La provincia del Neuquén quedó formalmente en condiciones de avanzar hacia una nueva licitación de la mina de oro de Andacollo luego de que la Justicia comercial de la Ciudad de Buenos Aires resolviera rescindir el contrato de usufructo que mantenía la empresa Trident Southern Explorations de Argentina SRL con la estatal Cormine.
La decisión judicial marca un punto de inflexión en un conflicto que se arrastra desde hace varios años y que mantuvo paralizado uno de los yacimientos auríferos más importantes del Norte Neuquino. Con este fallo, el gobierno provincial se acerca a recuperar plenamente el control del proyecto y a relanzar su desarrollo productivo.
La jueza María Soledad Casazza declaró la rescisión del contrato firmado en 2016, al considerar agotado el vínculo entre la concesionaria privada y la empresa estatal neuquina. La resolución abre la puerta a la quiebra de Trident y al remate de sus bienes, último paso del concurso preventivo iniciado en 2020.
Desde Cormine calificaron el fallo como “muy favorable” y señalaron que permite avanzar con un nuevo proceso licitatorio. Su presidente, Mariano Brillo, sostuvo que la resolución confirma la postura que la provincia mantuvo desde el inicio del conflicto: la empresa no tenía voluntad real de reactivar la mina.
El funcionario explicó que, tras el cambio de gestión provincial, se redefinió la estrategia judicial con el objetivo central de recuperar el yacimiento. En ese marco, Cormine y la Fiscalía de Estado se opusieron al proceso de salvataje o cramdown impulsado dentro del concurso, que habilitaba a una firma sin antecedentes conocidos a quedarse con el proyecto.
En octubre, la empresa interesada en ese salvataje desistió formalmente, lo que allanó el camino para la etapa final del proceso concursal: la declaración de quiebra de Trident. Con la rescisión del contrato ya dictada, la provincia queda liberada para relanzar la mina bajo nuevas condiciones.
Si bien aún resta que la sentencia quede firme —el plazo para una eventual apelación vence la próxima semana—, en el gobierno neuquino confían en que la Cámara de Apelaciones ratificará la resolución. Recién entonces se avanzará formalmente en la convocatoria a inversores.
Un nuevo esquema de control y exigencias
Cormine adelantó que el próximo proceso licitatorio será más exigente que los anteriores. La empresa estatal tendrá un rol activo en la gestión, similar al modelo que hoy aplica GyP en los hidrocarburos, y se reforzará el control ambiental y operativo.
Brillo anticipó que los pliegos incluirán mayores obligaciones de inversión, cronogramas estrictos y mecanismos de seguimiento permanente. El objetivo es evitar experiencias fallidas como las que sufrió el yacimiento en las últimas dos décadas.
El gobernador Rolando Figueroa ya había adelantado públicamente que la mina será licitada “como corresponde”, apuntando a empresarios con capacidad técnica y financiera para sostener la explotación. En actos recientes en Andacollo, remarcó que la provincia no volverá a tolerar proyectos especulativos.
Desde el Ejecutivo provincial estiman que el proceso licitatorio podría abrirse durante el primer trimestre del próximo año, en línea con el pedido expreso del gobernador de acelerar la reactivación productiva del Norte Neuquino.
Un yacimiento con potencial subexplotado
Pese a los antecedentes negativos, desde Cormine aseguran que la mina de Andacollo conserva un atractivo significativo. Se trata de un yacimiento de escala pequeña a mediana, pero con reservas comprobadas y una explotación histórica que apenas alcanzó el 10% de su potencial.
Brillo indicó que ya existe interés de empresas “serias” por el proyecto, alentadas por la estabilidad institucional, la claridad regulatoria y el potencial geológico del área. El nuevo esquema busca transformar ese interés en inversión real y sostenida.
La mina ya atravesó dos abandonos: primero bajo Andacollo Gold y luego con Trident, ambas con desenlaces judiciales y quiebras. La actual gestión provincial busca cerrar definitivamente ese ciclo y convertir el yacimiento en un motor de desarrollo regional.
La reactivación de Andacollo se inscribe en una estrategia más amplia del gobierno neuquino para diversificar su matriz productiva, fortalecer la minería responsable y generar empleo genuino en el interior provincial.
Con el fallo judicial, Neuquén dio un paso clave para dejar atrás años de parálisis y encarar una nueva etapa para uno de sus activos mineros históricos, bajo reglas más estrictas y con mayor presencia del Estado.
























































































































































































































































































































































































































































































