El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán «está haciendo un trabajo muy pobre», en referencia a su postura sobre el estrecho de Ormuz, por donde pasa buena parte de la producción de crudo. A través de un posteo en sus redes sociales, el mandatario calificó como «deshonroso» el procedimiento de las autoridades iraníes «al permitir que el petróleo pase por el estrecho de Ormuz», a cambio del pago de un peaje.
Irán exige a los buques petroleros pagar un peaje de un dólar por barril para transitar a través del estrecho, de acuerdo con un reporte del Wall Street Journal. El tráfico marítimo en el estrecho sigue siendo escaso, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Horas antes, Trump se había quejado porque «hay reportes de que Irán cobra tarifas a los buques petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz. ¡Más vale que no lo estén haciendo y si lo están haciendo, más vale que se detengan ahora mismo!», escribió Trump en su red social Truth Social.
En tanto, el mandatario estadounidense había dicho en declaraciones a ABC News que estaba considerando crear una «empresa conjunta» con Irán para cobrar peaje a los buques que transitan por esta importante vía marítima por la que transita cerca del 20 por ciento del petróleo global, propuesta a la que se refirió como «algo hermoso».
La delegación negociadora iraní tenía previsto llegar a Islamabad durante la noche de hoy para sostener conversaciones serias basadas en los diez puntos propuestos por Teherán, publicó en sus redes sociales la Embajada de Pakistán. Los dos países que serán principales protagonistas del encuentro ya conformaron sus delegaciones, que fueron anunciadas en las últimas horas.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anticipó en las últimas horas que Irán presentó “un nuevo plan”, que Washington consideró “más razonable”. Informó también que el presidente Donald Trump enviará al vicepresidente JD Vance junto con Jared Kushner y Steve Witkoff a participar de “conversaciones de paz con Irán el fin de semana” en Pakistán.
“Los iraníes presentaron inicialmente un plan de 10 puntos que era fundamentalmente poco serio, inaceptable y que fue descartado por completo. Literalmente, el presidente Trump y su equipo negociador lo descartaron”, afirmó Leavitt en conferencia de prensa, reportaron las cadenas CNN, NBC News y CBS News.
Continuó diciendo que entonces Irán presentó un nuevo plan: “Presentaron al presidente y a su equipo un plan más razonable, totalmente diferente y conciso. El presidente Trump y su equipo determinaron que el nuevo plan modificado constituía una base viable para negociar y para alinearlo con nuestra propia propuesta de 15 puntos”.
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, arremetió contra “las mentiras que me vinculan con el despreciable Jeffrey Epstein” en unas declaraciones poco frecuentes desde la Casa Blanca este jueves, en un intento por distanciarse del fallecido delincuente sexual condenado.
Melania Trump rompió el silencio sobre Jeffrey Epstein
Al mismo tiempo, pidió al Congreso que realice audiencias públicas para que sus víctimas puedan testificar en el Capitolio.
Ese llamado a la acción contradijo el mensaje que ha sostenido su esposo, el presidente Donald Trump. Además, volvió a poner el foco en un tema que estaba perdiendo presencia en el debate público en medio de la guerra con Irán.
Trump sabía que su esposa planeaba hacer esta declaración, de acuerdo con una persona familiarizada con el asunto, reportó la cadena CNN.
“Nunca he sido amiga de Epstein. Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando, ya que coincidir en círculos sociales es común en la ciudad de Nueva York y en Palm Beach”, dijo la primera dama estadounidense ante reporteros. “Para que quede claro, nunca tuve una relación con Epstein ni con su cómplice, (Ghislaine) Maxwell”.
Melania Trump pidió al Congreso que ofrezca un espacio para que las víctimas de Epstein testifiquen en el Capitolio.
“Pido al Congreso que proporcione a las mujeres que han sido victimizadas por Epstein una audiencia pública específicamente centrada en las sobrevivientes, para darles la oportunidad de testificar bajo juramento ante el Congreso”, dijo.
“Todas y cada una de las mujeres deberían tener su día para contar su historia en público, si así lo desean, y luego su testimonio debería incorporarse de manera permanente al registro del Congreso”, aseveró.
Melania Trump también intentó restarle importancia a su relación con Maxwell, la asociada de Epstein que fue condenada por tráfico sexual.
CNN consultó con su oficina en febrero sobre un intercambio amistoso de correos electrónicos de 2002 entre ambas mujeres —publicado como parte de un lote de documentos relacionados con la investigación de Epstein—, pero no recibió respuesta.
La primera dama firmó ese correo electrónico con la frase “Con cariño, Melania”, y Maxwell respondió llamándola “dulzura”. Este jueves, describió el correo electrónico como “informal” y como una “respuesta cortés”.
La primera dama nunca había hablado públicamente sobre el tema antes de las declaraciones de este jueves, e ignoró una pregunta sobre Maxwell durante un evento no relacionado en febrero. Sin embargo, ha presentado demandas por intentos anteriores de vincularla con Epstein, en respuesta a lo que caracterizó este jueves como “difamaciones” “malintencionadas y con motivación política”.
También enfatizó este jueves que desconocía los crímenes de Epstein pese a su conexión social.
“Nunca tuve conocimiento alguno del abuso de (Epstein) hacia sus víctimas. Nunca estuve involucrada de ninguna manera. No fui participante. Nunca estuve en el avión de Epstein y nunca visité su isla privada”, dijo, y describió sus acciones como “repulsivas”.
Su discurso se produjo meses después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicara millones de documentos relacionados con su investigación sobre Epstein, quien fue arrestado en julio de 2019 por cargos federales de tráfico sexual y murió en prisión el 10 de agosto de 2019, antes del juicio.
El presidente Javier Milei confirmó que viajará a Israel entre el 19 y el 22 de abril para participar de los festejos por el Día de la Independencia, en una visita con fuerte carga geopolítica en medio de un escenario internacional sensible.
La agenda incluye eventos oficiales como la ceremonia del encendido de antorchas y la entrega del Premio Israel por la paz, donde el mandatario podría compartir una foto de alto impacto con Benjamin Netanyahu y el expresidente de Estados Unidos Donald Trump.
Viaje a Israel: gesto político en un contexto internacional crítico
Se trata de la tercera visita oficial de Milei a Israel y refuerza su alineamiento con ese país en un contexto marcado por la fragilidad de la tregua entre Estados Unidos e Irán, además de tensiones en puntos estratégicos como el Estrecho de Ormuz.
El viaje se da en medio de una escalada diplomática y militar en la región, lo que le otorga un peso político adicional a la visita.
Embajada en Jerusalén: decisión postergada por razones políticas
A pesar del respaldo explícito a la gestión de Netanyahu, desde la Casa Rosada aclararon que el traslado de la embajada argentina a Jerusalén Occidental sigue postergado.
La medida, anunciada previamente ante la Knéset, enfrenta obstáculos políticos y jurídicos que impiden su concreción en el corto plazo.
Sin participación militar y apoyo político al conflicto
El Gobierno argentino ratificó que no tendrá participación militar en el conflicto en Medio Oriente. Según explicaron, no existe capacidad operativa ni pedidos formales para intervenir.
Sin embargo, el respaldo se mantendrá en el plano político y diplomático, en línea con decisiones recientes como la declaración de la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista.
Alerta de seguridad en Argentina por la tensión internacional
Ante el viaje presidencial y el aumento de las hostilidades, el Ministerio de Seguridad dispuso mantener un nivel de alerta elevado en todo el país.
La medida pone especial foco en la protección de infraestructura crítica y objetivos vinculados a la comunidad judía, en un contexto de máxima tensión con Irán tras recientes decisiones diplomáticas.
Un viaje con impacto político y riesgos internos
La visita de Milei busca consolidar alianzas estratégicas en el plano internacional, pero también obliga al Gobierno a reforzar los controles internos ante posibles riesgos derivados del conflicto.
En un escenario global inestable, el viaje presidencial combina diplomacia, posicionamiento político y medidas de seguridad reforzadas.
Mientras tensiona el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para detener la guerra en Medio Oriente, el presidente Javier Milei confirmó que planea viajar a Israel, el tercer país que forma parte del conflicto, para participar de la ceremonia por el Día de la Independencia israelí.
Javier Milei viaja a Israel
Está previsto que también asista del acto el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Por su parte, el mandatario argentino adelantó que podría viajar entre los días 19 y 22 de abril.
La agenda del presidente en Israel fue revelada por el sitio Clarín. Según lo anunciado, Javier Milei planea formar parte de la ceremonia de encendido de antorchas que se programó para el próximo 21 de abril. Sin embargo su participación está sujeta a cómo se resuelva el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán.
El propio mandatario confirmó su viaje luego de compartir una publicación en X de la nota de la Agencia Judía de Noticias (AJN) en la que informan que Milei regresará por tercera vez a Israel para participar en la tradicional ceremonia.
La AJN precisó que se espera también una actuación de la nieta de Donald Trump, Arabella, hija de Ivanka Trump y Jared Kushner, en el contexto de los eventos oficiales por el Día de la Independencia.
Javier Milei reafirma su alianza con Israel
En las últimas semanas la postura de Javier Milei contra Irán se intensificó y se hizo notar, primero con la decisión de declarar «organización terrorista» a la Guardia Revolucionaria Islámica y, luego, con la orden para que el encargado de negocios de Irán abandone el país.
La administración libertaria ya había puesto en la lista de amenazas a otras agrupaciones similares como Hamás, responsable de los ataques que iniciaron en la Franja de Gaza en octubre del 2023.
Fuentes cercanas a Javier Milei adelantaron a Infobae que el próximo paso que seguirá mostrando posicionamiento en la guerra de Medio Oriente será el de trasladar la embajada argentina a Jerusalén. Este será un importante gesto simbólico a nivel internacional y una muestra de respaldo definitivo hacia Israel.
«Estamos buscando la fecha para concretarlo», precisó al medio bonaerense un integrante de la cúpula nacional.
A mitad del año pasado, el propio presidente había anunciado su determinación de mudar durante este 2026 la sede diplomática hasta esa histórica ciudad. La mudanza representa reconocer a esa zona, en disputa desde hace siglos, como la capital del Estado hebreo.
Durante su discurso en el Knesset, también habló el primer ministro local Benjamin Netanyahu, quien agradeció el respaldo desde Buenos Aires y remarcó que el líder de la Casa Rosada “»a defendido la verdad frente a la falsedad, comprendiendo que esta es una guerra de justicia sin precedentes».
Por su parte, el titular del órgano legislativo, Amir Ohana, calificó la decisión como un «momento histórico en la historia de las relaciones entre Israel y Argentina».
Hasta en la actualidad, los únicos gobiernos que concretaron el traslado de sus embajadas a Jerusalén fueron Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea y Paraguay.
Hace algunos días, el presidente participó de un nuevo aniversario del atentado a la embajada de Israel y en este acto calificó a la república islámica como «una tiranía que no sólo mantiene cautiva a su propia población, sino que se ha dedicado a sembrar el terror durante décadas alrededor del mundo».
Javier Milei sostuvo en su discurso: «Hoy, la Argentina es socia de Israel en la defensa de estos valores de libertad y combate al terrorismo, que intentó, mediante el miedo y las amenazas, alejarnos de una nación hermana que comparte los mismos valores que la nuestra, valores que forman parte indisoluble de la tradición occidental, la cual toma sus raíces en la herencia judeocristiana».
A solo 24 horas de que se anunciara un alto al fuego en Medio Oriente, el acuerdo mostró signos de fragilidad cuando Israel no quiso formar parte y lanzó nuevos ataques a Líbano, incluso cuando ya se había logrado la reapertura del estrecho de Ormuz.
Ante esta situación, Donald Trump advirtió que mantendrá desplegadas fuerzas militares en torno a Irán hasta que se cumpla en su totalidad el tratado alcanzado y amenazó con lanzar una ofensiva «más fuerte» en caso de incumplimiento.
Donald Trump amenaza a Irán
El presidente republicano lanzó su amenaza en su plataforma Truth Social. En el mensaje subrayó que «todos los buques, aeronaves y personal militar de EE.UU., junto con municiones y armamento, permanecerán en Irán y sus alrededores» hasta que se cumpla «íntegramente el acuerdo real alcanzado».
Tras esto, advirtió que si el pacto no se respeta, «comenzará la batalla, más grande, mejor y más fuerte que nunca», pero también consideró ese escenario «muy improbable» y recalcó que «no habrá armas nucleares». En tanto, sobre el estrecho de Ormuz indicó que «permanecerá abierto y seguro».
El mandatario estadounidense aseguró que las Fuerzas Armadas se encuentran «preparándose y descansando» a la espera de «su próxima conquista».
Trump recordó que solo hay un conjunto de puntos aceptados por su país en el alto el fuego pactado con Irán y que serán los que se discutan durante las negociaciones en las dos próximas semanas, aunque no aclaró de momento en qué consisten.
«Existe un único conjunto de ‘puntos’ significativos que resultan aceptables para los Estados Unidos, y los discutiremos a puerta cerrada durante estas negociaciones», escribió en Truth Social.
Es necesario recordar que después de 40 días de guerra, Irán y Estados Unidos acordaron el martes una tregua de dos semanas condicionada a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Como parte de esta iniciativa, tienen previsto reunirse a final de semana en Islamabad para negociar un fin al conflicto.
Sin embargo, el miércoles el régimen iraní se negó a reabrir el estrecho de Ormuz porque denunció que Israel continuaba bombardeando al Líbano.
La tensión diplomática alcanzó un punto crítico a pocas horas de la cumbre entre Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. En la previa del esperado cónclave, la Casa Blanca acusó abiertamente a la alianza militar de haberle dado la espalda a los Estados Unidos durante la guerra contra Irán. El duro cuestionamiento oficial sembró un clima de extrema incertidumbre sobre el futuro geopolítico de occidente y la cooperación entre los países miembros.
La encargada de expresar el severo malestar de la administración republicana fue la actual secretaria de prensa, Karoline Leavitt. Al referirse al rol de las potencias europeas en el conflicto de Medio Oriente, la vocera citó palabras del propio mandatario y advirtió: «Fueron puestos a prueba y fallaron».
«Es bastante triste que la OTAN le haya dado la espalda al pueblo estadounidense durante las últimas seis semanas, cuando es precisamente ese pueblo quien ha estado financiando su defensa», indicó.
Ante las reiteradas consultas de la prensa sobre una posible salida definitiva de la organización, la vocera admitió que es un tema que el presidente abordará cara a cara con Rutte.
Antes de este tenso encuentro programado en la Casa Blanca, el líder europeo dialogó con el flamante secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó de manera indirecta que las conversaciones previas se centraron en las operaciones contra Irán, la guerra en Ucrania y el necesario reparto de las cargas financieras.
El histórico reclamo económico y la relación personal con el líder europeo
Desde su creación formal en 1.949, los Estados Unidos desempeñan un rol militar y económico central para el sostenimiento operativo de la alianza atlántica. Ante las constantes quejas del líder republicano para exigir un mayor involucramiento, en 2025 los demás socios aprobaron un fuerte aumento de sus presupuestos de defensa proyectado hasta el 2035. Sin embargo, este acuerdo a largo plazo parece no conformar a la actual administración norteamericana frente a las urgencias del actual escenario bélico internacional.
Para intentar apaciguar estas duras críticas institucionales, Rutte deberá apelar nuevamente a su excelente relación personal con el jefe de Estado estadounidense, a quien califica frecuentemente como un tipo genial y formidable.
A pesar de esta notoria afinidad, el gobierno fustiga sistemáticamente a los países europeos por negarse a colaborar en la ofensiva contra Irán iniciada a fines de febrero, la cual entró recientemente en una tregua temporal de catorce días.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Irán no podrá enriquecer uranio y que Estados Unidos trabajará con Teherán para extraer y remover los residuos nucleares de sus instalaciones subterráneas dañadas por bombarderos B-2.
A través de su cuenta de Truth Social, el mandatario se expresó.
“Estados Unidos colaborará estrechamente con Irán, país que, según hemos constatado, ha experimentado un cambio de régimen muy productivo”, publicó.
A su vez, aseguró que “no habrá enriquecimiento de uranio” y que “Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterrará y eliminará todos los restos nucleares enterrados a gran profundidad”.
Trump aclaró que los residuos nucleares “se encuentran, y han estado, bajo una estricta vigilancia satelital” e informó que se encuentra en negociaciones con Irán para la reducción de aranceles y sanciones.
Además, en otra publicación el republicano dijo que si un país suministra armas militares a Irán se le impondrá inmediatamente con un arancel del 50% “sobre todos y cada uno de los bienes vendidos a Estados Unidos, con efecto inmediato. ¡No habrá exclusiones ni exenciones!», exclamó Trump tras el suspendidio ultimátum.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que Irán presentó “un nuevo plan”, que Washington consideró “más razonable” e informó que el presidente Donald Trump enviará al vicepresidente JD Vance junto con Jared Kushner y Steve Witkoff a participar de “conversaciones de paz con Irán el fin de semana” en Pakistán.
La funcionaria aseguró que los iraníes presentaron inicialmente un plan de 10 puntos que era “fundamentalmente poco serio, inaceptable y fue descartado por completo”. Según Leavitt, citado por CNN, NBC News, CBS News y la Agencia Noticias Argentinas, esa primera propuesta fue literalmente desechada por el presidente Trump y su equipo negociador.
Posteriormente, indicó, Irán entregó un plan nuevo, “más razonable, totalmente diferente y conciso”, que Trump y su equipo estimaron como una base viable para negociar y alinearlo con la propia propuesta estadounidense de 15 puntos.
Leavitt sostuvo que las líneas rojas de Trump —como el fin del enriquecimiento de uranio en Irán— siguen siendo las mismas, y no detalló el contenido del plan original de 10 puntos.
En tanto, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán publicó anoche un comunicado en el que expuso parte de ese plan inicial: la retirada de las fuerzas estadounidenses de las bases de la región, indemnización total por los daños sufridos por Irán y el levantamiento de las sanciones. El comunicado afirmaba que “Irán solo aceptará el fin de la guerra cuando, además de aceptar los principios descritos en el plan de 10 puntos, se finalicen los detalles en las negociaciones”.
Sobre el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, Leavitt dijo que la supuesta suspensión por parte de Irán es “inaceptable” y “falsa”. Señaló que hay una contradicción entre lo que Irán dice públicamente y lo que transmite en privado: “Hoy hemos observado un aumento del tráfico en el estrecho. Y reitero la expectativa y la exigencia del presidente de que el estrecho de Ormuz se reabra de inmediato, con rapidez y seguridad”.
Finalmente, Leavitt confirmó que el vicepresidente JD Vance viajará junto al enviado especial Witkoff y a Kushner a Islamabad para participar en conversaciones de paz con Irán. La primera ronda presencial de esas conversaciones está prevista para el sábado por la mañana, hora local.
La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ratificó este miércoles la exigencia del presidente Donald Trump de que el estrecho de Ormuzse reabra de forma «inmediata, rápida y segura», como había pedido el martes en el marco de las negociaciones con Irán mediadas por Pakistán.
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Leavitt afirmó que el jefe de Estado está al tanto de los informes públicos sobre el movimiento en el estrecho de Ormuz, pero que esa información «es diferente» a la que recibe el gobierno republicano en privado y aseguró que este miércoles se registró «un aumento en el tráfico» de la zona.
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De esta forma, la funcionaria republicana no anunció ningún tipo de represalia por la decisión de Irán de volver a cerrar el estrecho de Ormuz tras el ataque de Israel a Líbano. Minutos después, el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Baqer Qalibaf, desmintió que el acuerdo de Estados Unidos e Irán no incluyera a Líbano, como había dicho Trump.
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Para Irán, las bases de negociación no fueron respetadas
Según Qalibaf, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, se había referido «explícitamente» al tema y declarado «un alto al fuego inmediato en todas partes, incluyendo el Líbano y otras regiones, con efecto inmediato». De hecho, era el primero de los 10 puntos propuestos por Irán.
«La ‘base viable para negociar’ ha sido violada abierta y claramente, incluso antes de que comenzaran las negociaciones», sentenció el funcionario iraní en X.
La vocera reconoció que la última versión que recibieron sobre el plan de 10 puntos era «más razonable» y «más realista»que la primera, que fue descartada por la administración republicana por ser «fundamentalmente inaceptable».
Cómo es el plan de 10 puntos propuesto por Irán a Estados Unidos
El plan de diez puntos impulsado por Irán contempla exigencias estructurales dirigidas a Washington y marca una posición firme en el actual escenario de tensión regional. La propuesta plantea la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases instaladas en la región y el cese inmediato de las acciones militares contra grupos aliados a Teherán.
Asimismo, el documento incluye el levantamiento total de las sanciones económicas vigentes y el pago de una indemnización completa por los daños ocasionados en los últimos años, un punto que aparece como central en las demandas del gobierno iraní.
En relación al flujo marítimo, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, había garantizado condiciones de seguridad para la navegación comercial. Según explicó, “durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas”.
Sin embargo, Teherán no precisó si mantendrá su política de embargos selectivos contra determinados buques, lo que genera incertidumbre en el comercio internacional.
Por otro lado, la ambigüedad en torno al concepto de “fuerzas de combate” abre interrogantes entre los países del Golfo. El texto no especifica si la exigencia implica un retiro parcial o el desmantelamiento completo del entramado militar estadounidense desplegado en la zona desde 1991. Una eventual reducción de esa presencia podría modificar el equilibrio de seguridad regional, generar tensiones adicionales y provocar el malestar de las monarquías vecinas, que ya se vieron afectadas por semanas de conflicto armado.