Categoría: Neuquén News

  • Fundación BPN organiza un encuentro abierto con el maestro Carlos Vieu en el Cine Teatro Español

    La Fundación BPN invita a la comunidad a participar de un encuentro abierto con el maestro Carlos Vieu, uno de los directores orquestales argentinos más reconocidos de la escena musical actual. La actividad se realizará el miércoles 11 de marzo a las 17:30 horas en el Cine Teatro Español de Neuquén, ubicado en avenida Argentina 235, con entrada libre y gratuita.

    El evento está especialmente dirigido a estudiantes de dirección orquestal, músicos y público interesado en la música sinfónica, aunque la convocatoria es abierta a toda la comunidad. La propuesta busca generar un espacio de diálogo y aprendizaje en torno a la experiencia artística y la trayectoria de uno de los referentes más destacados de la dirección orquestal en el país.

    Durante el encuentro, el maestro compartirá su mirada sobre el trabajo con orquestas, los desafíos de la dirección musical y su recorrido profesional tanto en Argentina como en el exterior.

    Carlos Vieu cuenta con una extensa carrera artística y docente. A lo largo de su trayectoria ha dirigido importantes orquestas del país y del extranjero, consolidándose como una figura relevante dentro del ámbito de la música sinfónica.

    Su trabajo ha sido reconocido con diversos galardones, entre ellos el Premio Konex, el Premio de la Asociación de Críticos Musicales y el Premio Estrella de Mar, distinciones que destacan su aporte a la cultura musical argentina.

    La actividad forma parte de las iniciativas culturales que impulsa la Fundación BPN junto a la Orquesta Sinfónica del Neuquén, orientadas a promover el acceso a la música y el intercambio con figuras destacadas del ámbito artístico.

    https://www.instagram.com/p/DVt7cDtEe4N/?igsh=c3ZxYmR0MHBlbWU0

  • Secuestro de drogas: Incautaron cocaína oculta en un desodorante en la Unidad 22 de Cutral Co

    Este jueves por la tarde, personal penitenciario logró frustrar el ingreso de estupefacientes a las instalaciones de la Unidad de Detención N° 22 de la ciudad de Cutral Co. La situación se desencadenó cuando un ciudadano se presentó en el lugar con la intención de dejar una serie de pertenencias para un recluso.

    Al llevar a cabo el procedimiento de rutina de revisión de dichos elementos, un sargento primero advirtió una irregularidad. Al inspeccionar un envase de desodorante a bolilla, detectó oculto en su interior un envoltorio de nylon transparente que contenía una sustancia en polvo de color blanco.

    Ante esta situación, se solicitó de manera inmediata la intervención del Departamento Antinarcóticos. Minutos más tarde, arribó a la dependencia una comisión policial especializada para llevar a cabo las diligencias de rigor mediante un test reactivo. El procedimiento arrojó un resultado positivo para clorhidrato de cocaína, con un pesaje total de 5,3 gramos.

    Tras elaborarse el acta correspondiente, el visitante fue notificado de la imputación penal en su contra y recuperó su libertad supeditada a la causa. Las actuaciones pertinentes quedaron a disposición de la fiscalía para la continuidad de la investigación.

  • Refuerzan controles en rutas por el regreso del fin de semana largo en Neuquén

    Con el inicio del regreso tras el fin de semana largo, el gobierno provincial desplegó un operativo especial de control y prevención en rutas de Neuquén y la región. Según informó el director de Seguridad Vial, Diego Alfonso, las tareas comenzaron desde las 8 de la mañana con un esquema de cobertura en distintos puntos estratégicos.

    “Vamos a desplegar las unidades para hacer un barrido por rutas nacionales y provinciales”, explicó el funcionario en diálogo con el programa La Primera Mañana de AM550. Los controles se concentran en sectores de alto tránsito como Arroyito, Cutral Co, Bajada Colorada, Villa Traful, Siete Lagos y sobre la Ruta 40, además del paso internacional Pino Hachado.

    En este último punto, Alfonso advirtió que la circulación está habilitada pero con precaución debido a las condiciones climáticas. “Ha caído mucha agua y al bajar la temperatura se forman capas de hielo sobre la calzada”, señaló, y remarcó la importancia de seguir los reportes oficiales ante posibles cambios.

    El operativo incluye además la articulación con personal de la Secretaría de Emergencias y equipos con base en distintas localidades, como Zapala, San Martín de los Andes y Cutral Co. 

    El funcionario destacó que el objetivo principal es garantizar un regreso ordenado y seguro. “Aconsejamos respetar las velocidades, mantener la distancia entre vehículos y evitar maniobras riesgosas”, indicó.

    En ese sentido, hizo hincapié en la importancia de planificar el viaje y evitar concentrar el tránsito en horarios pico. “La idea es que el regreso sea tranquilo, no a última hora, para evitar embotellamientos o trenes de marcha muy cargados”, explicó.

    Sobre las condiciones del tiempo, Alfonso señaló que si bien el clima acompañó durante gran parte del fin de semana, existe probabilidad de lluvias hacia la tarde. En ese escenario, advirtió sobre un riesgo particular: “Los primeros momentos de lluvia son los más peligrosos, porque se genera una pérdida de fricción entre el neumático y la calzada”.

    Finalmente, el director de Seguridad Vial adelantó que ya trabajan en un nuevo operativo para el próximo fin de semana largo, y reiteró el pedido a los conductores: “Que el regreso sea seguro, como lo dice la palabra, sin poner en riesgo la vida”.

  • Transfemicidio de Azul Semeñenko: prorrogan plazo de investigación

    Por pedido de la fiscal del caso Guadalupe Inaudi y la asistente letrada Agustina Jarry, un juez de garantías prorrogó por dos meses el plazo para concluir la investigación por el transfemicidio de Azul Semeñenko.

     

    En la audiencia que se realizó hoy en la Ciudad Judicial, las representantes del Ministerio Público Fiscal explicaron que el caso presenta una complejidad técnica y probatoria que requiere más tiempo de investigación.

     

    Entre las medidas pendientes, se encuentran el análisis integral de registros fílmicos, la apertura y peritaje de teléfonos celulares y la elaboración de una pericia de dinámica del hecho, que permitirá reconstruir lo ocurrido a partir de los distintos indicios recolectados. Además, resta realizar entrevistas a testigos.

     

    El pedido formulado por Inaudi y Jarry contó con la adhesión del abogado particular que interviene como querellante en representación de la familia de Azul Semeñenko. La defensa, por su parte, se opuso a la prórroga.

     

    El juez de garantías Juan Manuel Kees, que estuvo a cargo de la audiencia, hizo lugar a las partes acusadoras y extendió el plazo de la investigación penal preparatoria hasta el 21 de mayo.

     

    El magistrado consideró que, más allá de las objeciones de la defensa, existen medidas de prueba en curso que justifican la prórroga, en particular aquellas de carácter técnico.

     

    Antecedentes del caso

     

    De acuerdo con la teoría del caso del Ministerio Público Fiscal, el imputado R.D.S atacó y mató a Azul Semeñenko el 25 de septiembre en su domicilio. Según la acusación, el hecho fue cometido mediando violencia de género y motivado por el odio hacia la identidad de género de la víctima.

     

    La investigación preliminar y las pericias científicas realizadas permitieron precisar que el acusado ocasionó múltiples heridas con elementos contundentes y arma blanca, provocando la muerte de la víctima por shock hipovolémico agudo. Posteriormente, R.D.S trasladó el cuerpo a un canal de desagüe, donde fue hallado el 14 de octubre.

     

    Finalmente, el acusado fue detenido en su domicilio en el marco de un allanamiento realizado allí el 18 de octubre.

     

    El delito por el que la fiscalía le formuló cargos es homicidio triplemente calificado: por ensañamiento, por odio a la identidad de género y por haber sido cometido por un hombre a una mujer mediando violencia de género (artículo 80, incisos 2, 4 y 11 del Código Penal), en calidad de autor (artículo 45 del Código Penal).

     

    Actualmente, el imputado se encuentra detenido en prisión preventiva en una comisaría tal como fue fijada en octubre y luego ratificada por un tribunal revisor.

     

    Debido a la calificación legal atribuida, se prevé que el caso sea juzgado por un tribunal popular.

  • Clorinda Matto de Turner: la que pagó con el exilio el precio de decir la verdad

    La quemaron en efigie en las calles del Cusco. Saquearon su imprenta en Lima. La excomulgó la Iglesia Católica. Su novela fue prohibida y retirada de las bibliotecas públicas. Y Clorinda Matto de Turner siguió escribiendo desde el exilio en Buenos Aires hasta el final de su vida, porque había aprendido en los Andes que el silencio no protege a nadie: solo a los que tienen interés en que las cosas sigan exactamente como están.

    Grimanesa Martina Matto Usandivaras había nacido en 1852 en Paullu, una pequeña localidad cerca del Cusco, en el corazón del mundo andino. Era hija de una familia mestiza de cierta posición en la sociedad cusqueña: su padre tenía tierras y conexiones que le permitieron darle a su hija una educación inusual para las mujeres de la época. Clorinda creció hablando quechua y español con igual fluidez, viviendo en esa frontera entre dos mundos que la sociedad peruana del siglo XIX insistía en mantener rígidamente separados.

    Se casó con John Turner, un comerciante inglés radicado en el Perú, y se estableció en Tinta, una localidad de la sierra cusqueña donde convivió de cerca con las comunidades indígenas de la región y observó con una atención que pocos de su clase social habrían tenido la disposición de sostener. Vio cómo funcionaba el sistema que aplastaba a esas comunidades: los gamonales que se apropiaban de las tierras, los curas rurales que cobraban por los sacramentos y abusaban de su posición, los funcionarios que miraban para otro lado a cambio de favores.

    Enviudó en 1881, lo que la dejó con la necesidad de trabajar y la libertad de elegir cómo hacerlo. Eligió el periodismo y la literatura. Dirigió periódicos en el Cusco. Publicó artículos sobre la condición indígena en el Perú con una franqueza que sus contemporáneos encontraban incómoda. Organizó veladas literarias y círculos de lectura. Fue, en los términos de su época, una mujer pública en el mejor sentido del término: visible, influyente, comprometida.

    En 1886 se trasladó a Lima, donde asumió la dirección del periódico El Perú Ilustrado y se instaló en el centro de la vida intelectual de la capital. Conoció a Ricardo Palma, a Manuel González Prada, a los grandes escritores e intelectuales del momento. Pero su mirada seguía volviendo a los Andes, a las comunidades que había conocido en Tinta, a las historias que nadie más estaba contando.

    En 1889 publicó «Aves sin nido». Era la primera novela indigenista de América Latina: la historia de una familia indígena en un pueblo andino aplastada por la triple opresión del gamonal, el cura y el juez de paz. Clorinda Matto de Turner no romantizó a los indígenas ni los presentó como víctimas sin agencia: los mostró como personas concretas con nombres y vidas y dignidad, aplastadas por un sistema que los necesitaba aplastados para funcionar. No era una novela que culpara a los indios de su miseria. Era una novela que nombraba a los culpables.

    Los culpables respondieron. La Iglesia la excomulgó —uno de los escándalos más resonantes del Perú de fines del siglo XIX— acusándola de anticlerical y de haber ofendido a la religión con sus descripciones del clero rural corrupto. Durante la guerra civil peruana de 1895, fuerzas hostiles saquearon su imprenta en Lima y quemaron lo que encontraron. Efigies suyas ardieron en el Cusco. Tuvo que huir.

    Buenos Aires la recibió. En esa ciudad cosmopolita y relativamente tolerante de los años noventa del siglo XIX, Clorinda Matto de Turner encontró el espacio que el Perú le había negado. Fundó una escuela, el Búcaros Americanos, que promovía la educación laica y el trabajo femenino. Continuó publicando. Tradujo textos quechuas al español y textos del Nuevo Testamento al quechua, trabajando en ambas direcciones del puente cultural que había intentado construir toda su vida.

    Publicó dos novelas más: ‘Índole’ (1891) e ‘Herencia’ (1895), que continuaban su exploración de la sociedad peruana. Siguió escribiendo sobre la condición de la mujer latinoamericana, sobre la educación, sobre la necesidad de modernizar sociedades que cargaban el peso de siglos de colonialismo sin haberlo nombrado como tal.

    Murió en Buenos Aires en 1909, a los cincuenta y siete años, lejos de los Andes que amaba y que habían sido el origen de todo lo que escribió. Sus restos fueron repatriados al Perú en 1924. La literatura latinoamericana la reconoció mucho después como la fundadora de una tradición —la novela indigenista— que llega hasta José María Arguedas y más allá. Tardó, como siempre tarda. Pero llegó.

    “La pluma es un arma que solo sirve si se usa para decir la verdad.”  — Clorinda Matto de Turner

  • La ONU advierte sobre «alarmantes retrocesos» en Memoria, Verdad y Justicia a 50 años del golpe

    El martes 24 de marzo se cumplen exactamente cincuenta años del golpe de Estado cívico-militar que instauró la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Lejos de ser una fecha de simple conmemoración, este aniversario llega cargado de una tensión inédita: por primera vez desde el retorno de la democracia en 1983, un grupo de expertos de Naciones Unidas emitió una advertencia formal y pública sobre lo que denominaron «alarmantes retrocesos» en materia de Memoria, Verdad y Justicia en el país que supo ser referente mundial en esa causa.

    Una advertencia desde Ginebra

    Durante cinco décadas, la Argentina construyó un modelo de justicia transicional que el mundo observó y en muchos casos replicó. La CONADEP, el histórico Juicio a las Juntas, la condena penal de más de mil responsables de crímenes de lesa humanidad, el Banco Nacional de Datos Genéticos, la restitución de la identidad de hijos apropiados durante la dictadura y la preservación de los sitios donde funcionaron los centros clandestinos de detención conformaron un andamiaje institucional que fue orgullo y obligación de todos los gobiernos democráticos. Ese legado, edificado con décadas de lucha de los organismos de derechos humanos y con la acumulación de voluntad política de distintos signos partidarios, está hoy seriamente amenazado.

    Así lo indicaron cinco expertos independientes de Naciones Unidas en una declaración difundida el 20 de marzo, a cuatro días del medio siglo del golpe. El grupo estuvo integrado por los relatores especiales Bernard Duhaime —a cargo de los temas de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición—, Morris Tidball-Binz —ejecuciones extrajudiciales—, Alexandra Xanthaki —derechos culturales— y Alice Jill Edwards —tortura y tratos crueles e inhumanos—, junto al Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas liderado por Gabriella Citroni. Todos coincidieron en que el deterioro que atraviesa la Argentina en esta materia es rápido, profundo y preocupante.

    El desmantelamiento concreto

    Las advertencias no son abstractas. Los expertos documentaron un conjunto de medidas adoptadas por la actual administración que desarticulan punto por punto la arquitectura institucional construida desde 1983. Entre ellas se cuentan la disolución de los equipos que relevaban archivos en las Fuerzas Armadas, el desmantelamiento de las querellas que sostenía la Secretaría de Derechos Humanos —organismo que además fue degradado en su rango—, la eliminación del cuerpo de peritos que prestaba apoyo técnico a los juicios de lesa humanidad, el vaciamiento de los sitios de memoria y el recorte de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad. Todo ello acompañado de un discurso oficial que relativiza o directamente niega la magnitud de los crímenes cometidos durante la dictadura.

    Ese discurso encontró su expresión más escandalosa en el plano internacional. En noviembre de 2025, un representante del gobierno argentino compareció ante un organismo de Naciones Unidas y utilizó el espacio para poner en duda las cifras de desaparecidos y minimizar la responsabilidad del Estado terrorista. Los propios relatores que meses después firmarían la declaración fueron testigos directos de esa intervención.

    También trascendió que desde el oficialismo se había planificado estrenar en el museo que funciona en la ex ESMA un material audiovisual que desplazaba el eje del relato hacia la violencia política previa al golpe, en un intento de equiparar víctimas con victimarios. Ante la repercusión pública, el proyecto fue finalmente descartado.

    La sombra del indulto

    Uno de los puntos más graves de la declaración apunta a versiones que circulan con insistencia en el ambiente político sobre una eventual amnistía o indulto a los militares condenados por crímenes de lesa humanidad. Los expertos de la ONU fueron explícitos: el Estado argentino tiene obligaciones internacionales vinculantes en materia de verdad, justicia, reparación y no repetición, y esas obligaciones no están sujetas a discrecionalidad política. «Esto no es opcional», escribieron. La advertencia no es nueva en la historia argentina: ya en los años noventa, las leyes de Punto Final y Obediencia Debida —y luego los indultos presidenciales que liberaron a los jefes de las Juntas— mostraron el costo institucional y moral de la impunidad. Ese camino, señalaron los expertos, no puede volver a recorrerse.

    El hilo que une pasado y presente

    A cincuenta años del golpe, el caso argentino demuestra que la justicia transicional no es un proceso que se clausura con una sentencia o un decreto. Es un equilibrio frágil, permanentemente disputado, que requiere voluntad política sostenida, movilización social activa y fortaleza institucional para resistir los embates de quienes prefieren que el pasado permanezca oscuro.

    Las batallas por la memoria son siempre, en el fondo, batallas por el presente y por el tipo de país que se quiere construir. Preservar la verdad sobre lo que ocurrió entre 1976 y 1983 no es un ejercicio de nostalgia ni de revanchismo: es una condición estructural de la democracia misma.

    La clase política también tiene su deuda

    Sería, sin embargo, un error de perspectiva reducir este aniversario a una disputa entre el gobierno actual y la causa de los derechos humanos. A cincuenta años del golpe, la pregunta sobre cómo se llegó hasta aquí exige una mirada más larga e incómoda sobre el ciclo democrático completo. Durante cinco décadas, una porción significativa de la dirigencia política argentina —sin distinción de signo partidario— utilizó la memoria como bandera electoral y como herramienta de disputa facciosa, pero desatendió con igual constancia las condiciones materiales que una democracia real necesita para ser creíble ante su propia ciudadanía.

    Hubo gobiernos que indultaron genocidas para estabilizar sus coaliciones de poder. Partidos que predicaron republicanismo mientras vaciaban las instituciones desde adentro. Coaliciones que prometieron transformación y administraron el deterioro. Líderes que construyeron fortunas y aparatos clientelares a costa del bien público. Todos ellos, en distintas medidas y con distintas responsabilidades, contribuyeron a erosionar la confianza popular en el sistema democrático hasta dejarlo tan poroso como para que el negacionismo y el autoritarismo encuentren hoy audiencia y votos.

    Señalar únicamente al presente como responsable del daño es cómodo, pero deshonesto. El 24 de marzo de 2026 no interpela solo a quienes hoy gobiernan: interpela también a quienes, durante cincuenta años y en nombre de la democracia, la fueron vaciando de contenido, de ética y de futuro.


    Fuentes consultadas: OHCHR — Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DDHH; declaraciones de relatores especiales

  • Argentina votó en contra del reconocimiento de la esclavitud en la ONU

    El pasado 25 de marzo, en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Argentina tuvo la oportunidad de acompañar al mundo en un gesto de justicia histórica. Eligió lo contrario.

    La resolución «Declaration of the Trafficking of Enslaved Africans and Racialized Chattel Enslavement of Africans as the Gravest Crime Against Humanity» obtuvo el respaldo de 123 países. Solo tres la rechazaron: Argentina, Estados Unidos e Israel. No es un detalle menor. Es un dato político de primera magnitud.


    El silencio cómplice de los que se abstuvieron

    Antes de analizar el voto argentino, es necesario señalar algo que suele quedar en segundo plano: 52 países eligieron la abstención. Entre ellos, la mayoría de las potencias europeas, esas mismas naciones que construyeron buena parte de su riqueza histórica sobre los cimientos del trabajo esclavizado de millones de africanos.

    La abstención, en este contexto, no es neutralidad. Es cobardía diplomática. Es no querer asumir el costo simbólico de un rechazo explícito, pero tampoco tener la voluntad política de reconocer una deuda histórica que pesa sobre la humanidad entera. Es mirar hacia otro lado con un traje bien planchado.

    Países que hoy se presentan como faros de los derechos humanos y la democracia liberal no pudieron —o no quisieron— levantar la mano para reconocer que la esclavitud racializada fue el crimen más brutal que el ser humano le infligió a otro ser humano a escala sistemática e industrial. Ese silencio también es una respuesta.


    Argentina: un voto que contradice su propia historia

    Pero si la abstención europea es incómoda, el voto negativo de Argentina es directamente difícil de justificar.

    La Argentina que construyó su política exterior sobre la defensa de los derechos humanos, la que juzgó a sus propios militares, la que impulsó iniciativas de memoria, verdad y justicia como bandera ante el mundo, eligió esta vez quedar del lado de quienes rechazan el reconocimiento de un crimen histórico de dimensiones colosales.

    El argumento oficial giró, según trascendió, en torno a una cuestión técnica: el uso del término «el más grave» generaría una jerarquía entre crímenes de lesa humanidad problemática desde el punto de vista jurídico. Es un argumento que, en el mejor de los casos, suena a excusa construida para justificar una decisión ya tomada por otras razones. En el peor, revela una indiferencia profunda ante el sufrimiento histórico de pueblos enteros.

    Porque si el problema fuera meramente técnico, la abstención hubiera bastado. Votar en contra es otra cosa. Votar en contra es decir no. Es rechazar. Es oponerse activamente a que el mundo reconozca como lo que fue —un crimen de lesa humanidad sin igual— a un sistema que durante siglos arrancó a millones de personas de su tierra, las encadenó, las vendió y las trató como mercancía.


    El alineamiento que no necesita explicación

    Que Argentina haya quedado en el mismo bloque que Estados Unidos e Israel en esta votación no es casual ni inocente en el contexto de la política exterior del gobierno de Javier Milei. Es, en todo caso, la expresión más concreta de un reposicionamiento ideológico que viene tomando forma desde que asumió la gestión.

    Se puede debatir si ese reposicionamiento es estratégico o conveniente para los intereses nacionales. Lo que no puede debatirse es su costo simbólico: Argentina, un país que sufrió en carne propia el terrorismo de Estado, le dijo no a la resolución que busca consagrar la memoria de uno de los mayores terrorismos de Estado de la historia universal.


    La historia no espera

    La trata transatlántica de africanos esclavizados no es solo un capítulo del pasado. Sus consecuencias estructurales —en términos de pobreza, racismo sistémico y desigualdad— siguen vivas en el presente de millones de personas en América, África y el mundo entero. Las resoluciones de este tipo no restituyen lo perdido, pero sí construyen el piso mínimo de un reconocimiento que la humanidad le debe a quienes fueron despojados de todo.

    123 países entendieron eso. Otros 52 miraron hacia otro lado. Y tres dijeron que no.

    Uno de esos tres fue Argentina.

    En política internacional, como en cualquier otro ámbito de la vida pública, las decisiones no se juzgan solo por las palabras que las acompañan. Se juzgan, sobre todo, por lo que revelan.

  • Irán más allá del relato: un documental que busca desmontar décadas de simplificación y prejuicio

    []https://www.youtube.com/watch?v=yGaYfD8SCH0[/]

    En un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas y discursos cada vez más polarizados, un nuevo documental sobre Irán propone detenerse, observar y, sobre todo, revisar las certezas instaladas. La premisa es directa: lo que se cree conocer sobre este país puede estar profundamente condicionado por décadas de construcción mediática y política.

    El film plantea desde su inicio una idea incómoda pero necesaria: Irán podría ser uno de los países más incomprendidos del mundo. No el Irán de los titulares, sino el de una historia milenaria que se remonta a la antigua Persia, cuna de civilizaciones, avances arquitectónicos y desarrollos culturales que preceden incluso a muchas ciudades europeas modernas .

    Lejos de la simplificación habitual, el documental reconstruye un territorio que fue, durante siglos, punto de encuentro de imperios, rutas comerciales y conflictos. Su ubicación estratégica —entre el Imperio Otomano, la Ruta de la Seda, Asia Central y el Golfo Pérsico— lo convirtió en un nodo clave del mundo antiguo . Esa centralidad histórica contrasta con la imagen actual, muchas veces reducida a tensiones políticas contemporáneas.

    Uno de los ejes más fuertes de la producción es mostrar la convivencia entre tradición y modernidad. En Teherán, una metrópolis de más de 12 millones de habitantes, se reflejan las contradicciones del país: desarrollo urbano, identidad religiosa, aspiraciones modernas y herencias históricas que coexisten en tensión permanente .

    El recorrido visual también se detiene en espacios emblemáticos como el Palacio Golestán, los bazares tradicionales o la Torre Milad, símbolos de una sociedad que no puede ser comprendida únicamente desde la lógica occidental de análisis político. La narrativa insiste en un punto: la identidad iraní no es lineal ni homogénea, sino compleja, fragmentada y profundamente arraigada en su historia.

    En ciudades como Isfahán o Yazd, el documental recupera el esplendor arquitectónico y cultural de distintas épocas, mostrando sistemas de ingeniería avanzada, planificación urbana y expresiones artísticas que desafían la idea de atraso frecuentemente asociada a la región .

    Pero el valor del material no está solo en su recorrido histórico o estético. Su aporte central es político y cultural: cuestiona la narrativa dominante que, desde Occidente, ha tendido a construir una imagen uniforme del Medio Oriente, donde países, culturas y procesos históricos son presentados bajo una lógica simplificada de amenaza o conflicto.

    Este enfoque no implica negar las tensiones reales que atraviesan a Irán, sino poner en evidencia la distancia entre esos conflictos y la vida cotidiana, la cultura y la historia de su pueblo. En ese sentido, el documental funciona como un ejercicio de contraste entre relato y realidad.

    El mensaje final es claro: entender a Irán requiere salir de los marcos interpretativos tradicionales y asumir que, detrás de cada país señalado como “enemigo”, existe una historia más profunda, una identidad más compleja y una sociedad que no puede ser reducida a una etiqueta.

    En tiempos donde la información circula de forma fragmentada y muchas veces sesgada, este tipo de producciones no solo aportan conocimiento, sino que obligan a una revisión crítica de las miradas heredadas. Y, en ese proceso, dejan una pregunta abierta: cuánto de lo que creemos saber sobre el mundo responde realmente a la realidad, y cuánto a los relatos que otros construyeron por nosotros.

  • Formación técnica específica: La gran demanda superó las expectativas del Instituto Vaca Muerta

    Con la primera cohorte de estudiantes cursando en el flamante Instituto Vaca Muerta (IVM), aún sorprenden las cifras de convocatoria que generó la apertura del centro de formación en gas y petróleo. Más de 17 mil personas se inscribieron para cursar y más de 6200 enviaron sus currículums para formar parte del plantel docente.

    El director general del Instituto Vaca Muerta, Gustavo Livoreiro, expresó que “nos sorprendió gratamente la interacción con la sociedad”. En este contexto, informó que “más de 33 mil personas ingresaron a la página web para interiorizarse, 17 mil se inscribieron y se recibieron 6200 curículum vitae para dar clases”.

    Al ser consultado por el perfil de interesados e interesadas en cursar, Livoreiro manifestó que “en su gran mayoría son jóvenes de 20 a 35 años, pero también hay gente mayor, algunos vinculados a la industria, otros que no tienen nada que ver, pero el común denominador es gente ávida de trabajo”.

    Sobre la procedencia, informó que “hay inscriptos de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, La Pampa, Buenos Aires, Salta, Chubut, San Luis, Misiones, La Rioja, Chaco, Río Negro y Catamarca. Hay que pensar que vienen personas de Tandil, de Ezeiza, de otras provincias que se van a mudar a Neuquén mientras duran los cursos”.

    Cabe recordar que las prioridades son, siempre, para los neuquinos tanto en la capacitación como en el acceso a los puestos de trabajo.

    El desglose de datos indica que la mayor concentración de inscriptos fue de Neuquén con el 55,25%; Río Negro con el 21,99%; Buenos Aires con el 6,02% y Mendoza el 3,23%. El análisis de registros por género muestra que el 66% son varones, y el 34%, mujeres.

    El Instituto Vaca Muerta funciona en el Polo Científico Tecnológico, “reúne lo que requiere la industria con simuladores de perforación, de manejo, todo concentrado en el edificio para clases de teoría y práctica usando las mismas máquinas que se encuentran en campo”, destacó el director general del IVM y agregó que de esta manera se garantiza “la excelencia en seguridad y en lo operativo”.

    Actualmente 672 estudiantes comenzaron los trayectos de seis cursos: tres de Seguridad Operativa en Yacimientos, uno de Operador de Perforación, uno de Operador de Fractura Hidráulica y uno de Operador Instrumentista Industrial.

    Sobre el Instituto Vaca Muerta

    La oferta inicial incluye cursos de perforación, fractura hidráulica, producción, instrumentación, mantenimiento mecánico y eléctrico, y seguridad operativa en yacimientos. Los trayectos formativos tienen una duración aproximada de cuatro meses y combinan la teoría con prácticas intensivas mediante simuladores, laboratorios y experiencias en campo.

    La previsión es que egresen entre 2.000 y 3.000 estudiantes por año. Los cursos cuentan con certificación del Consejo Provincial de Educación (CPE).

    El objetivo es brindar formación técnica específica para que los trabajadores puedan incorporarse rápidamente a una industria que se proyecta como uno de los motores económicos más importantes del país.

    El acompañamiento del sector productivo también es una pieza central del proyecto. Más de 20 empresas operadoras y de servicios vinculadas a la industria energética participan del desarrollo del Instituto aportando experiencia técnica y colaborando en la definición de contenidos formativos alineados con las necesidades de la actividad.

  • Electricidad 24 horas: La noche dejó de ser oscuridad en Los Chihuidos

    Electricidad 24 horas: La noche dejó de ser oscuridad en Los Chihuidos

    Quince días después de que la luz quedara encendida por primera vez durante toda la noche, en Los Chihuidos ya se nota el cambio: el alumbrado público marca el trazado de las calles del pueblo, el cartel que da cuenta del nombre de la localidad cobra protagonismo, la plaza permanece iluminada al igual que las viviendas.

    En este paraje del departamento Añelo, distante 206 kilómetros de la ciudad de Neuquén, la electricidad dejó de ser un recurso intermitente a partir del 3 de marzo de 2026 para convertirse en un servicio permanente. Durante años, sus poco más de 240 habitantes vivieron con suministro por franjas horarias. Hoy, esa lógica cambió: las actividades cotidianas ya no están acotadas al horario de funcionamiento del generador.

    Desde la puesta en marcha del Parque Solar Los Chihuidos, el 3 de marzo, la energía fluye las 24 horas. Y en estas dos semanas, el impacto empezó a tomar forma concreta.

    En el puesto sanitario, las noches ya no dependen de activar un generador ante una emergencia. La atención puede sostenerse sin demoras, con luz estable y equipamiento disponible en todo momento.

    En la Escuela Albergue N° 264 las actividades ya no se limitan. Hay más tiempo para estudiar, para planificar, para sostener rutinas más parecidas a las de cualquier otro lugar en la provincia.

    En las casas, la transformación también es visible. La electricidad constante permite algo tan simple como cotidiano: no interrumpir. Cocinar sin apuro, iluminar todos los ambientes, mantener conectividad básica. Acciones mínimas que, hasta hace poco, requerían organización milimétrica.

    El sistema -compuesto por 288 paneles solares, 200 kW de potencia instalada y un banco de baterías de ion-litio con autonomía de hasta dos días- funciona como una red aislada, adaptada a la escala del paraje. La obra fue impulsada por el gobierno provincial, ejecutada por el EPEN y financiada en conjunto con el Fondo Ambiental y Pan American Energy.

    Pero lo que hoy se ve en Los Chihuidos no son paneles ni números. Es otra cosa. Es la ausencia de ruido del generador marcando el ritmo del día. Es la posibilidad de extender una conversación sin mirar el reloj. Es una luz que ya no depende de horarios ni de decisiones externas.

    En una región que produce energía para gran parte del país, este pequeño paraje había quedado durante años al margen de ese desarrollo. Quince días después de la puesta en marcha del parque solar, esa desigualdad empieza a revertirse en hechos concretos.

    La transformación no es espectacular ni ruidosa. Es silenciosa, como la energía que ahora circula de manera constante. Y en ese silencio, por primera vez, la noche dejó de ser una limitación para convertirse simplemente en parte del día.

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