Etiqueta: Donald Trump

  • Trump asegura que Netanyahu hará lo que él desee sobre Irán

    Trump asegura que Netanyahu hará lo que él desee sobre Irán

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hará “lo que yo quiera que haga” con respecto a Irán Trump habló con Netanyahu durante una hora el día anterior para tratar el tema de Irán, según informaron las cadenas CNN y CBS News y supo la Agencia Noticias Argentinas.

    Cuando los periodistas le preguntaron en la Base Conjunta Andrews qué le había dicho a Netanyahu sobre Irán y la decisión de no lanzar posibles ataques, Trump respondió: “Está bien, hará lo que yo quiera que haga”. “Es un hombre muy, muy bueno. Hará lo que yo le pida. Y es un tipo estupendo”, dijo el mandatario estadounidense. 

    El presidente norteamericano también dijo que no tiene “ninguna prisa” por llegar a un acuerdo con Irán para poner fin al conflicto. Ya saben, todo el mundo dice: ‘Oh, las elecciones de mitad de mandato, tengo prisa’. Yo no tengo prisa”, dijo Trump.

    “Simplemente, idealmente, me gustaría que muriera poca gente en lugar de mucha. Podríamos hacerlo de cualquier manera, pero me gustaría que muriera poca gente”, aseveró.

  • Trump pospone ataque a Irán tras presión de líderes árabes

    Trump pospone ataque a Irán tras presión de líderes árabes

    El presidente Donald Trump anunció  que decidió posponer un ataque militar contra Irán que estaba programado para hoy, tras recibir pedidos directos de los líderes de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, quienes le solicitaron dar más tiempo a las negociaciones en curso. «Basándome en mi respeto a los líderes mencionados, he instruido al secretario de Guerra, Pete Hegseth, al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Daniel Caine, y a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, que no llevaremos a cabo el ataque programado contra Irán mañana», escribió en Truth Social. Trump precisó que el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, y el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed, consideran que «se están llevando a cabo negociaciones serias» y que se alcanzará un acuerdo «muy aceptable» para Washington y para los países de la región.

    La postergación no implica un abandono de la opción militar. Trump fue explícito: si el acuerdo no resulta beneficioso para Estados Unidos —y subrayó que deberá incluir «la prohibición de armas nucleares para Irán»— se ejecutará «un ataque a gran escala». El mandatario ordenó además que las fuerzas armadas se mantengan en estado de alerta y listas para actuar en cualquier momento. La revelación de que el ataque estaba programado para el martes confirma que el conflicto estuvo más cerca de reanudarse de lo que se sabía públicamente, y que fueron las capitales del Golfo —no la diplomacia directa con Teherán— las que lograron frenar la ofensiva en el último momento.

    La intervención de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos como mediadores de emergencia añade una dimensión inédita al conflicto: tres aliados regionales clave de Washington ejercieron presión simultánea sobre Trump para evitar una escalada que consideran devastadora para la estabilidad de toda la región. El movimiento revela también la profundidad del malestar entre los socios del Golfo ante la perspectiva de una nueva ronda de combates, cuyas consecuencias económicas y de seguridad los afectan directamente. Con el ataque postergado pero no descartado, las próximas horas serán determinantes: Teherán deberá decidir si la ventana diplomática que acaba de abrirse es suficiente para hacer las concesiones que Washington exige desde el inicio del conflicto.

  • Se preparan para reanudar la guerra contra Irán

    Se preparan para reanudar la guerra contra Irán

    El Ejército israelí entró en estado de alerta total a la espera de una definición de Donald Trump, quien daría por fracasadas las negociaciones con Teherán.

    BUENOS AIRES (NA) — El fantasma de una reactivación del conflicto bélico total en Medio Oriente cobró fuerza este domingo tras revelarse que Israel y Estados Unidos se preparan intensamente para reanudar las hostilidades contra Irán. 

    El ejército israelí se declaró en estado de máxima alerta operativa ante la inminencia de nuevos ataques, condicionados a una decisión final del presidente estadounidense, Donald Trump, quien, según fuentes gubernamentales citadas por el diario hebreo Yedioth Ahronoth, considera que Teherán no cederá a sus exigencias para alcanzar una paz duradera.

    La parálisis en los canales diplomáticos y el endurecimiento de las posturas reactivaron las maquinarias de guerra en Occidente. De acuerdo con información publicada por The New York Times, el Pentágono ya diseña los planes de contingencia para retomar las operaciones militares directas, argumentando que los objetivos estratégicos de Washington no fueron alcanzados, especialmente en lo relativo al desmantelamiento de la infraestructura nuclear de la República Islámica.

    Este escenario se produce a solo días de que Estados Unidos y Baréin impulsaran una polémica resolución en la ONU para quebrar el cerco iraní en el estratégico estrecho de Ormuz.

    La reacción de Teherán ante las advertencias de la Casa Blanca no se hizo esperar. El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, advirtió hoy que cualquier nueva incursión armada en su territorio desencadenará una respuesta “más contundente, severa y devastadora”, que incluirá tácticas de represalia “sorpresivas” en toda la región.

    Con el pacto de cese al fuego virtualmente herido de muerte y las tropas norteamericanas e israelíes desplegadas en posiciones de ataque, la comunidad internacional observa con alarma el colapso definitivo de la tregua iniciada el pasado mes de febrero.

  • La advertencia de Trump a Irán por el estancamiento de las negociaciones: «No quedará nada de ellos»

    La advertencia de Trump a Irán por el estancamiento de las negociaciones: «No quedará nada de ellos»

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    En un contexto de máxima tensión internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia contra Irán, asegurando que «no quedará nada» del país persa si sus autoridades no acceden a firmar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra.

    El conflicto entre Washington y Teherán, que estalló formalmente el pasado 28 de febrero, atraviesa un momento crítico debido al estancamiento de las vías diplomáticas.

    A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense presionó las negociaciones para conseguir un acuerdo: «Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse, RÁPIDO, o no quedará nada de ellos».

    Trump culminó el ultimátum a través de un mensaje en letras mayúsculas: «¡EL TIEMPO ES ESENCIAL!».


    La exigencia iraní por el acuerdo de paz


    Uno de los puntos más álgidos de la contienda es el control de las rutas comerciales. Como medida de fuerza en medio del conflicto, Irán mantiene bloqueado el paso de embarcaciones por el estratégico estrecho de Ormuz.

    La magnitud de este bloqueo tiene consecuencias directas e inmediatas a nivel mundial, ya que por esa vía marítima transitaba cerca del 20% del petróleo consumido en todo el planeta antes de que se desatara el enfrentamiento armado.

    A esto, se suma que la guerra entre Estados Unidos e Irán arrastró inevitablemente a otros actores de la región, por lo que se encendieron las alarmas también en las fronteras entre Israel y el Líbano.

    Para destrabar las negociaciones y firmar un eventual acuerdo con la administración Trump, Teherán —que funciona como el principal soporte geopolítico y financiero de la milicia Hezbolá— exige como condición innegociable que se garantice un alto el fuego duradero en el territorio libanés.

    Sin embargo, la violencia en esa frontera está lejos de cesar. A pesar de que Israel y el Líbano habían acordado recientemente prorrogar una tregua, un oficial militar israelí denunció que Hezbolá lanzó alrededor de 200 proyectiles contra su territorio y sus tropas durante el último fin de semana, sumando un nuevo y complejo obstáculo para la pacificación de Medio Oriente.

    Con información de AFP.


  • Israel en alerta y tensiones con Irán

    Israel en alerta y tensiones con Irán

    El riesgo de una reanudación del conflicto bélico total en Medio Oriente alcanzó su punto más crítico desde el inicio del alto el fuego. El ejército israelí se declaró en estado de máxima alerta operativa a la espera de una decisión final del presidente Donald Trump, quien según fuentes gubernamentales citadas por el diario hebreo Yedioth Ahronoth considera que Teherán no cederá a sus exigencias para alcanzar una paz duradera. En paralelo, The New York Times informó que el Pentágono ya diseña planes de contingencia para retomar las operaciones militares directas contra Irán, argumentando que los objetivos estratégicos de Washington no fueron alcanzados, en particular el desmantelamiento de la infraestructura nuclear iraní. La parálisis diplomática y el endurecimiento de ambas posturas reactivaron las maquinarias de guerra en un escenario que la comunidad internacional observa con alarma creciente.

    Teherán respondió con una advertencia de máxima dureza. El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, afirmó que cualquier nueva incursión armada en su territorio desencadenará una respuesta «más contundente, severa y devastadora» que las anteriores, con tácticas de represalia «sorpresivas» en toda la región. La declaración iraní se produce en un contexto en que Estados Unidos y Baréin impulsaron en la ONU una polémica resolución para quebrar el cerco iraní en el estrecho de Ormuz, movimiento que Teherán interpretó como una provocación directa y una señal de que Washington ha descartado definitivamente la vía diplomática.

    El cuadro que se configura  es el más peligroso desde el inicio del conflicto en febrero: el alto el fuego está, en palabras del propio Trump, «en cuidados intensivos»; las negociaciones fracasaron tras el rechazo iraní de la propuesta de 14 puntos; Israel tiene los objetivos marcados y espera únicamente la luz verde de Washington; y el Pentágono tiene listos los planes de ataque. A ese escenario se suma el acuerdo alcanzado en Pekín entre Trump y Xi Jinping de que Irán no puede desarrollar armas nucleares, lo que otorga a Washington un respaldo diplomático sin precedentes para justificar una reanudación de las hostilidades. Con tropas estadounidenses e israelíes desplegadas en posiciones de ataque y Teherán prometiendo sorpresas devastadoras, el margen para evitar una nueva escalada se ha reducido a su mínima expresión.

  • gestos vacíos en la cumbre que no resuelven conflictos

    gestos vacíos en la cumbre que no resuelven conflictos

    Si Donald Trump y Xi Jinping traducen en hechos concretos el resultado simbólico, gestual y verbal de los encuentros que compartieron en Beijing durante dos días, el mundo podría respirar un poco más tranquilo. Sin embargo, eso no va a pasar: la envergadura de los conflictos no da lugar para el optimismo. La guerra comercial, Irán y la obsesión china por Taiwán amenazan con profundizar el caos global por una razón estructural: la lucha por el predominio mundial entre Estados Unidos y China es imparable.

    Por eso la puesta en escena preparada por Xi para recibir a Trump, y la sintonía que mostraron es coyuntural y sirve para distender su relación por un tiempo. ¿Cuánto? Imposible saberlo. En la última cumbre entre ambos, también en Beijing en 2017, el clima fue parecido, pero inmediatamente las relaciones se volvieron más hostiles.

    En estos dos días ambos líderes mostraron coincidencias, pero solo se llevaron difusos compromisos de la otra parte. Cada uno dijo —o calló— lo que el otro quería oír, o prefirió no escuchar. Xi coincidió con Trump en que es indispensable liberar el estrecho de Ormuz y que Irán no tenga armas nucleares. Trump, en cambio, no dijo una palabra cuando Xi le planteó Taiwán como una línea roja en la relación con Estados Unidos. Nadie quiso arruinar el clima de la visita. La debilidad de los acuerdos se revela en que nadie pudo plasmar nada en un papel, y mucho menos firmar. Quizás porque ambos saben que todo seguirá igual, o muy parecido.

    El pantano iraní

    Ya de regreso a Washington, Trump deberá decidir qué va a hacer con Irán. Las opciones son las mismas que tenía antes de viajar a Beijing, porque China, mas alla de las palabras, no hará mas de lo que ya hace a través de Pakistan: buscar un acuerdo a través de la negociación. Por eso en estas horas Trump evalúa si, frente al estancamiento del dialogo, ordena nuevas operaciones militares que podrían incluir acciones terrestres para extraer por la fuerzas los kilos de uranio enriquecido que Irán tiene escondidos.

    El problema para Trump es que ni eso, ni reanudar la operación Proyecto Libertad —el plan para intentar desbloquear el estrecho escoltando buques petroleros— le garantiza el triunfo. Cada vez queda más claro que Trump empezó esta guerra sin tener bien en claro cómo terminarla. Está pagando costos económicos enormes —el precio del barril de petróleo supera los 100 dólares y la inflación proyectada en Estados Unidos supera el 3,5% para este año— y costos políticos que podrían condicionar seriamente la segunda parte de su mandato.

    Salvo que los iraníes acepten suspender su programa nuclear para siempre o al menos 20 años y devolver el uranio enriquecido, no hay otro escenario en el que Trump pueda salir de esta guerra bien parado. Los iraníes juegan con esa situación y no hay indicios de que estén dispuestos a ceder hasta donde Trump exige.

    Taiwán, la línea roja que Trump prefirió no cruzar

    Sobre Taiwán, lo que no dijo en China Trump lo sugirió ya arriba del avión que lo llevaba de vuelta a Washington: que Estados Unidos podría interrumpir la venta de un paquete histórico de armamento a Taipéi, que se suma al que su administración aprobó en diciembre. Fiel a su estilo, el dirigente republicano afirmó que todavía no tomó una decisión final, pero que lo hará pronto. Se trataría de un gesto enorme hacia Xi, pero también de una muestra de debilidad extrema de Estados Unidos. Taiwán es una democracia de 23 millones de personas que viene siendo acosada por una potencia con régimen autoritario, y que se transformó en un centro tecnológico neurálgico para la economía global. Abandonarla dejaría gravemente heridos los intereses estratégicos de Washington en el Indo-Pacífico.

    Trump, además, no mostró mucho interés en meterse en ese laberinto —quizás por el desgaste que le genera el frente iraní— y sobre todo porque pocas horas antes había escuchado la advertencia directa de Xi: «No busco que alguien declare la independencia y tengamos que viajar 15.000 kilómetros para librar una guerra. No quiero que alguien diga ‘vamos a ser independientes porque Estados Unidos nos apoya’. Quiero que Taiwán se relaje y que China se relaje.» 

    Cuba, la sorpresa en la agenda

    Y entre China, Irán y Taiwán, Cuba volvió a instalarse como tema central en la agenda internacional. La reunión que mantuvieron en La Habana el director de la CIA, John Ratcliffe, con el nieto de Raúl Castro y el jefe de inteligencia de la isla marca un hito histórico y revela que la situación social  en Cuba es insostenible. La crisis económica y energética ha llegado a un extremo tal que el régimen ha pedido apoyo económico a Estados Unidos. Esto abre la puerta a un proceso de negociación en el que Díaz-Canel deberá ceder y habilitar cambios históricos en un régimen que, por ahora, lo único que no perdió es su capacidad para reprimir y controlar a su propia población.

    Empezar a desactivar ese sistema de control sería, quizás, la principal exigencia de un Donald Trump que cree más que nunca que tiene a solo 200 kilómetros su posible mayor éxito en política internacional: uno que no logrará en Irán y mucho menos con China.

  • Taiwán reafirma su soberanía ante tensiones con EE. UU. y China

    Taiwán reafirma su soberanía ante tensiones con EE. UU. y China

    El gobierno de Taiwán salió a defender su estatus internacional con una declaración contundente: la isla es una nación «democrática, soberana e independiente» que «no está subordinada a China». El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Taipéi llega como respuesta directa a las advertencias del presidente Donald Trump, quien instó a la isla autogobernada a no declarar una secesión formal de la República Popular China, y admitió que mantiene congelada una histórica venta de armas valorada en 11.100 millones de dólares como herramienta de presión en sus negociaciones con Xi Jinping. El paquete de armamento cuenta con el aval del Congreso estadounidense y su entrega es considerada por Taipéi como un elemento central de disuasión frente a las provocaciones militares chinas en el estrecho.

    La tensión se disparó a bordo del Air Force One, durante el regreso de Trump de su visita a Pekín, cuando el mandatario puso en duda públicamente la ejecución del acuerdo de armas. Trump reconoció que Xi le solicitó expresamente limitar el apoyo militar a Taiwán durante la cumbre en el Gran Salón del Pueblo, y adelantó que tomará una determinación «en un período bastante corto» tras dialogar con el presidente taiwanés, William Lai. La declaración sembró incertidumbre sobre el futuro del principal respaldo estratégico de Washington a la isla y generó una reacción inmediata en Taipéi, que buscó a la vez reafirmar su soberanía y no escalar el conflicto con su principal aliado.

    La cancillería taiwanesa optó por un tono que combina firmeza y prudencia: agradeció el respaldo de Trump desde su primer mandato y recordó que el suministro de equipamiento militar no es un gesto discrecional sino un compromiso explícito estipulado en la Ley de Relaciones con Taiwán, que obliga legalmente a Washington a proveer a la isla los medios para defenderse. La situación expone una tensión de fondo en la política exterior trumpista: el presidente trata la seguridad de Taiwán como una ficha de negociación comercial y geopolítica con Pekín, mientras Taipéi insiste en que se trata de un compromiso jurídico irrenunciable. Xi había advertido durante la cumbre que un mal manejo de la cuestión taiwanesa podría empujar a China y Estados Unidos a un «conflicto», una frase que ahora resuena con más fuerza a la luz de las dudas que Trump sembró sobre el paquete de armas.

  • Taiwán reafirmó su independencia y aseguró que “no es un Estado subordinado” a China

    Taiwán reafirmó su independencia y aseguró que “no es un Estado subordinado” a China

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    Ante los momentos tensos entre China y Taiwán, el Gobierno de la isla reafirmó su independencia respecto a la república de China, auto declarándose como «Una nación democrática y soberana» y con autoridad de dominio en su territorio.

    El anuncio surgió tras las recientes advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recomendó a la isla no declararse libre bajo una secesión formal de la República Popular China.

    El ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán buscó disipar dudas sobre su soberanía y remarcó que el territorio nunca ha estado subordinado al régimen comunista de Pekín/ Beijing, capital de China.

    El contexto político se profundizó en los últimos días tras los dichos de Donald Trump, a bordo del Air Force One, donde puso en duda la ejecución de un histórico acuerdo de venta de armas a la isla valorado en US$11.100 millones, un paquete que ya cuenta con el aval del Congreso estadounidense. 

    Si bien la tensión se mantiene entre ambos representantes nacionales, la cancillería taiwanesa optó por bajar el tono a la confrontación con su principal aliado estratégico. La pérdida de suministros y armas por parte de Estados Unidos los colocarían en una clara situación de desventaja ante China.

    Xi Jinping y Donald Trump se reunieron en China. Foto: AP.


    Taiwán reafirma su independencia: las declaraciones de Trump y la postura de la Isla con Estados Unidos


    Trump admitió que mantiene congelada la decisión de enviar el armamento como una herramienta de presión en sus negociaciones con el presidente chino, Xi Jinping. Según se revelaron detalles por la prensa local, el mandatario chino le solicitó los cargamentos de armas para ocuparlos en territorio asiático.

    En sus declaraciones, el presidente estadounidense aseguró que concretarían los tratados y acuerdos diplomáticos «en un período bastante corto». Trump concretó una serie de reuniones con el presidente taiwanés, William Lai.

    Para las autoridades de la isla, los acuerdos con Estados Unidos son indispensables para elevar los niveles de defensa y representar un Estado soberano frente a las constantes provocaciones del ejército chino en el estrecho.

    Con información de NA


  • Santiago Caputo aborda la estación espacial china en Neuquén

    Santiago Caputo aborda la estación espacial china en Neuquén

    El asesor presidencial Santiago Caputo completó esta semana una visita de 48 horas a Washington, invitado por la administración de Donald Trump. Su agenda incluyó reuniones con Brian Mast, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, con Michel Jensen, asesor de Seguridad Nacional para América Latina, y con funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado. El mandato de Javier Milei era claro: ratificar el alineamiento de Argentina con la agenda geopolítica estadounidense en un mundo cada vez más fracturado por la disputa entre Washington y Beijing.

    Uno de los momentos más tensos de la gira tuvo nombre propio patagónico. Un influyente asesor de Trump le transmitió a Caputo el pedido expreso de clausurar la estación espacial china ubicada en Bajada del Agrio, provincia de Neuquén. La Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) considera que esa instalación, habilitada en 2017 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, funciona como un centro de espionaje cuyo principal objetivo son los propios Estados Unidos. Un reporte del Congreso norteamericano, publicado a fines de febrero, ya había señalado que la antena de 35 metros que opera en el predio es capaz de captar señales de satélites extranjeros y transferir datos directamente a la red del Ejército chino.

    Caputo respondió que existe un contrato bilateral vigente entre Argentina y China, y advirtió que una ruptura abrupta podría generar costos diplomáticos y económicos para el país. La estación, instalada en unas 200 hectáreas cedidas por 50 años y sin pago de impuestos, fue construida a partir de 2014 con una inversión superior a los 50 millones de dólares. Aunque el acuerdo original estipulaba un uso exclusivamente civil, el informe del Congreso estadounidense señaló que nunca se estableció ningún mecanismo de supervisión para verificarlo.

    Más allá de la base, los funcionarios estadounidenses expresaron su preocupación por la ofensiva china sobre los recursos estratégicos argentinos: un posible puerto de aguas profundas en la Patagonia, inversiones en litio y uranio, y proyectos de infraestructura tecnológica. A cambio, Washington ofreció su propio esquema de seducción: acuerdos bilaterales sobre minerales críticos, el Escudo de las Américas y una orden ejecutiva de Trump que combina casi 1.700 millones de dólares en financiamiento privado con un préstamo de 10.000 millones del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos. Argentina, con sus reservas de litio y otros minerales críticos, aparece como una pieza clave en ese tablero.

  • Donald Trump evitó confirmar si le seguirá vendiendo armas a Taiwán tras el mensaje de Xi Jinping

    Donald Trump evitó confirmar si le seguirá vendiendo armas a Taiwán tras el mensaje de Xi Jinping

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    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que aún no decidió si continuará autorizando ventas de armas a Taiwán, después de las advertencias lanzadas por su par chino, Xi Jinping, durante la cumbre bilateral celebrada en Beijing.

    La actualidad taiwanesa volvió a convertirse en uno de los principales focos de tensión entre Washington y Beijing. Xi sostuvo que Taiwán es “El asunto más importante” en la relación entre ambos países y alertó que un mal manejo del conflicto podría desencadenar “Choques e incluso conflictos” entre las dos potencias.

    Trump evitó comprometerse públicamente con nuevas operaciones militares hacia la isla y señaló que el tema sigue bajo análisis. Días antes de viajar a China, el mandatario republicano ya había anticipado que discutiría personalmente con Xi las ventas de armamento estadounidense a Taiwán, una política históricamente rechazada por Beijing.

    Estados Unidos mantiene desde 1979 una política de apoyo defensivo a Taiwán, que incluye la provisión de armas para garantizar su capacidad militar frente a una eventual ofensiva china. Sin embargo, Washington reconoce oficialmente a Beijing como el único gobierno chino, en una estrategia de “ambigüedad estratégica” que busca evitar una escalada directa.


    Donald Trump declaró no estar seguro de seguir vendiendo armas a Taiwan: la postura de ambos políticos sobre la isla


    Durante la cumbre en Beijing, ambos líderes también discutieron cuestiones comerciales, la guerra en Irán y la estabilidad en el estrecho de Ormuz. Aunque el encuentro estuvo marcado por gestos de cordialidad y promesas de cooperación económica, la situación de Taiwán volvió a exponer las diferencias estructurales entre las dos principales economías del mundo.

    La tensión crece además por los recientes paquetes de armamento aprobados por Washington para Taipei y por las maniobras militares chinas cerca de la isla. Trump declaró antes de viajar de regreso a la Casa Blanca que «Xi no quiere una lucha por la independencia».

    Analistas internacionales consideran que Taiwán seguirá siendo el principal punto de fricción entre Estados Unidos y China durante el segundo mandato de Trump.


    Donald Trump declaró no estar seguro de seguir vendiendo armas a Taiwan: el conflicto político que atraviesa el país con China


    Taiwan es un país situado en una isla al este de China, donde el régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio y «No descarta usar la fuerza para tomar su control«, según lo mencionó Trump a los periodistas a bordo del Air Force One.

    Taiwan se encuentra al este de China y corre riesgo de regresar a ser un Estado dependiente de China (Foto: BBC news)

    El país atraviesa un momento complicado en las últimas décadas tras solicitar su independencia de China. El potencial económico y estratégico de Taiwan lo vuelven un objetivo clave para que el Gobierno de Xi Jinping lo reclame como parte de China.

    La constante tensión entre ambas naciones incrementó en la última década, donde parte de la población de Taiwán defiende la idea de ser perteneciente a China, mientras que otra gran parte opositora defiende la independencia definitiva.