El Global Gender Gap Report 2025 del Foro Económico Mundial traza un diagnóstico preciso sobre el estado actual de la igualdad entre hombres y mujeres en el mundo. El documento, basado en el análisis de 148 economías, muestra que el planeta ha cerrado el 68,8% de la brecha de género, una mejora marginal respecto del año anterior. Sin embargo, el dato más contundente es estructural: al ritmo actual, la igualdad plena tardará aproximadamente 123 años en alcanzarse.
La medición se construye sobre cuatro dimensiones clave: participación económica, educación, salud y empoderamiento político. El informe confirma que ninguna economía ha alcanzado todavía la igualdad total, aunque algunos países han logrado avances significativos. Islandia continúa liderando el ranking global, con más del 92% de la brecha cerrada, manteniendo el primer puesto por dieciséis años consecutivos.
Economía y política: el núcleo duro de la desigualdad
El informe deja en evidencia que los mayores rezagos se concentran en dos áreas estructurales: la economía y la política. A nivel global, la brecha en participación económica y oportunidades apenas se ha cerrado en un 61%, mientras que el empoderamiento político sigue siendo el punto más débil, con solo un 22,9% de la brecha reducida.
Aunque en las últimas dos décadas se registraron avances —especialmente en liderazgo político y representación— el progreso es insuficiente. El informe estima que la igualdad política tardará unos 162 años en concretarse, lo que refleja la persistente subrepresentación femenina en gobiernos, parlamentos y cargos estratégicos.
En el plano laboral, si bien la participación femenina global aumentó hasta el 41,2%, persisten fenómenos estructurales: concentración en sectores peor remunerados, menor presencia en puestos jerárquicos y desigualdad en ingresos. Solo el 29,5% de los cargos directivos ocupados por personas con educación terciaria corresponde a mujeres, evidenciando una brecha entre formación y acceso real al poder económico.
Educación y salud: avances casi completos
Las áreas con mejores resultados son educación y salud. La brecha educativa está cerrada en un 95,1% y la de salud en un 96,2%, lo que muestra avances casi totales en acceso a escolaridad, alfabetización y expectativa de vida. Sin embargo, el informe advierte que estos logros no se traducen automáticamente en igualdad económica o política, lo que evidencia fallas estructurales en el aprovechamiento del capital humano femenino.
Un dato relevante es que, en más de cien economías, las mujeres superan a los hombres en educación terciaria, pero esto no se refleja en niveles equivalentes de liderazgo ni participación en sectores estratégicos.
Desigualdades regionales y ritmo de progreso
El informe también subraya las fuertes diferencias entre regiones. América del Norte y Europa lideran en igualdad, mientras que Medio Oriente y África del Norte presentan los mayores rezagos. América Latina y el Caribe, en tanto, destaca por ser la región con el progreso más rápido en las últimas dos décadas, aunque aún mantiene brechas económicas importantes.
A nivel histórico, el avance global desde 2006 ha sido de apenas 4,8 puntos porcentuales. El informe advierte que, pese a la mejora general, los cambios estructurales siguen siendo lentos y desiguales, condicionados por factores económicos, políticos y culturales.
Una brecha que condiciona el desarrollo
El Foro Económico Mundial plantea que la desigualdad de género no es solo un problema social, sino también económico. La subutilización del talento femenino implica menor productividad, menos innovación y crecimiento limitado. El informe sostiene que cerrar la brecha de género no solo es un objetivo de equidad, sino una estrategia para fortalecer la resiliencia económica global.
Sin embargo, advierte que existen riesgos: transformaciones tecnológicas, fragmentación económica global y crisis comerciales podrían afectar más a las mujeres, ampliando desigualdades existentes si no se implementan políticas activas de inclusión.
La igualdad, un desafío que sigue en el largo plazo
El Informe Global de Brecha de Género 2025 muestra un mundo que avanza, pero demasiado lento. Educación y salud han logrado casi cerrar la brecha, pero economía y política continúan siendo territorios de desigualdad estructural. La igualdad, más que un ideal, aparece como un desafío sistémico cuya resolución —según las tendencias actuales— aún pertenece al largo plazo.
Fuente: Global Gender Gap Report 2025 del Foro Económico Mundial