Autor: Diario Andino

  • Juguete Rabioso: Hoy compartimos: «Opio Azul», de José Ignacio Hernández

    Juguete Rabioso: Hoy compartimos: «Opio Azul», de José Ignacio Hernández

    Una cena compartida abre la puerta a un visitante inquietante y a una historia donde lo cotidiano se vuelve sospecha. Entre el deseo de escribir y una red oscura de videntes, dinero imposible y obsesiones, el narrador desciende hacia una verdad que tal vez siempre estuvo destinada a alcanzarlo.

    Luis

    Nunca tendría que haber visto a Luis aparecer esa noche por el pasillo. Salir del ascensor y doblar justo para ver su sombra recortándose hacia mí, como si alguien le hubiera dicho que a esa hora, esa noche, él me vería y me hablaría por primera vez. Nunca. Nunca debí apurarme para entrar en el ascensor y besarme con la vecina del quinto. Pero Luis me vio y caminó hacia mí: yo sé que ustedes cenan de noche, dijo, me gusta escucharlos.

    Yo no estaba bien de plata; cada mes que pasaba me dejaba menos tiempo para escribir. Pero el pedido no estaba tan fuera de lugar. Un plato más no traía nuevos gastos y una cena de tres siempre es mejor cuando dos no se hablan. Entramos y llamé a Silvina:

    – Él es Luis.

    – ¿Y quién es Luis? – dijo.

    – Luis, el vecino de acá al lado, el silencioso. Siempre te elogiamos porque no hacés ruido. Tenemos problemas con la de arriba, con la del quinto.

    – Un gusto, Luis. No sabés lo bien que nos caíste siempre y eso que no te conocíamos.

    – Un gusto,…

    – Silvina, soy Silvina.

    – Me dice que le gustaría quedarse a cenar con nosotros, que no cocina y le gustaría…

    – No sé si saben pero me encanta escucharlos, cuando hacen ese arroz, no sé qué le ponen…

    – Ah, el guiso de azafrán – dijo Silvina – mirá cómo te diste cuenta.

    – Es la única noche en la semana que puedo dormir bien – dijo Luis –. Cuando cocinan ese guiso.

    – Bueno, váyanse un rato de la cocina así empiezo.

    – Vamos, ella también tiene sus secretos.

    La puerta de Luis estaba pegada a la nuestra, formaba una esquina al final del pasillo. Los guardias nos decían que tenía el departamento más grande del piso. Nunca antes lo había visto en persona, ni siquiera en el ascensor, en el piso de la basura, en el lavadero o en el estacionamiento. Ese día habíamos quedado con Silvina que en la noche comeríamos el arroz. 

    – Esto es lo mejor de la semana, ¿azafrán me dijiste que tenía?

    – Sí – respondió Silvina – no, en realidad le pongo un reemplazo que me enseñó mi mamá, más barato. Amor, ¿me ponés vino? Luis, decime, ¿a qué te dedicás?

    – Soy escritor y…

    – Yo también – interrumpí.

    – ¿Sí? Mirá, de haber sabido…

    – Sí pero tengo otro trabajo durante el día, estoy un poco estancado. ¿Qué escribís? Tenés pinta de escribir mucho…

    – Ja, ja, no, de hecho estoy un poco estancado también. Estoy investigando sobre un tema, empecé hace unos años… venía bien… ahora me está costando encontrar evidencias nuevas.

    – ¿Y qué es lo que investigás? – dijo Silvina – ¿se puede saber?

    – Estudio personas videntes.

    – ¿Videntes? ¿Cómo? – pregunté.

    – ¿Como Nostradamus? – preguntó Silvina.

    – Un poco más contemporáneos pero sí, algo así, Baba Vanga, Gushterov, Briggs, eh, Cayce, muchos.

    – ¿Y… por qué…?

    – Estoy siguiendo, más que nada, la historia de los escritos robados de ciertos videntes. Hay un grupo muy reducido, curiosamente son los más importantes, que dejó muchos escritos después de morir y…

    – ¿Y eso qué…?

    – Y que fueron robados, todos, apenas murieron.

    – ¿Estás rastreando los textos robados? Amor, ¿vino? Servile a él también…

    – Venía bien – siguió, sin responder – gracias… había dado con un vidente local, que murió hace poco. El Facha Motarda le decían. En la escuela era el tigre blanco porque su mamá le remendaba toda la ropa con hilo del mismo color. Uh, no saben. Tenía visiones cuando soñaba. Se lo podía ver todas las noches en una esquina, en el centro. Le preguntabas lo que quisieras, él siempre te escuchaba apoyado sobre la moto, campera de cuero, una rodilla desnuda por el jean descosido, ahora sí, siempre lúcido. No te aceptaba ni un cigarrillo siquiera. A mí nunca me dijo nada, apenas me le acercaba él sabía a qué iba. Yo igual caía todas las noches.

    Así pasó un año, más o menos. Ya no le hablaba, lo espiaba de lejos. Una mujer lo veía seguido; después supe que era la esposa. Me mudé a este edificio para estar más cerca de esa esquina. Estuve a punto de bajar los brazos, no tenía ningún indicio nuevo, no había podido averiguar dónde vivía. Nada.

    – ¿Pudiste…?

    – Hasta que una noche – me interrumpió y me asustó la manera en que empezó a hablar – una noche llego y veo la moto sin el Facha. La esposa estaba tirada en el piso, llorando, dando puñetazos. Yo le pedía, decía, le pedía que dejara a esa gente, que era peligrosa. Logré que me diera el domicilio del Facha y corro lo más rápido que puedo. No estaba lejos pero igual ya era tarde. Yo sabía, yo sabía – clavó el índice en la mesa y rebotó un tenedor – que este era el tipo de videntes que tenía escritos. El departamento olía a vómito, o pis de gato, no sé, tenía un cuarto todo revestido con estantes. No había un solo papel. Todo había sido vaciado, eso era obvio.

    – Traigo más vino…

    – Pero hubo algo – Luis me tomó del antebrazo y me impidió levantarme de la mesa – en ese departamento hubo algo que los saqueadores no advirtieron esa noche.

    – ¿Qué? – preguntó Silvina.

    – Un baúl. Estaba bien escondido, detrás de un placard. Un baúl lleno de billetes. Eran millones en billetes que decían ser argentinos. Hasta tenían cierto desgaste por el uso. Pero no se parecían a ningún billete argentino, histórico o actual, que hubiera circulado jamás.

    – Era plata de mentira, imaginaria – dije.

    – No, querido. Esa plata se usa, circula y vale más que la nuestra.

    – ¿Dónde se usa, entonces?

    Luis revolvió el último cono de vino en la copa y dijo:

    – Ojalá nunca tengas que conocer a las personas con las que usarías esa plata – se llevó el vino a la boca.

    – ¿Y qué pasó con la chica? – preguntó Silvina.

    – Nunca dije que era una chica – Luis y Silvina se miraron –. Supe que ella lo había dejado mucho antes de que todo esto pasara. Se cansó de vivir con miedo. El Facha trabajaba para esa gente, o esa gente lo usaba, no sé. La cosa es que no podía equivocarse con ellos. Cualquiera sabe que las visiones no siempre son fáciles de interpretar. Es fácil caer en un error, o leer muy antes de tiempo. El Facha leyó su propia muerte y ni siquiera se dio cuenta. Esa gente lo torturaba, muchas veces lo dejaron en coma. La mujer se escapó y se fue a vivir con otro. Al poco tiempo volvió a verlo en la esquina todas las noches.

    – Una mujer devota – dijo Silvina.

    – Yo no lo podría haber dicho mejor.

    – ¿Y el cuerpo del Facha? – quise saber.

    – Puf, se evaporó. Increíble. Mirá que he investigado. Lo limpiaron de la faz de la tierra.

    – ¿Y toda esa plata? – insistí – ¿qué pasó?

    – La plata azul – respondió Luis, pensativo – yo la llamo opio azul, por el uso que tiene y lo que le hace a las personas que la manejan. Somos cada vez más infantiles. Siempre extrañamos a Dios, por eso queremos ser dioses. Antes nos bastaba dar la vida en la guerra para sentir que éramos héroes. Hoy somos más voraces. Les damos palabras a las máquinas, como si fuéramos creadores, con la esperanza de hacer algo nuevo que nunca será nuevo, ni significativo.

    – No entiendo… ¿por qué opio azul?

    – Porque se usa para traficar inteligencias, entre otras cosas.

    – Mm, Luis, ¿tenés familia? ¿Estás en pareja?

    – Sil…

    – Está bien, está bien. Te lo digo de esta manera: antes miraba el precio de los preservativos para hacer chistes en mis grupos de amigos. Tenía miedo de que alguna vez me preguntaran y yo no supiera ni dónde se compran. Después, más o menos desde la muerte del Facha, ya no me importa seguirles el precio ni mostrar mi ignorancia.

    – El diablo siempre vuelve a pedirnos demostraciones – agregué –, como si se olvidara de las cosas.

    Luis me miró y dijo:

    – Como el buen viejo que es…

    *

    *

    II

    MMC

    Las cenas siguieron y mi trabajo me hacía llegar cada vez más tarde. Después de unos meses empecé a perderme la mitad de las conversaciones. Una noche estaban comiendo otra vez el guiso de arroz:

    – Está igual que siempre – dije – pero tiene algo distinto, está increíble, ¿qué le pusiste?

    Ella no me respondió pero alcancé a ver cómo se miraron con Luis:

    – No… ¿le pusiste azafrán?

    La noche siguiente no volví a comer. Cuando llegué, Luis ya no estaba.

    – Puedo lavar yo, Sil, andá a dormir…

    – ¿Dónde estabas?

    – En el trabajo, ¿no te avisé acaso?

    – Sí, claro…

    – ¿Cómo?

    – Encima no encuentro el cucharón de la mamá, ¡no lo encuentro! ¡Carajo! Es lo único que me queda de mi mamá…

    – Bueno, tranquila, ya aparecerá…

    – Ah, sí, menos mal que llegaste justo para decírmelo. Todo con vos es así… va apareciendo, cae y aparece, ¿viste?

    – Callate, caradura, ¿y vos? ¿Qué hacés poniéndole azafrán al tarado ese?

    – ¿Qué te molesta? A mí no me callás, ¿entendiste?

    – ¿Y? ¿Vos pagaste el puto azafrán? ¡No, querida! ¡Yo lo pagué! Capaz que el hijo de puta este te robó el cucharón…

    – ¡Es culpa tuya! ¡Imbécil! ¿Qué más querés que haga? ¡Carajo!

    – Bueno, dejá de romper las cosas, por favor, ¿qué querés que haga yo? ¿No ves la hora a la que llego?

    – Mañana le decís al tipo ese que para él no cocino más. Tampoco para vos, ¡ahora te vas, imbécil! ¡No te quiero acá!

    Tuve que decirle a Luis que no viniera más. Se mostró un poco incómodo al principio. La excusa de que mis horarios dificultaban las cosas pareció convencerlo. Hay algo que me preguntó en un momento y no supe responder. Decidí quedarme unos días en el departamento donde guardo las herramientas de mi trabajo. No recuerdo haber pasado en ese lugar ni una noche siquiera. La primera vez que amanecí ahí sentí un olor a encierro desagradable, como el vómito y el pis de gato del Facha Motarda. ¿Qué le preguntarías a un vidente? Esa pregunta me golpeaba el pecho, ¿por qué tuvo que hacérmela? ¿Habrá adivinado que la sola idea de acercarme a alguien así me produce espanto?

    Todos somos adictos a lo desconocido. Despegamos la cabeza de la almohada para creer que estamos a salvo, que el sueño ha terminado. Y no hay nada mejor, tengo que admitirlo, que seguir durmiendo, con los ojos pegados a ese brillo azul en la noche y, por qué no, hasta me gusta vivir entre el vómito y el pis de gato. Todo con tal de no ver esa luz temprana que me dice es hora de hacer las cosas que no quiero hacer. Que no querría haber hecho.

    Silvina me llamó una noche, desesperada. Eran cerca de las cuatro de la mañana y me pidió que fuera a verla. Cuando llegué estaba terminando de hacer las valijas. Me dijo que se iba a vivir con la hermana. Alguien había entrado en el departamento mientras dormía. Así no podía seguir. Respondí algo, no recuerdo bien qué, la vi de pronto gritando, temblando, apuntándome con el Buda de hueso. Después me vi apretándole el cuello con las manos. Yo no quería que se fuera, no así.

    Pero tuve que dejarla ir…

    La noche siguiente invité a Luis a cenar. ¿Qué pasó con Silvina?, es lo primero que me preguntó.

    – ¿Whisky?

    Chasqueó los dedos y dijo:

    – Tomarás whisky en conmemoración mía.

    – Amén. Estás animado hoy.

    – No sabés – habló casi en secreto –, encontré la pista de un depósito.

    – ¿De un vidente nuevo?

    – No, no, encontré el depósito, ¿y la Sil, no va a venir a cenar?

    – Está en lo de su madre, viste cómo es, ¿un depósito?

    – Sí… con hielo, por favor, gracias. Si llego a dar con este lugar… no sé…

    – ¿Cómo lo encontraste?

    – En mi archivo está todo – siguió, sin responder – es el mejor trabajo que hice, le puse mi mejor cuento, ja, ja, ¿qué te parece?

    – ¿Mi mejor cuento?

    – Tiene un toque de añejo… agradezco que pusieras esa música, no soporto a los escritores que se la dan de rockeros…

    – Amén.

    – Y a volver a casa con olor a jabón chico – chocamos los vasos –. Cambiando de tema – dijo –, o volviendo al tema, ja – tomó un sorbo de whisky, agitó los hielos y volvió a tomar –, ¿sabías que la esposa del Facha se llamaba Silvina, no? 

    – ¿Y? ¿Tu pregunta es acaso una forma de decirme que estás al tanto de eso?

    – ¿De qué? No, no sé…

    – ¿Qué querés, Luis? Decime qué querés.

    – Mirá, te voy a dejar esto en claro… – me miró, con la boca abierta.

    – ¿Luis? ¿Estás bien?

    Empezó a atragantarse, se le hincharon los labios, sus ojos despidieron un líquido amarillo. Con una mano levantó el vaso como para tirármelo en la cara. Pero el esfuerzo fue en vano, perdió el equilibrio y se cayó de la silla. Supe que agonizaba, podía escucharlo a pesar de la música. En algún momento, los sollozos se aplacaron, se perdieron en una última erupción de saliva. La música terminó, me levanté y caminé hacia él. Palpé en sus bolsillos un juego de llaves.

    Es verdad lo que decían los guardias. Tiene un departamento impoluto, cuatro veces más grande que el mío. La cocina está adelante, hay una fuente alta con forma de flor de loto en el centro. Por un pasillo se llega a las habitaciones. Casi todas las paredes cubiertas con bibliotecas. A los pies de su cama, el baúl. No me costó encontrarlo, siempre supe que si él lo tenía, ese sería el lugar donde lo guardaría. Lo guardaría y no tocaría ni un solo billete. Sobre los fajos azules había una carpeta que decía: MMC.

    Le di la carpeta a mi editor, le dije que ese era mi mejor cuento. Lo demás es innecesario, como la sentencia que hoy firmó el juez Versa, declarándome culpable. Yo nunca leí el escrito; por lo que me dijeron, es una declaración de Luis en mi contra, donde me acusa de matarlo a él, a Silvina y a la vecina del quinto piso. Todo es mentira, es un cuento. Pero mi editor pensó que debía terminar en manos de un juez. Mi único trabajo era recuperar el baúl. Me habían prometido una buena paga en opio azul por hacerlo. Si la policía no hubiera llegado justo cuando lo llevaba al depósito – no sé quién me delató –, lo hubiera conseguido. Cuando esa sombra, Luis, apareció por el pasillo, yo ya era su presa. La rara presa, irrefutable, del deseo de escribir.

    *

    JOSÉ IGNACIO HERNÁNDEZ (1988, Mendoza, Argentina) es escritor y estudiante de música. Desde el año 2019 hasta el 2024, estudió en el taller literario de Diego Niemetz. Publicó en diversas revistas literarias, entre ellas Ceniza, Surco, Buenos Aires Poetry, Irradiación, Ulrica, Santa Rabia Poetry, Phantasma, Grifo, Autores, Portal Azimut, El Poeta Ocasional. También participó en distintas antologías, como la antología de cuento psicológico, Psicogramas, de la Editorial Palabra Herida; en la Segunda Antología de Poesía, de Autores; en la primera antología de relatos, La casa, lo extraño, de la Editorial Lengua Suelta; en la colección La caravana del rayo: 28 poetas panhispánicos, de Santa Rabia Poetry; en Criaturas y mundos fantásticos: Antología de cuentos, del sello Nébula. En 2025 fue seleccionado para estudiar en el Writers’ Workshop de la Universidad de Iowa, con el poeta Mark Levine. En el presente, continúa sus estudios de escritura con el poeta Lucas Margarit.

  • La Comisión Interamericana de Derechos Humanos intervendrá en la causa del Lof Paisil Antriao

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos intervendrá en la causa del Lof Paisil Antriao

    Se debe a la falta de resolución de la carpeta técnica por parte del estado. El organismo internacional resolverá de manera conjunta la admisibilidad y el fondo de la cuestión,

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos decidió intervenir en el conflicto territorial del Lof Paichil Antriao, en Villa La Angostura, al abrir el caso 14.041.

    El organismo internacional resolvió tratar de manera conjunta la admisibilidad y el fondo de la cuestión, una medida poco frecuente que responde a la falta de resolución de la carpeta técnica por parte del Estado argentino y a la prolongada demora desde la denuncia original.

    El relevamiento territorial, eje del conflicto

    El núcleo de la disputa radica en la paralización del relevamiento territorial previsto en la Ley 26.160.

    Si bien los estudios técnicos —incluyendo trabajos de campo, informes antropológicos y planimetría— ya fueron finalizados, la resolución administrativa permanece sin definirse en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas.

    Esta falta de avance es considerada por la comunidad como una vulneración de derechos, ya que impide el reconocimiento formal de su territorio ancestral.

    Posible sanción al Estado argentino

    El abogado de la comunidad, Virgilio Sánchez, explicó que la decisión de la CIDH podría derivar en una sanción internacional contra el Estado.

    Según indicó, el organismo suele promover una “solución amistosa” antes de emitir un fallo, que en este caso implicaría el reconocimiento legal del territorio comunitario.

    “La Comisión no abre un caso para rechazarlo; cuando decide abrirlo, ha terminado sancionando al Estado por incumplimiento”, afirmó ante la prensa.

    Además, recordó que la comunidad ya cuenta con una medida cautelar vigente que garantiza el acceso a su espacio ceremonial (rewe), ubicado en zonas en disputa.

    Acción judicial por mora administrativa

    En paralelo, la comunidad impulsó un amparo por mora en la Justicia Federal de Zapala, con el objetivo de obligar al Estado a emitir la resolución pendiente en un plazo de cinco días.

    La intervención de la CIDH refuerza este reclamo, al evidenciar que no existirían motivos legales que justifiquen la demora en la finalización de la carpeta técnica.

    Un precedente clave en la región

    La decisión de la CIDH no solo impacta en el caso Paichil Antriao, sino que también podría influir en otros conflictos territoriales en la Patagonia.

    El proceso pone en el centro del debate el cumplimiento de las políticas públicas vinculadas a pueblos originarios y la responsabilidad del Estado en garantizar sus derechos.

  • El clásico del hockey local se juega este sábado en el Andres Martin

    El clásico del hockey local se juega este sábado en el Andres Martin

    Este día sábado en la cancha del Barrio Calafate los equipos del Cef n 7 y el Club Coihues vivirán una nueva jornada de hockey reviviendo el clásico local que año a año crece en su pasión.

    Por una fecha más de la Liga Cordillerana en una doble fecha, la jornada comenzará a partir de 11 hs con la categoría sub 14, las sub 16 pisaran el sintético del Calafate a las 12 hs, para las 13 hs nuevamente volverán a jugar las sub 14 y cerrarán la jornada a partir de las 14 hs.

    Las categorías infantiles, hasta sub 12,  tendrán su participación desde las 12 hs hasta el cierre de la jornada.

  • La Liga Voley Sur se juega hoy con un clásico local: Carpinteros del Sur vs Cef

    La Liga Voley Sur se juega hoy con un clásico local: Carpinteros del Sur vs Cef

    a Liga Voley Sur se juega en el Chichi Irizar con un Gran Prix Sub 18 con clásico local, Carpinteros del Sur vs Cef n7

    Este sábado se disputará una nueva fecha de la Liga de Menores, certamen que reúne a equipos de Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y que en esta edición suma también la participación de Bariloche, consolidando el crecimiento de la competencia regional.

    La actividad estará destinada a la categoría Sub 18, tanto en femenino como en masculino, bajo el formato de Gran Prix, una modalidad que se desarrolla una vez por mes y que entrega premiación en la misma jornada, generando un atractivo extra para cada encuentro.
    Los partidos se jugarán en el gimnasio «Chichi Irizar», utilizando simultáneamente las dos canchas, con una extensa programación que comenzará desde las 10 de la mañana y se extenderá durante toda la tarde.

    Uno de los grandes atractivos de esta fecha será una nueva edición del clásico local entre Carpinteros del Sur y CEF N°7, duelo que siempre genera expectativa y que volverá a reeditarse en ambas ramas, prometiendo emoción, rivalidad deportiva y tribunas encendidas.

  • Aprueban obra clave para red de gas de la Manzana K

    Aprueban obra clave para red de gas de la Manzana K

    El Concejo Deliberante autorizó una licitación para construir un muro de gaviones, paso previo para ampliar la red de gas en un sector clave de la localidad.

    El Concejo Deliberante de Villa La Angostura dio un paso importante en materia de infraestructura al aprobar la Ordenanza N° 4348/2026, que autoriza al Ejecutivo municipal a realizar el primer llamado a Licitación Privada N° 06/2026.

    La iniciativa contempla la ejecución de un muro de gaviones para la red de gas en la Manzana K, una obra clave que permitirá avanzar con la ampliación del servicio en ese sector de Villa La Angostura.

    Aunque no se trata aún del tendido de gas en sí, la intervención es considerada fundamental y previa, ya que permitirá contener el terreno y consolidar la vereda. Estas condiciones son indispensables para garantizar la estabilidad y seguridad necesarias antes de desplegar la infraestructura de servicios.

    El proyecto cuenta con un presupuesto oficial de $69.920.000 y forma parte de un plan más amplio orientado a mejorar el acceso al gas en la localidad. En ese sentido, responde a una demanda histórica de vecinos y vecinas, especialmente en sectores donde el servicio aún no está disponible.

    Desde el Ejecutivo Municipal destacaron que esta obra permite destrabar una etapa clave del proyecto general, facilitando así el avance de futuras intervenciones vinculadas a la red de gas.

    Además, subrayaron la importancia de contar con las autorizaciones correspondientes para iniciar los procesos administrativos y dar continuidad a obras que impactan directamente en la vida cotidiana de la comunidad.

    Con este avance, el municipio busca no solo mejorar la infraestructura, sino también elevar la calidad de vida de los habitantes, garantizando acceso a servicios esenciales y promoviendo un desarrollo urbano más equilibrado.

  • Nueva victoria de Carpinteros del Sur por la Asociación de Básquet de Bariloche

    Nueva victoria de Carpinteros del Sur por la Asociación de Básquet de Bariloche

    El conjunto angosturense volvió a pisar fuerte este miércoles en la ciudad de Bariloche, donde se enfrentó a El Cruce por la tercera fecha de la Asociación de Básquet de Bariloche y consiguió una contundente victoria por 99 a 50.

    Las Aves comenzaron con gran efectividad ofensiva, marcando el ritmo desde el arranque con 32 puntos en el primer cuarto y otros 30 en el segundo. Esa sólida primera mitad le permitió irse al descanso largo con una amplia ventaja de 56 a 23. En ese tramo se destacó Mauro Coronel, autor de 18 puntos y cuatro triples, números que lo encaminaron a ser el máximo anotador del equipo.

    En la segunda mitad, si bien el goleo fue menor, Carpinteros del Sur mantuvo el dominio del juego y sostuvo la diferencia con autoridad, controlando cada intento de reacción del rival.

    De esta manera, el equipo local cerró otra gran presentación colectiva, con gran participación de toda la plantilla en la tabla de goleadores. Coronel lideró con 25 puntos, mientras que Sánchez y Barrios aportaron 21 unidades cada uno.

    Con este triunfo, Carpinteros del Sur suma su tercera victoria en la Segunda División del certamen de la A.B.B., tras superar anteriormente a Depo Nahuel como local, Los Pehuenes y ahora El Cruce, ambos en condición de visitante.

    Resultado final: 99-50

    Cuarto por cuarto:

    1) 32-16

    2) 24-7

    3) 21-7

    4) 16-8

  • El Municipio sumará una nueva topadora para reforzar los servicios públicos

    El Municipio sumará una nueva topadora para reforzar los servicios públicos

    La medida fue oficializada a través de un parte de prensa y responde a la necesidad de mejorar la operatividad en áreas clave como el tratamiento de residuos y el mantenimiento urbano.

    El Municipio de Villa La Angostura informó, mediante un parte oficial de prensa, que avanzará en la incorporación de una nueva topadora al parque de maquinaria municipal, tras la aprobación de la Ordenanza N° 4347/2026 por parte del Concejo Deliberante.

    La decisión se concretó luego de más de seis meses de gestiones administrativas, en los que se realizaron dos llamados a Licitación Pública (N° 06/2025), ambos declarados desiertos. Esta situación habilitó, conforme a la normativa vigente, la posibilidad de avanzar mediante una compra directa para atender una necesidad operativa urgente.

    El equipo a adquirir es una topadora marca Sinomach, modelo GTY160, seleccionada a partir de recomendaciones técnicas de la Secretaría de Servicios Públicos. Según se indicó, la maquinaria se ajusta a las demandas del mantenimiento urbano, la ejecución de obras y el funcionamiento del Centro Ambiental.

    En este sentido, desde el Ejecutivo destacaron que el nuevo equipamiento será clave para optimizar las tareas en la planta de tratamiento de residuos, permitiendo mejorar procesos como el movimiento, compactación y cobertura diaria de los desechos. Esto contribuirá no solo a una mejor utilización del espacio, sino también a la reducción del impacto ambiental y a condiciones más seguras de operación.

    La inversión total prevista asciende a 232.642.000 pesos e incluye costos asociados como flete, patentamiento y puesta en marcha en la localidad, lo que permitirá su inmediata operatividad.

    Otro aspecto subrayado en el comunicado oficial es que la compra se realizará con fondos propios del Municipio. Desde la gestión señalaron que esto refleja una mejora en la administración financiera, que hoy permite encarar inversiones estratégicas sin recurrir a financiamiento externo.

    Asimismo, el dictamen de la Auditoría Municipal avaló tanto la legalidad como la viabilidad técnica del procedimiento, además de precisar los roles institucionales correspondientes dentro del proceso.

    Desde el Ejecutivo remarcaron la importancia de esta incorporación para fortalecer la capacidad de respuesta ante las demandas cotidianas de la comunidad. También agradecieron a los bloques del Concejo Deliberante que acompañaron la iniciativa.

    Con esta adquisición, el Municipio busca continuar consolidando su infraestructura operativa y mejorar la calidad de los servicios brindados a los vecinos y vecinas de Villa La Angostura.

  • Gran estreno de la Primera de Carpinteros del Sur: invicto femenino y valioso rodaje masculino

    Gran estreno de la Primera de Carpinteros del Sur: invicto femenino y valioso rodaje masculino

    El vóley de Carpinteros del Sur tuvo un fin de semana más que positivo con el debut de la categoría Mayores, tanto en rama femenina como masculina, en una intensa agenda disputada entre Junín de los Andes y San Martín de los Andes. Fue el estreno oficial de la “Primera” del club y dejó muy buenas sensaciones.

    Femenino a paso firme en Junín:
    El sábado, el equipo femenino participó de la primera fecha de un torneo anual organizado por Lonquimay Volleyball, certamen que se desarrollará una vez por mes y sumará puntos a lo largo de la temporada.

    Las angosturenses tuvieron una presentación ideal, disputando tres encuentros y ganando todos con autoridad:

    -vs Vóley Anexo 8: 25-13 y 25-14
    -vs UFMAX: 25-13 y 25-14
    -vs Lonquimay Volleyball: 25-10 y 25-20

    Un arranque contundente para comenzar a sumar confianza y puntos en la competencia.

    Mientras que el día domingo continuó la actividad, en un marco de encuentros recreativos donde nuevamente las chicas de Carpinteros del Sur lograron tres victorias en los tres encuentros disputados: Anexo 8, Cef 9 y Cumbres.

    Desde el plantel destacaron el gran clima grupal vivido durante todo el fin de semana, además de un juego prolijo y disfrutado dentro de la cancha.

    Masculino sumó experiencia y buenos partidos:

    Por el lado de los varones, también hubo estreno en Mayores y, aunque no pudieron quedarse con triunfos, dejaron buenas sensaciones en encuentros muy parejos, dos de ellos definidos en tie break.

    Uno de los resultados registrados fue ante Junín Vóley, con parciales 16-20, 20-9 y 6-15. Luego enfrentaron a Amigos, cayendo 17-20 y 14-20.

    Más allá de los marcadores, el balance fue positivo por el rodaje, la competitividad mostrada y todo lo que deja este tipo de experiencias para seguir creciendo.

    Con este fin de semana de competencias, Carpinteros del Sur comenzó su camino nuevamente con los mayores, tras un reestructuración y  con una actuación destacada de ambas ramas, un proyecto sigue creciendo.

  • El club Andino local impulsa la creación de la Federación Neuquina de Esqui

    El club Andino local impulsa la creación de la Federación Neuquina de Esqui

    La Confederación Neuquina de Deportes recibió a representantes del Club Andino de Villa La Angostura para impulsar la creación de la Federación Neuquina de Esquí, una entidad que busca organizar y fortalecer la práctica del esquí en toda la provincia, incluida la región de San Martín de los Andes.

    Del encuentro participaron Pablo Irizar y Luis Belsito, del Club Andino local, junto a Juan Urbano. Los tres se encuentran trabajando en la conformación de esta nueva estructura institucional, que apuntaría a potenciar la disciplina tanto a nivel competitivo como formativo.

    Una federación para ordenar el deporte invernal en la provincia

    Según informaron desde la Confederación Neuquina de Deportes, la iniciativa busca dotar al esquí de un marco institucional propio dentro de la provincia. Desde el organismo destacaron la importancia de estos proyectos para consolidar el crecimiento del deporte invernal en una región que, señalaron, cuenta con condiciones naturales ideales para su desarrollo.

    Neuquén alberga varios de los centros de esquí más importantes del país, entre ellos Chapelco, en las inmediaciones de San Martín de los Andes, lo que posiciona a la provincia como un territorio clave para el desarrollo de la disciplina a nivel nacional.

    Fuente: Realidad Sanmartiniense

  • Festejo y reclamo en la Plaza San Martín

    Festejo y reclamo en la Plaza San Martín

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