo encuentro, aunque en un escenario muy distinto, cuando lo que se debatía era como dar energía a la mayor demanda que generará la inteligencia artificial.

    «En electricidad es foco tiene que ser el pragmatismo. La tormenta dejó a miles de estadounidenses sin electricidad, donde murieron personas, lo deja en claro. No vamos a subir el precio de la energía para bajar 1 grado la temperatura. No vamos a hacer eso, aplicaremos pragmatismo», sentenció el secretario de Energía de Trump.

    Mientras enumeró iniciativas que se llevan adelante en los Estados Unidos, como los pequeños reactores nucleares, también se ocupó de buscar calmar los ánimos en torno al efecto de la crisis generada por el conflicto en Medio Oriente.


    El conflicto en Medio Oriente «terminará en las próximas semanas»


    «Va a durar unas semanas más», aseguró Wright, mientras era aplaudido desde primera fila por el secretario del Interior de EE.UU, Doug Burgum. Y sumó que «esto es un shock energético de corto plazo, no de largo plazo».

    Para el estadounidense, la disparada de los precios del petróleo, el gas natural licuado (GNL) y otros productos como el GLP o combustibles, se debe más a un «miedo de los mercados» que afecta las cotizaciones, que a un problema estructural, dado que sostuvo que el eje de fondo es que «la demanda no se vio afectada».

    Contrariamente al llamado de calma del funcionario, las estaciones de servicio del centro de Houston, donde se desarrolla CERAWeek, marcan que en el corazón energético de los Estados Unidos ayer el precio del galón de gasolina (nafta) se vendía a 3,99 dólares, un precio que se sostiene lleva a la derrota de todo presidente, pues impacta directamente en la inflación y los costos de producción locales.

    De hecho, a primera hora de la mañana de hoy hubo un despliegue de seguridad en las inmediaciones del Hilton Americas donde se desarrolla CERAWeek, no solo por la presencia de personalidades, sino también ante el temor de que se dieras protestas en contra de la suba del precio local de los combustibles, en línea con los reclamos que ayer hubo en la ciudad en contra de la guerra en el Golfo Pérsico.


  • Donald Trump suspendió por “cinco días” los ataques a las plantas de energía de Irán

    Donald Trump suspendió por “cinco días” los ataques a las plantas de energía de Irán

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció este lunes por la mañana que decidió suspender por “al menos cinco días” los ataques a plantas de energía de Irán.

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    Pese al ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, el Consejo de Defensa de Teherán afirmó que la región “quedará bloqueada de facto y la responsabilidad recaerá sobre quien provoque la amenaza”

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    En la madrugada del domingo, Trump había advertido que Estados Unidos atacaría centrales eléctricas iraníes en un plazo de 48 horas si el estrecho de Ormuz permanece bloqueado de facto por acciones iraníes contra la navegación.

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    En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron durante la madrugada del lunes una nueva ola de ataques sobre Teherán.

    Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita y su par de Emiratos Árabes Unidos informaron la intercepción de drones y misiles balísticos que amenazaban su territorio. Ambas carteras señalaron además que una persona resultó herida por los restos de un misil interceptado.

    Pero Donald Trump anunció este lunes que ordenó al Departamento de Guerra posponer todos los ataques militares contra plantas de energía e infraestructura iraní por un período de cinco días, luego de lo que describió como conversaciones “muy buenas y productivas” con Irán durante los últimos dos días.

    Noticia en desarrollo.

  • Jugos concentrados ante la geopolítica: Argentina como proveedor estratégico mundial

    Jugos concentrados ante la geopolítica: Argentina como proveedor estratégico mundial

    La industria global de jugos concentrados atraviesa una transformación que ya no puede explicarse únicamente por variables agrícolas o industriales. En los últimos años, el negocio se convirtió en un reflejo directo de las tensiones geopolíticas que atraviesan el comercio internacional. La combinación entre la guerra de aranceles impulsada por Donald Trump y el impacto más reciente de la inestabilidad en Medio Oriente —con epicentro en Irán y el Golfo Pérsico— está alterando de manera profunda los flujos comerciales, los precios, la logística y las decisiones de inversión en todo el mundo.

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    Lejos de ser un mercado homogéneo, el jugo concentrado —especialmente el de manzana y pera— se ha transformado en un producto altamente sensible a la política global. Hoy, el negocio no solo depende de la disponibilidad de fruta o de la eficiencia industrial, sino también de decisiones arancelarias, conflictos internacionales y estrategias comerciales de las grandes potencias.

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    En ese tablero, Argentina aparece como un jugador menor en volumen, pero con un rol estratégico creciente, particularmente en el abastecimiento del mercado estadounidense.

    El reordenamiento global: de la hegemonía china a un mercado fragmentado

    Durante las primeras dos décadas del siglo XXI, el mercado mundial de jugos concentrados estuvo dominado por China. Su expansión fue vertiginosa: con una producción de manzanas que llegó a rozar las 50 millones de toneladas anuales, el país logró construir una industria capaz de generar hasta un millón de toneladas de jugo concentrado.

    Esa irrupción redefinió el negocio. La abundancia de producto redujo los precios internacionales y obligó a otros países a replegarse o reconvertirse. Regiones históricas como el Alto Valle argentino perdieron participación relativa frente a un competidor de escala masiva y costos competitivos.

    Sin embargo, el modelo chino comenzó a mostrar límites estructurales. El crecimiento económico interno elevó el consumo de fruta fresca, generando una competencia directa con la industria. A medida que el mercado doméstico absorbía más producción, el precio de la materia prima subía, reduciendo la rentabilidad del jugo concentrado.

    El resultado fue una contracción significativa: muchas plantas cerraron y la producción cayó a niveles cercanos a 300.000 o 400.000 toneladas. Este ajuste abrió oportunidades para otros países como Turquía y Polonia, que comenzaron a ocupar espacios en el comercio internacional.

    Pero esta nueva distribución del poder productivo no trajo estabilidad. Por el contrario, el mercado se volvió más fragmentado y dependiente de variables externas.

    La guerra de aranceles: el punto de quiebre

    El verdadero cambio estructural llegó con la política comercial impulsada por Donald Trump durante su presidencia. La imposición de aranceles a productos provenientes de China —que en algunos casos superaron el 40%— alteró drásticamente el equilibrio del mercado.

    El objetivo era claro: reducir la dependencia de importaciones chinas y fortalecer la producción local. Sin embargo, en la práctica, el efecto fue mucho más complejo.

    Por un lado, el jugo concentrado chino perdió competitividad directa en el mercado estadounidense. Pero, por otro, surgieron mecanismos de adaptación que distorsionaron el comercio global. Uno de los más relevantes fue la triangulación a través de terceros países, especialmente Turquía.

    Este fenómeno generó una “zona gris” en el mercado. Diferenciar el origen real del producto se volvió cada vez más difícil, obligando a los compradores y a las autoridades a incorporar herramientas de trazabilidad mucho más sofisticadas, incluyendo análisis genéticos que permiten identificar el ADN del jugo.

    El resultado fue un mercado más opaco, más regulado y, sobre todo, más incierto.

    Volatilidad política y colapso de la previsibilidad

    La guerra arancelaria no solo impactó en los precios, sino también en la lógica del negocio. Históricamente, el comercio de jugos concentrados se basaba en contratos anuales, con volúmenes definidos y cierta estabilidad. Ese esquema se quebró.

    La política comercial de Estados Unidos se volvió altamente volátil. Las tarifas se imponían, se modificaban, se judicializaban y se reinstauraban bajo nuevos mecanismos. Para los importadores, esto implicaba un riesgo constante.

    El comportamiento del mercado cambió en consecuencia. Los compradores comenzaron a reducir sus volúmenes, a fragmentar las compras y a operar con mayor cautela. El objetivo dejó de ser asegurar grandes cantidades a largo plazo para pasar a minimizar riesgos en el corto plazo. Este cambio estructural ralentizó el comercio global. Los flujos se volvieron más lentos, los stocks aumentaron y la dinámica de precios se volvió mucho más errática.

    Cuando el mercado aún no terminaba de adaptarse a la guerra comercial, un nuevo factor comenzó a alterar el escenario: la inestabilidad en Medio Oriente.

    Irán, uno de los principales productores mundiales de manzanas, juega un rol relevante en este contexto. Con una producción que supera los 2 millones de toneladas anuales, el país no solo abastece su mercado interno, sino que también participa en el comercio internacional de jugos concentrados. Aunque su volumen exportado de jugo es menor —estimado entre 50.000 y 70.000 toneladas—, su presencia es significativa, especialmente en mercados como Rusia y países vecinos.

    El problema no es tanto su volumen como su posicionamiento geopolítico. Las tensiones en el Golfo Pérsico, sumadas a sanciones internacionales y conflictos abiertos, generan incertidumbre sobre la continuidad de sus exportaciones.

    Pero hay un elemento aún más crítico: la posible triangulación de producto iraní a través de terceros países, como Turquía. En un contexto donde Estados Unidos mantiene conflictos abiertos con Irán, la detección de jugo de ese origen en su mercado podría desencadenar sanciones, bloqueos o litigios comerciales. Este riesgo está generando un efecto inmediato: cautela extrema por parte de los compradores. Muchas operaciones se frenan o se revisan ante la posibilidad de problemas legales o comerciales.

    Un mercado más lento, más caro y más complejo

    La combinación de guerra arancelaria y tensiones geopolíticas está redefiniendo el funcionamiento del mercado. Uno de los cambios más visibles es la transformación en la logística. Tradicionalmente, los envíos de jugo concentrado se realizaban en grandes volúmenes mediante barcos completos. Hoy, ese modelo está en retroceso.

    La incertidumbre obliga a fragmentar los envíos en contenedores, lo que permite mayor flexibilidad pero incrementa los costos. A esto se suma la volatilidad en los fletes internacionales, influenciada por factores como el precio del petróleo y las disrupciones en las rutas comerciales.

    El componente financiero también se volvió más relevante. Con operaciones más lentas y stocks más elevados, las empresas deben inmovilizar capital por períodos más largos. Esto afecta la rentabilidad y aumenta el riesgo.

    En paralelo, los precios reflejan esta inestabilidad. Tras un período de subas impulsado por restricciones en la oferta, el mercado muestra una tendencia a la baja, con valores que rondan los 10 dólares en el mercado estadounidense, aunque con una alta dispersión.

    Argentina: una oportunidad en medio del caos

    En este escenario complejo, Argentina se posiciona como un proveedor relativamente favorecido. Su participación en el mercado global es limitada —entre el 5% y el 10%—, pero su valor estratégico ha aumentado. La razón principal es su condición de origen confiable. En un contexto donde la trazabilidad es clave y los riesgos geopolíticos son altos, los compradores buscan diversificar sus proveedores y reducir la exposición a conflictos.

    Argentina, al estar fuera de los principales focos de tensión, ofrece una alternativa segura. Esto es especialmente relevante en el mercado estadounidense, donde existe una preferencia histórica por contar con abastecimiento sudamericano.

    Sin embargo, esta ventaja tiene límites claros. El principal problema del sector argentino no está en la demanda, sino en la oferta. La producción de peras y manzanas en regiones clave como el Alto Valle ha caído de manera significativa en las últimas décadas.

    De niveles cercanos a los 2 millones de toneladas, se ha pasado a poco más de 1,1 millones. Esta reducción impacta directamente en la industria del jugo concentrado, que depende en gran medida del descarte del mercado fresco. Menos fruta implica menos volumen para procesar. Esto explica la fuerte concentración industrial: de más de una decena de plantas, hoy quedan apenas cuatro, con dos grandes actores dominando el mercado. Si bien no hay estadísticas oficiales, fuentes del sector privado aseguran que la oferta exportable de jugos de pera y manzana del país se ubica entre las 40.000 y 60.000 toneladas anuales.

    Además, existe una paradoja estructural. La mejora en la calidad de la fruta —necesaria para aumentar la rentabilidad del productor— podría reducir el volumen destinado a industria, generando un nuevo ajuste.

    Un futuro abierto en un mercado impredecible

    La industria de jugos concentrados se encuentra en una encrucijada histórica. Nunca antes había estado tan expuesta a factores externos ajenos a su lógica productiva.

    La guerra de aranceles impulsada por Estados Unidos rompió la previsibilidad del comercio global. La inestabilidad en Medio Oriente agregó una nueva capa de incertidumbre. Juntas, estas variables están redefiniendo el negocio. El mercado es hoy más lento, más caro y más complejo. Las decisiones se toman en plazos más cortos, con menor información y mayor riesgo.

    En este contexto, la adaptabilidad se vuelve el principal activo. Los países y empresas que logren leer el escenario, diversificar riesgos y sostener eficiencia tendrán mayores posibilidades de sobrevivir. Para Argentina, el desafío es doble. Por un lado, aprovechar su posición geopolítica favorable. Por otro, resolver sus limitaciones estructurales para poder crecer.

    El futuro del sector no dependerá únicamente de la producción o la tecnología. Estará definido, en gran medida, por la evolución de la política global. Porque en el negocio del jugo concentrado, como en tantos otros, la geopolítica dejó de ser un factor externo para convertirse en el eje central del juego.

  • Un mercado que se reconfigura: el impacto de la geopolítica en los jugos concentrados

    Un mercado que se reconfigura: el impacto de la geopolítica en los jugos concentrados

    La industria global de jugos concentrados atraviesa una transformación que ya no puede explicarse únicamente por variables agrícolas o industriales. En los últimos años, el negocio se convirtió en un reflejo directo de las tensiones geopolíticas que atraviesan el comercio internacional. La combinación entre la guerra de aranceles impulsada por Donald Trump y el impacto más reciente de la inestabilidad en Medio Oriente —con epicentro en Irán y el Golfo Pérsico— está alterando de manera profunda los flujos comerciales, los precios, la logística y las decisiones de inversión en todo el mundo.

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    Lejos de ser un mercado homogéneo, el jugo concentrado —especialmente el de manzana y pera— se ha transformado en un producto altamente sensible a la política global. Hoy, el negocio no solo depende de la disponibilidad de fruta o de la eficiencia industrial, sino también de decisiones arancelarias, conflictos internacionales y estrategias comerciales de las grandes potencias.

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    En ese tablero, Argentina aparece como un jugador menor en volumen, pero con un rol estratégico creciente, particularmente en el abastecimiento del mercado estadounidense.

    El reordenamiento global: de la hegemonía china a un mercado fragmentado

    Durante las primeras dos décadas del siglo XXI, el mercado mundial de jugos concentrados estuvo dominado por China. Su expansión fue vertiginosa: con una producción de manzanas que llegó a rozar las 50 millones de toneladas anuales, el país logró construir una industria capaz de generar hasta un millón de toneladas de jugo concentrado.

    Esa irrupción redefinió el negocio. La abundancia de producto redujo los precios internacionales y obligó a otros países a replegarse o reconvertirse. Regiones históricas como el Alto Valle argentino perdieron participación relativa frente a un competidor de escala masiva y costos competitivos.

    Sin embargo, el modelo chino comenzó a mostrar límites estructurales. El crecimiento económico interno elevó el consumo de fruta fresca, generando una competencia directa con la industria. A medida que el mercado doméstico absorbía más producción, el precio de la materia prima subía, reduciendo la rentabilidad del jugo concentrado.

    El resultado fue una contracción significativa: muchas plantas cerraron y la producción cayó a niveles cercanos a 300.000 o 400.000 toneladas. Este ajuste abrió oportunidades para otros países como Turquía y Polonia, que comenzaron a ocupar espacios en el comercio internacional.

    Pero esta nueva distribución del poder productivo no trajo estabilidad. Por el contrario, el mercado se volvió más fragmentado y dependiente de variables externas.

    La guerra de aranceles: el punto de quiebre

    El verdadero cambio estructural llegó con la política comercial impulsada por Donald Trump durante su presidencia. La imposición de aranceles a productos provenientes de China —que en algunos casos superaron el 40%— alteró drásticamente el equilibrio del mercado.

    El objetivo era claro: reducir la dependencia de importaciones chinas y fortalecer la producción local. Sin embargo, en la práctica, el efecto fue mucho más complejo.

    Por un lado, el jugo concentrado chino perdió competitividad directa en el mercado estadounidense. Pero, por otro, surgieron mecanismos de adaptación que distorsionaron el comercio global. Uno de los más relevantes fue la triangulación a través de terceros países, especialmente Turquía.

    Este fenómeno generó una “zona gris” en el mercado. Diferenciar el origen real del producto se volvió cada vez más difícil, obligando a los compradores y a las autoridades a incorporar herramientas de trazabilidad mucho más sofisticadas, incluyendo análisis genéticos que permiten identificar el ADN del jugo.

    El resultado fue un mercado más opaco, más regulado y, sobre todo, más incierto.

    Volatilidad política y colapso de la previsibilidad

    La guerra arancelaria no solo impactó en los precios, sino también en la lógica del negocio. Históricamente, el comercio de jugos concentrados se basaba en contratos anuales, con volúmenes definidos y cierta estabilidad. Ese esquema se quebró.

    La política comercial de Estados Unidos se volvió altamente volátil. Las tarifas se imponían, se modificaban, se judicializaban y se reinstauraban bajo nuevos mecanismos. Para los importadores, esto implicaba un riesgo constante.

    El comportamiento del mercado cambió en consecuencia. Los compradores comenzaron a reducir sus volúmenes, a fragmentar las compras y a operar con mayor cautela. El objetivo dejó de ser asegurar grandes cantidades a largo plazo para pasar a minimizar riesgos en el corto plazo. Este cambio estructural ralentizó el comercio global. Los flujos se volvieron más lentos, los stocks aumentaron y la dinámica de precios se volvió mucho más errática.

    Cuando el mercado aún no terminaba de adaptarse a la guerra comercial, un nuevo factor comenzó a alterar el escenario: la inestabilidad en Medio Oriente.

    Irán, uno de los principales productores mundiales de manzanas, juega un rol relevante en este contexto. Con una producción que supera los 2 millones de toneladas anuales, el país no solo abastece su mercado interno, sino que también participa en el comercio internacional de jugos concentrados. Aunque su volumen exportado de jugo es menor —estimado entre 50.000 y 70.000 toneladas—, su presencia es significativa, especialmente en mercados como Rusia y países vecinos.

    El problema no es tanto su volumen como su posicionamiento geopolítico. Las tensiones en el Golfo Pérsico, sumadas a sanciones internacionales y conflictos abiertos, generan incertidumbre sobre la continuidad de sus exportaciones.

    Pero hay un elemento aún más crítico: la posible triangulación de producto iraní a través de terceros países, como Turquía. En un contexto donde Estados Unidos mantiene conflictos abiertos con Irán, la detección de jugo de ese origen en su mercado podría desencadenar sanciones, bloqueos o litigios comerciales. Este riesgo está generando un efecto inmediato: cautela extrema por parte de los compradores. Muchas operaciones se frenan o se revisan ante la posibilidad de problemas legales o comerciales.

    Un mercado más lento, más caro y más complejo

    La combinación de guerra arancelaria y tensiones geopolíticas está redefiniendo el funcionamiento del mercado. Uno de los cambios más visibles es la transformación en la logística. Tradicionalmente, los envíos de jugo concentrado se realizaban en grandes volúmenes mediante barcos completos. Hoy, ese modelo está en retroceso.

    La incertidumbre obliga a fragmentar los envíos en contenedores, lo que permite mayor flexibilidad pero incrementa los costos. A esto se suma la volatilidad en los fletes internacionales, influenciada por factores como el precio del petróleo y las disrupciones en las rutas comerciales.

    El componente financiero también se volvió más relevante. Con operaciones más lentas y stocks más elevados, las empresas deben inmovilizar capital por períodos más largos. Esto afecta la rentabilidad y aumenta el riesgo.

    En paralelo, los precios reflejan esta inestabilidad. Tras un período de subas impulsado por restricciones en la oferta, el mercado muestra una tendencia a la baja, con valores que rondan los 10 dólares en el mercado estadounidense, aunque con una alta dispersión.

    Argentina: una oportunidad en medio del caos

    En este escenario complejo, Argentina se posiciona como un proveedor relativamente favorecido. Su participación en el mercado global es limitada —entre el 5% y el 10%—, pero su valor estratégico ha aumentado. La razón principal es su condición de origen confiable. En un contexto donde la trazabilidad es clave y los riesgos geopolíticos son altos, los compradores buscan diversificar sus proveedores y reducir la exposición a conflictos.

    Argentina, al estar fuera de los principales focos de tensión, ofrece una alternativa segura. Esto es especialmente relevante en el mercado estadounidense, donde existe una preferencia histórica por contar con abastecimiento sudamericano.

    Sin embargo, esta ventaja tiene límites claros. El principal problema del sector argentino no está en la demanda, sino en la oferta. La producción de peras y manzanas en regiones clave como el Alto Valle ha caído de manera significativa en las últimas décadas.

    De niveles cercanos a los 2 millones de toneladas, se ha pasado a poco más de 1,1 millones. Esta reducción impacta directamente en la industria del jugo concentrado, que depende en gran medida del descarte del mercado fresco. Menos fruta implica menos volumen para procesar. Esto explica la fuerte concentración industrial: de más de una decena de plantas, hoy quedan apenas cuatro, con dos grandes actores dominando el mercado. Si bien no hay estadísticas oficiales, fuentes del sector privado aseguran que la oferta exportable de jugos de pera y manzana del país se ubica entre las 40.000 y 60.000 toneladas anuales.

    Además, existe una paradoja estructural. La mejora en la calidad de la fruta —necesaria para aumentar la rentabilidad del productor— podría reducir el volumen destinado a industria, generando un nuevo ajuste.

    Un futuro abierto en un mercado impredecible

    La industria de jugos concentrados se encuentra en una encrucijada histórica. Nunca antes había estado tan expuesta a factores externos ajenos a su lógica productiva.

    La guerra de aranceles impulsada por Estados Unidos rompió la previsibilidad del comercio global. La inestabilidad en Medio Oriente agregó una nueva capa de incertidumbre. Juntas, estas variables están redefiniendo el negocio. El mercado es hoy más lento, más caro y más complejo. Las decisiones se toman en plazos más cortos, con menor información y mayor riesgo.

    En este contexto, la adaptabilidad se vuelve el principal activo. Los países y empresas que logren leer el escenario, diversificar riesgos y sostener eficiencia tendrán mayores posibilidades de sobrevivir. Para Argentina, el desafío es doble. Por un lado, aprovechar su posición geopolítica favorable. Por otro, resolver sus limitaciones estructurales para poder crecer.

    El futuro del sector no dependerá únicamente de la producción o la tecnología. Estará definido, en gran medida, por la evolución de la política global. Porque en el negocio del jugo concentrado, como en tantos otros, la geopolítica dejó de ser un factor externo para convertirse en el eje central del juego.

  • Irán amenaza con cerrar “por completo” el estrecho de Ormuz tras el ultimátum de Donald Trump

    Irán amenaza con cerrar “por completo” el estrecho de Ormuz tras el ultimátum de Donald Trump

    ARAD, Israel (AP) — Estados Unidos e Irán intercambiaron el domingo amenazas contra infraestructura crítica luego de más de tres semanas de una guerra en Medio Oriente que ha puesto en riesgo vidas y medios de subsistencia en toda la región.

    Irán afirmó que el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio de petróleo y otras exportaciones, quedaría “cerrado por completo” de inmediato si Estados Unidos cumple con las amenazas del presidente Donald Trump de atacar sus centrales eléctricas. El mandatario estadounidense fijó la noche del sábado un plazo de 48 horas para abrir el estrecho.

    Altos funcionarios israelíes visitaron una de dos comunidades ubicadas cerca de un centro de investigación nuclear en el sur del país que fueron alcanzadas por misiles iraníes la noche del sábado, dejando decenas de personas heridas. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que fue un “milagro” que nadie haya fallecido. Israel detectó el lanzamiento de nuevos proyectiles iraníes hacia la zona el domingo por la noche.

    Netanyahu también afirmó que su país y Estados Unidos estaban bien encaminados a alcanzar sus objetivos de guerra, los cuales han ido desde debilitar el programa nuclear, de misiles y la red de apoyo iraní a sus aliados armados, hasta facilitar que el pueblo iraní derroque al gobierno teocrático.

    Los acontecimientos indicaron que la guerra, que comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, avanzaba en una nueva y peligrosa dirección a pesar de que Trump declaró la semana pasada que sopesaba la posibilidad de “reducir” las operaciones. El conflicto ha cobrado la vida de más de 2.000 personas, ha sacudido la economía global y provocado un alza drástica en los precios del petróleo.

    El grupo político-paramilitar libanés Hezbollah, que cuenta con respaldo de Irán, se atribuyó un ataque aéreo que dejó un muerto en el norte de Israel, mientras el presidente libanés Joseph Aoun calificó el ataque israelí contra puentes en el sur de su país como “preludio de una invasión terrestre”.


    Amenazas contra centrales energéticas


    Irán prácticamente ha cerrado la navegación por el estrecho de Ormuz que conecta el golfo Pérsico con el resto del mundo. Aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel mundial pasa por esa vía, pero los ataques contra buques y las amenazas de nuevos atentados han detenido casi todo el tráfico de petroleros. Algunos de los mayores productores de petróleo han implementado recortes porque no pueden enviar su crudo a ningún lado.

    Estados Unidos y sus aliados en Europa y Asia dependen en gran medida del petróleo para satisfacer su demanda energética. En su intento más reciente por aliviar la presión sobre los precios de la energía, Estados Unidos ha levantado algunas sanciones al petróleo iraní en altamar.

    Trump dijo el sábado que si Irán no reabre el estrecho, Estados Unidos destruiría “varias centrales eléctricas. ¡Empezando con la más grande!».

    Estados Unidos ha argumentado que la Guardia Revolucionaria de Irán controla gran parte de la infraestructura del país y la utiliza para impulsar el esfuerzo bélico.

    Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, respondió en la red social X que si se ataca a las centrales eléctricas y la infraestructura, entonces la infraestructura vital de toda la región — incluidas instalaciones energéticas y de desalinización— sería considerada un objetivo legítimo y quedaría “destruida irreversiblemente”.

    El derecho internacional establece que únicamente se puede atacar centrales eléctricas que benefician a civiles si la ventaja militar supera el sufrimiento que causa a la población civil, según expertos legales.

    Por otro lado, funcionarios iraníes afirmaron que seguirán permitiendo el paso seguro por el estrecho a embarcaciones que no estén relacionadas con sus enemigos.


    Ataques en Israel e Irán provocan nuevas preocupaciones nucleares


    Irán afirmó que sus ataques del sábado en la noche en el desierto del Néguev fueron en respuesta a un bombardeo contra la principal instalación iraní de enriquecimiento nuclear en Natanz, según medios estatales.

    Teherán elogió el ataque como una muestra de fuerza, incluso mientras el ejército de Israel sostiene que Irán ha disminuido gradualmente sus lanzamientos de misiles desde que el inicio de la guerra.

    “Si el régimen israelí es incapaz de interceptar misiles en la zona fuertemente protegida de Dimona, eso es, operativamente, una señal de que se entra en una nueva fase de la batalla”, dijo Ghalibaf.

    El principal hospital del sur de Israel recibió a por lo menos 175 heridos de Arad y Dimona, informó su subdirector Roy Kessous, en declaraciones a The Associated Press.

    Se cree que Israel es el único país de Oriente Medio con armamento nuclear, aunque sus dirigentes se niegan a confirmar o negar su existencia. El organismo de control nuclear de la ONU indicó en X que no había recibido reportes de daños en el centro israelí ni de niveles anormales de radiación.

    Israel negó su responsabilidad por el ataque a Natanz del sábado, mientras que Mizan, la agencia oficial de noticias del poder judicial iraní, informó que no hubo filtraciones. El Pentágono se negó a comentar sobre el ataque.

    La agencia de control nuclear de la ONU -el Organismo Internacional de Energía Atómic- dijo que la mayor parte de las aproximadamente 972 libras (441 kilogramos) de uranio enriquecido que se cree que posee Irán se ubica en otro lugar, bajo los escombros de su instalación de Isfahán.


    Irán afirma que ataques alcanzaron un hospital


    Irán señaló que ataques alcanzaron un hospital en Andimeshk. Su Ministerio de Salud dijo que pacientes y médicos fueron evacuados hacia otra localidad.

    Hasta ahora la guerra ha dejado más de 1.500 muertos en Irán, informó el sábado la televisora estatal, citando al Ministerio de Salud. En Israel, 15 personas han muerto por ataques iraníes. Más de una docena de civiles en la Cisjordania ocupada y en estados árabes del Golfo han muerto en ataques .

    Un helicóptero militar qatarí se estrelló el sábado, presuntamente por una falla técnica, y las siete personas a bordo de la aeronave perdieron la vida, indicaron las autoridades de Qatar.

    Mientras tanto, un civil israelí murió mientras conducía por la localidad de Misgav Am, en el norte de Israel, en lo que las fuerzas armadas del país indicaron que en un principio “parecía ser” un ataque con cohetes. Más tarde destacó que se investiga la posibilidad de que la muerte fuera causada por fuego de soldados israelíes.

    Las autoridades israelíes identificaron a la víctima como el agricultor Ofer “Poshko” Moskovitz, de 61 años. Hace dos días Moskovitz dijo a una emisora de radio que vivir cerca de la frontera con Líbano era como “la ruleta rusa”.

    Hezbollah lanzó ataques contra Israel poco después del inicio de la guerra , diciendo que era en respuesta a la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Israel atacó posteriormente a Hezbollah y amplió su presencia terrestre en el sur de Líbano.

    Israel extendió el domingo su lista de objetivos para incluir puentes sobre el río Litani que, según el ministro de Defensa Israel Katz, son utilizados por Hezbollah para el traslado de combatientes y armas hacia el sur. Israel atacó posteriormente el puente Qasmiyeh, cerca de Tiro.

    Katz también ordenó al ejército acelerar su destrucción de viviendas libanesas cerca de la frontera.

    Las autoridades libanesas dicen que los ataques de Israel han matado a más de 1.000 personas y desplazado a más de un millón. En tanto, Hezbollah ha disparado cientos de cohetes contra Israel.

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    Metz informó desde Ramala, Cisjordania, y Magdy desde El Cairo. Los periodistas de The Associated Press Melanie Lidman en Tel Aviv, Israel; Koral Saeed en Abu Snan, Israel; e Isabel Debre en Beirut contribuyeron a este despacho.

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    Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

     



  • Movilizan miles de marines al estrecho de Ormuz 

    Movilizan miles de marines al estrecho de Ormuz 

    Ante el riesgo inminente de una crisis energética global.

    BUENOS AIRES (NA).  — El ejército estadounidense está desplegando un gran buque de asalto anfibio con miles de infantes de Marina y marinos adicionales hacia el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico, según informaron tres funcionarios estadounidenses. 

    La Casa Blanca, desesperada por reabrir el cuello de botella petrolero en el golfo Pérsico -cerrado por Irán desde que Estados Unidos e Israel atacaron hace casi tres semanas-, evalúa despliegues que podrían incluir desembarcos en la costa de Irán o en su centro de exportación de petróleo de la isla de Jarg. 

    La 11ª Unidad Expedicionaria de Marines (MEU) partirá desde San Diego a bordo del buque USS Boxer, sumándose a los efectivos de la 31ª MEU que ya se dirigen a la zona desde Japón en el USS Tripoli. El presidente Donald Trump volvió a descargar su furia contra los aliados de la OTAN por negarse a intervenir en un conflicto sobre el que no se les consultó.

    «Se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una simple maniobra militar que es la única razón de los altos precios», fustigó el mandatario, calificando a los líderes de «cobardes» y advirtiendo que «lo recordaremos».

    Los precios del petróleo subieron alrededor de un 50% desde el inicio del conflicto, y el crudo referencial Brent se ubicaba cerca de los 110 dólares tras dispararse ante el temor de una interrupción histórica en el suministro. Incluso aunque el conflicto termine pronto, no habrá una recuperación rápida de la agitación causada por los ataques aéreos y el cierre virtual del estrecho, por donde circula el 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial. 

    Israel prometió evitar nuevos ataques contra el yacimiento de gas de South Pars al día siguiente de que una represalia iraní contra Qatar causara daños que dejarán al mundo sin gas natural durante años, mientras la petrolera estatal de Kuwait afirmó que su refinería de Mina Al-Ahmadi sufrió múltiples ataques con drones este viernes.