Fiscales del interior de la provincia de Neuquén solicitan a jueces la prisión domiciliaria para imputados por delitos penales severos porque no hay lugares en unidades de detención que granticen la prisión preventiva como medida de coerción.
La situación se da en el contexto de la superpoblación carcelaria y la sanción de una posterior Ley de Emergencia que atraviesa la provincia de Neuquén.
La problemática para garantizar los cupos necesarios para personas privadas de su libertad comenzó a partir de la implementación del nuevo Código Penal Procesal que aceleró la resolución de las causas, pero no fue acompañado por un plan de infraestructura que acompañara la evolución de un nuevo sistema de enjuiciamiento más ágil.
En las audiencias judiciales, los jueces le piden a la fiscalía que les informe previamente si hay cupos en comisarías y cárceles o si va a pedir prisión preventiva para los acusados.
Entonces el actual procedimiento en zonas como el centro y el norte de la provincia consiste en: el Ministerio Público Fiscal consulta al Poder Ejecutivo si hay lugares disponibles -en cárceles o calabozos de comisarías- para las personas que pueden llegar a permanecer detenidas. Ante la falta de plazas, se pide una “preventiva domiciliaria” para que el magistrado de lugar al pedido de la fiscalía, a pesar de que los casos sean de gravedad extrema.
En Chos Malal, el pasado 3 de abril, dos personas fueron acusadas por el delito de Narcomenudeo. Los imputados tenían en su haber 300 dosis de cocaína para su comercialización en un domicilio que fue allanado.
Durante la audiencia de formulación de cargos, los fiscales Natalia Rivera y Víctor Salgado solicitaron que ambos acusados permanezcan detenidos con prisión preventiva, pero bajo una “modalidad domiciliaria” por el plazo de un mes. La explicación -entre guiones- que mencionó la gacetilla de prensa del MPF fue: “Ante la falta de cupo en unidades de detención”.
El delito atribuido a los acusados fue tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, en calidad de autores. Para esta clase de delitos suele solicitarse prisión preventiva por considerar un potencial riesgo de fuga y un posible entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, la falta de lugar para alojarlos les obliga a pedir que cumplan las penas en sus domicilios bajo una serie de restricciones.
La situación se repite en la zona centro de la provincia. En diálogo con Nacional Neuquén, la fiscal Laura Pizzipaulo reconoció que atraviesan la misma problemática. Mencionó que en el caso de Emanuel Mena, quien fue asesinado durante un enfrentamiento con un cuchillo de carnicero en el barrio Antena, la semana pasada.
“Se hizo la audiencia de formulación de cargos, es decir, la acusación formal a las 24 horas del homicidio, donde acusamos a estas tres personas por el homicidio de Emanuel y se los se ordenó la detención y el encierro en forma domiciliaria en virtud de esta cuestión, que hay una crisis carcelaria que se ha dictado a nivel provincial”.
Ante la repregunta de los periodistas sorprendidos por el hecho de que estas tres personas cumplen su pena en prisión domiciliaria, la fiscal replicó: “En Zapala, en la región del Pehuén, no tenemos la capacidad para más personas detenidas”.
Pizzipaulo comentó que al no tener lugares para garantizar el encierro “se dictó la prisión domiciliaria con tobillera electrónica”, además de la custodia de la policía en cada uno de los domicilios. Esta situación también afecta el servicio de seguridad que brinda la policía a toda la comunidad porque los móviles destinados para el patrullaje se utilizan para la consigna domiciliaria.
La fiscal comentó que la misma solución se aplicó en Villa Pehuenia en el caso de un hombre que intentó matar a su expareja al incendiar intencionalmente su vivienda durante los primeros días de marzo. También reconoció que el imputado por apuñalar a Milton Rezuc le fue otorgada la domiciliaria.
«Sí, como decía recién, esto tiene que ver con la crisis carcelaria, una situación transitoria que estamos atravesando todos los fiscales de la provincia y tratando de cumplir con nuestro rol, que justamente es aquel que comete un delito, permanezca encerrado y no tenemos alguna otra opción que recurrir a la prisión domiciliaria”, acentuó Pizzipaulo.
La funcionaria judicial detalló que en la actualidad, su circunscripción tiene un promedio de cinco personas con prisión domiciliaria. “El resto de las personas, permanecen detenidas en las unidades de detención y en la Comisaría 48”, indicó.